{"id":6422,"date":"2012-04-02T15:27:57","date_gmt":"2012-04-02T15:27:57","guid":{"rendered":"https:\/\/moir.org.co\/web\/violencia-cosmica\/"},"modified":"2012-04-02T15:27:57","modified_gmt":"2012-04-02T15:27:57","slug":"violencia-cosmica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/violencia-cosmica\/","title":{"rendered":"Violencia c\u00f3smica"},"content":{"rendered":"<p>Cuando se contempla el l\u00edmpido cielo azul de un d\u00eda de verano, o cuando por la noche se admira ese mismo cielo tachonado de infinitos puntos luminosos surge en nosotros la sensaci\u00f3n de un Cosmos est\u00e1tico, sin cambios; sentimos que el espacio est\u00e1 lleno de paz y armon\u00eda. Pero eso solo es una ilusi\u00f3n pues all\u00e1 arriba, sobre nuestras cabezas, cada minuto, cada segundo, est\u00e1n sucediendo inimaginables tormentas, apocal\u00edpticas explosiones y pirot\u00e9cnicas erupciones sin que siquiera lo notemos. Eventos violentos tambi\u00e9n ocurren en el vecindario del sistema solar, como el choque del fragmentado cometa Shoemaker-Levy 9 contra el gigantesco J\u00fapiter en 1994 o la entrada en la atm\u00f3sfera terrestre de alguna roca sideral. Pero esos eventos son apenas leves murmullos frente a la monstruosa potencia de los que suceden en las profundidades del Universo. <\/p>\n<p>Aunque no lo sepamos planetas, estrellas, galaxias son objeto de fen\u00f3menos en los cuales se liberan ingentes cantidades de energ\u00eda. Vivimos en un Universo cuya estructura es el producto de sucesos naturales marcados con la impronta de una potencia abrumadora. El Universo mismo surgi\u00f3 de uno de los infinitos eventos de violencia al que el astrof\u00edsico ingl\u00e9s sir Fred Hoyle llam\u00f3 con sorna Big-bang, para burlarse de la teor\u00eda que era rival de la que \u00e9l mismo hab\u00eda propuesto.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo es posible entonces que todo eso suceda sin que nos demos cuenta? Dos son las razones: esos eventos ocurren (por fortuna) muy lejos de nosotros y, nuestra existencia transcurre en un lapso de tiempo insignificante de la historia del Universo. <\/p>\n<p>Manifestaci\u00f3n de la violencia en el Cosmos son las supernovas, explosiones estelares relativamente poco frecuentes que producen un destello de luz tan intenso, que puede llegar a superar el brillo de todas las estrellas de una galaxia entera (en nuestra V\u00eda L\u00e1ctea hay unas 200.000 millones de ellas). Estas explosiones inyectan en el espacio los elementos qu\u00edmicos que se fueron formando en los hornos estelares; fue as\u00ed como llegaron a nuestro planeta los \u00e1tomos para la vida. Sin esos violentos sucesos no estar\u00edamos aqu\u00ed y ahora. <\/p>\n<p>En determinadas circunstancias el residuo de una estrella que explot\u00f3 forma un objeto llamado p\u00falsar (que es una estrella hecha de neutrones). Los p\u00falsares fueron descubiertos accidentalmente en 1967 por la astr\u00f3noma irlandesa Jocelyn Bell Burnell y su colega ingl\u00e9s Antony Hewish, quienes en su telescopio captaron unas se\u00f1ales de radio que llegaban a intervalos muy regulares. Emocionados, los astr\u00f3nomos creyeron haber entrado en contacto con alguna civilizaci\u00f3n extraterrestre. La frustraci\u00f3n llegar\u00eda r\u00e1pidamente cuando esas mismas se\u00f1ales se captaron desde diversas direcciones del cielo. La inteligencia segu\u00eda siendo, por ahora, extra\u00f1amente local. En los p\u00falsares la materia est\u00e1 tan extraordinariamente comprimida que una cucharadita de ella pesar\u00eda millones de toneladas. Esos objetos astron\u00f3micos son relativamente peque\u00f1os: tienen tan solo unas decenas de kil\u00f3metros de di\u00e1metro y giran a gran velocidad emitiendo regularmente chorros de radiaci\u00f3n electromagn\u00e9tica (rayos X, ondas de radio, rayos gamma) en cada rotaci\u00f3n. Algunos p\u00falsares llegan a girar unas mil veces por segundo.<\/p>\n<p>El violento final de estrellas mucho m\u00e1s masivas que nuestro Sol da origen a uno de los objetos m\u00e1s ins\u00f3litos del Universo: un agujero negro, nombre acu\u00f1ado en la d\u00e9cada de los a\u00f1os 1960 por el f\u00edsico norteamericano John Wheeler. Este extra\u00f1o objeto astron\u00f3mico puede definirse como una regi\u00f3n del espacio-tiempo donde la fuerza de gravedad es tan intensa que nada, ni siquiera la luz (cuya velocidad es de 300.000 Km\/seg), puede escapar de su interior. Es un agujero en el sentido de que las cosas que caen en \u00e9l no tienen opci\u00f3n de volver a salir y es negro, porque la luz no puede escapar de all\u00ed; por eso no lo podemos ver. En junio de 2011 se report\u00f3 que un kraken c\u00f3smico de estos tiene 2000 millones de veces la masa del Sol y existe desde hace 13.000 millones de a\u00f1os, es decir, desde instantes despu\u00e9s del Big-bang. Para tener una idea de la descomunal fuerza de atracci\u00f3n que ejerce un agujero negro, comparemos la velocidad de la luz con la velocidad que necesita alcanzar un cohete para escapar de nuestro planeta: para vencer la fuerza de gravedad de la Tierra la nave espacial debe llegar a una velocidad de unos 40.000 Km\/h; en J\u00fapiter dicha velocidad es de unos 200.000 Km\/h, mientras que en la Luna es de 8600 Km\/h. <\/p>\n<p>La idea de los agujeros negros se remonta a hace m\u00e1s de dos siglos, pero su existencia (obtenida a partir de los efectos gravitacionales observados sobre objetos que est\u00e1n a su alrededor) se vino a confirmar en la segunda mitad del siglo pasado. Apoy\u00e1ndose en el concepto de velocidad de escape el cl\u00e9rigo ingl\u00e9s John Michell, quien adem\u00e1s era ge\u00f3logo y astr\u00f3nomo aficionado, en 1783 encontr\u00f3, apoy\u00e1ndose en las leyes de Newton, que una part\u00edcula deb\u00eda adquirir una velocidad muy elevada para escapar de la superficie del Sol. Michell argument\u00f3 que pod\u00eda existir una estrella mucho m\u00e1s masiva que el Sol con una gravedad superficial tan intensa, que ni siquiera la luz pudiese escapar de ella. En 1799, el matem\u00e1tico franc\u00e9s Pierre Simon de Laplace lleg\u00f3 a una predicci\u00f3n semejante.<\/p>\n<p>Otro evento particularmente violento del Cosmos lo constituyen las explosiones de rayos gamma (GRB, por sus siglas en ingl\u00e9s), que son los fen\u00f3menos m\u00e1s luminosos y energ\u00e9ticos del Universo. Estas explosiones pueden durar muy poco, una fracci\u00f3n de segundo, o ser m\u00e1s duraderas, entre 30 y 1000 segundos. Las GRB se producen en regiones al azar del cielo por lo que es muy dif\u00edcil predecir cu\u00e1ndo y d\u00f3nde suceder\u00e1n. Es tanta la energ\u00eda que se libera en una GRB que durante una de ellas se produjo en unos pocos segundos, cientos de veces la energ\u00eda que el Sol ha radiado en todos los 5.000 millones de a\u00f1os que lleva de existencia. Estos pocos ejemplos muestran que la violencia tambi\u00e9n es la partera de la naturaleza.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando se contempla el l\u00edmpido cielo azul de un d\u00eda de verano, o cuando por la noche se admira ese mismo cielo tachonado de infinitos puntos luminosos surge en nosotros la sensaci\u00f3n de un Cosmos est\u00e1tico, sin cambios; sentimos que el espacio est\u00e1 lleno de paz y armon\u00eda. Pero eso solo es una ilusi\u00f3n pues [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[76],"tags":[],"class_list":["post-6422","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6422","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6422"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6422\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6422"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6422"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6422"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}