{"id":5730,"date":"2011-06-26T21:13:17","date_gmt":"2011-06-26T21:13:17","guid":{"rendered":"https:\/\/moir.org.co\/web\/adonde-va-la-ciencia\/"},"modified":"2011-06-26T21:13:17","modified_gmt":"2011-06-26T21:13:17","slug":"adonde-va-la-ciencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/adonde-va-la-ciencia\/","title":{"rendered":"\u00bfADONDE VA LA CIENCIA?"},"content":{"rendered":"<p>Algunos hombres se dedican a la ciencia, pero no todos lo hacen por amor a la ciencia misma. Hay algunos que entran en su templo porque se les ofrece la oportunidad de desplegar sus talentos particulares. Para esta clase de hombres la ciencia es una especie de deporte en cuya pr\u00e1ctica hallan un regocijo, lo mismo que el atleta se regocija con la ejecuci\u00f3n de sus proezas musculares. Y hay otro tipo de hombres que penetra en el templo para ofrendar su masa cerebral con la esperanza de asegurarse un buen pago. Estos hombres son cient\u00edficos tan s\u00f3lo por una circunstancia fortuita que se present\u00f3 cuando eleg\u00edan su carrera. Si las circunstancias hubieran sido diferentes podr\u00edan haber sido pol\u00edticos o magn\u00edficos hombres de negocios. Si descendiera un \u00e1ngel del Se\u00f1or y expulsara del Templo de la Ciencia a todos aquellos que pertenecen a las categor\u00edas mencionadas, temo que el templo apareciera casi vac\u00edo. Pocos fieles quedar\u00edan, algunos de los viejos tiempos, algunos de nuestros d\u00edas. Entre estos \u00faltimos se hallar\u00eda nuestro Planck. He aqu\u00ed por qu\u00e9 siento tanta estima por \u00e9l.<\/p>\n<p>Me doy cuenta de que esa decisi\u00f3n significa la expulsi\u00f3n de algunas gentes dignas que han construido una gran parte, quiz\u00e1s la mayor, del Templo de la Ciencia, pero al mismo tiempo hay que convenir que si los hombres que se han dedicado a la ciencia pertenecieran tan s\u00f3lo a esas dos categor\u00edas, el edificio nunca hubiera adquirido las grandiosas proporciones que exhibe al presente, igual que un bosque jam\u00e1s podr\u00eda crecer si s\u00f3lo se compusiera de enredaderas.<\/p>\n<p>Pero olvid\u00e9monos de ellos. Non ragionam di lor. Y vamos a dirigir nuestras miradas a aquellos que merecieron el favor del \u00e1ngel. En su mayor parte son gentes extra\u00f1as, taciturnas, solitarias. Pero a pesar de su mutua semejanza est\u00e1n muy lejos de ser iguales a los que nuestro hipot\u00e9tico \u00e1ngel expuls\u00f3.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es lo que les ha conducido a dedicar sus vidas a la persecuci\u00f3n de la ciencia? Dif\u00edcil es responder a esta cuesti\u00f3n, y puede que jam\u00e1s sea posible dar una respuesta categ\u00f3rica. Me inclino a aceptar con Shopenhauer que uno de los m\u00e1s fuertes motivos que conduce a las gentes a entregar sus vidas al arte o a la ciencia es la necesidad de huir de la vida cotidiana con su gris y fatal pesadez, y as\u00ed desprenderse de las cadenas de los deseos temporales que se van suplantando en una sucesi\u00f3n interminable, en tanto que la mente se fija sobre el horizonte del medio que nos rodea d\u00eda tras d\u00eda.<\/p>\n<p>Pero a este motivo negativo debe a\u00f1adirse otro positivo. La naturaleza humana ha intentado siempre formar por s\u00ed misma una simple y sin\u00f3ptica imagen del mundo circundante. En consecuencia, ensaya la construcci\u00f3n de una imagen que proporcione cierta expresi\u00f3n tangible de lo que la mente humana ve en la naturaleza. Esto es lo que hacen, cada uno en su propia esfera, el poeta, el pintor y el fil\u00f3sofo especulativo. Dentro de este cuadro coloca el centro de gravedad de su propia alma, y en \u00e9l quiere encontrar el reposo y equilibrio que no puede hallar dentro del estrecho c\u00edrculo de sus agitadas reacciones personales, frente a la vida cotidiana. <\/p>\n<p>Entre las diversas im\u00e1genes del mundo formadas por el artista, el fil\u00f3sofo y el poeta, \u00bfqu\u00e9 lugar ocupar\u00e1 la imagen del f\u00edsico te\u00f3rico? Su principal cualidad debe ser una exactitud escrupulosa y una coherencia l\u00f3gica que s\u00f3lo el lenguaje de las matem\u00e1ticas puede expresar. Por otra parte, el f\u00edsico tiene que ser severo y abnegado respecto al material que utiliza. Debe contentarse con reproducir los m\u00e1s simples procesos que se ofrecen a nuestra experiencia sensorial, pues los procesos m\u00e1s complejos no pueden ser representados por la mente humana con la sutil exactitud y la secuencia l\u00f3gica que son indispensables para el f\u00edsico te\u00f3rico.<\/p>\n<p>Incluso a expensas de la amplitud tenemos que asegurar la pureza, claridad y exacta correspondencia entre la representaci\u00f3n y la cosa representada. Al darnos cuenta de que es muy peque\u00f1a la parte de la naturaleza que as\u00ed podemos comprender y expresar en una f\u00f3rmula exacta, mientras tiene que ser excluido todo lo m\u00e1s sutil y complejo, es natural preguntarse: \u00bfqu\u00e9 tipo de atracci\u00f3n puede ejercer esta obra? \u00bfMerece el pomposo nombre de imagen del mundo el resultado de una selecci\u00f3n tan limitada?<\/p>\n<p>Creo que s\u00ed, pues las leyes m\u00e1s generales sobre las cuales se construye la estructura mental de la f\u00edsica te\u00f3rica tienen que ser derivadas estudiando en la naturaleza incluso los fen\u00f3menos m\u00e1s sencillos. Si son bien conocidos, hay que ser capaz de deducir de ellos, mediante el razonamiento puramente abstracto, la teor\u00eda de todos los procesos de la naturaleza, incluyendo los de la vida misma. He querido decir te\u00f3ricamente, pues en la pr\u00e1ctica tal proceso de deducci\u00f3n est\u00e1 mucho m\u00e1s all\u00e1 de la capacidad del razonamiento humano. Por tanto, el hecho de que en la ciencia tengamos que contentarnos con una imagen incompleta del universo f\u00edsico no es debido a la naturaleza del universo, sino m\u00e1s bien a nosotros mismos.<\/p>\n<p>As\u00ed, la labor suprema del f\u00edsico es el descubrimiento de las leyes elementales m\u00e1s generales a partir de las cuales puede ser deducida l\u00f3gicamente la imagen del mundo. Pero no existe un camino l\u00f3gico para el descubrimiento de esas leyes elementales. Existe \u00fanicamente la v\u00eda de la intuici\u00f3n, ayudada por un sentido para el orden que yace tras de las apariencias, y este Einfuehlung se desarrolla por la experiencia. \u00bfEs posible, pues, decir que cualquier sistema de f\u00edsica puede ser igualmente v\u00e1lido y admisible? Te\u00f3ricamente nada hay de il\u00f3gico en esta idea. Pero la historia del desarrollo ense\u00f1a que de todas las estructuras te\u00f3ricas imaginables, una sola demuestra ser superior a las restantes en cada per\u00edodo por el que atraviesa el progreso de la ciencia.<\/p>\n<p>Todo investigador que tenga experiencia sabe que el sistema te\u00f3rico de la f\u00edsica depende del mundo de la percepci\u00f3n sensorial y est\u00e1 controlado por \u00e9l, aunque no exista un camino l\u00f3gico que nos permita elevarnos desde la percepci\u00f3n a los principios que rigen la estructura te\u00f3rica. De todos modos, la s\u00edntesis conceptual que es un trasunto del mundo emp\u00edrico puede ser reducida a unas cuantas leyes fundamentales sobre las cuales se construye l\u00f3gicamente toda la s\u00edntesis. En cualquier progreso importante, el f\u00edsico observa que las leyes fundamentales se simplifican cada vez m\u00e1s a medida que avanza la investigaci\u00f3n experimental. Es asombroso ver c\u00f3mo de lo que parece ser el caos surge el m\u00e1s sublime orden. Y esto no puede ser referido al trabajo mental del f\u00edsico, sino a una cualidad que es inherente al mundo de la percepci\u00f3n. Leibniz expresaba adecuadamente esta cualidad denomin\u00e1ndola armon\u00eda preestablecida.<\/p>\n<p>Los f\u00edsicos combaten algunas veces a los fil\u00f3sofos que se ocupan de las teor\u00edas del conocimiento, alegando que estos \u00faltimos no llegan a apreciar completamente este hecho. Yo creo que \u00e9sa fue la base de la controversia entablada hace pocos a\u00f1os entre Ernst Mach y Max Planck. El \u00faltimo tuvo probablemente la sensaci\u00f3n de que Mach no apreciaba completamente el af\u00e1n del f\u00edsico por la percepci\u00f3n de esta armon\u00eda preestablecida. Este af\u00e1n ha sido la fuente inagotable de la paciencia y persistencia de que ha hecho gala Planck al dedicarse a las cuestiones m\u00e1s comunes que surgen en relaci\u00f3n con la ciencia f\u00edsica, cuando hubiera podido intentar otras v\u00edas que le condujeran a resultados m\u00e1s atrayentes.<\/p>\n<p>Muchas veces he o\u00eddo que sus compa\u00f1eros tienen la costumbre de atribuir esa actitud a sus extraordinarios dones personales de energ\u00eda y disciplina. Creo que est\u00e1n en un error. El estado mental que proporciona en este caso el poder impulsor es semejante al del devoto o al del amante. El esfuerzo largamente prolongado no es inspirado por un plan o prop\u00f3sito establecido. Su inspiraci\u00f3n surge de un hambre del alma.<\/p>\n<p>Estoy seguro de que Max Planck sonreir\u00e1 ante mi infantil manera de escudri\u00f1ar con la linterna de Di\u00f3genes. \u00a1Bueno! pero, \u00bfpara qu\u00e9 hablar de su grandeza? Su grandeza no necesita mi modesta confirmaci\u00f3n. Su obra ha dado al progreso de la ciencia uno de los m\u00e1s poderosos impulsos. Sus ideas ser\u00e1n \u00fatiles en tanto que persista la ciencia f\u00edsica. Y espero que el ejemplo que brota de su vida no ser\u00e1 menos \u00fatil para las pr\u00f3ximas generaciones de cient\u00edficos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algunos hombres se dedican a la ciencia, pero no todos lo hacen por amor a la ciencia misma. Hay algunos que entran en su templo porque se les ofrece la oportunidad de desplegar sus talentos particulares. 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