{"id":5598,"date":"2011-05-09T12:27:01","date_gmt":"2011-05-09T12:27:01","guid":{"rendered":"https:\/\/moir.org.co\/web\/sabato-y-la-ciencia\/"},"modified":"2011-05-09T12:27:01","modified_gmt":"2011-05-09T12:27:01","slug":"sabato-y-la-ciencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/sabato-y-la-ciencia\/","title":{"rendered":"S\u00e1bato y la ciencia"},"content":{"rendered":"<p>Falt\u00e1ndole pocos d\u00edas para llegar a vivir una centuria, acaba de fallecer en Buenos Aires, Ernesto S\u00e1bato. Este argentino, c\u00f3mo no, amante del f\u00fatbol y del tango, empez\u00f3 a escalar las altas torres de la ciencia, se derrot\u00f3 en su empe\u00f1o y termin\u00f3 alcanzando las elevadas cumbres de la literatura donde brill\u00f3 con luz propia.<\/p>\n<p>Hab\u00eda nacido en el ya lejano a\u00f1o de 1911. En 1929 ingresa a la Facultad de F\u00edsica y Matem\u00e1ticas de la Universidad Nacional de La Plata e inicia su complicada relaci\u00f3n con la ciencia. En 1938 obtiene el doctorado en F\u00edsica en la misma Universidad. Las autoridades acad\u00e9micas vieron en el joven doctor una promesa cient\u00edfica y lo env\u00edan al prestigioso Laboratorio Curie, en Par\u00eds, donde se dedica a investigar en el \u00e1rea de la radioactividad. All\u00ed entra en fervoroso contacto con la corriente surrealista y empieza la metamorfosis, catalizada por Andr\u00e9 Breton y toda su pandilla, del f\u00edsico que se convierte en literato. Como el mismo S\u00e1bato lo escribi\u00f3: \u201cDurante ese tiempo de antagonismos, por la ma\u00f1ana me sepultaba entre electr\u00f3metros y probetas y anochec\u00eda en bares, con los delirantes surrealistas\u201d. <\/p>\n<p>Tiene una breve estad\u00eda en el Instituto Tecnol\u00f3gico de Massachusetts, el famoso MIT, para adelantar una investigaci\u00f3n sobre los rayos c\u00f3smicos. En 1940 regresa a Argentina como docente de la Universidad que lo form\u00f3, para cumplir con los compromisos acad\u00e9micos adquiridos; en 1943 rompe definitivamente toda relaci\u00f3n con la ciencia. En su manifiesto, \u201cUno y el Universo\u201d, de 1945, el hijo de dos inmigrantes de la Calabria justific\u00f3 la ruptura con las siguientes palabras: \u201cLa ciencia ha sido un compa\u00f1ero de viaje, durante un trecho, pero ya ha quedado atr\u00e1s. Todav\u00eda, cuando nost\u00e1lgicamente vuelvo la cabeza, puedo ver algunas de las altas torres que divis\u00e9 en mi adolescencia y me atrajeron con su belleza ajena de los vicios carnales. Pronto desaparecer\u00e1n de mi horizonte y s\u00f3lo quedar\u00e1 el recuerdo. Muchos pensar\u00e1n que esta es una traici\u00f3n a la amistad, cuando es fidelidad a mi condici\u00f3n humana\u201d. <\/p>\n<p>\u201cUno y el Universo\u201d, el texto con el cual S\u00e1bato inici\u00f3 su grandiosa carrera literaria, est\u00e1 formado por un conjunto de cortos ensayos desarrollados en orden alfab\u00e9tico donde elucubra sobre variados temas, desde ANTEOJO ASTRON\u00d3MICO hasta VERDAD y BELLEZA. A pesar del tufillo de desprecio con que a veces trata a la ciencia (de ella llega a decir que cuando se hace monarca, \u201csu reino es apenas un reino de fantasmas\u201d), tambi\u00e9n contiene luminosos momentos que reivindican al cient\u00edfico que sus angustias metaf\u00edsicas no pudieron extirpar por completo: \u201cLa ciencia es una escuela de modestia, de valor intelectual y de tolerancia: muestra que el pensamiento es un proceso, que no hay gran hombre que no se haya equivocado, que no hay dogma que no se haya desmoronado ante el embate de los nuevos hechos\u201d. \u201cHay una cabeza f\u00edsica y una cabeza hist\u00f3rica de Newton. Ignoramos si sobre la cabeza f\u00edsica de este sabio cay\u00f3 una manzana f\u00edsica; pero indudablemente sobre su cabeza hist\u00f3rica cay\u00f3 una manzana hist\u00f3rica\u201d. <\/p>\n<p>El reino de la ciencia perdi\u00f3 uno de sus s\u00fabditos, parti\u00f3 hacia el de la literatura y all\u00ed alcanz\u00f3 lo que verdaderamente ansiaba. S\u00e1bato ya no est\u00e1 en este mundo; el f\u00edsico se march\u00f3 hace mucho tiempo, pero los personajes de sus novelas seguir\u00e1n acompa\u00f1\u00e1ndonos. Mientras tanto, seguiremos creyendo que la ciencia, con su m\u00e9todo, es el camino para alcanzar conocimientos objetivos del mundo natural y social.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Falt\u00e1ndole pocos d\u00edas para llegar a vivir una centuria, acaba de fallecer en Buenos Aires, Ernesto S\u00e1bato. 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