{"id":5400,"date":"2011-03-14T12:21:16","date_gmt":"2011-03-14T12:21:16","guid":{"rendered":"https:\/\/moir.org.co\/web\/se-piensa-en-ingles-se-habla-en-jerga\/"},"modified":"2011-03-14T12:21:16","modified_gmt":"2011-03-14T12:21:16","slug":"se-piensa-en-ingles-se-habla-en-jerga","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/se-piensa-en-ingles-se-habla-en-jerga\/","title":{"rendered":"Se piensa en ingl\u00e9s, se habla en jerga"},"content":{"rendered":"<p>Como en la \u00e9poca de las grandes convulsiones revolucionarias burguesas de comienzos del siglo XIX, cuando las \u00e9lites de Europa hablaban y hasta pensaban en franc\u00e9s -de lo que nos ha dejado fidedigna y portentosa nota el conde Tolstoi- ahora, tambi\u00e9n las \u00e9lites,  hablan y piensan en idioma extranjero, en ingl\u00e9s. <\/p>\n<p>Mas, como en aquellos tiempos la sociedad entera se hab\u00eda sacudido hasta sus cimientos y era imposible gobernar y luchar sin concederle a lo popular un tanto, se necesito un hombre que como Kutuzof hablara la lengua vern\u00e1cula con la unci\u00f3n de un campesino, para vencer a Napole\u00f3n, salvando al imperio zarista y, a la par, trastorn\u00e1ndolo con la fuerza poderosa de los de abajo, que continuar\u00eda manifest\u00e1ndose durante todo ese siglo y el siguiente. As\u00ed, en estos tiempos de las grandes convulsiones de las naciones oprimidas, entre ellas la nuestra, las \u00e9lites se dan a la pol\u00edtica de reclutar gente no nacida en las cumbres del poder econ\u00f3mico para, entre otras maniobras de enga\u00f1o, salpicar su cipayismo con voces populacheras: que el revolc\u00f3n, que los pechugones, que cuidado conmigo cuando vengo cargado de tigre. <\/p>\n<p>Eso sucede: lo m\u00e1s antipopular se esconde tras la palabra nueva incubada en los sufrimientos y las contadas alegr\u00edas del  pueblo. Los presidentes hablan como arrieros, los ministros como verduleras \u2013con perd\u00f3n de arrieros y verduleras por lo desacomedida de la comparaci\u00f3n-. <\/p>\n<p>Ahora bien, ojal\u00e1 s\u00f3lo fuera eso. Pero han descendido, cosa que no hicieron los afrancesados espa\u00f1oles o los arist\u00f3cratas rusos, a la jerga del lumpen, que, supongo, se alegra ruidosamente sabiendo a Uribe gritar a sus colaborador o compinche aquel inolvidable: \u201cle parto la cara, marica\u201d.<\/p>\n<p>Los extremos se tocan: los sacamicas de la lumpen burgues\u00eda, de la aristocracia financiera, compiten en el habla con los tenebrosos se\u00f1ores de las \u201coficinas\u201d. Unos y otros se coluden al margen del c\u00f3digo penal y de la gram\u00e1tica castellana.<\/p>\n<p>Al fin y al cabo no son simples coincidencias idiom\u00e1ticas. Se han fraguado sus identidades al calor de las grandes \u2013y a menudo- falsas desmovilizaciones, de las visitas subterr\u00e1neas al palacio de Nari, de las burdas francachelas en los palacios de los se\u00f1ores de la guerra.<\/p>\n<p>Nos gobiernan en ingl\u00e9s: leemos el Plan Colombia en la lengua de Shakespeare \u2013y lo entendemos mejor, seg\u00fan Serpa, que en espa\u00f1ol- y sabemos de los contratos de las bases por las p\u00e1ginas gringas. Y nos adoban todo ello con solecismos en nuestro idioma.<\/p>\n<p>Saber ingl\u00e9s es necesario como lo va siendo saber mandar\u00edn. Y ser pol\u00edglota, mucho mejor. Pensar en ingl\u00e9s bostoniano y leer con los prejuicios del que tiene un apartamento en Manhatan y mullidas cuentas en viejos bancos de Zurich, es pasarse de la raya que se\u00f1ala donde termina la naci\u00f3n y la nacionalidad y donde comienza la metr\u00f3poli del imperio que nos aflige con el hambre y el atraso.<\/p>\n<p>Y al pueblo, en tanto, se le enga\u00f1a por partida doble: con el lunfardo de la mafia, mal pronunciado y sin energ\u00eda por rubicundos pol\u00edticos y dirigentes empresariales, y con la ense\u00f1anza de un ingl\u00e9s apenas suficiente para pegar marquillas al derecho en las maquiladoras o para ser celador en los sultanatos mineros y petroleros que gobiernan las multinacionales en la propia entra\u00f1a de Colombia.<\/p>\n<p>De modo que mientras nos re\u00edmos de las imbecilidades ling\u00fc\u00edsticas que afloran en la teacher de ingl\u00e9s, los se\u00f1ores que piensan en ese idioma y salpican su habla con las expresiones del lumpen, nos sacrifican entre risotadas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como en la \u00e9poca de las grandes convulsiones revolucionarias burguesas de comienzos del siglo XIX, cuando las \u00e9lites de Europa hablaban y hasta pensaban en franc\u00e9s -de lo que nos ha dejado fidedigna y portentosa nota el conde Tolstoi- ahora, tambi\u00e9n las \u00e9lites, hablan y piensan en idioma extranjero, en ingl\u00e9s. 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