{"id":5349,"date":"2011-02-28T22:05:07","date_gmt":"2011-02-28T22:05:07","guid":{"rendered":"https:\/\/moir.org.co\/web\/la-sociedad-de-la-vaca\/"},"modified":"2011-02-28T22:05:07","modified_gmt":"2011-02-28T22:05:07","slug":"la-sociedad-de-la-vaca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/la-sociedad-de-la-vaca\/","title":{"rendered":"La sociedad de la vaca"},"content":{"rendered":"<p>Dos compadres decidieron comprar una vaca en sociedad. Miti-miti como dijera un ministro de nuestra corrompida oligarqu\u00eda, lo que no impidi\u00f3 que el compadre vivaracho \u2013que no falta- expresara su deseo de ser due\u00f1o de la parte de atr\u00e1s del animal. Al otro, en consecuencia, le toc\u00f3 la parte de adelante. Ah\u00ed se terci\u00f3 el negocio. Al desventurado socio de la parte de adelante le correspond\u00eda darle de comer \u2013y muy bien- a la vaca, el de la parte trasera madrugaba alegremente a orde\u00f1arla y a vender \u2013para su exclusivo provecho- la leche. Cuando el semoviente pari\u00f3 fue para el socio de atr\u00e1s \u2013o acaso por all\u00e1 no es el cuento de la concepci\u00f3n, etc.- el ternero. Y un mal d\u00eda la vaca corne\u00f3 a la mujer del de atr\u00e1s, por lo cual tuvo el de adelante que pagar remedios y perjuicios.<\/p>\n<p>De esas trampas y ma\u00f1as deriv\u00f3 el dicho popular, \u201ccompa\u00f1\u00edas ni con la cobija\u201d.<\/p>\n<p>Puede que el refr\u00e1n sea cierto, puede que no. Depende de c\u00f3mo se hagan los negocios. Parece que quienes los han hecho a nombre de los colombianos son tan avispados como el compadre que se dej\u00f3 enyardar con la boca de la vaca. Digo parece, porque a pesar de ser una aut\u00e9ntica imbecilidad los contratos con las multinacionales, las pr\u00f3rrogas, otros s\u00eds, adendas y dem\u00e1s artilugios jur\u00eddicos para tumbar al pa\u00eds; porque no obstante que las privatizaciones son chambonadas hechas por mocosos de primarias que venden sus derechos por una chupeta; porque est\u00e1n acordes la forma como entregan a menosprecio la tierra, el aire y el agua con las ventoleras de cazadores irascibles como el viejo Esa\u00fa, el del plato de lentejas; cuando vemos por televisi\u00f3n a los presidentes y a sus ministros, a los presidentes de las empresas y agencias estatales, a los congresistas que ayer se llamaban uribistas y hoy apelan a la \u201cunidad nacional\u201d van siempre con buenos vestidos de pa\u00f1o y buenas corbatas y caras de hombres inteligentes y sesudos. Parecen inteligentes vi\u00e9ndolos de lejos y de cerca, en las negociaciones con las comunidades y sindicatos son unas fieras a las que no se les pasa ni una, y en las manifestaciones y campa\u00f1as se notan m\u00e1s inteligentes prometiendo lo que no van a cumplir y haciendo que una bien formada secretaria o un mal encarado secretario tomen nota de las peticiones de la agobiada y agobiante multitud, a la cual, en el mejor de los casos s\u00f3lo le responder\u00e1n con un calendario en donde estar\u00e1, sin duda, la foto del dichoso dirigente de la democracia m\u00e1s antigua y estable de Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n nos damos cuenta que casi nunca \u2013iba a decir nunca, pero no lo hago por cuestiones de pudor- esos se\u00f1orones hacen un mal negocio personal \u2013excepci\u00f3n hecha de cuando compran un voto y el elector sufraga por otro que le dio m\u00e1s o que le cae mejor o se hace le pendejo y no vota, todo lo cual, de todas maneras, ya est\u00e1 descontado y previsto en el balance secreto de los gastos electorales-. Que tampoco casi jam\u00e1s se quiebran y, por el contrario, sus empresas florecen y se reproducen en otras m\u00e1s grandes o m\u00e1s francas \u2013como las zonas- a nombre de sus hijos, sus mujeres y hasta de sus nueras. <\/p>\n<p>Como las declaraciones de renta son secretas y hay tantos para\u00edsos bancarios no podemos llevar con exactitud de contador sus finanzas personales ni tener al d\u00eda el inventario de sus empresas limitadas, an\u00f3nimas, holdings y dem\u00e1s formas de esconder los buen\u00edsimos negocios que hacen, pero evidentemente nunca \u2013y aqu\u00ed si digo nunca- los han visto pedir fiado en la tienda de la esquina y si gorrean trago en los cocteles no es por estar limpios sino por taca\u00f1os.<\/p>\n<p>En resumen, que d\u00eda a d\u00eda prosperan a modo y semejanza del Buend\u00eda que en su Macondo ten\u00eda que decir de muy buen talante \u201cap\u00e1rtense vacas que la vida es corta\u201d porque le par\u00edan tanto que ya no lo dejaban caminar cuando iba por sus tierras.<\/p>\n<p>De manera que es inexplicable su comportamiento de hacer buenos negocios cuando son personales y malos cuando son p\u00fablicos \u00bfQu\u00e9 ser\u00e1 lo que les pasa? \u00bfSer\u00e1 que usan una parte del cerebro para lo p\u00fablico y otro para lo privado? \u00bfSer\u00e1 que como en la teor\u00eda de las inteligencias m\u00faltiples s\u00f3lo tienen aquella que les conviene para su lucro personal y son unas mulas en el \u201cservicio p\u00fablico\u201d? <\/p>\n<p>Vi\u00e9ndolos en esa situaci\u00f3n se les deber\u00eda aconsejar que no tomaran leche tibia. S\u00ed, la leche que les dan \u2013en proporciones m\u00ednimas- las multinacionales due\u00f1as de la parte de atr\u00e1s cuando orde\u00f1an la vaca llamada Colombia y ellos, tan acomedidos, se la ayudan a tener.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dos compadres decidieron comprar una vaca en sociedad. Miti-miti como dijera un ministro de nuestra corrompida oligarqu\u00eda, lo que no impidi\u00f3 que el compadre vivaracho \u2013que no falta- expresara su deseo de ser due\u00f1o de la parte de atr\u00e1s del animal. Al otro, en consecuencia, le toc\u00f3 la parte de adelante. Ah\u00ed se terci\u00f3 el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-5349","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-temas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5349","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5349"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5349\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5349"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5349"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5349"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}