{"id":5168,"date":"2011-01-02T16:27:35","date_gmt":"2011-01-02T16:27:35","guid":{"rendered":"https:\/\/moir.org.co\/web\/deseos-y-realidad\/"},"modified":"2011-01-02T16:27:35","modified_gmt":"2011-01-02T16:27:35","slug":"deseos-y-realidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/deseos-y-realidad\/","title":{"rendered":"Deseos y realidad"},"content":{"rendered":"<p>Se conoce un dicho popular que reza: \u201cpensar con el deseo\u201d, que se refiere a la costumbre de muchos de hacer pron\u00f3sticos basados en sus propias expectativas ilusiones y no en el an\u00e1lisis de la realidad; es un poco lo que le ocurri\u00f3 a quienes cayeron ingenuamente en las pir\u00e1mides esperando cuantiosas utilidades sin el menor esfuerzo, o a quienes compran el baloto y sin que se realice el sorteo comienzan a distribuir entre sus sue\u00f1os y afectos el premio gordo, o lo que le ocurri\u00f3 a millones recientemente al ungir como presidente de Colombia a quien representa la continuidad de los desastres que ya ven\u00edan, deseando que se tratara de algo nuevo. De igual forma, cuando un a\u00f1o se termina, es apenas natural desplegar la imaginaci\u00f3n dibujando en la mente lo que se quiere en los tiempos por venir y ocurre regularmente que el tama\u00f1o del deseo corresponde con lo que la vida nos ha permitido tener, as\u00ed el que ha sufrido de hambre quisiera disponer de un plato permanente de comida que le evite en el futuro las dolorosas contracciones de un est\u00f3mago vac\u00edo; el que carece de techo a\u00f1ora una vivienda digna que lo guarezca de las inclemencias que ofrece vivir a la intemperie;  quien sufre de enfermedades, espera que finalmente exista un sistema de salud que lo atienda sin que la calidad de la misma se vea condicionada por su capacidad econ\u00f3mica; el que no ha logrado cancelar las facturas de servicio p\u00fablico y vive en la penumbra, ruega por disponer de un m\u00ednimo vital en el suministro de agua que garantice la satisfacci\u00f3n de necesidades b\u00e1sicas; el desempleado sue\u00f1a con alguna oportunidad de trabajo en la que se le ofrezcan condiciones m\u00ednimas de bienestar como seguridad social y estabilidad; estos por supuesto son los deseos de las mayor\u00edas. Pero las minor\u00edas tambi\u00e9n tienen sus ilusiones: nuevas \u00e1reas de negocio para colocar sus capitales, especialmente en la explotaci\u00f3n de recursos minerales y el control de monopolios anteriormente estatales, garant\u00edas para la especulaci\u00f3n financiera, gobiernos d\u00f3ciles a sus intereses que legislen para facilitar el tr\u00e1nsito de sus inversiones y les otorguen ventajas tributarias y de mercado que aumenten la tasa de ganancia.<\/p>\n<p>Por supuesto que las unas y las otras son absolutamente  incompatibles, pues los deseos de los segundos \u00fanicamente se pueden cumplir con bajos salarios, p\u00edrricos niveles de regal\u00edas, altas tarifas en servicios p\u00fablicos y libre movilidad de capitales y utilidades, es decir, todo lo que atente contra el inter\u00e9s nacional y que Santos y la unidad nacional est\u00e1n dispuestos a otorgarles. <\/p>\n<p>El \u00fanico escenario en que en este per\u00edodo de nuestra historia, se conjuguen armoniosamente los deseos del capital y el trabajo, se configurar\u00eda si la pol\u00edtica de desarrollo apuntara a fortalecer el mercado interno y con ello al crecimiento de la industria y la producci\u00f3n agr\u00edcola nacional, trabajo y salarios para muchos compatriotas que ampl\u00eden la demanda y el crecimiento del consumo de bienes y servicios a proveer por las empresas con capital nacional y extranjero.<\/p>\n<p>Pero para que esto sea posible, es necesario terminar con el reinado de los vendepatria e iniciar un per\u00edodo de cambios de quienes dirigen  y de las pol\u00edticas con las que lo hacen, no nos vaya a ocurrir nuevamente que  caigamos en otro enga\u00f1o y no hagamos caso de otro sabio refr\u00e1n popular que nos advierte que: \u201cel h\u00e1bito no hace al monje\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se conoce un dicho popular que reza: \u201cpensar con el deseo\u201d, que se refiere a la costumbre de muchos de hacer pron\u00f3sticos basados en sus propias expectativas ilusiones y no en el an\u00e1lisis de la realidad; es un poco lo que le ocurri\u00f3 a quienes cayeron ingenuamente en las pir\u00e1mides esperando cuantiosas utilidades sin el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-5168","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-temas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5168","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5168"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5168\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5168"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5168"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5168"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}