{"id":4968,"date":"2010-11-02T19:57:08","date_gmt":"2010-11-02T19:57:08","guid":{"rendered":"https:\/\/moir.org.co\/web\/astronomia-o-astrologia\/"},"modified":"2010-11-02T19:57:08","modified_gmt":"2010-11-02T19:57:08","slug":"astronomia-o-astrologia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/astronomia-o-astrologia\/","title":{"rendered":"\u00bfAstronom\u00eda o astrolog\u00eda?"},"content":{"rendered":"<p>S\u00e9 que la Universidad de Nari\u00f1o tiene el mejor observatorio astron\u00f3mico del pa\u00eds. Que desde \u00e9l se han hecho importantes aportes, de reconocimiento mundial, a la venerable ciencia de la astronom\u00eda. No creo que el doctor Alberto Quijano Vodniza sea un lector del hor\u00f3scopo, ni que se haga hacer la carta astral todos los d\u00edas. Pienso m\u00e1s bien que las preocupaciones del doctor Quijano y de todo su grupo de investigaci\u00f3n, pasan es por tratar de entender con mayor precisi\u00f3n el complejo funcionamiento del universo.<\/p>\n<p>Ante tan calificado auditorio, como son ustedes, voy a plantear una pregunta que puede sonar balad\u00ed y cuya respuesta a m\u00e1s de uno le podr\u00e1 parecer obvia: \u00bfprefieren en los planes de estudio de esta Facultad seguir las orientaciones del doctor Quijano o las de Regina Once? Vuelvo a repetir, la pregunta puede parecer impertinente y fuera de lugar. Pero por lo que vamos a comentar, resulta que para algunos personajes que filosofan sobre la ciencia, las opiniones de estas dos tan dis\u00edmiles personas pueden tener la misma validez. Es decir, a estas alturas del siglo XXI todav\u00eda tenemos que estar decidiendo entre ciencia y oscurantismo: el premio Nobel de Medicina de este a\u00f1o le ha sido otorgado a Robert Edwards, de Inglaterra, por su contribuci\u00f3n al tratamiento de la infertilidad humana gracias a la t\u00e9cnica de la fecundaci\u00f3n in vitro, que permiti\u00f3 que millones de parejas en el mundo cumplan con el m\u00e1s caracter\u00edstico imperativo biol\u00f3gico: \u00a1transmite tus genes! La t\u00e9cnica del doctor Edwards es el resultado concreto de la larga acumulaci\u00f3n de investigaci\u00f3n cient\u00edfica en el campo de la fisiolog\u00eda de la reproducci\u00f3n humana. Ella ha hecho felices a millones personas en todo el planeta, menos en El Vaticano, donde se declar\u00f3 que \u201cseleccionar a Edwards hab\u00eda sido algo completamente fuera de lugar\u201d. Suenan en esta declaraci\u00f3n viejos ecos del proceso que se sigui\u00f3 contra la ciencia, en la persona de Galileo Galilei, cuando el Cardenal Bellarmino (el mismo que llev\u00f3 a la hoguera a Giordano Bruno) declar\u00f3 que la tesis helioc\u00e9ntrica defendida por el cient\u00edfico de Pisa \u201ces cosa que encierra el peligro no s\u00f3lo de irritar a todos los fil\u00f3sofos y te\u00f3logos escol\u00e1sticos, sino tambi\u00e9n da\u00f1ar a la Santa Fe, al hacer falsas las Sagradas Escrituras\u2026\u201d. Ya en 2008 el actual papa, Benedicto XVI, se hab\u00eda pronunciado contra la fecundaci\u00f3n in vitro, cuando dio a entender que esta t\u00e9cnica es una afrenta a la dignidad humana. Pero el oscurantismo ha tomado actualmente otras formas m\u00e1s sutiles, m\u00e1s enga\u00f1osas: se ha valido de un complicado lenguaje filos\u00f3fico revestido de conceptos cient\u00edficos, a veces distorsionados, para adelantar una nueva cruzada en contra de la ciencia.<\/p>\n<p>La ciencia, como el arte o la filosof\u00eda, es una hermosa empresa del intelecto humano. Hermosa porque nos permite comprender cada vez con mayor profundidad la infinidad de fen\u00f3menos que suceden en el mundo natural. Yo creo que todos ustedes han tenido un sentimiento de alegr\u00eda muy especial cuando leyendo, o en el laboratorio, han hallado la clave explicativa del fen\u00f3meno que ha atra\u00eddo su inter\u00e9s. Pero seguramente tambi\u00e9n todos nos hemos admirado ante el imponente espect\u00e1culo de un cielo tachonado de estrellas, los majestuosos colores de una orqu\u00eddea, el orto de la Luna en el horizonte, la exactitud del teorema de Pit\u00e1goras o el zigzag del vuelo de un murci\u00e9lago. Y nos llena de satisfacci\u00f3n intelectual  saber que no hay necesidad de recurrir a oscuros principios y que, por el contrario, podemos invocar una teor\u00eda racional, soportada por la prueba experimental, y por lo tanto verdadera, para explicarnos esos hechos, sin que por ello dejen de ser hermosos. Respecto de la relaci\u00f3n entre belleza y conocimiento cient\u00edfico dec\u00eda el f\u00edsico y premio Nobel Richard Feynman: \u201cHay toda clase de preguntas interesantes que demuestran que el conocimiento de la ciencia no hace m\u00e1s que sumar a la emoci\u00f3n, el misterio y la admiraci\u00f3n que nos produce una flor\u201d. <\/p>\n<p>La ciencia tambi\u00e9n nos ha llenado de innumerables aplicaciones tecnol\u00f3gicas que han hecho m\u00e1s f\u00e1cil la vida de los seres humanos: pienso en este momento en toda la tecnolog\u00eda que hubo de emplearse para arrancar de las entra\u00f1as de un socav\u00f3n a 33 trabajadores de la miner\u00eda chilena, en los computadores port\u00e1tiles, los cada vez m\u00e1s sofisticados tel\u00e9fonos celulares, la insulina producida por t\u00e9cnicas de ingenier\u00eda gen\u00e9tica o, en mi viaje ayer hasta la ciudad de Pasto, que fue m\u00e1s r\u00e1pido gracias \u201cal estudio, dise\u00f1o y manufactura de aparatos mec\u00e1nicos capaces de elevarse en vuelo, as\u00ed como el conjunto de t\u00e9cnicas que permiten el control de aeronaves\u201d, que es como Wikipedia define la aeron\u00e1utica, a pesar del miedo at\u00e1vico que siento por las alturas.<\/p>\n<p>Mientras los fil\u00f3sofos buscan explicar las razones \u00faltimas de nuestra existencia y los artistas plasmar la belleza de lo intangible, los cient\u00edficos indagan acerca de las causas inmediatas vali\u00e9ndose del siempre renovado m\u00e9todo cient\u00edfico, apoy\u00e1ndose en el formalismo matem\u00e1tico, planteando teor\u00edas, concatenando observaciones, dise\u00f1ando experimentos que terminen por respaldar o rechazar una hip\u00f3tesis y en fin, haciendo todo aquello que sea necesario para transitar por camino seguro hacia la verdad cient\u00edfica. La ciencia ha evolucionado hist\u00f3ricamente desde lo m\u00e1s general a lo m\u00e1s espec\u00edfico, lo que le ha permitido explicar una mayor cantidad de fen\u00f3menos con m\u00e1s precisi\u00f3n, es decir, con profundidad creciente: comparemos, por ejemplo,  la qu\u00edmica que hac\u00eda Lavoisier con la que llev\u00f3 al estadounidense Richard Heck y a los japoneses Ei-ichi Negishi y Akira Suzuki a ganar el Premio Nobel de este a\u00f1o por sus innovaciones en la qu\u00edmica org\u00e1nica. <\/p>\n<p>La ciencia es la forma m\u00e1s elaborada de organizaci\u00f3n de los conocimientos que la humanidad, a lo largo de su desarrollo hist\u00f3rico, ha venido acumulando acerca del funcionamiento del mundo. La validez de sus hip\u00f3tesis, teor\u00edas y leyes no dependen de la fe o de la autoridad de un individuo, sino del veredicto inapelable de la pr\u00e1ctica experimental: fue el experimento de Joseph John Thomson lo que demostr\u00f3 que la secular creencia en la indivisibilidad del \u00e1tomo, era falsa. La ciencia tambi\u00e9n es un camino para uno liberarse de prejuicios y supersticiones, y para alcanzar una visi\u00f3n m\u00e1s clara y amplia de la vida. No importa que a veces sus aplicaciones tecnol\u00f3gicas entren en contradicci\u00f3n con la dignidad humana, como cuando la \u201cel\u00e9ctrica hermosura\u201d del \u00e1tomo, guardada como si fuera \u00fanicamente \u201cp\u00edldora norteamericana\u201d fue dejada caer sin misericordia alguna sobre Hiroshima y Nagasaki. Eso no es culpa del conocimiento cient\u00edfico, es culpa de la forma de organizaci\u00f3n social que actualmente tiene la humanidad.<\/p>\n<p>La ciencia hace rato se convirti\u00f3 en palanca fundamental para el desarrollo y progreso de las naciones: se calcula que un treinta por ciento del Producto Interno Bruto de los Estados Unidos, proviene de las aplicaciones de la mec\u00e1nica cu\u00e1ntica, uno de los pilares fundamentales, junto con la teor\u00eda de la relatividad, de la f\u00edsica moderna. Las que pertenecen al llamado Tercer Mundo ven con pavor la manera acelerada c\u00f3mo la brecha cient\u00edfica y tecnol\u00f3gica se ampl\u00eda y profundiza respecto de las que pertenecen a las del Primer Mundo, desde donde se escuchan recomendaciones como la del norteamericano Michael Porter, de la Escuela de Negocios de Harvard, quien tiene el descaro de sugerir que Colombia debe \u201cdedicarse a lo que sabe hacer bien, esencialmente, producir caf\u00e9, pero no cometer el error de tratar de incursionar en temas m\u00e1s sofisticados en los cuales no tiene ninguna oportunidad\u201d, es decir, en plata blanca, que para los pa\u00edses pobres est\u00e1 negada la posibilidad de contribuir al desarrollo del conocimiento, que lo \u00fanico que deben hacer es leer y tratar de entender la ciencia que en otros pa\u00edses se est\u00e1 haciendo, y vender a las metr\u00f3polis aquellos recursos naturales que les permitan comprar toda la tecnolog\u00eda que necesitan, ya elaborada. Esas tesis han encontrado un eco entusiasta en los gobiernos de estos lares, como el oprobioso del de los ocho a\u00f1os anteriores y el continuista del que se acaba de iniciar, que han tratado de hacerle creer a la opini\u00f3n p\u00fablica que no vale la pena que en un pa\u00eds como el nuestro se haga un esfuerzo importante para crear una capacidad propia de producci\u00f3n de conocimiento cient\u00edfico y que lo mejor que podemos hacer es dejar esos temas a los pa\u00edses desarrollados y contentarnos con adquirirles la tecnolog\u00eda que all\u00e1 producen. Desafortunadamente quienes creen que cualquier forma de explicaci\u00f3n es v\u00e1lida, que \u201ctodo vale\u201d, o ven en el m\u00e9todo experimental \u201cun mito de los epistem\u00f3logos\u201d se han convertido en idiotas \u00fatiles de todas estas pol\u00edticas agenciadas desde el Ministerio de Educaci\u00f3n Nacional. <\/p>\n<p>Pero hay cient\u00edficos de renombre, como el neurobi\u00f3logo Rodolfo Llin\u00e1s, que ha reclamado del gobierno colombiano darle a la ciencia y la tecnolog\u00eda la importancia necesaria para que ellas contribuyan a mejorar el bienestar de las gentes del pa\u00eds. Con claridad el doctor Llin\u00e1s ha se\u00f1alado: \u201cColombia no est\u00e1 dando todo lo que puede dar desde el punto de vista humano. Definitivamente nuestros artistas son fant\u00e1sticos, nuestros escritores son fant\u00e1sticos, pero nuestros cient\u00edficos no pueden ser fant\u00e1sticos. No porque falte capacidad, sino porque simplemente no existe el inter\u00e9s ni la voluntad social y pol\u00edtica necesaria para sostener un eje cient\u00edfico fuerte\u201d.<\/p>\n<p>Los centros de poder mundial han decidido condenarnos, por ahora, a cien a\u00f1os de soledad cient\u00edfica y tecnol\u00f3gica. Para lograrlo necesitan debilitar al m\u00e1ximo nuestra soberan\u00eda nacional y arrasar con nuestra d\u00e9bil estructura industrial y agropecuaria, objetivos que est\u00e1n alcanzando especialmente desde que aquel presidente de aflautada voz proclam\u00f3 el \u201ccolombianos: bienvenidos al futuro\u201d con que se inici\u00f3 lo que se conoce como la apertura econ\u00f3mica y que se va a profundizar con los tratados de libre comercio que se han firmado con Estados Unidos y la Uni\u00f3n Europea, entre otros. En esas condiciones de dise\u00f1o de un pa\u00eds atrasado, dedicado \u00fanicamente a la producci\u00f3n de bienes primarios no hay necesidad de una ense\u00f1anza cient\u00edfica, de calidad, en la Universidad, especialmente en la p\u00fablica. <\/p>\n<p>La pol\u00edtica trazada para estos pa\u00edses ya hab\u00eda sido expresada claramente por algunos de los m\u00e1s sobresalientes dirigentes estadounidenses. Veamos algunas de ellas:<\/p>\n<p>1)\t\u201cLa globalizaci\u00f3n no es otra cosa que el papel dominante de los Estados Unidos\u201d, Henry Kissinger. <\/p>\n<p>2)\t\u201cNuestro objetivo con el ALCA es garantizar a las empresas norteamericanas, el control de un territorio que va del polo \u00e1rtico hasta la Ant\u00e1rtida, libre acceso, sin ning\u00fan obst\u00e1culo o dificultad, para nuestros productos, servicios, tecnolog\u00eda y capital en todo el hemisferio\u201d, Colin Powell. <\/p>\n<p>3)\t\u201cEl ALCA abrir\u00e1 los mercados de Am\u00e9rica Latina y el Caribe a las empresas y agricultores de Estados Unidos al eliminar las barreras al comercio, a las inversiones y a los servicios\u2026\u201d, Robert Zoellick, quien es actualmente el presidente del nefasto Banco Mundial.<\/p>\n<p> La acumulaci\u00f3n exclusiva de conocimientos ha sido una t\u00e1ctica de dominaci\u00f3n muy vieja en la historia de las naciones. Eso ya lo hab\u00edan ensayado los Ptolomeos, la dinast\u00eda que gobern\u00f3 a Egipto durante tres siglos. Seg\u00fan cuenta Daniel Samper Pizano, los pr\u00edncipes ptolemaicos \u201cconsideraban que no bastaba a un imperio con disponer de informaci\u00f3n sino que era indispensable evitar que otras naciones la tuvieran\u201d. Para lograrlo fundaron la colosal biblioteca de Alejandr\u00eda, robaron colecciones privadas, copiaron ajenas, confiscaron las de los vencidos e hicieron todo lo que fuera posible para que las ciudades rivales no pudieran acumular libros. Este ejemplo muestra que el dominio del conocimiento es parte del dominio pol\u00edtico y econ\u00f3mico. Y alg\u00fan intelectual que ha tenido el privilegio de estar en la rector\u00eda de la Universidad Nacional, como es el caso de Marco Palacios, para justificar su regresiva reforma acad\u00e9mica y en consonancia con los intereses del Imperio del Norte, declar\u00f3: \u201cQuiz\u00e1s estemos \u2018ense\u00f1ando demasiado\u2019, entregando un profesional que supera los requerimientos del mercado\u201d. <\/p>\n<p>Pasemos a plantearnos otras preguntas, cuyas respuestas est\u00e1n relacionadas con la que ustedes hayan dado a la que inicialmente plante\u00e9: \u00bfson las teor\u00edas cient\u00edficas una descripci\u00f3n aproximadamente fiel de la realidad material?, \u00bftiene la ciencia la misma capacidad explicativa que el mito?, \u00bftiene la realidad una existencia independiente de la conciencia o es una proyecci\u00f3n de \u00e9sta?, \u00bfqu\u00e9 se quiere decir cuando se afirma que la verdad es absoluta y relativa?, \u00bfc\u00f3mo logramos saber que una teor\u00eda cient\u00edfica es falsa o verdadera? Planteo estas inquietudes porque en los \u00faltimos a\u00f1os han aparecido algunos defensores de lo que se ha llamado el relativismo epist\u00e9mico, concepci\u00f3n epistemol\u00f3gica que ataca al conocimiento cient\u00edfico y que hace parte de los planteamientos posmodernistas y constructivistas. Desafortunadamente las tesis defendidas por los seguidores de estas corrientes filos\u00f3ficas de naturaleza idealista, han anidado en las direcciones de algunos departamentos acad\u00e9micos de las universidades y se han convertido en la gu\u00eda de la pedagog\u00eda de buena parte de la educaci\u00f3n colombiana, tanto p\u00fablica como privada.<\/p>\n<p>Digamos que el significado m\u00e1s com\u00fan de la palabra relativismo tiene que ver con la afirmaci\u00f3n de que podemos atribuir un peso o valor equivalente a cualquier explicaci\u00f3n posible, pues carecemos de un criterio objetivamente  v\u00e1lido para decidir cu\u00e1l de todas las opciones es la verdadera ya que toda afirmaci\u00f3n depende de las condiciones o contextos de la persona o grupo que la afirma. El relativismo epist\u00e9mico considera que la ciencia no es m\u00e1s que un \u201cmito\u201d, una \u201cnarraci\u00f3n\u201d o una \u201cconstrucci\u00f3n social\u201d. Ejemplo de esto es la declaraci\u00f3n del arque\u00f3logo brit\u00e1nico Roger Anyon, quien durante a\u00f1os estuvo estudiando al pueblo Zuni que habita en Nuevo M\u00e9xico (Estados Unidos). Dice Anyon que \u201cla ciencia s\u00f3lo es una forma entre otras de conocer el mundo\u201d, por lo tanto la visi\u00f3n que los zunis tienen sobre la prehistoria \u201ces tan v\u00e1lida como la perspectiva arqueol\u00f3gica\u201d. Como todos los puntos de vista son igualmente v\u00e1lidos y deben ser igualmente \u201crespetados\u201d entonces la afirmaci\u00f3n de que el holocausto nazi haya ocurrido es una cuesti\u00f3n de creencia personal; o deben tener la misma validez la afirmaci\u00f3n de que el planeta Tierra se origin\u00f3 hace 4.500 millones de a\u00f1os y la de que el mundo empez\u00f3 hace menos de 10.000 a\u00f1os; o a la teor\u00eda del dise\u00f1o inteligente se le debe dar la misma respetabilidad que a la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n darwiniana: Ronald Reagan, quien precisamente no descoll\u00f3 por sus contribuciones al conocimiento humano, durante la campa\u00f1a electoral de 1980 plante\u00f3: \u201cEl evolucionismo no es m\u00e1s que una teor\u00eda cient\u00edfica, tan falible a ojos de la comunidad cient\u00edfica como cualquiera de las en otro tiempo sostenidas y hoy abandonadas. En cualquier caso, si se toma la decisi\u00f3n de ense\u00f1arla en las escuelas, creo que tambi\u00e9n deber\u00eda ense\u00f1arse all\u00ed el relato b\u00edblico de la creaci\u00f3n\u201d. Espero que ahora s\u00ed hayan captado la intenci\u00f3n de la pregunta que plante\u00e9 al iniciar esta lectura.<\/p>\n<p>Para que podamos calibrar la naturaleza ideol\u00f3gica del posmodernismo,  Alan Sokal y Jean Bricmont en su magn\u00edfico libro Imposturas Intelectuales (que seg\u00fan el escritor H\u00e9ctor Abad Faciolince, est\u00e1 escrito \u201ccontra toda esa ralea de fil\u00f3sofos y pseudocient\u00edficos franceses o afrancesados que han sido y siguen siendo la peste de las universidades del mundo entero\u201d) y que recomiendo sea le\u00eddo por todos ustedes, lo definen como \u201cuna corriente intelectual caracterizada por el rechazo m\u00e1s o menos expl\u00edcito de la tradici\u00f3n racionalista de la Ilustraci\u00f3n, por elaboraciones te\u00f3ricas desconectadas de cualquier prueba emp\u00edrica, y por un relativismo cognitivo y cultural que considera que la ciencia no es nada m\u00e1s que una \u201cnarraci\u00f3n\u201d, un \u201cmito\u201d o una construcci\u00f3n social\u201d.<\/p>\n<p>Algunos de los exponentes m\u00e1s connotados del pensamiento posmodernista han pregonado cosas tan absurdas como el \u201cfin de la historia\u201d supuesto por Francis Fukuyama; la negaci\u00f3n de la posibilidad del pensamiento humano para lograr una explicaci\u00f3n objetiva de la realidad; idioteces como la de Jaques Lacan de hacer equivalente la erecci\u00f3n del miembro sexual masculino a la ra\u00edz cuadrada de -1 o su afirmaci\u00f3n de que existe una relaci\u00f3n entre los objetos geom\u00e9tricos de la topolog\u00eda y las enfermedades mentales: \u201c\u2026se puede mostrar que un corte en un toro corresponde al sujeto neur\u00f3tico, y en una superficie entrecruzada, a otro tipo de enfermedad mental\u201d; a tratar establecer una relaci\u00f3n entre el lenguaje po\u00e9tico y la teor\u00eda matem\u00e1tica de conjuntos como era la pretensi\u00f3n de Julia Kristeva; a calificar ese monumento cient\u00edfico, los Principia, erigido por Newton, como poco m\u00e1s que un manual de destrucci\u00f3n lleno de met\u00e1foras del cient\u00edfico macho invadiendo y desgarrando en pedazos la naturaleza como piensa Sandra Harding, para quien adem\u00e1s la ciencia moderna es sexista, clasista, racista y culturalmente coercitiva; por su parte Luce Irigaray la emprende contra la m\u00e1s famosa ecuaci\u00f3n de la ciencia: E=mc2 y se pregunta si esa ecuaci\u00f3n es sexuada, para responder: \u201cLo que se me antoja una se\u00f1al del car\u00e1cter sexuado de la ecuaci\u00f3n no es su utilizaci\u00f3n por la industria del armamento, sino que se haya privilegiado exactamente lo que camina m\u00e1s aprisa\u201d; Bruno Latour, al conocer la noticia de que el fara\u00f3n Rams\u00e9s II pudo haber muerto por tuberculosis hacia el a\u00f1o 1213 a.C., coment\u00f3 que le parec\u00eda un anacronismo que al Fara\u00f3n lo hubiera matado una bacteria que fue descubierta por Koch en 1882 y lleg\u00f3 al extremo de afirmar que \u201cantes de Koch, el bacilo no tiene existencia real\u201d. Si se siguiera la l\u00f3gica de Latour, entonces tendr\u00edamos que aceptar que la radiaci\u00f3n c\u00f3smica de fondo (el \u2018eco\u2019 del big bang de hace 14.000 millones de a\u00f1os) solamente existe desde 1965 cuando fue descubierta, accidentalmente, por Arno Penzias y Robert Wilson; que los organismos que catalogamos como Australopithecus afarensis no existieron nunca pues actualmente no los vemos y de ellos solamente conservamos sus f\u00f3siles; que los elementos qu\u00edmicos cumplen la ley de la periodicidad \u00fanicamente a partir de cuando Mendeleiev organiz\u00f3 su tabla peri\u00f3dica. A estos y otros absurdos se llega cuando se aceptan todos esos irracionales argumentos. Con raz\u00f3n Mario Bunge, el f\u00edsico y epistem\u00f3logo argentino, dijo de los militantes de la escuela posmoderna francesa que \u201ceran los mayores exportadores de basura intelectual del mundo\u201d. Me niego a creer que ustedes puedan aceptar que toda esa \u201cbasura intelectual\u201d sea la que oriente la ense\u00f1anza de la ciencia en esta Facultad.<\/p>\n<p>Para el posmodernismo la realidad f\u00edsica es en el fondo una construcci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica y social, la realidad es una proyecci\u00f3n de la conciencia, los objetos no est\u00e1n presentes en el mundo sino que son constructos mentales. Esta concepci\u00f3n hunde sus ra\u00edces en el idealismo plat\u00f3nico donde el conocimiento es un asunto de la raz\u00f3n, no de la experiencia: \u201cLa raz\u00f3n utilizada de forma debida, conduce a ideas que son ciertas y los objetos de esas ideas racionales son los universales verdaderos, las formas eternas o sustancias que constituyen el mundo real\u201d. Tambi\u00e9n se alimenta de las tesis expuestas por George Berkeley: existir es ser percibido, lo que sencillamente significa que lo \u00fanico que posee existencia real es el mundo de las sensaciones, mientras que la realidad externa no solo no puede percibirse sino que sencillamente no existe; los hombres solamente pueden conocer sensaciones e ideas de los objetos, pero no la materia y el ser; por eso a Berkeley le parece extra\u00f1o que en los hombres prevalezca \u201cla opini\u00f3n de que las casas, las monta\u00f1as, los r\u00edos y, en una palabra, todos los objetos sensibles tienen una existencia natural o real\u2026\u201d. Quien as\u00ed piense tendr\u00e1 que negar la capacidad del hombre de acceder al conocimiento verdadero del mundo de las cosas y por lo tanto tendr\u00e1 la necesidad de negar tambi\u00e9n la validez de la ciencia para conocer y explicar los fen\u00f3menos del mundo. Pero contrastemos estas opiniones con las expresadas, entre otros, por Arist\u00f3teles, Leonhard Euler y Albert Einstein. Conceptuaba el Estagirita: \u201cDecir que las ideas son los prototipos y que todo lo dem\u00e1s participa de ellas es hablar por no callar, es recurrir a simples met\u00e1foras\u201d. Dec\u00eda el matem\u00e1tico suizo: \u201cCuando mi cerebro suscita en mi alma la sensaci\u00f3n de un \u00e1rbol o de una casa, digo, sin vacilar, que fuera de m\u00ed, existe realmente un \u00e1rbol o una casa de los que incluso conozco el emplazamiento, el tama\u00f1o y otras propiedades. No es posible encontrar ning\u00fan ser, hombre o animal, que dude de esta verdad. Si un campesino quisiera dudar de ella, si dijera, por ejemplo, que no cree en la existencia de su se\u00f1or, aunque lo tuviese ante s\u00ed, ser\u00eda considerado como un loco y con raz\u00f3n: pero desde el momento en que un fil\u00f3sofo afirma cosas semejantes, espera que admiremos su saber y su sagacidad, que superan infinitamente los del pueblo llano\u201d, mientras que para el padre de la teor\u00eda de la relatividad \u201cla creencia en un mundo exterior independiente del sujeto preceptor, es la base de toda ciencia natural\u201d. Juzguen ustedes cu\u00e1l de esas concepciones es la que debe prevalecer en su Facultad.<\/p>\n<p>Otro aspecto particularmente chocante de los fil\u00f3sofos adscritos a la corriente idealista del posmodernismo, es la tendencia que tienen en sus escritos a emplear un lenguaje rimbombante, oscuro, enredado con el cual pretenden parecer profundos y decir mucho, dej\u00e1ndole al lector una sensaci\u00f3n de \u201cminusval\u00eda intelectual\u201d cuando en realidad, en muchos casos, est\u00e1n diciendo sandeces con aire de profundidad. Seguramente piensan que todo lo que es claro es de por s\u00ed, superficial. Por ejemplo, miremos la aparente profundidad de la siguiente descripci\u00f3n de las part\u00edculas at\u00f3micas y del principio de incertidumbre: \u201c\u2026las part\u00edculas son composiciones infinitamente compuestas por puntos de vista no sintetizables, prolijos y elementales, que constituyen un punto de vista hologr\u00e1fico e indivisible como la multiplicidad bergsoniana. As\u00ed, la doble naturaleza de la part\u00edcula elemental, de la cual no se puede establecer al mismo tiempo su direcci\u00f3n y su posici\u00f3n, implica una composici\u00f3n polif\u00f3nica irreducible a la suma de estas dos naturalezas que, en cambio, multiplica sus determinaciones\u201d. Comparemos este fragmento con otro escrito por la conocida Florence Thomas, extra\u00eddo de su texto Los estragos del amor: \u201cEsta premisa de que la cultura comunica significa que tambi\u00e9n puede ser comunicada, precisando a\u00fan m\u00e1s, la cultura y los miembros que participan en ella en un momento dado establecen una relaci\u00f3n especular con sus objetos semi\u00f3ticos o portadores de sentido (textos difundidos por los medios), lo cual quiere decir que se mira y se reconoce en ellos, que asimismo son, entre muchos otros objetos semi\u00f3ticos, un espejo de la cultura que conforma un conjunto, un cuerpo proposicional de reglas y normas que aunque no son forzosa ni autom\u00e1ticamente obedecidas, s\u00ed son reconocidas por todos, defini\u00e9ndose en torno a ellas una especie de espectro de variaciones que act\u00faa sobre las relaciones de los individuos, sobre sus acciones concretas, sobre su sentir y sobre su saber\u201d. Como ven se trata de hacer pasar por profunda una afirmaci\u00f3n filos\u00f3fica barniz\u00e1ndola de una jerga de apariencia cient\u00edfica; se engolosinan con la curvatura del espacio-tiempo, con la teor\u00eda del caos, con la geometr\u00eda de los fractales, con el principio de incertidumbre o con las matem\u00e1ticas m\u00e1s abstractas. Pero en muchos casos manejan esos conceptos de manera errada o sin ninguna relaci\u00f3n con las ideas que est\u00e1n planteando. Frente a esos dos ejemplos no puedo dejar de citar lo que al respecto dijo Peter Medawar, premio Nobel de Medicina: \u201cEl que escribe de forma oscura, o no sabe de lo que habla, o intenta alguna canallada\u201d.<\/p>\n<p>Como la filosof\u00eda idealista niega de plano la existencia de una realidad objetiva, los conceptos de ley natural y verdad cient\u00edfica se han convertido en otras v\u00edctimas ilustres de la manera posmoderna de acercarse a las cosas. Para el idealismo no existen leyes en la naturaleza pues lo que en ella predomina es el caos y es \u00fanicamente la acci\u00f3n de la mente humana lo que pone orden e introduce las leyes en el mundo natural: las leyes vienen siendo dispositivos conceptuales mediante los cuales organizamos nuestro conocimiento emp\u00edrico y predecimos el futuro. La ley est\u00e1 en el pensamiento racional, no en la realidad material. De all\u00ed que un cient\u00edfico de la importancia de Andr\u00e8-Marie Amp\u00e8re concibiera las leyes naturales como \u201cmaneras de ver de nuestro esp\u00edritu\u201d; para el bi\u00f3logo y epistem\u00f3logo chileno Humberto Maturana, \u201clo que se denomina habitualmente leyes \u2018de la naturaleza\u2019, no puede ser sino una abstracci\u00f3n de las coherencias operacionales de observadores\u201d; el fil\u00f3sofo austriaco Ludwig Wittgenstein considera que \u201cen toda la visi\u00f3n moderna del mundo subyace el espejismo de que las llamadas leyes de la naturaleza son las explicaciones de los fen\u00f3menos de la naturaleza\u201d.<\/p>\n<p>La ciencia ha establecido claramente que los fen\u00f3menos naturales no existen aislados unos de otros, sino que entre ellos hay una relaci\u00f3n mutua o concatenaci\u00f3n que no est\u00e1 causada por nuestra conciencia sino que corresponde a una realidad del mundo material. Las leyes que gobiernan el desarrollo de la naturaleza no dependen de la voluntad de los hombres, pues ellas ya actuaban desde antes que en la Tierra hubiera surgido el pensamiento consciente. Esto significa que la ley debe ser descubierta, no inventada, aunque para descubrirla sea necesario recurrir al uso de herramientas especializadas tanto conceptuales como materiales; es precisamente la existencia de leyes lo que nos proporciona conocimientos cada vez m\u00e1s profundos y universales. Lo que la ciencia ha hecho a lo largo de todo su desarrollo hist\u00f3rico es encontrar leyes, cuyo descubrimiento est\u00e1 condicionado por las condiciones hist\u00f3ricas en las cuales viven quienes las descubren: no se pod\u00eda esperar que Darwin desarrollara las bases te\u00f3ricas de la nueva s\u00edntesis. Mientras la humanidad no tuvo conocimiento de la ley de la gravedad, la comprensi\u00f3n de los fen\u00f3menos celestes era muy limitada; por eso, durante siglos, los astr\u00f3nomos se aferraron al sentido com\u00fan y a la f\u00edsica aristot\u00e9lica. Pero cuando Newton descubri\u00f3 la ley de la gravitaci\u00f3n universal se logr\u00f3 la s\u00edntesis de la mec\u00e1nica de los cielos con la terrestre, pues una misma ley pod\u00eda explicar el movimiento de la Luna y la ca\u00edda de una manzana y, el conocimiento del cosmos se ampli\u00f3. Conocimiento que se sigui\u00f3 ampliando y profundizando cuando Einstein, estudiando el comportamiento de la luz, estableci\u00f3 una nueva relaci\u00f3n entre materia, espacio, tiempo y movimiento que desemboc\u00f3 en el desarrollo de la teor\u00eda de la relatividad.<\/p>\n<p>La ausencia de leyes har\u00eda al mundo completamente ca\u00f3tico, nuestras experiencias se tornar\u00edan un revoltijo de sensaciones inconexas y de este marasmo resultar\u00eda imposible extraer el concepto de \u201cobjeto material\u201d. Las leyes de la naturaleza garantizan la capacidad de identificar la presencia de \u2018cosas\u2019 que existen con independencia de nuestras impresiones y emociones. A partir de ello avanzamos hacia la certeza de la existencia de una realidad exterior independiente de nosotros mismos, en relaci\u00f3n a la cual adquirimos nuestro propio \u2018yo\u2019. Es gracias a la existencia de leyes naturales, que dan alguna uniformidad al mundo, que nuestra conciencia puede desarrollarse. Por eso, para un cient\u00edfico tan importante como Steven Weinberg, premio Nobel de F\u00edsica, \u201clas leyes de la naturaleza son reales en el mismo sentido (cualquiera que \u00e9ste sea) que las rocas en el suelo\u201d.<\/p>\n<p>Otro precepto de la filosof\u00eda posmodernista es la negaci\u00f3n del concepto de verdad. Ustedes seguramente han escuchado algo como esto: No existe algo llamado verdad objetiva. Nosotros mismos hacemos nuestra propia verdad. No existe una realidad objetiva. Nosotros hacemos nuestra propia realidad. Somos incapaces de adquirir conocimiento de la verdadera naturaleza de la realidad. Pues bien, estas palabras no corresponden a la declaraci\u00f3n expl\u00edcita de alg\u00fan fil\u00f3sofo de la posmodernidad, ellas hacen parte de la declaraci\u00f3n de principios de ese oscuro movimiento seudo- religioso llamado New Age y que curiosamente est\u00e1 muy de acuerdo con las concepciones filos\u00f3ficas de reconocidos pedagogos constructivistas como Evon Guba e Ivonne Lincoln para quienes \u201csi no hay una realidad objetiva\u2026entonces no hay leyes naturales, por lo tanto, las atribuciones de causa-efecto no son m\u00e1s que eso: imputaciones mentales\u201d, lo que los lleva a concluir que la verdad \u201ces simplemente la construcci\u00f3n m\u00e1s informada y sofisticada sobre la cual hay consenso entre los individuos m\u00e1s competentes\u2026para formar tal construcci\u00f3n\u201d. Para los epistem\u00f3logos constructivistas los cient\u00edficos no descubren verdades, lo que los hombres de ciencia hacen es s\u00f3lo construir modelos y conjeturas, con lo cual le niegan al ser humano la posibilidad de conocer el mundo. Si la verdad fuera una construcci\u00f3n de los individuos que m\u00e1s saben, entonces las tesis del dise\u00f1o inteligente ser\u00edan tan verdaderas como las desarrolladas por la moderna teor\u00eda de la evoluci\u00f3n. Y digo esto porque desafortunadamente las tesis del dise\u00f1o inteligente no han sido desarrolladas por ninguna cofrad\u00eda religiosa, sino (y eso es lo grave) por cient\u00edficos (los que m\u00e1s saben) que exhiben importantes t\u00edtulos acad\u00e9micos y que pertenecen a prestigiosas Universidades: por ejemplo, Michael Behe quien es Ph.D. en bioqu\u00edmica ha acu\u00f1ado la pomposa expresi\u00f3n de la \u201ccomplejidad irreductible\u201d para darle alguna apariencia de respetabilidad al viejo y tosco creacionismo; William Dembski, que ostenta un Ph.D. en matem\u00e1ticas y otro en filosof\u00eda, se vale de otra pomposa expresi\u00f3n, la \u201ccomplejidad especificada\u201d, para argumentar que el dise\u00f1o inteligente \u201ces simplemente los Logos del Evangelio de Lucas traducidos al lenguaje de la informaci\u00f3n\u201d, mientras que Jonathan Wells, doctor en biolog\u00eda, sostiene que gan\u00f3 sus t\u00edtulos universitarios \u201cpara dedicar mi vida a destruir el darwinismo\u201d. Pero el argumento del dise\u00f1o inteligente fracasa no porque la comunidad cient\u00edfica lo declare por acuerdo mutuo falso, sino por la raz\u00f3n m\u00e1s b\u00e1sica de todas: porque est\u00e1 abrumadoramente rechazado por la evidencia emp\u00edrica. Las tesis del creacionismo obedecen m\u00e1s a los intereses de una agenda ideol\u00f3gica que al de la b\u00fasqueda de la verdad. <\/p>\n<p>La verdad es el reflejo de las cosas del mundo exterior en la conciencia del hombre, en los diversos conceptos que ha desarrollado la ciencia. La verdad no es la propia realidad, sino el contenido objetivo de los resultados de la actividad cient\u00edfica. Las teor\u00edas cient\u00edficas, cuando son verdaderas, son una representaci\u00f3n de los fen\u00f3menos que ocurren en la naturaleza independientemente de la conciencia. Es verdadero todo aquello que se corresponde con la realidad; la verdad se alcanza a trav\u00e9s de la investigaci\u00f3n en el mundo real. La verdad cient\u00edfica surge cuando los datos del experimento est\u00e1n en armon\u00eda con los hechos observados; adem\u00e1s el desarrollo de la tecnolog\u00eda es consecuencia de la existencia de leyes naturales s\u00f3lidamente reales y de teor\u00edas verdaderas y no nos permite caer en la metaf\u00edsica idealista de creer que la objetividad de la naturaleza es s\u00f3lo un sue\u00f1o. <\/p>\n<p>La verdad, como unidad dial\u00e9ctica, tiene dos aspectos: el absoluto y el relativo. En un sentido amplio la verdad absoluta es el conocimiento amplio, exhaustivo, fiel, del mundo en su totalidad, conocimiento que se constituye en un ideal al que la humanidad tiende. La verdad absoluta se conforma de verdades relativas, as\u00ed como una serie infinita est\u00e1 constituida por elementos finitos: todo lo que se sabe actualmente sobre la estructura y funci\u00f3n de la mol\u00e9cula del \u00e1cido desoxirribonucleico (ADN) constituye una verdad absoluta, que se ha alcanzado por la acumulaci\u00f3n de verdades relativas desde cuando Friedrich Miescher, en 1869, aisl\u00f3 una sustancia hasta ese entonces desconocida y a la que llam\u00f3 nucle\u00edna. La teor\u00eda at\u00f3mica de Dem\u00f3crito tiene un aspecto de verdad absoluta: la materia es at\u00f3mica. <\/p>\n<p>Entonces la tarea de la ciencia, al contrario de lo que piensa el posmodernismo, es conducirnos cada vez m\u00e1s cerca de la verdad: si en el nuevo Gran Colisionador de  Hadrones se descubre el bos\u00f3n de Higgs predicho por el modelo est\u00e1ndar de las part\u00edculas at\u00f3micas, esto aumentar\u00eda el grado de veracidad de esa teor\u00eda. Si el bos\u00f3n no existe, eso no significa que todo el modelo est\u00e1ndar sea falso. Vuelvo a citar a Steven Weiberg respecto de su defensa de la verdad: \u201cLo que nos impulsa hacia adelante en el trabajo cient\u00edfico es precisamente el aliciente de que hay verdades por descubrir all\u00e1 fuera, verdades que una vez descubiertas formar\u00e1n una parte perdurable del conocimiento humano\u201d. El descubrimiento de la verdad tambi\u00e9n es fundamental en asuntos como los relacionados con las investigaciones judiciales: la verdad descubrir\u00e1 al culpable. Por ejemplo, resulta risible si no fuera por lo tr\u00e1gico de la situaci\u00f3n, la raz\u00f3n que dio el ex senador Mario Uribe, investigado por parapol\u00edtica, cuando para justificar el extra\u00f1o incremento de su votaci\u00f3n en un 500 por ciento, argument\u00f3 que ese hecho fue debido gracias a una cadena de oraci\u00f3n.  <\/p>\n<p>Ahora, \u00bfcu\u00e1l es el criterio para decidir sobre la veracidad o falsedad de una hip\u00f3tesis cient\u00edfica? Una teor\u00eda cient\u00edfica es verdadera cuando el experimento verifica sus fundamentos te\u00f3ricos y cuando a partir de ella se hacen predicciones de otros fen\u00f3menos o se logran alcanzar aplicaciones tecnol\u00f3gicas. Los protocolos experimentales se dise\u00f1an para comprobar si una teor\u00eda cient\u00edfica es falsa o verdadera, es decir, si se corresponde o no con los hechos del mundo real. Como lo apuntan los ya citados f\u00edsicos Alan Sokal y Jean Bricmont \u201c\u2026el acuerdo entre teor\u00eda y experimento\u2026ser\u00eda un puro milagro si la ciencia no dijera algo verdadero \u2013o, por lo menos, aproximadamente verdadero- sobre el mundo. Las confirmaciones experimentales de las teor\u00edas cient\u00edficas m\u00e1s probadas, tomadas en su conjunto, dan fe de que realmente hemos adquirido un conocimiento objetivo, aunque s\u00f3lo sea incompleto y aproximado de la naturaleza\u201d. Si la teor\u00eda de la relatividad no fuera cierta no habr\u00eda sido posible el desarrollo de los ya comunes aparatos GPS; algo semejante podr\u00eda decirse de las leyes de la herencia y de las t\u00e9cnicas de mejoramiento gen\u00e9tico de plantas y animales y de la ingenier\u00eda gen\u00e9tica. <\/p>\n<p>Como el posmodernismo niega la existencia de la verdad, entonces nunca se puede comprobar la veracidad de una teor\u00eda cient\u00edfica. Pero se puede escoger el criterio de falsabilidad para demarcar las teor\u00edas cient\u00edficas de las que no lo son. Seg\u00fan Karl Popper: \u201cLas teor\u00edas no son nunca verificables emp\u00edricamente\u2026el criterio de demarcaci\u00f3n que hemos de adoptar no es el de verificabilidad, sino el de falsabilidad\u2026\u201d. Para Popper nunca es posible probar que una teor\u00eda es verdadera, pero s\u00ed es posible demostrar que es falsa si se presenta una sola observaci\u00f3n, digna de confianza, que la contradiga: si este criterio fuera aplicado de manera estricta entonces la anomal\u00eda observada en el movimiento de Mercurio habr\u00eda falsado toda la mec\u00e1nica de Newton, lo cual en realidad no sucedi\u00f3; \u00bfalguno de ustedes se dedicar\u00eda a buscar en la geometr\u00eda plana un tri\u00e1ngulo rect\u00e1ngulo en el cual el cuadrado de la hipotenusa no fuera igual a la suma de los cuadrados de los catetos?; \u00bfpodr\u00edamos plantear un experimento que falsara la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n?<\/p>\n<p>La postura de Popper lo llev\u00f3 a condenar al darwinismo al exilio del campo cient\u00edfico, pues supon\u00eda que esta teor\u00eda no era capaz de producir predicciones que se puedan falsar. En su momento se\u00f1al\u00f3: \u201cHe llegado a la conclusi\u00f3n de que el darwinismo no es una teor\u00eda cient\u00edfica testable o contrastable, sino un programa metaf\u00edsico de investigaci\u00f3n un posible marco para teor\u00edas cient\u00edficas contrastables\u201d. Posteriormente el fil\u00f3sofo vien\u00e9s se retract\u00f3, aunque no muy correctamente, de tan descabellada afirmaci\u00f3n: para \u00e9l la teor\u00eda darwiniana de la selecci\u00f3n sexual deb\u00eda ser considerada como una especie de falsaci\u00f3n de la teor\u00eda original de Darwin sobre la selecci\u00f3n natural. Lo que Popper no tuvo en cuenta es que la selecci\u00f3n sexual no es una alternativa a la selecci\u00f3n natural: la selecci\u00f3n sexual es un caso particular de la selecci\u00f3n natural. Su concepci\u00f3n de que las teor\u00edas cient\u00edficas nunca podr\u00e1n establecerse como indudablemente verdaderas fue lo que le impidi\u00f3 admitir que estaba equivocado y que el darwinismo no se parece al sicoan\u00e1lisis.<\/p>\n<p>Lo que realmente pretende Popper es atacar la concepci\u00f3n de que s\u00ed existen verdades cient\u00edficas. Si las tesis popperianas fueran ciertas muchas teor\u00edas jam\u00e1s habr\u00edan salido a la luz, perecer\u00edan falsadas en sus primeros pasos; adem\u00e1s no habr\u00eda forma de hacer aplicaciones tecnol\u00f3gicas a partir de teor\u00edas que carecen del criterio de verificabilidad. Negar la verdad cient\u00edfica conduce a esa forma sofisticada de oscurantismo como lo es el relativismo epist\u00e9mico del constructivismo, que ha contribuido a la utilizaci\u00f3n de los sistemas educativos de Am\u00e9rica Latina para adecuar nuestras atrasadas sociedades al dominio del mercado mundial imperialista. He ah\u00ed el porqu\u00e9 no se debe permitir que las tesis del posmodernismo sean las que gu\u00eden el trabajo acad\u00e9mico en esta y todas las universidades. He aqu\u00ed porqu\u00e9 tenemos que defender en nuestras Universidades la permanencia de la ciencia y rechazar de manera contundente las nuevas formas de oscurantismo. <\/p>\n<p>Una educaci\u00f3n de calidad en ciencias naturales le debe permitir al alumno adquirir los conocimientos cient\u00edficos necesarios que lo familiaricen con las teor\u00edas, conceptos y procesos de la ciencia; lo debe llevar a desarrollar la capacidad de observaci\u00f3n cuidadosa de los fen\u00f3menos naturales, as\u00ed como de la imaginaci\u00f3n para experimentar y la habilidad para medir y registrar; el bagaje de conocimientos que vaya adquiriendo le permitir\u00e1 reflexionar sobre la naturaleza del conocimiento cient\u00edfico, admirarse ante la belleza estructural y funcional del universo apoy\u00e1ndose en la certeza de la veracidad de las leyes naturales.<\/p>\n<p>Una educaci\u00f3n de car\u00e1cter cient\u00edfico es b\u00e1sica para ayudar a sacar a Colombia del oprobioso atraso en que se encuentra, apuntando al fortalecimiento de la producci\u00f3n nacional en todos los niveles y sectores de la econom\u00eda. Para alcanzar este ideal se hace necesario \u201cconstruir una naci\u00f3n soberana e independiente, cuya sociedad sea capaz de solucionar las necesidades de todos sus ciudadanos proporcion\u00e1ndoles los bienes materiales e inmateriales necesarios para su subsistencia, la educaci\u00f3n debe plantearse el reto de alcanzar los m\u00e1s altos niveles cient\u00edficos y tecnol\u00f3gicos, y colocarse cada vez m\u00e1s a tono con el desarrollo mundial de las fuerzas productivas. Uno de los factores fundamentales para la p\u00e9rdida de la independencia nacional y la prolongaci\u00f3n de la dominaci\u00f3n imperialista que padece actualmente el pa\u00eds, es el atraso cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico cuya base se encuentra en el sistema educativo\u201d (\u00c1lvaro Morales y Jos\u00e9 Fernando Ocampo).<\/p>\n<p>En estos momentos de tanta confusi\u00f3n ideol\u00f3gica, donde la triqui\u00f1uela, la picard\u00eda, la mentira descarada y el facilismo intelectual son pr\u00e1cticas que han adquirido estatura moral, se hace necesario tener claridad filos\u00f3fica en los asuntos de la ciencia si deseamos, junto con la claridad pol\u00edtica, forjar una sociedad m\u00e1s justa, que supere las inequidades e iniquidades que son el pan de cada d\u00eda de la actual en que nos ha tocado vivir. Por eso invito a todos estos j\u00f3venes estudiantes a no seguir el ejemplo de San Agust\u00edn, quien al alejarse de las espinas de la curiosidad y del deseo de desentra\u00f1ar los secretos de la naturaleza, termin\u00f3 por dejar de so\u00f1ar con las estrellas. Ustedes deben hacer todo lo contrario.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>S\u00e9 que la Universidad de Nari\u00f1o tiene el mejor observatorio astron\u00f3mico del pa\u00eds. Que desde \u00e9l se han hecho importantes aportes, de reconocimiento mundial, a la venerable ciencia de la astronom\u00eda. No creo que el doctor Alberto Quijano Vodniza sea un lector del hor\u00f3scopo, ni que se haga hacer la carta astral todos los d\u00edas. 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