{"id":4650,"date":"2010-08-14T20:45:17","date_gmt":"2010-08-14T20:45:17","guid":{"rendered":"https:\/\/moir.org.co\/web\/la-dilacion-de-la-modernidad-colombiana-herencia-de-atropellos-y-tropelias-coloniales\/"},"modified":"2010-08-14T20:45:17","modified_gmt":"2010-08-14T20:45:17","slug":"la-dilacion-de-la-modernidad-colombiana-herencia-de-atropellos-y-tropelias-coloniales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/la-dilacion-de-la-modernidad-colombiana-herencia-de-atropellos-y-tropelias-coloniales\/","title":{"rendered":"La dilaci\u00f3n de la modernidad colombiana: herencia de atropellos y tropel\u00edas coloniales"},"content":{"rendered":"<p>La modernidad puede ser entendida desde la perspectiva sociol\u00f3gica como el momento en el que la raz\u00f3n se implanta como norma trascendental o eje conductual de una sociedad o acogi\u00e9ndonos al concepto kantiano de la ilustraci\u00f3n, es el momento en el que el individuo haciendo uso de su mayor\u00eda de edad, ejerce la raz\u00f3n de manera aut\u00f3noma y se sirve de su propio entendimiento sin la dependencia de gu\u00edas o direccionamientos externos. <\/p>\n<p>Podemos hablar tambi\u00e9n de modernidad cuando hacemos alusi\u00f3n al momento hist\u00f3rico en Europa situado entre los siglos XVI y XVIII aproximadamente, en el que las relaciones de producci\u00f3n se han transformado de tal manera, que han servido como detonante para originar un orden econ\u00f3mico, social, religioso y pol\u00edtico radicalmente diferente al anterior caracterizado por un modo de producci\u00f3n feudal, un rol imprescindible de la religi\u00f3n como gu\u00eda del devenir de las sociedades y un poder centralizado en el poder de los monarcas como voceros terrenales de la palabra de Dios.  La Europa de aquel tiempo presenciar\u00e1 y har\u00e1 parte del surgimiento desde el seno mismo del feudalismo, de una nueva sociedad y un nuevo sistema econ\u00f3mico y de valores. La modernidad traer\u00e1 consigo el capitalismo y el papel de Am\u00e9rica en  la consolidaci\u00f3n de este sistema ser\u00e1 considerable. <\/p>\n<p>Desde el descubrimiento de Am\u00e9rica en 1492, el rol de los pa\u00edses latinoamericanos, incluida lo que hoy llamamos Colombia por supuesto, en la econom\u00eda europea  y sobre todo espa\u00f1ola, ha sido prominente. Colombia como colonia espa\u00f1ola por casi tres siglos,  hasta su independencia del yugo directo y opresivo de la corona, habr\u00e1 adaptado muchas de las maneras de la mentalidad hisp\u00e1nica, y parte del incipiente  desarrollo, pero sobre todo tomara para si tambi\u00e9n el rezagamiento en el que se encontr\u00f3 Espa\u00f1a durante tanto tiempo, teniendo en cuenta el entorno europeo en las diferentes \u00e9pocas. <\/p>\n<p>La historia de Colombia desde entonces ha sido la historia de las malas r\u00e9plicas y de la reproducci\u00f3n rustica y mec\u00e1nica de modelos pol\u00edticos y sociales que en otros contextos y en otras latitudes han funcionado, pero que en el intento de aplicaci\u00f3n en nuestro pa\u00eds y nuestra realidad, por su propia naturaleza dis\u00edmil y alejada del esp\u00edritu de nuestro tiempo, solo han generado desconcierto y confusi\u00f3n. El papel de la educaci\u00f3n legada por los colonizadores espa\u00f1oles y una mentalidad hisp\u00e1nica a la cual hace alusi\u00f3n  el filosofo Rub\u00e9n Jaramillo V\u00e9lez, que fue \u201cadalid de la contrarreforma\u201d proviniendo de un pa\u00eds  \u201cabanderado de la reacci\u00f3n europea\u201d, ha dejado serios y profundos vacios en la b\u00fasqueda real del conocimiento debido principalmente al papel obstinado que jug\u00f3 la iglesia durante mucho tiempo, siendo due\u00f1a de un af\u00e1n  desmedido por asfixiar cualquier esbozo de pensamiento cr\u00edtico y poseedora de una premura apremiante por transmitir de manera sistem\u00e1tica los dogmas de fe que garantizasen  el seguimiento ciego de su doctrina, la \u00fanica posible. De all\u00ed que en el texto se infiera que la relaci\u00f3n misma entre sociedad y universidad en nuestro territorio se deba construir casi desde cero, que se haga necesario entonces esclarecer las diferencias agudas entre el conocimiento cient\u00edfico y la instrucci\u00f3n religiosa. Sin acentuar y recalcar  que el papel preponderante que la religi\u00f3n le da a la pasi\u00f3n y a la fe como los cimientos de su construcci\u00f3n conceptual del mundo, contrastan con el valor superior que la ciencia le brinda a la raz\u00f3n y al intelecto como base de todo conocimiento verdadero, se har\u00eda extremadamente dif\u00edcil empezar a construir dicha relaci\u00f3n entre estas instituciones de conocimiento y aprendizaje y lo que se denomina sociedad. <\/p>\n<p>No es dif\u00edcil advertir el dif\u00edcil trabajo que ha significado imbuir en la mentalidad latinoamericana el inter\u00e9s por el conocimiento cient\u00edfico, cuando quienes dominaron y sesgaron nuestro destino por siglos, se deslindaron de las corrientes revolucionarias e ilustradas que rondaban Europa, prefiriendo adoptar una c\u00f3moda pero perjudicial  postraci\u00f3n intelectual y social que los apartar\u00eda de la modernidad por mucho tiempo y la cual ser\u00eda \u201cencomendada\u201d a nuestros pa\u00edses de manera instintiva e instant\u00e1nea.<\/p>\n<p>La Espa\u00f1a de la conquista, fue en una \u00e9poca de luces, de fulgor intelectual y de  resplandor social en busca de libertades, la penumbra del pensamiento y el l\u00fagubre ejemplo del atraso. El prurito de mantener unas relaciones de producci\u00f3n abigarradas y  una estructura se\u00f1orial altamente inequitativa y desigual en donde las libertades y garant\u00edas para el comercio eran vedadas y los \u00edndices de disparidad en la tenencia de la tierra eran alarmantes, releg\u00e1ndose adem\u00e1s la producci\u00f3n y la industria a los \u00faltimos renglones de prioridades, hace parte de la herencia de acumulaci\u00f3n plutocr\u00e1tica y de despojo atrabiliario, que en particular en el caso de nuestro pa\u00eds, a\u00fan permanece inc\u00f3lume. El modelo de los latifundios se\u00f1oriales que en la Espa\u00f1a de 1500 pertenec\u00edan al arzobispo de Tarragona, a los almirantes de Castilla, a los condes de Benavente o a los duques de Villena, entre otros, hasta el d\u00eda de hoy se replica en nuestro territorio, con algunas diferencias pero con las mismas dosis de ignominia y los mismos rastros de saqueo. En lugar de dominar territorios de Valencia o Valladolid y lejos de Le\u00f3n y Castilla, en nuestra historia reciente la tenencia de la tierra la han tenido los condes Casta\u00f1o en Antioquia, los archiduques Ardila Lule en el Valle, el duque Mancuso en C\u00f3rdoba, el arzobispo B\u00e1ez en Caldas o el marqu\u00e9s Santodomingo en tierras llaneras.  Realidades an\u00e1logas en \u00e9pocas tan distantes pero que alcanzan a ilustrar un poco la dilataci\u00f3n del desarrollo de la modernidad en Colombia.<br \/>\nEl influjo de las ideas de la ilustraci\u00f3n llegara sin embargo a las generaciones de criollos nacidos en la segunda mitad del siglo XVIII. Criollos ilustrados que dieron gesta a la lucha emancipadora del yugo espa\u00f1ol y que nos llevar\u00edan a conformar posteriormente una rep\u00fablica independiente. A partir de ese momento se dar\u00edan intentos leg\u00edtimos aunque insuficientes de ilustrar al pueblo y de propagar los conceptos e ideales de las revoluciones burguesas, en particular la francesa. <\/p>\n<p>Sin embargo y a pesar del significado de estas luchas heroicas por la independencia de los pueblos latinoamericanos, es necesario advertir que el esp\u00edritu del tiempo y las realidades materiales en medio de las que se dieron  las revoluciones burguesas europeas y norteamericana y las gestas libertadoras de Latinoam\u00e9rica, fueron muy distintas. La formaci\u00f3n de los estado-naci\u00f3n, la r\u00e1pida salida del feudalismo y el capitalismo comercial naciente le brindaron un cariz radicalmente opuesto al desarrollo de estos pa\u00edses europeos. El proceso de salida y de escisi\u00f3n entre la edad media y su modelo feudal y la edad moderna en el plano intelectual, se produjo por procesos previos como el renacimiento y la reforma protestante y posteriormente gracias a la ilustraci\u00f3n. El hombre europeo desamarrado de las cadenas de la religi\u00f3n cat\u00f3lica, se dar\u00e1 un lugar en el mundo, desarrollara la ciencia bas\u00e1ndose en la observaci\u00f3n y la pr\u00e1ctica, dejando atr\u00e1s los preceptos dogmaticos que le imped\u00edan conocer la verdad y acceder al conocimiento. La burgues\u00eda Europea y norteamericana tuvo en los ilustrados su base intelectual, dando un vuelco total a la base clerical que durante el feudalismo fue el soporte de la monarqu\u00eda.<\/p>\n<p>Diferencias sustanciales con nuestra realidad, que marcan desde el inicio de nuestra nueva historia, un punto de quiebre entre el desarrollo de la modernidad en unos y otros. Mientras en Norteam\u00e9rica lleg\u00f3 gente con un concepto social avanzado para el momento hist\u00f3rico, en su mayor\u00eda calvinistas, puritanos y protestantes, que hab\u00edan tenido fuertes combates contra la escol\u00e1stica y el oscurantismo y que en su pensamiento dejaban entrever los conocimientos adquiridos y heredados de la ilustraci\u00f3n y el renacimiento, a tierras del centro y del sur, avanzo lo m\u00e1s granado de la reacci\u00f3n cat\u00f3lica, cuyo conocimiento de arte y ciencia estribaba la ignorancia y para quienes el centro de su accionar eran casi exclusivamente el lucro y el inexpugnable dogma religioso.  De esta manera Francisco Mosquera expresa esta dicotom\u00eda hist\u00f3rica: \u201c(\u2026) las disparidades hist\u00f3ricas y los desequilibrios presentes de las dos Am\u00e9ricas, parten de una insalvable contradicci\u00f3n heredada: el sector m\u00e1s progresista de Europa lleg\u00f3 al lugar menos avanzado del nuevo continente y, viceversa, el poder m\u00e1s reaccionario, a las culturas precolombinas menos atrasadas.\u201d 1.<\/p>\n<p>Espa\u00f1a nos leg\u00f3 un sino tr\u00e1gico y accidentado hacia la constituci\u00f3n de un estado moderno y democr\u00e1tico. Se dice que la distancia entre Latinoam\u00e9rica y Europa no son los m\u00e1s de 5 mil kil\u00f3metros que nos separan f\u00edsicamente sino 200 a\u00f1os. Una verdadera revoluci\u00f3n intelectual, cultural, social y popular aun no ha tenido lugar en nuestros territorios. La tradici\u00f3n, los h\u00e1bitos, las creencias y las supersticiones son los instrumentos que nos mantienen aferrados a un pasado colonial que repudiamos pero que reproducimos constantemente.<\/p>\n<p>Somos herederos de una cultura que adoleci\u00f3 por su falta de adaptaci\u00f3n a la nueva realidad que el mundo deparaba. Hasta en la obra m\u00e1s famosa de la literatura en castellano, realizada por uno de sus hijos, se refleja el poco entusiasmo con el que las ideas y las concepciones nuevas del mundo se atendieron en su seno. El Quijote de Miguel de Cervantes, evidencia su decepci\u00f3n porque el mundo ya no alberga un lugar para \u00e9l (un caballero medieval) y se siente extra\u00f1o en una sociedad cada vez m\u00e1s marcada por los intereses ideol\u00f3gicos de la burgues\u00eda.<\/p>\n<p>A Colombia y a Am\u00e9rica le resta un prolongado camino rumbo a la modernidad. Las cadenas mentales que perviven en nuestra cultura, fruto de siglos de represi\u00f3n y oscurantismo, pesan aun demasiado. A pesar de habernos liberado del yugo opresor con el que iniciamos nuestra vida, el peso de nuestro olvido e inconsciencia ha pesado m\u00e1s que nuestro deseo libertario y progresista. No ser\u00e1 sin embargo una postergaci\u00f3n perpetua, ya que los pueblos requieren andar el camino de la  modernidad, para despu\u00e9s crear un sistema y un orden realmente revolucionario, soberano y democr\u00e1tico y ese es con seguridad el deseo de nuestros pueblos.<\/p>\n<p>1.  Francisco Mosquera, \u201cEn respaldo a Germ\u00e1n Arciniegas\u201d. Resistencia Civil, primera edici\u00f3n, Editorial Tribuna Roja, Bogot\u00e1, 1995, p\u00e1g. 483.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La modernidad puede ser entendida desde la perspectiva sociol\u00f3gica como el momento en el que la raz\u00f3n se implanta como norma trascendental o eje conductual de una sociedad o acogi\u00e9ndonos al concepto kantiano de la ilustraci\u00f3n, es el momento en el que el individuo haciendo uso de su mayor\u00eda de edad, ejerce la raz\u00f3n de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-4650","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-juventud-patriotica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4650","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4650"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4650\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4650"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4650"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4650"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}