{"id":21141,"date":"2005-08-21T19:00:00","date_gmt":"2005-08-21T19:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/prueba.moir.org.co\/2005\/08\/21\/editorial-la-cuestion-de-la-democracia\/"},"modified":"2024-08-01T20:25:15","modified_gmt":"2024-08-01T20:25:15","slug":"editorial-la-cuestion-de-la-democracia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/editorial-la-cuestion-de-la-democracia\/","title":{"rendered":"Editorial Tribuna Roja 100: La cuesti\u00f3n de la democracia"},"content":{"rendered":"<p>H\u00e9ctor Valencia Henao, Secretario General del MOIR<\/p>\n<p>Contra todo riesgo de olvido pol\u00edtico es prudente reiterar que, a trav\u00e9s de nuestra historia, el predominio de las pol\u00edticas que abisman la naci\u00f3n se ha impuesto en t\u00e9trica ligaz\u00f3n con rampantes supresiones de libertades y derechos. No es extra\u00f1o entonces que su l\u00f3gica resultante haya sido el taponamiento en diverso grado del desarrollo democr\u00e1tico. Y, por contera, cuando las pol\u00edticas de la oligarqu\u00eda dominante encarnan el neoliberalismo que Estados Unidos desde hace varios lustros dicta e implanta por doquier, tal atasco adquiere una magnitud que impide todo asomo de democracia. Cuesti\u00f3n esta a\u00fan menos extra\u00f1a, pues ese es el car\u00e1cter que adquiere en Colombia la aplicaci\u00f3n del recetario neoliberal, hoy destinado, bajo el asedio de Washington, a plasmarse en un desigual tratado de libre comercio.<\/p>\n<p>Esta condici\u00f3n antidemocr\u00e1tica del pa\u00eds ha sido intensificada por las arbitrariedades y marruller\u00edas a las que recurre Uribe V\u00e9lez para darles curso a disposiciones econ\u00f3micas y sociales ajustadas al proceso de recolonizaci\u00f3n norteamericana que con alegre provincianismo alcahuetea.<\/p>\n<p>A nadie se le escapa que para llevar a t\u00e9rmino semejante subyugaci\u00f3n lo prioritario sea debilitar el arraigo nacional y doblegar la resistencia de millones de gentes en quienes alienta el esp\u00edritu de independencia y patriotismo. Calculadores, a Uribe y sus mandantes econ\u00f3micos y pol\u00edticos tampoco se les escap\u00f3 la arduidad y la longura que exig\u00eda su cometido. De all\u00ed que al asumir la Presidencia, este enmarcara su actos de gobierno en el prop\u00f3sito de prolongarla. Procurarlo desde la jefatura del poder ejecutivo ha equivalido a convertir su reelecci\u00f3n en una pol\u00edtica estatal plagada de connotaciones absolutistas. Es claro que Uribe \u2013contra la Constituci\u00f3n que consigna la ilegalidad de ese prop\u00f3sito y, en consecuencia, la de los medios utilizados para lograrlo\u2013 ha sido un presidente-candidato en plan permanente de cautivar la voluntad y captar los votos de gentes candorosas y perplejas. Encubierta en sus gestiones administrativas se ha configurado la pr\u00e1ctica de un clientelismo que se asemeja a un delito continuado. Tales astucias, junto a su proceder de ventajista y al arbitrario quiebre de las normas vigentes, le imprimen a su mandato un oprobioso sello antidemocr\u00e1tico.<\/p>\n<p>Su decisi\u00f3n reeleccionista descubre que las funciones presidenciales ejercidas durante m\u00e1s de tres a\u00f1os fueron descaradas diligencias electorales y, para colmo, establece que ambas se confundir\u00e1n hasta perfilarle una acabada \u00edndole de \u00abYo, el supremo\u00bb. As\u00ed, ninguna \u00abgarant\u00eda electoral\u00bb, en dinero o en especie \u2013como son los mimos burocr\u00e1ticos y contractuales y el acceso a los medios de comunicaci\u00f3n\u2013 podr\u00e1 remediar el avasallador poder presupues\u00actal, administrativo y medi\u00e1tico del Ejecutivo, reforzado con los no menos arrolladores poderes paraestatales que ha prohijado. Junto a los vicios que son objeto de demandas, tanto sobre el contenido como sobre la forma del pase que le dio el Congreso a esta habilitaci\u00f3n de Uribe, las mencionadas aberraciones contradicen de manera absoluta e insuperable, m\u00e1s all\u00e1 de las interpretaciones y fallos inferidos de nuestro peculiar ordenamiento constitucional, principios consubstanciales a cualquier sistema pol\u00edtico civilizado.<\/p>\n<p>No obstante que demas\u00edas de esa misma clase se manifiestan en numerosos y no menos relevantes episodios de la acci\u00f3n gubernamental, Uribe, como ido de la misma realidad pol\u00edtica que fomenta, asegura que en Colombia rige una \u00abdemocracia profunda\u00bb. Omitido el atropello a la raz\u00f3n de los colombianos impl\u00edcito en tan falaz aseveraci\u00f3n, su designio es generar aquiescencias para nuevas y mayores arbitrariedades. Suficientes precedentes alertan: \u00bfacaso, so capa de la temprana adjetivaci\u00f3n de democr\u00e1tica que se le acomod\u00f3 a la pol\u00edtica de seguridad, no se ha alabado el sapeo como una virtud civil y patri\u00f3tica aunque desata cacer\u00edas de brujas, redadas, encalabozamientos y ejecuciones sumarias contra gente de bien? Iniquidades propias del fascismo que suceden ante el malicioso silencio, cuando no la c\u00ednica aprobaci\u00f3n, de los grandes medios, a m\u00e1s de la repugnante indiferencia de estamentos sociales y personajes que se precian de dem\u00f3cratas.<\/p>\n<p>Junto a la denuncia y condena de todas y cada una de las manifestaciones de la retrograda embestida, es indispensable que las organizaciones de izquierda, sectores de oposici\u00f3n y personas sensatas reafirmen \u2013amplia e incesantemente y en \u00edntima ligaz\u00f3n con los criterios en defensa de la soberan\u00eda\u2013 los principios elementales de la democracia, pues estos, en su significativa obviedad, tienen la virtud de dotar a las gentes de una escarda ideol\u00f3gica que les permite distinguir las malas pol\u00edticas que los sumen en la cr\u00edtica situaci\u00f3n que atraviesan y, adem\u00e1s, comprender la necesidad de oponerles resistencia.<\/p>\n<p>En realidad, la lucha por la democracia se define en \u00faltimas como una forja que, en diversos grados y formas, se dirige a la conquista de derechos y elementales condiciones pol\u00edticas que posibiliten a la poblaci\u00f3n librar eficazmente, tanto el primordial combate por la soberan\u00eda de la naci\u00f3n, como la prolongada batalla para llevar a la sociedad a un estadio econ\u00f3mico, pol\u00edtico y cultural de nuevo tipo, es decir, en armon\u00eda con sus m\u00e1s altos intereses.<\/p>\n<p>Por su naturaleza, la situaci\u00f3n democr\u00e1tica que se alcanzar\u00e1 vali\u00e9ndose de tales condiciones y ejercitando tales derechos corresponde a un nuevo r\u00e9gimen pol\u00edtico, radicalmente opuesto al viejo y vaciado de democracia que, apuntalado por Washington con la complacencia de la c\u00fapula olig\u00e1rquica nacional, impera en Colombia.<br \/>\nLa cuesti\u00f3n democr\u00e1tica, en los t\u00e9rminos aqu\u00ed expuestos, encuentra un testigo de excepci\u00f3n en L\u00f3pez Michelsen cuando \u2013corrobor\u00e1ndose lo que por haberlo vivido han sabido bien generaciones enteras de compatriotas\u2013 afirma que \u00aben Colombia no hay democracia en el sentido corriente del vocablo, cuando por tal se entiende el gobierno del pueblo, para el pueblo y por el pueblo\u00bb. Pues bien, \u00a1de esa carencia, de ese sentido del vocablo y de ese pueblo, es de lo que se trata!<\/p>\n<p>Se trata, pues no es mera especulaci\u00f3n te\u00f3rica, de las secuelas econ\u00f3micas y sociales de esa privaci\u00f3n de democracia. Entre ellas: la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n en la pobreza, parte considerable de ella desfalleciendo en el campo o amontonada en poblados y suburbios, verdaderos guetos, bajo condiciones infrahumanas de vida, mientras la elite financiera se gan\u00f3 en los siete primeros meses de este a\u00f1o dos millones de millones de pesos. Tal situaci\u00f3n ominosa a la que ha sido llevado el pa\u00eds le ha merecido que en el mundo entero lo descalifiquen en materia de desigualdad econ\u00f3mica o concentraci\u00f3n de la riqueza, como transcribe el ins\u00f3lito testigo.<\/p>\n<p>En fin, se trata de lo formulado con enjundia y autoridad mayores por Carlos Gaviria, al ser proclamado candidato presidencial de Alternativa Democr\u00e1tica. All\u00ed, cual si fuese un moderno memorial de agravios, desnuda en una decena de preguntas-condena los rasgos de la antidemocra\u00accia que entre cabriolas y galope tendido impone hoy sobre la naci\u00f3n el gobierno de Uribe (v\u00e9ase la p\u00e1gina 3). Contra su verdad, nada pueden las tendenciosas encuestas al recoger los resultados de la incesante y masiva manipulaci\u00f3n inform\u00e1tica. Para el caso, bastar\u00eda con atenerse a la sentencia de Anatole France: \u00abUn disparate, aunque sea expresado por un mill\u00f3n de personas, sigue siendo un disparate\u00bb.<\/p>\n<p>Ahora bien, la definida carencia de democracia es un fen\u00f3meno que aparece engranado en la pol\u00edtica de sujeci\u00f3n econ\u00f3mica y pol\u00edtica impuesta por los Estados Unidos. De all\u00ed que no sea posible que arraiguen y florezcan los brotes democr\u00e1ticos que surgen de las m\u00faltiples bregas de la gente en resistencia, mientras en la naci\u00f3n persista esa condici\u00f3n, hoy intensificada, de p\u00e9rdida de la soberan\u00eda. Sin \u00e9sta, todo progreso democr\u00e1tico ser\u00e1 escaso y recortado, siempre expuesto a ser anulado. En esencia, en el actual per\u00edodo de la vida nacional, la democracia es un medio y la soberan\u00eda es un fin. S\u00f3lo una nueva democracia proveer\u00e1 a la naci\u00f3n de los instrumentos y condiciones indispensables para liberarse de la coyunda imperialista y emprender su desarrollo econ\u00f3mico y social.<\/p>\n<p>Con todo, de cuando en cuando se tiende a desconocer u olvidar la anterior concreci\u00f3n del problema, en especial lo referente al imperialismo norteamericano. Una absurdidad que la izquierda no puede permitirse, ni permitir que prolifere entre la poblaci\u00f3n, para no correr riegos de que se equivoque el rumbo. M\u00e1s valdr\u00eda emular a Noam Chomsky cuando reci\u00e9n juzg\u00f3 pertinente exclamar: \u00abEs el imperialismo, \u00a1est\u00fapido!\u00bb. Y expresarlo as\u00ed, con la sonora amonestaci\u00f3n y con el nombre exacto del sistema.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>H\u00e9ctor Valencia Henao, Secretario General del MOIR Contra todo riesgo de olvido pol\u00edtico es prudente reiterar que, a trav\u00e9s de nuestra historia, el predominio de las pol\u00edticas que abisman la naci\u00f3n se ha impuesto en t\u00e9trica ligaz\u00f3n con rampantes supresiones de libertades y derechos. 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