{"id":20952,"date":"2005-05-02T19:00:00","date_gmt":"2005-05-02T19:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/prueba.moir.org.co\/2005\/05\/02\/del-legado-de-mosquera-precisiones-necesarias\/"},"modified":"2005-05-02T19:00:00","modified_gmt":"2005-05-02T19:00:00","slug":"del-legado-de-mosquera-precisiones-necesarias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/del-legado-de-mosquera-precisiones-necesarias\/","title":{"rendered":"Del legado de Mosquera: PRECISIONES NECESARIAS"},"content":{"rendered":"<p>(Apartes del documento escrito por Francisco Mosquera y publicado en El Tiempo, e114 de noviembre de 1989, en el cual analiz\u00f3 brillantemente la situaci\u00f3n pol\u00edtica del momento. Apoy\u00e1ndose en la ciencia del marxismo, Mosquera examin\u00f3 la lucha de clases en los \u00e1mbitos nacional e internacional, lo que le permiti\u00f3 avizorar con lucidez los acontecimientos que se presentar\u00edan en los a\u00f1os subsiguientes.)<\/p>\n<p>Los desvar\u00edos del viraje oficial<br \/>\nQueremos exponer de nuevo nuestras opiniones porque nos hallamos dentro de un caos enorme, cuya alocada trayectoria bien podr\u00eda tender hacia desenlaces a\u00fan m\u00e1s lesivos para el pueblo, que es, en definitiva, el soporte de la naci\u00f3n y sufre sin remedio las consecuencias de los quebrantos de \u00e9sta. Ninguno de los signos vitales de Colombia llama al optimismo. Los presagios tanto econ\u00f3micos como pol\u00edticos son preocupantes. Sobre todo el ba\u00f1o de sangre que nos ahoga, esa violencia absurda y desenfrenada que golpea no s\u00f3lo a seres inocentes sino a bienes esenciales. Hace poco la zozobra se reduc\u00eda a unas cuantas regiones apartadas. Durante la administraci\u00f3n Betancur se extendi\u00f3 a varios departamentos, y hoy no existe espacio de la geograf\u00eda patria, incluidas las grandes capitales, en el que las gentes se sientan seguras. No creemos estar exagerando, pese al esfuerzo que despliegan algunos medios de divulgaci\u00f3n por suavizar los estruendosos percances.<\/p>\n<p>Esto lo ve\u00edamos venir, al captar c\u00f3mo las fuerzas sociales y pol\u00edticas b\u00e1sicas luc\u00edan incapaces de detener la demagogia ramplona de los gobernantes. Y lo se\u00f1alamos p\u00fablicamente. Desde enero de 1986 propusimos la conformaci\u00f3n de un frente de salvaci\u00f3n nacional alrededor de la defensa de cuatro fundamentos: la soberan\u00eda de Colombia, las actividades productivas, los principios democr\u00e1ticos y el bienestar de las masas populares. La mayor\u00eda de las organizaciones partidistas en los \u00faltimos dos a\u00f1os ha coincidido con nosotros en hacer un llamamiento de unidad, pero desgraciadamente todo se ha diluido en los mezquinos afanes de grupo. El gobierno de Barco, como se ha dicho, ni pudo ni quiso congregar a la naci\u00f3n en torno de sus leg\u00edtimas aspiraciones. Y ahora ha decidido, en el crep\u00fasculo de su per\u00edodo, concentrar las postreras energ\u00edas en la lucha contra el narcotr\u00e1fico, entreg\u00e1ndose en el \u00e1mbito interno y externo a un traj\u00edn nunca visto. Aquel azote ha sido desde luego una planta ex\u00f3tica que debe extirparse; sin embargo, no es el problema fundamental del pa\u00eds, ni el r\u00e9gimen ha asumido ante \u00e9l una postura coherente. Diversos episodios dejan al descubierto las inconsecuencias oficiales.<\/p>\n<p>El pen\u00faltimo ministro de Desarrollo, Carlos Arturo Marulanda, en el congreso de Acopi, realizado en Medell\u00edn un d\u00eda antes de la muerte de Luis Carlos Gal\u00e1n, habl\u00f3 de la contribuci\u00f3n econ\u00f3mica de los narcotraficantes al producto interno bruto y lleg\u00f3 al colmo de poner de ejemplo el &#8220;ingenio&#8221; y la &#8220;malicia&#8221; de \u00e9stos a los exportadores colombianos. Esas tesis constituyen apenas un trozo de la tela por cortar, una muestra de la forma alegre e irresponsable como las autoridades abordaron el fen\u00f3meno. Hasta hace unas semanas el Ejecutivo insist\u00eda unilateralmente en el consumo de los Estados Unidos, o en los qu\u00edmicos, veh\u00edculos y armas procedentes de las rep\u00fablicas avanzadas para explicarse el fabuloso negocio de la droga. Dentro de su estratagema sin duda no estaba la batalla campal que despu\u00e9s abrir\u00eda. Incluso, el 1\u00b0 de septiembre de 1988, al proponer la &#8220;paz&#8221;, el presidente convoc\u00f3 a todas las manifestaciones de la violencia, &#8220;no s\u00f3lo las generadas por los grupos guerrilleros&#8221;, con el prop\u00f3sito de resolver tambi\u00e9n por conducto del di\u00e1logo el inc\u00f3modo embrollo. Y lo corroboran las revelaciones acerca de los contactos de Joaqu\u00edn Vallejo Arbel\u00e1ez, el ocasional emisario de buena voluntad del cartel de Medell\u00edn, con Germ\u00e1n Montoya, el secretario de confianza de Barco. Ante el c\u00famulo de inculpaciones, la presidencia ha respondido igual que siempre, con una notita rectificadora. Y de pronto se decide por la extradici\u00f3n, el decomiso y las dem\u00e1s medidas de estado de sitio enunciadas el 18 de agosto. Aunque el gobierno pueda alegar a su favor las tormentosas circunstancias de orden p\u00fablico de aquellos d\u00edas, como la muerte de un gobernador, un magistrado o un director de la polic\u00eda, estamos convencidos de que el giro radical de su enfoque obedece, antes que nada, a las irresistibles presiones de los Estados Unidos. Tampoco es cierta la sensaci\u00f3n todav\u00eda subsistente en amplios sectores de que los decretos aludidos fueron la airada respuesta al asesinato de Gal\u00e1n, porque este magnicidio abominable se produjo horas despu\u00e9s de la firma de los mismos. Caben entonces algunas precisiones necesarias, puesto que los due\u00f1os de la rep\u00fablica colocaron el pa\u00eds a mirar hacia un solo lado, desentendi\u00e9ndolo por lo menos temporalmente de sus agobios principales.<br \/>\nLos que delincan dentro de cualquiera de las esferas del quehacer social han de ser procesados y condenados, y adem\u00e1s de manera pronta y cumplida, cual reza el antiguo aforismo. Pero esta potestad republicana debe llevarse a cabo conforme a los c\u00e1nones constitucionales y legales previamente escritos. No se trata de una mera disquisici\u00f3n jur\u00eddica sino de un asunto que ata\u00f1e a los derechos del ciudadano, pues de lo contrario la estabilidad de los individuos quedar\u00eda sujeta al capricho de los funcionarios de turno. Aun cuando la Carta no se ocupe exprofesamente de ello, la extradici\u00f3n tiene que someterse a unas instancias delimitadas en los c\u00f3digos y ajustarse a las pautas convenidas en los tratados p\u00fablicos, tal y como lo dicta la tradici\u00f3n democr\u00e1tica de Colombia desde el siglo pasado. Muchos acuerdos bilaterales de ese tipo hemos definido con pueblos de Am\u00e9rica y Europa, fuera del Convenio Interamericano de Montevideo, rubricado en 1933 por doce delegaciones. Las \u00faltimas contra\u00f3rdenes de Barco se apartan de aquellos preceptos y por la v\u00eda administrativa sit\u00faan indefensos a los sindicados colombianos en los banquillos extranjeros, en este caso de Estados Unidos.<\/p>\n<p>Tampoco se atendi\u00f3 a la Corte Suprema de Justicia, en cuya providencia sobre el decreto 1860 se opuso al env\u00edo de nacionales hacia aquellos pa\u00edses con los que tuvi\u00e9ramos pactadas cl\u00e1usulas en dicho sentido, y entre los cuales cit\u00f3 taxativamente a la rep\u00fablica estadinense. Lo curioso es que el Ejecutivo, bati\u00e9ndose en retirada, adujo unos conceptos que en mayo de 1988 el Consejo de Estado hab\u00eda emitido justamente para interrumpir el proceso de entrega de Pablo Escobar y compa\u00f1\u00eda, pero con el considerando de que despu\u00e9s de sancionada la inexequibilidad de las leyes aprobatorias del tratado de 1979, no estaba legalmente en pie ninguna extradici\u00f3n suscrita con los Estados Unidos. Antes de agosto de 1989 el r\u00e9gimen barquista, en consonancia con la Corte, el m\u00e1ximo tribunal de Colombia cuyos fallos le obligan, aseveraba la existencia de tales convenios y ahora la niega. Un desaguisado que se desprende del prurito de extraditar a toda costa. De ah\u00ed que nos encontremos hoy ante la expedici\u00f3n de una norma emanada del art\u00edculo 128 que, en un santiam\u00e9n y a contrapelo de los principios de irretroactividad, reciprocidad y legalidad, genera en las personas efectos por toda la vida. Sin contar con que los alquimistas del palacio de la carrera, tras reunir el gabinete y estampar unas firmas, le imprimieron car\u00e1cter aut\u00f3nomo al decomiso, desconociendo la jurisprudencia que lig\u00f3 siempre esta sanci\u00f3n al suceso del delito y la condena, e imponi\u00e9ndole al acusado la carga de la prueba que corresponde a los jueces o instructores. Es otro olvido intencional de regulaciones establecidas, el cese dr\u00e1stico de decisivas garant\u00edas procesales, con lo que se pretende expropiar las incalculables pertenencias de los distribuidores de la coca\u00edna, y reducir as\u00ed la oferta de la droga y, por ende, la demanda.<\/p>\n<p>Est\u00e1 en el fuero de los gobiernos adoptar medidas de excepci\u00f3n, seg\u00fan los albures que afronte, mas los timonazos de &#8220;la mano tendida y el pulso firme&#8221;, el soltar inopinadamente sobre la balanza de la justicia un mont\u00f3n de explosivas transgresiones, marca una tendencia con el tiempo m\u00e1s peligrosa para los fortines populares que para los laboratorios de los capos. Sabemos que sin una reglamentaci\u00f3n adecuada la democracia se anula. El procedimiento resulta a veces tan sustancial como el objetivo. Los requisitos no son materia parva, y desmerecen el calificativo de dem\u00f3cratas quienes desprecien todo reglamento. Las fuerzas revolucionarias jam\u00e1s aceptar\u00e1n que en aras del combate contra el narcotr\u00e1fico se falsee a\u00fan m\u00e1s el sistema jur\u00eddico actual.<\/p>\n<p>Estados Unidos se enfrenta al querer de la naci\u00f3n<br \/>\n(&#8230;) Lejos de lucir complacida y complaciente, la Casa Blanca, vali\u00e9ndose de situaci\u00f3n propicia, decide asentarles el guante a los acogotados gobiernos de Latinoam\u00e9rica que se desviven por una efectiva colaboraci\u00f3n en efectivo. A las sol\u00edcitas demandas del presidente Barco se contesta, por un lado, con la suspensi\u00f3n del pacto cafetero, lo que representar\u00e1 para la balanza de pagos del pa\u00eds una merma aproximada de quinientos millones de d\u00f3lares anuales, y por el otro, con la demora desesperante, o el desembolso gota a gota del challenger, denominaci\u00f3n parad\u00f3jica dada en los c\u00edrculos gubernamentales al pr\u00e9stamo de US$ 1.700 millones concertado hacia finales de 1988. Parece como si Washington hubiera propuesto canjear sus influencias por una persecuci\u00f3n implacable al narcotr\u00e1fico. De cualquier modo el presidente colombiano, sin m\u00e1s alternativa, acaba conform\u00e1ndose, a la vez que el mandatario yanqui se escuda tras argumentos ret\u00f3ricos, nos env\u00eda aparatos b\u00e9licos ya usados y traslada en secreto a Bogot\u00e1 no se sabe cu\u00e1ntos asesores militares, la aspiraci\u00f3n jam\u00e1s sepultada del Pent\u00e1gono.<\/p>\n<p>A los inveterados escollos de la constante inflacionaria, la reducci\u00f3n de las exportaciones, el envilecimiento de la moneda, los onerosos intereses de la deuda contra\u00edda en el exterior, las p\u00e9rdidas cafeteras, el elevado d\u00e9ficit fiscal, las limitaciones de la industria y el comercio, etc., vienen a sum\u00e1rseles ahora los estragos de una lucha sin cuartel que lesiona a\u00fan m\u00e1s la econom\u00eda y consume los escasos recursos estatales. Derrochando frescura, el ministro de Hacienda, Luis Fernando Alarc\u00f3n Mantilla, reci\u00e9n sostuvo que la aludida confrontaci\u00f3n reduce las proyecciones cautelosas hechas sobre el crecimiento econ\u00f3mico del a\u00f1o, y que estim\u00f3 en 3.5%, la tercera rectificaci\u00f3n hacia abajo desde cuando Planeaci\u00f3n Nacional pronosticara un 4.5%. Con mayor desesperanza, los gremios, que sin lenitivos reciben los impactos de la crisis, admiten \u00edndices menores, y algunos de ellos, primordialmente los que ven\u00edan advirtiendo sobre la &#8220;desaceleraci\u00f3n&#8221; y pasaron luego a hablar de &#8220;estancamiento&#8221;, en la hora presente han osado mencionar el vocablo prohibido: &#8220;recesi\u00f3n&#8221;. De otra parte, los medios informativos denunciaron en las postrimer\u00edas de septiembre, seg\u00fan fuentes del Ministerio de Defensa, que la vigilancia de los mil y pico de inmuebles decomisados a los extraditables hab\u00eda requerido del &#8220;23% de las FF.MM.&#8221;, cerca de &#8220;22.000 efectivos&#8221;, dej\u00e1ndose al garate otras trincheras no menos acuciantes para la tranquilidad ciudadana. Y al mes, en tanteo que el mingobierno Carlos Lemos Simmonds garantizaba con su r\u00fabrica la permanencia de &#8220;personal de la UP armado y pagado por el gobierno&#8221;, trascendi\u00f3 que un centenar de oficiales del Ej\u00e9rcito, entre mayores, tenientes coroneles y coroneles, deber\u00e1 retirarse del servicio activo, am\u00e9n de otros factores, por carencia absoluta de presupuesto. \u00bfSer\u00e1n acaso involuntarias semejantes incongruencias? En este reinado de los asesores a menudo se encaran empresas de riesgo sin el debido estudio o planificaci\u00f3n, as\u00ed repercutan adversamente en el de por s\u00ed menguado desarrollo nacional.<\/p>\n<p>Por eso muchos contemplan con reservas el brusco viraje en el control de la fiebre de la coca\u00edna, sin olvidar que desde 1984 figuras como el ex presidente L\u00f3pez, el ex procurador Jim\u00e9nez G\u00f3mez, el escritor Garc\u00eda M\u00e1rquez, el catedr\u00e1tico Mario Laserna y otros se han inclinado en alg\u00fan momento a acoger cualquier clase de soluci\u00f3n menos sanguinolenta. A mediados de enero de 1988, Misael Pastrana, en procura del rescate de su hijo Andr\u00e9s, a estas fechas el flamante burgomaestre de la capital, design\u00f3 con todo derecho a Enrique Santos Calder\u00f3n para que interpusiera sus buenos oficios en el regateo con los autores del plagio, el clan de la coca. Al cabo de la dichosa culminaci\u00f3n del incidente, en caudillo conservador recapacitaba en los siguientes t\u00e9rminos: &#8220;Hay que hacer un examen de conciencia sobre la forma como se ha venido manejando el problema del narcotr\u00e1fico&#8221;. A su turno el presidente de la C\u00e1mara de Representantes, Norberto Morales Ballesteros insta sin tapujos al Ejecutivo para que vuelva a conversar con quienes ha desahuciado; y Luis Guillermo Giraldo, cabeza del Senado, en concisa puntada a una de las misivas de Escobar Gaviria, manifiesta que est\u00e1 listo a interceder si la corporaci\u00f3n &#8220;me lo ordena&#8221;. Son hechos frescos y candentes, a los cuales no se les otorga mayor trascendencia, como la renuncia del integrante de la Sala de Casaci\u00f3n Civil, Jos\u00e9 Alejandro Bonivento Fern\u00e1ndez, ex presidente de la Corte, quien se despide de la magistratura dejando entrever que la vara del gobernante aspira a que la toga juzgue no a la luz de &#8220;Carta Pol\u00edtica&#8221;, sino por &#8220;razones de conveniencia o de extra\u00f1os intereses&#8221;. Es decir, de las tres ramas del poder, dos no comparten las actuaciones de una, por lo menos en cuanto al conflicto que mantiene en vilo al pa\u00eds desde la noche del 18 de agosto. Los consejeros de la presidencia pactaron con el M-19 la convocatoria de una comisi\u00f3n destinada a investigar el universo de los narc\u00f3ticos, reconociendo su propia improvisaci\u00f3n, a los dos meses de haber desatado la ofensiva total. Y como si fuera poco, una agencia noticiosa comunic\u00f3 el primero de septiembre que Mar\u00eda Jimena Duz\u00e1n, columnista y reportera de la secci\u00f3n internacional de El Espectador, el diario m\u00e1s afectado por la reyerta, hab\u00eda sostenido en una importante conferencia de prensa celebrada en Washington que &#8220;el pr\u00f3ximo presidente de su pa\u00eds, sea quien sea, deber\u00e1 tener en cuenta que el 61 por ciento de los colombianos quiere dialogar con los narcotraficantes&#8221;. Y el cardenal Alfonso L\u00f3pez Trujillo mencion\u00f3 la posibilidad de escucharlos en confesi\u00f3n, el di\u00e1logo pastoral por excelencia. De ese sesgo han sido entre nosotros las peripat\u00e9ticas relaciones con los extraditables. En fin, con posterioridad a la tragedia de Soacha, m\u00e1s de un pronunciamiento, proveniente de los dominios de la labor productiva o de las toldas del proselitismo electoral, se ha orientado hacia la refutaci\u00f3n de las interpretaciones adobadas en el adornado Palacio de Nari\u00f1o.<br \/>\nEntretanto en los Estados Unidos, cuya excelsa burocracia nos arrastra hacia la sarracina, se le implantan al ej\u00e9rcito regular numerosas y categ\u00f3ricas cortapisas para su acci\u00f3n polic\u00edaca, si en realidad tiene alguna, y a cada rato se impugnan los elevad\u00edsimos gastos que, en asignaciones presupuestarias y aun en libertades consagradas, all\u00ed reporta la fallida represi\u00f3n al vicio. Hasta se promueve un apacible torneo intelectual, orquestado por el Nobel de Econom\u00eda, Milton Friedman, sobre la conveniencia de legalizar toda suerte de estimulantes. No le han faltado ciertamente motivos al alcalde de Medell\u00edn, Juan G\u00f3mez Mart\u00ednez, para afirmar, junto con la expresa autocr\u00edtica sobre anteriores conceptos, que los norteamericanos &#8220;nos lanzan a una guerra&#8221;, mientras &#8220;los precios del caf\u00e9 bajan&#8221;, y ellos ponen &#8220;competencia al banano&#8221; y levantan &#8220;barreras a las exportaciones de flores y textiles&#8221;. \u00a1Que no se aplaste al pa\u00eds pretext\u00e1ndose el incuestionable aplastamiento de la oferta de estupefacientes! \u00a1Que al tr\u00e1fago delictivo se le ponga freno con arreglo a las leyes y sin socavar la trayectoria democr\u00e1tica de la rep\u00fablica! \u00a1Que funcione la justicia! \u00a1Que cada r\u00e9gimen cumpla con sus obligaciones, comprendidos los programas de regeneraci\u00f3n y de asistencia m\u00e9dica para los adictos! He ah\u00ed, sencillamente, nuestra f\u00f3rmula.<br \/>\n&#8220;De todas formas no seremos colonia de ning\u00fan imperio&#8221;, para decirlo con la frase del precandidato Hernando Dur\u00e1n Duss\u00e1n, con quien nos identificamos en \u00e9stos y otros compromisos.<\/p>\n<p>Tras el delirio desatado bullen, pues, mociones poco convincentes. En la coyuntura menos azarosa desde la d\u00e9cada de los sesentas, cuando ante sus ojos ven desvanecerse el asedio militar sovi\u00e9tico y se hallan potencialmente en capacidad de resolver por las buenas las seculares desavenencias con las rep\u00fablicas latinoamericanas, los nuevos rostros de la Casa Blanca se exhiben intemperantes, trayendo a la mente las peores evocaciones de la \u00e9poca de McKinley, el primer Roosevelt, Taft, en que sus diplom\u00e1ticos les redactaban o remendaban a gusto la constituci\u00f3n a los vecinos d\u00e9biles. Otorgarle satisfacciones a la administraci\u00f3n Bush, armando una santa cruzada contra los Saladinos de la droga, nos ha costado mayores recortes a la legalidad vigente y a las prerrogativas ciudadanas, as\u00ed como la intensificaci\u00f3n de los desajustes econ\u00f3micos y un auge de la injerencia for\u00e1nea en nuestros asuntos, lo que augura lamentables distanciamientos entre los dos pa\u00edses, si se sopesan los efectos a cada instante m\u00e1s gravosos de la deuda externa, las coacciones intolerables del Fondo Monetario Internacional y los apetitos ostensibles de los grandes monopolios de la metr\u00f3poli. Con las distorsiones introducidas a la legislaci\u00f3n se va preparando el terreno para abrir c\u00f3moda e indiscriminadamente las fronteras colombianas a las mercanc\u00edas y los capitales de los magnates del mundo, en resumidas cuentas a la oligarqu\u00eda norteamericana. Est\u00e1 muy claro el negro panorama, que es igual en el resto de los pueblos rezagados del hemisferio.<\/p>\n<p>El proyecto consiste en sembrar de, &#8220;dragones asi\u00e1ticos&#8221; a Latinoam\u00e9rica, tanto m\u00e1s cuanto se le enrumba hacia la bancarrota, el sendero ya recorrido por M\u00e9xico, Brasil y Argentina, anta\u00f1o los mejor dotados para la competencia. No es de extra\u00f1ar que los sectores m\u00e1s retardatarios de Colombia, en particular las voces ajenas a la industria, se hagan eco de esta estrategia de la destrucci\u00f3n que se nos pinta con colores atractivos y a la cual se le cuelgan los frutos hipot\u00e9ticos del cr\u00e9dito copioso, la tecnificaci\u00f3n indispensable y el empleo suficiente. &#8220;La apertura econ\u00f3mica hay que comenzarla hoy por la ma\u00f1ana&#8221;, reclamaba a finales de octubre Sabas Pretelt de la Vega, el personero de los comerciantes. Efectivamente, el ingreso de las mercader\u00edas y de las inversiones extranjeras puede decretarse y ponerse en ejecuci\u00f3n de un d\u00eda para otro. Pero no es cierto que la modernizaci\u00f3n, los pr\u00e9stamos en d\u00f3lares que demanda, el acondicionamiento de todo el andamiaje educativo y las dem\u00e1s adecuaciones que supone el competir con los emporios superavanzados surjan en virtud de la inundaci\u00f3n norteamericana, europea, japonesa o rusa, los cuatro centros mundiales que contienden por la posesi\u00f3n econ\u00f3mica de la periferia. Los Estados de esta parte del globo que yacen bajo la influencia estadinense, s\u00f3lo conseguir\u00e1n escapar a la rotunda colonizaci\u00f3n financiera y comercial si resguardan los mercados internos, se unen pol\u00edticamente y esgrimen en conjunto sus ventajas comparativas. Y no estamos por el aislamiento sino a favor del m\u00e1s vasto intercambio internacional, sin excluir mecanismos ni pa\u00edses; empero, rechazamos con entereza que Colombia sea transformada en un grandioso taller a domicilio, o que San Andr\u00e9s y Providencia desempe\u00f1en el papel coruscante de un Taiw\u00e1n caribe\u00f1o. Por las novedades mundiales que arriba apenas enunciamos, y pese a ellas, a los colombianos no nos queda otra que seguir adelante tras el cometido unitario de apuntalar la soberan\u00eda, la producci\u00f3n, la democracia y las justas reivindicaciones del pueblo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Apartes del documento escrito por Francisco Mosquera y publicado en El Tiempo, e114 de noviembre de 1989, en el cual analiz\u00f3 brillantemente la situaci\u00f3n pol\u00edtica del momento. Apoy\u00e1ndose en la ciencia del marxismo, Mosquera examin\u00f3 la lucha de clases en los \u00e1mbitos nacional e internacional, lo que le permiti\u00f3 avizorar con lucidez los acontecimientos que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[205],"tags":[],"class_list":["post-20952","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tribuna-roja-n62-bogota-octubre-12-de-1995"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack-related-posts":[{"id":2710,"url":"https:\/\/moir.com.co\/web\/francisco-mosquera-4\/","url_meta":{"origin":20952,"position":0},"title":"Francisco Mosquera","author":"admin","date":"febrero 12, 2009","format":false,"excerpt":"=?rubrique65","rel":"","context":"En \u00abBanners\u00bb","block_context":{"text":"Banners","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/category\/multimedia\/banners\/"},"img":{"alt_text":"","src":"","width":0,"height":0},"classes":[]},{"id":3391,"url":"https:\/\/moir.com.co\/web\/homenaje-a-francisco-mosquera-en-bucaramanga\/","url_meta":{"origin":20952,"position":1},"title":"HOMENAJE A FRANCISCO MOSQUERA EN BUCARAMANGA","author":"admin","date":"agosto 14, 2009","format":false,"excerpt":"","rel":"","context":"En \u00abVideos\u00bb","block_context":{"text":"Videos","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/category\/multimedia\/videos\/"},"img":{"alt_text":"","src":"","width":0,"height":0},"classes":[]},{"id":20849,"url":"https:\/\/moir.com.co\/web\/traslucia-enorme-fortaleza-como-ser-humano\/","url_meta":{"origin":20952,"position":2},"title":"&#8220;TRASLUC\u00cdA ENORME FORTALEZA COMO SER HUMANO&#8221;","author":"admin","date":"mayo 1, 2005","format":false,"excerpt":"Eberto Morales, periodista \"Lo m\u00e1s fascinante de haber conocido a Francisco Mosquera es observar ese enorme contraste que se da, cuando quiera que desde la base tend\u00edamos a mirarlo como un hombre todopoderoso; y luego descubrimos en la cotidianidad de la conversaci\u00f3n, en la alegr\u00eda de un buen encuentro, a\u2026","rel":"","context":"En \u00abSemblanzas Mosquera\u00bb","block_context":{"text":"Semblanzas Mosquera","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/category\/moir\/francisco-mosquera\/semblanzas-mosquera\/"},"img":{"alt_text":"","src":"","width":0,"height":0},"classes":[]},{"id":959,"url":"https:\/\/moir.com.co\/web\/francisco-mosquera-1941-___1994\/","url_meta":{"origin":20952,"position":3},"title":"FRANCISCO MOSQUERA (1941 ___1994)","author":"admin","date":"agosto 12, 2004","format":false,"excerpt":"El 1 de agosto de 1994, hace diez a\u00f1os, muri\u00f3 el ilustre pensador santandereano Francisco Mosquera S\u00e1nchez, pol\u00edtico, ide\u00f3logo y hombre de acci\u00f3n. Su contribuci\u00f3n te\u00f3rica y pr\u00e1ctica a las luchas pol\u00edticas del pueblo colombiano fue importante, acertada y clarividente; la valoramos a los diez a\u00f1os de su prematura muerte,\u2026","rel":"","context":"En \u00abRevista de Prensa\u00bb","block_context":{"text":"Revista de Prensa","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/category\/prensa\/revista-de-prensa\/"},"img":{"alt_text":"","src":"","width":0,"height":0},"classes":[]},{"id":20937,"url":"https:\/\/moir.com.co\/web\/homenajes-a-mosquera-el-primero-de-agosto\/","url_meta":{"origin":20952,"position":4},"title":"HOMENAJES A MOSQUERA EL PRIMERO DE AGOSTO","author":"admin","date":"mayo 2, 2005","format":false,"excerpt":"El 1\u00b0 de agosto, al cumplirse el primer aniversario de la muerte del camarada Francisco Mosquera, fundador y m\u00e1xima autoridad ideol\u00f3gica del MOIR, cientos y cientos de militantes en todo el pa\u00eds proclamaron con renovada convicci\u00f3n que siguen siendo fieles a su legado revolucionario. Los miembros del Comit\u00e9 Ejecutivo Central\u2026","rel":"","context":"En \u00abTribuna Roja N\u00b0 61, Bogot\u00e1; septiembre 2 de 1995\u00bb","block_context":{"text":"Tribuna Roja N\u00b0 61, Bogot\u00e1; septiembre 2 de 1995","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/category\/tribuna-roja\/ediciones-1995-1999\/tribuna-roja-n61-bogota-septiembre-2-de-1995\/"},"img":{"alt_text":"","src":"","width":0,"height":0},"classes":[]},{"id":19658,"url":"https:\/\/moir.com.co\/web\/francisco-mosquera-en-el-bajo-magdalena\/","url_meta":{"origin":20952,"position":5},"title":"FRANCISCO MOSQUERA EN EL BAJO MAGDALENA","author":"admin","date":"agosto 4, 2004","format":false,"excerpt":"Con la presencia del m\u00e1ximo dirigente del MOIR, Francisco Mosquera, y de otros compa\u00f1eros dirigentes del Frente Popular-MOIR, como el l\u00edder campesino Plutarco Rangel, Armando Portela, Campo Elias Mu\u00f1oz candidato a la asamblea del Magdalena y Alvaro Rodr\u00edguez, jefe seccional del debate, se desarroll\u00f3 una exitosa gira por el Bajo\u2026","rel":"","context":"En \u00abTribuna Roja N\u00ba 07, abril 12 de 1972\u00bb","block_context":{"text":"Tribuna Roja N\u00ba 07, abril 12 de 1972","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/category\/tribuna-roja\/ediciones-1971-1974\/tribuna-roja-no-7-abril-12-de-1972\/"},"img":{"alt_text":"","src":"","width":0,"height":0},"classes":[]}],"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20952","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20952"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20952\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20952"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20952"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20952"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}