{"id":20864,"date":"2005-05-01T19:00:00","date_gmt":"2005-05-01T19:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/prueba.moir.org.co\/2005\/05\/01\/la-concepcion-marxista-del-problema-agrario\/"},"modified":"2005-05-01T19:00:00","modified_gmt":"2005-05-01T19:00:00","slug":"la-concepcion-marxista-del-problema-agrario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/la-concepcion-marxista-del-problema-agrario\/","title":{"rendered":"LA CONCEPCI\u00d3N MARXISTA DEL PROBLEMA AGRARIO"},"content":{"rendered":"<p>&#8220;Ante los vestigios feudales, la burgues\u00eda criolla prefiere que \u00e9stos se disuelvan en el lent\u00edsimo y escabroso transcurso del apoderamiento a cargo del capital de una a una de las zonas agr\u00edcolas, o mediante la metamorfosis de los hacendados se\u00f1oriales en caballeros de industria. Dentro de ese esquema encuadran las reformas basadas en la compra cara de una migaja de las posesiones terratenientes, la de menor fertilidad, para a su vez revend\u00e9rsela a los campesinos bajo estipulaciones irritantes, o en las tan publicitadas obras de adecuaci\u00f3n que no son m\u00e1s que mejoras introducidas por el Estado, al costo de considerables erogaciones presupu\u00e9stales, para valorizar los grandes fundos. (&#8230;) La financiaci\u00f3n proviene de los empr\u00e9stitos externos, cuyas amortizaciones e intereses se respaldan con mayores grav\u00e1menes fiscales, verbigracia, el despojo de los obreros y del pueblo. Soluciones reaccionarias que implican contemporizar con el atraso al mantener para el campo en lo sustancial la obsoleta econom\u00eda terrateniente; al fomentar la especulaci\u00f3n, ya que se efect\u00faan seg\u00fan las ordenanzas del capital usurario internacional, y al prolongar los suplicios sin cuento de la masa campesina, sometida a la propiedad latifundista y exprimida por el agio, o desalojada de sus lares y sin trabajo en las urbes. Al cabo, la modernizaci\u00f3n del agro no lograr\u00e1 consumarse en las condiciones prevalecientes de explotaci\u00f3n neocolonial. Nosotros apremiamos la confiscaci\u00f3n de la tierra de los grandes terratenientes y su reparto entre los campesinos que la trabajen. Iniciativa elemental y viable que por s\u00ed sola entra\u00f1ar\u00e1 un salto hacia adelante como no lo han contemplado los colombianos desde los fastos de la Patria Boba. Las heredades feraces y deficientemente atendidas pasar\u00e1n de inmediato a ser cultivadas por millones de manos ansiosas de rozar y de arar. Vuelco extraordinario en las regulaciones econ\u00f3micas y en las costumbres; desatascamiento de las formidables fuerzas productivas del campesinado, echadas a andar redimidas por fin de la coyunda del semifeudalismo, y a la vez de la del imperialismo, pues no se puede cortar la una sin cortar la otra, y cuyos frutos erigir\u00e1n la base del desarrollo pr\u00f3spero, autosostenido e independiente de Colombia. Su defensa ser\u00e1 la refutaci\u00f3n apabullante de la alharaca de las clases dominantes y de sus ep\u00edgonos de la oposici\u00f3n oficializada acerca de la \u2018revoluci\u00f3n verde\u2019, las \u2018bonanzas\u2019 y las reformas agrarias que asuelan e hipotecan el pa\u00eds a las agencias prestamistas internacionales, redundan en mayores impuestos para el pueblo, engordan los bolsillos de latifundistas y bur\u00f3cratas y desembocan infaliblemente en la importaci\u00f3n desenfrenada de alimentos y en el encarecimiento del costo de la vida. Si conducimos airosamente esta confrontaci\u00f3n te\u00f3rica y pol\u00edtica y no transigimos, los pobres del campo que luchan por el derecho a la tierra y anta\u00f1o distingu\u00edan mal qui\u00e9nes eran sus amigos y qui\u00e9nes sus enemigos, ya no querr\u00e1n o\u00edr de los emplastos ofrecidos por imperialistas y oportunistas y tender\u00e1n la mano fraterna a los obreros, sus leales compa\u00f1eros de trinchera. La revoluci\u00f3n a nada habr\u00e1 de temerle entonces. La gallarda figura del proletariado se erguir\u00e1 con la complexi\u00f3n y fortaleza de un campe\u00f3n invencible y recibir\u00e1 en premio la presea anhelada de una Colombia libre y democr\u00e1tica&#8221;. (Tribuna Roja No. 33, febrero-marzo de 1979).<\/p>\n<p>Revoluci\u00f3n agraria<br \/>\n&#8220;1971 ha registrado muchas luchas de obreros y estudiantes. Sin embargo, se puede afirmar que \u00e9ste es un a\u00f1o especialmente rico en combates campesinos.<br \/>\n&#8220;Centenares de fincas han sido invadidas por miles de campesinos en todos los departamentos del pa\u00eds. Las invasiones son un rechazo categ\u00f3rico a la pol\u00edtica agraria del imperialismo yanqui y sus lacayos, la prueba contundente de que esta pol\u00edtica ha fracasado. Los campesinos, ejecutores principales de la revoluci\u00f3n agraria, se levantan y comienzan a hacer valer su derecho de \u00fanicos y leg\u00edtimos due\u00f1os de las tierras que trabajan.<\/p>\n<p>&#8220;Al fragor de estas primeras batallas y enarbolando la consigna de \u2018la tierra para el que la trabaja\u2019, los campesinos han empezado a crear sus propias organizaciones, independientes del tutelaje de las clases dominantes y conformadas por los campesinos pobres y medios.<\/p>\n<p>&#8220;Por experiencia propia las masas campesinas han ido descubriendo qui\u00e9nes son sus amigos y qui\u00e9nes sus enemigos. Saben que los agentes del gobierno buscan dividirlos, amarrarlos de pies y manos y entregarlos indefensos a los explotadores. Han aprendido que para emanciparse de la explotaci\u00f3n del imperialismo y de los terratenientes tienen que librar luchas supremamente duras y largas, luchas que adquirir\u00e1n las formas m\u00e1s elevadas. Y con la ayuda de las organizaciones proletarias han venido comprendiendo que su m\u00e1s \u00edntimo amigo es la clase obrera, que la alianza obrero-campesina y la direcci\u00f3n obrera son la salvaci\u00f3n y \u00fanica garant\u00eda del triunfo&#8221;. (&#8220;Concepci\u00f3n marxista del problema agrario&#8221;, en Unidad y combate, op. cit.).<\/p>\n<p>&#8220;No pueden tampoco convencer al pa\u00eds con reformas como la agraria (&#8230;). La reforma agraria \u2018integral\u2019 es realmente un negocio redondo, integral, de los monopolios yanquis por cuenta de las masas campesinas. \u00bfEn qu\u00e9 consiste el negocio? En que el imperialismo yanqui financia la reforma agraria con empr\u00e9stitos elevad\u00edsimos que paga la naci\u00f3n. Con esos dineros se compran las peores tierras de los terratenientes a los mejores precios y luego se les vende cara a los campesinos que reciben parcelas, pero que no pasan de 20.000 en todo el pa\u00eds y en diez a\u00f1os de reforma agraria. A estos campesinos se les ha entregado un pedazo de tierra en condiciones arbitrarias y antidemocr\u00e1ticas, oblig\u00e1ndolos a amarrarse a la tierra e hipotec\u00e1ndolos de por vida. Los pr\u00e9stamos que les hacen a los campesinos se lo entregan en mercanc\u00edas, en productos de los monopolios, en ganado que los terratenientes venden a muy buen precio. Y el \u00faltimo acuerdo, el de Chicoral, que fue un acuerdo entre terratenientes, ten\u00eda una finalidad, como lo dijo c\u00ednicamente Mario Laserna en un art\u00edculo publicado en El Tiempo, que la reforma agraria no pod\u00eda correr a cargo de los terratenientes, sino que ten\u00eda que ser costeada por el pueblo colombiano&#8221;. (Tribuna Roja N\u00b0 6, marzo 21 de marzo de 1972)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8220;Ante los vestigios feudales, la burgues\u00eda criolla prefiere que \u00e9stos se disuelvan en el lent\u00edsimo y escabroso transcurso del apoderamiento a cargo del capital de una a una de las zonas agr\u00edcolas, o mediante la metamorfosis de los hacendados se\u00f1oriales en caballeros de industria. Dentro de ese esquema encuadran las reformas basadas en la compra [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[200],"tags":[],"class_list":["post-20864","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tribuna-roja-n-57-bogota-septiembre-29-de-1994"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack-related-posts":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20864","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20864"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20864\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20864"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20864"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20864"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}