{"id":20778,"date":"2005-04-08T19:00:00","date_gmt":"2005-04-08T19:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/prueba.moir.org.co\/2005\/04\/08\/legado-de-mosquera-defendamos-y-aprovechemos-nuestros-recursos\/"},"modified":"2005-04-08T19:00:00","modified_gmt":"2005-04-08T19:00:00","slug":"legado-de-mosquera-defendamos-y-aprovechemos-nuestros-recursos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/legado-de-mosquera-defendamos-y-aprovechemos-nuestros-recursos\/","title":{"rendered":"Legado de Mosquera: DEFENDAMOS Y APROVECHEMOS NUESTROS RECURSOS"},"content":{"rendered":"<p>Hace veinte d\u00edas los cerealeros reprodujeron en la prensa unas declaraciones en nombre de su gremio, Fenalce, a trav\u00e9s de las cuales repudian sin pesta\u00f1ear los lineamientos, o mejor, los tumbos e inconsecuencias de la rama ejecutiva con respecto a la problem\u00e1tica del agro colombiano, como tambi\u00e9n lo expusiera por su lado la Sociedad de Agricultores de Colombia, SAC. Aquellos ponen \u00e9nfasis en el encarecimiento de la maquinaria y de los servicios de preparaci\u00f3n, siembra y cosecha, debido a la sobrecarga de los aranceles y del IVA. Alertan acerca de las cl\u00e1usulas exigidas por el Banco Mundial para adjudicarnos un cr\u00e9dito de US$ 250 millones con destino a la agricultura, por cuanto implican abrir el camino al ingreso indiferenciado de productos alimenticios extranjeros de los que nuestra &#8220;vocaci\u00f3n agraria&#8221; ya depende en un mill\u00f3n cien mil toneladas cada doce meses. Y demandan, en forma textual, &#8220;una pol\u00edtica agropecuaria coherente, decidida y estable que incentive la producci\u00f3n agr\u00edcola&#8221;. El MOI R estampa su firma en este pedido, a semejanza de muchos aliados que nos han dicho estar dispuestos a adherir la suya a nuestras cuatro sugerencias unitarias. No es cuesti\u00f3n de inquirir si los empresarios del campo hacen de la necesidad virtud: la ciega y traum\u00e1tica evoluci\u00f3n de los acontecimientos se ha encargado de ense\u00f1arnos a la maravilla en donde yacen los obst\u00e1culos para el normal avance del engranaje productivo de la naci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los procederes inequitativos vienen de atr\u00e1s y nos han ocasionado la ruina en ocupaciones como el laboreo del trigo, del que pr\u00e1cticamente nos autoabastec\u00edamos a principios de la d\u00e9cada del sesenta, mientras ahora importamos 600 mil toneladas, uno de los muchos asoladores efectos de la conocida Ley 480 de 1954 por la cual el congreso de Norteam\u00e9rica ha financiado la venta en nuestros pa\u00edses de buena porci\u00f3n de sus excedentes agr\u00edcolas. El cerco va estrech\u00e1ndose con el correr del tiempo, al punto de que a la tempestad de protestas se han unido actualmente hasta los afortunados exportadores de flores de la Sabana de Bogot\u00e1. En ninguna parte el futuro de los pueblos se ha edificado con p\u00e9talos de rosa; no obstante, a los floricultores colombianos les asiste la raz\u00f3n al quejarse de los artilugios discriminatorios de la Comunidad Europea, m\u00e1xime cuando algunas rep\u00fablicas de esta alianza, por ejemplo Francia, han obtenido, u obtienen, innegable beneficio de sus intercambios con nosotros. De suerte que la prosperidad del pa\u00eds se cifra tanto en un justo desenvolvimiento de sus v\u00ednculos con los monopolios for\u00e1neos como en una competente y planificada utilizaci\u00f3n de sus recursos.<\/p>\n<p>Dos factores que se hallan al arbitrio de quienes controlan el Estado, el centro supremo que en la Colombia de hoy interviene en todo, desde graduar el coste de los bienes y servicios hasta definir los contratos de asociaci\u00f3n con los due\u00f1os de medio planeta. Pero ni lo uno ni lo otro. Ah\u00ed est\u00e1n los casos del petr\u00f3leo, o del carb\u00f3n y del n\u00edquel, cuyas explotaciones se efect\u00faan mediante sendos convenios estipulados preferentemente con compa\u00f1\u00edas norteamericanas, los cuales, a causa de sus ilicitudes y de los perjuicios que nos acarrean, han recibido las desaprobaciones de los m\u00e1s dispares matices de la opini\u00f3n. O el precedente no menos infausto del Pacto Andino, con el que, conforme a los pronunciamientos oficiales, las naciones del \u00e1rea arribar\u00edan, firme y mancomunadamente, a la edad madura de su crecimiento, siendo que siguen en mantillas al cabo de tres lustros y pico, sin haber coronado los programas sectoriales de desarrollo, ni la conversi\u00f3n de las empresas extranjeras y mixtas en nacionales, ni el acoplamiento entre los pa\u00edses signatarios, demostr\u00e1ndose c\u00f3mo el experimento escasamente tend\u00eda hacia la creaci\u00f3n de un mercado ampliado que tornase atractivas y gananciosas las multimillonarias inversiones de los conglomerados de las potencias industrializadas.<\/p>\n<p>No es que nos opongamos a tales transacciones y menos a la integraci\u00f3n latinoamericana, o que nos rehusemos por principio a la entrada del capital extranjero, o a asociarnos con \u00e9l: por el contrario, estos elementos pueden transformarse en palancas de la modernizaci\u00f3n nacional, siempre y cuando se encaucen a suplir los vac\u00edos dejados por el atraso secular y no a extraer a rodo nuestras riquezas y sin contraprestaci\u00f3n alguna. El proceso que vivimos de nacionalizaciones y la correspondiente e inexorable expansi\u00f3n del sector p\u00fablico, su robustecimiento econ\u00f3mico, su papel regulador cada d\u00eda m\u00e1s descollante, en suma, el apogeo del capitalismo de Estado, representa una herramienta formidable con la cual Colombia responder\u00eda a las acucias de su propia reconstrucci\u00f3n, de manera &#8220;coherente, decidida y estable&#8221; para expresarlo con las palabras de Fenalce, si ese poder\u00edo fuese otorgado a los obreros, campesinos, empresarios, comerciantes, valga decir, a las clases interesadas en el incremento de la producci\u00f3n, y, por ende, se orientara no s\u00f3lo hacia la defensa de nuestros medios y disponibilidades sino hacia el aprovechamiento arm\u00f3nico de los mismos.<\/p>\n<p>Mas no planificamos ni protegemos lo que nos pertenece. Se asiente a cuanto indiquen los monitores internacionales y se conf\u00eda demasiado en las leyes de la oferta y la demanda. El ministro de Agricultura, durante el lanzamiento en Cali del Programa Nacional de Tenderos, contest\u00f3 a los reparos de los gremios admitiendo, como si tal cosa, que a su cartera le hab\u00eda faltado continuidad en sus prospecciones. De este tenor son las providencias y los mea culpa de nuestros funcionarios.<\/p>\n<p>(&#8220;Defendamos y aprovechemos nuestros recursos&#8221;, 6 de marzo de 1986, en Resistencia civil, Editor Tribuna Roja, 1995, p\u00e1ginas 367-369).<\/p>\n<p>No transijamos con ninguna de las disposiciones lesivas al bienestar supremo de Colombia. Rechacemos en los diversos foros la grosera interferencia de Washington, cuyo Departamento de Comercio nos tilda de &#8220;proteccionistas&#8221;, cuando a nuestra marioneta la obsesionan los caprichos del libre cambio requerido por el Fondo Monetario Internacional. (&#8230;)<\/p>\n<p>Escuchemos la voz de El Espinal, desde donde los empresarios del campo denunciaron la crisis sin precedentes de la agroindustria, &#8220;un cuadro que puede derivar en movimientos unificados de imprevisibles consecuencias&#8221;, seg\u00fan advirtieron. All\u00ed, en concreto, se propuso por algunos sacar a las v\u00edas, en vez de las cacerolas venezolanas, los equipos, maquinarias y automotores para exigir un cambio en la p\u00e9rfida actitud del r\u00e9gimen. Lo mismo que hicieran a principio del a\u00f1o los algodoneros del Cesar, quienes bloquearon con sus tractores y veh\u00edculos la transitada arteria entre Bosconia y Codazzi, tras el incumplimiento de las promesas gubernamentales.<\/p>\n<p>Hag\u00e1monos eco de la inconformidad de los cafeteros que, desde los ricos hasta los pobres, ven con sorpresa e ira los prop\u00f3sitos de la panda gavirista de los Andes, pues se hallan en peligro los haberes de la Federaci\u00f3n, comenzando por el banco de sus transacciones, transfigurado en sociedad mixta conforme al decreto 1748 de mediados de 1991. Se trata de un &#8220;irrespeto y una burla seg\u00fan la enardecida pol\u00e9mica de los caldenses. Resulta obvio que sin aquellos instrumentos o instalaciones, levantados piedra a piedra, durante lustros, dentro y fuera de nuestros linderos, no podr\u00eda Colombia influir en la comercializaci\u00f3n del grano ni negociar con medios eficaces un nuevo pacto mundial del caf\u00e9 en Londres. (&#8230;)<\/p>\n<p>Seamos solidarios con la mediana y peque\u00f1a industria, en especial con las declaraciones de los dirigentes de Acopi, mediante las cuales aquellos vastos sectores, uno de los m\u00e1s golpeados y dispuestos ano asumir una posici\u00f3n &#8220;acr\u00edtica y pasiva&#8221;, coadyuvan, deliberada o indeliberadamente, a exacerbar los \u00e1nimos de la sufrida poblaci\u00f3n. (&#8230;)<\/p>\n<p>Recojamos, en cuanto rezuman validez, los m\u00faltiples pronunciamientos del prepotente gremio de la ANDI acerca del irregular manejo monetario y tributario, la escasez de cr\u00e9dito y est\u00edmulos, la competencia desleal for\u00e1nea, los malos convenios internacionales y el resto de desatinos de la administraci\u00f3n. As\u00ed esos estratos altos crean en las supuestas bondades de determinadas medidas del modelo neoliberal, como el flujo franco de las inversiones imperialistas, la privatizaci\u00f3n de las empresas del Estado o el retroceso en las relaciones obrero-patronales, sus reclamos tambi\u00e9n caen y caben en la retorta de la resistencia colectiva.. (&#8230;)<\/p>\n<p>Si los colombianos anhelan preservar lo suyo, sus carreteras, puertos, plantaciones, hatos, pozos petroleros, minas, factor\u00edas, medios de comunicaci\u00f3n y de transporte, firmas constructoras y de ingenier\u00eda, todo cuanto han cimentado generaci\u00f3n tras generaci\u00f3n, y si, en procura de un brillante porvenir, simult\u00e1neamente aspiran a ejercer el control soberano sobre su econom\u00eda, han de darle mayores proyecciones a la resistencia iniciada contra las nuevas modalidades del vandalismo de la metr\u00f3poli americana, empezando por cohesionar a la ciudadan\u00eda entera, o al menos a sus contingentes mayoritarios y decisorios que protestan con denuedo pero en forma todav\u00eda dispersa. Entrelazar las querellas de los gremios productivos, de los sindicatos obreros, de las masas campesinas, de las comunidades ind\u00edgenas, de las agrupaciones de intelectuales, estudiantes v artistas, sin excluir al clero consecuente ni a los estamentos patri\u00f3ticos de las Fuerzas Armadas, de manera que, gracias a la uni\u00f3n, los pleitos desarticulados converjan en un gran pleito nacional. (&#8230;)<\/p>\n<p>En esta dram\u00e1tica contienda la burgues\u00eda personificar\u00e1 siempre al elemento vacilante: pero el proletariado, por esencia, no. A \u00e9l le corresponde entonces la orientaci\u00f3n y animaci\u00f3n del movimiento.<\/p>\n<p>(&#8220;\u00a1Por la soberan\u00eda econ\u00f3mica, resistencia civil!&#8221;, en Resistencia civil, op. cit., p\u00e1ginas. 466-468).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace veinte d\u00edas los cerealeros reprodujeron en la prensa unas declaraciones en nombre de su gremio, Fenalce, a trav\u00e9s de las cuales repudian sin pesta\u00f1ear los lineamientos, o mejor, los tumbos e inconsecuencias de la rama ejecutiva con respecto a la problem\u00e1tica del agro colombiano, como tambi\u00e9n lo expusiera por su lado la Sociedad de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[196],"tags":[],"class_list":["post-20778","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tribuna-roja-n-71-bogota-abril-26-de-1997"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack-related-posts":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20778","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20778"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20778\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20778"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20778"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20778"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}