{"id":20683,"date":"2005-01-31T19:00:00","date_gmt":"2005-01-31T19:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/prueba.moir.org.co\/2005\/01\/31\/colombia-una-babilonia-del-capital-financiero\/"},"modified":"2005-01-31T19:00:00","modified_gmt":"2005-01-31T19:00:00","slug":"colombia-una-babilonia-del-capital-financiero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/colombia-una-babilonia-del-capital-financiero\/","title":{"rendered":"COLOMBIA, UNA BABILONIA DEL CAPITAL FINANCIERO"},"content":{"rendered":"<p>Las quiebras, los concordatos, los fraudes, las medidas intervencionistas del Estado, las fugas y los aprestamientos de banqueros, as\u00ed como la pugna por la detentaci\u00f3n del Banco de Bogot\u00e1, la toma de Colseguros por parte de los Santodomingo, la compra de Fabricato por F\u00e9lix Correa, la estafa a los ahorradores de los fondos Grancolombiano y Bolivariano, y el rescate que pag\u00f3 el \u201csindicato antioque\u00f1o\u201d a Jaime Michelsen por la Compa\u00f1\u00eda Nacional de Chocolates, hacen parte del turbi\u00f3n financiero que estremeci\u00f3 al pa\u00eds en los \u00faltimos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Un pu\u00f1ado de familias, asociadas al capital extranjero y favorecidas por altos estratos gubernamentales, constituy\u00f3 los llamados \u201cgrupos\u201d. Estos est\u00e1n compuestos por una amalgama infinita de empresas que captan el ahorro privado, reciben dep\u00f3sitos de particulares y de fondos oficiales, manejan el comercio exterior, sirven de intermediarios al capital extranjero y especulan con los valores burs\u00e1tiles y con la propiedad ra\u00edz. El control de esos conglomerados les permite a sus due\u00f1os manipular enormes masas de dinero. En 1981, los activos de las entidades financieras superaron el bill\u00f3n de pesos. Con tal poder y convertidos en verdaderos buitres de la extorsi\u00f3n, estos Midas modernos terminaron por poner de rodillas a la econom\u00eda colombiana.<\/p>\n<p>El r\u00e9gimen de Belisario Betancur, heredero de la borrasca financiera que le dejara Turbay, adopt\u00f3 abundantes medidas que, lejos de significar un freno a los desmanes de los grandes usureros y agiosistas, han servido m\u00e1s bien para avivar esta Babilonia del capital parasitario.<br \/>\nLas tentativas por moralizar el proceso de monopolizaci\u00f3n del capitalismo o restringir las actividades del capital bancario s\u00f3lo han dejado en claro la hipocres\u00eda y la inutilidad de tales intentos. \u00danicamente la confiscaci\u00f3n de los expropiadores decidir\u00e1 la prosperidad de Colombia y de su pueblo.<\/p>\n<p>El cuatrienio de Turbay se despidi\u00f3 en medio de la borrasca de la crisis financiera que leg\u00f3 cual nefasto inventario a sus sucesores.<br \/>\nLas quiebras, los concordatos, los fraudes, las medidas intervencionistas del Estado, las fugas y los aprestamientos de banqueros son, por as\u00ed decirlo, el anverso del dram\u00e1tico cuadro; su reverso lo constituyen los cientos de miles de ahorradores, que ven, impotentes, como se esfuman sus peque\u00f1os o grandes capitales.<\/p>\n<p>At\u00f3nito, el pa\u00eds viene presenciando desde mucho atr\u00e1s la disputa endemoniada que sostienen los \u201cgrupos\u201d en su af\u00e1n por asegurarse el dominio de las grandes empresas colombianas. Tras este prop\u00f3sito los conglomerados pasan por encima de la ley, violan las normas de los organismos de vigilancia creados por el gobierno, estafan a los rentistas y reciben cuantiosos pr\u00e9stamos de fondos oficiales para efectuar sus negocios o cubrir sus desfalcos.<\/p>\n<p>La pugna por la detentaci\u00f3n del Banco de Bogot\u00e1; la toma de la Compa\u00f1\u00eda Colombiana de Seguros \u2013Colseguros- y del Banco Comercial Antioque\u00f1o por parte de los Santodomingo, la venta de ese banco a Jaime Mosquera Castro y luego su intempestivo retorno a los due\u00f1os anteriores; la compra de Fabricato por F\u00e9lix Correa, y la recuperaci\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda Nacional de Chocolates por el llamado \u201cSindicato Antioque\u00f1o\u201d de manos de Jaime Michelsen Uribe, pusieron de fraudulento los manifiestos manejos que estremecieron las altas esferas de la naci\u00f3n. El gobierno de Betancur, para conjurarlos, decret\u00f3 la emergencia econ\u00f3mica, nacionaliz\u00f3 el Banco del Estado y emiti\u00f3 m\u00e1s de 13.000 millones de pesos con que subsidi\u00f3 los desmanes de la oligarqu\u00eda.<\/p>\n<p>Los fabulosos negociados entre los oligopolios contrastan con la recesi\u00f3n en que est\u00e1n sumidos los productores. En tanto los bancos y corporaciones obtienen ganancias inimaginadas, las cifras del crecimiento econ\u00f3mico de Colombia en los dos \u00faltimos a\u00f1os son las m\u00e1s bajas desde 1960. La inflaci\u00f3n y el desempleo contin\u00faan degradando la ya precaria situaci\u00f3n de los despose\u00eddos de la producci\u00f3n nacional se arruina como consecuencia de la p\u00e9rdida de su mercado frente a los g\u00e9neros for\u00e1neos y ahogada por un cr\u00e9dito caro.<\/p>\n<p>Desarrollo del capital usurario<br \/>\nLa concentraci\u00f3n de grandes capitales se ha venido dando en Colombia a trav\u00e9s del control, en unas pocas manos, de una serie de entre financieros. La formaci\u00f3n de los \u201cgrupos\u201d puede situarse al comienzo de la d\u00e9cada del sesenta con la aparici\u00f3n de las corporaciones financieras y de las sociedades administradoras de inversi\u00f3n. Si bien la banca data del siglo pasado, a principios de la presente centuria todav\u00eda era d\u00e9bil, carec\u00eda de estructura legal y prestaba servicios reducidos. Algunos establecimientos hasta emit\u00edan su propia moneda.<\/p>\n<p>S\u00f3lo en 1923, por recomendaci\u00f3n de la Misi\u00f3n Kemmerer, se expidieron la Ley 25 Org\u00e1nica del Banco de la Rep\u00fablica y la Ley 45 que delimit\u00f3 la actividad bancaria y cre\u00f3 la Superintendencia como organismo de control y vigilancia. A 1927 se remonta la Ley 105 que trata sobre as compa\u00f1\u00edas de seguros y, en 1947, aparecieron las sociedades de capitalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las corporaciones financieras fueron reglamentadas por el Decreto 2369 de 1960. Adem\u00e1s de conceder cr\u00e9dito a mediano y largo plazo, pueden invertir en cualquier sociedad comercial, agropecuaria, industrial, de servicios, etc., lo cual les est\u00e1 vedado a los bancos. Los fondos de inversi\u00f3n, manejados por sus respectivas sociedades administradoras, captan recursos de la comunidad, a trav\u00e9s de la venta de \u201cunidades de inversi\u00f3n\u201d, para negociar con acciones y otros valores burs\u00e1tiles.<br \/>\nLos bancos, las compa\u00f1\u00edas de seguros y sus filiales, las sociedades de capitalizaci\u00f3n, crearon entonces corporaciones financieras y sociedades administradoras. Ya hacia 1970 la oligarqu\u00eda hab\u00eda completado los instrumentos jur\u00eddicos necesarios para captar ahorro y canalizar los dineros del erario, las inversiones directas y los pr\u00e9stamos extranjeros. Con dichas sumas los grandes financistas, adem\u00e1s de monopolizar el comercio exterior, estrangulan la producci\u00f3n mediante el cr\u00e9dito oneroso y se adue\u00f1an de toda clase de empresas.<\/p>\n<p>La entronizaci\u00f3n del agio<br \/>\nFaltaba una sola cosa; que los intereses subieran y a\u00fan sobre pasaran el ritmo de la inflaci\u00f3n. En 1972 se instaura el sistema de ahorro conocido como Upac \u2013 unidad de poder adquisitivo constante \u2013 y surgen las corporaciones de ahorro y vivienda.<\/p>\n<p>En 1976 L\u00f3pez Michelsen no s\u00f3lo consolida las Upacs, despejando toda duda sobre su legalidad, y da rienda suelta a los cr\u00e9ditos usurarios y a la especulaci\u00f3n con la propiedad ra\u00edz, sino que en t\u00e9rminos generales \u201cupaquiza\u201d toda la econom\u00eda. A las corporaciones las autoriza para fijas los intereses a su arbitrio y les amplia sus atribuciones a fin de que compitan con los bancos en la obtenci\u00f3n de recursos, y a \u00e9stos les facilita dadivosamente las operaciones de exportaci\u00f3n e importaci\u00f3n. Al estatuir la \u201ccolombianizaci\u00f3n\u201d de la banca extranjera, estrecha a\u00fan m\u00e1s los lazos entre la oligarqu\u00eda criolla y los banqueros imperialistas, a los cuales permite revalorizar por diez y m\u00e1s veces sus activos en el momento de convertirse en socios del capital interno, otorg\u00e1ndoles s\u00fabitas y pingues ganancias. Abre la \u201cventanilla siniestra\u201d en el Banco de la Rep\u00fablica, por donde se legaliza gran parte de los d\u00f3lares del narcotr\u00e1fico. Y para colmo, su gobierno se mostr\u00f3 generoso hasta la frescura con las sociedades de parientes y allegados, como en el ruidoso caso de los cientos de millones del Fondo Nacional del Ahorro, que terminaron siendo depositados en las Cajas del Bancos de Colombia, de su primo Jaime Michelsen, contra claras y precisas disposiciones que proh\u00edben la colocaci\u00f3n de est\u00e1s cuentas oficiales en entidades bancarias privadas.<\/p>\n<p>Prosiguiendo la labor de fortalecimiento del dinero parasitario, el gobierno continuista de Turbay Ayala liber\u00f3 las importaciones, increment\u00f3 la financiaci\u00f3n del comercio exterior, duplico los ya duplicados intereses y les echo m\u00e1s le\u00f1a a la hoguera del costo de la vida. Con el Decreto 1970 de 1979 reglament\u00f3 las compa\u00f1\u00edas de financiamiento comercial y, con el 148 de ese mismo a\u00f1o y el 2059 de 1981, dio vida a las sociedades que arriendan activos fijos (leasing) y a las que compran cartera (factoring).<\/p>\n<p>La rebati\u00f1a de los buitres<br \/>\nFue as\u00ed como un pu\u00f1ado de familias, asociadas al capital extranjero, favorecidas por los altos estratos gubernamentales y convertidos en verdaderos buitres de la extorsi\u00f3n, termin\u00f3 poniendo de rodillas a la econom\u00eda colombiana.<br \/>\nUn conglomerado est\u00e1 compuesto por compa\u00f1\u00edas de seguros, sociedades de capitalizaci\u00f3n, administradoras de inversi\u00f3n, urbanizadoras, inmobiliarias, bancos, almacenes generales de dep\u00f3sito, corporaciones financieras, compa\u00f1\u00edas de financiamiento comercial, corporaciones de ahorro y vivienda, firmas de comercio exterior y otra gama infinita de empresas adicionales.<\/p>\n<p>El control del grupo les permite a sus due\u00f1os manejar enormes masas de dinero representadas en las consignaciones oficiales y particulares, tales como cuentas corrientes, ahorros y dep\u00f3sitos a t\u00e9rmino; importes de miles de peque\u00f1os rentistas captados por las cedulas de capitalizaci\u00f3n y las unidades de inversi\u00f3n; reservas t\u00e9cnicas, producto de la venta de p\u00f3lizas de seguros; redescuentos del Banco de la Rep\u00fablica, provenientes en parte del endeudamiento externo, sumas de los inversionistas extranjeros asociados a la banca colombiana, y l\u00edneas de cr\u00e9dito especiales del Banco Mundial, del Banco Interamericano de Desarrollo o de la Corporaci\u00f3n Financiera Internacional. Asimismo, por sus arcas pasan las astron\u00f3micas cifras provenientes del narcotr\u00e1fico, que estas instituciones \u201clavan\u201d, de una u otra forma, e introducen a la corriente monetaria. A lo anterior hay que agregar las jugosas ganancias que a\u00f1o tras a\u00f1o reciben de sus actividades especulativas en la bolsa, el comercio, la construcci\u00f3n, etc.<\/p>\n<p>Y como si esto no bastara, disfrutan adem\u00e1s de franquicias para burlar las obligaciones referentes a la suscripci\u00f3n de acciones, las normas que proh\u00edben la adquisici\u00f3n de sociedades con los ahorros del p\u00fablico y las medidas que regulan los pr\u00e9stamos del Estado, con los que atienden sus tejemanejes burs\u00e1tiles.<\/p>\n<p>Con tan considerable poder y ante una econom\u00eda se\u00f1alada por la bancarrota, el atraso, la peque\u00f1ez del mercado y la relativa dificultad para acumular capitales, estos esquilmadores de la producci\u00f3n nacional se apoderan de las viejas factor\u00edas, sin intentar siquiera instalar otras nuevas, aprovech\u00e1ndose y agravando la crisis de un pa\u00eds en el que las inversiones productivas rentan muy poco, o ya no rentan, y en el que el agio, la usura y la especulaci\u00f3n son los negocios lucrativos por excelencia..<br \/>\nEs as\u00ed como los Santodomingo caen sobre Imusa, Cervecer\u00eda Uni\u00f3n, Avianca, Colseguros, Banco Comercial Antioque\u00f1o, etc. Michelsen lo hace con Cine Colombia, Simesa, Nacional de Chocolates, Cementos Argos, Coltabaco, entre otras; F\u00e9lix Correa, en Seguros Colombia, Banco Nacional, Fabricato, Vicu\u00f1a; Luis Carlos Sarmientos Angulo, el de la Corporaci\u00f3n las Villas y el Banco de Occidente, sobre el Banco de Bogot\u00e1, Lux, RCN; Jaime Mosquera Castro forja el \u201cGrupo del Estado\u201d, y Germ\u00e1n de la Roche, el \u201cCentral\u201d, que abarca Seguros Atlas, Banco de Caldas y Tejidos \u00danica. En esta danza de los millones participa incluso la comunidad de los jesuitas, propietaria de la Caja Social de Ahorros, Colmena y Cenpro Televisi\u00f3n, y que compr\u00f3 recientemente la Corporaci\u00f3n Financiera de Occidente.<\/p>\n<p>Banqueros \u00a1a la c\u00e1rcel!<br \/>\nOfreciendo altos intereses a las sumas depositadas en sus empresas, F\u00e9lix Correa reuni\u00f3 una gran masa de dinero. Se hizo autopr\u00e9stamos que excedieron los 14.000 millones de pesos contando con la complicidad de la Superintendencia Bancaria, la cual, pese a conocerlas turbias maquinaciones desde a\u00f1os atr\u00e1s, las dejaba en la impunidad. As\u00ed fue como el se\u00f1or Correa extendi\u00f3 su dominio sobre Seguros Colombia, Banco Nacional, Vicu\u00f1a y Fabricato, logrando aglutinar en su grupo alrededor de 70 sociedades. La intervenci\u00f3n que hiciera el superintendente Morris Ord\u00f3\u00f1ez en Financiera Furatema, en junio pasado, repercuti\u00f3 en el Banco Nacional. Sin embargo, la avidez de don F\u00e9lix lleg\u00f3 hasta el extremo de utilizar para s\u00ed un sobregiro de 2.000 millones de pesos que concedi\u00f3 el Emisor para que su banco respondiera a los retiros masivos del p\u00fablico.<\/p>\n<p>Esta estafa y muchos m\u00e1s delitos suyos que han ido surgiendo a la luz p\u00fablica, los indebidos autopr\u00e9stamos, el fraude al Banco de la Rep\u00fablica con cheques sin respaldo y contra bancos de Estados Unidos y Alemania, etc., determinaron que el juez 30 penal del circuito de Bogot\u00e1 dictara auto de detenci\u00f3n contra el financista y otros directivos de sus empresas.<\/p>\n<p>La acci\u00f3n de la superintendencia en el Grupo Colombia (Financiera Furatema, Banco Nacional, Corporaci\u00f3n, Financiera Antioque\u00f1a, Financiera Colombia y otras), as\u00ed como la liquidaci\u00f3n de las sociedades familiares \u201cCorrea y Correa\u201d y \u201cCorrea Acevedo\u201d, pusieron al descubierto infinidad de violaciones a la ley y la pr\u00e1ctica generalizada de los autopr\u00e9stamos sin respaldo de ninguna clase, que ten\u00edan por objeto engullirse otras compa\u00f1\u00edas.<\/p>\n<p>Sin terminar el esc\u00e1ndalo sobre el emporio de F\u00e9lix Correa, surge el de su sobrino, Dar\u00edo Correa, cabeza del denominado \u201cGrupo Oro\u201d (Inversiones Oro, Seguros Antioquia, etc.), quien posteriormente huye al Brasil con su familia y cientos de millones de pesos.<\/p>\n<p>En agosto viene la estampada. Varios intermediaros financieros, entre ellos Dar\u00edo San\u00edn Vergara, Juan Evangelista Olarte y los propietarios de \u201cGiraldo Franco y Cia\u201d, abandonan Colombia, las valijas repletas con el fruto de los ahorros de sus victimas.<\/p>\n<p>La \u201crespetable y centenaria\u201d firma bogotana \u201cCamacho Rold\u00e1n\u201d, que tambi\u00e9n hab\u00eda exhibido el se\u00f1uelo de los altos intereses para captar dinero, ante la imposibilidad de atender sus compromisos, se declar\u00f3 en concordato y dej\u00f3 en la estacada a miles de depositantes.<\/p>\n<p>A fines del mismo mes las autoridades tienen que intervenir al \u201cGrupo Santa Fe\u201d. Lo form\u00f3 un antiguo socio de F\u00e9lix Correa, Octavio Mart\u00ednez, quien en 1980 compr\u00f3 la Corporaci\u00f3n Financiera de las Am\u00e9ricas y la Compa\u00f1\u00eda de Financiamiento Comercial, Financol. Un a\u00f1o m\u00e1s tarde adquiri\u00f3 la Financiera Gercol, que estaba en quiebra. El conglomerado de Octavio Mart\u00ednez lo constitu\u00edan 41 empresas, la mayor\u00eda de sus dep\u00f3sitos proven\u00eda de cuentas oficiales, prioritariamente del Distrito Especial, y, conforme a la usanza, se conced\u00eda auto cr\u00e9ditos sin garant\u00eda real.<\/p>\n<p>Entre el 17 de junio y el 30 de agosto del a\u00f1o pasado de cerraron por suspensi\u00f3n de pagos treinta y cuatro entidades financieras.<\/p>\n<p>En septiembre comienza la recogida, Jaime Mosquera Castro, que hab\u00eda adquirido un buen paquete de acciones del Banco del Estado, mediante pr\u00e9stamos hechos por esta misma entidad que ya estaba bajo su control, y para lo cual suplant\u00f3 personas, falsific\u00f3 firmas y alter\u00f3 documentos p\u00fablicos, termin\u00f3 acompa\u00f1ando a don F\u00e9lix en los calabozos del DAS. Igual suerte corrieron Eduardo Uribe Uribe (vicepresidente del Banco Nacional y ex vicepresidente del Banco del Estado), Jorge Castro, Iv\u00e1n Amaya Villegas (presidente del Banco Nacional), Gabriel y Fernando Camacho, Eduardo Uribe de Narv\u00e1ez (presidente de Central Leasing), Jaime Uribe Carriazo (gerente de Inmobiliaria la Roche), Gustavo Mendoza Vargas (vicepresidente del Banco Nacional), Carlos Zambrano Ulloa (ex viceministro de Minas y Energ\u00eda, accionista del Banco del Estado), Jos\u00e9 Mu\u00f1oz Turbay y Fabio hurtado (del Grupo Colombia) y otros m\u00e1s.<\/p>\n<p>Pese a que Mosquera Castro estuvo envuelto en la liquidaci\u00f3n fraudulenta del Unibank de Panam\u00e1, vinculado a la mafia norteamericana, Morris Ordo\u00f1ez no s\u00f3lo levant\u00f3 el veto de la Superintendencia que sobre aquel pesaba, a fin de posesionarlo como presidente del Banco del Estado, sino que a\u00f1os m\u00e1s tarde dio el visto bueno para que adquiera el Banco de Kalb, en Georgia, Estados Unidos.<\/p>\n<p>Las denuncias de la prensa sobre esos episodios bochornosos motivaron el retiro masivo de dep\u00f3sitos del Banco del Estado, que se fue a pique a pesar de los 4.000 millones de pesos que le entregara Betancur a fines de agosto para mantenerlo a flote. A la postre la emisi\u00f3n sobrepas\u00f3 los 13.000 millones, que tampoco bastaron, y el r\u00e9gimen no tuvo m\u00e1s remedio que decretar la emergencia econ\u00f3mica, nacionalizar la instituci\u00f3n y asumir sus multimillonarios compromisos. Una de las m\u00e1s trapaceras y costosas nacionalizaciones en los anales de Colombia.<\/p>\n<p>Los fraudes, propiciados y estimulados por los reg\u00edmenes de L\u00f3pez y Turbay, contin\u00faan aflorando. A mediados de noviembre Germ\u00e1n de la Roche, que hab\u00eda montado su emporio con Central Financiera, Seguros Atlas, Banco de Caldas, Inmobiliaria la Roche, Tejidos \u00danica, etc., solicita a las autoridades intervengan la primera de las sociedades mencionadas y pongan en concordato preventivo a varias de sus empresas. Un d\u00eda antes de que se le expidiera la correspondiente orden de captura, de la Roche huy\u00f3 del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Los corruptos antecedentes<br \/>\nEl capital financiero, que no es m\u00e1s que la centralizaci\u00f3n de los recursos monetarios por parte de contad\u00edsimas entidades, supone no s\u00f3lo la prerrogativa de conocer la situaci\u00f3n real y las verdaderas posibilidades de los diversos capitalistas; sino la omn\u00edmoda atribuci\u00f3n de supervisarlos y decidir plenamente sobre sus planes y transacciones. Quien regenta el cr\u00e9dito sin cortapisas de ninguna \u00edndole, determina la suerte de los deudores, hasta el extremo de fijarles el campo de acci\u00f3n, los l\u00edmites de \u00e9sta y el tope de la ganancia; concede o niega la opci\u00f3n de sobrevivir en el mundo de los negocios. A la industria no le queda otra que someterse a los designios soberanos de una cuadrilla de grandes financistas. Es frecuente que la banca, por intermedio del entramado de sus instituciones subsidiarias, acapare paquetes considerables de acciones de una firma, con el objeto de coaccionar a los antiguos propietarios, oblig\u00e1ndolos a rescatar los papeles a un valor ficticio mayor, o a sufrir la contingencia de perder el dominio sobre la empresa en cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es de uso com\u00fan el llevar al borde de la quiebra a los productores, para luego exigirles como pago de los pr\u00e9stamos usurarios la propiedad de sus factor\u00edas. Quince compa\u00f1\u00edas que en 1981 tramitaban concordatos por m\u00e1s de 2.000 millones de pesos, deb\u00edan a los bancos 1009 millones, a las corporaciones financieras 700 y 200 a las compa\u00f1\u00edas de financiamiento comercial.<\/p>\n<p>Los casos de los banqueros privados de la libertad o de los que se fugan no son los \u00fanicos en la org\u00eda de los financistas. En los debates que se presentaron en el Congreso, el a\u00f1o pasado, surgieron de nuevo los ilegales manipuleos de los fondos Grancolombiano y Bolivariano.<\/p>\n<p>Varias empresas de Jaime Michelsen se apoderaron a principios de 1980 de 14 millones de acciones de la Nacional de Chocolates. Violando las normas sobre la materia y haciendo uso il\u00edcito del juego de la bolsa para fijar los precios que se acomodaron a sus deseos, lograron timar en cientos de millones de pesos a numerosos incautos, quienes depositaron sus ahorros en los mencionados fondos.<\/p>\n<p>La venta de valores que provocara el retiro masivo de dineros del Grancolombiano y del Bolivariano, tambi\u00e9n fue ma\u00f1osamente aprovechada por Michelsen, con la necesaria complicidad de sus allegados en el Poder. La Junta Monetaria, transgrediendo disposiciones legales, le concedi\u00f3 al Banco de Colombia un r\u00e9dito extraordinario por 900 millones pesos. Con dicho cr\u00e9dito se financiaron las empresas del pulpo expoliador para adquirir de los fondos los t\u00edtulos que \u00e9stos pose\u00edan, a precios de realizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero el tr\u00e1fico de los papeles de la Nacional de Chocolates no sirvi\u00f3 \u00fanicamente para despojar a miles de peque\u00f1os ahorradores. Poseedor de una considerable parte del capital social de esa compa\u00f1\u00eda, el conglomerado se convirti\u00f3 en un peligro para los intereses de los industriales antioque\u00f1os. Como contaba adem\u00e1s con derechos en Coltabaco. Noel, Argos y Suramericana, amenaz\u00f3 con dominar el emporio financiero que gira alrededor de Suramericana de Seguros, la Corporaci\u00f3n Financiera Nacional y el Banco Industrial Colombiano.<br \/>\nLos empresarios antioque\u00f1os constituyeron lo que ellos mismos denominaron el \u201csindicato\u201d, a fin de recuperar el terreno perdido.<\/p>\n<p>Reunieron sus haberes y, como rescate por sus industrias, le entregaron al \u201cGrupo Grancolombiano\u201d fincas, lotes, compa\u00f1\u00edas y efectivo, todo por un valor de 2.600 millones de pesos. Tan turbio y vertiginoso le reporto, a quien hab\u00eda estafado con los fondos, una utilidad de 1.300 millones.<\/p>\n<p>La lucha por el dominio de las empresas se generaliz\u00f3. El \u201cSindicato\u201d no hab\u00eda logrado reponerse de las cuantiosas erogaciones hechas para recuperar el control de algunas de sus industrias y del complejo financiero de Suramericana, cuando recibi\u00f3 el zarpazo de Santodomingo. Este le arrebato Colseguros, la m\u00e1s grande de las aseguradoras del pa\u00eds y, con ella, la Corporaci\u00f3n Financiera Colon, Inversiones y Cr\u00e9ditos Colseguros, Banco Comercial Antioque\u00f1o, Almagran y otras filiales. Luego le vendi\u00f3 el Banco a Jaime Mosquera Castro, negocio que tuvo que revertirse ya que el comprador fue cogido in fraganti en las delictuosas anormalidades atr\u00e1s descritas.<\/p>\n<p>Posteriormente vinieron los intentos de la Organizaci\u00f3n Luis Carlos Sarmiento Angulo por apoderarse del Banco de Bogot\u00e1, instituci\u00f3n insignia del grupo de Seguros Bol\u00edvar y Cementos Samper. En las bolsas de Bogot\u00e1 y Medell\u00edn se realizaron transferencias de papeles de ese banco por m\u00e1s de 5.000 millones de pesos.<br \/>\nAqu\u00ed tampoco faltaron las denuncias sobre infracciones a las normas que regulan el mercado burs\u00e1til y la vana y consabida manifestaci\u00f3n de las autoridades de abrir exhaustivas investigaciones para averiguar la procedencia de las enormes cantidades de dinero que entraron en juego. Lo que si quedo claro fue la actualizaci\u00f3n de las divisas provenientes del cr\u00e9dito externo, concedido a Cementos Samper para ensanchar la f\u00e1brica, en la compra de 6 millones de acciones. De todas maneras los primitivos due\u00f1os conservaron, por un estrecho margen, el dominio del banco.<\/p>\n<p>La artificiosa vigilancia oficial<br \/>\nLa Comisi\u00f3n Nacional de Valores, creada hace apenas tres a\u00f1os, tiene como funci\u00f3n la de vigilar la compra y venta de acciones de las sociedades, en un pretendido intento por evitar la concentraci\u00f3n del capital. En febrero de 1981, su entonces presidente Hern\u00e1n Echevarria, pidi\u00f3 que se adelantar\u00e1 una pesquisa de \u00edndole penal contra los fondos Grancolombiano y Bolivariano, aduciendo que se manipul\u00f3, en el caso arriba referido, el mercado de la Bolsa de Bogot\u00e1 para variar enga\u00f1osamente los precios de los t\u00edtulos de la Nacional de Chocolates. Como el principal sindicato ha sido un poder real detr\u00e1s del otro, la denuncia causo gran revuelo, hasta llegar a un estruendoso debate en el Congreso. El gobierno anterior moviliz\u00f3 sus fichas y el ex ministro de Desarrollo, Andr\u00e9s Restrepo, no s\u00f3lo no apoyo al presidente de la Comisi\u00f3n de Valores, sino que, incluso, lo acuso de \u201chaber roto la reserva bancaria\u201d por publicar la resoluci\u00f3n que ped\u00eda la investigaci\u00f3n.<br \/>\nAunque Michelsen y el gerente de Graninversion fueron absueltos por la justicia ordinaria en septiembre de 1981, dos meses m\u00e1s tarde la subcomisi\u00f3n senatorial insisti\u00f3 en la denuncia penal contra ellos. Un a\u00f1o despu\u00e9s, el mismo Senado a firm\u00f3 que la Superbancaria \u201cfue negligente\u201d en el mencionado caso. En octubre pasado el Tribunal Superior de Bogot\u00e1 reabri\u00f3 el proceso por la presunta comisi\u00f3n de los delitos de estafa y p\u00e1nico econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>La inanidad de la Comisi\u00f3n de Valores se puso de manifiesto oficialmente cuando en declaraciones a \u201cEl Tiempo\u201d, en octubre 20 de 1981, su presidente, consultado sobre las acciones que emprender\u00eda en relaci\u00f3n con la puja que se daba por el Banco de Bogot\u00e1, manifest\u00f3: \u201cYo contra eso no puedo pelear. Yo no puedo hacer nada contra los monopolios\u201d.<\/p>\n<p>En noviembre pasado el superintendente bancario de la nueva administraci\u00f3n. Germ\u00e1n Botero de los R\u00edos, ante la imposibilidad de responder satisfactoriamente el cuestionario del Senado sobre el Grupo Grancolombiano, concluy\u00f3 c\u00ednicamente su intervenci\u00f3n diciendo: \u201cMe fue mal en el examen\u201d.<\/p>\n<p>Con sus copiosas medidas adoptadas en el corto plazo de cinco meses, el r\u00e9gimen de Belisario Betancur, lejos de significar un freno a los desmanes de los grandes usureros y agiotistas, ha terminado por avivar esta Babilonia del capital parasitario en que se ha convertido Colombia.<\/p>\n<p>Su primera incursi\u00f3n en el tenebroso mundo de las finanzas consisti\u00f3 en hacerse cargo de las deudas de los defraudadores del ahorro, para lo cual puso a funcionar, d\u00eda y noche, la maquinita de emisi\u00f3n del Banco de la Rep\u00fablica. En vista de los retiros masivos ocasionados por la p\u00e9rdida de confianza entre el p\u00fablico, cre\u00f3 un fondo con los dineros de los establecimientos nacionales y entidades descentralizadas para solventar la falta de captaciones del sector privado. A \u00e9ste le rebaj\u00f3, adem\u00e1s, los intereses que tiene que pagar sobre los cr\u00e9ditos ordinarios y extraordinarios concedidos por el Emisor. Estableci\u00f3 una l\u00ednea de recursos especiales con la cual los bancos redescuentan las obligaciones que con ellos contraen las compa\u00f1\u00edas de financiamiento comercial. A las corporaciones les aument\u00f3 tambi\u00e9n el cupo de redescuento hasta el ciento por ciento de su capital pagado y reserva legal ya de otra parte, las autoriz\u00f3 para que adjudicaran pr\u00e9stamos a las compa\u00f1\u00edas de arrendamiento financiero. Increment\u00f3 los rendimientos de las corporaciones de ahorro y vivienda, al elevar el tope de la correcci\u00f3n monetaria, y anunci\u00f3 que les prestar\u00eda a las entidades financieras para que puedan adquirir acciones de las sociedades an\u00f3nimas.<\/p>\n<p>No contento con lo anterior, el 23 de diciembre decret\u00f3 por segunda vez la emergencia econ\u00f3mica. Con base en ella rebajo los impuestos, tanto a las sociedades an\u00f3nimas como a los accionistas, y elimin\u00f3 en la practica la tributaci\u00f3n de las ganancias ocasionales, concesiones ambas que favorecen al sector financiero. Como una de las principales fuentes de las utilidades de los \u201cgrupos\u201d radica en especular con la revalorizaci\u00f3n de sus activos, y como les resulta embarazoso justificar la procedencia de las astron\u00f3micas cantidades que mueven en sus transacciones, o sea de la plata que facilita la llamada \u201ceconom\u00eda subterr\u00e1nea\u201d del narcotr\u00e1fico y el contrabando otorga la amnist\u00eda patrimonial.<\/p>\n<p>La confiscaci\u00f3n decide<br \/>\nEn resumen, todo este enmara\u00f1ado tr\u00e1fico fiduciario, seguido de denuncias penales, abdicaciones de los supervisores del gobierno, promesas sobre \u201cinvestigaciones exhaustivas\u201d y bloqueos econ\u00f3micos contra los peri\u00f3dicos impertinentes, deja en claro la hipocres\u00eda de pretender moralizar el proceso de monopolizaci\u00f3n del capitalismo, o de restringir el acaparamiento de las riquezas, en lugar de expropiar a los expropiadores.<\/p>\n<p>Las empresas agr\u00edcolas e industriales, los peque\u00f1os rentistas y los usuarios de vivienda costeada con Upacs, que luchan por no perecer triturados entre los pi\u00f1ones del engranaje financiero, palpan cada d\u00eda mejor algo que ha sido axiom\u00e1tico para las capas m\u00e1s esclarecidas del movimiento obrero: que no existen, ni existir\u00e1n, dentro del sistema neocolonial y semifeudal prevalecidote, normas legales ni preceptos \u00e9ticos capaces de contener o siquiera atemperar, la desbocada carrera de los expoliadores criollos y sus amos imperialistas por adue\u00f1arse del pa\u00eds. Los proyectos de reformas tendientes a morigerar el atesoramiento o a proscribir de las operaciones bancarias la trapacer\u00eda que las caracteriza, no dejar\u00e1n de ser f\u00fatiles intentos por darle categor\u00eda social a la rebati\u00f1a y a la podredumbre.<\/p>\n<p>La constante centralizaci\u00f3n de los capitales en unas pocas manos, canon infalible de la sociedad burguesa, que llega a su m\u00e1xima expresi\u00f3n en la \u00e9poca del imperialismo, continuar\u00e1 imponi\u00e9ndose ciegamente en Colombia, hasta cuando el saqueo de los consorcios extranjeros y sus intermediarios con el consiguiente receso de la producci\u00f3n nacional y dem\u00e1s calamitosos efectos, concluya inclinando a las inmensas mayor\u00edas del pueblo a favor de los postulados de la revoluci\u00f3n. Entonces se ver\u00e1 n\u00edtidamente que a los monopolios, para ponerlos al servicio de la prosperidad colombiana, hay que confiscarlos; y que los reformistas, empe\u00f1ados en maquillar la voracidad de los magnates de la banca y de los truts, no son m\u00e1s que unos lobos con piel de oveja, acaso m\u00e1s traidores y peligrosos que los defensores de oficio del r\u00e9gimen.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las quiebras, los concordatos, los fraudes, las medidas intervencionistas del Estado, las fugas y los aprestamientos de banqueros, as\u00ed como la pugna por la detentaci\u00f3n del Banco de Bogot\u00e1, la toma de Colseguros por parte de los Santodomingo, la compra de Fabricato por F\u00e9lix Correa, la estafa a los ahorradores de los fondos Grancolombiano y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[192],"tags":[],"class_list":["post-20683","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tribuna-roja-n44-bogota-febrero-de-1983"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20683","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20683"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20683\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20683"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20683"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20683"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}