{"id":20628,"date":"2005-01-28T19:00:00","date_gmt":"2005-01-28T19:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/prueba.moir.org.co\/2005\/01\/28\/cronica-de-un-fracaso-anunciado\/"},"modified":"2005-01-28T19:00:00","modified_gmt":"2005-01-28T19:00:00","slug":"cronica-de-un-fracaso-anunciado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/cronica-de-un-fracaso-anunciado\/","title":{"rendered":"CR\u00d3NICA DE UN FRACASO ANUNCIADO"},"content":{"rendered":"<p>Despu\u00e9s de haber agitado durante cuatro a\u00f1os consecutivos la consigna del \u201csegundo paro c\u00edvico nacional\u201d, el Partido Comunista y sus correveidiles en el movimiento obrero terminaron realizando una comedia, a marchas forzadas, el pasado 21 de octubre.<\/p>\n<p>Por abrumadora mayor\u00eda los asalariados de las principales ciudades del pa\u00eds se negaron a escuchar los cantos de sirena del revisionismo y asistieron a sus puestos de trabajo al igual que todos d\u00edas. Aunque se presentaron espor\u00e1dicos problemas de transporte en ciertos sitios, las f\u00e1bricas funcionaron sin mayores traumatismos y lo mismo sucedi\u00f3 con los colegios y universidades, con el comercio y con las oficinas p\u00fablicas.<\/p>\n<p>Las centrales patronales UTC, CTC y CGT acabaron por plegarse todas a la posici\u00f3n del gobierno, como era de esperarse, y la casi totalidad de los sindicatos afiliados a la CSTC se abstuvo de tomar parte en la aventura, como tambi\u00e9n estaba previsto. En algunos barrios perif\u00e9ricos de Medell\u00edn y Barraquilla se dieron peleas y disturbios aislados, sin conexi\u00f3n entre s\u00ed, en los que murieron una ni\u00f1a y un estudiante, incidentes que el Comit\u00e9 Coordinador del paro calific\u00f3 de \u201chechos en ning\u00fan caso propiciados por quienes participaron en la protesta\u201d, seg\u00fan aviso publicado en El Espectador del 31 de octubre.<br \/>\nCon excepci\u00f3n de la franja mamerta y pro-mamerta, que sali\u00f3 a decir por la prensa: \u00a1\u201cLe cumplimos al pueblo\u201d!, para todo mundo fue evidente que las masas populares voltearon la espalda a las consignas, a las proclamas y a los \u201ch\u00e9roes\u201d de la jornada, a quienes hab\u00edan visto una semana antes, durante una \u201creuni\u00f3n cumbre\u201d en el Palacio de Nari\u00f1o, ofreciendo su respaldo al \u201csistema jur\u00eddico-pol\u00edtico y a las instituciones que lo sustentan\u201d.<\/p>\n<p>Parodia en tres actos<br \/>\nLa versi\u00f3n anual n\u00famero 4 del segundo paro c\u00edvico nacional, comenz\u00f3 a gestarse a principios de 1981, durante un encuentro de dirigentes obreros de Zipaquir\u00e1, pero s\u00f3lo vino a tomar cuerpo varios meses despu\u00e9s, los d\u00edas 28, 29 y 30 de agosto, cuando se reuni\u00f3 en Bogot\u00e1 el denominado Primer Foro Nacional Sindical. Este acto fue convocado por la CTC, la CSTC y dos organismos de bolsillo (el CNSU y CNSP), patrocinados por el Partido Comunista para dividir las fuerzas del sindicalismo independiente y embaucar a sus sectores m\u00e1s vacilantes y arribistas, y en sus sesiones finales se cocin\u00f3 un documento que llamaba a realizar el paro en la segunda semana de octubre.<\/p>\n<p>Los objetivos del movimiento aprobados por el Foro se limitaron a repetir la vieja cantinela conciliadora que poco convence y conmueve ya a los trabajadores. Los reformistas le proponen al gobierno la paz pol\u00edtica y el entendimiento social a cambio de que \u00e9ste levante el estado de sitio y derogue el Estatuto de Seguridad impuestos por el r\u00e9gimen para mantener el control dentro de la creciente crisis del pa\u00eds; pero los derechos democr\u00e1ticos s\u00f3lo los podr\u00e1 obtener el pueblo colombiano en una dura y prolongada batalla, y su conquista ha de ser base para agudizar el aislamiento de la minor\u00eda explotadora y no para devolverle la tranquilidad perdida. En editoriales y pomposos llamamientos p\u00fablicos, la alta jerarqu\u00eda del revisionismo criollo ha venido pidiendo la comprensi\u00f3n de los mandatarios de turno para pactar la concordia entre el oficialismo y la oposici\u00f3n, Ram\u00f3n M\u00e1rquez Iguar\u00e1n, de la CTC, y Pastor P\u00e9rez, m\u00e1ximo vocero de la CSTC, declararon poco despu\u00e9s del Foro Nacional Sindical que quer\u00edan \u201chacerle un llamado al gobierno y colaborar con \u00e9l en la b\u00fasqueda de soluciones concretas y, en momento alguno, incitar a la ca\u00edda y al rompimiento de las instituciones\u201d. El esquirol que lleva las riendas de la CTC, Manuel Felipe Hurtado, durante un homenaje ofrecido por la Confederaci\u00f3n Colombiana de Consumidores al Presidente de la Rep\u00fablica, manifest\u00f3 que este pod\u00eda contar con \u00e9l como \u201cuno de sus mejores amigos aliados en la lucha por preservar el orden y la democracia\u201d. Finalmente, el enlace de la trama tuvo lugar en una \u201ccumbre de concertaci\u00f3n\u201d el 10 de octubre de 1981, algunos d\u00edas antes del paro, cuando los organizadores del mismo, al lado de los gremios econ\u00f3micos, la banca y las otras dos centrales patronales, otorgaron su respaldo a las maniobras publicitarias del Ejecutivo y, de paso, al \u201csistema jur\u00eddico-pol\u00edtico\u201d que las sustenta.<\/p>\n<p>Embelesados con las promesas de paz, di\u00e1logo y mejoramiento social emanadas de la \u201ccumbre\u201d, los cabecillas de la CTC arriaron las banderas de falsa rebeld\u00eda con que hab\u00edan tratado de enga\u00f1ar a los trabajadores, al tiempo que la CSTC, con el apoyo de sus pupilos de vieja y nueva data, se vio obligada a continuar la farsa hasta la escena final. El paro evidenci\u00f3, entre otras cosas, la bancarrota del Consejo Nacional Sindical y su pol\u00edtica de entrega y de conciliaci\u00f3n; la pr\u00e1ctica demostr\u00f3 fehacientemente que no exist\u00edan condiciones favorables para realizarlo, y sus miras estuvieron lejos de interpretar los intereses, los anhelos y requerimientos de la clase obrera.<\/p>\n<p>Ep\u00edlogo de la comedia<br \/>\nDesde el inicio de 1981, los destacamentos m\u00e1s avanzados del sindicalismo independiente se\u00f1alaron que tras los aspavientos del paro se agazapaba la traici\u00f3n, y sus representantes en las juntas directivas de los sindicatos denunciaron el oportunismo de quienes s\u00f3lo pretenden aprovecharse de las aspiraciones unitarias del proletariado con el objeto de ponerlo en manos de sus enemigos. En repetidas ocasiones sostuvieron p\u00fablicamente que la correlaci\u00f3n de fuerzas, el reflujo temporal en que se encuentran las masas, la divisi\u00f3n del movimiento obrero y otros factores adversos no permit\u00edan adelantar una lucha de envergadura nacional con probabilidades de \u00e9xito y por haber tenido la entereza de manifestar estos criterios, corroborados despu\u00e9s por los hechos, numerosos compa\u00f1eros fueron combatidos en las asambleas y al MOIR se le acus\u00f3 con los m\u00e1s diversos ep\u00edtetos calumniosos.<\/p>\n<p>Sin embargo, si por alg\u00fan motivo van a pasar a la historia los sucesos del 21 de octubre, ciertamente ser\u00e1 porque los promotores de la jornada que tanto posaron de radicales ni siquiera supieron ser consecuentes con sus propias consignas y resoluciones. En Bogot\u00e1 no hubo paro en ninguno de los sindicatos afiliados a la CSTC, y en el \u00fanico frente donde se suspendieron parcialmente las actividades \u2013 el magisterio -, no pocos profesores del Partido Comunista madrugaron a dictar sus clases \u201cimbuidos del m\u00e1s encomiable esp\u00edritu c\u00edvico\u201d, como se comprob\u00f3 en el caso de la Universidad Distrital y de muchos otros planteles educativos. En Medell\u00edn dej\u00f3 de participar en la aventura la gran mayor\u00eda de las organizaciones gremiales pertenecientes a la CSTC, y en Bucaramanga, Barranquilla, C\u00facuta, Cali y Cartagena no se presentaron ceses laborales en ninguna f\u00e1brica.<\/p>\n<p>Vale la pena destacar el ejemplo de la Uni\u00f3n Sindical Obrera (USO), en Barrancabermeja, donde el revisionismo se vali\u00f3 de toda suerte de trapacer\u00edas antidemocr\u00e1ticas para lograr que una atemorizada y sorprendida asamblea aprobara el paro llegando hasta el extremo de falsificar un bolet\u00edn de la empresa (\u201cTemas y Noticias\u201d), en el que se daba a entender que los patronos no tomar\u00edan represalias contra quienes secundaran ese salto al vac\u00edo. El resultado fue que el 21 de octubre, entraron a laborar m\u00e1s de tres cuartas partes de los obreros, encabezados, claro est\u00e1, por los dirigentes sindicales del Partido Comunista. Al d\u00eda siguiente Ecopetrol despidi\u00f3 a 11 trabajadores; 550 fueron sancionados, y 700 llamados a descargos.<\/p>\n<p>La t\u00e1ctica mamerta, por otro lado, consisti\u00f3 en comprometer a gemelas tendencias del oportunismo para que \u00e9stas \u201chicieran el gasto y luego pagaran los platos rotos\u201d, como lo expres\u00f3 gr\u00e1ficamente una chapola de los petroleros de Barranca. Los despidos se concentraron fundamentalmente en Fecode, Fenaltrase y otras agremiaciones no afiliadas a ninguna de las centrales existentes. Hab\u00eda tan pocas condiciones para realizar el movimiento que en Cali se conocieron casos de funcionarios de la CSTC que, con el objeto de evitar sanciones, sacaron permisos para el d\u00eda del paro, y en Bogot\u00e1 se lleg\u00f3 hasta el punto que el sector mayoritario de la Junta Directiva del Sindicato del Banco Popular, despu\u00e9s de haberle hecho esforzada propaganda al cese en numerosos boletines y reuniones, dej\u00f3 una constancia ante la empresa, el mismo 21 de octubre, en la que afirma muy astutamente que \u201cno ha dado a conocer a los trabajadores ni ha firmado comunicado alguno en donde se apoye el impulso y la realizaci\u00f3n del mencionado paro\u201d.<\/p>\n<p>En resumen, y seg\u00fan declaraci\u00f3n del propio Comit\u00e9 Coordinador del evento, publicada por la prensa el primero de noviembre de 1981, \u201cel segundo paro c\u00edvico nacional tuvo un car\u00e1cter m\u00e1s c\u00edvico que laboral\u201d. \u00a1Valiente l\u00f3gica! Semejante confesi\u00f3n de boca significa que en un pa\u00eds como Colombia, en donde la desocupaci\u00f3n abierta y disfrazada afecta a millones de personas, el 21 dejaron de asistir al trabajo s\u00f3lo los que no tienen empleo.<\/p>\n<p>El paro, pues, por su direcci\u00f3n, sus objetivos y las circunstancias en que pretendi\u00f3 llevarlo a cabo, no fue m\u00e1s que un simple simulacro. El proletariado, no obstante, sabr\u00e1 extraer de \u00e9l las ense\u00f1anzas pertinentes, y una de ellas ser\u00e1 la que el MOIR, en noviembre de 1981, expuso en Tribuna Roja: \u201cQue los futuros sepultureros del sistema olig\u00e1rquico descubran la importancia de guiarse sin claudicaciones por una estrategia revolucionaria, y la conveniencia de aplicar una t\u00e1ctica flexible que les permita avanzar en el zigzagueante sendero de la lucha\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Despu\u00e9s de haber agitado durante cuatro a\u00f1os consecutivos la consigna del \u201csegundo paro c\u00edvico nacional\u201d, el Partido Comunista y sus correveidiles en el movimiento obrero terminaron realizando una comedia, a marchas forzadas, el pasado 21 de octubre. 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