{"id":20563,"date":"2005-01-27T19:00:00","date_gmt":"2005-01-27T19:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/prueba.moir.org.co\/2005\/01\/27\/consuelo-de-montejo-que-viva-la-revolucion-y-abajo-el-mal-gobierno\/"},"modified":"2005-01-27T19:00:00","modified_gmt":"2005-01-27T19:00:00","slug":"consuelo-de-montejo-que-viva-la-revolucion-y-abajo-el-mal-gobierno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/consuelo-de-montejo-que-viva-la-revolucion-y-abajo-el-mal-gobierno\/","title":{"rendered":"Consuelo de Montejo: &#8220;\u00a1QUE VIVA LA REVOLUCI\u00d3N Y ABAJO EL MAL GOBIERNO!&#8221;"},"content":{"rendered":"<p>(Apartes de la intervenci\u00f3n de la dirigente del MIL, Consuelo de Montejo)<\/p>\n<p>A pesar de los comuneros y la independencia, el problema es todav\u00eda el mismo, el sistema de alcabala es todav\u00eda el mismo y los amos tienen el mismo sentimiento de oprimir; lo \u00fanico que ha cambiado son los nombres. Las alcabalas, el impuesto especial de la Corona, el de Barlovento y el estanco no son m\u00e1s que el impuesto al patrimonio, el de renta, el catastral, el de las ventas y el indirecto de los servicios p\u00fablicos. \u00a1Que similitud con la vida de hoy!, ayer fue el pacto social, hoy el frente social. Encontramos, adem\u00e1s de los impuestos la represi\u00f3n, la guardia tambi\u00e9n existe y, abusando de su posici\u00f3n, practica brutales allanamientos.<\/p>\n<p>Y as\u00ed llegan los comuneros al Socorro. Por primera vez se levantan con grandes garrotes y machetes; gritan m\u00e1s las mujeres que los hombres y, con Manuela Beltr\u00e1n a la cabeza, llegan hasta las puertas del cabildo. All\u00ed, donde est\u00e1 fijado el edicto con los nuevos impuestos, arranca la tabla y la pisotea, a pesar de las armas del rey. Con alegr\u00eda se pasa la consigna de la revuelta y empieza a imponerse la voz del com\u00fan. El Socorro centraliza la revoluci\u00f3n que se riega como p\u00f3lvora por San Gil, Charal\u00e1, Gir\u00f3n, Chim\u00e1, Oiba, V\u00e9lez y Simacota. Las primeras son siempre las mujeres que van adelante con su coraje, marchan hacia los estancos, destapan los barriles para que se riegue el aguardiente y arrancan los edictos.<\/p>\n<p>Los chapetones huyen o se esconden, y en la calle s\u00f3lo quedan los amantes de la revoluci\u00f3n. Pero necesitan un jefe y nombran como general a Juan Francisco Berbeo, y al lado del general postulan como capitanes a la flor y nata del Socorro, a don Salvador Plata, enchapado en plata, sabedor de letra menuda y amigo de litigar; a don Joaqu\u00edn de la Vega, a don Diego y a don Jos\u00e9.<\/p>\n<p>Pero estos caballeros no asumen sus posiciones con orgullo y determinaci\u00f3n; tienen una doble personalidad y se mueven con fingida apariencia; juran cumplir los mandatos del pueblo y luego corren donde los escribanos y hacen abjuraci\u00f3n, pues se mueren del miedo de la Real Audiencia. M\u00e1s tarde se les tildar\u00e1 con justicia de traidores. El pueblo se une y por millares baja de las monta\u00f1as. Detr\u00e1s de la revuelta de los comuneros s\u00f3lo est\u00e1 la fuerza del pueblo, unido por la fraternidad. El gran jefe es la plebe, que se\u00f1ala a su l\u00edder, pero siempre es superior a \u00e9l. Y as\u00ed, con ese entusiasmo, al grupo de \u00a1libertad!, \u00a1libertad!, inician su marcha hacia Santa Fe.<\/p>\n<p>La revoluci\u00f3n de los comuneros fall\u00f3 por sus capitanes. El pueblo siempre ha sido superior a sus dirigentes, pero no se puede ganar una batalla cuando los capitanes sirven a dos bandos. Hoy no es extra\u00f1o ver figuras que se llaman de oposici\u00f3n, sean santofimistas, mamertos o centrales obreras, que con una mano tiran una piedra y con la otra comen del banquete que les ofrecen en palacio. Por un lado, invitan a los inconformes a que se les unan en un paro nacional y, por el otro, se congracian con el gobierno, exigen cuota burocr\u00e1tica y transigen a cambio de prebendas.<\/p>\n<p>Son los camaleones acostumbrados a servir a dos amos, los que traicionan con la mayor facilidad para ubicarse en el bando triunfador. Son los que vemos en la calle gritando \u201cQue viva Turbay y abajo el mal gobierno\u201d.<\/p>\n<p>Por encima de esos capitanes de doble moral sobresale Jos\u00e9 Antonio Gal\u00e1n como el toro entre la vacada. Es el hijo de Charal\u00e1, el h\u00e9roe, el caudillo. Solo no hubiera podido hacer mayor cosa, pero metido dentro del movimiento socorrano se convierte en el m\u00e1s grande de los rebeldes y en la cabeza visible de la revoluci\u00f3n. Los d\u00e9biles ven en \u00e9l su defensor. Cuando el regente huye hacia Cartagena, Gal\u00e1n va tras \u00e9l y pasea, al galope de sus caballos y al tambor de los cascos, la bandera de los comuneros por Faca, Piedras, Espinal, Honda, Villeta, Beltr\u00e1n, Mariquita.<\/p>\n<p>Gal\u00e1n es como Gait\u00e1n. Cada cual en su \u00e9poca pregona la libertad y los derechos de los humildes, ambos toman por sorpresa al gobierno y ambos avanzan por el territorio nacional al grito de \u00a1libertad! \u00a1libertad! Si bien a los comuneros no los dejaron llegar a Santa Fe, a Gait\u00e1n tampoco lo dejaron llegar al Poder y en la revuelta del 9 de abril, la curia llama al orden desde los p\u00falpitos y oficia el ted\u00e9um por los muertos. La historia, aunque en tiempo y espacio diferentes, siempre se repite.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Apartes de la intervenci\u00f3n de la dirigente del MIL, Consuelo de Montejo) A pesar de los comuneros y la independencia, el problema es todav\u00eda el mismo, el sistema de alcabala es todav\u00eda el mismo y los amos tienen el mismo sentimiento de oprimir; lo \u00fanico que ha cambiado son los nombres. 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