{"id":20402,"date":"2004-11-10T19:00:00","date_gmt":"2004-11-10T19:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/prueba.moir.org.co\/2004\/11\/10\/palabras-para-que-no-se-olviden-nunca\/"},"modified":"2004-11-10T19:00:00","modified_gmt":"2004-11-10T19:00:00","slug":"palabras-para-que-no-se-olviden-nunca-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/palabras-para-que-no-se-olviden-nunca-2\/","title":{"rendered":"PALABRAS PARA QUE NO SE OLVIDEN NUNCA"},"content":{"rendered":"<p>Francisco Mosquera, secretario general del MOIR, en el entierro de Clemencia Lucena<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, julio 26 de 1983<\/p>\n<p>Clemencia:<br \/>\nComo te conoc\u00edamos y como sabemos que, si te fuera dada la licencia de demandar algo, ahora, en la hora inexorable de la despedida, s\u00f3lo indagar\u00edas por el afecto de tus compa\u00f1eros de fatigas e inquietudes, es que deseamos decirte unas cuantas palabras para que no se olviden nunca. La muerte te propin\u00f3 un golpe artero cuando a\u00fan ten\u00edas mucho por aportar a la causa de los expoliados e ignorados, pero no pudo velar el hecho incontrovertible de que ca\u00edste en medio del campo de batalla. Al Valle del Cauca te trasladaste en cumplimiento de tus magn\u00edficos proyectos de ligarte en alguna forma y aunque fuese temporalmente con el proletariado de aquella brava porci\u00f3n de la patria, tanto para plasmar en vivos colores la insumisi\u00f3n de los esclavos asalariados y enriquecer el arte revolucionario, como para fortalecer el \u00e1nimo de los combatientes con tu entusiasmo contagioso. No har\u00e1 quince d\u00edas que estuviste en los muelles de Buenaventura a enterarte personalmente de la huelga de los trabajadores de Colpuertos, pues intu\u00edas que ese conflicto, ensangrentado ya por la metralla oficial, bien podr\u00eda marcar el viraje hacia el descr\u00e9dito de la demagogia reinante. Y as\u00ed estabas dispuesta a seguir avanzando, a investigar, a estudiar, a vencer. Te sucedi\u00f3 lo que les acontece a todos los revolucionarios de verdad, que la vida no les alcanza para culminar cuanto aspiran, no s\u00f3lo porque cuando logran una meta se proponen otra y otra, sino porque la revoluci\u00f3n contempor\u00e1nea ser\u00e1 la haza\u00f1a de muchas pero muchas generaciones.<br \/>\nLo importante es consumar concienzudamente las tareas que nos han de corresponder. Y t\u00fa no le temiste a ning\u00fan riesgo y desafiaste todos los valores establecidos, decidida a contribuir, desde tu trinchera, al porvenir venturoso de Colombia y de los pueblos del mundo. Exaltaste y participaste de la intrepidez de nuestros h\u00e9roes, de la fortaleza de nuestros m\u00e1rtires y de la abnegaci\u00f3n de nuestros mejores militantes. Defendiste con pasi\u00f3n cuanto te parec\u00eda correcto y condenaste sin miramientos las posiciones ambivalentes y acomodaticias tan caracter\u00edsticas de los prohombres de la reacci\u00f3n.<br \/>\nEsgrimiste con singular destreza la pluma y el pincel, tu arma predilecta. Analizando febrilmente las experiencias del pasado y comunic\u00e1ndote con las masas te esmeraste por hallar los senderos expeditos para la marcha victoriosa de las muchedumbres del com\u00fan.<\/p>\n<p>En tus obras captaste los momentos preliminares de la revoluci\u00f3n colombiana, en los que los obreros, los campesinos y los dem\u00e1s segmentos sojuzgados y patri\u00f3ticos pugnan por elevar la conciencia, emprender sus luchas, adecuar sus organizaciones y acumular fuerzas para las contiendas definitorias. Y t\u00fa misma hiciste parte de los pioneros de esta gesta que nada ni nadie contendr\u00e1.<\/p>\n<p>Cumpliste, pues, a cabalidad con tus ideas y tus gentes. Tu vida ser\u00e1 siempre fuente de inspiraci\u00f3n para aquellos que habr\u00e1n de sucedernos en la brega, y el pueblo, quien al fin y al cabo es el que decide sobre el olvido y la inmortalidad, te recordar\u00e1 entre sus primeros servidores.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Francisco Mosquera, secretario general del MOIR, en el entierro de Clemencia Lucena Bogot\u00e1, julio 26 de 1983 Clemencia: Como te conoc\u00edamos y como sabemos que, si te fuera dada la licencia de demandar algo, ahora, en la hora inexorable de la despedida, s\u00f3lo indagar\u00edas por el afecto de tus compa\u00f1eros de fatigas e inquietudes, es [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[177],"tags":[],"class_list":["post-20402","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tribuna-roja-no-46-bogota-diciembre-de-1983-enero-1984"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20402","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20402"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20402\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20402"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20402"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20402"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}