{"id":20341,"date":"2004-10-21T19:00:00","date_gmt":"2004-10-21T19:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/prueba.moir.org.co\/2004\/10\/21\/editorial-fin-de-un-periodo-y-comienzo-de-otro\/"},"modified":"2004-10-21T19:00:00","modified_gmt":"2004-10-21T19:00:00","slug":"editorial-fin-de-un-periodo-y-comienzo-de-otro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/editorial-fin-de-un-periodo-y-comienzo-de-otro\/","title":{"rendered":"EDITORIAL: FIN DE UN PER\u00cdODO Y COMIENZO DE OTRO"},"content":{"rendered":"<p>El paisaje que ofrece hoy la sociedad colombiana es verdaderamente lamentable. O desolador, ser\u00eda mejor talvez el vocablo para describirlo. Salvando la rebeld\u00eda del pueblo, presente en las repetidas explosiones revolucionarias, que lejos de complicar las cosas llevan los g\u00e9rmenes de la \u00fanica redenci\u00f3n posible, hasta donde nos alcanza la vista hallamos por doquier destrozos de un pa\u00eds que, por sus privilegios naturales y el temple de sus moradores, deber\u00eda estar entre los m\u00e1s pr\u00f3speros del globo. Tan desbordante es el fen\u00f3meno que los m\u00e1s diversos comentadores de los problemas p\u00fablicos admiten al un\u00edsono, aunque con propuestas contrarias, la gravedad de la hora. La voz que con chocante frecuencia se hace escuchar a trav\u00e9s de los canales oficiales y desde las Islas del Rosario, veraneadero del presidente en el Mar Caribe, ri\u00f1endo a la opini\u00f3n en general y parloteando sobre los prodigios del \u201cmandato de hambre\u201d, agrega el brochazo de humor negro a la tragedia nacional.<\/p>\n<p>Hasta las elevadas cotizaciones a las que lleg\u00f3 afuera el principal producto colombiano de exportaci\u00f3n, el caf\u00e9, y de las que podr\u00edan esperarse un paliativo en los trances actuales, para sorpresa de muchos se tradujeron en un perjuicio econ\u00f3mico m\u00e1s, de complicado y peligroso manejo. Este hecho elocuente, uno del mont\u00f3n, mueve a reflexionar acerca de que lo que falla es la organizaci\u00f3n social vigente, los basamentos mismos de las formas de apropiaci\u00f3n y de las relaciones de dependencia externa. Esa inmensa riqueza de varias decenas de miles de millones de pesos, creada por jornaleros y peque\u00f1os y medianos agricultores, va a parar en un santiam\u00e9n a las cajas de seguridad de los potentados de las finanzas y de los linces de la Federaci\u00f3n Nacional de Cafeteros, simplemente porque una \u00ednfima masa de traficantes act\u00faa de mandadera del imperialismo, convierte la soberan\u00eda de Colombia en una mercanc\u00eda cualquiera y disfruta a sus anchas de los favores del Estado.<\/p>\n<p>Como soplan vientos de \u201cabundancia\u201d, el gobierno franquea las aduanas y permite a esta misma burgues\u00eda compradora asaltar los mercados internos con los bienes sofisticados de la desarrollada industria capitalista extranjera, colocando al borde del precipicio las manufacturas criollas. Alfonso L\u00f3pez justifica sus medidas con la argucia de que se establecer\u00e1 una indispensable competencia a los productores nacional es de la ciudad y el campo, y la inundaci\u00f3n inflacionaria retornar\u00e1 a los niveles de los a\u00f1os anteriores. Las consecuencias de tales teor\u00edas han sido suficientemente debatidas, no tanto por los doctos en estas materias como por la comprobaci\u00f3n pr\u00e1ctica de las gentes sencillas. Cientos de peque\u00f1os y medianos industriales y empresarios colombianos fueron lanzados al arroyo y la carest\u00eda se ceba brutalmente en los hogares menesterosos. Las estad\u00edsticas oficiales hablan de un incremento del costo de los alimentos del 35% para 1977, pero nadie duda de que las cifras del DANE maquilan la cruda realidad por \u00f3rdenes superiores. De esos datos se burla con reconcentrada c\u00f3lera el obrero que sabe, mediante la experiencia diaria, que con sus ingresos salariales de diciembre pasado no adquiri\u00f3 ni la mitad de las escasas provisiones a que ten\u00eda acceso doce meses atr\u00e1s.<\/p>\n<p>En estragos similares desembocaron las otras rimbombantes concepciones de la coalici\u00f3n olig\u00e1rquica dominante. La reforma tributaria, llena de parches por todos los constados y modificada por en\u00e9sima ocasi\u00f3n hace apenas unas pocas semanas, sirvi\u00f3 de alivio para las sociedades monopol\u00edsticas especialmente for\u00e1neas, las agrupaciones financieras, los pulpos urbanizadores y la propiedad terrateniente.<\/p>\n<p>Para el grueso de la poblaci\u00f3n signific\u00f3 un golpe duro y a traici\u00f3n, ya que mientras se alardeaba demag\u00f3gicamente de proteger al \u201c50% m\u00e1s pobre\u201d y de \u201ccerrar brechas\u201d, se multiplicaban el gravamen a las rentas de trabajo y particularmente el impuesto las ventas, artificio preferido para que contribuyan al erario los que menos tienen en provecho de los que m\u00e1s poseen. Porci\u00f3n considerable de la enorme suma que sustrajo la reforma destinada a gastos de funcionamiento y a reforzar los cuerpos represivos.<\/p>\n<p>Es una de las exigencias del imperialismo norteamericano sobre saneamiento fiscal, hecha constantemente a los mandatarios de sus neocolonias, con el objeto de que estas cuenten con jugosos caudales arrancados del pueblo, para sufragar las erogaciones que demandan las labores de pacificaci\u00f3n, y a la vez cumplan religiosamente los compromisos de cancelar las amortizaciones y los intereses de los empr\u00e9stitos contra\u00eddos con las agencias crediticias internacionales.<\/p>\n<p>No se vaya a pensar ni por un instante que el crecimiento de las divisas en manos del Banco de la Rep\u00fablica, las cuales llegan al monto inigualado de 1.800 millones de d\u00f3lares, debido antes que nada al intempestivo ascenso del valor del caf\u00e9, se reflejar\u00e1 en una moderaci\u00f3n de la pol\u00edtica de endeudamiento que representa la m\u00e1s gravosa de las exacciones del pa\u00eds; sino al rev\u00e9s, excitar\u00e1 la imaginaci\u00f3n de magnates y funcionarios con planes, proyectos e inversiones inoficiosos, cuya operancia requiere intensificarlos pr\u00e9stamos y el consiguiente sometimiento de la naci\u00f3n al capital imperialista.<\/p>\n<p>La planificaci\u00f3n en la Colombia neocolonial<\/p>\n<p>Hemos rozado un tema que tambi\u00e9n merece ocuparnos algo de \u00e9l: lo que ha pasado con la planificaci\u00f3n estatal. Consagra la Constituci\u00f3n imperante de \u201clibertad de empresas\u201d, mas dispone que el Estado intervendr\u00e1 \u201cpara racionalizar y planificar la econom\u00eda a fin de lograr el desarrollo integral\u201d.<\/p>\n<p>Desde la implantaci\u00f3n del Frente Nacional cada r\u00e9gimen elabora su respectivo dise\u00f1o para encarrilar el proceso econ\u00f3mico y social, que desde luego concluye sin surtir los efectos prometidos. Los relevos de administraci\u00f3n traen consigo esquemas distintos pero de parecida fortuna, y as\u00ed sucesivamente. El propio L\u00f3pez Michelsen, que sentaba c\u00e1tedra en torno a la inutilidad de dichos planes para una rep\u00fablica sometida a los avatares de la trastornada econom\u00eda mundial, resolvi\u00f3 presentar los programas del DRI y del PAN enderezados, conforme dice la propaganda, a desarrollar el agro y a nutrir a los indigentes. Bajo su cuatrienio de \u201ccentro-izquierda\u201d no alcanzar\u00e1 a ver la suerte postrera que correr\u00e1n los dos inventos, porque, seg\u00fan confes\u00f3, le quedaron mal el BID y el BIRF en el env\u00edo oportuno de los correspondientes cr\u00e9ditos.<\/p>\n<p>En Colombia la planificaci\u00f3n ha sido siempre una caricatura, pues encu\u00e9ntrase predeterminada, como se deduce claramente del caso precedente, por los prop\u00f3sitos y dict\u00e1menes de los peces gordos que devanan la madeja imperialista. En estas condiciones las metas que se tracen los gobiernos no beneficiaran m\u00e1s que a los due\u00f1os de la banca mundial y de los monopolios supranacionales. Ellos deciden omn\u00edmo-damente en d\u00f3nde, cu\u00e1ndo y cu\u00e1nto se invierte; qu\u00e9 ramas de la producci\u00f3n han de propiciarse y cu\u00e1les no. Si requieren suprimir o deteriorar el transporte ferroviario y fluvial, como en Colombia, a fin de promover la venta de automotores, repuestos e insumos dela industria petrolera, lo hacen sin considerar para nada lo m\u00e1s aconsejable de acuerdo con las peculiaridades nuestras. La m\u00e1xima ambici\u00f3n es lucrarse, prevali\u00e9ndose de las deficiencias y los baches inherentes al subdesarrollo.<\/p>\n<p>Necesitamos producir trigo para abaratar el pan y mejorar la dieta alimenticia del pueblo; sin embargo, como los excedentes agr\u00edcolas norteamericanos brindan la oportunidad para un jugoso negocio, entonces en la Sabana de Bogot\u00e1 se siembran flores en lugar de trigo. Igual sucede con las dem\u00e1s actividades industriales y comerciales. Poco importa si este programa resulta superfluo, o puede esperar en pro de aquel de imperiosa urgencia para la naci\u00f3n atropellada, de todos modos se consulta \u00fanicamente las conveniencias de los misioneros Wall Street. Los sembradores de algod\u00f3n de la Costa Atl\u00e1ntica y del Tolima acaban de denunciar que los pesticidas que les suministran los laboratorios con sede en el exterior bajaron de pronto de calidad, ocasion\u00e1ndoles p\u00e9rdidas irreparables en la \u00faltima cosecha. Los cordones de la rid\u00edcula vigilancia estatal, tendidos solo para guardar las apariencias, son saltados sin ning\u00fan esfuerzo por los monopolios, los cuales mangonean a su arbitrio el mercado y les sobran medios para sacar del cuadril\u00e1tero a cualquier inc\u00f3modo competidor.<\/p>\n<p>Cuando L\u00f3pez reuni\u00f3 a los gremios patronales y a las centrales obreras, a comienzos de su mandato, a fin de transmitirles la noticia de que le era imposible poner en vigor su pol\u00edtica de \u201cingresos y salarios\u201d, no obstante haberla zarandeado en la campa\u00f1a electoral, alert\u00f3 sobre la impracticabilidad de mantener una congelaci\u00f3n de precios. Agreg\u00f3 que de no satisfacerse las demandas de aumentos de las empresas, los art\u00edculos saldr\u00edan de la circulaci\u00f3n, al ser ocultados en las bodegas o sacados del contrabando en busca de compradores m\u00e1s pudientes y Colombia quedar\u00eda bloqueada y perdida. \u00a1Hay que capitular!, \u00a1Carest\u00eda o cat\u00e1strofe!, fue el lamento de este disc\u00edpulo quejumbroso de N\u00fa\u00f1ez. El gobierno capitul\u00f3 pero no se salv\u00f3 de la cat\u00e1strofe. Ha sabiendas del abismo en que ha ca\u00eddo, del desprestigio incurable que le rodea, de la inflexibilidad con que son juzgados sus actos, el continuador, para autorizar las alzas recientemente forzadas por las compa\u00f1\u00edas del petr\u00f3leo y del cemento, tuvo que recurrir a la vieja t\u00e1ctica de usarlas festividades del 31 de diciembre, como el atracador que ampara en las sombras de la noche para despojar a sus v\u00edctimas indefensas.<\/p>\n<p>En realidad, el \u00fanico riguroso control de la dictadura burgu\u00e9s terrateniente se aplica a las organizaciones de las masas, para impedirles proteger sus humildes ingresos ante la rapacidad de los enemigos de clase. Esto lo prob\u00f3 nuevamente la desp\u00f3tica decisi\u00f3n del ejecutivo de anular las disposiciones legales por las que entraron a regir los convenios 87 y 98 de la OIT, sobre derechos sindicales. Las restricciones, prohibiciones y sanciones est\u00e1n dirigidas contra el pueblo trabajador, mientras sus sanguijuelas pelechan de los fueros y desafueros espec\u00edficos del orden prevaleciente. Ni siquiera los prospectos de integraci\u00f3n latinoamericana del Pacto Andino obedecen a las leg\u00edtimas aspiraciones de progreso cierto y arm\u00f3nico de las naciones de la regi\u00f3n, como suelen aseverarlo los pensadores de la oligarqu\u00eda. Las frecuentes discordias registradas en el marco del Acuerdo de Cartagena se han circunscrito, al final de cuentas, a los pleitos entre los pa\u00edses signatarios por regatear que tal o cual consorcio se digne escogerlos para instalarse en ellos, levante plantas industriales, fabrique una o varias piezas de un producto, o lo ensamble. Sobre tales supuestos, sin controles, sin vigilancia, sin capacidad decisoria, pendiente todo de la voluntad mayest\u00e1tica de los monopolios, \u00bfc\u00f3mo procurar un desarrollo equilibrado y favorable para una naci\u00f3n, por m\u00e1s que la naturaleza le haya premiado con m\u00faltiples recursos y sus pobladores est\u00e1n dispuestos a sacrificarse para forjarlo? A pesar de los pr\u00e9stamos, de los programas de desarrollo, de los acuerdos de integraci\u00f3n, de la inversi\u00f3n extranjera, y precisamente por ello, Colombia presenta a hora m\u00e1s que nunca un panorama desconsolador.<\/p>\n<p>Las paradojas m\u00e1s absurdas se suceden. Descubrimos ricos yacimientos de gas, como no los hay en Latinoam\u00e9rica y esta materia prima b\u00e1sica sigue escaseando y duplica su precio, despu\u00e9s de iniciada su explotaci\u00f3n por la Texas Petroleum Company. Contamos con sabanas y valles tan f\u00e9rtiles que unos cuantos no alcanzar\u00edan para abastecer a Colombia entera; no obstante, en 1977 importamos alrededor de un mill\u00f3n y medio de toneladas en alimentos, sin excluir al ma\u00edz, cereal del que derivan su sustento nuestros abor\u00edgenes antes de la llegada de Col\u00f3n al Continente.<\/p>\n<p>El lopismo se ha vanagloriado de su \u201cvocaci\u00f3n agr\u00edcola\u201d, empero sus indefectibles fracasos en este terreno los achaca invariablemente a las alteraciones del clima. Cuando la culpa no es del verano es del invierno. Preguntando el ministro de Hacienda que concepto emit\u00eda sobre el balance del a\u00f1o que acaba de finalizar, afirm\u00f3, refiri\u00e9ndose a los cambios atmosf\u00e9ricos, que San Pedro hab\u00eda dictado la principal medida econ\u00f3mica. A parte de la indignaci\u00f3n con que el pueblo torturado por la miseria reciba este gracejo ministerial, la respuesta del Palacio Rudas contiene la sutil iron\u00eda de que los mandatarios colombianos coquetean a\u00fan con la creencia supersticiosa de los cofrades del Medioevo, de que la prosperidad de la Tierra no proviene de manos mundanas sino que la depara el cielo. En esto vino a parar la administraci\u00f3n de los delfines L\u00f3pez y G\u00f3mez, engendrada al calor de teatrales escaramuzas doctrinarias respecto a las v\u00edas de desarrollo y ungida con el aplauso de la oposici\u00f3n oportunista. El bienestar material del pa\u00eds termin\u00f3 siendo cosa del azar y ante el azar no hay planes ni promesas que valgan.<\/p>\n<p>Las masas esclavizadas no est\u00e1n dispuestas a comulgar con el fatalismo y el derrotismo que pretenden inculcarles los detentadores del Poder. Los millones de campesinos que padecen hambre a la vera de extensiones il\u00edmites incultivadas, organizan sus asociaciones y ligas, y demuestran a trav\u00e9s de las invasiones en muchos departamentos, que, con la confiscaci\u00f3n de los latifundios y su reparto entre quienes los trabajen, ser\u00e1 factible transformar radicalmente el cuadro deplorable del campo colombiano. Los obreros, que encabezaron el 14 de septiembre la protesta victoriosa del paro c\u00edvico nacional y libraron durante 1977 incontables y aguerridas batallas en defensa de las reivindicaciones clasistas y de los reclamos populares, se\u00f1alan con sus luchas y proclamas los derroteros de una Colombia libre y empe\u00f1ada en labrar un brillante provenir. Y el pueblo entero, que observa angustioso como el territorio patrio se le convierte en la Biafra de Sudam\u00e9rica, con la proliferaci\u00f3n de ni\u00f1os desamparados, de mendigos, de locos de la desnutrici\u00f3n cr\u00f3nica, se levanta en cientos de combates heroicos contra los opresores y coloca de modelo no al \u201cJap\u00f3n\u201d inimitable de L\u00f3pez, sino a las naciones que se han sacudido el yugo imperialista y resguardan celosamente la soberan\u00eda alcanzada.<\/p>\n<p>Un desenlace cr\u00edtico previsible<\/p>\n<p>Desde los comicios de 1974 el MOIR previno el desenlace de la situaci\u00f3n que nos aqueja. Acaso ninguna corriente como nuestro Partido denunci\u00f3 con tanta certidumbre, firmeza y perseverancia las calamidades que se derivar\u00edan de los experimentos demag\u00f3gicos del continuismo. Sin vacilaciones arremetimos contra los oportunistas, acostumbrados a colocarse del lado que m\u00e1s calienta el sol, y los desenmascaramos por esparcir ilusiones sobre el reinado de los dos delfines. Notificamos enf\u00e1ticamente que con el advenimiento del lopismo no habr\u00eda lugar para \u201cun nuevo Poder\u201d, cual lo acariciaba el Partido Comunista, cuando propal\u00f3 en su Pleno de abril de 1975 que L\u00f3pez \u201cfue elegido por grandes masas democr\u00e1ticas\u201d y tiene, \u201cun cierto compromiso con las masas, a las que no puede volver totalmente la espalda. Para tratarlas s\u00f3lo a punta de represi\u00f3n y estado de sitio, como en gobiernos anteriores\u201d 1. Es axiom\u00e1tico que el revisionismo colombiano no acierte en sus solemnes premoniciones y que sean los acontecimientos hist\u00f3ricos los que les propinen las tundas m\u00e1s severas. Sucedi\u00f3 exactamente todo lo contrario a lo concluido por aquel pleno: el consentido de la Handel y su par G\u00f3mez Hurtado regentaron el pa\u00eds a punta de estado de sitio, igual o peor que en los gobiernos anteriores, y una de las siete plagas que cay\u00f3 sobre el pueblo consisti\u00f3 en la cruel represi\u00f3n, abierta o embozada, del \u201cmandato de hambre\u201d. Que opine Barrancabermeja, sujeta durante meses seguidos al terror oficial y con ella las dem\u00e1s poblaciones y caser\u00edos de la hoya del Magdalena. Que atestig\u00fcen los muertos del 14 de septiembre. Que pasen al estrado los m\u00e9dicos, los maestros, los bancarios, los empleados p\u00fablicos, los estudiantes, los choferes, los recolectores de algod\u00f3n y de caf\u00e9, los ind\u00edgenas, los cementeros, los jornaleros del ca\u00f1al, los colonos, los destechados, los pescadores, las viudas de Amag\u00e1 y de Mamonal, los vendedores ambulantes, los despose\u00eddos de toda Colombia, y profieran su veredicto inapelable.<\/p>\n<p>Pero a la administraci\u00f3n L\u00f3pez no la analizamos como un pasaje ins\u00f3lito de la vida nacional, ni como el t\u00fanel que se pasa de largo en medio del camino. De ning\u00fan modo. Subrayamos que se trataba de una secuencia m\u00e1s dentro de la crisis fermentada durante los diecis\u00e9is a\u00f1os del Frente Nacional; y al obstinarnos en calificar de continuistas el periodo a cerrarse lo hicimos con la finalidad de insistir en que representaba la prolongaci\u00f3n, con algunas variantes, del Poder liberal-conservador impuesto constitucionalmente desde 1957. La euforia que despertaron entre los c\u00edrculos reaccionarios los sufragios de 1974 la comparamos con aquellas mejor\u00edas moment\u00e1neas de los moribundos que acaban en el agravamiento de su estado. Y en efecto, la descomposici\u00f3n de la vieja sociedad ha evolucionado a rienda suelta. El desprestigio carcome todas y cada una de las pilastras institucionales del sistema. Los esc\u00e1ndalos sobre la corrupci\u00f3n cong\u00e9nita al r\u00e9gimen ocurren a diario. Intocables funcionarios y militares son sobornados en moneda extranjera, descubiertos con peculados de enorme cuant\u00eda o sospechosos de propiciar el contrabando. La familia presidencial cae in fraganti en negociados y lances criminosos que se realizan al abrigo gubernamental. El presidente de la C\u00e1mara de Representantes queda reducido a la condici\u00f3n de reo tras esquilmar en usufructo suyo y de sus conmilitones los dineros de la corporaci\u00f3n puesta bajo su cuidado. Los procedimientos de las mafias regulan el trajinar de la rep\u00fablica olig\u00e1rquica proimperialista y la naci\u00f3n inerme, condenada a la ley de la selva, padece los estragos de la inseguridad social. La opini\u00f3n p\u00fablica se entera por distintos conductos de que el bandidaje linajudo goza de la m\u00e1s completa impunidad. Es decir, que ni la justicia, ni el Ejecutivo, ni el Congreso escapan al desprecio ciudadano. Nadie espera de estos cad\u00e1veres insepultos ninguna soluci\u00f3n para las agudizadas contradicciones econ\u00f3micas y pol\u00edticas de Colombia.<\/p>\n<p>Con los \u00faltimos d\u00edas del \u201cmandato de hambre, demagogia y represi\u00f3n\u201d entramos a unas nuevas circunstancias hist\u00f3ricas, caracterizadas precisamente porque las clases dominantes no tienen que mostrar, carecen de una salida gananciosa que les permita reverdecer los lauros de hace cuatro a\u00f1os, y las masas populares, aunque todav\u00eda dispersas y a la expectativa de una vanguardia que las aglutine, unifique y organice, conf\u00edan m\u00e1s en lo que ellas mismas hagan que en cuanto les ofrezcan conquistar por los m\u00e9todos convencionales o parlamentarios. Sin configurarse, desde luego, lo que el marxismo entiende por una situaci\u00f3n revolucionaria, o sea la cercan\u00eda de la fecha en que las pujantes clases sojuzgadas se decidan a desalojar a ca\u00f1onazos a la decr\u00e9pita minor\u00eda opresora incapaz de sostiene el mando, el periodo que se avecina traer\u00e1 consigo importantes modificaciones en la correlaci\u00f3n de las fuerzas pol\u00edticas a favor del pueblo. El imperialismo norteamericano y sus lacayos colombianos que sienten pisadas de animal grande, barajan dos cartas; la de apuntalar hasta donde les fuere conveniente el mascaron de la democracia representativa burguesa y, en su defecto, la de auspiciar un golpe cuartelario que les facilite cuadrar cargas y efectuar un replanteamiento a mayor plazo. En cualquiera de esas disyuntivas el aspecto principal de la t\u00e1ctica de la reacci\u00f3n ser\u00e1 inevitablemente el recrudecimiento de la represi\u00f3n y la negaci\u00f3n de las libertades p\u00fablicas. La revoluci\u00f3n a su turno ha de prepararse para extraer todo el provecho de los reveses de las estratagemas de la oligarqu\u00eda.<\/p>\n<p>Haciendo hincapi\u00e9 en el desenvolvimiento acelerado de la crisis y en las complicaciones cada vez m\u00e1s notorias del enemigo, particularmente de sus disensiones internas, el MOIR ha venido recalcando que las condiciones son excelentes para la construcci\u00f3n de un amplio frente de lucha antiimperialista.<\/p>\n<p>Convocamos a los partidos y dem\u00e1s agrupaciones contrarias a la coalici\u00f3n traidora a redoblar esfuerzos para alcanzar la unidad en base a una plataforma m\u00ednima de principios. Les planteamos que tambi\u00e9n unificadamente deb\u00edamos participar en la campa\u00f1a electoral, con el \u00e1nimo de sacar el mayor fruto en esta clase de confrontaci\u00f3n, calculando que ni el estado de sitio ni dem\u00e1s recortes a los derechos democr\u00e1ticos impedir\u00e1n que las elecciones de 1978 pongan de manifiesto el embotellamiento a que han llegado los portavoces colombianos de los neocolonialistas estadinenses. En s\u00edntesis, las clases revolucionarias y sus destacamentos de avanzada necesitan alistarse, por un lado, para utilizar convenientemente las contiendas comicial y parlamentaria, mientras \u00e9stas subsistan; y por el otro, resistir a la violenta repercusi\u00f3n de sus opresores, si \u00e9stos resuelven echar mano de la soluci\u00f3n de fuerza. En ambas contingencias nuestra arma m\u00e1s poderosa ser\u00e1 la pol\u00edtica unitaria de salvaci\u00f3n nacional.<\/p>\n<p>El atolladero de las clases dominantes<\/p>\n<p>Un adversario soterrado, m\u00e1s no por eso menos serio, les ha surgido a los candidatos del bipartidismo tradicional, y radica en la apat\u00eda generalizada, que se siente, en el grueso de la poblaci\u00f3n. Es el desgano del \u201cvulgo ignaro\u201d, cual motejan ellos a las mayor\u00edas cuando estas les voltean la espalda, ante la ch\u00e1chara finisecular de los politicastros de la oligarqu\u00eda burgu\u00e9s-terrateniente. El presente debate, uno de los m\u00e1s agotadores, alargado con la separaci\u00f3n electoral, denota la impotencia para mover al electorado por parte de los cuatro directorios supremos en que se encuentran fraccionadas las filas \u201cfrentenacionalistas\u201d. En ning\u00fan sitio del pa\u00eds han realizado manifestaciones de importancia. Sus peque\u00f1as concentraciones son m\u00edtines transportados y sostenidos com\u00fanmente mediante las mesnadas burocr\u00e1ticas que pagan con fondos del fisco y reclutan mercenarios para estos quehaceres. El candidato conservador por lo regular se ha visto hasta ahora relegado a recintos cerrados. No pensamos alegremente que el ambiente de inconformidad se vaya a verter en votaci\u00f3n aluvional por los opositores a la coalici\u00f3n imperante, a semejanza de 1970; pero tampoco se repetir\u00e1 la borrachera triunfalista de la reacci\u00f3n, como en la resaca de 1974. Sin embargo, aflora una cuesti\u00f3n de peso. El enga\u00f1o lopista ha terminado por curar a vastos sectores del mal de cifrar esperanzas en sus expoliadores y verdugos. La demagogia es una espada de dos filos. Por muy buenos dividendos que coseche al principio, conduce a la postre a la bancarrota pol\u00edtica. La rebeld\u00eda del pueblo, aun cuando sea un sentimiento espont\u00e1neo, proporciona terreno abonado para que los partidos revolucionarios eleven con su labor educativa la conciencia de los explotados y oprimidos; expongan las causas reales del caos del pa\u00eds; desenmascaren a los enemigos contra quienes han de orientarse los ataques frontales; formen y desarrollen las organizaciones de las masas; alienten y ampl\u00eden las luchas por las reivindicaciones econ\u00f3micas, los derechos democr\u00e1ticos y la independencia nacional, y avancen en corto lapso m\u00e1s de lo que pudieron hacerlo en a\u00f1os de reflujo y aislamiento.<\/p>\n<p>Constituyen tambi\u00e9n motivo de preocupaci\u00f3n para la otrora monol\u00edtica tenaza liberal-conservadora proimperialista sus reyertas intestinas que la debilitan enormemente. Tr\u00e1tase de la fiera pugna entre los grupos desalojados del Poder y del fest\u00edn presupuestal y los que ahora disfrutan de \u00e9stos. En el pasado se presentaron tales choques dentro de uno y otro partido. Lo novedoso estriba en el grado de acerb\u00eda que adoptan sus rec\u00edprocas recriminaciones; en la frecuencia con que se inculpan; en la gravedad de los cargos que se cruzan respecto al tr\u00e1fico de influencias, al enriquecimiento il\u00edcito y a delitos varios, facilitando copioso material sobre la carro\u00f1a y la hipocres\u00eda de las familias distinguidas, la crema de la sociedad neocolonial y semifeudal. Ello obedece a la agudizaci\u00f3n de la crisis, que no puede menos que reflejarse en el acentuamiento de las contradicciones internas de la gran coalici\u00f3n. Si se repasa el historial de cada una de esas facciones observaremos que sus cabecillas, o fueron ya presidentes de Colombia, o demandan serlo, hasta por segunda vez, en reconocimiento a sus desvelados servicios a las administraciones anteriores. Por lo tanto, as\u00ed acaudillen intereses encontrados de roscas olig\u00e1rquicas, ninguno de ellos objeta el contubernio bipartidista ni la l\u00ednea de traici\u00f3n al pueblo y a la naci\u00f3n colombiana. No por esto sus duelos siempre en procura de la supremac\u00eda dentro del Estado dejan de adquirir el enconamiento y la importancia que hemos anotado.<\/p>\n<p>Al posesionarse, la primera aclaraci\u00f3n tajante que hizo L\u00f3pez, cuid\u00e1ndose en salud, estuvo encaminada a precisar que recib\u00eda no el pr\u00f3spero legado de que se ufanaba su antecesor, sino los eriales de una rep\u00fablica minada por el d\u00e9ficit, el estancamiento y el desorden. El ex presidente Pastrana no perdon\u00f3 jam\u00e1s tama\u00f1o atrevimiento de su sucesor, y le ha devuelto agravio por agravio, sin dejarle pasar una, y cobr\u00e1ndole desde la escandalosa valorizaci\u00f3n de la hacienda \u201cLa Libertad\u201d propiedad de los hijos del Ejecutivo, mediante la v\u00eda alterna al Llano, hasta la reciente muerte de dos j\u00f3venes atropellados por el carro presidencial en una confusa madrugada y que la prensa pastranista present\u00f3 como otra diablura de alguno de los L\u00f3pez Caballero.<\/p>\n<p>En la disputa entre Lleras Restrepo y Turbay Ayala tampoco hay bala perdida. El ac\u00e9rrimo altercado por la candidatura liberal para los sufragios de junio ha contribuido a evocar la l\u00fagubre trayectoria de estas vidriosas reservas de la reacci\u00f3n. La arremetida del turbayismo contra las ambiciones reeleccionistas de su contrincante relieva que el peor bald\u00f3n para un sujeto es el de ostentar el t\u00edtulo de ex presidente. En Colombia, la jefatura de gobierno hace las veces de agencia administradora de los asuntos del imperialismo y sus intermediarios, y quien la desempe\u00f1a se responsabiliza de acoplar el truculento engranaje del latrocinio y la especulaci\u00f3n, gan\u00e1ndose, junto a los millones embolsillados, el aborrecimiento colectivo y el ostracismo de la liza pol\u00edtica. La tesis de la no reelecci\u00f3n presidencial, propuesta por L\u00f3pez, a partir de s\u00ed mismo, tiende a remediar, a lo mexicano, esta deficiencia de la democracia representativa burguesa. De tal modo, nada de cuanto ofrezca quien fuera como Lleras primer magistrado entusiasmar\u00e1 a los electores. Hasta la mitad de sus copartidarios lo ven cual astroso y achacoso gozque, del que debe temerse menos sus mordiscos que sus ladridos. Y Turbay saldr\u00e1 de la refriega acaso m\u00e1s mal librado, en consideraci\u00f3n a que el llerismo pone todo su rencor en recordarle al pa\u00eds que aquel es por antonomasia el padrino de la llamada \u201cclase emergente\u201d, o sea, de las mafias que extraen sus inmensos gananciales del tr\u00e1fago de los narc\u00f3ticos, del contrabando y del crimen organizado, y que han venido apoder\u00e1ndose r\u00e1pidamente de vitales resortes de la econom\u00eda y la pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Sobran los ejemplos de c\u00f3mo el enfrentamiento de los grupos de las clases dominantes de ambos partidos coadyuva indirectamente a descorrer los velos y a destapar las llagas bajo las enjalmas. En pelea de Santofimio Botero que hurg\u00f3 la p\u00fastula del Parlamento venal y alcahueta, se explica por an\u00e1logas razones. Y el siguiente fragmento del discurso de L\u00f3pez de final de a\u00f1o servir\u00eda de hermoso epitafio en la l\u00e1pida del pudridero: \u201cNo creo que pueda tener \u00e9xito una cruzada por la moralizaci\u00f3n sino en la medida en que todos admitamos que, para bien o para mal, contamos en nuestras filas con gentes que no son paradigma de honorabilidad, como les ocurre a los dem\u00e1s. Pero hacer un monopolio de la honradez y de la honorabilidad, es algo, que para quien conoce como yo intimidades de las investigaciones contra las mafias, por el comercio de marihuana o sobre supuestos secuestros, o por comunicaciones internacionales de la Interpol, de Estados Unidos o de Canad\u00e1, o de otros pa\u00edses latinoamericanos, me obliga, a sonre\u00edr inpercebtiblemente cuando verifico de que manera muchos moralizadores, aquellos que tiran la primera piedra desde los balcones, tienen a su lado compa\u00f1eros de viaje buscados por la Interpol, o participantes en falsos secuestros, o vinculados a los \u2018capos\u2019 o a las amigas de los \u2018capos\u2019 de la mafia de la Costa Norte. No creo que se pueda establecer ninguna excepci\u00f3n\u201d 2.<\/p>\n<p>Cu\u00e1n insolentemente se canta delante de un auditorio perplejo la propia depravaci\u00f3n y la de los correligionarios, sin el menor asomo de verg\u00fcenza. Cu\u00e1n ingenuamente se admite que el Palacio de San Carlos est\u00e1 habitado por un t\u00edpico encubridor que conociendo a delincuentes reclamados por la polic\u00eda, no los denuncia ni los apresa, a sabiendas adem\u00e1s del entronque de \u00e9stos con las maquinarias pol\u00edticas que lisonjean el afecto p\u00fablico. En semejante mara\u00f1a de insolubles contradicciones se encuentran enredados los mandamases de Colombia. All\u00ed los han embutido sus camorras internas, la evoluci\u00f3n de la crisis y el resurgimiento de la lucha de las masas laboriosas. Una ficha ganadora a la que se apuntaron mancomunadamente en 1974 se los ha advertido. El \u201cgobierno puente\u201d entra a su ocaso en medio de la mofa universal, tambale\u00e1ndose bajo el c\u00famulo de las acusaciones por numerosos delitos, de las que no escapan ni el Jefe del Estado ni su gabinete, incluido el ministro de Defensa Nacional. Las fuerzas revolucionarias contemplan desde sus trincheras c\u00f3mo se despedazan los tigres a distancia, y bregan sin desmayo por extender y profundizar la unidad del pueblo, neutralizar a los estamentos intermedios y aislar a los enemigos fundamentales.<\/p>\n<p>Soluci\u00f3n \u201cpac\u00edfica\u201d o de fuerza<\/p>\n<p>En la nueva fase que se abre y si la puja electoral va hasta la definici\u00f3n del r\u00e9gimen venidero, cualquiera fuese el triunfador entre los dos o tres candidatos de los partidos dominantes, la coalici\u00f3n olig\u00e1rquica proseguir\u00e1, con muy ligeras variaciones, tal cual ha venido funcionando en los \u00faltimos cuatro lustros. De ello nos hemos ocupado siempre que ha sido necesario insistir en que la supresi\u00f3n de la alteraci\u00f3n y de la paridad parlamentaria no implic\u00f3 el t\u00e9rmino del Frente Nacional, o por lo menos de sus lineamientos esenciales. El par\u00e1grafo tan controvertido del numeral uno del art\u00edculo 120 de la Constituci\u00f3n establece que despu\u00e9s de 1978 continuaran los gobiernos de responsabilidad conjunta, pues ordena que la escogencia de los altos empleados de la Rama Ejecutiva y de la Administraci\u00f3n P\u00fablica \u201cse har\u00e1 en forma tal que se d\u00e9 participaci\u00f3n adecuada y equitativa al partido mayoritario distinto al del Presidente de la Rep\u00fablica\u201d. S\u00f3lo en la eventualidad de que aquel no acepte participar, el primer mandatario tendr\u00e1 licencia para designar sin traba alguna sus m\u00e1s cercanos funcionarios. La ambig\u00fcedad de la regla refleja cuantos tropiezos sortearon los reformadores de 1968 para mantener el sistema bipartidista, despu\u00e9s de pisotearse por segunda vez el solemne compromiso de que no ser\u00eda prorrogado. Lo cierto es que la prolongaci\u00f3n del \u201cfrentenacionalismo\u201d, o de su \u201cesp\u00edritu\u201d, cual se expresan sus reconocidos sustentadores, qued\u00f3 consagrado en la \u201cmagna ley\u201d, y sin l\u00edmites de tiempo.<\/p>\n<p>\u00bfCon qu\u00e9 objeto nos hemos detenido a examinar este asunto? Simplemente para no perder de vista c\u00f3mo L\u00f3pez Michelsen, por acatamiento a la superestructura jur\u00eddica, gobern\u00f3 en armon\u00eda total con su oponente de la caverna gorda, \u00c1lvaro G\u00f3mez; el vencedor de la refriega liberal-conservadora de 1978, h\u00e1llase tambi\u00e9n conminado a repartir los honores y las prebendas con el vencido. Todo est\u00e1 montado en el supuesto de que los partidos tradicionales reservar\u00e1n en las urnas la supremac\u00eda sobre el resto de agrupaciones.<\/p>\n<p>La determinaci\u00f3n de reunir la Asamblea Constitucional acaba por confirmar las aseveraciones nuestras de que la ligaz\u00f3n liberal-conservadora, versi\u00f3n pol\u00edtica de la alianza proimperialista de la gran burgues\u00eda y los grandes terratenientes, dista mucho de diluirse ante la afluencia de sus delicad\u00edsimos problemas. A la minor\u00eda opresora el instinto de conservaci\u00f3n le dicta no prescindir del bipartidismo como modalidad de gobernar, lo cual le resultar\u00eda tanto o m\u00e1s funesto que el arribo a la plena observancia de las garant\u00edas democr\u00e1ticas. Un rompimiento efectivo de la gran coalici\u00f3n crear\u00eda perspectivas bastante propicias para el avance de la revoluci\u00f3n colombiana. La susodicha Asamblea fue concebida de manera que a ella s\u00f3lo ser\u00e1n elegidos miembros de los partidos tradicionales, en una proporci\u00f3n casi paritaria, y que sus decisiones requerir\u00edan, por consiguiente, de acuerdos previos entre las dos colectividades que la compondr\u00e1n. El \u201cfrentenacionalismo\u201d, pues, andrajoso como anda, estrenara faldones nuevos. Y el Congreso, que no pudo superar su proclividad al suicidio, volvi\u00f3 a hacerse el haraquiri aprobando irreflexivamente la patra\u00f1a, y reconociendo su ineptitud para ejercitar una de las pocas prerrogativas que a\u00fan le quedan, la de enmendar la Carta. Adem\u00e1s, las modificaciones propuestas a la Constituci\u00f3n implican no s\u00f3lo el cercenamiento de antiguas facultades de las corporaciones electivas, departamentales y municipales, que pasar\u00edan al Ejecutivo Central, con el prop\u00f3sito de suprimir la injerencia y fiscalizaci\u00f3n de aquellos organismos sobre la distribuci\u00f3n de ingentes sumas originadas principalmente de empr\u00e9stitos extranjeros, para mayor provecho de los imperialistas; sino tambi\u00e9n cambios sustanciales en las administraciones de justicia, dirigidos a facilitar los proyecto de instituir en los juicios ordinarios el procedimiento sumar\u00edsimo de los consejos verbales de guerra, con lo que los derechos de defensa del sindicado terminar\u00edan desapareciendo en perjuicio indudablemente de las masas avasalladas.<\/p>\n<p>Si el imperialismo norteamericano y sus lacayos consiguen sobreaguar y resuelven que su dictadura marche otro trecho por la cuesta de la democracia republicana burguesa, podremos pronosticar el giro de los acontecimientos en los pr\u00f3ximos meses sopesando justamente los elementos atr\u00e1s analizados. Ninguna de las camarillas olig\u00e1rquicas, aun cuando no incline del lado suyo la partida, llegar\u00e1 al extremo de desquiciar el bipartidismo ni de poner en peligro su pol\u00edtica neocolonialista y retardataria. La Asamblea Constitucional que proscribe por su regulaci\u00f3n antidemocr\u00e1tica a los partidos revolucionarios y presupone el remozamiento de los pactos de la vieja coalici\u00f3n, impondr\u00e1 una reforma regresiva, enrumbada a quitar las \u00faltimas atribuciones a las corporaciones p\u00fablicas y a despejar el campo a una justicia de corte marcial, sin recurso a la defensa. La supervivencia del fementido Estado de derecho no significar\u00e1 la salvaguardia de las libertades que reclaman las clases sojuzgadas. Con la soluci\u00f3n \u201cpac\u00edfica\u201d tambi\u00e9n los opresores vendepatria blandir\u00e1n el garrote y centuplicar\u00e1n las disposiciones coercitivas. Este proceso irrefrenable lleva varias d\u00e9cadas, sustentado en el hecho de que nuestra naci\u00f3n est\u00e1 sometida a la expoliaci\u00f3n del imperialismo norteamericano y alentado por el ahondamiento de los conflictos sociales.<\/p>\n<p>Los explotados y oprimidos de Colombia se entusiasman cada d\u00eda m\u00e1s con las huelgas, los paros c\u00edvicos, las invasiones de tierras y conf\u00edan menos en la acci\u00f3n electoral y parlamentaria. Sin embargo, no ha sonado la hora de desechar este tipo de lucha; y aunque el deber de las organizaciones de avanzada las llama a brindar su solidaridad y orientaci\u00f3n a todas las manifestaciones de rebeld\u00eda del pueblo, al mismo tiempo habr\u00e1n de sacar el m\u00e1ximo provecho, resuelta y acertadamente, de los comicios de febrero y de junio, en pos de engrosar y consolidar sus efectivos y prepararse para arrostrar la soluci\u00f3n de fuerza, la otra variante que fragua la reacci\u00f3n a corto o a mediano plazo.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 entendemos por la soluci\u00f3n de fuerza? Hemos dado en calificar as\u00ed la completa abolici\u00f3n de las apariencias democr\u00e1ticas del Estado olig\u00e1rquico antinacional. Verbigracia, un golpe cuartelario con la correspondiente clausura de los \u00f3rganos representativos, cierre de las publicaciones inc\u00f3modas al r\u00e9gimen, censura de las informaciones autorizadas, eliminaci\u00f3n de los derechos individuales, ilegalizaci\u00f3n de los partidos revolucionarios y de las organizaciones de las masas, apelaci\u00f3n a la violencia para dirimir las pugnas sociales y pol\u00edticas, etc. De suyo la democracia formal que a\u00fan subsiste se refugia intermitentemente en medidas desp\u00f3ticas de esta \u00edndole y el pueblo ha aprendido que sus tiranos son gentuza de doble faz que hablan de convivencia con la escopeta montada. Jam\u00e1s posar\u00edan de tolerantes si detr\u00e1s de sus alardes liberales no hubiera un ej\u00e9rcito equipado y adiestrado no para resguardar las fronteras que se esfuman ante las iniquidades de los neocolonizadores imperialistas, ni para restringir el comercio pirata que disfruta de la complacencia oficial, ni para contener la espiral alcista, como \u00faltimamente se ha querido hacer creer a quienes pagan los platos rotos de la incontrolada inflaci\u00f3n. Todo esto es vil basura. La visi\u00f3n primaria del armatoste armado del sistema se limita a tutelar el orden interno, permanentemente alterado por la rebeli\u00f3n de los esclavos insumisos.<\/p>\n<p>Las sociedades subdesarrolladas y dependientes de Am\u00e9rica Latina tan seguido corren con el alma en vilo a aislarse a los cuarteles, que la casta militar termina acaball\u00e1ndoseles y hundiendo la espuela en sus ijares. No podr\u00edamos indicar el cu\u00e1ndo ni el c\u00f3mo de la encerrona castrense, pero Colombia est\u00e1 abocada, por la agudizaci\u00f3n de la crisis, a un desencadenamiento de tal naturaleza. De florero de Llorente para la reacci\u00f3n podr\u00e1 servir bien una factible complicaci\u00f3n en las votaciones de este a\u00f1o, bien la precariedad del respaldo y los descalabros del pr\u00f3ximo gobierno. Sea lo que fuere debemos recapacitar concienzudamente sobre ello y obrar en consecuencia, as\u00ed el fortalecimiento del movimiento revolucionario paralice por un tiempo las intentonas fascistoides del enemigo.<\/p>\n<p>Entre los s\u00edntomas m\u00e1s inquietantes del momento se detecta la absorbente militarizaci\u00f3n de las funciones estatales. Con el mantenimiento del estado de sitio las Fuerzas Armadas de por s\u00ed sobrexceden sus habituales preeminencias, inmiscuy\u00e9ndose paulatinamente en los oficios de magistrados y alcaldes. Extensas regiones fueron entregadas a su jurisdicci\u00f3n omn\u00edmoda. Recibieron el encargo de vigilar el contrabando, o de escoltarlo, que para el caso da lo mismo. Y hasta se han atrevido a lanzar amonestaciones muy perentorias a la prensa, al Congreso y a la Corte Suprema de Justicia. No en otra forma se puede interpretar la alevosa misiva que los generales, brigadieres y almirante redactaron y llevaron personalmente al se\u00f1or L\u00f3pez Michelsen. All\u00ed se sostiene sin tapujos, despu\u00e9s de arremeter contra la \u201coposici\u00f3n pol\u00edtica\u201d, la libertad de opini\u00f3n, los debates parlamentarios, la actividad de jueces y abogados, que la \u201cinstituci\u00f3n militar\u201d es \u201cuna de las pocas, a nuestro juicio, que le quedan a la Rep\u00fablica con capacidad de asegurarle su integridad institucional y la defensa de la vida, honra y bienes a que tienen derecho las personas de bien\u201d 3.<\/p>\n<p>A juicio de los espadones, ellos y \u00fanicamente ellos simbolizan el madero salvador en el naufragio republicano. Adem\u00e1s, recaban de los f\u00f3siles del m\u00e1ximo tribunal del pa\u00eds la \u201ccomprensi\u00f3n y solidaridad\u201d con tres medidas de emergencia exigidas al Ejecutivo, para que no las vayan a derogar por inconstitucionales, aunque lo sean. Acaba de salir el primer decreto, el 70 de este a\u00f1o, con el que se promulgan en la pr\u00e1ctica la pena capital, al eximir de responsabilidades a los miembros de los aparatos represivos por las muertes y lesiones que produzcan en determinados operativos. El inicuo precepto implica que el estado de sitio no ser\u00e1 levantando, ya que se expidi\u00f3 merced a las atribuciones que \u00e9ste le confiere al gobierno. Falta ver si los jurisperitos de la mohosa Corte le dan luz verde con la boleta de exequibilidad y se inclinan tambi\u00e9n timoratos ante el fuste amenazante.<\/p>\n<p>Respecto a la carta entregada por las tres armas a L\u00f3pez, que configur\u00f3 jaque al rey, los avestruces de El Tiempo, en un desplante de necedad caracter\u00edstico, precisaron que se trataba no de \u201cexigencias\u201d sino de \u201csolicitudes\u201d. Es innegable que existe desasosiego en el corral porque el gorilato merodea en los alrededores; pero no lograr\u00e1n los matices de interpretaci\u00f3n sobre los alcances de los desmanes de la soldadesca extinguir sus apetitos de Poder. Si alg\u00fan brazo hay calificado para sofrenar el delirio militarista este yace en la uni\u00f3n revolucionaria de las masas, que tendr\u00e1n en la alianza obrero-campesina su mejor baluarte contra el fascismo. La resistencia no se har\u00eda esperar y la engrosar\u00edan incluso cuantiosos segmentos democr\u00e1ticos y patri\u00f3ticos de los viejos partidos que no contemporizar\u00edan con una satrap\u00eda estilo chileno, y con los cuales nosotros coligar\u00edamos en el m\u00e1s anchuroso frente de liberaci\u00f3n nacional.<\/p>\n<p>Mediante la firme defensa y la aplicaci\u00f3n acertada de la pol\u00edtica unitaria del MOIR, venimos desde hace varios a\u00f1os preparando las condiciones para la conformaci\u00f3n de un frente de tal envergadura, que no vete a nadie, dispuesto a combatir sinceramente por un programa nacional y democr\u00e1tico; que facilite el acercamiento de las diversas capas sociales, susceptibles de asumir una postura antiimperialista y democr\u00e1tica, as\u00ed profesen creencias idealistas contrarias al marxismo y vacilen entre las posiciones correctas e incorrectas, y que culmine abarcando al 90 por ciento y m\u00e1s de la poblaci\u00f3n colombiana, a trav\u00e9s de la progresiva incorporaci\u00f3n de partidos revolucionarios, de agremiaciones populares, de religiosos y personalidades progresistas. Estrategia concomitante con la naturaleza neocolonial y semifeudal de la sociedad colombiana y con el car\u00e1cter de nueva democracia de la revoluci\u00f3n en la presente etapa. El golpe de Estado en lugar de obstruir esta perspectiva la viabilizar\u00eda. De ah\u00ed el desvelo del imperialismo y sus intermediarios en medio reanimar la farsa democratera hasta donde sea posible. La soluci\u00f3n de fuerza les ayudar\u00e1 tanto como agarrarse de un hierro ardiente. Y al pueblo, parado sobre los factores positivos, y no obstante las penurias que le acarrear\u00eda, lo impulsar\u00e1 a robustecer su unidad y a saltar a luchas m\u00e1s elevadas.<\/p>\n<p>El Frente por la Unidad del Pueblo<\/p>\n<p>Estudiadas las variantes m\u00e1s probables de la situaci\u00f3n y ubicados en los portales de un nuevo periodo, nos aprestamos a concurrir a las elecciones del 26 de febrero, que renovar\u00e1n los Concejos, las Asambleas y el Congreso. El aspecto m\u00e1s favorable se concreta en la creaci\u00f3n y el desarrollo del Frente por la Unidad del Pueblo (FUP). Luego de arduo y persistente trabajo, y de desbaratar una a una las componendas de los oportunistas de derecha e \u201cizquierda\u201d, en especial las del partido Comunista revisionista, coronamos la tarea de constituir una aut\u00e9ntica conjunci\u00f3n revolucionaria de organizaciones y partidos, distintos y aut\u00f3nomos, con base en un claro acuerdo program\u00e1tico y en unas normas democr\u00e1ticas de funcionamiento. Siete contingentes pol\u00edticos de mayor o menor proyecci\u00f3n nacional, portadores a su vez de los requerimientos de todas las clases y capas oprimidas de Colombia, y numerosos grupos de dimensi\u00f3n regional, componen hasta ahora el FUP. Este ha sido un triunfo significativo. Sin embargo, el Frente, todav\u00eda peque\u00f1o, no ha tenido tiempo para hacerse conocer profusamente entre las masas populares y sus dificultades adentro y afuera son comparativamente grandes.<\/p>\n<p>En 1974, el MOIR sostuvo sin ambages que el entendimiento con la Alianza Nacional Popular era inasequible y contraproducente, debido a los recalcitrantes postulados reaccionarios de su direcci\u00f3n, a las turbias y permanentes entendederas de la familia Rojas con la oligarqu\u00eda proimperalista y a la manifiesta desproporci\u00f3n de efectivos entre ellos y nosotros.<\/p>\n<p>Embarcarnos en tal coalici\u00f3n y en semejantes circunstancias no presagiaba un a traves\u00eda venturosa, particularmente por la imposibilidad objetiva de hacer prevalecer el rumbo correcto sobre las desviaciones del aliado. Desaparecido el fundador de ese movimiento y designada testamentariamente su hija como directora del mismo, quien le acentu\u00f3 su derechismo y lo condujo a las puertas de la liquidaci\u00f3n, se perfil\u00f3 en la ANAPO una definida tendencia de izquierda mayoritaria, capitaneada por Jos\u00e9 Jaramillo Giraldo y Jaime Piedrahita Cardona, que enarbol\u00f3 las banderas de las transformaciones democr\u00e1ticas y liberadoras y cit\u00f3 a la unidad antiimperialista. Valoramos como saludables estas mutaciones dentro de un partido con tanto arraigo popular en el inmediato pasado y nos hicimos eco de sus iniciativas de aunar esfuerzos en la lucha contra los enemigos principales.<\/p>\n<p>Mientras Mar\u00eda Eugenia Rojas, con el solitario est\u00edmulo de su c\u00f3nyuge, el senador Samuel Moreno D\u00edaz, serv\u00eda de cola para completar el monigote de la candidatura conservadora de Belisario Betancur, el 18 de febrero de 1977 se fundaba el Frente por la Unidad del Pueblo, en memorable Foro realizado en el Teatro Jorge Eli\u00e9cer Gait\u00e1n de Bogot\u00e1, con la asistencia de la alianza Nacional Popular, el Movimiento Amplio Colombiano, los Comit\u00e9s Democr\u00e1ticos Populares Revolucionarios y el Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario. Posteriormente, en el II Foro, el Frente acogi\u00f3 a Jaime Piedrahita como su candidato presidencial para las elecciones de junio de 1978. En el transcurso de la intensa gira electoral, que ha cubierto hasta los m\u00e1s lejanos caser\u00edos de departamentos, intendencias y comisar\u00edas, otras muchas agrupaciones decidieron hacer su aporte al FUP, entre las que ameritan mencionarse el Movimiento Independiente Liberal, dirigido por Consuelo Montejo, el Movimiento Nacional Democr\u00e1tico Popular, la Uni\u00f3n Comunista Revolucionaria y el sector anapista del Valle del Cauca, encabezado por Cecilia Mu\u00f1oz y H\u00e9ctor Ardila G\u00f3mez.<\/p>\n<p>La labor de zapa contra la unidad del pueblo colombiano la reserva para s\u00ed el revisionismo, cuyos instigadores cuentan ya con un copioso prontuario en estos nefandos menesteres. En virtud de su pol\u00edtica divisionista, la UNO, que nucle\u00f3 a varios partidos opuestos al r\u00e9gimen, se troc\u00f3, al cabo de cuatro a\u00f1os, en una mampara para esconder el nombre del Partido Comunista, hoy su \u00fanico integrante. Cuando las mayor\u00edas de ANAPO desterraron al cuarto de San Alejo a la direcci\u00f3n mariaeugenista, los heraldos del mamertismo se mostraron muy sol\u00edcitos en cortejarla, en un vano intento por restaurar su imagen.<\/p>\n<p>Derrotados en esta torva empresa, armaron mil y una trampas para cortarles el paso a Jaramillo Giraldo y Piedrahita Cardona. Infiltraron sus mandos medios con grupillos de renegados y vendidos que, a manera de quinta columna, introduc\u00edan la confusi\u00f3n, anarquizaban las bases y se interpon\u00edan sistem\u00e1ticamente a las gestiones de reunificaci\u00f3n de los anapistas y a la estructuraci\u00f3n del frente. Vueltos a fracasar, ejecutaron su maniobra m\u00e1s genial; la de moldear, con una mezcla de amigos fletados, de militantes especiales y advenedizos, una ANAPO de propiedad privada, de poner y quitar, para simular otro frente paralelo, al que le colocaron por candidato presidencial a un pelele que hab\u00eda proclamado en el seno de su partido por lo menos tres veces el nombre de Jaime Piedrahita y respaldado con su voto los compromisos del I Foro del 18 de febrero.<\/p>\n<p>Ahora el Partido Comunista pretende que la izquierda se rija por el renombrado \u201cConsenso de San Carlos\u201d con que el liberalismo aguarda zanjar sus querellas internas en las elecciones de febrero. Lo cual confirma que todos los malabarismos de los revisionistas tienden a torpedear a como d\u00e9 lugar la unidad materializada por las fuerzas revolucionarias. Participamos en los comicios para agitar y hacerle propaganda entre las masas a la pol\u00edtica unitaria del FUP, pero el futuro de \u00e9sta no lo sometemos a la incertidumbre de una batalla que, por lo dem\u00e1s afrontaremos en condiciones no tan favorables. Hay discrepancias profundas que nos separan del Partido Comunista, que no podr\u00e1n ser rescindidas al modo liberal, por unos cuantos votos en pro o en contra, as\u00ed como el resultado relativamente adverso en los sufragios de a\u00f1os anteriores en ning\u00fan momento invalid\u00f3 el contenido justo de nuestro programa y de nuestras consignas. No hemos recorrido el pa\u00eds proponiendo una l\u00ednea de emancipaci\u00f3n nacional para echarla luego por el sumidero de las urnas; ni hemos concertado unas alianzas sobre fundamentos de principios, ni promovido unos cuantos dirigentes populares, para canjearlos, \u00e9stos o aquellas, a las primeras de cambio.<\/p>\n<p>No cejaremos de ventilar ante el pueblo nuestra pol\u00edtica consecuentemente unitaria, como lo hemos hecho con el resto de los problemas primordiales de la revoluci\u00f3n. Nos favorece plenamente que las masas capten las radicales diferencias existentes entre el marxismo-leninismo y el revisionismo, no s\u00f3lo en el \u00e1mbito de los criterios program\u00e1ticos, sino en el de los estilos de trabajo y los procedimientos. La intriga, la mentira y la calumnia son los m\u00e9todos predilectos del Partido Comunista. Ya miramos c\u00f3mo encar\u00f3 las contradicciones con la ANAPO. Traigamos otro ejemplo. Durante los preliminares del paro c\u00edvico nacional, los directivos de la CSTC, controlada por la direcci\u00f3n mamerta, obstaculizaron rabiosamente cualquier aproximaci\u00f3n con el movimiento sindical independiente, a\u00fan a riesgo de debilitar la condenaci\u00f3n masiva al lopismo, el 14 de septiembre.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la jornada y no obstante la combatividad desplegada en ella por los sindicatos revolucionarios no afiliados a las cuatro Centrales, la direcci\u00f3n revisionista no tuvo rubor alguno en calumniarlos como rompe-huelgas. T\u00e1ctica parecida llev\u00f3 a cabo contra el MOIR en sus apasionadas e infructuosas ansias de horadar la \u00edntima y creciente vinculaci\u00f3n de nuestro Partido a la clase obrera. El proletariado, que remover\u00e1 monta\u00f1as parea deshacerse de la esclavitud, nada dejar\u00e1 oculto en su marcha aplastante. Sus embaucadores no se saldr\u00e1n con las suyas. As\u00ed caven sus madrigueras en el mism\u00edsimo centro del infierno.<\/p>\n<p>Debemos, por tanto, insistir confiada, constante, firme y p\u00fablicamente en la pol\u00e9mica planteada acerca de la unidad y la divisi\u00f3n. Este debate trascendental no ha de limitarse, como calculan algunos camaradas, a la argumentaci\u00f3n simplista de que por ning\u00fan motivo llegaremos a acuerdos con el revisionismo. Si retomamos el caso del paro de septiembre y recordamos c\u00f3mo le dimos decidido apoyo, en las declaraciones y en las calles, nos tropezaremos con que, por lo menos en esta contienda, coincidimos sin propon\u00e9rnoslo con la dirigencia sindical revisionista. \u00bfPor qu\u00e9 actuamos as\u00ed, sin reparar siquiera en que el oportunismo podr\u00eda capitalizar moment\u00e1neamente los \u00e9xitos de la pelea? Procedimos en aras de los caros intereses de las masas populares.<\/p>\n<p>De haber sido otra nuestra conducta de aquellos d\u00edas, dif\u00edcilmente ser\u00edamos escuchados por los trabajadores, ni mucho menos conseguir\u00edamos pulverizar las injurias y felon\u00edas de nuestros detractores, cual lo efectuamos hoy en todas partes. Las masas sabr\u00e1n con perspicacia juzgar la compleja situaci\u00f3n y se colocar\u00e1n definitivamente de nuestro lado.<\/p>\n<p>Lucha contra el hegemonismo y sectarismo<\/p>\n<p>En cuanto al frente \u00fanico practicamos tambi\u00e9n una pol\u00edtica de principios. Partiendo del enfoque de que Colombia es un pa\u00eds neocolonial y semifeudal sometido a la dominaci\u00f3n de los Estados Unidos, y de que su m\u00e1s grande anhelo estriba en conquistar la completa independencia, invitamos a todas las clases, capas, estamentos, sectores, partidos y personalidades que luchan contra la sojuzgaci\u00f3n imperialista norteamericana, a la conformaci\u00f3n de la m\u00e1s amplia unidad nacional, con miras a barrer la opresi\u00f3n externa y fundar una rep\u00fablica soberana, popular, democr\u00e1tica y en marcha al socialismo. Para garantizar la cohesi\u00f3n y la cooperaci\u00f3n indispensables de las fuerzas componentes del frente, sugerimos un programa de car\u00e1cter democr\u00e1tico y patri\u00f3tico y unas normas democr\u00e1ticas de relaci\u00f3n y funcionamiento.<\/p>\n<p>Con respecto a la situaci\u00f3n internacional persistimos en dos puntos de vista; primero, solidarizarnos con las naciones oprimidas, los pa\u00edses socialistas, los obreros de las rep\u00fablicas capitalistas y los movimientos revolucionarios del globo entero; y, segundo, no alinear el frente con ning\u00fan bloque de Estados. Conclusiones con las cuales se reivindica la posici\u00f3n internacionalista de la revoluci\u00f3n colombiana, y se facilita la concurrencia en el frente de corrientes que no comparten todas nuestras apreciaciones sobre la problem\u00e1tica del mundo contempor\u00e1neo. En este sentido hacemos concesiones en beneficio de la unidad, pero a su vez reiteramos el destino soberano y libre de cualquier intromisi\u00f3n extranjera de nuestra naci\u00f3n, no s\u00f3lo contra la opresi\u00f3n de los Estados Unidos, principal enemigo de Colombia, sino contra las amenazas de los amos de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, neocolonialistas en ascenso a nivel mundial.<\/p>\n<p>Hemos pues allanado la senda de la uni\u00f3n, sin vetos ni exclusiones, subordinando las aspiraciones particulares a las de la revoluci\u00f3n en su conjunto y contribuyendo te\u00f3rica y pr\u00e1cticamente a la cristalizaci\u00f3n de un frente que conserva sus puertas abiertas a quienes sinceramente busquen la felicidad del pueblo y la prosperidad de Colombia. Los revisionistas se comportan de modo absolutamente diferente, y el contraste debemos hacerlo notar de las mayor\u00edas populares, sin subestimar a los sectores atrasados y refractarios a nuestra influencia. Los dirigentes del Partido Comunista maquinaron la forma de dividir no s\u00f3lo a la ANAPO sino a las masas en rebeld\u00eda contra el sistema olig\u00e1rquico antipatri\u00f3tico, al introducir condicionantes que ellos deliberadamente juzgaban de antemano inadmisibles para un buen n\u00famero de partidos revolucionarios, con el de matriculare el frente en la pol\u00edtica expansionista del social imperialismo sovi\u00e9tico. Por eso alteraron en reiteradas ocasiones la plataforma de la Uno de 1973; en un comienzo abogando por el gobierno cubano y su primer ministro Fidel Castro, y m\u00e1s tarde, en agosto de 1977, solicitando textualmente el \u201capoyo a Cuba socialista que orienta la lucha antiimperialista en Am\u00e9rica Latina\u201d4. Sus rec\u00f3nditas intenciones han quedado, por fin, formalmente consignadas en sus formulaciones program\u00e1ticas; la orientaci\u00f3n de la lucha liberadora del Hemisferio, y por tanto de Colombia, seg\u00fan la frase transcrita, corresponde a los gobernantes de Cuba, que como se sabe, cumplen a la letra las requisitorias de Mosc\u00fa. En otras palabras, el curso y el contenido de la revoluci\u00f3n latinoamericana en general, y de la colombiana en articular, estar\u00edan prefijados por las directrices y conveniencias de la comandancia de la Isla Antillana.<\/p>\n<p>Hemos sido admiradores y simpatizantes de la revoluci\u00f3n cubana. En la actualidad nos vemos impelidos a esbozarle un reparo no tan intrascendente; el de que ha plegado velas y su nave se halla a los vaivenes de la marejada socialimperialista. La di\u00e1fana actitud del MOIR no admite interpretaciones acomodaticias. Tocamos a generala para liberar a Colombia del neocolonialismo, nuestra meta fundamental en esta etapa. No convocamos a una alianza contra Cuba. Mas ning\u00fan combatiente colombiano est\u00e1 dispuesto a transigir con su derecho inalienable a orientar soberanamente la gesta por la segunda independencia. En ello va impl\u00edcito el que la revoluci\u00f3n no se frustre ni que la naci\u00f3n cambie de cadenas despu\u00e9s de la victoria. Para resolver positivamente tales contradicciones y hacer expedito el camino no para la construcci\u00f3n de dos o tres frentes, sino de un \u00fanico frente patri\u00f3tico, izamos la consigna del no alineamiento, parte de nuestra pol\u00edtica consecuentemente unitaria. El revisionismo, por su cuenta, se empecina en una hegemon\u00eda excluyente, divisionista y contrapuesta a los antiqu\u00edsimos sue\u00f1os libertarios de los explotadores y oprimidos. Tras la careta de entronizar la rector\u00eda cubana sobre la revoluci\u00f3n continental, se oculta el af\u00e1n de traspasar el pa\u00eds a la \u00e9gida de los nuevos zares de Rusia. Nosotros nos solidarizamos con los revolucionarios de todas las latitudes, pero sin ceder un palmo en la autodeterminaci\u00f3n del pueblo colombiano. La futura rep\u00fablica emancipada, por la cual propugnamos, mantendr\u00e1 relaciones con los otros Estados, pero con base en la igualdad, el mutuo respeto y el beneficio reciproco. Estas normas de principio concuerdan cabalmente con las ense\u00f1anzas inmortales del marxismo-leninismo, favorecen la causa socialista mundial e interpretan los nobles objetivos de las naciones sometidas. No hay lugar a equivocaciones. Que las masas comparen y decidan.<\/p>\n<p>En Colombia no contamos con mucha experiencia sobre el tratamiento de los problemas relativos a la creaci\u00f3n de un frente unido digno de tal nombre, es decir, integrado por destacamentos pol\u00edticos diferentes y aut\u00f3nomos. He ah\u00ed una de las dificultades del FUP. Su heterog\u00e9nea composici\u00f3n nos est\u00e1 indicando que en su seno pululan intereses e ideas de diversa \u00edndole, pertenecientes a otras tantas manifestaciones de clase. Al proletariado, como factor dirigente, le ata\u00f1e profundizar sobre ello y descubrir el m\u00e9todo adecuado de resolver dichas contradicciones, tanto para resguardar la justa orientaci\u00f3n general de la revoluci\u00f3n, como para asegurar la eficacia en la acci\u00f3n unitaria.<\/p>\n<p>Antes que nada habr\u00e1 de aceptarse como un hecho inevitable el que dentro del frente se presenten posiciones encontradas, las cuales perdurar\u00e1n durante toda la existencia de aquel. Uno de los fundamentos a que nos hemos acogido consiste precisamente en el respeto a la independencia y autonom\u00eda, ideol\u00f3gica y organizativa, de las colectividades coligadas. Asimismo, estamos comprometidos a defender un programa com\u00fan y a acatar unas normas democr\u00e1ticas de funcionamiento. El programa y la democracia interna son instrumentos de uni\u00f3n, y a la vez nos sirven para combatir las desviaciones de conciliaci\u00f3n con el poder olig\u00e1rquico proimperialista y dem\u00e1s brotes de oportunismo. Si prescindi\u00e9ramos de esta lucha el frente no subsistir\u00eda. Eso es claro, y por lo menos de palabra todos nos mostramos de acuerdo al respecto.<\/p>\n<p>De otra parte, comprendemos f\u00e1cilmente que los obreros y campesinos, sin los cuales la revoluci\u00f3n no avanzar\u00eda ni un cent\u00edmetro, son los aportes principales del frente; pero persistieron objeciones a la tesis correcta de que \u00e9ste requiere nutrirse tambi\u00e9n del resto de fuerzas revolucionarias, democr\u00e1ticas, patri\u00f3ticas y progresistas, con el objeto de movilizar a millones y millones de personas dispuestas a correr todos los riesgos en la lucha prolongada por derrocar la dominaci\u00f3n del imperialismo norteamericano y sus secuaces colombianos. Limitar la cooperaci\u00f3n a los partidos marxistas-leninistas, o que se dicen marxistas-leninistas; es una tonter\u00eda que no vale la pena discutir. En el periodo que comienza y ante la amenaza de un golpe cuartelario, cuyo cometido ser\u00eda ahogar en sangre a la revoluci\u00f3n, el FUP ha de engrosarse con los sectores mayoritarios liberales y conservadores que no aprueban la aventura fascista. Para lograrlo debemos vencer la contracorriente sectaria que lucha con el objeto no de unir y fortalecer el frente sino de debilitarlo, que censura las concesiones secundarias hechas a fin de mantener la alianza y que recurre al veto para anular por la v\u00eda r\u00e1pida las controversias ideol\u00f3gicas y pol\u00edticas.<\/p>\n<p>Probablemente algunos de los dirigentes a distinto nivel del FUP, e incluso de los partidos, no lleguen con nosotros a expugnar la ciudadela enemiga y, de aquellos, unos cuantos se bajen en la pr\u00f3xima estaci\u00f3n. Pero este fen\u00f3meno de obvia y normal ocurrencia no justifica el sectarismo de compa\u00f1eros que miran s\u00f3lo los lados flacos de los aliados y no sus aportes, y prefieren romper a efectuar una cr\u00edtica tenaz y constante que eduque al pueblo y cohesione al frente. Mientras estemos en condiciones de hacer prevalecer los acuerdos program\u00e1ticos sobre las vacilaciones, las alianzas, lejos de perjudicarnos, nos convienen. Cualquiera otra actitud ser\u00eda liquidacionista.<\/p>\n<p>Persuadamos a los camaradas equivocados mantengamos la guardia en alto contra las tendencias de derecha e \u201cizquierda\u201d, luchemos por la unidad del pueblo dentro y fuera del frente y prepar\u00e9monos para las futuras batallas.<\/p>\n<p>Notas:<br \/>\n1 Voz proletaria, suplemento, 17 de abril de 1975, p\u00e1gs. 2 y 4.<br \/>\n2 El Tiempo, 2 de enero de 1978.<br \/>\n3 El tiempo, 30 de diciembre de 1977.<br \/>\n4 Programa de Coalici\u00f3n UNO-Anapo. Voz Proletaria, 18 de agosto de 1977, p\u00e1g. 5<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El paisaje que ofrece hoy la sociedad colombiana es verdaderamente lamentable. O desolador, ser\u00eda mejor talvez el vocablo para describirlo. Salvando la rebeld\u00eda del pueblo, presente en las repetidas explosiones revolucionarias, que lejos de complicar las cosas llevan los g\u00e9rmenes de la \u00fanica redenci\u00f3n posible, hasta donde nos alcanza la vista hallamos por doquier destrozos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[175],"tags":[],"class_list":["post-20341","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tribuna-roja-no-31-bogota-febrero-de-1978"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack-related-posts":[{"id":17338,"url":"https:\/\/moir.com.co\/web\/video-venta-de-electricaribe-es-mas-tarifazo-para-los-costenos-y-mas-impuestos-para-los-colombianos-senador-robledo\/","url_meta":{"origin":20341,"position":0},"title":"Video: Venta de electricaribe es m\u00e1s tarifazo para los coste\u00f1os y m\u00e1s impuestos para los colombianos, senador Robledo","author":"admin","date":"abril 24, 2019","format":"video","excerpt":"Intervenci\u00f3n del senador Robledo en el debate de control pol\u00edtico a la venta de Electricaribe, Bogot\u00e1, abril 23 de 2019","rel":"","context":"En \u00abEconom\u00eda\u00bb","block_context":{"text":"Econom\u00eda","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/category\/temas\/economia\/"},"img":{"alt_text":"","src":"","width":0,"height":0},"classes":[]},{"id":7520,"url":"https:\/\/moir.com.co\/web\/el-planeta-mas-parecido-a-la-tierra-puede-ser-acuatico\/","url_meta":{"origin":20341,"position":1},"title":"\u00abEl planeta m\u00e1s parecido a la Tierra puede ser acu\u00e1tico\u00bb","author":"admin","date":"mayo 5, 2013","format":false,"excerpt":"Lisa Kaltenegger, astr\u00f3noma del Centro Harvard-Smithsoniano de Astrof\u00edsica (CfA) y la Universidad de Harvard, ha participado en el descubrimiento de un nuevo sistema planetario a 1.200 a\u00f1os luz de la Tierra, formado por cinco mundos, de los cuales dos parecen tener condiciones para ser habitables: Kepler 62e y 62f. 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