{"id":20263,"date":"2004-10-12T19:00:00","date_gmt":"2004-10-12T19:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/prueba.moir.org.co\/2004\/10\/12\/el-paro-civico-nacional-mostro-el-poderio-obrero\/"},"modified":"2004-10-12T19:00:00","modified_gmt":"2004-10-12T19:00:00","slug":"el-paro-civico-nacional-mostro-el-poderio-obrero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/el-paro-civico-nacional-mostro-el-poderio-obrero\/","title":{"rendered":"EL PARO C\u00cdVICO NACIONAL MOSTR\u00d3 EL PODER\u00cdO OBRERO"},"content":{"rendered":"<p>En Bogot\u00e1 imper\u00f3 la ley de los de abajo<\/p>\n<p>Sin obreros que trabajaran en las f\u00e1bricas, sin choferes que manejaran el transporte, sin dependientes que abrieran el comercio; con la inmensa mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n enarbolando las banderas del Paro C\u00edvico Nacional y agitando consignas de rechazo al r\u00e9gimen lopista, la capital del pa\u00eds se convirti\u00f3 en un hervidero de gentes humildes y sencillas, seguras de su fuerza y orgullosas de su causa, que se adue\u00f1aron de las calles y lograron implantar por m\u00e1s de 24 horas la vigorosa, valerosa y necesaria \u201cley de los de abajo\u201d.<\/p>\n<p>A pesar de que el gobierno y los grandes magnates de la industria amenazaron con despidos a todo el que faltara a sus labores, en ning\u00fan establecimiento p\u00fablico o privado se pudo comprobar la \u201cabsoluta normalidad\u201d, pregonada por el r\u00e9gimen. Solo al Presidente L\u00f3pez en su temblorosa y tartamuda alocuci\u00f3n del mi\u00e9rcoles 14, se le ocurri\u00f3, con el sol a las espaldas, declarar que el Paro hab\u00eda sido un fracaso.<\/p>\n<p>Desde mucho antes del amanecer<br \/>\nLas \u00faltimas horas del 13 de septiembre fueron de una febril actividad en todos los barrios indigentes del sur de Bogot\u00e1. Envueltas en un ambiente de conspiraci\u00f3n, familias enteras se dedicaron a doblar grapas, almacenar llantas viejas, preparar botellas de gasolina, alistar mechas, arrumar bultos con vidrios rotos, recolectar estopa y miles de tachuelas. Ni ancianos ni ni\u00f1os se daban un minuto de reposo.<\/p>\n<p>Desde las 5 de la ma\u00f1ana, un caudal humano comenz\u00f3 a llenar la Avenida Caracas en las entradas a los barrios San Carlos, Marco Fidel Su\u00e1rez, San Jorge, Santa Luc\u00eda y Las Colinas. Tres cuartos de hora m\u00e1s tarde, m\u00e1s de 10 mil personas cortaron el cruce de la Avenida 68 con Autopista Sur. Una pesada casamata del tr\u00e1nsito hab\u00eda sido destruida y arrojada por pedazos en mitad de la calzada. Luego de varios enfrentamientos sin cuartel con los uniformados, un grupo de manifestantes refuerza el tap\u00f3n con enormes bloques de concreto. Aparece una inmensa muchedumbre, imbuida de coraje y temeridad, con los restos de un chasis humeante sobre los hombros. El armaz\u00f3n de acero calcinado levanta chispas contra el pavimento. Nace uno de los primeros bloqueos populares del 14 de septiembre.<\/p>\n<p>Un gigantesco campo de batalla<\/p>\n<p>Mientras tanto, los habitantes de los barrios Tejar, Alquer\u00eda, Muz\u00fa, San Eusebio, Santa Rita y La Fragua, ya hab\u00edan convertido la avenida 1\u00ba de Mayo en una trinchera inexpugnable. Hombres, mujeres, j\u00f3venes y ni\u00f1os se apoderaron de un extenso tramo de la carrilera Soacha-Bogot\u00e1, y durante m\u00e1s de media hora sitiaron un tren de seis vagones a golpes de piedra, varillas de hierro y canecas de basura atravesadas en la v\u00eda. A las 10 de la ma\u00f1ana se present\u00f3 una violenta refriega con la fuerza p\u00fablica, y el pueblo, a la ofensiva, se tom\u00f3 las f\u00e1bricas M\u00e1rmoles Andinos, Modul\u00edneas, Laboratorios Lutecia y Calzado La Corona. Los archivadores, escritorios, m\u00e1quinas de escribir y tel\u00e9fonos volaron por las ventanas.<\/p>\n<p>Durante todo el d\u00eda y parte de la noche, los barrios populares del sur de la ciudad fueron escenario de violentos forcejeos en los que alternativamente los contendientes ganaban y perd\u00edan cada palmo de terreno. Las puertas de las humildes viviendas estuvieron siempre abiertas para dar refugio a quines se bat\u00edan en las calles.<\/p>\n<p>El rencor ancestral de los oprimidos<br \/>\nTal vez porque los vecinos de Bonanza, Las Ferias, Estrada, Palo Blanco y Tabora, al noroccidente de Bogot\u00e1, conforman un cintur\u00f3n de miseria alrededor de la opulencia de los clubes y mansiones de la oligarqu\u00eda, los salvajismos de la Fuerza Disponible se presentaron aqu\u00ed con unas caracter\u00edsticas especiales de crueldad y ensa\u00f1amiento.<\/p>\n<p>Derribando viejos muros de ladrillo, arrancando sem\u00e1foros, \u00e1rboles y postes de alumbrado el\u00e9ctrico, los combatientes del pueblo bloquearon la calle 68 en sus principales cruces, la Avenida Boyac\u00e1 y la Avenida Rojas Pinilla. En el barrio Santa Helenita sus habitantes sitiaron la central de tel\u00e9fonos en un encuentro encarnizado con la polic\u00eda.<\/p>\n<p>En Las Ferias, la multitud se pone en movimiento y la tropa se ve obligada a retroceder, y es entonces cuando centenares de gentes sumidas en el hambre y la desesperanza se lanzan sobre las instalaciones del almac\u00e9n YEP y arrasan con candados, mallas, cerrojos. Las m\u00e1quinas registradoras, s\u00edmbolos de la explotaci\u00f3n y el alto costo de la vida, se estrellan contra el piso. Un rencor ancestral que recorre las venas de los oprimidos, despu\u00e9s de largos a\u00f1os de penuria y de estrechez insoportables, ha salido finalmente a flote. Es el saqueo de los que han sido saqueados permanentemente.<\/p>\n<p>Encerrados en su propia jaula<br \/>\nEn ciudad Kennedy, al sur occidente de Bogot\u00e1, los trabajadores se ubicaron en los paraderos de los buses desde mucho antes de la madrugada, y lograron la suspensi\u00f3n total del transporte durante el resto del d\u00eda. En la ma\u00f1ana programaron una marcha de protesta contra el r\u00e9gimen, que recorri\u00f3 cuadras enteras, en medio del apoyo vehemente de todo el vecindario, y que termin\u00f3 por concentrarse en la Avenida 1\u00ba. De Mayo con carrera 76, a la entrada del barrio Timiza. All\u00ed se tom\u00f3 la decisi\u00f3n de interceptar la v\u00eda con vallas derrumbadas, troncos ca\u00eddos y grandes parches de aceite. Los uniformados tuvieron que replegarse y buscar refugio dentro del furg\u00f3n antimotines que los hab\u00eda conducido hasta el sitio. Quedaron encerrados en su propia jaula, hasta cuando se hicieron presentes los refuerzos de tropa enviados en su auxilio.<\/p>\n<p>En mitad de un polvor\u00edn<br \/>\nParalizado por la falta de transporte, el centro de Bogot\u00e1 vivi\u00f3 la soledad de una ciudad evacuada, cuya tensa calma era rota por las noticias permanentes de pedreas, incendios, saqueos y enfrentamientos en los barrios perif\u00e9ricos.<\/p>\n<p>Un enorme porcentaje de establecimientos comerciales hab\u00eda cerrado sus puertas ante el clima de incertidumbre y de zozobra. En la Carrera 13 con Calle 33, centenares de trabajadores oficiales se arremolinaron en la v\u00eda gritando consignas de solidaridad con el Paro C\u00edvico, y en las oficinas centrales de Telecom y de la Empresa de Tel\u00e9fonos vivaron la jornada revolucionaria y cerraron las dependencias. La sede principal del Banco de Bogot\u00e1 tuvo que ser allanada por la fuerza p\u00fablica cuando los bancarios abandonaron sus casillas y organizaron m\u00edtines en varios pisos del edificio. Los compa\u00f1eros de la Caja Agraria recorrieron en la tarde la Carrera S\u00e9ptima lanzando abajos al imperialismo yanqui y al r\u00e9gimen lopista.<\/p>\n<p>El lenguaje de la metralla<br \/>\nEn los cuatro puntos cardinales de la capital del pa\u00eds, el Paro C\u00edvico Nacional se prolong\u00f3 hasta el jueves 15 de septiembre. Fueron m\u00e1s de 24 horas de contiendas incesantes en las calles, donde el pueblo bogotano despleg\u00f3 su enorme capacidad para la lucha revolucionaria.<\/p>\n<p>M\u00e1s de 30 muertos que los organismos del Estado han tenido que reconocer p\u00fablicamente; cientos de heridos y 3.800 detenidos son el desquite cobrado en Bogot\u00e1 por el r\u00e9gimen lopista. El \u201cmandato de hambre, demagogia y represi\u00f3n\u201d demostr\u00f3 que el lenguaje de la metralla es el \u00fanico recurso que a\u00fan le sirve para tratar de acallar el descontento cada d\u00eda mayor de los sectores populares.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En Bogot\u00e1 imper\u00f3 la ley de los de abajo Sin obreros que trabajaran en las f\u00e1bricas, sin choferes que manejaran el transporte, sin dependientes que abrieran el comercio; con la inmensa mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n enarbolando las banderas del Paro C\u00edvico Nacional y agitando consignas de rechazo al r\u00e9gimen lopista, la capital del pa\u00eds se [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[172],"tags":[],"class_list":["post-20263","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tribuna-roja-no-29-primera-quincena-de-octubre-de-1977"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20263","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20263"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20263\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20263"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20263"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20263"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}