{"id":20254,"date":"2004-10-12T19:00:00","date_gmt":"2004-10-12T19:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/prueba.moir.org.co\/2004\/10\/12\/sobre-la-expulsion-del-arribista-samper\/"},"modified":"2004-10-12T19:00:00","modified_gmt":"2004-10-12T19:00:00","slug":"sobre-la-expulsion-del-arribista-samper","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/sobre-la-expulsion-del-arribista-samper\/","title":{"rendered":"SOBRE LA EXPULSI\u00d3N DEL ARRIBISTA SAMPER"},"content":{"rendered":"<p>El MOIR confirma con este comunicado la expulsi\u00f3n de sus filas de Ricardo Samper. La resoluci\u00f3n fue adoptada el 31 de mayo de 1977 por el Comit\u00e9 Ejecutivo Central, m\u00e1ximo organismo de direcci\u00f3n de nuestro Partido, el que hoy la hace p\u00fablica, luego de exhaustivo estudio y discusi\u00f3n interna de la misma, a todo nivel. Determinados \u00f3rganos de expresi\u00f3n, especialmente la prensa semioficial, ya se han ocupado del asunto, dando diversas interpretaciones acomodaticias, tendientes a objetar la drasticidad de la medida y a mover los resortes de la conmiseraci\u00f3n a favor del sancionado. Situaci\u00f3n apenas obvia en un pa\u00eds en el cual la reacci\u00f3n y el oportunismo vienen propendiendo durante d\u00e9cadas porque las corrientes pol\u00edticas, de uno u otro bando, se caractericen no por posiciones claramente demarcadas, sino por las componendas, las contemporizaciones y los h\u00edbridos de intereses contrapuestos que son, dentro de la confusi\u00f3n reinante, las actitudes que m\u00e1s contribuyen a mantener todav\u00eda en pie el edificio cuarteado y tambaleante de la oligarqu\u00eda liberal-conservadora vendepatria.<\/p>\n<p>Corresponde a la revoluci\u00f3n impartir las lecciones de verticalismo y arrojar el chorro de luz all\u00ed donde, tras bambalinas, se trafica con los sagrados anhelos del pueblo colombiano.<\/p>\n<p>Se ha dicho, por ejemplo, que el MOIR al expulsar a Samper, a ra\u00edz del casamiento de \u00e9ste con Consuelo Lleras, lo hizo por sucesos que corresponden a la \u00f3rbita privada y no constituyen de por s\u00ed razones suficientes para semejante determinaci\u00f3n. El MOIR, ciertamente, aunque persevera en una s\u00f3lida educaci\u00f3n proletaria en los todos los \u00f3rdenes, tiene por norma general no interferir en la vida privada de las personas, siempre y cuando esta no interfiera protuberantemente en la actividad revolucionaria. Pero es que el matrimonio de Samper es una de esas uniones que de manera ineludible tienen prosecuci\u00f3n pol\u00edtica, y mucho m\u00e1s en Colombia, donde las influencias y el poder se traspasan casi hereditariamente entre los miembros de unas cuantas familias encopetadas, por los conductos din\u00e1sticos de los partidos tradicionales. Se trataba del enlace de uno de los principales dirigentes del MOIR con la hija de Alberto Lleras, renombrada activista del turbayismo. Por lo tanto, lo que deb\u00eda quedar n\u00edtido ante la faz del pa\u00eds en este caso, era que el supuesto dirigente revolucionario no actuaba de manera arribista, no conciliaba con los intereses que ven\u00eda representando su c\u00f3nyuge. Lo que sucedi\u00f3 fue, previsiblemente, todo lo contrario. En forma por dem\u00e1s oportunista Samper lleg\u00f3 hasta el extremo de concurrir el 27 de octubre de 1976 a un banquete que le prepararon en el Hotel Hilton de Bogot\u00e1 a Julio C\u00e9sar Turbay Ayala, para presentar al precandidato liberal- \u00a1qu\u00e9 iron\u00eda! _ como abanderado de la campa\u00f1a moralizadora y de las buenas costumbres. Del acto pol\u00edtico, y de la asistencia de Samper, inform\u00f3 el peri\u00f3dico El Tiempo al d\u00eda siguiente. En esta ocasi\u00f3n el personaje de que nos ocupamos estuvo por primera vez al borde de la expulsi\u00f3n. Entonces prometi\u00f3 que estos hechos no se repetir\u00edan y que Consuelo Lleras se retirar\u00eda del turbayismo. El Comit\u00e9 Ejecutivo Central acept\u00f3 sus palabras como una posible soluci\u00f3n al delicado problema. Sin embargo, fue duramente criticado y sancionado.<\/p>\n<p>Los acontecimientos posteriores comprobaron que no hab\u00eda tal prop\u00f3sito de la enmienda y que a Samper le importaba una higa colocar al MOIR de rey de burlas. Pero nuestro Partido, destacamento de combate de la clase obrera y del pueblo, por ninguna consideraci\u00f3n pod\u00eda tolerar tan garrafal equ\u00edvoco, y procedi\u00f3 a desbaratar la inadmisible ambig\u00fcedad de que uno de sus m\u00e1s conocidos dirigentes posaba de feroz contrincante del r\u00e9gimen, mientras su esposa, desde las toldas turbayistas, trabajaba en apuntalarlo. Y lo hizo por el \u00fanico y mejor medio a su alcance; la expulsi\u00f3n. Con la medida no s\u00f3lo sanciona un comportamiento incompatible con los principios proletarios, condenado adem\u00e1s, con una u otra interpretaci\u00f3n, por la casi totalidad de organizaciones y militantes revolucionarios y personas honradas, sino la violaci\u00f3n por parte de Samper de decisiones org\u00e1nicas, de cuya disciplinada observancia depende en \u00faltimo termino el cumplimiento de la pol\u00edtica correcta del Partido.<\/p>\n<p>El gobierno le hizo a Ricardo Samper el nombramiento para que representara en el tinglado de la llamada Comisi\u00f3n de Vigilancia electoral, primero al MOIR, y luego, cuando se supo tanto de su expulsi\u00f3n como del rechazo de nuestro Partido a esa vulgar comedia demag\u00f3gica, para que concurriera en condici\u00f3n de _aut\u00e9ntico int\u00e9rprete de la izquierda_, seg\u00fan expresi\u00f3n del propio ministro de Gobierno. Esta designaci\u00f3n y su correspondiente acatamiento nos proporcionan un indicio de cu\u00e1les son las verdaderas intenciones de Samper y el fondo de clase de su reprobable proceder. La dictadura olig\u00e1rquica ha encontrado, de pronto, en este arribista que le reclama a la revoluci\u00f3n el reconocimiento de diecis\u00e9is a\u00f1os de servicios prestados, el tramoyista que faltaba para arreglar el espect\u00e1culo de la mentirosa imparcialidad oficial en los pr\u00f3ximos comicios.<\/p>\n<p>La expulsi\u00f3n de Ricardo Samper no es m\u00e1s que la culminaci\u00f3n de las agudas y constantes contradicciones internas de \u00e9ste con la l\u00ednea del Partido. A pesar de que goz\u00f3 de plana democracia y disfrut\u00f3 de innumerables distinciones como cuadro p\u00fablico de la organizaci\u00f3n, dentro de la militancia nadie ha querido servir de abogado de su causa perdida. En la actualidad una comisi\u00f3n especial, ordenadas por el Comit\u00e9 Ejecutivo Central, labora en la sistematizaci\u00f3n de las m\u00faltiples batallas ideol\u00f3gicas y pol\u00edticas que signific\u00f3 el paso de Samper por el MOIR., las cuales se publicar\u00e1n oportunamente, como valiosas experiencias que coadyuven a comprender la tarea de construir una vanguardia obrera de la revoluci\u00f3n colombiana. Por ahora destacamos que en el MOIR han existido y continuar\u00e1n existiendo luchas internas que son el reflejo de las contiendas de clase que se libran en la sociedad. Este fen\u00f3meno es inevitable y necesario. A trav\u00e9s de \u00e9l el partido preserva su car\u00e1cter proletario, impone su pol\u00edtica acertada y mantiene su indispensable unidad. Ning\u00fan partido revolucionario puede asegurar que en sus huestes no surgir\u00e1n posiciones oportunistas o no har\u00e1n carrera elementos inescrupulosos. Lo que el MOIR si garantiza al pueblo colombiano es que cada vez que tales anomal\u00edas se presenten, las combatir\u00e1 con denuedo y sin claudicaciones, hasta obtener la victoria completa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El MOIR confirma con este comunicado la expulsi\u00f3n de sus filas de Ricardo Samper. La resoluci\u00f3n fue adoptada el 31 de mayo de 1977 por el Comit\u00e9 Ejecutivo Central, m\u00e1ximo organismo de direcci\u00f3n de nuestro Partido, el que hoy la hace p\u00fablica, luego de exhaustivo estudio y discusi\u00f3n interna de la misma, a todo nivel. 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