{"id":20166,"date":"2004-10-10T19:00:00","date_gmt":"2004-10-10T19:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/prueba.moir.org.co\/2004\/10\/10\/editorial-las-condiciones-son-excelentes\/"},"modified":"2004-10-10T19:00:00","modified_gmt":"2004-10-10T19:00:00","slug":"editorial-las-condiciones-son-excelentes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/editorial-las-condiciones-son-excelentes\/","title":{"rendered":"EDITORIAL: LAS CONDICIONES SON EXCELENTES"},"content":{"rendered":"<p>La Comisi\u00f3n Coordinadora Nacional de Anapo ha convocado para el pr\u00f3ximo 18 de febrero el Foro de la Oposici\u00f3n Popular y Revolucionaria y a \u00e9l ha citado a todas las organizaciones pol\u00edticas y gremiales susceptibles de participar, en las condiciones actuales del pa\u00eds, en un gran frente revolucionario, sin distinciones grupistas de ninguna especie. El MOIR, como es tambi\u00e9n de conocimiento p\u00fablico, respondi\u00f3 afirmativamente a dicha invitaci\u00f3n resaltando la trascendencia del Foro y el acierto de la agenda presentada por los autores de la propuesta. Igualmente, otras agrupaciones partidistas y personalidades democr\u00e1ticas se apresuraron a manifestar su complacencia por el evento y a prestar su ayuda en el estudio y discusi\u00f3n de los importantes asuntos a examinar y resolver. Se trata, pues, de un nuevo esfuerzo por explanar la senda de la unidad del pueblo, en un momento de decisiones para las clases revolucionarias, con unas perspectivas excepcionalmente halag\u00fce\u00f1as y que probablemente culminar\u00e1n en la m\u00e1s amplia y s\u00f3lida alianza de las fuerzas antiimperialistas colombianas.<\/p>\n<p>Coexisten desde luego factores a favor y en contra de la unidad. Entre los primeros sobresale la crisis econ\u00f3mica y pol\u00edtica de la coalici\u00f3n olig\u00e1rquica dominante y en particular la estruendosa bancarrota del gobierno de L\u00f3pez Michelsen, marcado con el estigma del desprestigio, carcomido por el c\u00e1ncer de la corrupci\u00f3n y traspasado por el fuego de las distintas fracciones en pugna de los viejos partidos. Las sistem\u00e1ticas medidas antipopulares y desp\u00f3ticas del continuador, producto de su profundo car\u00e1cter reaccionario y proimperialista, no obstante martirizar inclementemente a las masas trabajadoras y envilecer el pa\u00eds, han terminado por convertirse en un aspecto positivo, ya que desgarraron los velos del enga\u00f1o y permiten contemplar tal cual es la figura histri\u00f3nica que rige los destinos de la naci\u00f3n, con sus reales intereses de clase, sus turbios prop\u00f3sitos, sus perversas intenciones, su desprecio infinito por la opini\u00f3n de la mayor\u00eda forjadora de las riquezas de Colombia, escamoteadas por los prestidigitadores oficiales de alto rango en beneficio de la bolsa de los grandes potentados extranjeros y colombianos que son, al fin y al cabo, las verdaderas autoridades tras el solio.<\/p>\n<p>En el conjunto de las republicas latinoamericanas, Colombia pertenece al reducido grupo de las que a\u00fan quedan regentadas por mandatarios civiles, impuestos en elecciones, y no a trav\u00e9s del procedimiento directo de los golpes cuartelar\u00edos. Estos gobernantes son elegidos por un periodo fijo, y por lo tanto, desde su posesi\u00f3n tienen el tiempo contado constitucionalmente. Debido a eso se les puede ir computando por d\u00edas, meses y a\u00f1os el efecto de sus actos, determinar oportunamente el rumbo de su orientaci\u00f3n principal y pronosticar con cierto margen de exactitud y anticipaci\u00f3n el resultado global de su obra. L\u00f3pez Michelsen lleva dos a\u00f1os y medio en la Presidencia, es decir, m\u00e1s de la mitad de su periodo constitucional, lapso suficiente para concluir sin temor a equivocarnos que el llamado \u201cmandato claro\u201d ha sido uno de los m\u00e1s oscuros y tr\u00e1gicos de la vida republicana de Colombia.<\/p>\n<p>En los umbrales de la actual administraci\u00f3n, el MOIR alert\u00f3 a las masas revolucionarias sobre el hecho de que la instalaci\u00f3n del delf\u00edn liberal en San Carlos ser\u00eda una de las grandes calamidades hist\u00f3ricas del pueblo colombiano. Esta apreciaci\u00f3n la hac\u00edamos con base en el an\u00e1lisis del programa lopistas y de la situaci\u00f3n cada vez m\u00e1s prominente de dependencia del pa\u00eds del imperialismo norteamericano, del control absoluto del Estado y dem\u00e1s medios de dominaci\u00f3n por parte de unos cuantos vendepatria de los dos partidos defensores del orden, y del agudo enfrentamiento de las clases populares contra los privilegios prevalecientes, que excluye por los causes legales cualquier soluci\u00f3n satisfactoria de los problemas p\u00fablicos.<\/p>\n<p>Los tres millones de votos obtenidos por el vencedor de las elecciones de 1974 y el delirio moment\u00e1neo del triunfo con que el liberalismo supo contagiar a vastos sectores, incluso a la direcci\u00f3n de organizaciones pol\u00edticas que plantearon otras alternativas, hicieron posible en principio que la grave e irreversible crisis de la sociedad colombiana quedara sepultada y oculta bajo el alud reformista.<br \/>\nAl ruedo saltaron espont\u00e1neos a combatir \u201clo malo\u201d y a apoyar \u201clo bueno\u201d del cuatrienio reci\u00e9n inaugurado. Algunos fueron m\u00e1s lejos al predicar el alumbramiento de una \u201cnueva situaci\u00f3n nacional\u201d, de una \u201cnueva situaci\u00f3n pol\u00edtica\u201d y hasta de un \u201cnuevo poder\u201d. Pero todas estas profec\u00edas se desintegraron como pompas de jab\u00f3n una vez que el nuevo mandatario comenz\u00f3 sus funciones, para las cuales fue ensalzado: asir y enrutar el tim\u00f3n de la Rep\u00fablica neocolonial y semifeudal. Han transcurrido desde entonces dos a\u00f1os largos y dif\u00edciles. Hoy nadie, o \u00fanicamente un escaso numero de personas, guarda dudas acerca de la idiosincrasia desp\u00f3tica y antipatri\u00f3tica del r\u00e9gimen vigente, con sus mandos militares, gobernadores, ministros y jefe del Estado a la cabeza. Esto es un factor eminentemente positivo puesto que facilita la unidad de inmensas porciones de masas, agremiaciones, partidos y personalidades en un frente de combate que desenmascare y encare no s\u00f3lo las abominaciones de los mandos medios del Presidente sino al Presidente mismo.<\/p>\n<p>El aspecto m\u00e1s negativo de la situaci\u00f3n actual lo sigue representando el desarrollo relativamente escaso de los partidos revolucionarios, su falta de vinculaci\u00f3n m\u00e1s estrecha a las masas populares y por ende su corta iniciativa para sacarle todo el jugo a unas circunstancias propicias a un cambio progresivo de la correlaci\u00f3n de fuerzas entre los campos de la reacci\u00f3n y la revoluci\u00f3n. Tales deficiencias son una genuina herencia del pasado, el resultado natural de unas particularidades pol\u00edticas que en Colombia han terminado por hacer costumbre, algo que se ha vuelto tradici\u00f3n: que las fuerzas organizadas de la revoluci\u00f3n no pasan en su crecimiento determinados limites, se muestran torpes e incapaces de aprovechar las contradicciones del enemigo, que las ha tenido y grandes en los \u00faltimos decenios y caen con frecuencia en las celadas que \u00e9ste les prepara fr\u00eda y calculadamente. No pretendemos desconocer los avances de los diversos partidos opuestos al bipartidismo liberal-conservador y que nos tienen muy orgullosos. Simplemente se\u00f1alamos el lado flaco de la cuesti\u00f3n, sobre el cual hay que hacer conciencia plena, si queremos responder a las responsabilidades de la hora y crecer no por miles como lo hemos venido haciendo sino por decenas y centenares de miles.<\/p>\n<p>Para ello estamos obligados a romper las miras estrechas que no sobrepasan las fronteras del grupo. Vencer los escollos objetivos y lasa reticencias artificiosas que se interponen en la creaci\u00f3n de un frente unido del pueblo, tan amplio como no hay noticia en la existencia del pa\u00eds, que divida pol\u00edticamente a Colombia en dos bandos muy definidos; de un lado, las clases, partidos y estamentos antiimperialistas aliados alrededor de una estrategia y t\u00e1ctica compartidas, y del otro, a una coalici\u00f3n olig\u00e1rquica desmoralizada, d\u00e9bil, desacreditada, sin salida pol\u00edtica viable, agrietada a causa de disensiones internas insuperables y cada d\u00eda m\u00e1s consumida y abatida por los embates de la marea revolucionaria. El prolongamiento de la dispersi\u00f3n de las fuerzas populares en la coyuntura actual ser\u00eda el mejor auxilio para la reacci\u00f3n y en tal eventualidad \u00e9sta lograr\u00eda recuperar las posiciones pol\u00edticas perdidas durante los dos a\u00f1os pasados y plantear soluciones que entorpecer\u00edan una pronta aglutinaci\u00f3n de la izquierda.<\/p>\n<p>La unidad hace la fuerza. Jam\u00e1s fue tan valedera la antigua sentencia. Con la unidad los partidos revolucionarios forjar\u00e1n las premisas para expandir y consolidar su influencia. Lograr\u00e1n vincularse a las masas y a sus luchas, una de sus m\u00e1s apremiantes necesidades no digamos tanto para fortalecerse cuanto para sobrevivir. Persisten sin embargo dificultades no despreciables hacia la meta de la constituci\u00f3n del frente. Asimismo, con su conformaci\u00f3n aparecer\u00e1n en el futuro otras m\u00e1s complejas, como suelen record\u00e1rnoslo al o\u00eddo quienes envuelven su sectarismo y falta de confianza en sus propias aptitudes con un manto de vacua prudencia y de inoficiosa admonici\u00f3n. Ante las presentes dificultades no hay m\u00e1s remedio que salirles al paso y resolverlas, porque nada hay tan importante hoy por hoy para la revoluci\u00f3n colombiana como la creaci\u00f3n no de dos o tres frentes sino de uno solo que abarque todo lo aglutinable, que evite el desgaste de energ\u00edas en peleas secundarias y que traslade a las l\u00edneas principales de batalla cuanto contingente logremos movilizar, para desbaratar las tropas y los planes del imperialismo y sus esbirros que oprimen y desvalijan a Colombia. Y en los que ata\u00f1e a las dificultades del ma\u00f1ana, est\u00e1 en nuestro deber imaginarlas. Pero ser\u00e1n otros tiempos y otras realidades y tambi\u00e9n las afrontaremos y daremos mate, conforme vayan apareciendo, apoyados en la experiencia y madurez adquiridas en la brega actual y sin perder de vista las condiciones concretas de cada momento.<br \/>\nPresentamos eso s\u00ed que no ser\u00e1n las rebati\u00f1as de la dispersi\u00f3n prevaleciente, ni las controversias originadas en el divorcio de los revolucionarios con el pueblo, ni los cert\u00e1menes doctrinarios entre c\u00edrculos reducidos, sino los acontecimientos que hacen \u00e9poca, protagonizados por las inmensas masas de obreros y campesinos, bajo una vanguardia fogueada en la lucha de clases y armada con una gu\u00eda ideol\u00f3gica y pol\u00edtica correcta. El derecho a conquistar ese escenario de lucha en donde nos tornaremos invencibles, depende de la resoluci\u00f3n y audacia con que apliquemos actualmente nuestra concepci\u00f3n del frente, v\u00e1lida para toda la etapa de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica de liberaci\u00f3n nacional.<\/p>\n<p>La divisi\u00f3n de las fuerzas revolucionarias, la incipiente vinculaci\u00f3n de los partidos de avanzada con las masas de obreros y campesinos, la tradicional debilidad del campo de la revoluci\u00f3n, la estrechez de miras y la incredulidad en la perspectiva de producir en tiempo relativamente corto un cambio notable en la correlaci\u00f3n de fuerzas entre la reacci\u00f3n y la revoluci\u00f3n, son causas que engendran las tendencias sectarias y anti unitarias de no pocas de las organizaciones partidistas convocadas por la Coordinadora Nacional de Anapo a integrar el frente unido del pueblo colombiano, o como se le quiera llamar. Partiendo de los nuevos elementos de la situaci\u00f3n del pa\u00eds, tenemos que persuadir a la gran mayor\u00eda de que nos hallamos en los portales de un enorme auge del movimiento revolucionario colombiano, a condici\u00f3n de proceder en consecuencia con las conmociones sociales y pol\u00edticas que sacuden violentamente el piso sobre el cual combatimos. Barramos los peque\u00f1os resquemores, las obtusas consignas de grupo y los rebatos de parroquia con una poderosa corriente unitaria que tendr\u00e1 por objetivo central el bienestar de los 25 millones de colombianos, cuya suerte est\u00e1 ligada \u00edntimamente a la liberaci\u00f3n nacional de los pa\u00edses oprimidos del Tercer Mundo, del cual formamos parte, a la victoria del proletariado internacional, a las realizaciones de las naciones socialista y al avance de los movimientos revolucionarios del globo entero.<\/p>\n<p>La econom\u00eda del r\u00e9gimen lopista<\/p>\n<p>Echemos una ojeada, primero a la econom\u00eda del gobierno lopista, enumerando as\u00ed sea esquem\u00e1ticamente las medidas m\u00e1s caracter\u00edsticas, de su \u00edndole antinacional y antipopular, que explican su pol\u00edtica represiva y de supresi\u00f3n de los derechos democr\u00e1ticos de las masas, rayana con las peores manifestaciones fascistoides del continente. Despu\u00e9s de este r\u00e1pido examen comprendemos mejor con cuanta justeza insistimos en la urgencia de concentrar esfuerzos por desentra\u00f1ar hasta las heces el \u201cmandato de hambre, demagogia y represi\u00f3n\u201d, habituar al pueblo en la pr\u00e1ctica de descubrir los embustes y artima\u00f1as de sus opresores, prevenirlos sobre los nuevos fraudes que est\u00e1 cocinando la oligarqu\u00eda liberal-conservadora e impedir que caiga cual mansa paloma, como en 1974, en las trampas que le tiende el odiado adversario.<\/p>\n<p>Empecemos con la reforma tributaria, una de las determinaciones iniciales de hondo calado del r\u00e9gimen continuista proclamada con el despliegue propagand\u00edstico de que favorecer\u00eda al 50% m\u00e1s pobre de la poblaci\u00f3n. \u00bfEn qu\u00e9 concluy\u00f3? Dentro del pi\u00e9lago de decretos y contradecretos la modificaci\u00f3n de mayor incidencia consisti\u00f3 en el incremento del gravamen a las ventas. De esta manera se acentu\u00f3 la modalidad olig\u00e1rquica de primac\u00eda de los impuestos indirectos sobre los directos, que es el mecanismo favorito para que tribute preferencialmente el pueblo a trav\u00e9s del consumo de bienes y servicios. Entretanto, a las sociedades an\u00f3nimas y en especial a las compa\u00f1\u00edas extranjeras se les redujo hasta en un 10% sus contribuciones al fisco, y a las peque\u00f1as y medianas industrias, que constituyen por excelencia la producci\u00f3n nacional no imperialista, se les duplicaron y hasta quintuplicaron las cargas.<br \/>\nPara las empresas petroleras norteamericanas, por ejemplo, la reforma consagr\u00f3 la gracia de deducci\u00f3n tributaria por agotamiento de los pozos. La aplicaci\u00f3n o no de la denominada renta presuntiva qued\u00f3 en manos del Ejecutivo, y hemos sabido c\u00f3mo \u00e9sta se suprime tras las presiones de los grandes terratenientes; mientras ni los campesinos, ni la peque\u00f1a burgues\u00eda urbana, ni los peque\u00f1os y medianos industriales cuentan con portavoces en las esferas del \u201c\u2022chamboneo\u201d ministerial. Los lopistas sinceros que a\u00fan quedan reivindican la reforma tributaria como la c\u00faspide de las operaciones estatales. Sin embargo, no pasa de ser una de tantas demandas del imperialismo, ya satisfecha, que se interpone al desarrollo nacional, discrimina contra las masas trabajadoras y encarece el costo de la vida. A pesar de la reforma, el d\u00e9ficit fiscal continua y la emisi\u00f3n de papel moneda prosigue, reactiv\u00e1ndose permanentemente la hoguera de la inflaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La reforma financiera y monetaria ha estribado sustancialmente en dos directrices b\u00e1sicas: de una parte, que el precio del dinero, o sea el inter\u00e9s, quede regulado por la libre relaci\u00f3n de la oferta y la demanda, o lo que vale decir, al capricho de la banca y del pu\u00f1ado de corporaciones financieras; y de la otra, que el peso colombiano se deval\u00fae constante y autom\u00e1ticamente, regulado asimismo por las fuerzas del mercado. Este dejar hacer y dejar pasar, aconsejado por las escuelas econ\u00f3micas norteamericanas de moda, termin\u00f3 por entregarle al gran capital financiero extranjero y colombiano el dominio hegem\u00f3nico de la actividad agraria, industrial y econ\u00f3mica del pa\u00eds. Intereses que sobrepasan el \u00edndice de 30% como es de com\u00fan ocurrencia, configuran un obst\u00e1culo imposible de vencer para la producci\u00f3n nacional. A la par con esto, el Estado da cr\u00e9dito barato a las gigantescas sociedades an\u00f3nimas y a los grandes terratenientes. Ni que agregar que con la devaluaci\u00f3n permanente tambi\u00e9n se acelera la inflaci\u00f3n, se contribuye a la quiebra de los peque\u00f1os y medianos productores y se recorta el salario de los trabajadores. Pastrana invent\u00f3 las UPAC, que son algo as\u00ed como la oficializaci\u00f3n del agio. Pues bien, L\u00f3pez Michelsen \u201cupaquiz\u00f3\u201d toda la econom\u00eda. La reforma financiera y monetaria entroniza el reino de los especuladores y usureros, arruina la producci\u00f3n nacional, incrementa el desempleo y centuplica la explotaci\u00f3n sobre las masas asalariadas. Es vox populi que el gobierno lopista agencia al capital financiero en la cima del Poder.<\/p>\n<p>La deuda p\u00fablica externa del pa\u00eds, uno de los canales preferidos por el cual los organismos internacionales de cr\u00e9dito succionan la riqueza de los pueblos sometidos a su \u00e9gida, ha ido en acelerado aumento. No hay mejor term\u00f3metro para medir la confianza del imperialismo en un gobierno que el monto de los pr\u00e9stamos que le concede. Los monopolios prestamistas, en 1975, durante una reuni\u00f3n de su Grupo de Consulta, en Par\u00eds, a la que asisti\u00f3 el ministro de Hacienda, dieron visto bueno a empr\u00e9stitos solicitados por Colombia, por la astron\u00f3mica suma de 2.600 millones de d\u00f3lares. Los planes demag\u00f3gicos de Desarrollo Rural Integrado y de Alimentaci\u00f3n y Nutrici\u00f3n, as\u00ed como el resto de obras p\u00fablicas, son financiados invariablemente con cr\u00e9dito externo. En consonancia con esta pol\u00edtica de endeudamiento, el gobierno ha procedido a elevar los impuestos, como ya se\u00f1alamos, y las tarifas de los servicios prestados por el Estado. Al final del actual periodo Colombia se ver\u00e1 m\u00e1s hipotecada al imperialismo y el pueblo colombiano m\u00e1s miserable y sojuzgado.<\/p>\n<p>La pusilanimidad del se\u00f1or L\u00f3pez con los corsarios imperialistas no admite r\u00e9plica. Cuando las compa\u00f1\u00edas petroleras redujeron la extracci\u00f3n del crudo, con merma sensible de los combustibles primordiales en la marcha de toda la producci\u00f3n y en claro chantaje para obligar al alza, el gobierno complaciente agach\u00f3 la cerviz de manso buey y procedi\u00f3, contra la protesta publica, a subir la gasolina y dem\u00e1s derivados del petr\u00f3leo, en progresi\u00f3n que incidir\u00e1 catastr\u00f3ficamente, al igual que las otras medidas econ\u00f3micas, en el desarrollo nacional y en los medios de vida de la poblaci\u00f3n. Este l\u00fagubre panorama se cierne sobre el pa\u00eds siendo que Colombia cuenta con reservas energ\u00e9ticas abundantes, incluyendo los hidrocarburos.<\/p>\n<p>La completa liberalidad implantada por el continuismo en las relaciones internas de la econom\u00eda, con la cual el pez grande se traga al chico, ha sido extendida al comercio internacional. Fue decretada la liberaci\u00f3n de importaciones con la correspondiente disminuci\u00f3n de aranceles a un sinn\u00famero de renglones. El primer resultado de tal determinaci\u00f3n, como era de esperarse, consisti\u00f3 en la competencia ruinosa para la producci\u00f3n colombiana, a cargo de las mercanc\u00edas de la poderosa industria imperialista. Analicemos un caso. En 1976 Colombia demand\u00f3 para su consumo interno aproximadamente 400.000 toneladas de trigo y cosech\u00f3 \u00fanicamente 50.000 en cifras redondas. El resto lo compr\u00f3 afuera. A\u00f1os atr\u00e1s el pa\u00eds se autoabastec\u00eda de este cereal y las gentes com\u00edan relativamente m\u00e1s pan que ahora. Pero a mayor importaci\u00f3n, menor siembra. Y en ese c\u00edrculo vicioso han empezado a caer otros art\u00edculos y materias primas industriales de origen agropecuario, como la leche, los aceites, la cebada, el ma\u00edz, el sorgo, etc. \u00a1Libertad de Intereses!, \u00a1Libertad de importaciones!, \u00a1Libertad de comercio!, \u00a1Libertad de Precios!. He ah\u00ed la declaraci\u00f3n de principios econ\u00f3micos del \u201cmandato de hambre\u201d. Filosof\u00eda esta que en la era del imperialismo significa, nada m\u00e1s ni nada menos, una abierta autorizaci\u00f3n para que los buitres de los monopolios extranjeros caigan sobre la presa indefensa y sin alientos a abrirle las entra\u00f1as y a devorarle los ojos.<\/p>\n<p>La gran propiedad territorial tampoco se ha visto desamparada por su \u00e1ngel de la guarda. L\u00f3pez Michelsen no hech\u00f3 al olvido las peticiones de las clases terratenientes y elabor\u00f3, o mejor dicho, recomend\u00f3 ante el parlamento la aprobaci\u00f3n de la Ley de Aparecer\u00eda propuesta por los latifundistas, dirigida a perpetuar en el campo la servidumbre y la explotaci\u00f3n de los campesinos en provecho de los due\u00f1os del suelo. Con la sanci\u00f3n de esta Ley se comprob\u00f3 no solo que el gobierno \u201cde la esperanza\u201d es un instrumento tanto del gran capital como del latifundio, sino que el Congreso es a su vez un instrumento d\u00f3cil del Presidente, al que \u00e9ste acciona con las cuerdas de plata de las dietas y de los auxilios parlamentarios.<\/p>\n<p>En medio de los desatinos de sus gobernantes a Colombia le llovi\u00f3 el man\u00e1 de la bautizada \u201cbonanza cafetera\u201d. Los recursos obtenidos por este concepto le han permitido a la fronda burocr\u00e1tica, experta en el manejo efectista de las estad\u00edsticas, prefabricar balances de fin de a\u00f1o que arrojan saldos ficticios de pujanza en todas las \u00f3rbitas del quehacer econ\u00f3mico, como el acrecentamiento de las divisas en moneda extranjera, o lo que es lo mismo, los d\u00f3lares que el Banco de la Rep\u00fablica recoge por exportaciones. Al respecto existe unanimidad en los comentaristas procedentes de las m\u00e1s diferentes vertientes pol\u00edticas en que, de no haber sido por la s\u00fabita y extraordinaria elevaci\u00f3n del precio del caf\u00e9 en los mercados internacionales, el cuadro de la gesti\u00f3n econ\u00f3mica oficial hubiera sido espantosamente t\u00e9trico. Hay que explicar que los buenos precios del principal producto de exportaci\u00f3n de Colombia, no se hallan relacionados ni cerca ni lejanamente con los proyectos del r\u00e9gimen, sino con las heladas del Brasil, la roya de Centroam\u00e9rica, la guerra de Angola. Lo importante de indagar es qu\u00e9 persecuciones ha tenido este golpe de la suerte en la econom\u00eda colombiana. Contrariando el apelativo de \u201cbonanza\u201d que se le puso, la excelente cotizaci\u00f3n del grano en Estados Unidos y Europa trad\u00fajose en un proceso inflacionario desbordado, cuya primera y \u00fanica v\u00edctima resulta el pueblo colombiano.<\/p>\n<p>De otra parte, por labios del propio Presidente, supo el pa\u00eds que del apogeo del caf\u00e9 se lucrar\u00eda el gremio y no la naci\u00f3n, entendido por tal los grandes exportadores y los amos de la Federaci\u00f3n Nacional de Cafeteros. A tiempo que al campesino productor, aut\u00e9ntico art\u00edfice de esta enorme fortuna, le cae cual maldici\u00f3n del cielo terrenal del Estado olig\u00e1rquico el man\u00e1 de la inflaci\u00f3n y la carest\u00eda.<\/p>\n<p>Sobre los mil y pico de millones de d\u00f3lares acumulados en las arcas oficiales no se pueden hacer cuentas alegres, debido a que est\u00e1n comprometidos de antemano en los siguientes pagos: servicio de la deuda p\u00fablica externa (180 millones), importaci\u00f3n de petr\u00f3leo (220 millones) y obligaciones vencidas de la banca privada con prestamistas extranjeros (680 millones). \u00bfA la hora de nona, qu\u00e9 le deja a Colombia la fementida \u201cbonanza\u201d? Salvo el ahondamiento de la crisis econ\u00f3mica, absolutamente nada. Dentro del r\u00e9gimen neocolonial y semifeudal prevaleciente, a trav\u00e9s de un sistema de vasos comunicantes, cualquier s\u00edntoma de prosperidad nacional culmina fatalmente abultando la faltriquera de los imperialistas y sus intermediarios. La f\u00e1bula del caf\u00e9 confirma un sentimiento generalizado; que un presidente con suerte es una desgracia para el pa\u00eds. Y de lo dicho se desprende una valiosa ense\u00f1anza; la de que la prosperidad de Colombia ser\u00e1 hija y s\u00f3lo hija de su liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Si los caballeros del dinero y de la tierra gozaron del gesto ben\u00e9volo y de la magnanimidad de los funcionarios, a la clase obrera le tocaron en cambio las cejas fruncidas y el crujir de dientes. En el a\u00f1o de 1976 se fij\u00f3 como tope m\u00e1ximo de alza salarial un 15%, cuando el costo de la vida, de acuerdo con los datos suministrados por el DANE, ascendi\u00f3 en 26%. En la realidad este \u00faltimo porcentaje es much\u00edsimo m\u00e1s alto. En todo caso ning\u00fan fen\u00f3meno evidencia tanto el rotundo fracaso de la labor del gobierno como la inflaci\u00f3n. Y nada como la inflaci\u00f3n para esquilmar sutil, sorda, constante y despiadadamente a las masas trabajadoras. Es el arma secreta con que el capital reduce sin pregonarlo el ingreso de los obreros. Mediante la alteraci\u00f3n sistem\u00e1tica hacia arriba de los precios de bienes y servicios multipl\u00edcase la explotaci\u00f3n de los esclavos asalariados. Y esto fue precisamente lo que el r\u00e9gimen propici\u00f3 y contin\u00faa propiciando con todas y cada una de sus medidas econ\u00f3micas.<\/p>\n<p>Pero la ofensiva contra el proletariado no para ah\u00ed. El Presidente en persona hech\u00f3 a rodar la \u201cteor\u00eda\u201d del \u201csalario integral\u201d, con la cual ha promovido una campa\u00f1a tendiente a eliminar las prestaciones convencionales obtenidas por el sindicalismo colombiano en sus a\u00f1os de lucha. El contrapliego patronal presentado por la empresa petrolera estatal de la USO, que suprime de un plumazo conquistas rubricadas con la sangre de incontables combatientes, ejemplifica la arremetida que est\u00e1 en camino y los nuevos atentados que amenazan y han puesto en estado de alarma a la clase obrera. Casi siempre en la discusi\u00f3n de los pliegos de peticiones el foco candente del conflicto estuvo ubicado en el punto salario. Y casi siempre, en lugar de un reajuste de \u00e9ste, los empresarios ofrecieron bonificaciones, primas y dem\u00e1s \u201cabalorios\u201d, como los calificara despectivamente L\u00f3pez. Sin embargo, tan no ser\u00e1n accesorias las prestaciones extralegales, que han montado todo un operativo con el fin de suprimirlas. La argucia patronal se sintetiza as\u00ed: ayer entregamos \u201cabalorios\u201d. El mandato lopista ha sitiado al proletariado colombiano y lo ha sitiado por hambre. Su pol\u00edtica laboral tiende a estrechar m\u00e1s y m\u00e1s el cerco. Como es obvio, la respuesta de los obreros no se har\u00e1 esperar y el futuro est\u00e1 pre\u00f1ado de importantes acontecimientos. Por ahora la inflaci\u00f3n ya tumb\u00f3 un ministro y el movimiento sindical una ministra.<\/p>\n<p>Dentro de la presente descomposici\u00f3n nacional ha proliferado la corrupci\u00f3n larvada en los reg\u00edmenes bipartidistas precedentes. Es una plaga que nos lleva al Norte. Son los sobornos de las grandes compa\u00f1\u00edas a abogados venales, ministros del despacho, militares de tres soles. El tr\u00e1fico de marihuana y coca\u00edna, que han colocado a Colombia entre los principales centros de procesamiento y distribuci\u00f3n de narc\u00f3ticos. La floraci\u00f3n de mafias a la usanza norteamericana, instaladas y posesionadas de los nervios vitales de la econom\u00eda y la pol\u00edtica de la coalici\u00f3n dominante. Los descomunales negociados de institutos y organismos del gobierno con los particulares, que han convertido al erario en el cofre del pirata. La venta de la decadente cultura occidental, que hace la apolog\u00eda y embellece las peores aberraciones del mundo imperialista. Ninguno de los bastiones tutelares del orden social imperante se le escapan. Ni el templo de las leyes, ni la balanza de la justicia, ni la vara del alcalde. Ni lo profano ni lo sagrado. El advenimiento del \u201cmandato claro\u201d ha preparado el ambiente propicio, el medio benigno para que la corruptela inherente a la vieja sociedad saliera de la sombra y se ense\u00f1oreara por todas partes, a plena luz del d\u00eda. M\u00e1s la descomposici\u00f3n social que estamos palpando no es del todo una cosa mala; trae consigo la necesidad de la transformaci\u00f3n revolucionaria por la cual abogamos. El pueblo har\u00e1 suyo el nuevo evangelio y matar\u00e1 la v\u00edbora por la cabeza.<\/p>\n<p>\u00bfPueden subsistir los malentendidos acerca de cual es el contenido de la l\u00ednea econ\u00f3mica del actual gobierno? \u00bfTendremos que esperar hasta el 7 de agosto de 1978 para emitir un juicio categ\u00f3rico? \u00bfO procedemos desde ya a orientar a las masas con lo que los textos de historia ilustraran a las nuevas generaciones, que durante el periodo L\u00f3pez Michelsen el imperialismo norteamericano acentu\u00f3 su dominio hegem\u00f3nico sobre el pa\u00eds: que los capitales extranjeros siguieron apoder\u00e1ndose de las minas, bosques, yacimientos, mares y r\u00edos; que la minor\u00eda antipatri\u00f3tica de grandes burgueses y grandes terratenientes recibi\u00f3 la paga correspondiente por venta de la naci\u00f3n, y que el proletariado, el campesinado y las dem\u00e1s fuerzas forjadoras de la riqueza saqueada padecieron los horrores de la m\u00e1s inicua explotaci\u00f3n? \u00bfO hay algo que salve el nombre descastado de los demagogos, como el rid\u00edculo decreto de congelaci\u00f3n de arriendos, derrotado desde antes de su promulgaci\u00f3n por los intr\u00edngulis de la ley y por las intrigas de los pulpos urbanizadores y de las firmas de arrendamiento contra quienes supuestamente estaba dirigido? Dos a\u00f1os y medio de continuismo arrojan un balance contundente. Mayor control del imperialismo. Enriquecimiento de la minor\u00eda olig\u00e1rquica. Retroceso de la producci\u00f3n nacional. Corrupci\u00f3n, Desempleo. Hambruna.<\/p>\n<p>La pol\u00edtica desp\u00f3tica del r\u00e9gimen lopista<\/p>\n<p>Lenin dice que la pol\u00edtica es la expresi\u00f3n concentrada de la econom\u00eda. Si los intereses protegidos por el gobierno colombiano, como queda demostrado, corresponden a los de los monopolios imperialistas y sus intermediarios, su pol\u00edtica tiende por lo tanto a la negaci\u00f3n de la democracia y a la implantaci\u00f3n desembozada del despotismo. No necesitamos demasiadas palabras para explicar esta parte de nuestra exposici\u00f3n. Sin ir demasiado lejos. Colombia lleva 30 a\u00f1os bajo un estado de sitio casi ininterrumpido. L\u00f3pez Michelsen asumi\u00f3 la presidencia tras la m\u00e1s caudalosa votaci\u00f3n a su favor. Una explosi\u00f3n de ilusiones produjo el respaldo obtenido en las urnas por el candidato liberal. Se hac\u00eda sobre todo la loca consideraci\u00f3n de que el elegido hab\u00eda quedado comprometido, y a\u00fan m\u00e1s presionado por la masa de tres millones de sufragantes. El MOIR advirti\u00f3 entonces que la cuesti\u00f3n ser\u00eda exactamente al contrario. En proporci\u00f3n a su votaci\u00f3n subir\u00eda el envalentonamiento de las clases dominantes. As\u00ed lo entendi\u00f3 la oligarqu\u00eda colombiana que ha solido captar con superior agudeza el momento pol\u00edtico que sus opositores. Y se dijo as\u00ed mismo: el desenlace electoral en 1974 nos est\u00e1 indicando que el pueblo no se encuentra tan descontento como se supon\u00eda, ni tan desacreditados los dos partidos tradicionales. La ocasi\u00f3n es \u00fanica.- Aprovech\u00e9mosla para despachar los planes aplazados. L\u00f3pez nombr\u00f3 un gabinete archireaccionario y el primer acto importante de este gabinete fue la declaratoria de la emergencia econ\u00f3mica. Lo dem\u00e1s ha sido descrito varias veces. El nuevo gobierno no s\u00f3lo no llev\u00f3 a la pr\u00e1ctica ninguno de los puntos program\u00e1ticos de la revoluci\u00f3n, como lo esperaban algunos, ni a las masas que enga\u00f1adas votaron por \u00e9l les pas\u00f3 por la mente demand\u00e1rselo, sino que recurri\u00f3 al estado de sitio tan pronto desapareci\u00f3 la euforia de abril.<\/p>\n<p>Y el estado de sitio en manos de L\u00f3pez Michelsen ha servido para lo que siempre ha servido el estado de sitio. Para implantar los consejos verbales de guerra en los que se condena a los luchadores populares. Para reprimir a los obreros, campesinos y estudiantes, e impedirles el ejercicio de sus derechos de organizaci\u00f3n, movilizaci\u00f3n y expresi\u00f3n. Para prohibir las reuniones y manifestaciones de los partidos contrarios al r\u00e9gimen. Para restringir la prensa revolucionaria. Para tomar medidas antipopulares y prevenir la protesta por estas medidas. Para amedrentar. Para proteger el terrorismo contra las masas. Para convocar elecciones y luego prohibirles el ejercicio electoral a las fuerzas revolucionarias. L\u00f3pez ha presidido solo unos comicios, los del a\u00f1o pasado, y se efectuaron bajo estado de sitio.<\/p>\n<p>Dentro del anterior contexto, el \u201cmandato de represi\u00f3n\u201d se ha distinguido por su ferocidad contra el movimiento obrero. Huelgas ilegalizadas, dirigentes despedidos, sindicatos intervenidos y combatientes asesinados compendian la acci\u00f3n del gobierno en el terreno laboral. La misi\u00f3n pacificadora tambi\u00e9n se ha ensa\u00f1ado con los campesinos, destac\u00e1ndose la grave situaci\u00f3n de extensas regiones del pa\u00eds, como el Magdalena Medio, Urab\u00e1, partes del Valle del Cauca, los Llanos y otras, en las que, cuando no es la tropa uniformada la que siembra el terror y cobra victimas, son los sicarios a sueldo y cuadrillas armadas por los terratenientes los que ejecutan la sucia labor, ante la indiferencia de las autoridades. El despotismo ha llegado hasta los claustros docentes y con especial crueldad a las universidades. All\u00e1 la pol\u00edtica gubernamental oscila igualmente entre la demagogia y la bota militar. Si falla la una, ah\u00ed esta la otra.<\/p>\n<p>La finalidad es en todo caso la de acallar a estos estamentos intelectuales que resultan particularmente molestos para el r\u00e9gimen. Y no se trata solo de la base estudiantil, rebelde por naturaleza, sino de los profesores y maestros que se hayan indudablemente m\u00e1s identificados con sus disc\u00edpulos que con quienes elaboran y recortan sus n\u00f3minas. Estos sectores han aportado tambi\u00e9n su cara cuota de presos y muertos. Y bajo esta \u201cdisciplina para perros\u201d encu\u00e9ntrase la abrumadora mayor\u00eda de la naci\u00f3n que ve como el tricolor se va trocando en una camisa negra, el escudo en una cruz gamada y el pa\u00eds entero en un inmenso campo de concentraci\u00f3n. A los vendedores ambulantes, conformados de porciones considerables de obreros y campesinos sin ocupaci\u00f3n, se les niega el derecho a ganarse la vida y se les persigue aviesamente. A los peque\u00f1os comerciantes, peque\u00f1os transportadores, taxistas, tenderos, aprisionados en las redes de la especulaci\u00f3n y la usura del gran capital, se les inculpa del costo de la vida y padecen el asedio constante de funcionarios y cuerpos policivos. Los pobladores de los municipios olvidados que piden al Estado el suministro de los servicios b\u00e1sicos, reciben muchas veces de \u00e9ste, en lugar del agua y la luz reclamadas, una lluvia de gases o una descarga de fusiler\u00eda. En s\u00edntesis, todas las clases y estratos del pueblo carecen de los derechos democr\u00e1ticos m\u00ednimos. Para estas inmensas masas la situaci\u00f3n ha venido empeor\u00e1ndose por el discurrir de las dictaduras frente-nacionalistas. La coalici\u00f3n \u00e1lvaro-lopista les niega el plan y la libertad y las pone en la disyuntiva de escoger la v\u00eda revolucionaria como \u00fanica manera de hacer valer sus intereses y derechos.<\/p>\n<p>La militarizaci\u00f3n progresiva de la vida del pa\u00eds es otro de los t\u00f3picos caracter\u00edsticos del \u201cmandato de represi\u00f3n\u201d. Desde Rojas Pinilla pocas veces las charreteras tuvieron tanta influencia en los muchos asuntos del Estado como ahora. Si la justicia se descompone, entonces a entreg\u00e1rsela a los militares, quienes son los que saben de procesos sumarios. Cuando las regiones se agitan, nadie mejor que el Ej\u00e9rcito con su don de mando para sustituir a los civiles en alcald\u00edas e inspecciones. Como los estudiantes forman trifulcas y acostumbran enfrentar la piedra a las granadas, que la tropa ocupe los predios educativos con la orden de tirar a quemarropa. Donde las empresas estatales no funcionen debidamente, como en la zona esmerald\u00edfera, que se establezca la jurisdicci\u00f3n marcial y la supervigilancia de los uniformados. Que el costo de la vida es insoportable, no hay por que preocuparse, contamos con los piquetes de la PM para controlar el precio de los art\u00edculos en tiendas y graneros. Y as\u00ed, cada d\u00eda, cada semana, cada mes, las fuerzas armadas invaden con la autorizaci\u00f3n de su m\u00e1ximo jefe constitucional nuevos territorios e improvisan sus cabezas de playa que les facilitan otros progresos y m\u00e1s avance. La militarizaci\u00f3n ha llegado a extremo tal que hasta los m\u00e1s esc\u00e9pticos comienzan a hablar de la virtualidad de un golpe de Estado. Lo cierto es que las clases proimperialistas dominantes, ante la crisis econ\u00f3mica y pol\u00edtica que estremece amenazante a la sociedad colombiana, miran m\u00e1s hacia los cuarteles que hacia cualquiera otra de las fortalezas desarmadas de su poder dictatorial. El sable se torn\u00f3 imprescindible. Nuestro Partido se ha referido en varias oportunidades a una eventual soluci\u00f3n de fuerza en gestaci\u00f3n, por parte de los usurpadores actuantes y potenciales, que tendr\u00eda como fin m\u00e1s sublime ahogar la revoluci\u00f3n, antes de que esta los haga naufragar. Por ello la creaci\u00f3n del frente unido revolucionario ser\u00e1 la herramienta insustituible del pueblo colombiano en la actual coyuntura para contener el ataque del \u201cmandato de represi\u00f3n\u201d, y contraatacar.<\/p>\n<p>Buscando quitarse de encima las acusaciones de perjurio y limpiarse los escupitajos de la opini\u00f3n publica, el r\u00e9gimen desenterr\u00f3 su tesis de la pol\u00edtica concertada, y volvi\u00f3 a la monserga de que se requiere un entendimiento integral entre gobierno, patronos y trabajadores en torno de m\u00faltiples problemas. Con esto quiere tapar su rostro desp\u00f3tico y desempe\u00f1ar de nuevo el papel del demagogo. El Presidente olvida que el 14 de septiembre de 1974 reuni\u00f3 en San Carlos, dentro de los lineamientos de su pol\u00edtica concertada, a patronos y representantes de las tres centrales sindicales reconocidas legalmente en ese entonces y en un mon\u00f3logo interminable y aburrido les dijo que el acuerdo tripartido no era posible porque la inflaci\u00f3n pastranista se hab\u00eda entrometido en sus buenos prop\u00f3sitos. Hoy la inflaci\u00f3n lopista es mayor que la de aquel a\u00f1o y, sin embargo, se insiste en la misma cantinela. \u00bfQui\u00e9n cree en la palabra de oro desmonetizada del jefe del continuismo? Muy pocos. Entre ellos indudablemente los adinerados beneficiarios de su obra y los esquiroles de la UTC y CTC. La pol\u00edtica concertada la hace el r\u00e9gimen con los banqueros, los grandes exportadores e importadores, los latifundistas. Pero a los m\u00e9dicos se les incumpli\u00f3 el acuerdo aceptado por el propio presidente y a los maestros se les impuso un estatuto docente que es un c\u00f3digo de polic\u00eda. Frente al pueblo el gobierno act\u00faa desp\u00f3ticamente y sin consulta, y luego demanda su misi\u00f3n.<\/p>\n<p>Otra prueba del \u201cmandato de demagogia\u201d la apreciamos a principios de este a\u00f1o. Aprovechando la segunda ida del Partido Comunista y sus amigos a palacio, el comisario n\u00famero uno de la republica inquisitorial sali\u00f3 al balc\u00f3n con los clamorosos brazos bien abiertos y repiti\u00f3 lo que hab\u00eda prometido el 3 de febrero de 1976, con ocasi\u00f3n de la primera visita de aquellos, que el gobierno dar\u00e1 garant\u00edas a la oposici\u00f3n. El horizonte de Colombia se encapota con una negra nube de terror y muerte. Los cuchillos se siguen amolando mientras la representaci\u00f3n de la farsa se efect\u00faa. El contraste es violento. C\u00f3mo disertar sobre \u201cgarant\u00edas\u201d a la oposici\u00f3n si se sostiene el mandato de represi\u00f3n e intimidaci\u00f3n y se prolonga indefinidamente el estado de sitio. C\u00f3mo mencionar la palabra \u201cgarant\u00eda\u201d a tiempo que se aplasta al movimiento sindical y no se deroga la orden de disparar contra las masas estudiantiles, impartida por quien hoy es el Comandante del Estado Mayor Conjunto. C\u00f3mo creer en \u201cgarant\u00edas\u201d cuando bandas mercenarias recorren campos y ciudades asesinando dirigentes de la oposici\u00f3n revolucionaria y la militarizaci\u00f3n de la vida del pa\u00eds no se detiene sino que se incrementa; cuando se est\u00e1 confeccionando en los costureros del clientelismo turbayista una reforma constitucional, que es una mortaja para el entierro de tercera que la oligarqu\u00eda prepara a las \u00faltimas atribuciones de los cuerpos representativos y a los \u00faltimos vestigios del derecho de defensa del acusado de su justicia de clase, y cuando el mismo Jefe de Estado acaba de citar el Congreso a sesiones extras con el objeto de hacer aprobar una reforma electoral por la cual se pretende que el bipartidismo tradicional excluya del derecho del sufragio a las otras corrientes pol\u00edticas. Solo como escarnio del lenguaje se puede aceptar esta promesa hecha por el Presidente de la Rep\u00fablica. A lo sumo, si el \u201cmandato de demagogia\u201d ofrece \u201cgarant\u00edas\u201d a la oposici\u00f3n, entiende por tal oposici\u00f3n exclusivamente a las consabidas disidencias t\u00e1cticas que de cuando en cuando llevan a cabo sectores integrantes y afines a los partidos liberal y conservador.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la noche llega el d\u00eda. A la confusi\u00f3n la sigue la claridad y a la dispersi\u00f3n la unidad. Son ciclos vitales de la existencia. Las contradicciones no se resuelven mientras no se hayan expresado a plenitud. Por ello es conveniente que el r\u00e9gimen que mancilla a Colombia se cubra a s\u00ed mismo de oprobio con sus actos brutales y grotescos; y a\u00fan falta del proceso hasta que se vea el fondo del abismo. Colombia tendr\u00e1 tiempos sombr\u00edos. No sabemos si por un par de a\u00f1os, un lustro, una d\u00e9cada o m\u00e1s, pero gracias a estas dificultades el proletariado colombiano saldr\u00e1 de su postraci\u00f3n, comprender\u00e1 que su porvenir es antag\u00f3nico con la sociedad a la cual viste y alimenta a costa de su desnudez y de su desnutrici\u00f3n, buscar\u00e1 para fortalecerse el acercamiento con las clases y fuerzas que no le sean hostiles y sobre la victoria de la naci\u00f3n emancipada erigir\u00e1 su amable gobierno, su faz risue\u00f1a y grata palpitar\u00e1 en los corazones de millones de obreros y campesinos y del resto de gentes honradas que supieron ganarse el privilegio de ser libres. Y ellos ser\u00e1n los \u00fanicos y verdaderos h\u00e9roes de la prosperidad y la grandeza de la naci\u00f3n respetada y respetable en el concierto universal. Ese d\u00eda amanecer\u00e1 sobre Colombia y con el aliento de esta esperanza revolucionaria lucharemos y venceremos. Manuela Beltr\u00e1n rasg\u00f3 y pisote\u00f3 los edictos del rey y prendi\u00f3 la llamarada que achicharr\u00f3 en Am\u00e9rica al imperio de su majestad. Los insurrectos de hoy rasgar\u00e1n y pisotear\u00e1n los tres mandatos del nuevo virrey y no habr\u00e1 oc\u00e9anos con que apagar el incendio de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Vincul\u00e9monos a las masas para impulsar el frente<\/p>\n<p>Las condiciones son excelentes para fraguar la unidad del pueblo colombiano. Las innumerables batallas de masas adelantadas en 1976 por obreros, campesinos, estudiantes y otras fuerzas populares reflejan el descontento generalizado con la situaci\u00f3n imperante. Muchas de ellas mantuvieron en jaque al gobierno durante largos per\u00edodos, como el paro de los m\u00e9dicos del ICSS, quienes, con el c\u00e1lido apoyo de la clase obrera, pusieron en primer plano nacional el problema del recorte de los derechos de contrataci\u00f3n y organizaci\u00f3n del movimiento sindical, que excandece y subleva a los trabajadores del pa\u00eds. Y demostraron c\u00f3mo hasta las capas medias de la poblaci\u00f3n est\u00e1n dispuestas a utilizar formas de lucha reservadas por lo regular al proletariado. Cierto que la reacci\u00f3n logr\u00f3 retomar la iniciativa y varias de esas peleas terminaron perdi\u00e9ndose, pero s\u00f3lo moment\u00e1neamente, ya que los motivos que las originaron no han desaparecido y, por el contrario, tienden a agravarse. De otra parte, haciendo cola hay nuevas contiendas sociales que a su vez son reediciones de viejas anomal\u00edas y atropellos, entre las que se destacan las luchas anunciadas por los obreros petroleros y los servidores de la docencia que levantan desde ya la simpat\u00eda y la solidaridad de la masa asalariada y del pueblo en general. Los campesinos tambi\u00e9n vienen prepar\u00e1ndose y reorganiz\u00e1ndose para afrontar la ofensiva de terratenientes, gamonales y funcionarios, y para proseguir por el camino abierto en 1971 por los valerosos invasores de latifundios. A los combates de obreros, campesinos y educadores se les sumar\u00e1n los de los estudiantes, vendedores ambulantes, peque\u00f1os y medianos productores y comerciantes y todas estas fuerzas marchar\u00e1n imbricadamente en pro de la causa com\u00fan. Las luchas de las masas le dar\u00e1n sustentaci\u00f3n a la unidad obrera y popular, a lo que se agrega un elemento digno de no ser olvidado, la soledad incurable de las camarillas amarillas de UTC y CTC.<\/p>\n<p>Las elecciones de1976, aunque se limitaban a renovar concejos y asambleas, exteriorizaron todo el drama que viene desarroll\u00e1ndose en la pol\u00edtica colombiana. Los partidos tradicionales ofrecieron a la vista de todos el deterioro en que se encuentran, el desgano de que est\u00e1n imbuidos, el desgaste que los afecta, la falta de vitalidad y fuerza interior, la carencia de jefes nuevos y la decrepitud de los viejos, la ausencia de ideas y programas distintos a las secas f\u00f3rmulas que han comprobado hasta el empalagamiento su da\u00f1o e inutilidad para remediar las graves dolencias de la naci\u00f3n, el cretinismo, la vulgaridad, el rid\u00edculo, la bufonada y, sobre todo, el olor a cosa podrida. Son partidos que no olvidan los antiguos rencores que los han separado hist\u00f3ricamente pero permanecen hermanados por el instinto de conservaci\u00f3n. Adem\u00e1s se hallan divididos y subdivididos en fracciones y matices que hunden su ra\u00edz en los varios feudos regionales, cuyas \u00fanicas fuentes nutricias son los puestos y los dineros que gobernadores les entregaran a dos manos, gobernadores cuyo nombramiento, a su vez, han logrado arrancarle al poder central. Convertidos en bandas de intrigantes y par\u00e1sitos los dos partidos tradicionales dependen fundamentalmente del gobierno todo poderoso, quien no solo les mantiene y sostiene sus cuadros y activistas, sino que les presta el d\u00eda de elecciones la tupida burocracia oficial convertida en carne de urna.<\/p>\n<p>En las votaciones de \u201cmitaca\u201d del a\u00f1o pasado el partido liberal, la fuerza pol\u00edtica mayoritaria de la coalici\u00f3n, se inclin\u00f3 dentro de la reyerta interna por Julio Cesar Turbay y desde\u00f1\u00f3 los requiebros que durante una intensa y agotadora campa\u00f1a le hiciera el ex presidente Lleras Restrepo. Este hecho ha puesto a funcionar los resortes del arribismo en las huestes liberales y, ante la perspectiva de que sea Turbay y no Lleras quien se apodere de la maquinaria del Estado en 1978, base de su supervivencia pol\u00edtica, los lleristas m\u00e1s ac\u00e9rrimos han corrido contritos a echarse a los pies del ex embajador en Washington. Turbay es un representante aut\u00e9ntico de las mafias, un exponente fiel de los vividores manzanillos, un producto acabado de la descomposici\u00f3n social. La prensa liberal no ha podido ocultar su desagrado por el giro de los acontecimientos y barrunta que el candidato m\u00e1s opcionado de su partido tiene puntos demasiado vulnerables. Que ser\u00e1 blanco f\u00e1cil en el certamen electoral que se avecina. Y en verdad, las agrupaciones revolucionarias, en la pr\u00f3xima contienda comicial, obtendr\u00e1n muchas m\u00e1s ventajas que las de 1974, de tener por contenedor suyo a un candidato presidencial del liberalismo, fuerza pol\u00edtica prioritaria de la coalici\u00f3n liberal-conservadora, que inspira poco o casi ning\u00fan entusiasmo, no digamos en las masas, sino aun entre sus propios correligionarios, como Turbay Ayala. El completo aprovechamiento de esta circunstancia favorable, al igual que del resto de la crisis pol\u00edtica de las clases dominantes, estar\u00e1 sujeto, repetimos, a la conformaci\u00f3n del frente unido y a la postulaci\u00f3n de un candidato \u00fanico de los partidos y agrupaciones de avanzada. Pero si esta meta no se alcanza, es indudable que la reacci\u00f3n liberal-conservadora encontrar\u00e1 respiro con el desgaste innecesario de recursos y energ\u00edas que supone para la izquierda revolucionaria los choques en los flancos con enemigos secundarios.<\/p>\n<p>Otro cariz ventajoso del panorama resultante de las elecciones de 1976 fue el hundimiento definitivo de la vieja direcci\u00f3n anapista, que torpemente insisti\u00f3 en su conducta de conciliaci\u00f3n con las contracorrientes antinacionales y antipopulares de la gran burgues\u00eda y los grandes terratenientes. Y aunque la Anapo quedo pr\u00e1cticamente desintegrada al final de los tres reveses electorales consecutivos, los de 1972, 1974 y 1976, sus principales dirigentes de izquierda, asimilando la experiencia y corrigiendo errores, han adoptado la decisi\u00f3n de rescatar su partido, reestructurarlo y vincularlo al torrente revolucionario del pueblo colombiano. Esta divisi\u00f3n tiene la caracter\u00edstica, con respecto a los otros desmembramientos anteriores del anapismo, de que agrupa las mayor\u00edas de este y concede especial importancia a la definici\u00f3n en torno de postulados ideol\u00f3gicos y program\u00e1ticos revolucionarios. Su cuarto Congreso, reunido en diciembre pasado, aprob\u00f3 un programa antiimperialista que llama a \u201cla conformaci\u00f3n del m\u00e1s amplio frente de unidad de las clases explotadas, de las organizaciones del pueblo y de los partidos y movimientos pol\u00edticos que luchan por la liberaci\u00f3n nacional, la construcci\u00f3n de un Estado nacional independiente y popular y el objetivo estrat\u00e9gico del socialismo\u201d. Igualmente con la invitaci\u00f3n al Foro de la Oposici\u00f3n Popular y Revolucionaria, a efectuarse el pr\u00f3ximo 18 de febrero, la Comisi\u00f3n Coordinadora Nacional de Anapo hace su contribuci\u00f3n efectiva y oportuna al proceso unitario en marcha. Nuestro Partido expres\u00f3 su convicci\u00f3n de que en dicho evento se deber\u00e1, a tono con las condiciones vigentes, establecer unas bases m\u00ednimas de organizaci\u00f3n, programa y reglas de escogencia del candidato presidencial, que facilite la unidad tanto con las fuerzas pol\u00edticas participantes en el Foro como la de estas con las que m\u00e1s adelante deseen coordinar esfuerzos con nosotros en la tarea de desenmascarar, combatir y derrotar en nuestro pa\u00eds al imperialismo norteamericano y a la oligarqu\u00eda vendepatria.<\/p>\n<p>Finalmente, las \u00faltimas elecciones refrendaron los progresos de la izquierda. Cabe comentarse la propensi\u00f3n a utilizar y convertir la lucha electoral en un instrumento revolucionario, al lado de otros tan v\u00e1lidos y necesarios como \u00e9ste, por parte de ciertas capas intelectuales progresistas y aun de obreros ilustrados que por lo com\u00fan ostentaban su supercher\u00eda abstencionista cual el sumo de la perfecci\u00f3n pol\u00edtica. Partidos j\u00f3venes y revolucionarios hicieron por vez primera su aparici\u00f3n en unas votaciones y tomaron contacto con el mundo exterior que los rodea. Ello redundar\u00e1 en su desarrollo, si persisten correctamente en la pr\u00e1ctica de partir de las condiciones concretas y no querer suplantarlas con la frase. El MOIR, en alianzas con el MAC y otras agrupaciones de envergadura regional, obtuvo aproximadamente 50.000 adhesiones para su acertada l\u00ednea de unidad y combate, lo que significa, a pesar de la cifra, un notorio crecimiento. Sin embargo, tambi\u00e9n nos falta mucho contacto con el mundo exterior, particularmente con las grandes masas de obreros y campesinos, \u00fanica veta de nuestros recursos materiales y de nuestra riqueza espiritual. De la urgencia que tenemos de subsanar esta debilidad brota la m\u00e1s fundamental de todas nuestras consignas: la vinculaci\u00f3n estrecha con el pueblo y sus luchas. No solo con los sectores avanzados de la clase obrera, sino especialmente con sus destacamentos atrasados y las amplias masas campesinas. La situaci\u00f3n del pa\u00eds exige en ese sentido un esfuerzo tit\u00e1nico de todos y cada uno de los militantes y simpatizantes del MOIR. Sin este paso no venceremos las vacilaciones de nuestros aliados, no acercaremos a la posici\u00f3n consecuentemente unitaria a las fuerzas susceptibles de hacerlos y el frente se nos quedar\u00e1 escrito en el papel.<\/p>\n<p>Somos partidarios de soluciones positivas<\/p>\n<p>Capitulo aparte merece la conducta del Partido Comunista de Colombia; en las elecciones pasadas no ahorr\u00f3 invectiva ni falacia para combatir a nuestro partido, descuidando incluso el ataque a otros enemigos de mayor peso, de peso econ\u00f3mico, claro est\u00e1. El llamamiento de su semanario al pueblo al final del debate lo dice todo: No vote por los estafadores del MOIR. Y es curioso. Despu\u00e9s su secretario general amonest\u00f3 sobre los brotes sectarios que han ido apareciendo internamente. La direcci\u00f3n promueve el sectarismo y luego reprende a la militancia por dej\u00e1rselo promover. Pero esto es harina de otro costal. Lo importante es precisar que las discrepancias surgidas entre las dos organizaciones respecto a la interpretaci\u00f3n y postura ante el gobierno de L\u00f3pez, y al criterio y aplicaci\u00f3n de las normas democr\u00e1ticas de funcionamiento del frente, agregadas a las viejas contradicciones sobre la concepci\u00f3n de los principios del movimiento comunista internacional, se han transformado en un enfrentamiento abierto y denodado que aunque, por un lado, ha contribuido a desentra\u00f1ar para muchos el contenido exacto de las reclamaciones del Partido Comunista, de otro lado obstaculiza hoy el objetivo de estructurar un solo frente de organizaciones y movimientos pol\u00edticos contrapuesto a la dictadura liberal-conservadora imperante.<\/p>\n<p>Posteriormente a la Conferencia de Partidos Comunistas de Am\u00e9rica Latina, que tuvo lugar en La Haban en junio de 1975, en Colombia se plante\u00f3 por primera vez que el respaldo a Cuba era arco toral del frente unido. Si consideramos las diferencias en torno a los problemas internacionales, resulta simple entender que tal petici\u00f3n no es m\u00e1s que la supeditaci\u00f3n de la unidad al reconocimiento impl\u00edcito de la Pol\u00edtica de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. La f\u00f3rmula que acordaron el MOIR, el MAC y el Partido Comunista sobre estos problemas en 1974, y que se consign\u00f3 en el programa de la UNO, fue la siguiente: \u201cAbogar por las relaciones diplom\u00e1ticas, comerciales y culturales con todos los pa\u00edses del mundo con base en la igualdad, el respeto mutuo y el beneficio rec\u00edproco. Solidarizarnos con todos los pueblos que luchan por la defensa de su soberan\u00eda y contra la opresi\u00f3n extranjera, por la revoluci\u00f3n y el socialismo y consolidar una aut\u00e9ntica cooperaci\u00f3n econ\u00f3mica latinoamericana, sin intervenci\u00f3n del capital extranjero imperialista\u201d. Un compromiso as\u00ed ser\u00eda una soluci\u00f3n positiva que desentrabar\u00eda el proceso hacia la creaci\u00f3n de un solo frente, teniendo en cuenta las m\u00faltiples facetas de la situaci\u00f3n nacional e internacional y la autonom\u00eda ideol\u00f3gica y organizativa de las respectivas fuerzas aliadas. Sobre la otra condici\u00f3n expuesta \u00faltimamente por el Partido Comunista de respaldo a la CSTC, el MOIR tambi\u00e9n ha dado soluci\u00f3n positiva: la de que para la discusi\u00f3n y el entendimiento se parta de la pol\u00edtica de unidad sindical, aprobada por miles de trabajadores en los encuentros de 1972 y 1973 y en el Encuentro Nacional Obrero del 12 de octubre de 1973, con el concurso de la misma CSTC. La insistencia en requisitos excluyentes y en el rechazo a condiciones aceptables para todas las fuerzas interesadas en la uni\u00f3n, no puede encubrir m\u00e1s que el rec\u00f3ndito prop\u00f3sito de sabotaje a la lucha que se dice defender.<\/p>\n<p>Los esfuerzos de nuestro Partido por el logro del m\u00e1s amplio frente unitario de la revoluci\u00f3n colombiana nadie, con honradez, conseguir\u00e1 ponerlos en tela de juicio. As\u00ed como hemos estado dispuestos a hacer concesiones para facilitar la participaci\u00f3n en el frente de las m\u00e1s dis\u00edmiles fuerzas pol\u00edticas, y las hemos hecho, en aras de la revoluci\u00f3n, con la misma entereza defendemos unos principios b\u00e1sicos m\u00ednimos, sin los cuales la alianza ser\u00eda una amalgama oportunista, incompatible con los intereses de las clases oprimidas. Las exigencias sectarias y antidemocr\u00e1ticas, las actitudes desp\u00f3ticas, el chovinismo, el halago, la intriga y la calumnia son m\u00e9todos contrarrevolucionarios que las masas repudian. Quienes a ellos se acojan para hacer carrera probablemente ganar\u00e1n la adulaci\u00f3n de unos cuantos advenedizos, pero nunca el cari\u00f1o ni el respeto de las mayor\u00edas revolucionarias. Obremos conforme a este convencimiento y trabajemos incansablemente por la unidad del pueblo.<\/p>\n<p>Notas:<br \/>\n1) Alianza Popular Colombiana, enero de 1977 (p\u00e1g. 2)<br \/>\n2) Voz Proletaria, abril 14 de 1976.<br \/>\n3) Tribuna Roja, No. 10. octubre de 1973.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Comisi\u00f3n Coordinadora Nacional de Anapo ha convocado para el pr\u00f3ximo 18 de febrero el Foro de la Oposici\u00f3n Popular y Revolucionaria y a \u00e9l ha citado a todas las organizaciones pol\u00edticas y gremiales susceptibles de participar, en las condiciones actuales del pa\u00eds, en un gran frente revolucionario, sin distinciones grupistas de ninguna especie. 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