{"id":19914,"date":"2004-08-10T19:00:00","date_gmt":"2004-08-10T19:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/prueba.moir.org.co\/2004\/08\/10\/la-democracia-participativa-cronica-de-una-falacia\/"},"modified":"2004-08-10T19:00:00","modified_gmt":"2004-08-10T19:00:00","slug":"la-democracia-participativa-cronica-de-una-falacia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/la-democracia-participativa-cronica-de-una-falacia\/","title":{"rendered":"La democracia participativa: CR\u00d3NICA DE UNA FALACIA"},"content":{"rendered":"<p>Por Alejandro Torres<\/p>\n<p>Desde hace m\u00e1s de una d\u00e9cada el pa\u00eds asiste al auge de la llamada democracia participativa; en su nombre se revocan mandatos, se impulsan referendos, se efect\u00faan plebiscitos, se hacen privatizaciones, se viola la ley, se aupa el federalismo. El invento, que corre parejas con la apertura, va contra el inter\u00e9s nacional, e integra la superestructura ideol\u00f3gica, jur\u00eddica y pol\u00edtica de la recolonizaci\u00f3n de Colombia.<\/p>\n<p>La novedad tom\u00f3 cuerpo en el gobierno de Belisario Betancur quien propici\u00f3 la elecci\u00f3n popular de los alcaldes, mientras permit\u00eda que el Fondo Monetario Internacional estableciera una humillante monitor\u00eda sobre el pa\u00eds. Pero su apogeo se inici\u00f3 durante el cuatrienio de Virgilio Barco.<\/p>\n<p>\u00c9ste, antes de posesionarse como presidente, le dijo al escritor Pierre Gilhod\u00e9s: \u201cLa gente piensa que me elige para administrar bien el pa\u00eds, pero lo que me va a corresponder es la reforma pol\u00edtica.\u201d Su ministro de Gobierno, el profesor Fernando Cepeda, fungiendo de campe\u00f3n de la democracia, se\u00f1al\u00f3 que la esencia del \u201creto reformista\u201d de ese cuatrienio hab\u00eda sido \u201cmodificar la correlaci\u00f3n tradicional de las fuerzas del poder en Colombia (&#8230;) hablar de la redistribuci\u00f3n del poder, potenciar a los d\u00e9biles (enpowerment, dicen los te\u00f3ricos) y para ello era esencial abrir los canales de participaci\u00f3n.\u201d(1)<\/p>\n<p>Se trataba de desbancar a los prohombres del Frente Nacional. Durante el gobierno de Barco caer\u00edan los del Partido Social Conservador, los m\u00e1s d\u00e9biles de la coalici\u00f3n. Desde entonces, hemos vivido una sucesi\u00f3n ininterrumpida de episodios claves, marcados con el objetivo de \u201cmodificar la correlaci\u00f3n tradicional de fuerzas del poder\u201d. De entre ellos destaquemos la Asamblea Constitucional de 1991; la revocaci\u00f3n por \u00e9sta de los congresistas elegidos en 1990; el juicio a Samper, incluido el procesamiento por la Corte Suprema de Justicia de los representantes a la C\u00e1mara que lo exoneraron; el fracasado referendo de Pastrana.<\/p>\n<p>La constituyente de 1991<\/p>\n<p>Casi demolido el conservatismo, Barco propuso realizar un plebiscito para suprimir de la Carta el art\u00edculo que imped\u00eda que la Constituci\u00f3n se modificara por medio de tales consultas. Los improvisados reformadores, tomando como pretexto la \u201csoberan\u00eda popular\u201d, no se paraban en consideraciones legales. A la postre, su intentona ser\u00eda declarada inconstitucional por la Corte.(2)<\/p>\n<p>El mandatario, empecinado, present\u00f3 su enmienda, en 1988, por la v\u00eda exclusiva del Congreso. En diciembre de 1989, con la reforma ya a punto, las C\u00e1maras, aplicando la medicina prescrita por el gobierno, aprobaron someter a un plebiscito la extradici\u00f3n de los colombianos, exigida por los gringos. Entonces, el promotor de la democracia participativa, mont\u00f3 en c\u00f3lera y retir\u00f3 el proyecto. Puso as\u00ed al desnudo las inconsecuencias y dobleces de sus invenciones. La democracia participativa, con sus referendos y plebiscitos, permite a los ciudadanos expresar su parecer sobre lo divino y lo humano, siempre y cuando no se alteren los designios oficiales. En 1991, una vez se hubo pactado con Pablo Escobar el fin de la ola de terror indiscriminado para que los corsarios de la apertura pudieran lanzarse sosegadamente al abordaje de Colombia, los reformadores, olvid\u00e1ndose de sus aspavientos moralistas e instigados por Bush y Gaviria, estampar\u00edan como art\u00edculo 35 de su c\u00f3digo la negativa de extraditar nacionales.<\/p>\n<p>La democracia participativa irrumpi\u00f3 definitivamente en 1990: nac\u00eda como fruto del estado de sitio; de la violaci\u00f3n de las normas establecidas; de la alteraci\u00f3n del principio b\u00e1sico de la democracia, seg\u00fan el cual, se hace lo que dictan las mayor\u00edas; de la vulneraci\u00f3n de los compromisos adquiridos; de las amenazas del Ejecutivo contra las otras dos ramas. En fin, era la instauraci\u00f3n de una dictadura lumpenizada, necesaria para demoler los logros de casi dos siglos de vida republicana y postrar el pa\u00eds a los dictados de la globalizaci\u00f3n: asaltar el mercado interno; atomizar la naci\u00f3n para hacerla presa f\u00e1cil de las multinacionales; avasallar las clases, sectores e instituciones predominantes durante la vigencia del anterior \u201cmodelo\u201d; disgregar y someter a\u00fan m\u00e1s a la clase obrera a una tiran\u00eda econ\u00f3mica y pol\u00edtica y arruinar a las dem\u00e1s capas productivas.<\/p>\n<p>Rememoremos los hechos principales. Retirada del Congreso la reforma, se inventaron la s\u00e9ptima papeleta, introducida fraudulentamente en las elecciones del 11 de marzo. El \u201cescrutinio\u201d lo hicieron los medios de comunicaci\u00f3n, que registraron el milagro de la multiplicaci\u00f3n de los votos, al contabilizar varias veces m\u00e1s papeletas de las que se imprimieron. Como anotara Francisco Mosquera, \u201cla reforma de la ley fundamental hab\u00eda comenzado&#8230;con su quebrantamiento.\u201d<\/p>\n<p>El 27 de mayo, d\u00eda de la elecci\u00f3n presidencial, se les pregunt\u00f3 a los votantes si para \u201cfortalecer la democracia participativa\u201d votaban para convocar una Asamblea que reformara la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica de Colombia. La Corte y su asustadizo presidente Jorge Carre\u00f1o Luengas, bendijeron los decretos de estado de sitio 926 y 927 que autorizaban el texto de la convocatoria y el conteo de los votos. Cedieron a las presiones del gobierno, de la prensa, y al sitio impuesto por bandas de desbandados ex integrantes de las guerrillas del M-19 y del EPL, que les recordaban los hechos dantescos del 5 y 6 de noviembre de 1985, cuando en el Palacio de Justicia ardiera la paz belisariana.<\/p>\n<p>El acogotado m\u00e1ximo tribunal convalid\u00f3 tambi\u00e9n el decreto 1926, expedido por Gaviria, el cual le confer\u00eda legalidad al acuerdo pol\u00edtico para la convocaci\u00f3n de la Asamblea Constitucional. Incluso, aprob\u00f3 m\u00e1s de lo exigido. Declar\u00f3 que la Asamblea no tendr\u00eda l\u00edmites, excepto los que ella misma, por s\u00ed y ante s\u00ed, se impusiera. Con esas decisiones preserv\u00f3 una mediocre existencia, porque su principal atributo, el de ejercer el control de constitucionalidad, le fue cercenado y transferido a una Corte Constitucional, entidad m\u00e1s acorde para mantener el rumbo trazado por los nuevos N\u00fa\u00f1ez.<\/p>\n<p>Francisco Mosquera, en Omnia consumata sunt, escrito de noviembre de 1990, desvel\u00f3 el alboroto innovador: \u201cAsistimos a uno de esos remezones sociales tan comunes en nuestra cr\u00f3nica republicana, que sin implicar una revoluci\u00f3n, ni siquiera un avance, precipitan, junto con el eclipse de criterios o esquemas administrativos, la ca\u00edda de los hombres que los esgrimieron y el ascenso de aqu\u00e9llos que por fuerza de las circunstancias est\u00e1n llamados a llenar el vac\u00edo\u201d; y caracteriz\u00f3 la apertura como un eufemismo tras del cual \u201clo que se esconde es la m\u00e1s grande ofensiva de colonizaci\u00f3n econ\u00f3mica sobre Colombia.\u201d Recordemos que, paralelamente a los ajetreos pol\u00edticos mencionados, el Congreso elegido el 11 de marzo, esperando que le perdonaran la vida, aprobaba febrilmente el voluminoso paquete de reformas radicado por Gaviria, el cual conten\u00eda la columna vertebral del nuevo rumbo econ\u00f3mico, pues versaba sobre los cambios internacionales, el comercio exterior, el r\u00e9gimen de inversiones extranjeras, las disposiciones financieras, el manejo de los puertos y del sistema de vivienda, el endeudamiento externo y la normativa laboral, am\u00e9n de su primera reforma tributaria. En diciembre, la tarea estaba cumplida. Para Gaviria, el trabajo del Congreso era de \u201cdimensiones hist\u00f3ricas\u201d, lo llam\u00f3 \u201cAdmirable\u201d; pocos meses despu\u00e9s lo revoc\u00f3.<\/p>\n<p>Empero, las masas se negaron a hacer de comadronas de la democracia participativa; el 9 de diciembre, d\u00eda de la elecci\u00f3n de los constituyentes, participaron apenas 3 millones 700 mil personas, la abstenci\u00f3n alcanz\u00f3 el 76%, la m\u00e1s alta desde los inicios del Frente Nacional; mientras para elegir el Congreso hab\u00edan sufragado m\u00e1s de 7 millones 600 mil. En las urnas, la revocada democracia representativa hab\u00eda doblado a la revocante participativa.<\/p>\n<p>No obstante el exiguo resultado, Gaviria y sus cong\u00e9neres han pretendido falsificar los hechos escribiendo una historia oficiosa seg\u00fan la cual, en 1990, \u201cel pueblo se volc\u00f3 a las urnas\u201d en apoyo de la emboscada neoliberal. Es propio de los portavoces de esta \u201cnueva\u201d democracia inventar \u201cfen\u00f3menos de opini\u00f3n\u201d. Por ejemplo, Pastrana, al inicio de su fracasada intentona de referendo parlote\u00f3 sobre un masivo apoyo popular a su iniciativa, expresado, seg\u00fan \u00e9l, en una avalancha de faxes y de mensajes por correo electr\u00f3nico. El peripuesto ex presentador de noticias no para mientes en que a tan necesarios avances no tiene acceso ese pueblo, al que invoca pretendiendo santificar sus tr\u00e1palas.<\/p>\n<p>De la Asamblea tan precariamente elegida formaba parte el M-19. Eso era lo que el profesor Cepeda llamaba \u201cpotenciar a los d\u00e9biles\u201d, incorporar \u201cfuerzas importantes\u201d sin representaci\u00f3n parlamentaria, para que jugaran \u201cun papel fundamental en la legitimaci\u00f3n del proceso electoral de 1990.\u201d A comienzos de 1989, dicho grupo insurrecto se hab\u00eda comprometido a desmovilizarse. El pacto contemplaba la muy participativa figura de la favorabilidad pol\u00edtica, esto es, la consagraci\u00f3n de la desigualdad de los ciudadanos ante la ley en pro de los enmontados de la v\u00edspera a los que se benefici\u00f3, entre otras gabelas, con la de inscribir un candidato presidencial que no llenaba los requisitos exigidos por la Constituci\u00f3n. Los conversos, para devolver atenciones, se alistaron de alzapuertas.<\/p>\n<p>Y al socaire del patrocinio gubernamental tuvieron su auge y su ca\u00edda; de su mill\u00f3n de votos y sus 19 constituyentes de 1991, pasaron en 1994, a un rotundo fracaso electoral, y eso que recurrieron a la operaci\u00f3n avispa que supuestamente abominaban como expresi\u00f3n del clientelismo. Ahora, el referendo pastranista, con revocatoria del Congreso, patrocinio del Ejecutivo, lista \u00fanica, voto obligatorio y \u201cmedios\u201d, sac\u00f3 nuevamente a la palestra a los voceros sup\u00e9rstites de esta tendencia, con Antonio Navarro a la cabeza, quienes en uniforme de futbolistas y entrenados por Cepeda hijo, se dispusieron a emprenderla de nuevo a las patadas contra la norma escrita, a nombre de la \u00e9tica falsa que ostenta la c\u00fapula oficial<\/p>\n<p>Volviendo a la Constituyente, \u00e9sta fue presidida por los conspicuos voceros de la manguala ensamblada por Gaviria. Conformaron una presidencia colegiada: por los emergentes del liberalismo, Serpa; por los colaboracionistas, Navarro; \u00c1lvaro G\u00f3mez, por los ultramontanos. En su elecci\u00f3n privaron los particulares c\u00e1nones de la democracia participativa, se violent\u00f3 el cuociente electoral, sistema aprobado en el reglamento de la Asamblea y estatuido por la Constituci\u00f3n para elegir cualquier cuerpo con un n\u00famero plural de miembros. No importaba atropellar los elementales derechos de las minor\u00edas, el todo era propinarle un golpe m\u00e1s al acontecido social-conservatismo.<\/p>\n<p>Entre el 5 de febrero y el 4 de julio de 1991, los asamble\u00edstas del Centro de Convenciones Gonzalo Jim\u00e9nez de Quesada, maquilaron una nueva Constituci\u00f3n. Fabricaron, como piedras angulares de la naciente \u201cdemocracia\u201d, una lista de preceptos jur\u00eddico-pol\u00edticos, apenas comparable con \u201cel mare m\u00e1gnum de f\u00f3rmulas abstractas\u201d que compon\u00edan los \u201cbienes morales\u201d de la Mam\u00e1 Grande, la estrafalaria matrona del cuento de Garc\u00eda M\u00e1rquez. Seg\u00fan el relato, en el patrimonio de \u00e9sta figuraban desde la soberan\u00eda nacional y los partidos tradicionales hasta la pureza del lenguaje y el peligro comunista; a ello, los constituyentes, le sumar\u00edan la rep\u00fablica unitaria descentralizada, la federalizaci\u00f3n, la soberan\u00eda popular, la internacionalizaci\u00f3n de la econom\u00eda, la corte constitucional, la fiscal\u00eda general de la naci\u00f3n, la circunscripci\u00f3n nacional, la sociedad civil, el libre desarrollo de la personalidad, los derechos de los humanos, la dosis personal, la justicia ind\u00edgena, la acci\u00f3n de tutela, los jueces de paz, el derecho de petici\u00f3n, el desarrollo sostenible y el ambiente sano, el mantenimiento de la paz&#8230;con justicia social.<\/p>\n<p>En el nuevo legado tambi\u00e9n ocupan primer\u00edsimo lugar las \u201cformas de participaci\u00f3n democr\u00e1tica\u201d: el voto, el plebiscito, el referendo, la consulta popular, el cabildo abierto, la iniciativa legislativa y la revocatoria del mandato. \u00c9stas se consignan, \u201ccon vocaci\u00f3n de eternidad\u201d, en los art\u00edculos 103 a 107; sin embargo, ya en el 170 se dictamina que los referendos \u201cno proceden\u201d sobre las leyes aprobatorias de tratados internacionales, ni sobre el presupuesto ni en lo referente a materias fiscales o tributarias; es decir, tal artera democracia no procede en lo ata\u00f1edero a la soberan\u00eda de la patria, ni a las condiciones de vida del pueblo y de los productores nacionales. Con ella sucede igual que con el \u201cEstado Mayor de las libertades\u201d (la libertad personal, de prensa, de palabra, de asociaci\u00f3n, de reuni\u00f3n de ense\u00f1anza, de culto, etc.) de que hablara Marx al analizar la Constituci\u00f3n francesa de 1848: \u201cCada art\u00edculo de la Constituci\u00f3n contiene, en efecto, su propia ant\u00edtesis, su propia c\u00e1mara alta y su propia c\u00e1mara baja. En la frase general, la libertad; en el comentario adicional, la anulaci\u00f3n de la libertad. Por tanto, mientras se respetase el nombre de la libertad y s\u00f3lo se impidiese su aplicaci\u00f3n real y efectiva \u2013por la v\u00eda legal se entiende-, la existencia constitucional de la libertad permanec\u00eda \u00edntegra, intacta, por mucho que se asesinase su existencia com\u00fan y corriente.\u201d (3)<\/p>\n<p>En lo que hace a la \u201cconsulta popular\u201d, seg\u00fan los entibadores de la reforma de 1991, \u201csu esp\u00edritu\u201d se orienta principalmente al \u00e1mbito local, con el fin de \u201clograr una mayor eficiencia en la prestaci\u00f3n de los servicios b\u00e1sicos y en la administraci\u00f3n en general, transfiriendo la responsabilidad a la ciudadan\u00eda para que ella responda de sus propias demandas.\u201d(4) O sea, que sirve para profundizar la descentralizaci\u00f3n con el prop\u00f3sito de que los fiscos locales atiendan, entre otras cosas, la educaci\u00f3n y la salud, para que el centro no distraiga un solo peso del objetivo de \u201chonrar\u201d la deuda externa. A esto le ponen, adem\u00e1s, un enervante ropaje ideol\u00f3gico, seg\u00fan el cual \u201cel ego\u00edsmo es el sello caracter\u00edstico de la especie\u201d, a la poblaci\u00f3n le interesan ante todo las cosas cotidianas y s\u00f3lo luego de la b\u00fasqueda del bienestar personal mira por las dificultades de sus connacionales. Que las gentes se reduzcan a las miserias de la rutina local, que se embrutezcan pensando s\u00f3lo en lo cotidiano, que crean que sus carencias tendr\u00e1n fin si separan del pa\u00eds a su ciudad o a su regi\u00f3n.<\/p>\n<p>In\u00fatil pretensi\u00f3n la de regresar al aislamiento medieval que la propia democracia burguesa enterr\u00f3 por siempre, en su af\u00e1n de conformar la naci\u00f3n que permitiera crear un mercado interior para el capital. Por el contrario, los pueblos defender\u00e1n los nexos con sus compatriotas y su naci\u00f3n. Y la expansi\u00f3n imperialista, al esparcir hasta los confines del mundo sus deslumbrantes desarrollos y las mismas dolencias, antes que al enconchamiento los incitar\u00e1 a buscar, allende las fronteras, un lenguaje com\u00fan y una lucha com\u00fan, como lo planteara Francisco Mosquera.<\/p>\n<p>En el atiborrado art\u00edculo 103 se estableci\u00f3 que el gobierno patrocinar\u00eda \u201cmecanismos democr\u00e1ticos de representaci\u00f3n en las diferentes instancias de participaci\u00f3n\u201d. El postulado se refiere ante todo a las celebrad\u00edsimas organizaciones no gubernamentales, ONG, que tambi\u00e9n suelen denominarse de la \u201csociedad civil\u201d, las cuales desde entonces proliferan y constituyen la nueva clientela de los que se precian de sepultureros del clientelismo. Una nueva mesocracia que, sin que nadie la elija, se arroga la representaci\u00f3n de \u00e9ste o aqu\u00e9l sector. Sus voceros alardean de apol\u00edticos y se escudan en el hast\u00edo general con la antigua casta pol\u00edtica, pero destilan hiel sobre las \u201cnuevas ideolog\u00edas que pretendieron reemplazar las tradicionales.\u201d Un doble cometido: de un lado, aprovechar la creciente inconformidad para apuntalar la casta emergente y, de otro, evitar la materializaci\u00f3n del fantasma revolucionario. A cambio, el Estado les dispensa contratos y contraticos y los recomienda para las n\u00f3minas y las becas de las fundaciones de las multinacionales. Sus te\u00f3ricos llaman a esto pasar de la democracia pol\u00edtica a la social, en la que \u201cel individuo es tomado en consideraci\u00f3n en la diversidad de sus status y papeles espec\u00edficos, por ejemplo como padre y como hijo, como c\u00f3nyuge, como empresario y como trabajador, como maestro y como estudiante; y tambi\u00e9n como m\u00e9dico y enfermo, como oficial y como soldado, como administrador y como administrado, como productor y consumidor, como gestor de servicios p\u00fablicos y como usuario, etc.\u201d(5) \u00a1Que la democracia reine entre los c\u00f3nyuges y entre m\u00e9dicos y enfermos, que los usuarios de los servicios p\u00fablicos tengan hasta sus \u201cvocales de control\u201d, que el pueblo embote su mente en esos escarceos y no columbre la dictadura que le han impuesto!<\/p>\n<p>Otra enga\u00f1ifa es la de la participaci\u00f3n de los trabajadores en la propiedad accionaria de las empresas por privatizar, consagrada en la Carta de 1991, en su interminable cap\u00edtulo de los derechos, cuya extensi\u00f3n es apenas equiparable con la ruina esparcida por toda la geograf\u00eda patria desde los d\u00edas del \u201crevolc\u00f3n\u201d. El emplasto pretend\u00eda sustraer a los empleados de la lucha contra la privatizaci\u00f3n, como pronto suceder\u00eda en Alcalis de Colombia. Algunos figurones sindicales se prestaron a la trama. Por ejemplo, el se\u00f1or Angelino Garz\u00f3n, nuevo ministro del Trabajo, a nombre de un llamado sindicalismo socio-pol\u00edtico, propuso que los trabajadores participaran en la \u201cpropiedad, cogesti\u00f3n y en las utilidades de las empresas\u201d para \u201cejercer la democracia participativa en la vida econ\u00f3mica del pa\u00eds\u201d; que frente a la huelga se estimularan \u201cmecanismos de concertaci\u00f3n y autocontrol sindical (&#8230;) para evitar que se convierta en factor de desestabilizaci\u00f3n pol\u00edtica de la vida democr\u00e1tica de un pa\u00eds\u201d, y que las \u201cpr\u00e1cticas como el di\u00e1logo, la negociaci\u00f3n, la concertaci\u00f3n y la participaci\u00f3n de los trabajadores en la gesti\u00f3n de las empresas, conllevan, en la vida real, a que la huelga no pase de ser un derecho escrito en la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica.\u201d (6)<\/p>\n<p>\u00a1Que la huelga no pase de ser un \u201cderecho escrito en la Constituci\u00f3n pol\u00edtica\u201d para que no se convierta en \u201cfactor de desestabilizaci\u00f3n de la vida democr\u00e1tica.\u201d! \u00a1Que el obrerismo trueque tan insustituible herramienta por una miserable participaci\u00f3n del cero punto algo por ciento en las acciones que controlan los amos del capital, y por las cuales les cobran a los trabajadores el cien por ciento de sus prestaciones!<\/p>\n<p>En desarrollo del art\u00edculo 56 crearon la participante Comisi\u00f3n Permanente de Concertaci\u00f3n de Pol\u00edticas Laborales y Sociales. En ella, patronos y funcionarios fingen escuchar atentamente a los voceros de los despose\u00eddos; luego, el gobierno les participa las decisiones tomadas en su contra. Accidentalmente, tambi\u00e9n se les invita a otros \u201cescenarios\u201d participativos, como sucedi\u00f3 con las recientes \u201cmesas de concertaci\u00f3n\u201d, acordadas como consecuencia del fracaso de Pastrana en la revocatoria del Congreso y en las que se planificar\u00eda agilizar la refrendaci\u00f3n por las C\u00e1maras de las exigencias del Fondo Monetario. No sobra decir que fue s\u00f3lo el pretendido vapuleo al parlamento lo que lleg\u00f3 a poner en duda la aprobaci\u00f3n de la \u201cagenda\u201d fondomonenarista; antes de eso, a la inmensa mayor\u00eda de los \u201cpadres de la patria\u201d, ni les pasaba por la mente semejante desacato.<\/p>\n<p>Andr\u00e9s juega a la democracia directa<\/p>\n<p>El golpe de mano de Pastrana, pretend\u00eda, como el de Gaviria en 1991, \u201capartar a las C\u00e1maras\u201d y \u201cempeque\u00f1ecer a la dirigencia pol\u00edtica\u201d; convertir el Senado en un concili\u00e1bulo de 70 miembros controlado f\u00e1cilmente por el Ejecutivo, ya que en una \u201cdemocracia directa y medi\u00e1tica\u201d, como la defini\u00f3 el gobierno en su exposici\u00f3n de motivos, la mayor\u00eda de sus miembros le deber\u00edan su elecci\u00f3n a aqu\u00e9l y a los medios de comunicaci\u00f3n; apuntaba a liquidar las Asambleas y minimizar los Concejos; creaba un inquisitorial Tribunal de \u00c9tica, compuesto por los presidentes de las Cortes, organismo que actuar\u00eda \u201cverdad sabida y buena fe guardada\u201d, sistema propuesto por el alvarismo en 1991 para los fallos que emitiera el Procurador en los procesos contra los funcionarios, de tal manera que \u00e9stos no se ampararan en \u201cla tarifa de pruebas y en interminables procedimientos\u201d, (7) es decir, eliminar las garant\u00edas del debido proceso y disponer al antojo de la suerte de hasta el \u00faltimo empleado; obligar a que las votaciones de los congresistas fueran p\u00fablicas para someterlos a un r\u00e9gimen de chantaje e intriga permanentes. (8)<\/p>\n<p>A escaso un mes del histri\u00f3nico lanzamiento televisivo, la maniobra empez\u00f3 a hacer agua. Primero, porque la ciudadan\u00eda capt\u00f3 que la m\u00fasica que animaba la danza de la corrupci\u00f3n se tocaba en la Casa de Nari\u00f1o y, segundo, porque el bebedizo que se le quer\u00eda hacer tragar al Congreso, especialmente a las reconstituidas mayor\u00edas liberales, era demasiado ponzo\u00f1oso. El impenitente se\u00f1or Cepeda, padre, lo expres\u00f3 de la siguiente manera: \u201cEl liberalismo, siendo mayor\u00eda, no puede escamotear esa apelaci\u00f3n al pueblo. Y mientras ese proceso pol\u00edtico se desenvuelve, tiene que mostrar \u2013con sentido de Estado- que cumple ejemplarmente sus responsabilidades en el Congreso con respecto a la agenda econ\u00f3mica.\u201d(9) Esto es, que a pesar de que los de la \u201coposici\u00f3n patri\u00f3tica\u201d postularon que \u00e9sta consist\u00eda en apoyar al gobierno en lo referente a la econom\u00eda, la paz, las relaciones internacionales, el Plan Colombia, Pastrana quiso arrebatarles incluso el Capitolio, el escenario donde plantear una que otra discrepancia. Luego del descontrol inicial y de una serie de propuestas hechas a topa tolondro, como la de instituir el sistema parlamentario o la de citar una Asamblea Constituyente, la \u201coposici\u00f3n\u201d descubri\u00f3 el secreto que la sacar\u00eda del embrollo: revocar al revocador.<\/p>\n<p>Y ah\u00ed fue Troya. El edificio amenaz\u00f3 con ven\u00edrseles encima a todos, a villanos y a \u201cgentes de bien\u201d. Unos pocos ejemplos bastan. Las calificadoras de riesgo, que en medio del desorden, orientaron a sus fondos de inversi\u00f3n para que se alzaran con unas buenas divisas, equipararon el referendo con Frankestein. La gran prensa, que hab\u00eda hab\u00eda recibido alborozada la iniciativa, se desbord\u00f3. Carlos Lleras, el editorialista de Santodomingo en El Espectador, anot\u00f3 que era dif\u00edcil hallar \u00e9poca m\u00e1s convulsionada \u201ccon una peor direcci\u00f3n del Estado\u201d e \u201cignorancia total del arte de gobernar\u201d; que el referendo \u201cni se estudi\u00f3 bien (&#8230;) ni se redact\u00f3 con t\u00e9cnica (&#8230;) ni se pens\u00f3 en las consecuencias de la propuesta de revocar el Congreso\u201d. El Tiempo clam\u00f3: \u201ctoda la nave est\u00e1 en peligro de irse a pique (&#8230;) es el pa\u00eds pol\u00edtico arruinando al pa\u00eds nacional\u201d, y no se puede \u201csacrificar un pa\u00eds para pulir un verbo. El verbo revocar\u201d. Los generales de todas las Armas le notificaron a su comandante en jefe que por m\u00e1s ilegal que fuera la revocatoria del jefe del Estado, de todas formas el gobierno quedar\u00eda en interinidad. Hasta se alcanz\u00f3 a firmar, por los \u201cnotables\u201d, una declaraci\u00f3n llamando al Gobierno y al Congreso, a partidos y movimientos, a \u201cponer el bien com\u00fan por encima de cualquier otro inter\u00e9s\u201d y urgi\u00e9ndolos a \u201cencontrar un Gran Acuerdo Nacional que incluya a todos los sectores de la sociedad\u201d. Se entiende por \u201cel bien com\u00fan\u201d, claro est\u00e1, el de los due\u00f1os del capital, firmantes de la epistola, aunque tambi\u00e9n la rubricaran algunos representates de quienes por lo com\u00fan no tienen bienes. En la noche del 26 de mayo, menos de dos meses despu\u00e9s de iniciada su intentona de golpe, el apocado presidente comunic\u00f3 a los colombianos: \u201cEl gobierno no va a insistir en las elecciones anticipadas del Congreso.\u201d Claro que cay\u00f3 como tentetieso, porque, adem\u00e1s de Gaviria, reforz\u00f3 su gobierno con los herederos de las \u201ccasas\u201d L\u00f3pez y Santos; lentejismo s\u00ed, pero de mejor familia.<\/p>\n<p>A prop\u00f3sito, no le faltaba raz\u00f3n al jurisperito Julio C\u00e9sar Turbay Ayala, al decir que las revocatorias del Congreso y la del Presidente eran \u201cilegales aunque inmensamente populares\u201d. En realidad lo establecido en la Constituci\u00f3n y en las leyes 131 y 134 de1994, reglamentarias del \u201cvoto program\u00e1tico\u201d y de los \u201cmecanismos de participaci\u00f3n ciudadana\u201d, respectivamente, es que la revocatoria s\u00f3lo \u201cprocede\u201d para alcaldes y gobernadores. Aparte de alegatos jur\u00eddicos sobre que para revocar un mandato primero hay que conferirlo, la verdad es que el tema tiene \u201csu c\u00e1mara alta y su c\u00e1mara baja\u201d y se ha venido manejando con arreglo a las circunstancias pol\u00edticas, es decir, sin normas, que es la norma de la democracia participativa.(10)<\/p>\n<p>El relevo en M\u00e9xico<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 obliga al c\u00edrculo emergente a lanzarse reiteradamente contra quienes han servido bien a los pulpos imperiales y a los magnates nativos a lo largo del siglo? En la primera etapa de su dominaci\u00f3n neocolonial los gringos se apoyaron en los grandes terratenientes y la gran burgues\u00eda intermediaria, cuya expresi\u00f3n pol\u00edtica era la alianza liberal-conservadora, que controlaba f\u00e9rreamente el Estado, como lo dijo el MOIR desde su nacimiento. Los monopolios imperialistas requer\u00edan tomar el control del mercado interior de los dem\u00e1s pa\u00edses para darle curso a la explotaci\u00f3n de la mano de obra, la venta de sus mercanc\u00edas, la colocaci\u00f3n de sus capitales, la extracci\u00f3n de las materias primas. En t\u00e9rminos generales, aqu\u00e9llos produc\u00edan para el mercado interior de un pa\u00eds o m\u00e1ximo para el de un reducido n\u00famero de pa\u00edses lim\u00edtrofes. Era la \u00e9poca en que los gringos \u201cchupaban el nectar con algunas consideraciones.\u201d (11) Esta etapa se inici\u00f3 en el mundo luego del espantoso crac de 1929, hecho que llev\u00f3 a los te\u00f3ricos de las metr\u00f3polis a olvidar sus a\u00f1osas ideas sobre que los fen\u00f3menos de superproducci\u00f3n y paro dentro del capitalismo los solucionaba el mercado y decidieron que \u201cde aqu\u00ed en adelante el Estado, cual supremo regulador, habr\u00e1 de interferir con el objeto de acrecentar la demanda y promover las inversiones, sin pararse en pelillos o reparar en faltantes y descubiertos&#8221;.(12) Fueron d\u00e9cadas de simbiosis entre los amos imperiales, las mencionadas clases y el Estado.<\/p>\n<p>Pero el advenimiento de la gigantesca concentraci\u00f3n de capitales, caracter\u00edstica de las \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo, facilitada por la centralizaci\u00f3n de las decisiones que han permitido los grandiosos desarrollos tecnol\u00f3gicos; la necesidad de rebajar los costos, de disponer al instante de los recursos para orientarlos al servicio de las necesidades de la m\u00e1s vasta disputa global, terminaron agrietando sin remedio las antiguas relaciones (13). A los conglomerados se les hicieron estorbosas hasta las menudencias cepalinas: \u201csus t\u00edmidas medidas arancelarias, sus escasos subsidios, sus cortos est\u00edmulos, su sustituci\u00f3n de importaciones, sus certificados de abono tributario, sus cr\u00e9ditos de fomento, etc.\u201d (14) Les hab\u00eda llegado la hora a los oligarcas criollos de ser menos socios y m\u00e1s vasallos; y los jefes de la coalici\u00f3n liberal-conservadora deb\u00edan desalojar, porque el mando lo asumir\u00edan personajes d\u00f3ciles y f\u00e1cilmente intercambiables como los j\u00f3venes posgraduados de Harvard. A \u00e9stos, para llevar a cabo la empresa, en el campus se les dot\u00f3 de nuevos y sinuosos arreos: cruzadas contra la corrupci\u00f3n y el narcotr\u00e1fico; defensa de los derechos de los humanos, encomendada a los propietarios de maquilas; ostracismo para los chafarotes, a quienes antes les donaban las c\u00e1maras de tortura para prevenir el comunismo; protecci\u00f3n del medio y utilizaci\u00f3n proclive de los medios.<\/p>\n<p>Los recientes sucesos de M\u00e9xico, corresponden a estas mismas tendencias. La derrota del Partido Revolucionario Institucional, PRI, luego de 70 a\u00f1os de indiscutido dominio, la precedi\u00f3 una abierta campa\u00f1a en su contra, orquestada por los Estados Unidos, lo cual luce inconcebible dada la sujeci\u00f3n casi sin sombras de la casta dirigente mexicana a la Casa Blanca. La edici\u00f3n del hebdomadario The Economist, de la semana anterior a las elecciones, contribuy\u00f3 a despejar las dudas: \u201cAunque la vieja red de conexiones pol\u00edticas est\u00e1 siendo desatada nudo a nudo, a\u00fan existe, (&#8230;) Zedillo (&#8230;) no toc\u00f3 el coraz\u00f3n del sistema. Un signo de esto es su rescate de varias industrias y bancos (&#8230;) Otro fracaso en la lidia contra el sistema, es la persistencia de monopolios o cuasi monopolios en \u00e1reas tales como las telecomunicaciones, la cerveza y el cemento. Aunque el gobierno est\u00e1 atestado con j\u00f3venes tecn\u00f3cratas brillantes, como el mismo Zedillo, ellos chocan con los miembros de la vieja guardia quienes creen en la protecci\u00f3n de los campeones nacionales.\u201d<\/p>\n<p>A los magnates del globo no les bast\u00f3 la entrega que les hicieron de todo el norte mexicano para establecer el reino de la maquila, operado por millones de esclavos modernos; ni les fue suficiente asolar sectores enteros de la producci\u00f3n industrial y agr\u00edcola azteca, expuesta a la depredaci\u00f3n del Tratado de Libre Comercio, TLC. Ahora van por los que les ayudaron a forjar ese para\u00edso de la explotaci\u00f3n: \u201clos doce de M\u00e9xico\u201d, el grupo de \u201ccacaos\u201d indisolublemente ligados al PRI, entre ellos, los Azc\u00e1rraga, amos de la televisi\u00f3n; los Slim, zares de las telecomunicaciones; los Zambrano, due\u00f1os de Cemex, una de las m\u00e1s grandes cementeras del mundo; los Hern\u00e1ndez, magnates financieros. Todos propietarios de fortunas de miles y miles de millones de d\u00f3lares, y favorecidos con el proceso privatizador.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, Vicente Fox, quien el 1 de diciembre asumir\u00e1 el mando, ya ha ofrecido iniciar la feria de Pemex, la poderosa petrolera estatal, y del sistema el\u00e9ctrico; profundizar la autonom\u00eda de los estados y municipios; incrementar el impuesto al valor agregado y abolir la exenci\u00f3n que de \u00e9l gozan los alimentos. Y como ejemplo de la orientaci\u00f3n del relevo pol\u00edtico, mencionemos que puso a cargo de las relaciones internacionales a dos \u201cintelectuales de izquierda\u201d: Adolfo Aguilar y Jorge Casta\u00f1eda, \u00e9ste \u00faltimo, pont\u00edfice de la perniciosa \u201cnueva izquierda\u201d latinoamericana, que posa de contestataria y cuya misi\u00f3n consiste en encubrir con supuestas \u201cpol\u00edticas sociales\u201d la centuplicada explotaci\u00f3n imperialista sobre nuestros pueblos.<\/p>\n<p>No cabe duda, la democracia participativa es arma predilecta de la camarilla en ascenso para barrer o someter a\u00fan m\u00e1s a las vetustas capas dominantes de ayer, las cuales tienen demasiados intereses propios y pretenden para s\u00ed aunque sea una porci\u00f3n del mercado nacional, ya que el global, con el que las engatusaron para que avivaran la apertura, es cada vez m\u00e1s ancho pero m\u00e1s ajeno. Y aqu\u00e9llas ventajas, por decirlo de alguna manera, no les cuadran a las trasnacionales&#8230; porque las descuadran.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>Los dichos y hechos de la \u201cdemocracia participativa\u201d confirman la tesis leninista de que \u201clas formas de los Estados burgueses son extraordinariamente diversas, pero su esencia es la misma: todos esos Estados son, bajo una forma o bajo otra, pero, en \u00faltimo resultado, necesariamente, una dictadura de la burgues\u00eda\u201d; y nos persuaden de que s\u00f3lo el democratismo consecuente de los trabajadores puede establecer, en inter\u00e9s de las mayor\u00edas, mediante la instauraci\u00f3n de su propia dictadura, instituciones como las revocatorias de los elegidos. Dice tambi\u00e9n Lenin, al respecto de las inmortales ense\u00f1anzas que dejara a los obreros del mundo la Comuna de Par\u00eds, y que plasmara Marx con trazos indelebles en La guerra civil en Francia: \u201cLa completa elegibilidad y la amovibilidad en cualquier momento de todos los funcionarios sin excepci\u00f3n; la reducci\u00f3n de su sueldo a los l\u00edmites del \u2018salario corriente de un obrero\u2019: estas medidas democr\u00e1ticas, sencillas y \u2018evidentes por s\u00ed mismas\u2019, al mismo tiempo que unifican en absoluto los intereses de los obreros y de la mayor\u00eda de los campesinos, sirven de puente que conduce del capitalismo al socialismo. Estas medidas ata\u00f1en a la reorganizaci\u00f3n del Estado, a la reorganizaci\u00f3n puramente pol\u00edtica de la sociedad, pero es evidente que s\u00f3lo adquieren su pleno sentido e importancia en conexi\u00f3n con la \u2018expropiaci\u00f3n de los expropiadores\u2019 (&#8230;) es decir, con la transformaci\u00f3n de la propiedad privada capitalista sobre los medios de producci\u00f3n en propiedad social.\u201d(15)<\/p>\n<p>Afrontemos la emboscada de la falaz democracia en boga, aferr\u00e1ndonos, como el n\u00e1ufrago a la tabla, a las ense\u00f1anzas del marxismo sobre el Estado.<\/p>\n<p>Notas:<\/p>\n<p>(1) Malcolm Deas, Carlos Ossa, Coordinadores, El gobierno Barco pol\u00edtica, econom\u00eda y desarrollo social, Bogot\u00e1, Fedesarrollo-Fondo Cultural Cafetero, p\u00e1g. 49 a 78.<\/p>\n<p>(2) El art\u00edculo 218 de la Constituci\u00f3n que rigi\u00f3 hasta 1991, establec\u00eda: \u201cla Constituci\u00f3n, salvo lo que en materia de votaci\u00f3n ella dispone en otros art\u00edculos, s\u00f3lo podr\u00e1 ser reformada por un acto legislativo (&#8230;)\u201d y en el segundo inciso del mismo art\u00edculo incorpor\u00f3 el numeral 13 del plebiscito de 1957 que rezaba: \u201cEn adelante las reformas constitucionales s\u00f3lo podr\u00e1n hacerse por el Congreso, en la forma establecida por el art\u00edculo 218 de la Constituci\u00f3n.\u201d<\/p>\n<p>(3) C. Marx, El 18 brumario de Luis Bonaparte, C. Marx F. Engels, Tomo I, Obras Escogidas, Mosc\u00fa, Editorial Progreso, p\u00e1g. 420.<\/p>\n<p>(4) Pol\u00edtica Colombiana, Contralor\u00eda General de la Rep\u00fablica, 1994, Vol. IV, N\u00ba 2, p\u00e1g. 27-32, Mar\u00eda \u00c1ngela Holgu\u00edn Cuellar.<\/p>\n<p>(5) Norberto Bobbio, El futuro de la democracia, Bogot\u00e1, 1994, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, p\u00e1g. 42.<\/p>\n<p>(6) Gaceta Constitucional, N\u00ba 11, p\u00e1ginas 10, 11 y 12 del 27 de febrero de 1991; y N\u00ba 45, p\u00e1ginas 2, 3 y 4, del 13 de abril de 1991.<\/p>\n<p>(7) Gaceta Constitucional, N\u00ba 50 A, 19 de abril de 1991, p\u00e1g. 22.<\/p>\n<p>(8) Montesquieu, el ex\u00e9geta de la democracia burguesa, lo planteaba de la siguiente manera. \u201cPero cuando el cuerpo de los nobles emite los sufragios en una aristocracia, o el senado en una democracia, todo secreto ser\u00eda poco en el momento de la votaci\u00f3n, ya que se trata en este caso de prevenir intrigas.\u201d<\/p>\n<p>(9) El Tiempo, mayo 5 de 2000, Gobierno y oposici\u00f3n.<\/p>\n<p>(10) Francisco Mosquera, Resistencia Civil, Hagamos del debate un cursillo que eduque a las masas, Bogot\u00e1, Editor Tribuna Roja, 1995, p\u00e1g. 485. Refiri\u00e9ndose a la incertidumbre sembrada por el revolc\u00f3n gavirista se\u00f1ala que \u201cla norma es la falta de normas.\u201d<\/p>\n<p>(11) Ibidem, p\u00e1g. 491.<\/p>\n<p>(12) Tribuna Roja, septiembre de 1984, Causas y efectos de la \u00faltima crisis, N\u00ba 49, Francisco Mosquera.<\/p>\n<p>(13) Tribuna Roja, abril 27 de 2000, Globalizaci\u00f3n y empresas multinacionales, N\u00ba 80, p\u00e1g. 5, 6 y 7. AlfonsoHern\u00e1ndez.<\/p>\n<p>(14) Tribuna Roja, agosto 13 de 1993, La apertura no impedir\u00e1 la crisis imperialista, N\u00ba 53, p\u00e1g. 1. Francisco Mosquera.<\/p>\n<p>(15) V.I. Lenin, El Estado y la revoluci\u00f3n, Pek\u00edn, Ediciones en lenguas extranjeras, p\u00e1g. 42 y 53.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Alejandro Torres Desde hace m\u00e1s de una d\u00e9cada el pa\u00eds asiste al auge de la llamada democracia participativa; en su nombre se revocan mandatos, se impulsan referendos, se efect\u00faan plebiscitos, se hacen privatizaciones, se viola la ley, se aupa el federalismo. 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