{"id":19838,"date":"2004-08-10T19:00:00","date_gmt":"2004-08-10T19:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/prueba.moir.org.co\/2004\/08\/10\/la-maxima-distincion-que-confiere-la-universidad-nacional-le-fue-otorgada-a-jorge-enrique-robledo\/"},"modified":"2004-08-10T19:00:00","modified_gmt":"2004-08-10T19:00:00","slug":"la-maxima-distincion-que-confiere-la-universidad-nacional-le-fue-otorgada-a-jorge-enrique-robledo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/la-maxima-distincion-que-confiere-la-universidad-nacional-le-fue-otorgada-a-jorge-enrique-robledo\/","title":{"rendered":"LA M\u00c1XIMA DISTINCI\u00d3N QUE CONFIERE LA UNIVERSIDAD NACIONAL LE FUE OTORGADA A JORGE ENRIQUE ROBLEDO"},"content":{"rendered":"<p>Palabras de Jorge E. Robledo al recibir la Orden Gerardo Molina, m\u00e1xima distinci\u00f3n que otorga la Universidad Nacional. El acto se celebr\u00f3 en el Auditorio Le\u00f3n de Greiff, de Bogot\u00e1, el 21 de septiembre de 2001.<\/p>\n<p>Una buena tarde me llam\u00f3 el rector de la Universidad Nacional de Colombia, V\u00edctor Manuel Moncayo, a contarme que el Consejo Superior me hab\u00eda otorgado la Orden Gerardo Molina, en reconocimiento a mis labores acad\u00e9micas. Pero tambi\u00e9n me explic\u00f3 que en la decisi\u00f3n cont\u00f3 mi vinculaci\u00f3n a la luchas sociales del pa\u00eds, y particularmente a las del caf\u00e9 y el agro, pues este aspecto coincid\u00eda con el esp\u00edritu de dicha Orden, creada en homenaje a quien, como el acad\u00e9mico Gerardo Molina, no dej\u00f3 de fijar posici\u00f3n sobre las contradicciones generales de la sociedad de su tiempo. Antes de despedirse, el doctor Moncayo en algo me amarg\u00f3 ese momento: &#8220;Profesor \u2014me dijo\u2014 a usted le corresponde decir unas palabras en el acto en el que tambi\u00e9n se les entregar\u00e1n otras distinciones a otros profesores de la Universidad&#8221;.<\/p>\n<p>Para empezar a cumplir con la tarea encomendada, se\u00f1alo que en mi caso la Orden Gerardo Molina es, ante todo, un reconocimiento a la propia Universidad Nacional, como instituci\u00f3n. Primero, porque a lo largo de m\u00e1s de 25 a\u00f1os he disfrutado del ambiente democr\u00e1tico y de la libertad de c\u00e1tedra e investigaci\u00f3n que caracterizan a las aut\u00e9nticas instituciones educativas, dado que la ciencia y el conocimiento no pueden desarrollarse donde los profesores y los estudiantes son sometidos a cualquier forma de pensamiento oficial. Y, segundo, porque valorar mis actividades sociales y pol\u00edticas resalta la importancia de convertir el estudio en un instrumento de transformaci\u00f3n social, y m\u00e1s cuando la globalizaci\u00f3n neoliberal apunta contra los m\u00e1s elementales derechos de casi todas las personas y naciones, incluido el que quiero resaltar en este acto: que en el progreso cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico podamos aportar todos los pueblos del mundo y no, como se pretende, someterlo al monopolio de unos pocos.<\/p>\n<p>Intentar\u00e9, por tanto, hacer evidente el v\u00ednculo indisoluble que ha existido, existe y existir\u00e1 entre el progreso de la ciencia y el conocimiento, por un lado, y el de la sociedad en su conjunto, por el otro.<\/p>\n<p>En estos d\u00edas en los que tantas necedades se presentan como genialidades de los encargados de insuflar el totalitarismo del pensamiento \u00fanico, la ideolog\u00eda neoliberal suele cubrirse con un ropaje seudocient\u00edfico. Con ese prop\u00f3sito sueltan bober\u00edas que suenan bien, pero s\u00f3lo si se miran a la carrera, y que se dise\u00f1an con turbios prop\u00f3sitos. Veamos un ejemplo: que, ahora, afirman, &#8220;lo importante es el conocimiento&#8221;, lo que no les impide disminuir los aportes estatales para la educaci\u00f3n p\u00fablica y las instituciones encargadas de orientar y financiar la investigaci\u00f3n. Si las cosas no van peor en las universidades oficiales es porque le temen a la airada reacci\u00f3n de profesores y estudiantes.<\/p>\n<p>Si se\u00f1alo que la afirmaci\u00f3n de que, &#8220;ahora, lo importante es el conocimiento&#8221; constituye una necedad, es porque \u00e9ste ha sido decisivo siempre, desde que los cerebros de nuestros primeros antepasados les ordenaron a sus manos que utilizaran y crearan los primeros instrumentos, acci\u00f3n que solo pudo desarrollarse con \u00e9xito en el momento en que tuvieron el conocimiento suficiente para comprender la naturaleza de la materia que se convertir\u00eda en instrumento y de la materia sobre la que \u00e9ste se aplicar\u00eda en el trabajo. &#8220;La tecnolog\u00eda no es otra cosa que la expresi\u00f3n material del conocimiento&#8221;, explic\u00f3 el peruano Luis Guillermo Lumbreras. La diferencia entre antes y hoy no consiste, entonces, en la importancia del conocimiento, sino en que su cantidad y calidad dependen cada vez m\u00e1s de factores que superan de lejos la simple capacidad del cerebro propia de la especie, porque la inteligencia s\u00f3lo puede desarrollar todas sus potencialidades si se la respalda con mayores y mejores tecnolog\u00edas.<\/p>\n<p>El astr\u00f3nomo egipcio pudo ampliar el conocimiento sobre el universo con escas\u00edsimos recursos, diferentes a los que su propia humanidad le brindaba. Con sus ojos y su cerebro, m\u00e1s el respaldo de una buena estera sobre la cual recostarse a mirar el cielo y una sociedad con el grado de organizaci\u00f3n suficiente para sostenerle los peque\u00f1os costos de su &#8220;ocio creador&#8221;, fue suficiente. Algo parecido ocurri\u00f3 con muchos de los aportes de matem\u00e1ticos, f\u00edsicos y qu\u00edmicos. En esas calendas, el conocimiento se desarroll\u00f3 casi que s\u00f3lo a punta de cerebro. Hoy, en cambio, los astr\u00f3nomos que apenas posean su vista para trabajar poco o nada que valga la pena ver\u00e1n en el firmamento. Este hecho no puede taparse con charlataner\u00eda.<\/p>\n<p>Tan cruciales se volvieron unos instrumentos cada vez m\u00e1s poderosos en el desarrollo de la ciencias, que en los pa\u00edses capitalistas m\u00e1s desarrollados, el Estado \u2014el superpoder econ\u00f3mico por excelencia\u2014 ha debido asumir en lo fundamental su financiamiento, a la par que el pago de los muchos especialistas que se requieren. Y si eso es cierto en esas latitudes, qu\u00e9 decir en pa\u00edses como el nuestro, con una acumulaci\u00f3n de la riqueza privada tan enclenque que es incapaz de financiar la m\u00e1s peque\u00f1a investigaci\u00f3n digna de ese nombre.<\/p>\n<p>Las otras diferencias entre antes y ahora residen en el tipo de instituciones que respaldan la creaci\u00f3n y transmisi\u00f3n del conocimiento y en el n\u00famero de personas involucradas en el asunto. Hasta el feudalismo bastaron los relativamente peque\u00f1os recursos de los mecenas y las comunidades religiosas y fue suficiente con que tuvieran acceso a las letras apenas unos cuantos escogidos. Pero con el capitalismo, por lo menos en los pa\u00edses en donde se ha buscado que este crezca de verdad, se convirti\u00f3 en una necesidad del desarrollo econ\u00f3mico y social alfabetizar a todo el mundo y convertir en especialistas de la ense\u00f1anza y la investigaci\u00f3n a muchos. Si algo marc\u00f3 la caducidad hist\u00f3rica del oscurantismo medieval fue su intento por mantener la sabidur\u00eda como el monopolio de unos pocos, seleccion\u00e1ndolos, para mayor limitaci\u00f3n, por el supuesto color de su sangre o por su papel como ide\u00f3logos religiosos. Y para poder generalizar la educaci\u00f3n y seleccionar entre todos los habitantes de las naciones a los m\u00e1s capaces de correr las fronteras de la ciencia y el conocimiento, a la par que garantizarles m\u00e9todos cient\u00edficos, la naciente burgues\u00eda defini\u00f3, como una de sus pol\u00edticas m\u00e1s progresistas, la educaci\u00f3n universal, no confesional y gratuita, responsabilidad que le traslad\u00f3 al Estado, el \u00fanico capaz de pagarla. Si la educaci\u00f3n de los pueblos se les deja a lo que puedan hacer la empresa privada y la capacidad de pago de los padres de los estudiantes, y m\u00e1s en pa\u00edses pobres como Colombia, pasar\u00e1 lo que a la vista tenemos: ser\u00e1 tan mediocre como tan burdo es el truco mediante el cual, con la complicidad oficial, se convierte a cada garaje desocupado en una instituci\u00f3n educativa.<\/p>\n<p>Es dif\u00edcil encontrar una pol\u00edtica m\u00e1s regresiva que el conjunto de medidas neoliberales destinadas a privatizar la creaci\u00f3n y transmisi\u00f3n del conocimiento en todos sus niveles, as\u00ed tiendan cortinas de humo como la que espero haber despejado.<\/p>\n<p>\u00bfPero c\u00f3mo empata esto con las luchas sociales, y no s\u00f3lo por la normal indignaci\u00f3n que nos deben provocar a los dem\u00f3cratas el marginamiento, la pobreza y la miseria? El nivel de la ciencia y el conocimiento guardan una relaci\u00f3n \u2014tienen que guardarla\u2014 con el desarrollo de la producci\u00f3n industrial y agropecuaria, porque \u00e9sta es su base material y su primer objetivo, e incluso carece de sentido pugnar por los m\u00e1s altos desarrollos cient\u00edficos si se decide que la industria y el agro van a mantenerse en el atraso. Adem\u00e1s, de la riqueza que una naci\u00f3n sea capaz de crear depender\u00e1 que el Estado, e incluso el esfuerzo privado, tenga o no los recursos necesarios para poder llevar los avances cient\u00edficos y la educaci\u00f3n a su c\u00faspide, a lo que hay que sumarle la voluntad pol\u00edtica para conseguir tal prop\u00f3sito, el otro requisito indispensable. Para no dejar a las ciencias sociales y a las artes por fuera de este an\u00e1lisis, digamos que cualquier sociedad podr\u00e1 tener los antrop\u00f3logos, soci\u00f3logos, m\u00fasicos y pintores que desee&#8230; pero siempre y cuando pueda pag\u00e1rselos.<\/p>\n<p>Y para estos efectos, las luchas sociales y pol\u00edticas tienen como prop\u00f3sito definir cu\u00e1les son las orientaciones que deben establecerse para poder desarrollar ininterrumpidamente la industria y el agro y cu\u00e1l debe ser el papel del Estado en el progreso material y cultural de la sociedad, asuntos que espero haber relacionado bien con las necesidades y posibilidades del aparato cient\u00edfico y educativo. El principal problema de Colombia es que, desde hace d\u00e9cadas, pero principalmente a partir de 1990, quienes la dirigen han impuesto concepciones que no pueden entrar en contradicci\u00f3n con las que les convienen a los negocios de los extranjeros con el pa\u00eds, a las que, como mucha gracia, les suman que \u00e9stos les permitan embolsillarse las sumas suficientes para que una minor\u00eda pueda comprar los bienes de consumo que la ciencia y el trabajo for\u00e1neo s\u00ed son capaces de generar.<\/p>\n<p>Unas preguntas finales pueden ayudarme a ilustrar este an\u00e1lisis: si, como aspiran los neoliberales, Colombia debe resignarse a una econom\u00eda y una sociedad de pacotilla, \u00bfpara qu\u00e9 ciencia, educaci\u00f3n y conocimientos que no sean de la misma mediocridad? Si el m\u00e1s ambicioso sue\u00f1o de progreso material que nos quieren imponer es una industria maquiladora, la cual se limita a asumir las partes de los procesos de menor tecnolog\u00eda, \u00bfpara qu\u00e9 cient\u00edficos que les aporten a la alta qu\u00edmica, f\u00edsica o electr\u00f3nica? Si de lo que se trata es de mirarnos al ombligo, en medio de discursos de vacua universalidad, para qu\u00e9 poderosos instrumentos que nos permitan acercarnos a las estrellas o a las part\u00edculas m\u00e1s elementales? Si el pa\u00eds debe olvidarse del concepto de la seguridad alimentaria, porque los gringos han decidido producir nuestra dieta b\u00e1sica y especializarnos en cultivos tropicales, en los que la clave de la competitividad es la capacidad para aguantar hambre de los productores, \u00bfpara qu\u00e9 meternos en eso de la gen\u00e9tica de las plantas? Si el pensamiento sobre lo econ\u00f3mico y lo social lo dictan los norteamericanos que dirigen el Fondo Monetario Internacional, \u00bfnecesitar\u00e1n nuestros especialistas en estos asuntos algo m\u00e1s que espinazos bien flexibles y parlar en ingl\u00e9s? Y m\u00e1s grave a\u00fan, si logran acostumbrar a los colombianos a pertenecer a una naci\u00f3n sin aspiraciones mayores, \u00bfqu\u00e9 sentido tiene la soberan\u00eda nacional?<\/p>\n<p>La especializaci\u00f3n es un imperativo del desarrollo cient\u00edfico, econ\u00f3mico y social. Pero si \u00e9sta se convierte en un equivocado pretexto para que cada uno clave la cabeza en su plato, mientras permite que los neoliberales impongan sus paradigmas como los \u00fanicos de valor general, no solo dejaremos de ser sujetos de nuestra existencia y regresaremos a formas de relaciones entre los seres humanos y las naciones que hacen parte de la historia universal de la infamia. Tambi\u00e9n seremos cada vez m\u00e1s excluidos de la creaci\u00f3n y transmisi\u00f3n de la ciencia y el conocimiento y, a la larga, hasta facilitaremos que en estos asuntos los imperios profundicen su decadencia.<\/p>\n<p>Pero no obstante las evidentes dificultades, soy optimista en que los colombianos, y entre ellos la gente de la academia, seremos capaces de unirnos para oponerle resistencia civil a ese designio detestable.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Palabras de Jorge E. Robledo al recibir la Orden Gerardo Molina, m\u00e1xima distinci\u00f3n que otorga la Universidad Nacional. El acto se celebr\u00f3 en el Auditorio Le\u00f3n de Greiff, de Bogot\u00e1, el 21 de septiembre de 2001. 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