{"id":19822,"date":"2004-08-10T19:00:00","date_gmt":"2004-08-10T19:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/prueba.moir.org.co\/2004\/08\/10\/declaracion-del-moir-ante-la-guerra-contra-el-terrorismo-desatada-por-estados-unidos\/"},"modified":"2022-06-28T20:06:44","modified_gmt":"2022-06-28T20:06:44","slug":"declaracion-del-moir-ante-la-guerra-contra-el-terrorismo-desatada-por-estados-unidos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/declaracion-del-moir-ante-la-guerra-contra-el-terrorismo-desatada-por-estados-unidos\/","title":{"rendered":"Declaraci\u00f3n del MOIR:  Ante la &#8220;guerra contra el terrorismo&#8221; desatada por Estados Unidos"},"content":{"rendered":"<p>Para el imperialismo las guerras son un importante y necesario factor de su poder\u00edo, pues con ellas fortalece su hegemon\u00eda y, adem\u00e1s, retroalimenta su aparato econ\u00f3mico. De all\u00ed que no sea extra\u00f1o que Estados Unidos est\u00e9 permanentemente inmerso en guerras -declaradas o no, de baja o alta intensidad, regionales o mundiales- y que, por ende, est\u00e9 sometido a la fatalidad de no poder adoptar actitudes pac\u00edficas aut\u00e9nticas y duraderas. Con posterioridad a la segunda conflagraci\u00f3n mundial, y aun dentro del contexto de la guerra fr\u00eda, nunca ces\u00f3 sus preparativos b\u00e9licos y todos sus presidentes emprendieron guerras regionales. En un esfuerzo por enmascarar su conducta agresiva, siempre enarbol\u00f3 banderas de \u201cdefensa de la libertad, la democracia y la civilizaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Estados Unidos fue asentando su superioridad a medida que declinaba el social-imperialismo sovi\u00e9tico y cuando finalmente \u00e9ste se desplom\u00f3, se revelaron con t\u00e9trico esplendor las formas definidas de su hegemon\u00eda. Para consolidarla, los sucesivos gobiernos norteamericanos ya se hab\u00edan apresurado a emprender, con el mote de globalizaci\u00f3n, una recolonizaci\u00f3n del planeta, imponiendo por doquier criterios neoliberales de apertura econ\u00f3mica que le facilitan la toma de los mercados de otras naciones, la expoliaci\u00f3n de los recursos naturales, la inversi\u00f3n segura y rentable de sus capitales y el estrujamiento de la fuerza de trabajo nativa.<\/p>\n<p>Semejante designio impeli\u00f3 a Estados Unidos a intensificar sus pol\u00edticas de quebrantamiento de la soberan\u00eda de las naciones. Sin renunciar a las tradicionales intervenciones abiertas, recurri\u00f3 a otras m\u00e1s refinadas escud\u00e1ndose en pretendidas batallas contra males que se incuban en el propio sistema econ\u00f3mico y pol\u00edtico que hace prevalecer. Contando para esas estratagemas con el colaboracionismo que le brindan no pocos jefes de Estado, como Pastrana, o aprovechando la pusilanimidad que ante ellas exhiben otros, Washington prescribe a voluntad sobre el manejo presupuestal, las disposiciones monetarias y comerciales, el marco para la inversi\u00f3n de capitales y los reg\u00edmenes salarial y pensional, y le fija par\u00e1metros a la legislaci\u00f3n y a la pol\u00edtica estatal en asuntos claves, entre otros los que ata\u00f1en a justicia, seguridad, fuerzas militares, salud, educaci\u00f3n, cultura y orden interno. Cuando encuentra en gobiernos que a\u00fan conservan alguna raigambre nacional oposici\u00f3n en diversos grados a tales imposiciones, o se topa con la resistencia de sectores patri\u00f3ticos de la poblaci\u00f3n, entonces recurre, seg\u00fan el caso, a presiones y chantajes, represalias comerciales, bloqueos, conspiraciones o a la intervenci\u00f3n militar directa. Ning\u00fan pa\u00eds del mundo escapa a sus tropel\u00edas.<\/p>\n<p>Proporcional a la escala que alcance la implantaci\u00f3n de la nueva pol\u00edtica colonial, es el desastre econ\u00f3mico y social que se produce. Son millares de millones los seres en el mundo arrojados a niveles de pobreza y miseria insoportables. A los trabajadores se les exprime al m\u00e1ximo y se les niegan sus reivindicaciones o se les arrebatan las que han conquistado; a las mayor\u00edas se las priva de elementales derechos democr\u00e1ticos, y los productores nacionales son llevados a la ruina. Sectores enteros de la poblaci\u00f3n son sometidos a la exclusi\u00f3n o, si resisten, a la represi\u00f3n violenta. En los pa\u00edses del Tercer Mundo, solo un pu\u00f1ado de magnates ligados al capital financiero internacional le sacan tajada a la expoliaci\u00f3n generalizada, aunque cada vez son m\u00e1s los casos en que algunos de ellos tambi\u00e9n caen v\u00edctimas de sus zarpazos.<\/p>\n<p>En muchas regiones Estados Unidos persigue su cometido hegem\u00f3nico apelando a la divisi\u00f3n y desmembraci\u00f3n de los pa\u00edses, armando y lanzando a que se enfrenten entre s\u00ed naciones o sectores de sus poblaciones; exacerbando contradicciones \u00e9tnicas o religiosas; atropellando sin miramientos costumbres y culturas ancestrales; emprendiendo campa\u00f1as intervencionistas con la excusa de combatir delitos como el narcotr\u00e1fico, el lavado de dineros, la corrupci\u00f3n y la violaci\u00f3n de los \u201cderechos humanos\u201d; y, en fin, hasta asolando con sus bombardeos las instalaciones y la poblaci\u00f3n civil de naciones que por una u otra raz\u00f3n no se someten a sus dictados.<\/p>\n<p>En medio de esta situaci\u00f3n, y cuando con soberbia infinita el gobierno de Bush le daba rienda suelta a la codicia connatural a su pol\u00edtica de dominaci\u00f3n, los Estados Unidos recibieron el pasado 11 de septiembre el azote de un atentado destructor y mort\u00edfero, perpetrado contra dos s\u00edmbolos de su poder\u00edo: las torres gemelas situadas en la zona de Manhattan, Nueva York, en cuyos recintos se concentraban la administraci\u00f3n y las transacciones de buena parte del capital financiero mundial, y las instalaciones del Pent\u00e1gono, centro de operaciones del alto mando militar norteamericano. Peor que la devastaci\u00f3n material fue el hecho de que el atentado aniquilara a miles de personas indefensas e inocentes.<\/p>\n<p>La atrocidad cometida dej\u00f3 al desnudo la debilidad y las fallas de los sistemas de seguridad nacional a cargo de los organismos militares, policiacos y de inteligencia. Una presunta invulnerabilidad de la naci\u00f3n norteamericana hab\u00eda sido motivo de vanagloria para sus gobernantes, no obstante que anteriores acciones terroristas, como las bombas en la base de las mismas encumbradas torres y las de la ciudad de Oklahoma, adem\u00e1s de los atentados, fallidos o no, contra sus presidentes, ya hab\u00edan puesto en evidencia sus falencias ante ataques de la misma naturaleza. Ni que decir tiene que esa impotencia es a\u00fan m\u00e1s protuberante en los dominios que ha instaurado en todos los confines del mundo, como lo demuestran los varios ataques que han sufrido en ultramar algunos de sus dispositivos y sedes diplom\u00e1ticas.<\/p>\n<p>2<\/p>\n<p>El terrorismo se incuba frecuentemente en sociedades y comunidades sometidas al apabullamiento econ\u00f3mico, pol\u00edtico, cultural y religioso. En su forma m\u00e1s nuda, esa pr\u00e1ctica corresponde a respuestas viscerales por parte de personas o agrupaciones que tratan de sacudirse condiciones sociales exasperantes impuestas por el imperialismo y gobiernos nacionales reaccionarios. Se dirige hacia objetivos y personas que de alguna manera representan o simbolizan esa opresi\u00f3n, no hacia sus causas; de all\u00ed que nunca produzca cambios cualitativos en las condiciones que justamente se rechazan. Hoy, estamos en un mundo donde m\u00e1s de tres mil millones de seres superviven con menos de tres mil pesos diarios; donde la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n carece de elementales derechos democr\u00e1ticos y donde el poder y la riqueza se concentran en capas cada vez m\u00e1s reducidas, dando lugar a desigualdades sin precedentes; un mundo donde la intolerancia racial, cultural y religiosa se mantiene o es francamente promovida con fines econ\u00f3micos por los poderes imperantes a nivel mundial o nacional; en donde la lucha por la soberan\u00eda econ\u00f3mica y pol\u00edtica de las naciones se la intenta cortar en flor recurriendo a todas las gamas del intervencionismo; en tal mundo, donde en los \u00faltimos lustros la pol\u00edtica de globalizaci\u00f3n que lidera Estados Unidos ampl\u00eda, refina e intensifica estos fen\u00f3menos abominables que abruman a la mayor\u00eda de la humanidad \u00bfes extra\u00f1o acaso que se generen desesperadas arremetidas terroristas?<\/p>\n<p>Ese terrorismo, como modalidad de operaci\u00f3n revestida de motivaciones religiosas o \u00e9tnicas, o como m\u00e9todo de lucha, tiene consecuencias indefectiblemente nefastas para los principales y aut\u00e9nticos intereses de la sociedad en su conjunto. Al reemplazar la voluntad y la acci\u00f3n colectivas y al acudir a procedimientos b\u00e1rbaros, los terroristas entran en contradicci\u00f3n con las masas, por lo que \u00e9stas, abominando sus m\u00e9todos, terminan rechaz\u00e1ndolos.<\/p>\n<p>En el terreno pol\u00edtico, el terrorismo, m\u00e1s que una t\u00e1ctica equivocada, es la negaci\u00f3n de toda t\u00e1ctica. Aunque, al desconocer o despreciar la correlaci\u00f3n de fuerzas con el enemigo que enfrenta, quienes lo practican comparten la irracionalidad presente en todas las otras manifestaciones de terrorismo, aqu\u00ed lo que prima la mayor\u00eda de las veces no es el candor sino un franco y da\u00f1ino oportunismo.<\/p>\n<p>La clase obrera tiene suficientes razones \u00e9ticas y pol\u00edticas propias para oponerse y condenar las acciones terroristas. V\u00edctima de las agobiantes formas de la opresi\u00f3n moderna, no se deja alienar por ellas y, consciente de ser la sal de la tierra, atesora justeza y esp\u00edritu democr\u00e1ticos que la alejan de los m\u00e9todos del imperialismo y de las minor\u00edas dominantes. Por su misma experiencia sabe que estos le sirven a un terror mayor: el desastre econ\u00f3mico y social, y conoce su incidencia contraproducente para el inexorable desarrollo de su lucha de clases, sobre todo la que actualmente se presenta en el campo internacional contra el imperialismo. El combate por causas antag\u00f3nicas -opresi\u00f3n y revoluci\u00f3n- entre protagonistas antag\u00f3nicos -el imperialismo y los pueblos- se libra con m\u00e9todos opuestos. Genocidios y asesinatos, destrucci\u00f3n de bienes y atentados de tipo fascista contra las libertades, derechos e integridad de los ciudadanos, m\u00e9todos aplicados a diario y de manera sistem\u00e1tica por las fuerzas del imperialismo y las clases opresoras para imponer la subyugaci\u00f3n y la dictadura, son de naturaleza contraria a los m\u00e9todos necesarios para liberarse de ellas.<\/p>\n<p>Infaliblemente, el imperialismo aprovecha las demas\u00edas del terrorismo para desacreditar la rebeld\u00eda y para autoconcederse licencias en el desencadenamiento de la represi\u00f3n en mayor escala. Peor a\u00fan, extiende su blanco de ataque hacia las organizaciones patri\u00f3ticas y revolucionarias, as\u00ed como a naciones enteras, enmascarando con argumentos antiterroristas su tendencia constante hacia la reacci\u00f3n, el racismo y la discriminaci\u00f3n cultural y religiosa.<\/p>\n<p>En raz\u00f3n de las anteriores consideraciones, y ante hechos como los atentados en Nueva York y Washington, existen diferencias abismales entre el rechazo al terrorismo que proclama el gobierno norteamericano y el rechazo que expresan las gentes progresistas, democr\u00e1ticas y revolucionarias. Unirse hoy a Bush en la condena al terrorismo, equivale a avalar la pol\u00edtica que viene poniendo en curso y el incremento e intensificaci\u00f3n que se ha apresurado a imprimirle a ra\u00edz de los recientes hechos. Ni siquiera las condolencias por las v\u00edctimas inocentes tienen naturaleza similar: Washington llora m\u00e1s por lo expuestas que quedaron las falencias de su poder\u00edo y por la p\u00e9rdida de una porci\u00f3n \u00ednfima de sus capitales, que por las personas fallecidas, mientras que los pueblos deploran en primer lugar la p\u00e9rdida de vidas, sabiendo que se suma a la de los millones de seres que durante m\u00e1s de un siglo han sido objeto de la opresi\u00f3n y carnicer\u00eda imperialistas en todas las latitudes de la tierra, seres no menos preciosos ni menos inocentes.<\/p>\n<p>3<\/p>\n<p>Desde sus inicios, la administraci\u00f3n Bush ven\u00eda perfilando gradual y firmemente una pol\u00edtica unilateral para infringir acuerdos internacionales y oponerse a iniciativas de nuevos convenios entre las naciones. Despreci\u00f3 el vigente Tratado de no Proliferaci\u00f3n de Armas Nucleares, al empe\u00f1arse en el desarrollo de su plan de Defensa Nacional contra Misiles (NMD); se opuso a los acuerdos que prohib\u00edan desarrollar armas qu\u00edmicas y bacteriol\u00f3gicas as\u00ed como la fabricaci\u00f3n y comercio de armas cortas; rechaz\u00f3 el Protocolo de Kioto sobre el medio ambiente; se neg\u00f3 a ratificar el Tratado de Derechos del Ni\u00f1o; boicote\u00f3 los esfuerzos de la OCDE para controlar los para\u00edsos fiscales de ultramar y socav\u00f3 la reciente Conferencia Internacional contra el Racismo. Dejando as\u00ed en claro que iba a actuar de manera unilateral en el fortalecimiento de su hegemon\u00eda mundial, procedi\u00f3 simult\u00e1neamente a aumentar el presupuesto militar de defensa, calculado en 320 mil millones de d\u00f3lares, pretextando eventuales ataques de naciones como Corea del Norte, Afganist\u00e1n e Irak, a las que calific\u00f3 de \u201cEstados rufianes\u201d, o de China, considerada \u201cadversario estrat\u00e9gico\u201d.<\/p>\n<p>Para justificar sus planes militares y el voluminoso gasto que demandaban, el actual secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, ven\u00eda arguyendo incluso desde antes de posesionarse la \u201ccreciente vulnerabilidad\u201d de Estados Unidos y el peligro en aumento proveniente de \u201cgente como Osama Ben Laden\u201d, mientras el director de la CIA, George Tenet, hab\u00eda testimoniado siete meses atr\u00e1s que Ben Laden y su organizaci\u00f3n eran \u201cla m\u00e1s seria e inmediata amenaza terrorista contra Norteam\u00e9rica\u201d. Semejantes se\u00f1alamientos correspond\u00edan al af\u00e1n por configurar y hacer cre\u00edble una \u201camenaza estrat\u00e9gica\u201d que, agotada la que hab\u00eda constituido el socialimperialismo sovi\u00e9tico, fundamentara la necesidad de los ambiciosos y costosos planes militares. Premura comprensible si se tiene en cuenta que estos planes cumplen m\u00faltiples prop\u00f3sitos: aprovechamiento de su gran desarrollo tecnol\u00f3gico, incremento de la precisi\u00f3n y capacidad destructiva de los dispositivos b\u00e9licos, impulso a la recuperaci\u00f3n de la econom\u00eda, y enormes ganancias para las empresas involucradas en la industria militar.<\/p>\n<p>La nueva ofensiva imperialista, con \u00e9nfasis en el desarrollo del poder\u00edo armado y escudada en la guerra contra el terrorismo, estaba no s\u00f3lo enunciada sino que los preparativos para emprenderla se hab\u00edan puesto en marcha desde mucho tiempo. Es sintom\u00e1tico que los cargos claves en el gobierno de Bush sean ocupados por gente civil o militar versada en estrategia militar, todos con experiencia en cuestiones de defensa o inteligencia: Cheney, Powell, Rumsfeld, Wolfowitz, Armitage, Kelly, Libby y Negroponte.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de estar destinados directamente a la consolidaci\u00f3n violenta de su hegemon\u00eda, los planes militares constituyen un aspecto indispensable de la respuesta a las enormes dificultades que atraviesa la econom\u00eda norteamericana. Quince meses de reducci\u00f3n de su actividad econ\u00f3mica, hasta caer en la franca recesi\u00f3n de hoy, es un hecho que viene produciendo estragos en la pol\u00edtica de globalizaci\u00f3n, esa clave de la bonanza que durante hace m\u00e1s de una d\u00e9cada ha disfrutado Estados Unidos. Conocedores de su gravedad para la pol\u00edtica imperial, los c\u00edrculos dominantes en Washington y Wall Street han intentado disimular el fen\u00f3meno recesivo para \u201cno poner nerviosos\u201d a los inversionistas financieros y evitar la \u201cp\u00e9rdida de confianza\u201d que frenar\u00eda el ritmo de consumo interno, factor \u00e9ste que hasta hace unas semanas hab\u00eda amortiguado una mayor ca\u00edda de la econom\u00eda. Entre el surtido de medidas a las cuales se ha apelado infructuosamente tratando de impedir el declive, se destaca la ineficacia cada vez mayor de las recurrentes rebajas en las tasas de inter\u00e9s impuestas por la Reserva Federal.<\/p>\n<p>Estados Unidos experimentaba antes de septiembre una situaci\u00f3n de incertidumbre que empeoraba persistentemente debido a las convulsiones en la econom\u00eda mundial; la proliferaci\u00f3n de protestas contra el neoliberalismo; las contradicciones con el resto de naciones, incluidas las protuberantes con Europa, Jap\u00f3n, China y Rusia; la represi\u00f3n a la resistencia de los pueblos contra los efectos de la globalizaci\u00f3n y el quebrantamiento de su autodeterminaci\u00f3n, como es el caso de la poblaci\u00f3n palestina; la repulsi\u00f3n al asentamiento de sus avanzadas militares en puntos econ\u00f3mica y pol\u00edticamente estrat\u00e9gicos del planeta. Y entonces vino el tremendo golpe en Nueva York y Washington.<\/p>\n<p>Cuando el equipo de gobierno logr\u00f3 reponerse del susto que le caus\u00f3 la mort\u00edfera eficacia y la magnitud de los impactos terroristas, las deliberaciones de los organismos gubernamentales se dedicaron a la adopci\u00f3n de medidas de reacci\u00f3n inmediata ante la conmoci\u00f3n material y social producida, e iniciaron el dise\u00f1o y ejecuci\u00f3n de respuestas que encabaran tanto con una intensificaci\u00f3n general de la pol\u00edtica nacional e internacional en curso como con los proyectos estrat\u00e9gicos a m\u00e1s largo plazo que se ten\u00edan en remojo. Por sus resultados, es razonable deducir que los m\u00e1s concienzudos an\u00e1lisis en esas sesiones estuvieron dirigidos a refinar y darle mayor intensidad a la pol\u00edtica de dominaci\u00f3n.<\/p>\n<p>4<\/p>\n<p>Al igual que en todo tiempo de crisis, las determinaciones tomadas en Washington durante las \u00faltimas semanas, as\u00ed como la sarta de argumentos y declaraciones que las precedieron, revelan de manera n\u00edtida la catadura de los dirigentes y los diversos rasgos y objetivos de la pol\u00edtica imperialista. Sin duda los pueblos los examinar\u00e1n cabalmente y avistar\u00e1n sus contras.<\/p>\n<p>La primera reacci\u00f3n del gobierno norteamericano fue ponerse en estado de guerra. Sin poder determinar el enemigo, opt\u00f3 por declar\u00e1rsela al terrorismo en general, acusando por parejo a los terroristas y a los Estados que los alberguen. Como aun as\u00ed no sal\u00eda de lo abstracto en algo tan concreto como una guerra, procedi\u00f3 a buscar la identificaci\u00f3n de los blancos de ataque y poco a poco fue configurando como sospechoso a Osama Ben Laden, aduciendo tan solo que \u00e9ste hab\u00eda manifestado hostilidad hacia Estados Unidos y su pol\u00edtica norteamericana en el Medio Oriente, y que ya antes lo hab\u00eda declarado posible culpable de otros atentados. Como \u201cestaba por debajo de la dignidad de Estados Unidos declarar la guerra contra el se\u00f1or Ben Laden\u201d, dirigi\u00f3 sus acusaciones contra una naci\u00f3n y su gobierno: Afganist\u00e1n y el r\u00e9gimen talib\u00e1n. Sin una sola prueba de estas sindicaciones y, por tanto, sin ninguna raz\u00f3n leg\u00edtima, el gobierno que encabeza Bush desata la retaliaci\u00f3n contra un Estado soberano, la naci\u00f3n afgana. El ataque, que considera como el primer acto de futuras acciones a emprender contra otras organizaciones y naciones, luego de estigmatizarlas con el mismo rasero arbitrario e ileg\u00edtimo, mostrar\u00e1 a los ojos de todo el mundo la naturaleza de la \u201ccivilizaci\u00f3n\u201d que proclam\u00f3 atacada el 11 de septiembre, la misma que preside la recolonizaci\u00f3n que lleva a cabo.<\/p>\n<p>Como el contenido de esa \u201ccivilizaci\u00f3n\u201d no puede menos que reflejarse en los conceptos de los l\u00edderes pol\u00edticos norteamericanos, el mero enunciado de algunos de ellos permite una comprensi\u00f3n de lo que defiende el gobierno de Bush: \u201c(a Ben Laden) lo quiero vivo o muerto\u201d. \u201cSabemos que Dios no es neutral\u201d. \u201cExterminar a los Estados que patrocinan el terrorismo\u201d. \u201cEs necesario desechar a quienes hacen encuestas\u201d. \u201cHay que tener en la n\u00f3mina (de los servicios secretos y policiales) a personajes muy ofensivos moralmente, repugnantes, perversos\u201d. \u201cEs preciso revisar la disposici\u00f3n que les proh\u00edbe a los agentes secretos asesinar\u201d. \u201cLa ley internacional no existe\u201d. \u201cVamos a utilizar cualquier arma de guerra que sea necesaria\u201d.<\/p>\n<p>Para la preparaci\u00f3n y despliegue de su \u201cguerra contra el terrorismo\u201d, el gobierno norteamericano se esmer\u00f3 por formar una coalici\u00f3n de pa\u00edses a partir del criterio maniqueo de que se est\u00e1 con los Estados Unidos o se est\u00e1 con el terrorismo; recurriendo a este expediente para obtener apoyo y legitimidad internacional, suprimir la oposici\u00f3n o reticencia a su proceder belicoso y relegar las m\u00faltiples contradicciones que tiene con otras naciones.<\/p>\n<p>Muchos gobernantes, por pusilanimidad u oportunismo, han aceptado el llamamiento norteamericano, aut\u00e9ntico ucase, cayendo as\u00ed en un ordinario colaboracionismo. La gama de actitudes contrarias a los intereses nacionales de sus respectivos pa\u00edses es amplia: el primer ministro de Gran Breta\u00f1a e ide\u00f3logo socialdem\u00f3crata, Tony Blair, que semeja un redivivo e hist\u00e9rico colonizador vociferando desde las sombras del fenecido imperio brit\u00e1nico, ped\u00eda no detenerse en tecnicismos o cuestiones legales para ir a la guerra; el ministro de Finanzas paquistan\u00ed abogaba por la entrega de su pa\u00eds a los prop\u00f3sitos de Washington, a cambio de beneficios econ\u00f3micos, como \u201cmejor acceso a los mercados, mejor tratamiento en la reestructuraci\u00f3n de la deuda y m\u00e1s dinero\u201d; de la R\u00faa, otro gobernante socialdem\u00f3crata, se derret\u00eda en solidaridades con la pol\u00edtica norteamericana en las que se asomaba una barata s\u00faplica por las onerosas ayudas monetarias para las derrumbadas finanzas argentinas, y el ruso Putin promet\u00eda facilidades para el ataque estadounidense contra Afganist\u00e1n, en contraprestaci\u00f3n a que le dejaran las manos libres para someter la resistencia en Chechenia e iniciar la reconquista de la regi\u00f3n del Asia Central, tan rica en petr\u00f3leo y otros recursos naturales. En contraste, aunque parezca ins\u00f3lito, el Papa en su visita a uno de los pa\u00edses llamados a verse envueltos en el conflicto que preparan en esa regi\u00f3n los gobiernos de Washington y Mosc\u00fa, hizo una exhortaci\u00f3n que constituye un repudio al tono y actitud medrosos que han adoptado no pocos jefes de Estado al escuchar los tambores de guerra: \u201cKazajstan, tierra de m\u00e1rtires y de creyentes, tierra de desterrados y de h\u00e9roes, tierra de intelectuales y de artistas, \u00a1no temas!\u201d.<\/p>\n<p>Aprovechando las repercusiones de los ataques a las torres gemelas y al Pent\u00e1gono, el gobierno norteamericano se propone frenar la ca\u00edda de la econom\u00eda. A contrapelo de su acendrada fe en los dogmas neoliberales, sac\u00f3 de las arcas estatales cuantiosas sumas y las insufl\u00f3 en la corriente monetaria mediante las medidas destinadas a cubrir los costos de la reconstrucci\u00f3n en Nueva York, financiar la cruzada b\u00e9lica emprendida, sufragar el gasto implicado en las medidas de seguridad interna que est\u00e1 implementando, y subsidiar las principales compa\u00f1\u00edas a\u00e9reas. En aras de enfrentar la emergencia, se pusieron a disposici\u00f3n de las grandes entidades bancarias miles de millones de d\u00f3lares para garantizar la suficiente liquidez monetaria, mientras sigue rondando la posibilidad de que se reduzcan los impuestos a las ganancias de capital o de las corporaciones, lo que arrojar\u00eda ping\u00fces beneficios a las grandes empresas, pues como dice Paul Krugman, economista libre de toda sospecha anti-neoliberal, \u201cproporcionar\u00eda beneficios principalmente a las familias m\u00e1s pudientes\u201d, a la \u201cmin\u00fascula, acaudalada, minor\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>Pero nada de esto bastar\u00e1 para darle vuelta a la recesi\u00f3n. De all\u00ed que las esperanzas est\u00e9n cifradas en la escalada de las operaciones militares, pues el quid de la \u201cguerra contra el terrorismo\u201d radica en que constituye un poderoso factor de reactivaci\u00f3n econ\u00f3mica. Cuesti\u00f3n que corrobora, casi como agradeciendo que se hubiese dado el calamitoso golpe terrorista, el ex secretario del Tesoro, Robert Rubin, al afirmar: \u201cLa cat\u00e1strofe tambi\u00e9n agregar\u00e1 incentivos a la econom\u00eda en la forma de sustancial gasto nuevo por parte del gobierno federal para seguridad, defensa y reconstrucci\u00f3n&#8230; creo que lo que suceda nacional e internacionalmente al combatir el terrorismo tendr\u00e1 una mayor repercusi\u00f3n en nuestra econom\u00eda que todo lo que hagamos ahora en el terreno econ\u00f3mico\u201d.<\/p>\n<p>Y, obviamente, a esto se sumar\u00e1n los esfuerzos para que la globalizaci\u00f3n no pierda din\u00e1mica, los cuales estar\u00e1n enmarcados en los criterios expuestos por Alan Greenspan, presidente de la Reserva Federal: \u201cComo una consecuencia del apoyo espont\u00e1neo y casi universal que hemos recibido proveniente de todo el mundo, un acuerdo sobre una nueva ronda de negociaciones multilaterales de comercio parece ahora m\u00e1s probable. Tal desenlace conducir\u00eda a un vigoroso sistema de mercado global. Una ronda exitosa no solo incrementar\u00eda significativamente el crecimiento econ\u00f3mico mundial sino que responder\u00eda asimismo al terrorismo con una firme reafirmaci\u00f3n de nuestro compromiso con sociedades abiertas y libres\u201d. Tambi\u00e9n, en lo que se considera una jugada dentro del esquema \u201ccomercio contra terror\u201d, funcionarios del gobierno est\u00e1n presionando con af\u00e1n la aprobaci\u00f3n en el Congreso de facultades especiales a Bush para negociar el acuerdo sobre el \u00c1rea de Libre Comercio de las Am\u00e9ricas (ALCA). La concesi\u00f3n de tales facultades est\u00e1 siendo presentada como un acto de patriotismo.<\/p>\n<p>Todo esto evidencia la estrecha ligaz\u00f3n entre la actual campa\u00f1a b\u00e9lica antiterrorista y la afanosa b\u00fasqueda tanto de remedios para el desfallecimiento de la econom\u00eda norteamericana como de nuevos impulsos a la globalizaci\u00f3n. Correspondientemente, la resistencia a las guerras del imperialismo y la resistencia a las pol\u00edticas de globalizaci\u00f3n se amalgamar\u00e1n abriendo un per\u00edodo de portentosas luchas de masas.<\/p>\n<p>La cacareada \u201cprimera guerra del siglo XXI\u201d no es sino la intensificaci\u00f3n de los esfuerzos de Estados Unidos por conservar su hegemon\u00eda. Se entiende as\u00ed porqu\u00e9 los m\u00e1s altos funcionarios de Washington han puesto \u00e9nfasis en que esta ser\u00e1 una guerra de larga duraci\u00f3n, que no se reducir\u00e1 a una sola operaci\u00f3n b\u00e9lica y que se librar\u00e1 en todos los frentes: militar, econ\u00f3mico, pol\u00edtico, financiero, diplom\u00e1tico y de inteligencia, es decir, los mismos que usualmente atiende Estados Unidos, acosado en su condici\u00f3n de potencia imperialista. Es claro que la caracterizaci\u00f3n del golpe terrorista como un acto perpetrado contra la civilizaci\u00f3n, la democracia y la libertad, sirve al prop\u00f3sito de conformar una gran coalici\u00f3n internacional liderada por su v\u00edctima y convertir las condolencias y el apoyo que ofrecieron los gobiernos de casi todos los pa\u00edses en un benepl\u00e1cito a las acciones que emprenda el gobierno norteamericano. Como tras estas pretensiones se esconde un redoblado esfuerzo por consolidar su supremac\u00eda, no tardar\u00e1 en revelarse la tendencia hacia el progresivo avivamiento de las contradicciones que tiene Estados Unidos con el resto de naciones.<\/p>\n<p>Obligado a tener en cuenta las justas preocupaciones de su poblaci\u00f3n respecto a los riesgos puestos de presente por los atentados y a tomar medidas adecuadas para garantizar la tranquilidad social, el gobierno norteamericano aprovech\u00f3 la ocasi\u00f3n para obtener un rotundo respaldo interno a su pol\u00edtica de guerra y, en aras de ella, contar con carta blanca para suprimir o menoscabar preciadas reivindicaciones democr\u00e1ticas estipuladas en la Ley de Derechos Civiles. Para ello, siguiendo una pauta com\u00fan a todo imperialismo, procedi\u00f3 a despertar un nacionalismo a ultranza y a exacerbar el racismo. Promovi\u00f3 un mef\u00edtico ambiente de fanatismo pro gubernamental y se esforz\u00f3 por convencer a la gente de \u201ccallarse y tener paciencia\u201d a fin de silenciar las eventuales cr\u00edticas a medidas propias de los reg\u00edmenes fascistas: interceptaci\u00f3n de llamadas telef\u00f3nicas y del correo electr\u00f3nico, detenciones arbitrarias, campa\u00f1as de \u201ccacer\u00eda de brujas\u201d, restricciones a la libre movilizaci\u00f3n, presiones soterradas contra la libertad de expresi\u00f3n, etc. Mientras tanto, se apresur\u00f3 a preparar proyectos para hacer aprobar del Congreso leyes que impongan nuevas restricciones a las libertades ciudadanas.<\/p>\n<p>En medio de las actuales tensiones internas -originadas en la creciente concentraci\u00f3n de la riqueza, la asfixiante explotaci\u00f3n del trabajo, el aumento del desempleo, y la discriminaci\u00f3n racial y cultural- el r\u00e9gimen policivo que implanta la administraci\u00f3n Bush mientras promueve con ah\u00ednco la proliferaci\u00f3n de desapacibles posturas chovinistas, terminar\u00e1 por despertar al pueblo norteamericano hacia nuevas batallas por sus derechos y libertades.<\/p>\n<p>***********************<\/p>\n<p>Como le ocurre a todo imperio, la ampliaci\u00f3n de sus campa\u00f1as de conquista en regiones cada vez m\u00e1s alejadas de su centro de poder lo somete a compromisos d\u00eda a d\u00eda m\u00e1s complejos. Al dispersar en mayor grado sus fuerzas, y extender sus tent\u00e1culos, llega un momento en que se vuelve altamente vulnerable, lo que le exige multiplicar su agresividad. Tal parece ser el significado que deja traslucir Rumsfeld al situar las operaciones b\u00e9licas que ahora emprende Estados Unidos en el contexto de que \u201cla mejor defensa es el ataque\u201d.<\/p>\n<p>Los pueblos no le temen a que los jefes del imperialismo se pongan furiosos, que se dispongan para las guerras, o que las desaten. No las quieren, pero no se encogen ante ellas, como lo demostraron los pueblos de Corea, Cuba y Vietnam al enfrentar las que lanz\u00f3 Estados Unidos en las \u00faltimas d\u00e9cadas, y como lo demostr\u00f3 el de Afganist\u00e1n ante la embestida del socialimperialismo sovi\u00e9tico.<\/p>\n<p>Frente al intervencionismo generalizado al que se abalanza hoy el gobierno norteamericano de Bush con el pretexto del combate al terrorismo, las masas de cada naci\u00f3n acendrar\u00e1n la vigilancia de su soberan\u00eda y se dispondr\u00e1n para una resistencia igualmente generalizada. En Colombia y dentro de esta causa, el MOIR cumplir\u00e1 con su deber de ser aguzado vig\u00eda y esforzado combatiente.<\/p>\n<p>Movimiento Obrero, Independiente y Revolucionario (MOIR)<\/p>\n<p>Comit\u00e9 Ejecutivo Central<br \/>\nH\u00e9ctor Valencia, Secretario General<br \/>\nBogot\u00e1, octubre 4 de 2001<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para el imperialismo las guerras son un importante y necesario factor de su poder\u00edo, pues con ellas fortalece su hegemon\u00eda y, adem\u00e1s, retroalimenta su aparato econ\u00f3mico. De all\u00ed que no sea extra\u00f1o que Estados Unidos est\u00e9 permanentemente inmerso en guerras -declaradas o no, de baja o alta intensidad, regionales o mundiales- y que, por ende, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[2,55,146],"tags":[],"class_list":["post-19822","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-escritos-del-moir","category-hector-valencia","category-tribuna-roja-no-85-octubre-11-de-2001"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack-related-posts":[{"id":233,"url":"https:\/\/moir.com.co\/web\/cada-guerra-ha-producido-un-cambio-historico\/","url_meta":{"origin":19822,"position":0},"title":"CADA GUERRA HA PRODUCIDO UN CAMBIO HIST\u00d3RICO","author":"admin","date":"agosto 7, 2004","format":false,"excerpt":"Por Jos\u00e9 Fernando Ocampo T., noviembre 27 de2002 \u201cLas v\u00edctimas de los ataques del 11 de septiembre no murieron en vano, por eso renovamos nuestros compromisos de ganar la guerra que comenz\u00f3 aqu\u00ed.\u201d George W. Bush El famoso historiador norteamericano Arthur Schlesinger Jr. denomina la Guerra contra el Terrorismo de\u2026","rel":"","context":"En \u00abJos\u00e9 Fernando Ocampo\u00bb","block_context":{"text":"Jos\u00e9 Fernando Ocampo","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/category\/bitacoras\/jose-fernando-ocampo\/"},"img":{"alt_text":"","src":"","width":0,"height":0},"classes":[]},{"id":262,"url":"https:\/\/moir.com.co\/web\/la-guerra-redibujara-el-mapa-estrategico\/","url_meta":{"origin":19822,"position":1},"title":"LA GUERRA REDIBUJAR\u00c1 EL MAPA ESTRAT\u00c9GICO","author":"admin","date":"agosto 7, 2004","format":false,"excerpt":"Los antiguos teatros de la guerra fr\u00eda, Europa y el Lejano Oriente, han sido remplazados en importancia estrat\u00e9gica por el golfo P\u00e9rsico, donde los intereses de Rusia, China y Estados Unidos por el petr\u00f3leo, la seguridad y la ventaja geopol\u00edtica corren el riesgo de hacer colisi\u00f3n. M\u00e1s que derrocar a\u2026","rel":"","context":"En \u00abTemas\u00bb","block_context":{"text":"Temas","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/category\/temas\/"},"img":{"alt_text":"","src":"","width":0,"height":0},"classes":[]},{"id":697,"url":"https:\/\/moir.com.co\/web\/la-intensificacion-de-la-inestabilidad-global\/","url_meta":{"origin":19822,"position":2},"title":"LA INTENSIFICACION DE LA INESTABILIDAD GLOBAL","author":"admin","date":"agosto 11, 2004","format":false,"excerpt":"Los analistas de Stratfor han realizado esta s\u00edntesis de la tendencia general de la situaci\u00f3n mundial. Por considerarla de importancia para su conocimiento y an\u00e1lisis la hemos traducido. El original en ingl\u00e9s puede ser consultado en la p\u00e1gina http:\/\/www.stratfor.com ------------------------------------------------------------------------ Resumen Con el desencadenamiento de la guerra civil en Colombia,\u2026","rel":"","context":"En \u00abRevista de Prensa\u00bb","block_context":{"text":"Revista de Prensa","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/category\/prensa\/revista-de-prensa\/"},"img":{"alt_text":"","src":"","width":0,"height":0},"classes":[]},{"id":8171,"url":"https:\/\/moir.com.co\/web\/mirar-hacia-atras-con-angustia-la-primera-guerra-mundial-de-hace-un-siglo\/","url_meta":{"origin":19822,"position":3},"title":"Mirar hacia atr\u00e1s con angustia: La Primera Guerra Mundial de hace un siglo","author":"admin","date":"enero 14, 2014","format":false,"excerpt":"Traducci\u00f3n de Jos\u00e9 Fernando Ocampo T. Hoy, despu\u00e9s de un siglo, hay similitudes poco confortables con la era que condujo al estallido de la Primera Guerra Mundial. Hace un siglo, al ingreso de un nuevo a\u00f1o, la mayor\u00eda de la gente en Occidente miraba la llegada de 1914 con optimismo.\u2026","rel":"","context":"En \u00abJos\u00e9 Fernando Ocampo\u00bb","block_context":{"text":"Jos\u00e9 Fernando Ocampo","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/category\/bitacoras\/jose-fernando-ocampo\/"},"img":{"alt_text":"","src":"","width":0,"height":0},"classes":[]},{"id":597,"url":"https:\/\/moir.com.co\/web\/de-la-perdida-de-panama-al-alca\/","url_meta":{"origin":19822,"position":4},"title":"DE LA P\u00c9RDIDA DE PANAM\u00c1 AL ALCA","author":"admin","date":"agosto 11, 2004","format":false,"excerpt":"Comando Regional Unitario del Magdalena, Santa Marta; noviembre 13 de 2003 Organizado por el Comando Regional Unitario del Magdalena y ante una calificada y nutrida asistencia se realiz\u00f3 el panel sobre los cien a\u00f1os de la p\u00e9rdida de Panam\u00e1 en el sal\u00f3n de actos de la Caja de Compensaci\u00f3n Familiar\u2026","rel":"","context":"En \u00abPronunciamientos de Organizaciones Sociales\u00bb","block_context":{"text":"Pronunciamientos de Organizaciones Sociales","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/category\/pronunciamientos-de-organizaciones-sociales\/"},"img":{"alt_text":"","src":"","width":0,"height":0},"classes":[]},{"id":8632,"url":"https:\/\/moir.com.co\/web\/la-primera-guerra-mundial-1914-1919-cien-anos\/","url_meta":{"origin":19822,"position":5},"title":"La Primera Guerra Mundial (1914-1919): cien a\u00f1os","author":"admin","date":"agosto 13, 2014","format":false,"excerpt":"El siglo XX fue testigo de dos guerras mundiales y de una \u201cguerra fr\u00eda\u201d. La de 1914 dur\u00f3 cinco a\u00f1os, la de 1939, seis, y la \u201cfr\u00eda\u201d casi treinta. La Primera Guerra Mundial fue una guerra por el control del mundo entre potencias que luchaban por mantenerlo o conquistarlo. La\u2026","rel":"","context":"En \u00abJos\u00e9 Fernando Ocampo\u00bb","block_context":{"text":"Jos\u00e9 Fernando Ocampo","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/category\/bitacoras\/jose-fernando-ocampo\/"},"img":{"alt_text":"","src":"","width":0,"height":0},"classes":[]}],"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19822","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19822"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19822\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22309,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19822\/revisions\/22309"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19822"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19822"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19822"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}