{"id":19807,"date":"2004-08-10T19:00:00","date_gmt":"2004-08-10T19:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/prueba.moir.org.co\/2004\/08\/10\/declaracion-del-moir-impulsar-la-resistencia-civil-para-salvar-a-colombia-del-estrago-que-causan-bush-y-uribe\/"},"modified":"2022-06-28T20:43:18","modified_gmt":"2022-06-28T20:43:18","slug":"declaracion-del-moir-impulsar-la-resistencia-civil-para-salvar-a-colombia-del-estrago-que-causan-bush-y-uribe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/declaracion-del-moir-impulsar-la-resistencia-civil-para-salvar-a-colombia-del-estrago-que-causan-bush-y-uribe\/","title":{"rendered":"Declaraci\u00f3n del MOIR: IMPULSAR LA RESISTENCIA CIVIL PARA SALVAR A COLOMBIA DEL ESTRAGO QUE CAUSAN BUSH Y URIBE"},"content":{"rendered":"<p>IMPULSAR LA RESISTENCIA CIVIL PARA SALVAR A COLOMBIA DEL ESTRAGO QUE CAUSAN BUSH Y URIBE<\/p>\n<p>Cuando los esforzados pueblos de la tierra van adentr\u00e1ndose en el tercer milenio de su transcurrir hist\u00f3rico, el de Colombia, a casi dos siglos de haberse independizado del colonialismo espa\u00f1ol, enfrenta m\u00faltiples y rampantes actos de intervencionismo por parte de Estados Unidos que coartan su autodeterminaci\u00f3n y quebrantan la soberan\u00eda de la naci\u00f3n. Dirigido a una moderna recolonizaci\u00f3n, semejante embate, cohonestado y apuntalado por la oligarqu\u00eda que se ha ense\u00f1oreado del pa\u00eds, viene envolviendo a los m\u00e1s de cuarenta millones de compatriotas en una implacable espiral de desastres econ\u00f3micos y sociales que abruman y marchitan sus vidas, si es que la violencia no aparece seg\u00e1ndolas.<\/p>\n<p>Los cada vez m\u00e1s frecuentes artificios que tanto el gobierno como los grupos financieros montan con las estad\u00edsticas a fin de desfigurar la real situaci\u00f3n que atraviesa el pa\u00eds, encuentran su contundente refutaci\u00f3n al confrontarlas con la palpable realidad. Por campos y ciudades, masas de poblaci\u00f3n tienen carencias, a veces casi absolutas, de comida, vestido, techo, salud, educaci\u00f3n y servicios; masas a las que se les niegan elementales derechos democr\u00e1ticos y pol\u00edticos o, si formalmente se les asignan, no tienen posibilidad alguna de ejercerlos, lo que iguala esa negaci\u00f3n; mientras millones carecen de empleo, quienes logran vender su fuerza de trabajo reciben salarios de hambre y sus derechos laborales son exiguos, situaci\u00f3n que los condena junto a su prole a un atroz despojo material y cultural; masas de seres violentados en su integridad f\u00edsica y espiritual, multitudes forzadas al cruel desarraigo o miles de gentes de bien e indefensas son eliminadas a sangre y fuego; trabajadores y empresarios nacionales son v\u00edctimas de que la producci\u00f3n industrial vaya del estancamiento a la quiebra y la agr\u00edcola est\u00e9 lanzada a la ruina, fen\u00f3meno que postra a la naci\u00f3n y extiende el pauperismo a toda la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Esta insoportable realidad socioecon\u00f3mica no precisa demostraci\u00f3n. Respecto a ella, renqueando, vienen a diario las cifras y sus an\u00e1lisis. Unos cuantos las examinan con rigor y honestidad, y, adhiri\u00e9ndose al criterio v\u00e1lido de que la econom\u00eda pol\u00edtica es primero pol\u00edtica que econom\u00eda, se esfuerzan por interpretarlas integralmente. Pero muchos las utilizan para el enga\u00f1o: funcionarios del gobierno para justificar pol\u00edticas antipopulares e investigadores subvencionados por el capital monopolista y financiero para sustentar el aumento al m\u00e1ximo de los m\u00e1rgenes de ganancia y la usura del capital monopolista. El gobierno de Uribe ha apelado a revelar algunas cifras crudas, pero se cuida de se\u00f1alar la pol\u00edtica que llev\u00f3 al desastre nacional que ellas reflejan, ya que la que se apresta a aplicar tiene la misma naturaleza, y tampoco menciona a quienes las ejecutaron, pues con muchos de ellos oficiando de ministros y altos asesores se dispone a desarrollarla. La motivaci\u00f3n central de sus revelaciones no es dar una prueba de \u201ctransparencia\u201d, como aduce, sino fundamentar la adopci\u00f3n de nuevas y m\u00e1s severas medidas econ\u00f3micas neoliberales, una mayor expoliaci\u00f3n de las gentes y la introducci\u00f3n de cambios retardatarios en la superestructura de la sociedad, todo acorde con su designio de reacondicionar el pa\u00eds para satisfacer las apremiantes demandas de la globalizaci\u00f3n norteamericana.<\/p>\n<p>En manos de investigadores honestos esas cifras se convierten en un medio necesario no s\u00f3lo para analizar la realidad econ\u00f3mica sino para llegar a s\u00edntesis que sirvan a un prop\u00f3sito pol\u00edtico de signo contrario al de Uribe: fundamentar la necesidad de la resistencia a las pol\u00edticas que vienen rigiendo y que \u00e9l se propone ahondar. No es vano entonces asomarse con este enfoque a unas cuantas de ellas, escardadas de documentos de entidades oficiales e instituciones privadas de distinto g\u00e9nero:<\/p>\n<p>Tomando como base una poblaci\u00f3n de 42 millones de colombianos, 27 millones se encuentran por debajo de la l\u00ednea de pobreza (en el campo, cuatro de cada cinco personas est\u00e1n en esa situaci\u00f3n). Por debajo de la l\u00ednea de indigencia existen once millones (de la poblaci\u00f3n campesina la mitad son indigentes). Carecen de empleo siete millones y los subempleados suman trece millones, y 61% del empleo urbano es informal. Casi dos terceras partes de quienes tienen empleo ganan menos del salario m\u00ednimo ($309.000 al mes). El 75% de los pr\u00e9stamos del sistema financiero fueron para 1.500 personas o entidades. Diez grandes empresas absorben tres cuartas partes del mercado accionario. El 53% de la tierra est\u00e1 en manos de 1% de los propietarios. M\u00e1s de dos millones y medio de personas v\u00edctimas de la violencia econ\u00f3mica y el fuego cruzado son desplazados. De los ni\u00f1os, tres y medio millones no tienen escuela, y dos millones y medio trabajan en oficios que van desde la miner\u00eda hasta las ventas informales y la prostituci\u00f3n. Entre 1998 y 2001 el ingreso por habitante disminuy\u00f3 en m\u00e1s de 500 d\u00f3lares, pues el Producto Interno Bruto (PIB) ha crecido a un ritmo menor que el de la poblaci\u00f3n. En ese mismo per\u00edodo el servicio de la deuda externa en d\u00f3lares por habitante creci\u00f3 10%. El pa\u00eds tiene hoy una deuda que equivale a m\u00e1s de la mitad de todo lo que produce y el costo de su servicio se ha triplicado en una d\u00e9cada: en 1991, por cada 100 pesos adeudados se pagaban $8,60 y en el a\u00f1o 2000 se pagan $30. La deuda p\u00fablica total est\u00e1 en 55% del Producto Interno Bruto, casi igual al 57% en que est\u00e1 la de Argentina.<\/p>\n<p>Continuismo con diligencia suma<\/p>\n<p>La presentaci\u00f3n falaz de la gesti\u00f3n cumplida por los recientes gobiernos es algo recurrente. Desde la c\u00ednica justificaci\u00f3n ensayada por los integrantes de la panda gavirista de la Universidad de los Andes sobre los males que engendraron cuando se encaramaron al Poder a principios de los a\u00f1os 90\u2013 excelente credencial para que Uribe los integrara a su equipo de gobierno&#8211; pasando por los lastimosos y evasivos pretextos de Samper por haberle dado continuidad a la apertura, hasta el vulgar balance que hizo recientemente Pastrana de su administraci\u00f3n, una aberraci\u00f3n hoy al desnudo por no disfrutar del margen de olvido que tienen sus antecesores respecto a su responsabilidad en lo que padece la naci\u00f3n. La verdad sin embargo es que Pastrana, personaje curtido en majader\u00edas, y superior en servilismo a quienes lo precedieron en la aplicaci\u00f3n de la pol\u00edtica de apertura, satisfizo las expectativas de quienes lo respaldaron: los Estados Unidos, los detentadores del poder econ\u00f3mico y pol\u00edtico, y las fuerzas que a \u00faltima hora le brindaron un calculado empuj\u00f3n a su candidatura. As\u00ed lo demuestran sus gestiones en un proceso de paz que tanto en su instauraci\u00f3n como en su colapso cont\u00f3 con el aliento de Washington, su manejo de las relaciones exteriores al estrechar lazos con el gobierno gringo cediendo a todas sus pol\u00edticas de subyugaci\u00f3n y la conducci\u00f3n de la econom\u00eda cumpliendo los mandatos del Fondo Monetario Internacional (FMI), no solo fielmente sino con creces, pues no dud\u00f3 en utilizar dineros del tesoro p\u00fablico para favorecer y salvar de la quiebra al sector financiero.<\/p>\n<p>Uribe V\u00e9lez le reserv\u00f3 algunas agradecidas palabras, pues la pol\u00edtica que anunci\u00f3 y ya comenz\u00f3 a aplicar es una continuaci\u00f3n, no por perfilada menos ordinaria, de la desarrollada por la administraci\u00f3n Pastrana, como lo prueba fehacientemente, entre otras cosas, su confirmaci\u00f3n de Luis Alberto Moreno como embajador en los Estados Unidos, pues ella implica el reforzamiento de la apertura y los lineamientos del Plan Colombia. Es evidente que si bien ante las innegables desidias de Pastrana aparece como un contraste el talante de trabajador sin reposo de Uribe, esto, que se exhibe como virtud cardinal, adquiere un s\u00f3rdido significado: la obsesiva laboriosidad en intensificar las pol\u00edticas que han venido derrumbando la naci\u00f3n.<\/p>\n<p>Qui\u00e9nes son los responsables de la crisis y qu\u00e9 intereses representan<\/p>\n<p>En diversos estudios, art\u00edculos y editoriales de prensa, en discursos y declaraciones de pol\u00edticos y dirigentes de Estado, proliferan obligadas alusiones a la hecatombe social y econ\u00f3mica en que se ha sumido al pa\u00eds. Pero estas se limitan a los s\u00edntomas del mal, evitando describir su verdadera naturaleza y guard\u00e1ndose de identificar a quienes la generaron o transmitieron. En sus referencias al gran da\u00f1o, no mencionan que este emana de la imposici\u00f3n de intereses de clase espec\u00edficos y de pol\u00edticas concretas que con ese fin se adoptan, ni se\u00f1alan a quienes las ejecutan. Ocurre igual cuando miembros de la oposici\u00f3n al traer a colaci\u00f3n que las medidas neoliberales y la pol\u00edtica de globalizaci\u00f3n son factores de peso en el problema nacional, lo que es un avance, circunscriben su censura al \u201cmodelo neoliberal\u201d, d\u00e1ndole a este un car\u00e1cter abstracto como si careciera de promotores, ejecutores y beneficiarios. Cuando lo cierto es que estos \u201cinnombrables\u201d conforman una abigarrada galer\u00eda de poseedores del capital financiero que, con los magnates y ejecutivos norteamericanos como siniestra c\u00fapula, presiden un extendido s\u00e9quito de gobernantes, pol\u00edticos y profesionales a su servicio, sin que falte su cuota de intelectuales. En escala descendente, all\u00ed figuran desde los grandes amos de las multinacionales y monopolios alistados en la revista Fortune hasta nuestros solapados \u201ccacaos\u201d financieros, desde Bush y Cheney hasta los desapacibles Uribe y Londo\u00f1o Hoyos, desde el patr\u00f3n del FMI, K\u00f6hler, hasta su dependiente Junguito, desde Friedman y Sachs hasta obsesos neoliberales como los veteranos Hommes y Juan Luis Londo\u00f1o y los iluminados Humberto Botero y Santiago Montenegro.<\/p>\n<p>Mediante el poder estatal que de manera cada vez m\u00e1s directa y f\u00e9rrea ponen a su servicio, y propagando sus torcidos puntos de vista a trav\u00e9s de los grandes medios de comunicaci\u00f3n que poseen o supeditan, esta logia se esfuerza en cada pa\u00eds por presentar sus intereses como los correspondientes al inter\u00e9s general de la naci\u00f3n y, en el caso de la plutocracia financiera imperialista, a los de la humanidad. Pero cuando la riqueza se concentra en muy pocas manos y la pobreza se extiende a m\u00e1s seres, al intensificarse la pol\u00edtica de globalizaci\u00f3n, a masas cada vez m\u00e1s amplias se les facilita comprender que esas elites no solo han venido cabalgando sobre sus espaldas sino que pretenden proyectar ad infinitum su expoliaci\u00f3n, y que en todos los pa\u00edses del planeta, por igual en los sumidos en el atraso como en los desarrollados, la gran divisi\u00f3n sigue siendo entre los millones de gentes industriosas inmersas en la esfera de las actividades productivas y el pu\u00f1ado que se embolsa las rentas. Este conocimiento pol\u00edtico, de calidad superior, las capacita para avizorar y emprender la soluci\u00f3n de sus problemas.<\/p>\n<p>Les servir\u00e1 tambi\u00e9n para desentra\u00f1ar las estratagemas que urden organizaciones como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional cuando, partiendo de que lo que est\u00e1 en entredicho no es la globalizaci\u00f3n sino los \u201cindeseables perjuicios\u201d que ella ha causado, emprenden planes de \u201catenci\u00f3n a las desigualdades sociales\u201d y \u201cluchas contra la pobreza\u201d, mientras no cesan de promover, refin\u00e1ndolas, las mismas pol\u00edticas que han generado la actual pandemia econ\u00f3mica. Sabr\u00e1n que estas artima\u00f1as no obedecen a que a los miembros del imperio financiero se les haya agrandado el coraz\u00f3n con sentimientos de fraternidad, igualdad y libertad hacia los modernos miserables de la tierra, que su avaricia hace brotar por millonadas, sino porque los extremos a que han llegado las condiciones de estos producen atascamientos y menguas en la necesaria expansi\u00f3n e intensificaci\u00f3n de su saqueo. Al fin y al cabo su funci\u00f3n no es recoger sombreros de sectores enteros de poblaci\u00f3n ahogados sino explotar al m\u00e1ximo a los vivos antes de ahogarlos. Pero recurren a esas artima\u00f1as, principalmente, porque esas condiciones est\u00e1n conduciendo a que cada d\u00eda m\u00e1s lesionados se est\u00e9n poniendo en pie y se dispongan, en masa, a entrar en liza contra las pol\u00edticas que ese imperio impone.<\/p>\n<p>Confusi\u00f3n de las capas medias<\/p>\n<p>A m\u00e1s del abatimiento econ\u00f3mico y la intimidaci\u00f3n que les producen los proliferantes actos de violencia, numerosos sectores de clase media se ven sometidos a las tergiversaciones y argucias en la informaci\u00f3n que destilan incesantemente los medios de comunicaci\u00f3n que est\u00e1n al arbitrio del gran capital. Oscilando entre la desesperanza y las ilusiones, se les extrav\u00eda la comprensi\u00f3n del agobiante presente y terminan apoyando a quienes les glorifican el ma\u00f1ana, as\u00ed persistan en aplicar las mismas pol\u00edticas que son la causa de sus males. Se les escapa que ese presente es la resultante de medidas neoliberales impuestas por Estados Unidos y que, proclamadas por Gaviria hace doce a\u00f1os con un siniestro \u201cbienvenidos al futuro\u201d, han sido ratificadas y desarrolladas por los presidentes elegidos desde entonces. Incluso por Uribe V\u00e9lez, quien las contempla en los 100 puntos de su programa y ha iniciado su consolidaci\u00f3n con sus ministros duchos en apertura, confirmando su notoria adicci\u00f3n al neoliberalismo y su sumisi\u00f3n a la pol\u00edtica norteamericana. Son esas mismas pol\u00edticas las que presidir\u00e1n el agravamiento de las penurias de los mencionados sectores medios, no obstante que de estos provino el m\u00e1s alto porcentaje de sus votos y que su objetivo on\u00edrico es convertirlos en su base social y pol\u00edtica: \u201cSue\u00f1o con una Colombia con predominio de una clase media\u201d. Mas cuando estos perciban las depredaciones que trae consigo el cumplimiento del mandato que presuntamente le otorgaron a Uribe, y las padezcan, como ya empez\u00f3 a suceder, ser\u00e1 una buena ocasi\u00f3n para desechar de una vez por todas sus falsas ilusiones y para que se dispongan a resistir, \u00fanica manera de crearse sus propias esperanzas.<\/p>\n<p>Es evidente que el aturdimiento a que ha sido sometida buena parte de la clase media es una de las causas de que est\u00e9 expuesta a ser captada por partidos y dirigentes que encarnan intereses que les son antag\u00f3nicos. La atracci\u00f3n que Uribe ha ejercido sobre este sector de la sociedad pone de manifiesto los esfuerzos pacientes y persuasivos que deben hacer sus elementos m\u00e1s avanzados, as\u00ed como las fuerzas sociales con las que tiene intereses comunes, para encauzarlo hacia posiciones democr\u00e1ticas y antiimperialistas.<\/p>\n<p>Serpa y San\u00edn en la pasada campa\u00f1a presidencial<\/p>\n<p>Para la pasada campa\u00f1a electoral a la presidencia, los Estados Unidos y la oligarqu\u00eda financiera colombiana ten\u00edan en el conjunto de candidatos con mayor figuraci\u00f3n una mano de buenas cartas, pues ninguna de ellas da\u00f1aba su juego. Horacio Serpa le hab\u00eda dado pruebas a Washington de su condescendencia proclamando su aprobaci\u00f3n al contenido en versi\u00f3n inglesa, la original, del Plan Colombia y aceptando el ALCA como una \u201coportunidad\u201d ofrecida al pa\u00eds. Complement\u00f3 esta posici\u00f3n apadrinando pol\u00edticas impulsadas por el gobierno pastranista tan nocivas como las contenidas en la ley de transferencias y la frustrada reforma pol\u00edtica, o avalando las alcaldadas de Mockus para sus imposiciones tributarias en Bogot\u00e1. Mientras daba respaldo a tales medidas de n\u00edtido sello neoliberal, no tuvo empacho en exclamar que \u201csepultar\u00eda\u201d el neoliberalismo, ambig\u00fcedad que cre\u00f3 inquietud entre los poderes decisorios en Estados Unidos y Colombia y desconfianza entre el electorado, suficientes para que su candidatura entrara en un irreversible declive. Su falta de seriedad qued\u00f3 de nuevo expuesta cuando, tras secundar la pol\u00edtica sobre la paz de Pastrana, se entreg\u00f3 a escenificar una danza de inconsistencias mostr\u00e1ndose ya conciliador, ya beligerante ante las agrupaciones armadas. Errante entre tantos disparates, debi\u00f3 presenciar el oportunismo de numerosos liberales que se escurr\u00edan para enroscarse en la arboleda pol\u00edtica de Uribe V\u00e9lez, m\u00e1s tard\u00edamente que los integrantes de la esfumada Alianza para el Cambio. Aunque dadas y recibidas con explicable gozo, parva compensaci\u00f3n a tan cerril hu\u00edda fueron las adhesiones de unos pocos que, tras largo viaje desde la izquierda, semejaban desfallecientes buzos llegando al hundimiento del barco que ven\u00eda suministr\u00e1ndoles el ox\u00edgeno.<\/p>\n<p>Noem\u00ed San\u00edn, luego de ponerse a la moda recibiendo adoctrinamiento en las universidades norteamericanas durante m\u00e1s de dos a\u00f1os, aglutin\u00f3 a ejecutivos extra\u00eddos de la c\u00e9lebre panda gavirista, o afines a ella, quienes le confeccionaron lo que se consider\u00f3, gracias a sus excelencias neoliberales, \u201cun impecable programa econ\u00f3mico\u201d. Pero la candidata, luego de negar que el neoliberalismo existiera y quiz\u00e1s temiendo contradecirse, ni se preocup\u00f3 por exponerlo en cristiano. Se dedic\u00f3 entonces a sus obsesiones pol\u00edticas repitiendo la monserga contra la corrupci\u00f3n y el clientelismo, que ve\u00eda encarnados en Serpa. Cuando se percat\u00f3 de que su candidatura se iba a quedar con los crespos neoliberales hechos, se puso a remedar, con su tinte feminista, la impasible machacadera de Uribe contra la violencia y las elucubraciones de Serpa alrededor de la manoseada y socorrida \u201cjusticia social\u201d. Al final, y no obstante no haber podido ni siquiera jugar su predecible y aprovechado papel de apuntalar a Uribe en una eventual segunda vuelta, le entreg\u00f3 con desparpajo al nuevo gobierno todos sus trastos pol\u00edticos, incluidos sus programas neoliberales y los miembros de su equipo de campa\u00f1a, expertos en aplicarlos. Esta entrega se hizo, por supuesto, a cambio de ministerios en el nuevo gobierno y de la Embajada en Espa\u00f1a para la mudable aspirante presidencial.<\/p>\n<p>Uribe, el apropiado para Estados Unidos<\/p>\n<p>Uribe ostentaba dos credenciales al postularse a la presidencia. Primero, la de pernicioso pionero en la elaboraci\u00f3n, promoci\u00f3n y aprobaci\u00f3n de leyes que introdujeron los cat\u00e1logos neoliberales en Colombia. A saber: la ley 71 de 1988, que desmejor\u00f3 derechos de los trabajadores a la jubilaci\u00f3n y encauz\u00f3 hacia los monopolios financieros sus pensiones y cesant\u00edas; la ley 50 de 1990, ese s\u00f3rdido expediente que permite a los patronos recortar a su antojo las remuneraciones salariales y arrasar conquistas laborales arrancadas en largos lustros de lucha; y la ley 100 de 1993, que va a cumplir una d\u00e9cada satisfaciendo el lucro privado a costa de las carencias de atenci\u00f3n a la salud de la mayor\u00eda de poblaci\u00f3n y que promovi\u00f3 la entrega de las pensiones de los trabajadores a los fondos privados.<\/p>\n<p>Segundo, la de haber estado al mando de la Gobernaci\u00f3n de Antioquia, donde recurri\u00f3 a un estiramiento de las leyes para darles curso a disposiciones que, por la intolerancia y el autoritarismo que envolv\u00edan, eran verdaderos ucases destinados a que la administraci\u00f3n adquiriera mayor eficiencia en ejecutorias neoliberales como la privatizaci\u00f3n de la educaci\u00f3n, la entrega al capital privado de jugosas empresas departamentales, arrojando as\u00ed a la calle a miles de trabajadores, y manejara los problemas de orden p\u00fablico organizando a miembros de la poblaci\u00f3n para involucrarlos en el conflicto armado. Esa gesti\u00f3n departamental, tan elogiada en su momento por la casta social de la provincia antioque\u00f1a, contiene las bases de lo que hoy con contumacia se quiere proyectar en el \u00e1mbito nacional. Para sellar semejantes aptitudes, Uribe hab\u00eda ido en busca de la \u201cexcelencia\u201d asimilando las ideolog\u00edas y pol\u00edticas que sustentan la globalizaci\u00f3n y los m\u00e9todos para resolver los conflictos que ella crea o intensifica; ingres\u00f3 entonces a sendos cursos veraniegos que dos universidades c\u00e9lebres por su fama -la brit\u00e1nica Oxford y la norteamericana Harvard- ofrecen como cr\u00e9ditos de tinte acad\u00e9mico para aspirantes a gerencias financieras y altos cargos gubernamentales.<\/p>\n<p>Por su parte, Estados Unidos necesitaba asegurar la continuidad de su pol\u00edtica de apertura, ahora m\u00e1s intensa en la perspectiva del ALCA, y de sujeci\u00f3n a los par\u00e1metros monetarios y fiscales dictados por el FMI; demandaba permanencia en las medidas de su \u201cguerra contra las drogas\u201d consignadas en su Plan Colombia; exig\u00eda, en una muestra de la elasticidad que precisa para sacar adelante sus intereses geopol\u00edticos imperiales, respaldo a su actual \u00e9nfasis en endurecer las acciones militares contra los grupos armados luego de haber condescendido con las peripecias de Pastrana en el Proceso de Paz, y reclamaba que se recompusiera el pa\u00eds mediante reformas pol\u00edtica, laboral, judicial, estatal, educativa, y hasta constitucional. Todas estas condiciones\u2014que en diversas formas de conminaci\u00f3n se desgranan en los documentos y pronunciamientos oficiales de Washington, y que aqu\u00ed han contado con el debido acatamiento de los grupos financieros y el gobierno\u2014apuntan a que Colombia tenga primero lo que Uribe llama \u201cseguridad democr\u00e1tica\u201d, esa llave que la har\u00eda viable para el libre comercio, con su pieza clave: la inversi\u00f3n de capitales, pues estos, como se lo remach\u00f3 al nuevo gobierno el Representante de Comercio de Estados Unidos, Zoellick, son cobardes para llegar all\u00ed donde encuentren riesgos econ\u00f3micos y pol\u00edticos.<\/p>\n<p>Entre la larga lista de batidas centenarias que Estados Unidos ha dado a fin de imponer sus intereses en todos los confines de la tierra, se cuentan sus intervenciones en pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina, a la que considera su coto de caza. Y la experiencia muestra que cuando no ha encontrado perros de presa, como son los dictadores militares, para rastrear en busca de recursos, plusval\u00eda y mercados, nunca ha dudado en recurrir a montear con gatos, tipo Color de Mello, Betancur o Menem.<\/p>\n<p>Con semejante pragmatismo para lograr sus prop\u00f3sitos, nunca ha renunciado a instalar en estas naciones mandatarios que cumplan como son\u00e1mbulos sus mandatos, en cuyo caso Uribe era un personaje relativamente descartable. Pero en Colombia -un pa\u00eds con potenciales resistencias ante el efecto devastador de su globalizaci\u00f3n neoliberal y ya plagado de violencias, fen\u00f3meno que teme haga met\u00e1stasis en la regi\u00f3n andina y amaz\u00f3nica- Washington precisaba un gobierno imbuido de cipayismo y de un buen grado de despotismo, atributos que Uribe pod\u00eda imprimirle, y estos s\u00ed eran indispensables. Aparec\u00eda pues como el personaje apropiado, en el lugar adecuado y en la coyuntura oportuna. Contando con el suficiente benepl\u00e1cito de los poderes econ\u00f3micos y pol\u00edticos decisivos en Estados Unidos y Colombia, el resto se reduc\u00eda a someterlo a una operaci\u00f3n pol\u00edtica que, calcada de lo practicado en el mercado como \u201cpresentaci\u00f3n y venta del producto\u201d, lo encumbrara ante la opini\u00f3n p\u00fablica. Aparte de las habilidades que en manipulaci\u00f3n de propaganda exhiben los especialistas gringos, por lo que a ellos se volvi\u00f3 a acudir, exist\u00eda aqu\u00ed ya una \u201cexitosa\u201d experiencia: en las \u00faltimas d\u00e9cadas algunos personajes, desde candidatos presidenciales, ya fueran estos oficiales, disidentes o de oposici\u00f3n, hasta unas cuantas figuras \u201cindependientes\u201d y de \u201cizquierda\u201d, han sido creaciones de los medios de comunicaci\u00f3n, tanto los de propiedad de la oligarqu\u00eda financiera como los que \u00e9sta somete mediante sus pautas comerciales. Y a esa pr\u00e1ctica tambi\u00e9n se recurri\u00f3. Con miras a obtener el perfil de un candidato que como presidente fuera capaz de ejercer funciones de comandante militar y juez de la moral y de no pararse en pelillos para imponer la ley y el orden, Uribe empez\u00f3 por dirigir su discurso contra los blancos que un sector considerable de la poblaci\u00f3n ya percib\u00eda, previa inducci\u00f3n de esos mismos medios, como origen de todas sus desgracias, entre ellas la corrupci\u00f3n generalizada, la ineficacia del Estado, y las fallas de la justicia.<\/p>\n<p>Ese discurso termin\u00f3 bru\u00f1ido con otro a\u00fan m\u00e1s rentable en votos, el referente a la guerra y la paz, el orden p\u00fablico y la seguridad ciudadana. Repitiendo sin cansancio sus simplificaciones sobre estos asuntos, mientras simult\u00e1neamente capoteaba los espinosos temas sobre sus pasadas gestiones legislativas y administrativas, Uribe pas\u00f3 de ser un liviano pol\u00edtico, a duras penas conocido fuera de sus amadas monta\u00f1as antioque\u00f1as, a renombrado y tenaz aspirante a la presidencia. Tama\u00f1a transformaci\u00f3n se aliger\u00f3, primero, al levantar duros juicios contra el infructuoso proceso de paz que emprendi\u00f3 y desarroll\u00f3 Pastrana con el am\u00e9n y apoyo del gobierno norteamericano y la oligarqu\u00eda. Y, segundo, luego del abrupto desenlace de ese proceso, al sintonizar sus discursos, cual machac\u00f3n populista, con la corriente de repudio que se cre\u00f3 entre vastos sectores de la poblaci\u00f3n hacia posturas y acciones ominosas de las agrupaciones armadas, principalmente las de las FARC.<\/p>\n<p>Es evidente que los Estados Unidos detectaron temprano las inclinaciones hacia el despotismo que luc\u00eda Uribe, las que, sumadas a la cuesti\u00f3n b\u00e1sica, sus posiciones fehacientemente demostradas en pro del neoliberalismo y la globalizaci\u00f3n, lo prefiguraban como la horma para su bota. Teniendo en consideraci\u00f3n los factores anteriormente mencionados que dan raz\u00f3n de su triunfo electoral, nada tiene de extra\u00f1o que en Washington consideren a Uribe como \u201cla escogencia que mejor armoniza con Estados Unidos y sus nuevas prioridades antiterroristas\u201d, ni que \u00e9ste, en reciprocidad y mientras andaba como es usual brujuleando en Washington, haya descrito la relaci\u00f3n con ellos como de \u201cintegraci\u00f3n permanente\u201d.<\/p>\n<p>La \u201cseguridad democr\u00e1tica\u201d de Uribe, un mandato imperialista<\/p>\n<p>Uribe ha iniciado su mandato emitiendo una serie de disposiciones dirigidas a la incorporaci\u00f3n de gran cantidad de compatriotas al conflicto, lo que conducir\u00eda a descargar sobre la poblaci\u00f3n nuevas borrascas de violencia. En su primer acto de gobierno, la presentaci\u00f3n del referendo ante el Congreso, Uribe incluy\u00f3 un punto, luego descartado pero que revelaba sus prop\u00f3sitos, en el que establec\u00eda un servicio social obligatorio, que no reemplazaba al militar sino que lo refinaba, ya que a los reclutados, luego de recibir la dosis \u201cb\u00e1sica\u201d de entrenamiento militar e instrucci\u00f3n en defensa y seguridad, se les incrustaba en la poblaci\u00f3n con la excusa de hacer trabajo \u201csocial\u201d o \u201ccomunitario\u201d. Luego, como si siempre llevara un polic\u00eda en el coraz\u00f3n que lo espolea a crear condiciones para que operen formas abiertas o veladas de la justicia privada, Uribe se madrug\u00f3 para Valledupar a poner en funcionamiento una red de informantes pagados para espiar entre la poblaci\u00f3n, acudiendo as\u00ed a una tradicional pr\u00e1ctica fascista de naturaleza semejante a la que tambi\u00e9n hoy quiere implantar Bush sobre la poblaci\u00f3n norteamericana. Y para rematar, se propone reclutar y entrenar a miles de campesinos que luego ser\u00e1n asentados en sus hogares para que cumplan el papel de guardias armados en sus respectivos municipios y veredas.<\/p>\n<p>Para llevar a cabo esta militarizaci\u00f3n destinada a ser pieza fundamental de su plan de \u201cseguridad democr\u00e1tica\u201d, Uribe, quien no es propiamente H\u00e9rcules, recurrir\u00e1 a medidas que, en su estilo campestre, semejar\u00e1n in\u00fatiles machetazos a una hidra de mil cabezas que har\u00e1n brotar nuevos y mayores problemas econ\u00f3micos y sociales. Aumentar\u00e1 los gastos presupuestarios, que se cubrir\u00e1n, para gozo de los prestamistas extranjeros y locales, con mayor endeudamiento, as\u00ed como con mayores cargas impositivas sobre la poblaci\u00f3n; reducir\u00e1 las partidas para los servicios y obras sociales a cargo del Estado y desviar\u00e1 a otros renglones las ya asignadas; despedir\u00e1 miles de empleados estatales y eliminar\u00e1 o fusionar\u00e1 instituciones oficiales en busca de un ahorro tan mezquino como primitivo; dar\u00e1 p\u00e1bulo al incremento de la intervenci\u00f3n pol\u00edtica y militar de Estados Unidos, que ya anunci\u00f3 su l\u00f3gico respaldo tanto a la intensificaci\u00f3n del Plan Colombia como a las \u201cmejoras\u201d que satisfaciendo sus exigencias le est\u00e1 introduciendo Uribe, y pisotear\u00e1 derechos y libertades de la ciudadan\u00eda para tratar de frenar la oposici\u00f3n y la resistencia que surjan, todo lo cual postrar\u00e1 a\u00fan m\u00e1s la naci\u00f3n ante el asalto colonizador de Estados Unidos. Para acelerar todos estos planes de corte dictatorial, acudi\u00f3 a decretar el estado de Conmoci\u00f3n Interior y, a su amparo, ha desatado medidas que expolian a la ciudadan\u00eda y le vulneran derechos y libertades.<\/p>\n<p>Respecto a estos designios del gobierno, no deja de ser sintom\u00e1tico que dos renombrados peri\u00f3dicos, The Washington Post y The New York Times, que acostumbran respaldar la globalizaci\u00f3n sin escatimarle a esta sus \u201ccr\u00edticas constructivas\u201d, tampoco, y con el mismo sentido, se las quieran negar a Uribe. Empiezan por recordar que \u201ccomo gobernador cre\u00f3 milicias que cultivaron lazos con violentos paramilitares de derecha\u201d, y quiz\u00e1s tomando a la letra su confesi\u00f3n de que \u201cno se las sabe todas\u201d, han aprovechado para espetarle que al hacer la guera y restaurar el orden, act\u00fae limpiamente, \u201csin ponerle un sello gubernamental a escuadrones de la muerte sueltos y desaforados por los campos de Colombia\u201d. Luego de aconsejarle que \u201csu m\u00e1s grande desaf\u00edo es resistir la tentaci\u00f3n de librar la guerra a trav\u00e9s de medios ilegales o autocr\u00e1ticos\u201d y que \u201clas necesidades militares tampoco son excusa para debilitar los importantes controles democr\u00e1ticos\u201d, rematan sentenciosamente: \u201cno es f\u00e1cil saber qu\u00e9 es m\u00e1s espeluznante, si el espectro del terrorismo urbano o el del autoritarismo. Los colombianos necesitan unirse y lograr protegerse contra ambos.\u201d<\/p>\n<p>Poner en ejecuci\u00f3n toda esta parafernalia absolutista no ser\u00e1 f\u00e1cil tarea, pues el pueblo colombiano est\u00e1 asimilando r\u00e1pidamente algo que Uribe no sabe y que los editorialistas estadounidenses apenas vislumbran: que solo desplegando en resistencia la preciada reserva de reda\u00f1os con que cuenta podr\u00e1 impedir el apabullamiento econ\u00f3mico y social.<\/p>\n<p>Entre los ingentes problemas que aquejan a Colombia, la pol\u00edtica de Uribe, que aparece como la soluci\u00f3n, representa uno de los m\u00e1s graves. Sus planes de orden y seguridad y eficacia del Estado, tan aplaudidos por la oligarqu\u00eda financiera a trav\u00e9s de los directivos de los gremios, y que tantas ilusiones despiertan en algunos sectores de la poblaci\u00f3n que abatidos por las estrecheces y la violencia caen en la estupefacci\u00f3n pol\u00edtica, responden a un categ\u00f3rico pedido hecho por el gobierno norteamericano en busca de mejores condiciones para afincar aqu\u00ed sus intereses econ\u00f3micos. Se presenta as\u00ed otro buen ejemplo de clara y directa determinaci\u00f3n de la pol\u00edtica por parte de la econom\u00eda, y de la importante influencia que aquella, a la vez, puede ejercer sobre la suerte de \u00e9sta. Al respecto es muy significativo que en su primera semana el gobierno haya atendido reuniones con delegados del Fondo Monetario Internacional y el secretario norteamericano de Comercio, Robert Zoellik, y, simult\u00e1neamente, con el jefe de la DEA, Walters, el jefe del Comando Sur de los Estados Unidos, el subsecretario de Estado para Asuntos Pol\u00edticos, Marc Grossman, y la embajadora norteamericana quien, exultante, fue tan acuciosa en correr a abrazar a Uribe el d\u00eda de su elecci\u00f3n como en dictarle p\u00fablicamente lo que deb\u00eda hacer.<\/p>\n<p>En este entorno pol\u00edtico, y soslayado el criterio de que en toda sociedad de clases el orden \u201cno es armon\u00eda social sino dominaci\u00f3n pol\u00edtica\u201d, la b\u00fasqueda que de \u00e9ste se hace bajo el mote de \u201cseguridad democr\u00e1tica\u201d se presenta como una necesaria gesti\u00f3n gubernamental que beneficiar\u00e1 al pa\u00eds y a sus millones de lesionados en lo econ\u00f3mico y social. Al emprenderla, Uribe, en un malabarismo pol\u00edtico, proclama que cumple con un mandato de seis millones de votos, haciendo caso omiso de que fueron conseguidos apelando a las tradicionales estratagemas electorales y a una aparatosa propaganda rica no s\u00f3lo en los dineros que le llovieron a porrillo para montarla sino en argucias, sin que faltasen las pr\u00e1cticas clientelistas de caciques electorales, afectadas de la \u201cpolitiquer\u00eda y corrupci\u00f3n\u201d que \u00e9l mismo de manera maniquea les ven\u00eda endilgando. Puesto que lo practicado por estos \u00faltimos iba a favor de Uribe, quien acept\u00f3 lo cobrado sin importarle el color del cazador, los medios de comunicaci\u00f3n y los falsos guardianes de la moral le extendieron su bendici\u00f3n. Seg\u00fan cuentas ese mandato est\u00e1 expuesto en el manifiesto de 100 puntos de Uribe, un popurr\u00ed en donde, en medio de paparruchadas revestidas de sensatez, aparecen los criterios sobre la organizaci\u00f3n del Estado y el rumbo de la econom\u00eda, salpicados de la intolerancia y autoritarismo con que se ejecutar\u00e1n.<\/p>\n<p>Referendo y Conmoci\u00f3n Interior, expedientes antidemocr\u00e1ticos<\/p>\n<p>Para Uribe, las normas y derechos con aspectos democr\u00e1ticos que persisten en Colombia tienen legitimidad y validez dependiendo de si facilitan o no sus designios pol\u00edticos, cuesti\u00f3n que hoy, sin los ocultamientos propios de su plan para alcanzar la direcci\u00f3n del Estado, expresa e impone principalmente a trav\u00e9s de su alter ego, Londo\u00f1o Hoyos, cuya retorcida grandilocuencia es un complemento de su abogac\u00eda torticera y antinacional, ahora ejercida como ministro del Interior. Aprovechando el justo malestar que abruma a los ciudadanos ante las inequidades a que inveteradamente los ha sometido la clase dominante, y cuya responsabilidad ella descarga mediante orquestadas campa\u00f1as en sectores o miembros de la casta pol\u00edtica que bien le han servido, Uribe prefiere recurrir al referendo para suprimir o modificar las que no le sirven y establecer las que requiere. Este instrumento, especie de la \u201cdemocracia directa\u201d tan socorrida por dictadores y reg\u00edmenes desp\u00f3ticos, lo pusieron de moda los gaviristas y sus cong\u00e9neres, ahora redivivos en el gobierno de Uribe, para crearle el marco constitucional a la instauraci\u00f3n de la apertura econ\u00f3mica. Contentos con la f\u00f3rmula plebiscitaria que les permiti\u00f3 hacer y deshacer con la legalidad que ven\u00eda rigiendo, los constituyentes de 1991 legitimaron la futura utilizaci\u00f3n del referendo, cuya peculiaridad radica en presentar maliciosas simplificaciones para que la poblaci\u00f3n, aturdida por la artiller\u00eda de la propaganda oficial, las refrende. T\u00edpico de semejante expediente, recientemente aplicado por el pe\u00f3n de Bush en su \u201cguerra antiterrorista\u201d, el dictador paquistan\u00ed Pervez Musharraf, ha sido facilitar en tiempos de convulsiones la manipulaci\u00f3n pol\u00edtica que emprenden gobernantes enajenados por ejercer liderazgos y ofrecer soluciones que intentan causar estupor en las gentes revisti\u00e9ndolas de un car\u00e1cter heroico.<\/p>\n<p>No obstante sus superficiales y acomodaticias reminiscencias de famosos pr\u00f3ceres, lo que alcanza a representar Uribe es bien precario, pues est\u00e1 ce\u00f1ido a los artificios \u201cdemocr\u00e1ticos\u201d que demanda su sumisi\u00f3n a Estados Unidos. En realidad, el suyo es un desabrido liderato dedicado a refaccionar el ra\u00eddo modelo de democracia que exige Washington, en tanto que sus \u201csoluciones\u201d a la insoportable situaci\u00f3n vendr\u00e1n acompa\u00f1adas de medidas paladina e imp\u00fadicamente anunciadas como acarreadoras de m\u00e1s sudor y m\u00e1s l\u00e1grimas. No pasa de ser una mediocre astucia aprovecharse de la creciente zozobra social para obtener apoyo a salidas absolutistas, adobadas con alucinantes referencias a la solidaridad, el respeto al estado de derecho y la tolerancia, lemas proclamados por el liberalismo tradicional pero que desecharon hace rato los miembros de las nuevas corrientes liberales. El car\u00e1cter haza\u00f1oso que Uribe pretende atribuirles a su estilo y a sus actos de gobierno, solamente podr\u00e1n poseerlo las acciones que emprendan quienes se resistan a su pol\u00edtica gubernamental.<\/p>\n<p>El mandato que Uribe reivindica haber recibido viene envuelto en uno mayor, dictado desde Washington: poner orden y disciplina en el Estado y la sociedad, no con miras a solucionar los graves problemas de los colombianos sino a crear condiciones para que la naci\u00f3n pueda ser incrustada de manera rentable en la globalizaci\u00f3n norteamericana. Todas las medidas anunciadas est\u00e1n ba\u00f1adas por ese fin. Para la aceptaci\u00f3n del referendo por parte del Congreso se utiliz\u00f3 un trato acorde con la llamada austeridad en el gasto: se calcul\u00f3 que resultaba m\u00e1s barato no comprarles a los parlamentarios su aprobaci\u00f3n sino arranc\u00e1rsela gratis mediante la amenaza de quitarles tanto los privilegios como sus curules. Luego de que en los trueques pol\u00edticos se descart\u00f3 la C\u00e1mara \u00fanica y se atenu\u00f3 la amenaza de la revocatoria, el gobierno sac\u00f3 adelante la sustancia de su proyecto: la reducci\u00f3n de los miembros del Senado y la C\u00e1mara y nuevas normas dirigidas a impedir el acceso a \u00e9l de las verdaderas fuerzas de oposici\u00f3n e independientes, por definici\u00f3n minoritarias. Cualquiera sea en \u00faltimas el contenido del referendo, se proceder\u00e1 a montar un \u00f3rgano legislativo que se quiere a\u00fan m\u00e1s elitista y m\u00e1s f\u00e1cil de tener en el bolsillo del Ejecutivo.<\/p>\n<p>En el crucial per\u00edodo que atraviesa el pa\u00eds, con una clase dirigente que, a pesar de su hist\u00f3rico fracaso en lo que ata\u00f1e al progreso de la naci\u00f3n, se empe\u00f1a ahora con Uribe en seguir imponiendo sus antidemocr\u00e1ticas tendencias, unas instituciones representativas con menos miembros, a las que de hecho solo pueden llegar aquellos que posean poder pol\u00edtico, enormes patrocinios e influencia o gran capital, implica que los sectores populares no podr\u00e1n llevar a ellas a sus aut\u00e9nticos voceros. Les quedar\u00e1 cercado as\u00ed, con alambradas dif\u00edciles de allanar, uno de los pocos espacios que en el sistema pol\u00edtico vigente pod\u00edan utilizar para denunciar al imperialismo, ampliar la comprensi\u00f3n de los males que aquejan a la naci\u00f3n y vigorizar su resistencia contra todos ellos. Si, seg\u00fan un atinado criterio, en las condiciones de Colombia los plebiscitos equivalen a un golpe de Estado, los referendos, al tener la misma naturaleza, cumplen en diverso grado el mismo cometido.<\/p>\n<p>E igual ocurre con la implantaci\u00f3n del Estado de Conmoci\u00f3n Interior, pues si se aceptan las razones aducidas por el gobierno en su exposici\u00f3n de motivos y, dado que la casi totalidad de las condiciones all\u00ed alegadas persistir\u00e1n en el pa\u00eds durante un buen tiempo, lo podr\u00e1 decretar cuantas veces quiera y mediante extensiones de su vigencia volver casi permanentes las normas expedidas bajo su amparo, normas que adem\u00e1s podr\u00e1n versar sobre cuestiones que abarcan pr\u00e1cticamente todo el universo constitucional y legal. Una verdadera concentraci\u00f3n de poderes que equivale a una nuda dictadura. Aparece as\u00ed de manifiesto la creciente necesidad que tienen el imperialismo y la oligarqu\u00eda financiera de contar con reg\u00edmenes cada vez m\u00e1s absolutistas para poder avanzar en la aplicaci\u00f3n de las pol\u00edticas de globalizaci\u00f3n y neoliberalismo. Solo que para cubrir el flanco de la palabrer\u00eda sobre su adhesi\u00f3n a la democracia y a las libertades civiles, optan por reemplazar en estas naciones las desprestigiadas dictaduras militares, nunca descartadas, por remozadas dictaduras de hombres pulcramente chapados de trajes de civil.<\/p>\n<p>Lo cierto es que al considerar esta propuesta que trae el referendo, el Congreso se ver\u00e1 enfrentado a un reto cuyo proceso y desenlace servir\u00e1n para evidenciar cu\u00e1ntos de sus miembros responden a una condici\u00f3n de dem\u00f3cratas y patriotas. Se pondr\u00e1 as\u00ed nuevamente de presente la gran divisi\u00f3n que desde hace tiempos tiene planteado el pa\u00eds entre quienes alientan dicha calidad, la gran mayor\u00eda de los colombianos, y el pu\u00f1ado de miembros de fuerzas econ\u00f3micas y pol\u00edticas que se han puesto en contra de los intereses nacionales y populares.<\/p>\n<p>La resistencia es el lenguaje com\u00fan para la lucha com\u00fan en Am\u00e9rica Latina<\/p>\n<p>Con muchas de las reformas anunciadas por el gobierno, as\u00ed como con diversos decretos que se expidan bajo la Conmoci\u00f3n Interior, se busca allegar fondos para cubrir el d\u00e9ficit presupuestal y as\u00ed pagar deudas e intereses a los usureros de los organismos de cr\u00e9dito y los bancos internacionales y, adem\u00e1s, financiar la pol\u00edtica de militarizaci\u00f3n y seguridad que se comenz\u00f3 a implantar. La cruzada por recolectarlos se adobar\u00e1 con planes de austeridad en el funcionamiento de los organismos gubernamentales, el cierre o fusi\u00f3n de algunos de estos y la recuperaci\u00f3n de bienes y tierras que estuvieron bajo el dominio de antiguos narcotraficantes. Pero su m\u00e1s copiosa fuente estar\u00e1 en el mayor endeudamiento p\u00fablico, tanto interno como externo, las mayores exacciones tributarias a la ciudadan\u00eda, los recortes en salarios, la baja en costos de la administraci\u00f3n, la disminuci\u00f3n en el monto de las pensiones, las alzas de tarifas de los servicios p\u00fablicos y la reducci\u00f3n del presupuesto para servicios sociales como educaci\u00f3n y salud. Todas estas medidas corresponden al desvelo de Uribe por observar las conminaciones norteamericanas a tener unas finanzas \u201csaneadas\u201d, el funcionamiento del Estado aceitado y el orden p\u00fablico normalizado, cuestiones que, como ilusamente cree, bastar\u00edan para que fluyan a chorros los pr\u00e9stamos y las inversiones del capital financiero nacional e internacional, se expandan las redes comerciales extranjeras y se instalen a tutipl\u00e9n las multinacionales. Ignora que a pesar de todos sus desvelos, lo m\u00e1s probable es que esas expectativas se trunquen y, aunque sean satisfechas en alg\u00fan grado, no s\u00f3lo no solucionar\u00e1n los graves problemas que enfrenta el pa\u00eds sino que prolongar\u00e1n la intensa expoliaci\u00f3n por parte del imperialismo. Lo cierto es que hoy, a pesar de los esfuerzos del gobierno por cumplir con sus recetas, el Fondo Monetario Internacional lo est\u00e1 sometiendo a exigencias y controles m\u00e1s severos, mientras que el gobierno de Bush recibi\u00f3 impasible las ofrendas que le acaba de llevar personalmente Uribe -entre ellas las medidas y reformas en los campos pol\u00edtico y econ\u00f3mico, junto a la entrega de los intereses de la industria farmac\u00e9utica nacional y la concesi\u00f3n de impunidad para los delitos que personal norteamericano perpetre en nuestro suelo- sin que las expresiones de respaldo se tradujeran en concretar las ayudas que tan ansiosamente le est\u00e1 implorando.<\/p>\n<p>Para justificar todas las disposiciones econ\u00f3micas y pol\u00edticas en curso, se arguye que son necesarias porque el pa\u00eds no puede sustraerse al fen\u00f3meno de la globalizaci\u00f3n ya que este, como lo prueba su presencia en el resto de naciones, \u201clleg\u00f3 para quedarse\u201d. Si tal es la presunci\u00f3n soberbia que se tiene, acogiendo la falsa permanencia hist\u00f3rica que le atribuyen los monopolios imperialistas a esta modalidad de su dominaci\u00f3n, los pueblos pueden responder con verdadera raz\u00f3n que, dada su naturaleza opresiva, esa globalizaci\u00f3n siempre estar\u00e1 acompa\u00f1ada de la resistencia, como lo prueban las diversas manifestaciones de rechazo que tambi\u00e9n en todas las naciones ha despertado desde que se empez\u00f3 a instaurar. Responder\u00e1n que su resistencia, que consigna en su haber todas y cada una de las oposiciones que se presentan en el mundo contra la globalizaci\u00f3n, no limita su acci\u00f3n a la mera cr\u00edtica, a enmendarle \u201cdeficiencias\u201d o atenuarle sus nefastos efectos con expedientes \u201cpropositivos\u201d, lo cual equivaldr\u00eda a apa\u00f1arla, cuando de lo que se trata es de extirparla.<\/p>\n<p>En la \u00faltima d\u00e9cada, paralelamente con las luchas libradas en Colombia por importantes sectores de la poblaci\u00f3n contra las pol\u00edticas neoliberales, entre las cuales se destacan los paros obreros y el formidable paro agrario de julio de 2001, en Am\u00e9rica Latina han abundado las batallas de signo semejante. En su sencilla concreci\u00f3n, dos de ellas encierran un gran significado y revelan el potencial de la resistencia:<\/p>\n<p>Encabezadas por un frente c\u00edvico que ten\u00eda a Arequipa como centro, poblaciones de cinco departamentos sure\u00f1os del Per\u00fa entraron en paro durante varios d\u00edas para impedir la privatizaci\u00f3n que de dos empresas de electricidad pretend\u00eda hacer el gobierno que preside Toledo, otro que tambi\u00e9n pas\u00f3 por Harvard. Luego de la recia lucha sostenida, el gobierno central en Lima, con ca\u00edda del ministro del Interior incluida, debi\u00f3 reversar la medida de claro sello neoliberal. Alejandro Pacheco, uno de los l\u00edderes de la batalla, resumi\u00f3 su triunfal desenlace: \u201cGracias a nuestra lucha, a nuestra perseverancia en ella, el gobierno ech\u00f3 para atr\u00e1s. Ahora lo que necesitamos es hacer lo mismo en el resto del Per\u00fa\u201d.<\/p>\n<p>En San Salvador Atenco, precisamente en los suburbios de la capital mejicana, centenares de desarrapados campesinos se levantaron en resistencia contra la determinaci\u00f3n del gobierno de Fox de expropiar sus tierras para construir all\u00ed un gigantesco aeropuerto alterno al metropolitano. Machete y palos en mano, se convirtieron en una inexpugnable muralla humana y con ella como soporte de su lucha procedieron a entrar en conversaciones con las autoridades: debatieron sobre sus derechos y no conciliaron; discutieron sus razones y no concertaron; se sentaron a negociar sobre sus justos reclamos y no se vendieron ni aceptaron vender a ning\u00fan precio sus ejidos. El gobierno tuvo que abandonar sus pretensiones. Algunos periodistas se asombraron de que harapientos y pac\u00edficos campesinos se tornaran en rebeldes, y que \u201cpersonas peque\u00f1as\u201d detuvieran la realizaci\u00f3n de un colosal proyecto. Al entrevistar a uno de los dirigentes, en un escenario que ten\u00eda como fondo un gran mural de Emiliano Zapata, el l\u00edder campesino cuya memoria ha sido tan lastimosamente manoseada, le escucharon decir escuetamente a la manera de los personajes de Rulfo: \u201cPues el gobierno no tiene ning\u00fan derecho a sacarnos de las tierras conquistadas en la revoluci\u00f3n mejicana por nuestros padres y abuelos\u201d.<\/p>\n<p>En la l\u00ednea de que en presencia de un enemigo com\u00fan debe haber un lenguaje com\u00fan y una lucha com\u00fan, cual lo preconizaba Francisco Mosquera, combates como estos, de naturaleza similar a los que se han librado en todo el continente, los m\u00e1s recientes en Argentina, Paraguay y Bolivia, sintetizan y pregonan formas, contenidos y metas de la resistencia civil.<\/p>\n<p>Sumada a la anterior perspectiva, es notable la actividad de diversas iglesias cristianas y otras organizaciones religiosas haci\u00e9ndole frente a la globalizaci\u00f3n. En lo que respecta a la iglesia cat\u00f3lica, viene al caso una acotaci\u00f3n. Es natural y explicable que el Papa pida bendiciones a Dios para poder cumplir el apostolado cat\u00f3lico que se le ha encomendado, e igualmente lo es que Uribe se eche bendiciones en p\u00fablico y pida de esa misma divinidad otras tantas que lo ayuden a ejercer sus funciones como presidente. Pero mientras el primero incluye en su misi\u00f3n llamados para el \u201crechazo a toda forma de imperialismo\u201d, como el que hizo expresamente hace cuatro meses en Bak\u00fa, el segundo incluye en su tarea de gobierno llamados de respaldo al imperialismo y a sus pol\u00edticas, tales como las contenidas en el Plan Colombia, las imposiciones del Fondo Monetario Internacional, el ALCA, etc. Los millones de colombianos cat\u00f3licos que hoy sufren opresi\u00f3n y detrimento extremos est\u00e1n inexorablemente abocados a acoger el llamado papal y rechazar el presidencial y, al hacerlo, seguramente esperar\u00e1n de parte de sus prelados un evangelio acorde con su situaci\u00f3n. Que no debe ser distinto del impartido por el cardenal arzobispo de Aparecida (Brasil), Alosio Lorscheider, quien luego de exclamar que los intereses de la poblaci\u00f3n tienen que estar por encima de los asuntos privados y que su patria \u201ctiene que tornarse libre de las grandes potencias\u201d, obra en consecuencia al presidir misas de 150.000 personas que bajo el lema de \u201cLa soberan\u00eda no se negocia\u201d protestan contra el proyecto del ALCA promovido por Estados Unidos. Ni distinto tampoco del ejemplarmente difundido por la Conferencia de Obispos Cat\u00f3licos de Canad\u00e1 al denunciar el ALCA como &#8220;el tratado de comercio y de inversi\u00f3n m\u00e1s arrollador de la historia&#8221;.<\/p>\n<p>La oligarqu\u00eda no ceja en su lucha de clases<\/p>\n<p>No se podr\u00edan haber asentado en nuestro suelo las pol\u00edticas que sirven a los intereses de Estados Unidos, y que son la causa principal del desastre que vive la naci\u00f3n, sin la existencia aqu\u00ed de una aristocracia financiera, que las fomenta y apuntala a trav\u00e9s del Estado. Lo primero que esta asegura, al igual que toda clase en el poder, es seguir teniendo a su disposici\u00f3n ese instrumento de dominaci\u00f3n. De all\u00ed que, una vez seleccionado Uribe, haya volcado su poder econ\u00f3mico en ponerlo en la jefatura estatal, al igual que hizo con Bush la poderosa oligarqu\u00eda financiera norteamericana, incorpor\u00e1ndole el distintivo rasgo de que al ser este un hombre salido directamente de su seno, m\u00e1s parec\u00eda un nombramiento gerencial. La armon\u00eda de intereses que se establece entre las oligarqu\u00edas financieras, una verdadera internacionalizaci\u00f3n que no siempre precisa formulaciones al estilo del Consenso de Washington, permite que de manera natural se vayan encabando puntos de vista y decisiones pol\u00edticas y emparentando sus ideolog\u00edas, sin que en esto \u00faltimo falte el acoplamiento de sus manifestaciones culturales, tan semejantes a los mef\u00edticos vapores que exhalan las aguas estancadas. Los hilos de esta simbiosis son m\u00faltiples y, empezando por el ej\u00e9rcito de funcionarios que tienen poder de decisi\u00f3n en las ramas de sus respectivos Estados, cuentan con los servicios o el acatamiento de un sinn\u00famero de dirigentes de diverso rango incrustados en todo tipo de organizaciones e instituciones sociales.<\/p>\n<p>Tampoco las clases que integran la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n estar\u00edan arrojadas a la presente condici\u00f3n calamitosa sin que la oligarqu\u00eda dominante no hubiese lanzado contra ellas, desde siempre, pero m\u00e1s en los \u00faltimos lustros, su propia y enardecida lucha de clases. El proceso de empobrecimiento y crecientes carencias de servicios sociales que soportan capas enteras de poblaci\u00f3n, el detrimento en las condiciones de vida de quienes laboran en el campo y los que venden su fuerza de trabajo en las ciudades, y la bancarrota y ruina de empresarios industriales y agr\u00edcolas, son fen\u00f3menos entrelazados que se dan como resultante de la insaciable sed de ganancias de los grupos financieros y su estrecho c\u00edrculo de beneficiarios. A la inopia de decenas de millones de seres corresponde, como la otra cara de la moneda, la opulencia de estos. Cada una de las medidas de importancia econ\u00f3mica y social que han aplicado los gobiernos a su servicio son embates contra las mayor\u00edas, presentadas siempre como obedeciendo al inter\u00e9s general de la naci\u00f3n, y no pocas veces como directamente en inter\u00e9s y beneficio de ellas mismas. Tal como ocurre por ejemplo con las que se dispone a imponerles el nuevo gobierno: la reforma tributaria que los ahoga en impuestos y tributos, la pensional que les aumenta el tiempo bajo yugo de la explotaci\u00f3n mientras les reduce y esquilma sus ahorros de retiro, y la laboral que les recorta derechos y reivindicaciones. Y sobre ellas, la imposici\u00f3n de leyes y medidas coercitivas que tornan m\u00e1s implacable la mencionada lucha contra las clases mayoritarias. Dirigidas a la negaci\u00f3n de derechos, atropellos, cacer\u00edas, discriminaciones y persecuciones de las gentes de bien, constituyen el umbral de un r\u00e9gimen de terror establecido en aras de combatir el terror. Uribe es simplemente el ejecutor, y en esa condici\u00f3n no podr\u00e1 seguir pretendiendo que es \u201cel presidente de todos los colombianos\u201d. Si este es el marco en el que la oligarqu\u00eda financiera y el imperialismo quieren situar la crisis de la naci\u00f3n, las mayor\u00edas de nuestra poblaci\u00f3n deben alistarse para redoblar su acci\u00f3n en defensa de sus libertades hasta crear condiciones que les permitan vislumbrar una nueva democracia y el cese de la supeditaci\u00f3n del pa\u00eds a la voluntad de los Estados Unidos.<\/p>\n<p>Los nefastos efectos del terrorismo<\/p>\n<p>Cuando una fuerza que se opone a un gobierno tiene su pol\u00edtica pervertida por enunciados exorbitantes -ya en su radicalismo, ya en su prudencia- y trata de ponerlos en pr\u00e1ctica sin tener en cuenta la situaci\u00f3n, el estado de \u00e1nimo y la voluntad de las mayor\u00edas de la poblaci\u00f3n, ingresa a un terreno pol\u00edtico en el que tarde o temprano lo absurdo marcar\u00e1 implacablemente su accionar y sus argumentos, con ambos movi\u00e9ndose siempre entre los extremos, a la izquierda o la derecha, del p\u00e9ndulo pol\u00edtico. En Colombia hasta se ha llegado al colmo de movimientos que fueron calificados como de izquierda por tener el peculiar don de encarnar ambos extremos: pr\u00e9dica de alta prudencia ante los aspectos y personajes decisivos en la pol\u00edtica imperante y pr\u00e1ctica terrorista de secuestros, robos, asaltos y el b\u00e1rbaro ajusticiamiento a nombre de la \u201cjusticia social\u201d. Cuando en alg\u00fan sector de la peque\u00f1a burgues\u00eda se puso de moda elogiar y apadrinar esas \u201chaza\u00f1as\u201d, presentadas como novedosas genialidades que se apartaban de los \u201cdogmas de la izquierda\u201d, no dudamos en elevar nuestra cr\u00edtica contra tales necedades.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda adquiere enorme importancia que intelectuales, tanto de la vieja como de la nueva generaci\u00f3n, est\u00e9n denunciando con ardor las tropel\u00edas del gobierno norteamericano y propugnando la defensa de los valores democr\u00e1ticos, pues \u00e9sta es una labor indispensable en la gran tarea de infundir entre la poblaci\u00f3n la necesidad de crear corrientes de resistencia contra los males que asedian a la naci\u00f3n.<\/p>\n<p>Estamos convencidos de que no hay causa justa que merezca su nombre si se la trata de impulsar con los mismos m\u00e9todos a los que de manera natural recurren los opresores. Medidas represivas y m\u00e9todos atroces son medios, muchos de ellos debidamente legalizados, que se utilizan com\u00fanmente para imponer el orden que precisa el c\u00edrculo de due\u00f1os del capital monopolista. Los cada vez m\u00e1s amplios sectores de la poblaci\u00f3n que son v\u00edctimas de inicuos atropellos comprenden bien y pronto, por experiencia propia, que si quieren transformar el r\u00e9gimen pol\u00edtico en el que esas minor\u00edas pelechan, los medios apropiados deben ser los que emanen de las necesidades de la lucha colectiva, que a ella sirvan y a ella correspondan. De all\u00ed que su rechazo al terrorismo, lejos de las sensibler\u00edas y la falsa moral que exudan quienes fomentan el terror que les conviene y condenan el que los afecta, denota el m\u00e1s sabio, \u00e9tico y pragm\u00e1tico de los sentidos: categ\u00f3ricamente reh\u00fasan y abominan utilizarlo simplemente porque menoscaba, desv\u00eda y degenera su justa lucha.<\/p>\n<p>Desde que nos constituimos en partido pol\u00edtico, en ninguna circunstancia hemos practicado ni cohonestado m\u00e9todos terroristas. Por el contrario, contradictores de diversa naturaleza s\u00ed han recurrido a utilizarlos en nuestra contra. Hemos sido v\u00edctimas de estigmatizaciones por parte de algunas autoridades y de uno que otro sujeto intolerante, y tanto elementos recalcitrantes de la reacci\u00f3n como miembros de agrupaciones armadas afectados de innombrable sectarismo, le han segado la vida a una pl\u00e9yade de valiosos compa\u00f1eros. No obstante, nunca hemos doblegado nuestra posici\u00f3n de repudio al terrorismo y, como es de p\u00fablico conocimiento, jam\u00e1s hemos desviado nuestra conducta acudiendo a m\u00e9todos que da\u00f1en la integridad o el patrimonio de los colombianos. Mas no por eso renunciamos a ninguna lucha a favor de los intereses de la naci\u00f3n y de la mayor\u00eda de gentes de bien\u2014patriotas y dem\u00f3cratas\u2014que la integran. Es esta una firme posici\u00f3n de principios que determina que la batalla por la nueva democracia en Colombia no s\u00f3lo debe ser democr\u00e1tica por los fines que persigue sino por sus m\u00e9todos, siempre ligados a la situaci\u00f3n pol\u00edtica de las mayor\u00edas de la poblaci\u00f3n y a su estado de \u00e1nimo, y sometidos a la refrendaci\u00f3n constante &#8211;libre y aut\u00f3noma&#8211; que ellas les impartan.<\/p>\n<p>Sobre la democracia que rige en Colombia<\/p>\n<p>A la oligarqu\u00eda financiera y al imperialismo, empe\u00f1ados en intensificar las medidas que les dan curso a la globalizaci\u00f3n y al neoliberalismo, se les vuelve indispensable adecuar constantemente sus medios e instrumentos de dominaci\u00f3n. Proceden entonces a recortarle a la tradicional y a\u00f1eja democracia los escasos elementos aut\u00e9nticamente democr\u00e1ticos que a\u00fan perviven en ella. Sin embargo, en Colombia esta amputaci\u00f3n pol\u00edtica todav\u00eda deja m\u00e1rgenes para la elecci\u00f3n, principalmente en las corporaciones p\u00fablicas, de personas que en diverso grado representan intereses de vastos sectores de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Aun dentro de un contexto electoral, en el que cada d\u00eda va siendo m\u00e1s patente que el gran elector es el mayor comprador -condici\u00f3n esta que encarna la gran burgues\u00eda financiera al invertir parte de sus caudales en donaciones a campa\u00f1as y candidatos, otorgarles a \u00e9stos concesiones de espacios en sus medios para que explayen su propaganda y, para remate, patrocinar las manipuladas encuestas- las elecciones que se verifican en Colombia, as\u00ed como las corporaciones representativas que surgen de ellas, a\u00fan ofrecen una posibilidad de participaci\u00f3n pol\u00edtica que las gentes no descartan. El hecho de que opten por reconocer sus formas y resultados no obstante los elementos antidemocr\u00e1ticos que las desvirt\u00faan, le imprime a esas elecciones un reconocido valor pol\u00edtico. Con todo y sus aberraciones, y mientras no se conquiste una nueva democracia, al sistema que rige la gente le aprovecha algunos aspectos para evitar su completo avasallamiento, desenmascarar a los causantes del destrozo de la naci\u00f3n y crearse espacios que complementen sus resistencias. Ni siquiera la oligarqu\u00eda, con todo y tener a su servicio el instrumento del Estado, puede impedir por entero ese ejercicio pol\u00edtico, pues al hacerlo renegar\u00eda de un aspecto esencial de su forma de dominaci\u00f3n que la mantiene alejada del pleno absolutismo. Menos pueden otras fuerzas que se rijan por criterios democr\u00e1ticos, cualesquiera sean las razones que esgriman, impedirle a la poblaci\u00f3n esa pr\u00e1ctica eleccionaria o paralizar mediante la coacci\u00f3n o la exclusi\u00f3n forzada a quienes mediante ella resulten elegidos.<\/p>\n<p>El ALCA culminar\u00e1 la devastaci\u00f3n de la producci\u00f3n nacional<\/p>\n<p>El cumplimiento de las condiciones impuestas por Estados Unidos implica consolidar en Colombia el incesante trabamiento de sus fuerzas productivas en ciudades y campos, lo que equivale a volver permanente el derrumbe econ\u00f3mico. A medida que la ausencia de capacitaci\u00f3n, la legislaci\u00f3n antilaboral y el alto desempleo, todos a una, extremen a\u00fan m\u00e1s la baratura de la fuerza de trabajo, la producci\u00f3n se destinar\u00e1 a renglones industriales menores y a determinados productos agrarios, en nuestro caso los llamados tropicales, que llegar\u00e1n a precios de ganga a los mercados de Estados Unidos y de otras naciones desarrolladas. Y eso contando con que la \u201clibre competencia\u201d con las mercanc\u00edas de deprimido valor procedentes de otros pa\u00edses de producci\u00f3n m\u00e1s raqu\u00edtica que la nuestra, como dice un ansioso dirigente de los exportadores, no nos \u201cgane la pelea\u201d. A este destino de estancamiento econ\u00f3mico y social le calza como guante esa estrategia de lo peque\u00f1o que llena las ilusiones de Uribe V\u00e9lez: bajo formas cooperativas, comunitarias o familiares, impulsar la peque\u00f1a producci\u00f3n realizada por parte de unidades empresariales peque\u00f1as y distribuida a trav\u00e9s de peque\u00f1os establecimientos comerciales para darle forma a un pa\u00eds de peque\u00f1os propietarios. Si se tiene en cuenta que en la gran divisi\u00f3n internacional del trabajo entre las naciones que entra\u00f1a la pol\u00edtica de globalizaci\u00f3n, Colombia queda en general excluida de los gigantescos y modernos avances industriales y tecnol\u00f3gicos mediante el expediente de confinarla a una econom\u00eda cuya producci\u00f3n tenga el prefijo micro como distintivo, y en la que se expandan los tipos artesanales e informales del trabajo, el sue\u00f1o que desvela a Uribe es la esclavizaci\u00f3n del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Como complemento de tal embotellamiento de la producci\u00f3n nacional, los monopolios norteamericanos, en una implacable toma, inundan el mercado nacional con sus mercanc\u00edas salidas de los laboratorios, f\u00e1bricas y granjas en Estados Unidos o de sus plantas y maquiladoras ubicadas en otros pa\u00edses y se apoderan de los grandes establecimientos y redes comerciales. Queda servido as\u00ed el pa\u00eds para que el capital financiero de las multinacionales le aplique en grande la modalidad de la maquila en algunos sectores o industrias seleccionados. La cual no se limitar\u00e1 a las zonas especiales, ya que en armon\u00eda con el \u201cmanifiesto democr\u00e1tico\u201d de Uribe, operar\u00e1 en toda la geograf\u00eda nacional. Colombia recolonizada ser\u00e1 una naci\u00f3n-maquila que terminar\u00e1 compitiendo con las semejantes extendidas en todo el mundo. Como las de Blangadesh, donde se paga a 220 pesos la hora de trabajo; o las de China, donde un obrero fabril recibe por dos d\u00edas de trabajo lo que su similar japon\u00e9s se gana en una hora, por lo que ya est\u00e1n venciendo a punta de salarios de hambruna a las de M\u00e9xico, con la natural corrida de capitales hacia pa\u00edses como esos. Y a prop\u00f3sito, ese M\u00e9xico as\u00ed vencido, que fue pionero en tratados de libre comercio con Estados Unidos, refleja de cuerpo entero el futuro que se nos anuncia: all\u00ed, 97% de los componentes que utilizan en sus \u201cmaquilas\u201d todav\u00eda hoy son importados y, como anotaba un obrero, \u201ca pesar de que M\u00e9xico ha albergado muchas f\u00e1bricas de carros, nosotros no sabemos c\u00f3mo hacer uno\u201d.<\/p>\n<p>Todo este proceso neoliberal lleva en nuestro pa\u00eds tres lustros y sigue en marcha causando la mencionada hecatombe social. Para intensificarlo y consolidarlo, no s\u00f3lo en Colombia sino en todo el hemisferio, el imperio norteamericano tiene como pol\u00edtica central la imposici\u00f3n del \u00c1rea de Libre Comercio de las Am\u00e9ricas (ALCA). Con esta se intenta coronar el proceso de apertura abriendo plenamente los mercados al capital financiero y a los productos norteamericanos, lo que llevar\u00e1 a la p\u00e9rdida del mercado nacional, a la carencia de seguridad alimentaria y a la postraci\u00f3n de la industria y la agricultura, seguida de su suplantaci\u00f3n por las de origen for\u00e1neo. As\u00ed, a la naci\u00f3n no solo le estar\u00e1 vedado el desarrollo sino que se le har\u00e1 retroceder a sombr\u00edas \u00e9pocas de atraso. En las determinaciones sobre econom\u00eda y comercio que finalmente contengan lo acordado se patentizar\u00e1 la recolonizaci\u00f3n que enfrenta Colombia.<\/p>\n<p>Para la constituci\u00f3n del ALCA, proyectada para el final del a\u00f1o 2005, Estados Unidos ha manifestado que est\u00e1 dispuesto a llegar a ella a trav\u00e9s de negociaciones con grupos subregionales ya existentes, tales como el formado por Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua, el Mercosur, Caricom y la Comunidad Andina de Naciones, de la cual hace parte Colombia. Pero simult\u00e1neamente se empe\u00f1a en alcanzar acuerdos mediante negociaciones bilaterales con los pa\u00edses que as\u00ed lo deseen, como es el caso de las que est\u00e1 a punto de culminar con Chile, o con aquellos que considere necesario, \u201cdependiendo de las condiciones prevalecientes en el momento dado\u201d, seg\u00fan expresa el subsecretario de Estado de EE.UU., Otto J. Reich. De todos modos, sean multilaterales o bilaterales las negociaciones, el imperio norteamericano ya cuenta con una situaci\u00f3n de supremac\u00eda que le permitir\u00eda imponer su voluntad. No obstante, es innegable que esa supremac\u00eda ser\u00eda apabullante para el pa\u00eds que entre en tratos bilaterales. Como se ve, la divisi\u00f3n que utiliza Washington para reinar en los treinta y tres pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina, empieza por la actual divisi\u00f3n para negociar.<\/p>\n<p>Como lo m\u00e1s previsible es que el gobierno de Bush imponga mediante el ALCA su ley en la econom\u00eda del continente y el de Uribe la acate e inicie su ejecuci\u00f3n, se abrir\u00e1 entonces un prolongado per\u00edodo en el que los millones de compatriotas vulnerados a causa de esa pol\u00edtica solo tendr\u00e1n una genuina alternativa: desplegar los valores patri\u00f3ticos y democr\u00e1ticos que atesoran a fin de emprender m\u00faltiples acciones de resistencia contra este intento de consumar la recolonizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los trabajadores aquilatar\u00e1n la t\u00e1ctica de sus luchas<\/p>\n<p>Puesto que expedientes como el ALCA son punta de lanza de la pol\u00edtica que al servicio del capital financiero norteamericano lleva a cabo el gobierno de Bush, los trabajadores deben librar junto al resto de la poblaci\u00f3n una lucha igualmente pol\u00edtica y a fondo en su contra. M\u00e1xime cuando, como elemento esencial de la intensificaci\u00f3n de la apertura neoliberal que esa pol\u00edtica exige, el gobierno uribista est\u00e1 gestionando ante el Congreso reformas que arrasar\u00e1n con m\u00e1s derechos laborales y escamotear\u00e1n las pensiones de los trabajadores. De all\u00ed que, con la mira puesta en la ineluctable batalla, la clase obrera, en particular su movimiento sindical, al examinar las distintas modalidades que adopt\u00f3 la aplicaci\u00f3n de esa apertura, deber\u00e1 analizar rigurosamente las no menos variadas resistencias que se le opusieron. En la s\u00edntesis de tales experiencias aparecer\u00e1 sin duda la necesidad de cambiar enfoques y conductas que han estorbado la eficacia de su acci\u00f3n.<\/p>\n<p>No han sido pocas las ocasiones en que la lucha se ha desvirtuado debido a la figuraci\u00f3n de un pu\u00f1ado de dirigentes sindicales que siempre est\u00e1n en plan de abandonar furtivamente las posiciones de combate para ameritar as\u00ed las gratificaciones de variada especie que otorgan funcionarios y patronos. No es extra\u00f1o que al conocerse estas rentables fugas, sus palabras suenen como monedas de palo en recintos, calles y plazas cuando los trabajadores exponen y discuten sus derechos, celebran sus paros o conmemoran sus luchas. Igualmente da\u00f1ina ha sido la tendencia de algunos directivos de las centrales y federaciones sindicales a convertirse en funcionarios del gobierno de turno, \u00a1preferentemente en el Ministerio de Trabajo!, o de instituciones afines, como emulando la conducta antipatri\u00f3tica de gentes tipo Hommes y Junguito quienes, cual si se moviesen graciosamente entre los caballitos de un tiovivo, van y vienen c\u00ednicamente de cargos en ramas del Estado a los de las organizaciones financieras o sus gremios y, lo que es m\u00e1s abyecto, a los de organismos internacionales que se ensa\u00f1an en el pa\u00eds. Con la diferencia de que, al hacerlo, estos no se salen de los circuitos del poder financiero o imperialista, mientras que aquellos ingresan a ellos.<\/p>\n<p>La necesidad de orientar y educar a las bases de los trabajadores sobre la t\u00e1ctica adoptada ante cada acometida del gobierno, labor que corresponde a las direcciones sindicales, se ve a menudo socavada por declaraciones, tanto escritas como orales, en las que gastadas quejumbres reemplazan la denuncia y se esquivan con insulsas expresiones los llamados concretos a la lucha, como si la intenci\u00f3n fuera escenificar simulaciones de oposici\u00f3n. Actitud que se desprende de la tendencia a centrar la defensa de los intereses de los trabajadores en melifluas posiciones de concertaci\u00f3n y reconciliaci\u00f3n. Se abre campo as\u00ed la indigna rutina de llegar a las lamidas oficinas de funcionarios y gerentes a imprimirle la dosis de \u201ccontroversia\u201d que precisan las medidas y disposiciones antiobreras y antinacionales, episodios que estos aprovechan para presentarlas como resultantes de un proceso de discusi\u00f3n democr\u00e1tica. Es obvio que en estas circunstancias la desviaci\u00f3n no reside en que se tengan las necesarias conversaciones y debates con funcionarios y patronos, sino en que se celebren con las fronteras de los contrapuestos intereses borradas y creyendo que la mesura y la concertaci\u00f3n son m\u00e1s efectivas que las protestas, movilizaciones, huelgas y paros, las preciadas armas en manos de las bases sindicales que en tales casos se dejan en los anaqueles antes de cruzar la puerta de entrada a las reuniones de concertantes.<\/p>\n<p>Hoy m\u00e1s que nunca, todos los trabajadores precisan un cabal conocimiento del contenido y los fines de las pol\u00edticas que la globalizaci\u00f3n neoliberal descarga sobre la producci\u00f3n y el trabajo nacionales, pues esa comprensi\u00f3n es un componente necesario del \u00e1nimo que les es menester para disponerse a las batallas, darlas a tiempo y afrontar sus peripecias y altibajos. Durante la \u00faltima d\u00e9cada los sindicatos han hecho reales progresos en superar el recortado \u00e1mbito de lo meramente gremial a fin de convertirse en destacamentos vivos, capaces de enfrentar las amenazas que se ciernen sobre ellos. Las opresivas disposiciones que rebajan salarios, esquilman prestaciones, raponean pensiones y niegan derechos de organizaci\u00f3n, tienen un car\u00e1cter pol\u00edtico estampado por el imperialismo y la burgues\u00eda financiera, por lo que necesariamente antiimperialista y obrera debe ser su respuesta, allanando las tendencias ideol\u00f3gicas y partidistas presentes en las organizaciones sindicales. A la orden del d\u00eda se pondr\u00e1 la urgencia de dar esa respuesta teniendo en cuenta que tan importante como combatir a los ensoberbecidos funcionarios uribistas que impulsan esas pol\u00edticas, as\u00ed como a los altaneros presidentes de gremios que les hacen coro, es examinar constantemente hacia d\u00f3nde se inclinan quienes vacilan frente a ellas y apoyar franca y resueltamente a quienes en cualquier grado lo hacen hacia la resistencia.<\/p>\n<p>El imperialismo y la oligarqu\u00eda ganan con la crisis que causan<\/p>\n<p>Es necesario reiterar que el aspecto clave de la crisis de Colombia es su p\u00e9rdida de soberan\u00eda econ\u00f3mica y su manifestaci\u00f3n m\u00e1s evidente es el atraso de la producci\u00f3n fabril y agr\u00edcola. Como fatal secuela, cada vez es m\u00e1s azarosa la situaci\u00f3n de las personas afectadas: trabajadores con su energ\u00eda y capacidad desechadas y empresarios no monopolistas con sus capitales en continuo detrimento; gentes que por oleadas son compelidas a desplazarse hacia los suburbios urbanos huyendo del marchitamiento agrario y las implacables r\u00e1fagas de la violencia, y familias que en los asentamientos urbanos se les deteriora y agota la vida a medida que los ingresos salariales se les reducen y los servicios p\u00fablicos, en funesta hora entregados a la codicia privada, tanto nacional como extranjera, se les encarecen o simplemente se les niegan. Estas facetas de la situaci\u00f3n, desprendidas todas de las pol\u00edticas propugnadas e impuestas por Washington, revelan que el imperialismo, innombrable por algunos al apartarse de la izquierda y empezado a nombrar por otros al adquirir sensatez, es hoy el principal enemigo a enfrentar. Mas como en la globalizaci\u00f3n, que es su pol\u00edtica, no hay crisis sin ganadores, a sus nefastos efectos sobre el pa\u00eds y las mayor\u00edas que lo habitan corresponde la bonanza monetaria para los bancos y corporaciones financieras gringas y la consabida tajada para la oligarqu\u00eda financiera criolla.<\/p>\n<p>Basta mirar el monto de la deuda p\u00fablica, el cual es un haber en la bolsa de los prestamistas, y el monto del servicio en intereses que demanda, para saber a manos de qui\u00e9n van a parar los valores de la producci\u00f3n y el trabajo que se les despojan a m\u00e1s de 40 millones de colombianos cuya situaci\u00f3n se degrada a diario. No tiene nada de extra\u00f1o que sobre esta realidad, al compar\u00e1rsela con la que soportan otros pa\u00edses, se registre que Colombia retrocedi\u00f3 a los niveles econ\u00f3micos que ten\u00eda hace dos d\u00e9cadas y que, como lo se\u00f1ala un \u00edndice de desarrollo humano elaborado por las Naciones Unidas, las condiciones de vida de la poblaci\u00f3n han descendido debido principalmente a la disminuci\u00f3n del ingreso por habitante.<\/p>\n<p>Cuando se menciona que a la econom\u00eda, entendida como la que impone y aprovecha la \u00e9lite financiera, le va bien mientras al pa\u00eds le va mal, no puede quedar oculto que el bienestar de aquella se engendra a costa de los reveses de la naci\u00f3n. De all\u00ed que los \u00edndices sobre mejoras o recuperaciones de la econom\u00eda, que se esfuerzan los funcionarios del gobierno y los presidentes de los gremios por anunciar, vienen acompa\u00f1ados, en caso de ser ciertos, del agostamiento de los sectores productivos nacionales.<\/p>\n<p>Al cese del enfrentamiento armado se debe llegar mediante una soluci\u00f3n pol\u00edtica negociada<\/p>\n<p>A la comprometida situaci\u00f3n econ\u00f3mica la viene acompa\u00f1ando una desaforada violencia que la empuja a insoportables extremos. Desde las trasnochadas elucubraciones de Belisario Betancur sobre las \u201ccondiciones objetivas\u201d que la generaban, y que dieron pie a muchas de las irracionalidades de su nefasta administraci\u00f3n, la violencia ha sido tratada de manera acomodaticia por los diversos gobiernos. Sacando a relucir sus b\u00e1rbaros rasgos y el tremendo impacto que produce en la opini\u00f3n p\u00fablica, la presentaci\u00f3n que de ella se hace ahora como germen de todos los males del pa\u00eds, tiene el doble prop\u00f3sito de ocultar el hecho de que la causa motriz de la debacle econ\u00f3mica y social de la naci\u00f3n ha sido la pol\u00edtica neoliberal impuesta por Estados Unidos y servir de pretexto, tanto a este, que se ha apresurado a encuadrarla dentro de su cruzada mundial contra el terrorismo, como al gobierno de Uribe, para justificar los planes antidemocr\u00e1ticos y antinacionales que est\u00e1n implantando. Negar tales artilugios que conducen a confundir los principales blancos de la resistencia civil, no implica desconocer que la violencia, principalmente la generada en el enfrentamiento armado de agrupaciones insurgentes con las fuerzas militares del Estado, se ha venido convirtiendo en un factor pol\u00edtico de gran incidencia en la vida nacional, puesto que sus secuelas exacerban la crisis de la ya debilitada estructura econ\u00f3mica de la naci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ha sido siempre nuestro criterio que a ese enfrentamiento se le debe buscar una soluci\u00f3n pol\u00edtica negociada. Pero esta posici\u00f3n del MOIR, si bien coincide en su formulaci\u00f3n general con lo expresado por las m\u00e1s dis\u00edmiles fuerzas pol\u00edticas, tiene fundamentos y prop\u00f3sitos que la diferencian de todas ellas. Lo que motiva al gobierno norteamericano y a la oligarqu\u00eda colombiana a querer que cese el conflicto es garantizar ganancias en una calmada situaci\u00f3n de \u201cseguridad democr\u00e1tica\u201d que haga viable en el pa\u00eds la expedita aplicaci\u00f3n del recetario neoliberal del libre comercio, ahora empacado en ese s\u00fammum de la apertura que es el ALCA. Por su parte, lo que anhelan las fuerzas y estamentos patri\u00f3ticos y democr\u00e1ticos es que al cesar el violento enfrentamiento se extinga el azote que soportan amplios sectores de la poblaci\u00f3n, se detengan los graves da\u00f1os ocasionados a la producci\u00f3n nacional y se suprima el pretexto que -enmarcado en una amalgama de \u201cluchas\u201d, la vieja contra el narcotr\u00e1fico y la m\u00e1s reciente contra el terrorismo- el imperio norteamericano aduce para su intervencionismo recolonizador en Colombia. Pretexto que la elite financiera nativa, ahora con el gobierno de Uribe a la cabeza, alcahuetea y aprovecha para marchitar derechos democr\u00e1ticos que la ciudadan\u00eda requiere a fin de sacudirse la opresi\u00f3n pol\u00edtica y econ\u00f3mica a que la tienen sometida ambos. Establecida la diferencia entre los diversos prop\u00f3sitos, el hecho es que con tal cese amplios sectores de la poblaci\u00f3n tendr\u00e1n mejores condiciones pol\u00edticas y sociales para desarrollar su resistencia contra quienes constituyen la g\u00e9nesis de sus males.<\/p>\n<p>Esa resistencia por parte de las clases mayoritarias, incluidos los sectores de la burgues\u00eda nacional en quienes aliente una posici\u00f3n patri\u00f3tica y democr\u00e1tica, deber\u00e1 adquirir un desarrollo que ocupe cada vez mayores espacios pol\u00edticos, cualifique la lucha de clases al concentrar esfuerzos en la lucha contra la globalizaci\u00f3n norteamericana y unifique con tal prop\u00f3sito a todo el pa\u00eds. Convencidos de que s\u00f3lo la marcha que en esta direcci\u00f3n emprendan las mayor\u00edas puede proporcionar una salida salvadora a la naci\u00f3n, hemos rechazado las pretensiones de involucrar forzadamente a la poblaci\u00f3n en el actual enfrentamiento b\u00e9lico, ya que es al Estado y a las organizaciones insurgentes a quienes les corresponde dirimirlo. Cuesti\u00f3n esta confirmada por los intentos militares y diplom\u00e1ticos, as\u00ed desafortunadamente hayan sido infructuosos, que ambos han hecho durante lustros buscando una soluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los colombianos, de tiempo atr\u00e1s v\u00edctimas de los aguijonazos de la desaforada violencia, se ven sometidos ahora por el gobierno de Uribe V\u00e9lez a medidas econ\u00f3micas que desgracian a\u00fan m\u00e1s su existencia y a decretos que restringen y pisotean sus ya reducidos derechos y libertades democr\u00e1ticos, como los expedidos al amparo del Estado de Conmoci\u00f3n Interior. Y para redondear esta embestida, ese gobierno se empe\u00f1a en convertirlos en sujetos de guerra, lo que significar\u00eda que a la pol\u00edtica de sudor y l\u00e1grimas que tan expresamente anunci\u00f3 y tan acuciosamente les est\u00e1 haciendo sufrir, le quiere agregar ahora la sangre, como si no bastase con la que han venido regando aun estando al margen del enfrentamiento armado. No tiene ninguna raz\u00f3n leg\u00edtima \u2013ni \u00e9tica, ni pol\u00edtica, ni constitucional- un gobierno como el de Uribe, que se rige por una pol\u00edtica antinacional y antipopular, para forzar a los nacionales, ya abiertamente ya mediante artilugios, a que se conviertan en cruzados de su belicismo, mientras les coarta las condiciones econ\u00f3micas y los espacios democr\u00e1ticos que precisan para empezar a sacudirse, con sus propios esfuerzos y respondiendo a sus propios y caros intereses, todas y cada una de las violencias que los agobian.<\/p>\n<p>Nuestra presencia en el Senado<\/p>\n<p>La campa\u00f1a electoral para elegir el nuevo Congreso nos permiti\u00f3 exponer ante un mayor n\u00famero de gentes que s\u00f3lo la resistencia civil por la soberan\u00eda, el trabajo y la producci\u00f3n que ellas mismas forjen podr\u00e1 extirpar sus crecientes adversidades. Y les expusimos tambi\u00e9n que su apoyo electoral a la candidatura del compa\u00f1ero Jorge Enrique Robledo nos permitir\u00eda introducir en una importante rama del Estado a un impecable vocero de esa resistencia. Al depositar su voto, m\u00e1s de 45.000 personas posibilitaron la conquista de la curul en el Senado y demostraron as\u00ed su consecuencia en la defensa de los intereses de la naci\u00f3n y de los principios democr\u00e1ticos que deben regir en la sociedad. La votaci\u00f3n obtenida por la Unidad C\u00edvica y Agraria-MOIR posee un contenido que trasciende las comparaciones meramente cuantitativas y refleja la existencia de un n\u00facleo avanzado de colombianos que jugaron un papel activo en ella. Por los n\u00edtidos perfiles de la campa\u00f1a que la obtuvo y los escasos recursos con que se realiz\u00f3, constituye un \u00e9xito pol\u00edtico que, inscrito en el contexto de la prolongada marcha de la resistencia, sobrepasa con creces las adhesiones personalistas y clientelistas de muchas de las candidaturas a los cuerpos legislativos. Sus rasgos distintivos se conservar\u00e1n en la actividad parlamentaria del compa\u00f1ero Robledo, sin que este hecho excluya, y m\u00e1s bien sirva de confiable y firme base, a la necesaria confluencia con otras fuerzas pol\u00edticas en defensas concretas de los intereses nacionales.<\/p>\n<p>******* ******* ******* *******<\/p>\n<p>El mal del imperio est\u00e1 en sus entra\u00f1as<\/p>\n<p>El imperialismo norteamericano, al que inexorablemente le brotan en su interior m\u00e1s aspectos corrosivos, va encontrando, junto a la intensificaci\u00f3n de las antiguas, nuevas contradicciones con todos los pueblos. De all\u00ed que tenga que emprender exasperados forcejeos tratando de conservar su poder\u00edo econ\u00f3mico y militar. El gran capital monopolista de los Estados Unidos sigue sometido a su fatal ley de ir siempre en busca de la m\u00e1xima ganancia, al paso que la tasa promedio de \u00e9sta siempre tiende a descender.<\/p>\n<p>El \u201cmilagro\u201d atribuido a la prosperidad y crecimiento de la econom\u00eda norteamericana en la \u00faltima d\u00e9cada fue todo un fraude que termin\u00f3 en el estallido de su supuesto auge. Se hab\u00eda nutrido principalmente de flujos de capital extranjero equivalentes a 1.200 millones de d\u00f3lares diarios, y fue en buena medida debido a esto que los \u00edndices de inflaci\u00f3n y las tasas de inter\u00e9s no se hayan disparado y que el consumo, un factor clave, se haya mantenido. \u00daltimamente la econom\u00eda gringa est\u00e1 acosada por fen\u00f3menos como la persistencia de la recesi\u00f3n, un enorme d\u00e9ficit fiscal que va en aumento, la m\u00e1s baja utilizaci\u00f3n de su capacidad productiva en veinte a\u00f1os, un d\u00e9ficit en su comercio exterior que alcanza un promedio anual de casi 500 mil millones de d\u00f3lares y una alta cifra de desempleo. Asimismo, se ha visto aquejada por desplomes burs\u00e1tiles, grandes ca\u00eddas de las acciones de empresas de alta tecnolog\u00eda, quiebras y bancarrotas sin precedentes en un buen n\u00famero de sus poderosos monopolios, mayor vulnerabilidad del d\u00f3lar, altos niveles de deuda y, llevando al colmo la avaricia connatural al capitalismo, la fiera competencia entre los monopolios se ha venido zanjando recurriendo al salvajismo de las pr\u00e1cticas m\u00e1s corruptas.<\/p>\n<p>Ante tan graves y agudos problemas en su producci\u00f3n y en sus negocios, la pol\u00edtica de globalizaci\u00f3n, que aparece como una necesidad forzosa para el imperialismo, es impulsada cada d\u00eda con m\u00e1s \u00edmpetu por el gobierno de Bush. Destinada a que se le abran las fronteras de las otros pa\u00edses a fin de inundarlos con sus productos y darle curso a la inversi\u00f3n de capitales para el saqueo de sus recursos naturales, la explotaci\u00f3n de su fuerza de trabajo y el despojo de su producci\u00f3n, esa globalizaci\u00f3n prescribe recetas neoliberales que no admiten ning\u00fan tipo de medidas estatales que protejan la producci\u00f3n y el trabajo nacionales, y sus lineamientos son verdaderos ucases para el resto de naciones, con su carga de chantajes pol\u00edticos y econ\u00f3micos, sin que falten las abiertas o veladas amenazas de intervenci\u00f3n militar. El m\u00e9todo acorde con estos expedientes que la administraci\u00f3n Bush no ha dudado en utilizar es el de una abierta unilateralidad.<\/p>\n<p>Corrupci\u00f3n e irrefrenable declive del imperialismo norteamericano<\/p>\n<p>Ninguna de las desaforadas pol\u00edticas del imperialismo, ni los modos como se deciden y aplican, empezando por el talante fascista y el estilo rampl\u00f3n de Bush, pueden parecer extra\u00f1os si se tiene en cuenta que satisfacen directamente el apetito financiero de las multinacionales gringas. Mas como la sed de ganancias se genera primero en casa, las grandes compa\u00f1\u00edas, como ha ocurrido en otros per\u00edodos, se desmadraron all\u00ed en su af\u00e1n de saciarla. Delictuosas rapacidades y arter\u00edas de los avariciosos ejecutivos financieros salieron a flote en el ca\u00f3tico pi\u00e9lago de negocios, fusiones y despojos que llevan a cabo los grandes monopolios y corporaciones financieras. Caracter\u00edsticos esc\u00e1ndalos estos que, si bien ya aparec\u00edan en los albores del capitalismo, hoy, en su fase imperialista, adquieren modalidades y montos exorbitantes. A su medida, pero de igual naturaleza, son los esc\u00e1ndalos de corrupci\u00f3n financiera que se presentan en la mayor\u00eda del resto de naciones, sin que Colombia, como se ha visto en los negociados de la oligarqu\u00eda y sus \u00e1ulicos con el Estado, sea una excepci\u00f3n.<\/p>\n<p>Robos y desfalcos son algo end\u00e9mico en el capitalismo monopolista y los sucios recursos a trav\u00e9s de los cuales se cometen los utiliz\u00f3 ya hace un siglo la Standard Oil de John D. Rockefeller: fraude, enga\u00f1o, privilegios particulares, ilegalidad crasa, soborno, coerci\u00f3n, corrupci\u00f3n, intimidaci\u00f3n, espionaje o palmario terror, los mismos que hoy se emplean sin recato en el mundo financiero norteamericano. Tan end\u00e9mico, que muchas de esas pr\u00e1cticas est\u00e1n legitimadas, ya sea porque las leyes no contemplan sanciones para ellas, ya porque expresamente las permiten, por lo que siempre que se destapan son pocos los enjuiciados y muy raros los condenados. Lo nuevo es que esta vez fueron tan numerosas, y tan inmensos los caudales birlados, que qued\u00f3 al desnudo la podredumbre no ya de unas cuantas manzanas sino de todo el sistema que hoy domina al capitalismo financiero, sin que notorios magnates, grandes ejecutivos y altos funcionarios gubernamentales que lo dirigen y aprovechan alcanzaran a enmascararse. Una de las razones principales para que estos personajes no hubiesen podido evitar que los esc\u00e1ndalos apareciesen como la masa emergente de un iceberg, radica en que no lo pod\u00edan divisar ya que, enfrascados en su desaforada competencia, \u201cestaban parados en su c\u00faspide\u201d, como se anot\u00f3 en The Financial Times.<\/p>\n<p>La lista de estos reos es larga, sigue aumentando hoy y aumentar\u00e1 ma\u00f1ana, pues como afirma el decano de la Escuela de Administraci\u00f3n de la Universidad de Yale, J. Garten, \u201ccreo honesto decir que no hubo nadie en la comunidad de los negocios que de alguna manera no estuviera involucrado en esto\u201d. Los m\u00e1s nombrados van desde el presidente Bush con su negociado en la Harken Energy Corporation y el vicepresidente Cheney con los fraudes en Halliburton Co., hasta los corruptos ejecutivos y miembros de las juntas directivas de compa\u00f1\u00edas gigantescas como Enron, WorldCom, Tycos Global Crossing, Adelphia, ImClone, Tyco, Merrill Lynch, Martha Stewart Living Omnimedia. Y junto a ellos aparecen sus abogados, auditores internos y externos, y los analistas de valores de Wall Street, funcionarios de agencias evaluadoras y los grandes accionistas due\u00f1os de las empresas. Pero la mayor parte de los esc\u00e1ndalos, como ocurre en todo iceberg, quedar\u00e1n ocultos. Por m\u00e1s impactante que sea esta revelaci\u00f3n de la corruptela que acompa\u00f1a desde sus or\u00edgenes la formaci\u00f3n de las grandes y \u201crespetables\u201d fortunas financieras -corruptela que denunciada por dem\u00f3cratas se considera como devaneos y si lo hacen los marxistas se desprecia como \u201cdiscurso tradicional de la izquierda\u201d- su ocurrencia no es ins\u00f3lita, pues siempre ha estado ah\u00ed, como lo confirma alguien que tiene por qu\u00e9 saberlo, el presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, al explicar que el fen\u00f3meno no obedece a que sus autores \u201cse hayan vuelto m\u00e1s avariciosos que en las pasadas generaciones sino a que las v\u00edas para que se exteriorice la avaricia han aumentado enormemente\u201d.<\/p>\n<p>No es extra\u00f1o entonces que gentes de las m\u00e1s dis\u00edmiles posiciones y tendencias pol\u00edticas, incluso nefandos funcionarios, expresen verdades sobre los esc\u00e1ndalos financieros en Estados Unidos, as\u00ed como sobre sus promotores y beneficiarios. As\u00ed, se puede escuchar al secretario del Tesoro de EE.UU., Paul O\u00b4Neill, decir que &#8220;en su avaricia y su gula, estos forajidos sacrificaron los a\u00f1os de retiro pertenecientes a maestros, camioneros, enfermeras y agricultores para enriquecerse\u201d; al economista Paul Krugman afirmar que &#8220;Bush se lucr\u00f3 personalmente a partir de una agresiva maniobra contable id\u00e9ntica a las recientes estafas que provocaron conmoci\u00f3n en los Estados Unidos. La fortuna personal de Bush se fundament\u00f3 en privilegios y tratos con socios de confianza&#8230; se volvi\u00f3 rico gracias enteramente a patrocinios y buenas conexiones\u201d. Y The Mirror se\u00f1ala que \u201clos grandes perdedores son gentes sencillas, con enormes recortes en sus ahorros y pensiones\u201d.<\/p>\n<p>Las recurrentes crisis inherentes al capitalismo monopolista no se limitan a registrar alteraciones de magnitud, sino que su repetici\u00f3n termina produciendo cambios en sus elementos esenciales en un proceso de disoluci\u00f3n. Ante la equivocada percepci\u00f3n del imperialismo como irresistible coloso, dada su enorme concentraci\u00f3n de poder econ\u00f3mico y militar, pocas veces ha sido tan evidente su precaria permanencia hist\u00f3rica: las arenas movedizas en las que se mantiene condicionan que cada uno de sus movimientos expansionistas le ocasionen un hundimiento m\u00e1s profundo en ellas. Como en esencia esta caracter\u00edstica es estructural, el alto grado de absurdidad que han alcanzado sus m\u00e9todos de adquisici\u00f3n, una especie de moderna \u201cacumulaci\u00f3n primitiva\u201d de enormes proporciones, indica que el imperialismo de Estados Unidos puede estarse asomando a estadios de irrefrenable declive.<\/p>\n<p>Durante m\u00e1s de un siglo los due\u00f1os del gran capital monopolista han venido tratando de espantar del alma de sus negocios la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica capitalista realizada por Carlos Marx. Y han recurrido a todo para impedir que los trabajadores y las gentes oprimidas la asimilen y la conviertan en fuerza. Su argumento m\u00e1s ordinario, y m\u00e1s generalizado, es que sus \u201cprofec\u00edas\u201d no se cumplieron, ignorando que Marx simplemente analiz\u00f3 de manera dial\u00e9ctica y materialista las leyes propias del capitalismo -econ\u00f3micas y pol\u00edticas-, que determinan su desarrollo y su fenecimiento como corresponde a la naturaleza hist\u00f3ricamente perecedera de todo modo de producci\u00f3n, sin que nunca \u201cprofetizara\u201d nada sobre las formas y el tiempo de duraci\u00f3n de este proceso. Sus verdades, como lo recordaba Francisco Mosquera, lejos de marchitarse, se avivar\u00e1n constantemente. Verdades confirmadas por los hechos y corroboradas por abigarrados conceptos que hoy proliferan sobre las actuales falencias del capitalismo financiero. Luego de registrar que las numerosas libertades escrituradas y adquiridas hab\u00edan sido sustituidas \u201cpor la \u00fanica y desalmada libertad de comercio\u201d y de expresar que \u201cla competencia ilimitada conduce a un derroche de trabajo y a amputar la conciencia social de los individuos\u201d, Marx, a prop\u00f3sito de la corrupci\u00f3n, dej\u00f3 estampadas como marca indeleble en el ostentoso lomo de los amos modernos afirmaciones como esta, que le calzan perfectamente a la c\u00fapula que en nuestro tiempo abandera la globalizaci\u00f3n y el neoliberalismo:<\/p>\n<p>&#8220;Mientras la aristocracia financiera hac\u00eda las leyes, regentaba la administraci\u00f3n del Estado, dispon\u00eda de todos los poderes p\u00fablicos organizados y dominaba a la opini\u00f3n p\u00fablica mediante la situaci\u00f3n de hecho y mediante la prensa, se repet\u00eda en todas las esferas, desde la corte hasta el Caf\u00e9 Borgne (Nota: cafet\u00edn de mala fama), la misma prostituci\u00f3n, el mismo fraude descarado, el mismo af\u00e1n por enriquecerse, no mediante la producci\u00f3n, sino mediante el escamoteo de la riqueza ajena ya creada. Y se\u00f1aladamente en las cumbres de la sociedad burguesa se propag\u00f3 el desenfreno por la satisfacci\u00f3n de los apetitos m\u00e1s malsanos y desordenados, que a cada paso chocaban con las mismas leyes de la burgues\u00eda; desenfreno en el que, por ley natural, va a buscar su satisfacci\u00f3n la riqueza procedente del juego, desenfreno por el que el placer se convierte en cr\u00e1pula y en el que confluyen el dinero, el lodo y la sangre. La aristocracia financiera, lo mismo en sus m\u00e9todos de adquisici\u00f3n, que en sus placeres, no es m\u00e1s que el renacimiento del lumpemproletariado en las cumbres de la sociedad burguesa&#8221;. (Carlos Marx: La lucha de clases en Francia de 1848 a 1850).<\/p>\n<p>No es la seguridad, es el despojo econ\u00f3mico<\/p>\n<p>La pol\u00edtica que corresponde a un funcionamiento de la econom\u00eda imperialista girando sobre tan descompuestos ejes no puede ser sino una de exorbitantes antidemocracia e intolerancia internas simult\u00e1neas con b\u00e1rbaros zarpazos comerciales y desenfrenados asaltos militares sobre diversas naciones, dependiendo del grado de contradicci\u00f3n con ellas. La globalizaci\u00f3n de los capitales financieros, pues de esto se trata, no puede realizarse sino acompa\u00f1ada de la globalizaci\u00f3n de estas vituperables formas de la pol\u00edtica.<\/p>\n<p>La tragedia de los ataques terroristas en Nueva York y Washington fue plenamente aprovechada por el gobierno de Bush para intensificar la pol\u00edtica que desde su instauraci\u00f3n ven\u00eda preconizando. En efecto, luego de se\u00f1alar a Al Quaeda como su fuente y de lanzarse a cazar a sus cabezas dirigentes en sus sedes en Afganist\u00e1n, como primer acto de la guerra contra el terrorismo, aument\u00f3 su presupuesto militar con el que llen\u00f3 las arcas de las grandes compa\u00f1\u00edas relacionadas con la fabricaci\u00f3n de armamentos; aline\u00f3 temporalmente a la mayor\u00eda de gobiernos de las otras naciones a su alrededor, obteniendo de ellos una relativa permisividad con su estrategia global; someti\u00f3 a chantajes en asuntos pol\u00edticos, militares y econ\u00f3micos, escud\u00e1ndose en presuntas amenazas a su seguridad, a naciones que se mostraban reticentes con sus designios; levant\u00f3 oleadas de patrioter\u00eda, xenofobia y discriminaci\u00f3n en Estados Unidos, que le sirvieron de asidero para introducir medidas en beneficio de los monopolios estadounidenses, exacerbar su pol\u00edtica de intolerancia interna y recortar libertades y derechos caros para el pueblo estadounidense.<\/p>\n<p>Luego de asolar con bombardeos y b\u00e1rbaras masacres la naci\u00f3n afgana, instal\u00f3 all\u00ed como gobernantes a degenerados caudillos militares de tipo feudal y, con el rancio concurso de su eunuco brit\u00e1nico, Tony Blair, la convirti\u00f3 en su ambicionado enclave en el Asia Central. Adem\u00e1s de lograr con esta intervenci\u00f3n alzarse con valiosos recursos petroleros y minerales, Afganist\u00e1n le sirve de cabeza de puente para la expansi\u00f3n de sus intereses geoestrat\u00e9gicos en la regi\u00f3n y de plataforma militar para la ya considerada toma de Ir\u00e1n y eventuales enfrentamientos con China, mientras tiene en su mira a todos los pa\u00edses de esa vasta regi\u00f3n. Apuntal\u00f3 m\u00e1s firmemente a Israel como su destacamento pol\u00edtico y militar en el coraz\u00f3n de las naciones \u00e1rabes, y lo azuz\u00f3 para embestir al pueblo palestino en un intento por crear condiciones que, socavando la solidaridad que se ha creado entre las naciones \u00e1rabes alrededor del derecho de este heroico pueblo a constituir un Estado aut\u00f3nomo, le permitiera entrar a saco en las reservas y producci\u00f3n petroleras del Medio Oriente.<\/p>\n<p>Escogi\u00f3 como punto m\u00e1s vulnerable a Iraq y, luego de pintar a Hussein como el m\u00e1s bandido y ficharlo como el m\u00e1s buscado, tiene planes para entrar a sangre y fuego, y sin ninguna consideraci\u00f3n por la opini\u00f3n mundial, en la conquista, y reparto posterior, de un jugoso bot\u00edn: sus reservas probadas de petr\u00f3leo, las mayores del mundo despu\u00e9s de las de Arabia Saudita. Es obvio que si somete a Iraq, las de \u00e9sta y sus otros vecinos, Kuwait e Ir\u00e1n, las tendr\u00e1 a tiro. Hoy no es necesario conminar a nadie, por est\u00fapido que sea, para que entienda que entre la cortina de humo de la defensa de la democracia y la prevenci\u00f3n de potenciales ataques a la seguridad de Estados Unidos, de lo que se trata primordialmente en la guerra esgrimida por Bush contra Iraq es de la econom\u00eda, en este caso la imperialista.<\/p>\n<p>Estrategia unilateral para la dominaci\u00f3n militar mundial<\/p>\n<p>A partir de la primac\u00eda que atribuye a la defensa de los intereses imperialistas, la cual disfraza de inter\u00e9s nacional de los norteamericanos, el gobierno de Bush tiene como actitud b\u00e1sica la sospecha y el rechazo ante toda iniciativa o acuerdo de car\u00e1cter internacional y no sentirse atado por ning\u00fan tratado, convenci\u00f3n u organismo que limite su poder, sin que importe mayor cosa su anterior adhesi\u00f3n a ellos. De all\u00ed su reluctancia a comprometerse con iniciativas sobre temas tan diversos como el clima y el medio ambiente, la guerra biol\u00f3gica, la justicia penal, los derechos y la no discriminaci\u00f3n de las mujeres, los derechos de los ni\u00f1os y la prohibici\u00f3n de involucrarlos en los conflictos armados; su desprecio a los organismos de las Naciones Unidas y a sus resoluciones y, significativamente, haberse desligado de la Convenci\u00f3n de Viena sobre la Legislaci\u00f3n de los Tratados, en la cual se establece la obligaci\u00f3n que tienen los Estados de atenerse a los tratados aunque ellos a\u00fan no los hayan ratificado.<\/p>\n<p>Mas es en la utilizaci\u00f3n de su poder\u00edo militar en donde esa cerril unilateralidad adquiere su forma imperialista m\u00e1s acabada. Con el pretexto de velar por la seguridad de Estados Unidos ante los eventuales ataques de agrupaciones terroristas, el gobierno de Bush, mientras mantiene a la poblaci\u00f3n norteamericana entre el asombro y la intimidaci\u00f3n mediante medidas policivas y de inteligencia, se ha atribuido el derecho a desplegar y apuntalar sus fuerzas militares por todo el globo a fin de controlar regiones ricas en recursos que le son esenciales y acceder por la fuerza, si es necesario, a los pa\u00edses que los poseen pero cuyos gobiernos se reh\u00fasan a facilit\u00e1rselos; combatir las fuerzas internas nacionales que oponen resistencia a sus pol\u00edticas; situarse en puestos de avanzada ante potenciales enemigos; mantener una supremac\u00eda en armamentos, tanto defensiva como ofensiva, respecto a naciones que cuentan con considerable desarrollo militar y con las que tiene contradicciones. Tambi\u00e9n es su manera de responder a la desconfianza y hostilidad que se ha despertado en todo el mundo contra Estados Unidos, una creciente opini\u00f3n antiimperialista que Bush presenta como \u201cantiamericanismo\u201d, tratando de infundir en la poblaci\u00f3n la mentalidad esquizofr\u00e9nica de sentirse rechazada y amenazada, acondicion\u00e1ndola as\u00ed para que le apruebe todas sus pol\u00edticas.<\/p>\n<p>Para convertir su belicismo a ultranza en una conducta permanente de los Estados Unidos, Bush acaba de exponer la Estrategia de Seguridad Nacional fundamentada en una teor\u00eda de \u201cautodefensa preventiva unilateralmente determinada\u201d, con la que se otorga el derecho de lanzar a discreci\u00f3n ataques en donde considere que exista una amenaza contra los \u201cprimordiales\u201d intereses y seguridad de Estados Unidos. Al anunciar que \u201cno tiene la intenci\u00f3n de permitir que ninguna potencia extranjera alcance la inmensa ventaja que Estados Unidos ha obtenido desde la ca\u00edda de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica\u201d, y que tendr\u00e1 unas fuerzas armadas \u201csuficientemente poderosas\u201d para que ning\u00fan posible contendiente se atreva a &#8220;impulsar un desarrollo militar con la esperanza de sobrepasar, o igualar, el poder de Estados Unidos&#8221;, lo que pretende el imperialismo norteamericano es establecer un permanente dominio militar sobre todas las naciones. En medio de c\u00ednicas expresiones sobre las virtudes del \u201cmundo libre\u201den cuanto a democracia y desarrollo, el documento que contiene la nueva estrategia consigna los fines a los que apuntan sus prop\u00f3sitos guerreristas: \u201caprovechar este momento de oportunidad\u201d para trabajar activamente en llevar \u201clos mercados libres y el libre comercio a todos los rincones del mundo\u201d. Es decir, la globalizaci\u00f3n neoliberal en plena marcha. Se le da concreci\u00f3n as\u00ed a lo que un avisado columnista defini\u00f3 hace m\u00e1s de un a\u00f1o: \u201cEl nuevo unilateralismo busca fortalecer el poder norteamericano y desplegarlo desvergonzadamente a nombre de metas globales autodefinidas\u201d.<\/p>\n<p>Con la anunciada ronda militar que se propone hacer por todo el mundo asaltando a mano armada territorios, el imperialismo se crea m\u00e1s contradicciones y les abre a los pueblos m\u00e1s frentes de batalla, por lo que el avance de su ofensiva le va generando de inmediato una situaci\u00f3n defensiva cada vez m\u00e1s precaria. Son pues los pueblos los que aprovechar\u00e1n el momento para apreciar y explotar con su resistencia las debilidades de un imperio que comienza a atravesar etapas ag\u00f3nicas en donde lo \u00fanico incierto es su duraci\u00f3n, no su diagn\u00f3stico.<\/p>\n<p>La infinita soberbia de Bush como presidente de Estados Unidos refleja la forma que ha tomado la pol\u00edtica imperialista. Alecciona a las naciones sobre la extensi\u00f3n del libre comercio mientras dicta medidas para proteger la producci\u00f3n norteamericana de cereales, maderas y acero; anda en persecuci\u00f3n en todo el mundo de quienes considera delincuentes, incluso sancionando la legalidad de su asesinato o reclamando que los extraditen para juzgarlos en cortes norteamericanas, y promueve juicios arbitrarios contra quienes se enfrentaron a su intervencionismo, como Slobodan Milosevic, para cuya entrega soborn\u00f3 con millones de d\u00f3lares al gobierno de Belgrado, mientras exige inmunidad para los militares y funcionarios norteamericanos que perpetren delitos en cumplimiento de misiones imperiales por todo el planeta y rechaza su enjuiciamiento por tribunales de las naciones en donde esos delitos fueron cometidos; proclama la defensa de los derechos humanos mientras los viola con aprehensiones -que van desde las realizadas en Afganist\u00e1n hasta las hechas en los propios Estados Unidos- de quienes considera sospechosos y, sin ninguna f\u00f3rmula de juicio, los confina en absoluto aislamiento en bases militares como Guant\u00e1namo, recintos penales como los del Distrito de Nueva York o en lugares secretos, neg\u00e1ndoles todo derecho de defensa y respeto a su integridad; llama a la lucha contra el terrorismo mientras se entrega a masacres terroristas de sectores civiles en Afganist\u00e1n y promueve los genocidios igualmente terroristas a manos del sionista Sharon contra la poblaci\u00f3n civil palestina; reclama el combate contra la corrupci\u00f3n y lo pone como requisito de sus relaciones pol\u00edticas y econ\u00f3micas, mientras se muestra permisivo con la que cometen los consentidos ejecutivos de los monopolios gringos en perjuicio del patrimonio de millones de norteamericanos, los mismos ejecutivos de las compa\u00f1\u00edas que subvencionaron su encumbramiento a la presidencia, y mientras justifica y esconde la que \u00e9l mismo consum\u00f3 en empresas de las que era socio. Es decir, todo un sumario de procacidades que no se circunscribe a la arbitrariedad pol\u00edtica de un hombre, por lo dem\u00e1s mediocre, sino que corresponde a la del sistema imperialista de dominaci\u00f3n que preside. Tras escuchar a Bush declarar recientemente en la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible que Estados Unidos \u201cguiar\u00e1 con su ejemplo\u201d, el sentido de esa \u201cgu\u00eda\u201d lo contiene una frase que fue puesta en sus labios para describir la exigencia que el imperialismo norteamericano le espeta a todo el mundo sobre todos los asuntos: \u201cHagan como digo y no como hago\u201d.<\/p>\n<p>Tras el caos, un advenimiento hist\u00f3rico<\/p>\n<p>Hace una docena de a\u00f1os el MOIR, en cabeza de Francisco Mosquera, su extinto l\u00edder ideol\u00f3gico y pol\u00edtico, denunci\u00f3 p\u00fablicamente la conjura que se tramaba contra el pa\u00eds al aplicarle las f\u00f3rmulas neoliberales definidas en el Consenso de Washington, esa especie de contrato consensual de plut\u00f3cratas incubado en la capital norteamericana. A partir de entonces, advertidos de que el pa\u00eds iba \u201chacia una emboscada mortal\u201d, ha sido incesante nuestra cr\u00edtica al neoliberalismo y, lo que es m\u00e1s importante, la hemos acompa\u00f1ado de una consecuente conducta pol\u00edtica. De manera paralela a la acogida que un creciente n\u00famero de personas le da a nuestras denuncias y posiciones, ha sido manifiesta la actitud de desvirtuarlas o ponerles sordina por parte de funcionarios estatales y directores de medios de comunicaci\u00f3n al servicio de la clase dirigente, como si quisieran \u201cmatar al mensajero\u201d que pone en guardia a la poblaci\u00f3n sobre la tragedia que se viene provocando.<\/p>\n<p>No obstante, cada d\u00eda les ser\u00e1 m\u00e1s dif\u00edcil hacer caso omiso de ese mensaje cr\u00edtico, pues crecen los compatriotas que lo toman como gu\u00eda de su actividad, d\u00e1ndole vigencia a las clarividentes y radicales razones de Mosquera contra el neoliberalismo y la globalizaci\u00f3n que le sirven de \u00e1ncora a la orientaci\u00f3n pol\u00edtica del MOIR.<\/p>\n<p>Las grandes contradicciones manifiestas en las cat\u00e1strofes econ\u00f3micas y sociales que est\u00e1 generando la pol\u00edtica de globalizaci\u00f3n de los Estados Unidos, pueden caracterizarse como un \u201cgran caos bajo los cielos\u201d, seg\u00fan la expresi\u00f3n utilizada por Mao para fen\u00f3menos de igual naturaleza. La intensificada lucha de los pueblos contra esa pol\u00edtica, anuncia el advenimiento de un nuevo per\u00edodo hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>Los millones de colombianos dem\u00f3cratas y patriotas ingresar\u00e1n a \u00e9l esparciendo las mejores esencias de su lucha de resistencia civil, pues de manera progresiva han venido comprendiendo que no tienen m\u00e1s alternativa que recurrir a sus propias y preciadas energ\u00edas y empe\u00f1arlas en ella a fin de salir del actual estrago y romper el proceso de subyugaci\u00f3n que lo acompa\u00f1a. Es inexorable que las rebeld\u00edas ante cada uno de los males que los asedian, ya notorias pero a\u00fan sin alcanzar su pleno despliegue, acaben confluyendo en un amplio y vigoroso movimiento de salvaci\u00f3n nacional. S\u00f3lo as\u00ed tendr\u00e1n su destino en sus propias manos.<\/p>\n<p>Movimiento Obrero, Independiente y Revolucionario (MOIR)<\/p>\n<p>Comit\u00e9 Ejecutivo Central<\/p>\n<p>H\u00e9ctor Valencia, secretario general<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, octubre 4 de 2002<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>IMPULSAR LA RESISTENCIA CIVIL PARA SALVAR A COLOMBIA DEL ESTRAGO QUE CAUSAN BUSH Y URIBE Cuando los esforzados pueblos de la tierra van adentr\u00e1ndose en el tercer milenio de su transcurrir hist\u00f3rico, el de Colombia, a casi dos siglos de haberse independizado del colonialismo espa\u00f1ol, enfrenta m\u00faltiples y rampantes actos de intervencionismo por parte de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[2,55,144],"tags":[],"class_list":["post-19807","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-escritos-del-moir","category-hector-valencia","category-tribuna-roja-no-88-octubre-5-de-2002"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack-related-posts":[{"id":1116,"url":"https:\/\/moir.com.co\/web\/el-hermano-bush-colombia-retrocede\/","url_meta":{"origin":19807,"position":0},"title":"EL HERMANO BUSH. 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