{"id":19806,"date":"2004-08-10T19:00:00","date_gmt":"2004-08-10T19:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/prueba.moir.org.co\/2004\/08\/10\/homenaje-a-francisco-mosquera-en-el-8o-aniversario-de-su-muerte-hay-hombres-faro-que-ven-en-las-tinieblas-el-camino-correcto\/"},"modified":"2004-08-10T19:00:00","modified_gmt":"2004-08-10T19:00:00","slug":"homenaje-a-francisco-mosquera-en-el-8o-aniversario-de-su-muerte-hay-hombres-faro-que-ven-en-las-tinieblas-el-camino-correcto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/homenaje-a-francisco-mosquera-en-el-8o-aniversario-de-su-muerte-hay-hombres-faro-que-ven-en-las-tinieblas-el-camino-correcto\/","title":{"rendered":"Homenaje a Francisco Mosquera en el 8o. aniversario de su muerte: \u00abHAY HOMBRES-FARO QUE VEN EN LAS TINIEBLAS EL CAMINO CORRECTO\u00bb"},"content":{"rendered":"<p>Palabras del periodista Reinaldo Spitaletta en el acto celebrado en Medell\u00edn, el 1o. de agosto, en homenaje a nuestro desaparecido fundador y gu\u00eda ideol\u00f3gico.<\/p>\n<p>Reinaldo Spitaletta<\/p>\n<p>Tal vez lo que voy a decir esta noche ustedes lo sepan mejor que yo, pero me resisto a guard\u00e1rmelo, aunque s\u00e9 que con ello no estar\u00e9 descubriendo nada. Quiz\u00e1 est\u00e9 reafirmando algunos aspectos que a m\u00ed me parecen fundamentales en la existencia humana, o , mejor, en la trayectoria vital de un hombre que jam\u00e1s se cans\u00f3 de luchar por la conquista de un mundo nuevo, por mostrar que en la larga marcha de las transformaciones revolucionarias se requieren una inalterable paciencia, disciplina, inteligencia, rigor en el an\u00e1lisis y sobre todo, estar dotado de esp\u00edritu dial\u00e9ctico, ese que permite saber que un minuto antes es prematuro, pero un minuto despu\u00e9s ser\u00e1 demasiado tarde.<\/p>\n<p>Hablar de seres iluminados podr\u00eda ser parte de una charada o jugarreta metaf\u00edsica. Pero no. Me parece que s\u00ed hay hombres-luz, hombres-faro, hombres que distinguen entre las tinieblas cu\u00e1l es el camino correcto. Dotados de un discernimiento superior, que aumenta cuando se vinculan a los procesos sociales, cuando est\u00e1n hombro a hombro con la gente, metidos en el barro que despu\u00e9s convertir\u00e1n en pura vida, esos hombres, digo, pueden enfrentar molinos de viento o ej\u00e9rcitos de carneros para convalidar que su capacidad de lucha trasciende cualquier l\u00edmite y que todo es posible si se es due\u00f1o de valor, esa cualidad que, como este gran timonel colombiano lo expresara, es \u00abh\u00e1lito vital de toda empresa desbrozadora del progreso del hombre\u00bb.<\/p>\n<p>Hab\u00eda un hombre que supo, con Fil\u00f3n de Alejandr\u00eda, que las palabras crean las cosas. Y otorg\u00f3 al verbo un poder revolucionario, es decir, que la palabra fuera capaz de incendiar praderas, de prender las primeras chispas de las transformaciones sociales, de los revolcones en el esp\u00edritu, que tuviera un renovado poder organizador. Hab\u00eda un hombre que dec\u00eda que hab\u00eda que leer con diccionario y escribir sin \u00e9l, y amaba a Balzac y a Shakespeare, y escrib\u00eda con profundo conocimiento de la lengua, y con sabidur\u00eda de la historia, la econom\u00eda, las artes, pero, sobre todo, de la ciencia del marxismo. Y ese hombre, claro, se llamaba Francisco Mosquera.<\/p>\n<p>Varios recibimos de \u00e9l inolvidables lecciones en Tribuna Roja. No s\u00e9 si las aprendimos del todo, pero, de cualquier manera, nos mostraron la faceta de un hombre que ten\u00eda hondas preocupaciones por la palabra bien escrita, por realizar un periodismo al servicio de las masas populares, opuesto al amarillismo, de un lado, y a la propalaci\u00f3n de los valores burgueses de la gran prensa, del otro. \u00c9l, como en el poema de Bertolt Brecht, nos dec\u00eda que hab\u00eda que estudiar, porque est\u00e1bamos llamados a divulgar las epopeyas cotidianas de los obreros y los campesinos. Entre sus constantes reflexiones siempre estuvo la de que Tribuna Roja deb\u00eda tener un Manual de Estilo, que \u00e9l fue elaborando y sintetizando.<\/p>\n<p>Nos hablaba de que deb\u00edamos dejar que los hechos hablaran por s\u00ed mismos, de las relaciones entre descripci\u00f3n y narraci\u00f3n. Y cuestionaba la verborrea. \u00abLa ret\u00f3rica, el palabreo desasido de la realidad, el desfile de t\u00e9rminos abstractos, es el mayor enemigo de la redacci\u00f3n period\u00edstica\u00bb, anotaba a fines de los setentas, en medio de las ardientes discusiones sobre una palabra apropiada, un titular, la entrada de una noticia, la construcci\u00f3n de una frase.<\/p>\n<p>Nos recomendaba leer a periodistas experimentados como Gabo, como Hemingway, como John Reed. \u00abEsos son maestros de la utilizaci\u00f3n del matiz, de la sugerencia, de no verlo todo en blanco y negro\u00bb. Y se opon\u00eda a las frases de caj\u00f3n, a los clich\u00e9s. Siempre hab\u00eda que buscar una manera novedosa e impactante para redactar Tribuna Roja. Mosquera amaba una frase de Mart\u00ed, cuya esencia tambi\u00e9n la tiene el escritor ruso Ant\u00f3n Ch\u00e9jov: \u00abEl arte de escribir es reducir\u00bb. O sea, podar, capar, una, dos, diez veces, hasta dejar en el papel lo absolutamente necesario. Y en eso \u00e9l era un mani\u00e1tico. Correg\u00eda y correg\u00eda. Bueno, aun as\u00ed sus editoriales quedaban extensos, pero, a mi juicio, con las palabras y las idea absolutamente esenciales.<\/p>\n<p>En aquellos tiempos, los art\u00edculos del peri\u00f3dico hab\u00eda que enfocarlos desde el punto de vista de la lucha contra el revisionismo y el liberalismo. \u00abEn todo art\u00edculo revolucionario es fundamental determinar de antemano los blancos de ataque: redactar es como disparar un fusil provisto de mira telesc\u00f3pica, y no una escopeta de regadera\u00bb, advert\u00eda.<\/p>\n<p>Dentro de toda la inmensa variedad de asuntos que se discut\u00edan en Tribuna Roja, estaba el del tratamiento de la represi\u00f3n. No hab\u00eda que mostrar al pueblo humillado y vencido, como lo hace la prensa sensacionalista, ni con trazos l\u00fagubres que apabullan al lector. Por el contrario, hab\u00eda que equilibrar la represi\u00f3n con la resistencia popular. Por eso, nos recomendaba estudiar a fondo el hermoso libro de Julius Fucik, Reportaje al pie del pat\u00edbulo, dentro del cual, entre otros valores narrativos, el escritor checo contrastaba las torturas con la resistencia a la represi\u00f3n, mostraba escenas de solidaridad y se preocupaba por que los personajes no fueran rebajados ni envilecidos. Es un libro pleno de peque\u00f1os hero\u00edsmos, de escenas diarias de la lucha de los comunistas en la clandestinidad. Fucik muestra en \u00e9l las debilidades del enemigo. En ese libro, como dec\u00eda Mosquera, \u00abhay siempre, de parte de los revolucionarios, una actitud firme y serena frente a la muerte, nunca una actitud lloriqueante\u00bb.<\/p>\n<p>Y algo con ese esp\u00edritu era lo que hab\u00eda que escribir en Tribuna Roja: mostrar el hero\u00edsmo del pueblo, su resistencia frente a los atropellos, desnudar el contenido de las relaciones de clase y destruir el mito de la \u00abarmon\u00eda social\u00bb. Hab\u00eda que mostrar los antagonismos y su soluci\u00f3n por v\u00edas revolucionarias.<\/p>\n<p>Quise evocar unas cu\u00e1ntas situaciones de Mosquera y Tribuna Roja, porque, a mi parecer, muestran el rigor de un dirigente, sus preocupaciones por el m\u00e1s m\u00ednimo detalle en la edici\u00f3n, la correcci\u00f3n, la diagramaci\u00f3n, todo ten\u00eda que diferenciar a un peri\u00f3dico revolucionario del resto de publicaciones. Por su calidad, por los contenidos, por su modo de redacci\u00f3n, y todo ligado a la informaci\u00f3n de las luchas populares. En eso, como en otras facetas de su obra revolucionaria, era minucioso y exigente.<\/p>\n<p>Hab\u00eda un hombre estudioso, amador de los cl\u00e1sicos no s\u00f3lo del marxismo sino de la literatura y el arte, que estaba convencido del poder de las palabras. Y le\u00eda y rele\u00eda, porque \u00e9sa tambi\u00e9n es una actividad revolucionaria, una labor transformadora del individuo y de la sociedad. En eso tambi\u00e9n era coherente con su pensamiento y sensibilidad. Ese Mosquera periodista sigue iluminando el curso de la historia colombiana, las luchas de obreros y campesinos, y abriendo nuevas trincheras para el combate contra el neoliberalismo y la recolonizaci\u00f3n estadounidense.<\/p>\n<p>2<\/p>\n<p>No soy quien para hablar del pensamiento pol\u00edtico de Francisco Mosquera. Pero no puedo dejar de enunciar algunos aspectos suyos, dentro de la inmensa cantera de leyes y postulados que el m\u00e1ximo dirigente de la revoluci\u00f3n colombiana sintetiz\u00f3, descubri\u00f3 y elabor\u00f3, y que siguen siendo gu\u00eda para la transformaci\u00f3n de esta sociedad inicua, para dar sepultura alg\u00fan d\u00eda a un establecimiento lleno de inequidades e iniquidades.<\/p>\n<p>Desde los tiempos de la lucha contra el infantilismo de izquierda y por crear un aut\u00e9ntico partido proletario, Mosquera dilucid\u00f3 la t\u00e1ctica y la estrategia y se\u00f1al\u00f3 con acierto que el \u00abmarxismo no dejar\u00e1 de ser una planta disecada, muerta, a menos que hunda sus ra\u00edces en la problem\u00e1tica de la lucha de la clase obrera y crezca y se enriquezca contribuyendo con eficacia a solucionarla. Adem\u00e1s no existe otro medio para estudiarlo y entenderlo\u00bb. Propin\u00f3 madera ideol\u00f3gica a charlatanes y embaucadores, ahond\u00f3 en el estudio del marxismo-leninismo pensamiento Mao Tsetung y le proporcion\u00f3 a su Partido una herramienta fundamental de an\u00e1lisis y transformaci\u00f3n de la sociedad. Creo que ya eso, que no es poco, bastar\u00eda para elevarlo al p\u00f3dium de los grandes pensadores revolucionarios que en el mundo han sido. Sus estudios sobre la producci\u00f3n y el agro colombianos, la caracterizaci\u00f3n de la sociedad colombiana, el identificar las causas del atraso del pa\u00eds, sus apreciaciones cr\u00edticas sobre el Frente Nacional y, despu\u00e9s, sobre los gobiernos que lo prosiguieron, convirtieron a Mosquera en un dirigente esclarecido que desarroll\u00f3 el marxismo.<\/p>\n<p>Tal vez en la segunda mitad del siglo XX no hubiera en Am\u00e9rica Latina un dirigente pol\u00edtico que avizorara con tanta claridad la desviaci\u00f3n revisionista de la camarilla que usurp\u00f3 el poder en el URSS, como el ascenso y posterior ca\u00edda del socialimperialismo. Hoy la historia le da la raz\u00f3n, pero en aquellos a\u00f1os, muchos lo calificaron a \u00e9l y su Partido como \u00abtraidores\u00bb. La vigencia hist\u00f3rica del pensamiento de Mosquera aumenta con el paso de los a\u00f1os.<\/p>\n<p>El marxismo es absolutamente creador y din\u00e1mico. Es una gu\u00eda para la acci\u00f3n. Y de ello s\u00ed que dej\u00f3 Mosquera lecciones imperecederas. Lo cito otra vez: \u00abLa revoluci\u00f3n colombiana tiene indudablemente harto que aprender del marxismo, siendo el craso desconocimiento de \u00e9ste su mayor deficiencia y su peor infortunio\u00bb.<\/p>\n<p>Hab\u00eda un hombre que dec\u00eda que nada del actual sistema nos sirve, para se\u00f1alar que hab\u00eda que construir una nueva sociedad sobre las cenizas de la vieja. Hab\u00eda un hombre que se opon\u00eda a todo fundamentalismo, porque ten\u00eda la capacidad de pensar por s\u00ed mismo y de ense\u00f1ar a pensar a los dem\u00e1s; hab\u00eda un hombre, un dirigente, un pensador, un proletario, que desentra\u00f1\u00f3 la nueva t\u00e1ctica del imperialismo, la globalizaci\u00f3n y la apertura econ\u00f3mica, y ofreci\u00f3 l\u00facidos elementos te\u00f3ricos para enfrentarla, que nos sirven como faro. Ese hombre era un creador. Un hombre-l\u00e1mpara cuyo pensamiento contin\u00faa iluminando los \u00e1speros senderos, llenos de riscos y de abismos, de la revoluci\u00f3n en Colombia.<\/p>\n<p>Quiero volver al libro de Fucik, que \u00e9l amaba tanto, para decir que su nombre no estar\u00e1 jam\u00e1s ligado a la tristeza. A Francisco Mosquera siempre habr\u00e1 que recordarlo con felicidad, como se recuerda a aquellos que han destinado su existencia a las empresas desbrozadoras del progreso de la humanidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Palabras del periodista Reinaldo Spitaletta en el acto celebrado en Medell\u00edn, el 1o. de agosto, en homenaje a nuestro desaparecido fundador y gu\u00eda ideol\u00f3gico. Reinaldo Spitaletta Tal vez lo que voy a decir esta noche ustedes lo sepan mejor que yo, pero me resisto a guard\u00e1rmelo, aunque s\u00e9 que con ello no estar\u00e9 descubriendo nada. 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