{"id":19673,"date":"2004-08-04T19:00:00","date_gmt":"2004-08-04T19:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/prueba.moir.org.co\/2004\/08\/04\/algo-mas-sobre-la-politica-de-unidad-y-combate\/"},"modified":"2004-08-04T19:00:00","modified_gmt":"2004-08-04T19:00:00","slug":"algo-mas-sobre-la-politica-de-unidad-y-combate-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/algo-mas-sobre-la-politica-de-unidad-y-combate-2\/","title":{"rendered":"ALGO MAS SOBRE LA POLITICA DE &#8220;UNIDAD Y COMBATE&#8221;"},"content":{"rendered":"<p>CONCENTRAR LOS ATAQUES EN LOS ENEMIGOS PRINCIPALES<\/p>\n<p>En diciembre del a\u00f1o pasado y a trav\u00e9s de su \u00f3rgano central, Tribuna Roja, el MOIR plante\u00f3 la consigna &#8220;Unidad y Combate&#8221;. La directiva consiste esencialmente en procurar el acercamiento del mayor n\u00famero de fuerzas pol\u00edticas para que acuerden entre s\u00ed el ataque unificado contra los enemigos fundamentales del pueblo colombiano. Esta ha sido una vieja aspiraci\u00f3n de los m\u00e1s sinceros revolucionarios. S\u00f3lo consecuencias ben\u00e9ficas podr\u00e1 traer para el futuro inmediato de la revoluci\u00f3n colombiana el hecho de que diferentes organizaciones, movimientos y partidos de envergadura nacional y regional unifiquen esfuerzos en un plan revolucionario conjunto. La pol\u00edtica de &#8220;Unidad y Combate&#8221; representa un cambio en la t\u00e1ctica del MOIR. Desde su nacimiento, \u00e9ste se ha visto asediado tanto por el ataque ac\u00e9rrimo de reacci\u00f3n y del oportunismo mercenario, como por el hostigamiento sistem\u00e1tico de una serie de agrupaciones tendencia y origen peque\u00f1oburgu\u00e9s que han descubierto en el embri\u00f3n del nuevo partido la condena de sus vacilaciones y charlataner\u00eda. Bajo el fuego cruzado de unos y otros que pretend\u00edan exterminarlo en la cuna, el MOIR se ha ido extendiendo poco a poco a toda Colombia, y, en sus cuatro a\u00f1os escasos de vida, se ha convertido en una nueva fuerza pol\u00edtica, distinta de las existentes, portaestandarte de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica y del socialismo. All\u00ed donde han llegado los moiristas, entre los obreros, los campesinos o los estudiantes e intelectuales, se han desatado debates ideol\u00f3gicos que redundan en la ampliaci\u00f3n y profundizaci\u00f3n de las luchas populares.<\/p>\n<p>En la clase obrera, estimulada e influenciada por el MOIR, se ha renovado la corriente independiente y revolucionaria que resiste con hero\u00edsmo la desaforada persecuci\u00f3n del imperialismo yanqui y sus lacayos y se\u00f1ala al movimiento sindical colombiano su derrotero de clase, lo llama a dar el paso primordial de combatir y expulsar de sus puestos de comando a los agentes de ese mismo imperialismo, las camarillas dirigentes de UTC y CTC. Si bien en el pasado la clase obrera constat\u00f3 por doquier la explosiva proliferaci\u00f3n de la nueva corriente, en especial en sus bases m\u00e1s empobrecidas, lo cierto es que no logr\u00f3 un desarrollo coordinado de sus luchas ni pudo contar con una direcci\u00f3n sindical \u00fanica nacional que agrupara a todas sus fuerzas independientes y revolucionarias. Tales avances no se alcanzaron debido a las medidas represivas del r\u00e9gimen que conserva mucha de su iniciativa y capacidad de maniobra; pero no se alcanzaron sobre todo porque paralelamente surgi\u00f3 una contracorriente oportunista que, en su prop\u00f3sito de aniquilar al MOIR, elabor\u00f3 la absurda teor\u00eda de que la divisi\u00f3n sindical obedec\u00eda no a la pol\u00edtica de la reacci\u00f3n, ni a las actividades antinacionales y patronales de las directivas de UTC y CTC, sino a la presencia del movimiento independiente y revolucionario de los obreros colombianos. El MOIR no rehuy\u00f3 nunca esa lucha. Por el contrar\u00edo ha denunciado siempre la conducta vil y despreciable de quienes de dientes afuera hablan de la unidad obrera y de hecho apoyan las tretas urdidas desde las cumbres gubernamentales para burlar las justas aspiraciones de las masas trabajadoras. Y todo eso sin importarle las temporales dificultades determinadas por una correlaci\u00f3n de fuerzas desventajosa. Al fin y al cabo la emancipaci\u00f3n de las clases esclavizadas es el resultado de miles y miles de batallas, adversas y victoriosas, de la prolongada guerra a muerte contra sus explotadores y verdugos. En tales condiciones, la perspectiva que ahora se abre de conformar una nueva central que albergue a todos los sectores sindicales independientes y opuestos a la pol\u00edtica patronal y proimperialista de la UTC y CTC, es un cambio favorable para el MOIR y una conquista del movimiento sindical colombiano.<\/p>\n<p>En 1972 el MOIR utiliz\u00f3 por primera vez la lucha electoral, lucha permisible y \u00fatil para los partidos marxista-leninistas de los pa\u00edses con gobiernos imperialistas o proimperialistas donde se realizan elecciones generales y en los cuales no haya a\u00fan condiciones de ascenso revolucionario para barrer las instituciones seudo-democr\u00e1ticas imperantes. El MOIR tuvo que enfrentar entonces, adem\u00e1s de la reacci\u00f3n liberal y conservadora fortificada en el Estado, las embestidas de la ANAPO y del Partido Comunista, que en t\u00e1cita alianza destinaron buena parte de su campa\u00f1a electoral a sitiarlo y aislarlo. A la vez los abstencionistas creyeron deber suyo concentrar los ataques contra la organizaci\u00f3n que, en su opini\u00f3n, hab\u00eda apostatado y los hab\u00eda traicionado al defender te\u00f3rica y pr\u00e1cticamente la participaci\u00f3n electoral como una de las formas de la lucha proletaria. As\u00ed pues, en la batalla electoral pasada, con muy pocos aliados, el MOIR combati\u00f3 y fue combatido por todos los flancos. Hoy, por el contrario y en relaci\u00f3n a 1972, la posibilidad de que varias organizaciones pol\u00edticas de importancia lancen en la actual campa\u00f1a un candidato presidencial \u00fanico de la izquierda, con base en una plataforma electoral nacional y democr\u00e1tica, como lo ha propuesto la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n (UNO), significa igualmente un cambio favorable para el MOIR y para las fuerzas revolucionarias en general. Esto es m\u00e1s cierto si se considera que en las pr\u00f3ximas elecciones se van a &#8220;elegir&#8221; el mismo d\u00eda no s\u00f3lo concejales y diputados como en 1972, sino tambi\u00e9n representantes, senadores y presidente, lo cual le confiere al debate m\u00e1s inter\u00e9s y a la pelea mayor beligerancia.<\/p>\n<p>La central obrera independiente y el frente electoral de izquierda son dos tareas cuya realizaci\u00f3n exige que el MOIR trabaje en ellas conjuntamente con el Partido Comunista y otras organizaciones partidistas. Para ello tendremos que hacer, y hemos hecho, modificaciones adecuadas a nuestra pol\u00edtica. Es obvio que con la actitud anterior de frontal enfrentamiento con el Partido Comunista no podr\u00edamos adelantar con \u00e9ste ning\u00fan tipo de acuerdos. El partido revolucionario que piense en serio en el Poder y en el cumplimiento de sus programas no puede renunciar a pactar las alianzas y compromisos que la lucha le imponga. El marxismo-leninismo ense\u00f1a como verdad universal confirmada por la historia que las alianzas transitorias o duraderas efectuadas durante el largo y complejo proceso de una revoluci\u00f3n, est\u00e1n determinadas por el curso forzoso y contradictorio de los acontecimientos y dependen en grado sumo del comportamiento de los sectores conscientes y avanzados, de la vanguardia revolucionaria. Estas lecciones han sido aprendidas por nuestra militancia, no s\u00f3lo en los libros sino en la pr\u00e1ctica de todos los d\u00edas.<\/p>\n<p>La pol\u00edtica de &#8220;Unidad y Combate&#8221; busca el cumplimiento de las tareas mencionadas y se halla enmarcada en la estrategia de la revoluci\u00f3n nacional y democr\u00e1tica. Esta pol\u00edtica principia por reconocer la lucha que contra el imperialismo yanqui y sus lacayos adelantan las grandes mayor\u00edas nacionales. La creaci\u00f3n de una Colombia independiente y pr\u00f3spera ser\u00e1 producto de la victoria del frente \u00fanico antimperialista que integrar\u00e1n los obreros, los campesinos, la peque\u00f1a burgues\u00eda urbana y el resto de los sectores patri\u00f3ticos. En la actualidad no hay condiciones para conformar un frente de esas dimensiones. A la revoluci\u00f3n colombiana a\u00fan le falta recorrer mucho trecho para lograrlo. Sin embargo, unificar fuerzas susceptibles de aliarse en la actualidad contra el imperialismo yanqui y las oligarqu\u00edas coligadas, principales enemigos del pueblo y la naci\u00f3n colombiana, es una pol\u00edtica que interpreta el esp\u00edritu de frente \u00fanico aunque se circunscriba a tareas particulares de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>La pol\u00edtica de &#8220;Unidad y Combate&#8221; le permitir\u00e1 al MOIR ampliar el c\u00edrculo reducido de su actividad. Liberaremos esfuerzos ocupados hasta ahora en atender una serie de flancos para trasladarlos al frente com\u00fan de combate contra los enemigos principales. Pactaremos la paz con quienes en la actualidad puedan en una u otra forma contribuir a la lucha contra la reacci\u00f3n imperialista y olig\u00e1rquica y no saboteen las tareas de la central obrera independiente y del frente electoral de izquierda. Neutralizaremos adversarios y ganaremos aliados y amigos. Todo esto es indispensable para superar las dificultades del momento y poder avanzar en la actual situaci\u00f3n nacional. &#8220;No gastar p\u00f3lvora en gallinazos&#8221;, aconseja la sabidur\u00eda popular. Y eso es lo que precisamente haremos. Concentraremos nuestras energ\u00edas con las de los aliados y amigos en la movilizaci\u00f3n y organizaci\u00f3n de decenas y decenas de miles de obreros, campesinos, estudiantes, escritores, artistas, dem\u00f3cratas y patriotas en general. Constituiremos con todas estas fuerzas un poderoso frente de combate que en el coraz\u00f3n del pueblo avive la llama de la revoluci\u00f3n, cuyos primeros resplandores comienzan a espantar a la coalici\u00f3n gobernante proimperialista. Unificar todo lo unificable en la situaci\u00f3n actual contra el enemigo principal: este es el eje de la t\u00e1ctica del MOIR para el presente per\u00edodo de la revoluci\u00f3n, el meollo de nuestra consigna de &#8220;Unidad y combate&#8221;.<\/p>\n<p>Para la correcta formulaci\u00f3n y aplicaci\u00f3n de una consigna no bastan los nobles prop\u00f3sitos que la inspiran si no existen condiciones pol\u00edticas que la hagan posible y necesaria. Hemos dicho que la consigna de &#8220;Unidad y Combate&#8221; significa un cambio en la t\u00e1ctica del MOIR. \u00bfA qu\u00e9 cambios de la situaci\u00f3n nacional responde la nueva pol\u00edtica? Veamos los rasgos sobresalientes de la actual situaci\u00f3n colombiana.<\/p>\n<p>DOCE PUNTOS DE LA SITUACION ACTUAL<\/p>\n<p>1. EL DOMINIO DE LOS ESTADOS UNIDOS ES CADA VEZ MAS INTOLERABLE<\/p>\n<p>La injerencia de los monopolios norteamericanos en los asuntos del pa\u00eds ha llegado hasta el extremo de que no hay una sola actividad importante o accesoria del Estado colombiano que escape a la supervigilancia de aquellos y no corresponda a los planes del imperialismo yanqui. Desde las &#8220;estrategias para el desarrollo&#8221; hasta la instalaci\u00f3n de una tienda del IDEMA necesitan del visto bueno y de los pr\u00e9stamos de las agencias financieras norteamericanas. Colombia adeuda a \u00e9stas m\u00e1s de 3.000 millones de d\u00f3lares. El imperialismo yanqui controla las empresas b\u00e1sicas del pa\u00eds mediante la inversi\u00f3n directa y la llamada &#8220;asociaci\u00f3n del capital extranjero con el nacional&#8221;. De esta modalidad, el imperialismo pregona que tiene en cuenta equitativamente los intereses nacionales, pero no es m\u00e1s que una de las formas neocolonialistas de inversi\u00f3n a que recurre para encubrir y redoblar el saqueo de nuestros recursos naturales y la explotaci\u00f3n del trabajo del pueblo colombiano. El sistema de &#8220;asociaci\u00f3n de capitales&#8221; ha sido insertado en la legislaci\u00f3n colombiana como la llave maestra de la &#8220;integraci\u00f3n latinoamericana&#8221;. En los \u00faltimos meses, el gobierno colombiano ha dado al conocimiento p\u00fablico un buen n\u00famero de proyectos para establecer grandes consorcios internacionales en el pa\u00eds. Entre ellos vale la pena se\u00f1alar los de la producci\u00f3n minera de n\u00edquel en C\u00f3rdoba, de carb\u00f3n en la Guajira y de esmeraldas en Boyac\u00e1, para lo cual se ha procedido en esos departamentos al desalojo violento de miles de familias campesinas e \u00ednd\u00edgenas, despojadas de sus trabajos y propiedades con el objeto de abrirle el camino a las compa\u00f1\u00edas norteamericanas que se vienen a sumar a la larga lista de las que desde hace tiempos nos roban el petr\u00f3leo, el oro, el platino, la madera, el pescado, etc. Airadas protestas de diversos sectores se han producido contra aquellos proyectos por lesivos a Colombia y por los tortuosos procedimientos de que se ha valido el gobierno colombiano para imponerlos.<\/p>\n<p>El comercio exterior de Colombia con los Estados Unidos se deteriora progresivamente. Nuestras importaciones son cada d\u00eda m\u00e1s caras y nuestras exportaciones cada d\u00eda m\u00e1s baratas. Esta tendencia se ha agudizado con las devaluaciones del d\u00f3lar y con las medidas de emergencia adoptadas por el gobierno de los Estados Unidos. El alto costo de las maquinarias, de las materias primas y de la tecnolog\u00eda importadas ha lanzado a la quiebra a una gran cantidad de industrias medianas y peque\u00f1as de productores nacionales. Esta situaci\u00f3n ha golpeado tambi\u00e9n duramente al campesinado y es uno de los factores principales, junto con el r\u00e9gimen de explotaci\u00f3n terrateniente, del retroceso de la producci\u00f3n agropecuaria. La consecuencia ha sido una acelerada escasez de productos, no solo fundamentales para la alimentaci\u00f3n del pueblo, sino para la industria, tales como la carne, la leche, el ma\u00edz, el trigo, la papa, la cebada, la soya, el fr\u00edjol y muchos otros. Algunos de estos productos los viene importando el gobierno colombiano de los Estados Unidos a precios muy superiores a los que rigen dentro del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Al cuadro de las calamidades econ\u00f3micas se agrega el de la opresi\u00f3n cultural. La educaci\u00f3n colombiana est\u00e1 bajo la influencia directa o indirecta del imperialismo yanqui. A trav\u00e9s del Pacto Andino y otros tratados internacionales que har\u00e1 suscribir al gobierno colombiano como el de la televisi\u00f3n educativa por sat\u00e9lite, el imperialismo yanqui perfecciona los instrumentos jur\u00eddicos que le garanticen la dominaci\u00f3n cultural del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Ninguna de las funciones como naci\u00f3n la ejercemos soberanamente. Han transcurrido cerca de tres cuartas partes de este siglo desde la separaci\u00f3n de Panam\u00e1. Durante ese tiempo, Estados Unidos ha subyugado y obligado al pueblo colombiano a trabajar para el enriquecimiento de un pu\u00f1ado de monopolistas. Los tent\u00e1culos del pulpo imperialista han ido atenazando los conductos arteriales de la econom\u00eda, la pol\u00edtica y la cultura de Colombia, hasta reducirla a lo que es hoy, una seudorep\u00fablica atrasada, enajenada y miserable.<\/p>\n<p>Al breve resumen que hemos hecho de las m\u00e1s recientes y principales manifestaciones del imperialismo en Colombia le caben dos observaciones. La primera es que Colombia padece tambi\u00e9n la explotaci\u00f3n de los imperialismos de Europa y del Jap\u00f3n. Aunque estos imperialismos pugnan y se asocian con el imperialismo yanqui en su obra de pillaje y expoliaci\u00f3n, el poder de \u00e9ste es infinitamente superior al de aquellos. El imperialismo yanqui se queda con la tajada m\u00e1s grande del bot\u00edn y en la pr\u00e1ctica se constituye en el enemigo n\u00famero uno del pueblo colombiano. La segunda observaci\u00f3n es que las caracter\u00edsticas esenciales de Colombia son las mismas del centenar de pa\u00edses coloniales y neocoloniales de la \u00f3rbita imperialista, pa\u00edses que, como nuestra patria, necesitan de la revoluci\u00f3n de liberaci\u00f3n nacional y en cuyas barricadas y trincheras se decidir\u00e1 la suerte del mundo en los pr\u00f3ximos decenios.<\/p>\n<p>2. EMPEORA LA VIDA DEL PUEBLO COLOMBIANO<\/p>\n<p>La escasez de art\u00edculos de primera necesidad debida a la quiebra de la producci\u00f3n nacional ha provocado la mayor hambruna de Colombia en los \u00faltimos a\u00f1os. Los precios de los alimentos, de la vivienda, de las drogas, del vestido, del transporte y de otros bienes y servicios vitales han alcanzado topes inaccesibles para el grueso de la poblaci\u00f3n. En el primer semestre de 1973 seg\u00fan reconoce estad\u00edstica oficial el costo de la vida aument\u00f3 el 17.1%. El solo rengl\u00f3n de alimentos ascendi\u00f3 en un 35% de junio del 72 a junio del 73. Desde luego, estos porcentajes son en realidad m\u00e1s altos. El gobierno que habla de &#8220;bonanza econ\u00f3mica&#8221; los recorta para velar la crisis nacional y la desesperada situaci\u00f3n de las masas populares. Muchas panader\u00edas han sido clausuradas por falta de harina de trigo. La industria av\u00edcola inform\u00f3 recientemente del peligro de muerte por hambre de millones de pollos. Mediante decreto se estableci\u00f3 la veda de carne de res los martes y viernes en los restaurantes de todo el pa\u00eds. Se ha aconsejado descontinuar la fabricaci\u00f3n de estufas de gas argument\u00e1ndose carencia de combustible. La producci\u00f3n lechera no alcanza a suplir ni el 50% de su demanda. La industria del calzado se declar\u00f3 en emergencia a causa de la disminuci\u00f3n vertiginosa de materias primas. Los ingenios paneleros han ido desapareciendo.<\/p>\n<p>La gasolina blanca y el petr\u00f3leo de consumo dom\u00e9stico de las familias pobres han disminu\u00eddo notablemente en el mercado. A estos fen\u00f3menos que expresan la traumatizaci\u00f3n de la econom\u00eda colombiana se les podr\u00eda agregar much\u00edsimos m\u00e1s. Con la ruina de la peque\u00f1a y mediana empresa crece el paro forzoso de los trabajadores. Las secuelas de la escasez y el encarecimiento se centuplican en las zonas rurales. Son las abrumadoras mayor\u00edas de obreros, campesinos, peque\u00f1os y medianos productores y comerciantes y el resto de indigentes, que conforman el pueblo colombiano, quienes reciben en carne propia el impacto de la insondable crisis generada y agudizada por la cruel explotaci\u00f3n del capital internacional.<\/p>\n<p>Unicamente la gran burgues\u00eda y los grandes terratenientes obtienen beneficios de la dominaci\u00f3n externa, lo que explica la abyecci\u00f3n y la colaboraci\u00f3n de estas clases con el imperialismo yanqui y su naturaleza profundamente reaccionaria y antipatri\u00f3tica. En efecto, ya se han conocido los balances de 1972 y del primer semestre de este a\u00f1o de las gigantescas sociedades an\u00f3nimas, de la banca y las corporaciones financieras, de las grandes federaciones, todos los cuales registran multimillonarias ganancias. La Sociedad de Agricultores de Colombia, la Federaci\u00f3n Nacional de Cafeteros y la Federaci\u00f3n Nacional de Ganaderos, organizaciones gremiales de los grandes terratenientes y de la gran burgues\u00eda han expresado varias veces su satisfacci\u00f3n por la prosperidad de que han disfrutado en los tres a\u00f1os del actual gobierno. Contrasta la &#8220;bonanza econ\u00f3mica&#8221; del imperialismo yanqui y sus intermediarios con las penurias del pueblo colombiano. A medida que se ahonda ese abismo, se va acercando Colombia inexorablemente a la \u00fanica salida del atolladero en que se encuentra: la revoluci\u00f3n liberadora de los pobres y los humildes.<\/p>\n<p>3. LOS DECRETOS Y LA CORRUPCION OFICIAL AGOBIAN A LAS MASAS<\/p>\n<p>Las \u00faltimas disposiciones del Estado colombiano, as\u00ed como las que se anuncian, recalcan su l\u00ednea antinacional y antipopular. El Congreso aprob\u00f3 por iniciativa del Ejecutivo el &#8220;acuerdo de Chicoral&#8221;. Se trata de otra modificaci\u00f3n a la reaccionaria reforma agraria del Frente Nacional que la hace a\u00fan m\u00e1s regresiva. La finalidad de la nueva ley agraria es dar mayores garant\u00edas a los terratenientes, proteger sus enormes propiedades y su explotaci\u00f3n de las masas campesinas. Como soluci\u00f3n a la carencia de tierra para trabajar se les ofrece, a los campesinos pobres, cuando no la colonizaci\u00f3n del Amazonas, las ya tristemente c\u00e9lebres &#8220;empresas comunitarias&#8221;, que traen a la memoria las &#8220;aldeas estrat\u00e9gicas&#8221; en donde el ej\u00e9rcito agresor norteamericano obligaba a vivir a los campesinos vietnamitas. La filosof\u00eda de las &#8220;empresas comunitarias&#8221; consiste en meter la mayor cantidad de familias campesinas en la m\u00e1s mala y menor extensi\u00f3n de tierra posible. Los campesinos de estas empresas no pueden disponer libremente de la tierra y quedan hipotecados de por vida. Son verdaderos siervos del INCORA. El Ministerio de Agricultura expuso hace unas cuantas semanas dos proyectos que est\u00e1n en elaboraci\u00f3n. El primero es un plan de nuevos privilegios a los grandes ganaderos, principales terratenientes del pa\u00eds, quienes en la actualidad, por la explotaci\u00f3n de carne, cotizada a precios elevados en los mercados externos, gozan de un subsidio estatal en bonos tributarios correspondiente al 15% del valor de las exportaciones. El segundo proyecto pretende instituir otra vez en Colombia el antiqu\u00edsimo sistema feudal de la aparcer\u00eda, &#8220;suspendido&#8221; con la Ley la. de 1968.<\/p>\n<p>Entre otras ventajas oficiales concedidas a la gran oligarqu\u00eda y al imperialismo en contra del pueblo est\u00e1n las exenciones tributar\u00edas a las sociedades an\u00f3nimas, mientras se aumentan los impuestos a las sociedades limitadas de la mediana y peque\u00f1a industria y a las masas trabajadoras en general. Est\u00e1n tambi\u00e9n los anuncios insistentes del gobierno de que habr\u00e1, dentro de una supuesta &#8220;crisis energ\u00e9tica&#8221;, escasez de hidrocarburos en los a\u00f1os venideros, a manera de preparaci\u00f3n del terreno para autorizar nuevas alzas en los precios de la gasolina y dem\u00e1s derivados del petr\u00f3leo y justificar m\u00e1s privilegios a las compa\u00f1\u00edas petroleras norteamericanas.<\/p>\n<p>Uno de los proyectos m\u00e1s debatidos y combatidos por la opini\u00f3n p\u00fablica es el conocido con el nombre de la &#8220;Avenida de los Cerros&#8221; para la ciudad de Bogot\u00e1. Ha sido censurado no s\u00f3lo en Bogot\u00e1 sino en todo el pa\u00eds porque para su realizaci\u00f3n el gobierno se endeuda en 69 millones de d\u00f3lares, porque es una obra suntuaria, porque afecta gravemente a los habitantes de los barrios orientales de Bogot\u00e1, porque es la &#8220;Avenida de los serruchos&#8221;. Sin embargo, el Cardenal le imparti\u00f3 su bendici\u00f3n y las autoridades civiles han dicho que es una obra &#8220;irreversible&#8221;, aunque no han convencido a nadie.<\/p>\n<p>Las gentes no conf\u00edan en una administraci\u00f3n mentirosa y minada por la corrupci\u00f3n. Funcionarios de la aduana han ca\u00eddo como contrabandistas, jefes del DAS como traficantes de drogas, oficiales del ej\u00e9rcito como desfalcadores. Todos los d\u00edas se destapan fabulosos peculados en las entidades p\u00fablicas. La C\u00e1mara de Comercio de Medell\u00edn, junto con algunos diarios de la gran prensa se vieron obligados a iniciar una t\u00edmida campa\u00f1a moralizadora de la administraci\u00f3n oficial. La campa\u00f1a concluy\u00f3 con las amenazas proferidas por el propio presidente de la Rep\u00fablica. El enriquecimiento il\u00edcito de la alta burocracia lo paga el pueblo. Tenemos un gobierno chanchullero y car\u00edsimo.<\/p>\n<p>El Congreso aprob\u00f3 recientemente tambi\u00e9n por sugerencia del Ejecutivo el Pacto Andino y el Estatuto de Capitales Extranjeros. Estas leyes corresponden a los acuerdos firmados por los gobiernos de los pa\u00edses andinos dentro del marco de la &#8220;integraci\u00f3n latinoamericana&#8221; que viene propiciando el imperialismo yanqui a partir del Mercado Com\u00fan Centroamericano en 1958, la ALALC en 1960 y la Declaraci\u00f3n de Presidentes de Am\u00e9rica en 1967. Ese extraordinario plan es el siguiente: unificar a los pa\u00edses latinoamericanos por bloques primero y luego integrar una sola y gigantesca agrupaci\u00f3n desde el R\u00edo Grande hasta la Patagonia. Los grupos ya est\u00e1n pr\u00e1cticamente constitu\u00eddos: el Grupo Andino, el Mercado Com\u00fan Centroamericano, la Asociaci\u00f3n del Caribe de Libre Comercio y adem\u00e1s M\u00e9xico, Brasil y Argentina que por su relativo desarrollo se consideran de por s\u00ed bloques a\u00fan de mayor poder e importancia que los otros. La pol\u00edtica de la &#8220;integraci\u00f3n latinoamericana&#8221; es t\u00edpicamente neocolonialista y arranca de la teor\u00eda de que el desarrollo de los pa\u00edses latinoamericanos dependientes estar\u00e1 determinado por la inversi\u00f3n extranjera, por su caudal, por los est\u00edmulos que se le ofrezcan. El mejor est\u00edmulo, el m\u00e1s apetecido por el capital monopolista internacional es el de que sus neocolonias unifiquen las legislaciones, armonicen los planes econ\u00f3micos, barran entre s\u00ed las barreras arancelarias en tal forma que el inversionista de las Bahamas, por ejemplo, pueda sin trabas, sin licencias, sin aduanas, vender sus productos en cualquier pa\u00eds latinoamericano y viceversa. El Pacto Andino y el Estatuto de Capitales Extranjeros son pasos hacia el Mercado Com\u00fan Latinoamericano, hacia ese pa\u00eds de las maravillas en el que los capitales, los productos y la mano de obra corren de un lugar a otro, traspasando paredes fronterizas, al conjuro del imperialismo.<\/p>\n<p>La reforma constitucional de 1968 entreg\u00f3 ilimitadas atribuciones al Ejecutivo mientras al Parlamento lo convirti\u00f3 en un cuerpo meramente protocolario y a la iniciativa de aquel. Apoy\u00e1ndose en el nuevo ordinal 14 del art\u00edculo 120 de la Constituci\u00f3n el gobierno decret\u00f3 la creaci\u00f3n de las Corporaciones de Ahorro y Vivienda que trabajan con \u201cUnidades de Poder Adquisitivo Constante\u201d(UPAC), es decir, que van reajustando intereses y ganancias autom\u00e1ticamente con el ritmo y la proporci\u00f3n de la devaluaci\u00f3n monetaria. Esta ley favorece a las corporaciones financieras y a los grandes urbanizadores y desatar\u00e1 una espiral especulativa con la vivienda en detrimento de las clases populares. Haciendo uso de la misma atribuci\u00f3n constitucional, el presidente Pastrana orden\u00f3 la formaci\u00f3n de los Fondos Regionales de Capitalizaci\u00f3n Social, usurpando las cesant\u00edas de los trabajadores. Esta medida que el presidente Lleras Restrepo quiso pasar con el mote de Fondo Nacional del Ahorro pero que la repulsa generalizada se lo impidi\u00f3, es un verdadero atraco a la clase obrera y para la mediana y peque\u00f1a industria un golpe sumamente fuerte. Con el denominado ahorro p\u00fablico obligatorio, el gobierno centraliza en sus manos miles de millones de pesos del pueblo, fortalece sus institutos de &#8220;inversi\u00f3n&#8221;, alivia el d\u00e9ficit fiscal, sirve de &#8220;socio nacional&#8217; predilecto para los monopolios extranjeros. Es el acrecentamiento del cap\u00edtalismo monopolista de Estado que, alimentado y controlado por el imperialismo yanqui, cada d\u00eda se inmiscuye con mayor potencia en la vida econ\u00f3mica del pa\u00eds. El capitalismo monopolista de Estado eleva al m\u00e1ximo los colosales poderes econ\u00f3micos del Estado, convierte a \u00e9ste en el planificador por excelencia de la producci\u00f3n y el comercio y es prerrequisito y efecto de la &#8220;integraci\u00f3n latinoamericana.&#8221;. Esto, sin embargo, al agudizar las contradicciones de clase, reafirma los cimientos de la revoluci\u00f3n, desarrolla las condiciones materiales de \u00e9sta. La alianza burgu\u00e9s-terrateniente proimperialista que detenta el Poder, va reduci\u00e9ndose a los sectores m\u00e1s privilegiados y poderosos de la gran burgues\u00eda y de los grandes terratenientes estrechamente vinculados al Estado. El resto de la naci\u00f3n colombiana, al margen de las prerrogativas estatales, abocada a la proletarizaci\u00f3n y a la ruina progresivas, agudiza antag\u00f3nicamente sus contradicciones con la coalici\u00f3n gobernante. Los enemigos jurados del r\u00e9gimen son los obreros, los campesinos y la peque\u00f1a burgues\u00eda urbana, fuerzas principales de la revoluci\u00f3n; pero la polarizaci\u00f3n del pa\u00eds en dos bandos tan irreconciliables, la monopolizaci\u00f3n del Estado por una minor\u00eda cada vez m\u00e1s excluyente, las trabas del gobierno a la producci\u00f3n nacional, crean las condiciones para que inclusive la burgues\u00eda media, que conocemos con el nombre de burgues\u00eda nacional, engrose las filas de la revoluci\u00f3n. Todas estas condiciones objetivas de lucha est\u00e1n d\u00e1ndose en Colombia. Los que no corresponden, aunque est\u00e1n en proceso de gestaci\u00f3n, son los factores revolucionarios de direcci\u00f3n, organizaci\u00f3n y unificaci\u00f3n nacional; y que no se alcanzar\u00e1n plenamente sin el desarrollo de un partido aut\u00e9nticamente revolucionario, fuerte, enraizado en lo m\u00e1s hondo de las masas populares, y dispuesto a tejer la red de la unidad nacional entrelazando las luchas de todas las clases y fuerzas necesarias a la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>4. EL AUMENTO DE LA EXPLOTACION CONLLEVA EL AUMENTO DE LA REPRESION<\/p>\n<p>En Colombia hace tiempo que las masas populares no pueden hacer uso de sus m\u00ednimos derechos. Las pocas garant\u00edas democr\u00e1ticas consignadas en la Constituci\u00f3n son letra muerta que en nada obliga a los gobiernos. A la clase obrera se le han venido suprimiendo uno a uno sus derechos de organizaci\u00f3n, contrataci\u00f3n, reuni\u00f3n, movilizaci\u00f3n, expresi\u00f3n y huelga. Igualmente a las organizaciones de los campesinos, estudiantes, maestros y de otros sectores gremiales se les ponen m\u00faltiples obst\u00e1culos, desde los m\u00e1s refinados hasta los m\u00e1s burdos y violentos, con el objeto de entorpecer sus funciones. Las just\u00edsimas protestas del pueblo son reprimidas a sangre y fuego y los dirigentes populares, asesinados o encarcelados. El pa\u00eds lleva 25 a\u00f1os bajo un estado de sitio casi ininterrumpido. Por per\u00edodos muy fugaces, por d\u00edas para ser exactos, los gobernantes levantan este r\u00e9gimen de excepci\u00f3n, para luego reimplantarlo durante a\u00f1os. Actualmente, estamos en estado de sitio, declarado desde febrero de 1971. A su amparo se decretan los consejos de guerra verbales para obreros, campesinos, estudiantes, profesionales e intelectuales; se dictan las prohibiciones a los partidos pol\u00edticos opuestos al gobierno, se introducen al antojo del presidente modificaciones a la legislaci\u00f3n y dem\u00e1s medidas antidemocr\u00e1ticas y represivas.<\/p>\n<p>El Frente Nacional es una dictadura ominosa contra el pueblo colombiano. Una dictadura a la que no le tiembla el pulso en derramar sangre popular con tal de salvaguardar los mezquinos intereses del imperialismo yanqui y de sus lacayos colombianos. La &#8220;democracia&#8221; de que hace gala el gobierno, su orden jur\u00eddico, su &#8220;sensibilidad social&#8221;, sus \u00f3rganos representativos, sus elecciones, su &#8220;pluralismo ideol\u00f3gico&#8221;, no son sino la fachada, el mascar\u00f3n de una dictadura desbocada sin dios ni ley. Los &#8220;derechos&#8221; que concede al pueblo, son favores de su inefable, bondadosa y omnipotente voluntad. La tiran\u00eda nos los dio, la tiran\u00eda nos los quit\u00f3.<\/p>\n<p>Las clases populares tendr\u00e1n exclusivamente lo que conquisten y respalden con su lucha. S\u00f3lo la acci\u00f3n unitaria de todas las organizaciones de las masas de los partidos opuestos al sistema, de los dem\u00f3cratas sinceros, podr\u00e1 resistir a la represi\u00f3n oficial, arrancar sus leg\u00edtimos derechos y desbrozar el sendero a la democracia, a la aut\u00e9ntica democracia, a la dictadura de las clases populares contra la gran burgues\u00eda y los grandes terratenientes proimperialistas, a la dictadura de la inmensa mayor\u00eda de los oprimidos sobre la \u00ednfima minor\u00eda de los opresores.<\/p>\n<p>5. EL LIBERALISMO Y EL CONSERVATISMO DECIDIERON IR CON CANDIDATO PROPIO EN EL 74<\/p>\n<p>Los intentos por unificar al los dos partidos, o por lo menos a &#8220;sectores considerables&#8221; de uno y otro en una sola candidatura &#8220;nacional&#8221; fracasaron definitivamente.<\/p>\n<p>Los abanderados de esta propuesta, Carlos Lleras en el lado liberal y Hern\u00e1n Jaramillo en el lado conservador, quedaron tendidos en la lona. Los jefes naturales de la coalici\u00f3n burgu\u00e9s-terrateniente proimper\u00edalista gobernante, Mariano Ospina y Alberto Lleras, as\u00ed como sus diarios m\u00e1s influyentes, &#8220;El Tiempo&#8221; y &#8220;La Rep\u00fablica&#8221;, eran tambi\u00e9n adictos a la idea de un candidato &#8220;nacional&#8221;. Sin embargo, la derrota de las tesis de los viejos mandarines en el seno de sus propios partidos no representa cambio alguno en la pol\u00edtica frentenacionalista, ni siquiera un relevo de mandos. La contradicci\u00f3n se presentaba sobre la forma de c\u00f3mo deb\u00edan encarar los liberales y los conservadores las elecciones pr\u00f3ximas: si iban con candidato \u00fanico o cada cual con el suyo. En materias de fondo, por ejemplo, la pr\u00f3rroga del Frente Nacional, la interpretaci\u00f3n del art\u00edculo 120 de la Constituci\u00f3n sobre la paridad administrativa hasta 1978, la urgencia de apuntalar contra la historia el sistema con todos sus horrores, en eso, no existe ni hubo nunca discrepancias, salvo los distanciamientos planteados por el llero-lopismo en 1972. Pero se trataba de una simple y pasajera treta electoral para derrotar a la otra ala liberal, el turbayismo. Pronto se comprob\u00f3 que tanto Lleras como L\u00f3pez aspiraban a la candidatura presidencial con el solemne y voluntario compromiso de gobernar paritariamente con el conservatismo en el m\u00e1s puro olor frentenacionalista. En el caso de Lleras Restrepo, \u00e9ste se extralimit\u00f3 tanto en su defensa de los pactos, del entendimiento, del programa \u00fanico, del candidato \u00fanico, de la pr\u00f3rroga del bipartidismo, que termin\u00f3 decapit\u00e1ndose.<\/p>\n<p>La convenci\u00f3n liberal de junio candidatiz\u00f3 a Alfonso L\u00f3pez y la convenci\u00f3n conservadora de septiembre candidatizar\u00e1 a Alvaro G\u00f3mez, ambos hijos de presidentes, como corresponde a los din\u00e1sticos partidos dominantes de un pa\u00eds semifeudal. Alrededor de estos nombres se han aglutinado la casi totalidad de los efectivos de los partidos olig\u00e1rquicos. Los dos candidatos ya han hecho p\u00fablico el convenio de que inmediatamente despu\u00e9s de las elecciones, sea cual fuere el vencedor, se concretar\u00e1 la coalici\u00f3n conforme a la Constituci\u00f3n, ejercer\u00e1n el Poder conjuntamente y continuar\u00e1n la obra de los Ll\u00e9ras, Valencia y Pastrana. Trabajar\u00e1n separados para un mismo fin. G\u00f3mez inspira confianza a los grupos m\u00e1s reaccionarios, confesionales y entreguistas del conservatismo y el liberalismo y con los cuales el candidato liberal tiene antecedentes que aclarar. Comprendiendo que su triunfo depende del apoyo de esas fuerzas, Alfonso L\u00f3pez se ve obligado a respaldar con m\u00e1s veras que el candidato conservador todas las exigencias del imperialismo yanqui, la gran burgues\u00eda y los grandes terratenientes. La lucha entre los candidatos de los dos partidos gobernantes es el pugilato de qui\u00e9n ser\u00e1 m\u00e1s obsequioso con los ricos y con los pobres m\u00e1s cicatero, ruin y despiadado.<\/p>\n<p>Las fuerzas revolucionarias tendr\u00e1n que desplegar un gran esfuerzo, rechazar con todas las energ\u00edas la estrategia de la reacci\u00f3n de prolongar el Frente Nacional y desenmascarar esa trapisonda. Hay que poner en la picota a los dos &#8220;delfines&#8221;. Las condiciones son excelentes para abrirles los ojos a muchos colombianos y mostrarle al pa\u00eds que s\u00ed existe una verdadera alternativa de cambio revolucionario. Despu\u00e9s de soportar los cuatro \u00faltimos gobiernos, el pueblo no desea por ning\u00fan motivo seguir viviendo bajo un r\u00e9gimen que tantos dolores, sufrimientos y angustias le ha costado. Un frente de distintos movimientos y partidos con una definida orientaci\u00f3n nacional y democr\u00e1tica, podr\u00e1 encauzar la indignaci\u00f3n de las masas y dar una batalla de importancia en las elecciones de 1974 contra la alianza liberal-conservadora.<\/p>\n<p>6. LA ANAPO HA LLEGADO A UN PUNTO ALGIDO DE DESMORONAMIENTO<\/p>\n<p>Desde su triunfo electoral de 1970, desconocido por el gobierno mediante el fraude y la fuerza, la ANAPO viene en un proceso de descomposici\u00f3n. En las elecciones de 1972 se ubic\u00f3 muy por debajo de cualquiera de los dos partidos tradicionales. Hasta hoy ese proceso se ha acelerado. La ANAPO registra desgajamientos hacia la derecha y hacia la izquierda. Un n\u00famero no despreciable de parlamentarios anapistas liberales y conservadores han regresado a sus antiguas guaridas. Otros de los m\u00e1s esclarecidos y consecuentes de sus jefes, decididos a continuar batallando al servicio del pueblo y de Colombia, han conformado una nueva organizaci\u00f3n pol\u00edtica: el Movimiento Amplio Colombiano (MAC). Parece que la ANAPO cumpli\u00f3 ya con su papel hist\u00f3rico, o no cumpli\u00f3 papel hist\u00f3rico alguno porque se redujo a capitalizar el infortunio popular para convertirse en la &#8220;leal oposici\u00f3n de su majestad\u201d. El general Rojas atac\u00f3 a los cabecillas del Frente Nacional con los que hab\u00eda ca\u00eddo en desgracia, pero en forma oportunista contemporiz\u00f3 siempre con las dos m\u00e1s grandes tragedias nacionales, la opresi\u00f3n extranjera y el semifeudalismo. Esa doble posici\u00f3n de la direcci\u00f3n, su vacilaci\u00f3n, en el fondo traidora a las masas, su oportunismo, fueron determinando la heterog\u00e9nea composici\u00f3n de la ANAPO, su moment\u00e1neo crecimiento y el posterior desenlace.<\/p>\n<p>Por un lado, la ANAPO se nutri\u00f3 de un n\u00facleo de dirigentes populares sinceros y de gente com\u00fan anhelante de un vuelco en la situaci\u00f3n, sin saber exactamente cu\u00e1l y c\u00f3mo. Estos constituyeron la izquierda de la ANAPO. Por el otro, fueron llegando c\u00edrculos de politiqueros arribistas cuyas aspiraciones personales no ten\u00edan cabida por varios motivos en los partidos tradicionales y de personas extra\u00eddas o con v\u00ednculos al gran capital y a los terratenientes, pero marginados del control de los organismos claves del Estado. Estos c\u00edrculos constituyeron la derecha de la ANAPO, tomaron su mando y le imprimieron su pol\u00edtica de oposici\u00f3n respetuosa del sistema.<\/p>\n<p>Llegada la hora de partir cobijas los sectores m\u00e1s avanzados y progresistas de la izquierda anapista, convencidos de la inutilidad de seguir en un partido cuya direcci\u00f3n desp\u00f3tica conciliaba con el enemigo, resolvieron declararse en franca rebeld\u00eda y crear el MAC o pasar a militar en otros movimientos revolucionarios. Los sectores recalcitrantes de la derecha, al ver a la ANAPO en peligro de irse a pique, la han abandonado y se han acogido a la amnist\u00eda de G\u00f3mez y L\u00f3pez, quienes hicieron un llamado a los desertores del conservatismo y el liberalismo, para que se reincorporaran a los viejos partidos y colaboraran en sus campa\u00f1as presidenciales.<\/p>\n<p>La ANAPO contin\u00faa siendo escenario de lucha entre sus dos alas, notablemente mermadas. Las fuerzas revolucionarias deben tratar de influenciar a los sectores de izquierda que a\u00fan quedan en la ANAPO y ganarlos para una posici\u00f3n realmente antimperialista y antiolig\u00e1rquica. El fracaso del &#8220;tercer partido&#8221; abre claras perspectivas para que una fuerza revolucionaria verdadera ocupe tanto cuantitativa como cualitativamente el puesto de principal contradictor de la pol\u00edtica oficial. Debemos atrevernos audazmente a ocupar ese puesto. Las fuerzas revolucionarias tienen la obligaci\u00f3n de contribuir a que amplias masas salgan de la &#8220;leal oposici\u00f3n de su majestad&#8221; y pasen a militar en una pol\u00edtica revolucionaria no solo contra el t\u00edtere de turno sino contra las clases que lo sustentan, no \u00fanicamente por reivindicaciones y reformas, sino por la reivindicaci\u00f3n fundamental de transformar revolucionariamente la sociedad entera.<\/p>\n<p>7. EL MOIR SE HA IDO CONVIRTIENDO EN UNA FUERZA POLITICA DE ENVERGADURA -NACIONAL<\/p>\n<p>Surgido al fragor de las luchas revolucionarias de una \u00e9poca especialmente convulsionada, progresa apoy\u00e1ndose en sus recursos y en los recursos de las masas populares. En la labor de impulsar en Colombia la construcci\u00f3n de un partido proletario, la nueva organizaci\u00f3n ha tenido que librar una aguerrida lucha contra el economismo, el gremialismo y las dem\u00e1s formas del oportunismo de derecha, que durante d\u00e9cadas ha hecho de las suyas en el seno del movimiento obrero colombiano. Igualmente ha combatido al oportunismo de izquierda&#8221;, tan ruidoso en los \u00faltimos tiempos y tan perjudicial a la estrategia y a la t\u00e1ctica obreras. La misi\u00f3n de clase del MOIR es lograr que el proletariado colombiano, como el proletariado de otras latitudes, erguido sobre sus propios pies y encabezado por su propio partido, encarne las necesidades y esperanzas del pueblo y lo conduzca en procura de una rep\u00fablica nueva, independiente y democr\u00e1tica en marcha al socialismo. Enmendando errores y esforz\u00e1ndose por interpretar y aplicar correctamente el marxismo-leninismo-pensa miento Mao Tsetung a la situaci\u00f3n fluctuante del pa\u00eds, el MOIR ha obtenido sus primeras victorias. De unos cuantos militantes relegados a dos o tres ciudades nos hemos multiplicado en miles de combatientes destacados en casi todos los departamentos. Aunque nuestro trabajo se ha concentrado en la clase obrera, nos hemos vinculado en mayor o menor grado a los campesinos, estudiantes, profesionales, artistas, seg\u00fan el desigual desarrollo de la revoluci\u00f3n en los diferentes lugares.<\/p>\n<p>Representamos un movimiento del cual esperan una orientaci\u00f3n responsable y valerosa una gran cantidad de fuerzas revolucionarias y personas sin partido. Sin embargo, nos queda mucho por andar. Hemos dado apenas el primer paso de una gran marcha de mil leguas. Si comparamos lo que \u00e9ramos hace algunos a\u00f1os con lo que somos hoy, podemos afirmar que hemos avanzado considerablemente. Pero si miramos el porvenir en lugar del pasado y comparamos nuestras fuerzas con la magnitud de las tareas de la revoluci\u00f3n nos veremos obligados a admitir, de no ser ilusos, que hemos avanzado poco. Los 19 mil votos depositados por el MOIR y sus aliados en las elecciones del 16 de abril son un \u00edndice aproximado de nuestro justo desarrollo e influencia. Un a\u00f1o y pico despu\u00e9s somos algo m\u00e1s fuertes. No obstante, con miles de seguidores no se corona una revoluci\u00f3n. Necesitamos organizar y movilizar a millones de seres para aplastar la reacci\u00f3n y despejarle a Colombia un panorama de ventura y de progreso.<\/p>\n<p>Nuestro principal problema es llegar a m\u00e1s vastos sectores populares, ampliar la influencia en las masas. Hay factores positivos que debemos tener en cuenta: la actual crisis econ\u00f3mica y pol\u00edtica del r\u00e9gimen, el creciente descontento del pueblo y la proliferaci\u00f3n de sus luchas. Hay factores negativos que tambi\u00e9n, debemos analizar: la violenta persecuci\u00f3n a que est\u00e1n sometidas nuestras fuerzas por parte del gobierno y el cerco que, desde nuestro nacimiento, nos han tendido tanto los enemigos principales como los secundarios, con el fin de apartarnos de las masas y exterminarnos. Nuestro futuro inmediato depende de la manera, como tratemos estos dos factores. Para aprovechar los primeros y superar los segundos, el MOIR no tiene disyuntiva distinta de la de aplicar una pol\u00edtica que le permita ganar el mayor n\u00famero posible de amigos y concentrar los ataques en los enemigos principales. Esa pol\u00edtica es la esbozada por nuestro Partido, la pol\u00edtica de &#8220;Unidad y Combate&#8221;.<\/p>\n<p>8. EL RUMBO DE LOS ACONTECIMIENTOS RECLAMA UN FRENTE ELECTORAL DE IZQUIERDA<\/p>\n<p>En el desarrollo de esta tarea ha sido determinante la activa agitaci\u00f3n adelantada desde hace casi un a\u00f1o en todo el territorio colombiano por la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n, fundada por el Partido Comunista y el Movimiento Amplio Colombiano. El Segundo Encuentro de la UNO, realizado en el mes de marzo pasado, reiter\u00f3 en su Plataforma M\u00ednima de nueve puntos los lineamientos generales de un programa electoral nacional y democr\u00e1tico y autoriz\u00f3 a sus directivas para convocar la convenci\u00f3n que habr\u00e1 de escoger su candidato presidencial. El MAC proclam\u00f3 la candidatura del senador Hernando Echeverri Mej\u00eda con el prop\u00f3sito de someterla luego a la consideraci\u00f3n de la convenci\u00f3n de la UNO. Esta candidatura clarific\u00f3 mucho la situaci\u00f3n para varios sectores revolucionarios y contribuy\u00f3 al ingreso formal del MOIR a la UNO. A pesar de haberse logrado en el transcurso de reiteradas reuniones con el Partido Comunista y el Movimiento Amplio Colombiano entendimientos sobre los postulados b\u00e1sicos de una plataforma electoral de izquierda y sobre los principios de democracia interna y funcionamiento de la UNO, el MOIR ven\u00eda postergando su ingreso debido a las imprecisiones en cuanto a la cuesti\u00f3n del candidato \u00fanico de la izquierda.<\/p>\n<p>Es de p\u00fablico conocimiento que el Partido Comunista sigue perseverando a trav\u00e9s de sus declaraciones oficiales, de manera expl\u00edcita o impl\u00edcita en propiciar un pacto con la ANAPO. El Partido Comunista se quejaba de que la Alianza Nacional Popular, a comienzos del a\u00f1o, hubiese lanzado la candidatura del General como &#8220;una imposici\u00f3n sobre los grupos de la Oposici\u00f3n&#8221;, porque &#8220;los comunistas hemos dicho en varias ocasiones que no podemos votar por el se\u00f1or Gustavo Rojas Pinilla&#8221;[i], pero cuid\u00e1ndose de dejar las puertas abiertas para el acuerdo si la ANAPO cambiaba de candidato. Candidato que ser\u00eda controlado en todas formas por el General y los grupos reaccionarios que \u00e9ste representa. No hay fundamento alguno para pensar que la izquierda anapista, visiblemente minoritaria y preocupada en otras cosas, est\u00e9 dispuesta y en condiciones de darle un vuelco de tal proporci\u00f3n a su partido que, adem\u00e1s de destituir al jefe supremo y a su grupo, llame a los movimientos revolucionarios a lanzar conjuntamente, alrededor de un programa antimperialista y antiolig\u00e1rquico, un candidato unitario. Gilberto Vieira, secretario del Partido Comunista, nos da una prueba de sus afanes por acercar a la ANAPO o acercarse a ella, en un art\u00edculo suyo publicado recientemente en &#8220;Voz Proletaria&#8221; y en el que dice: &#8220;Algunos sectores anapistas insin\u00faan sorpresas en mater\u00eda de candidaturas presidenciales y Mar\u00eda Eugenia ha presentado un interesante programa de doce puntos, que podr\u00eda ser base de discusi\u00f3n para los dem\u00e1s sectores oposicionistas&#8221;[ii]. El MOIR, por su parte, ha explicado tambi\u00e9n p\u00fablicamente c\u00f3mo en las condiciones actuales no hay posibilidad de acuerdo con la direcci\u00f3n anapista, a no ser que se quiera dejar escapar la oportunidad de realizar una campa\u00f1a electoral unificada de izquierda, esclarecedora, que le se\u00f1ale al pueblo un camino, una alternativa realmente distinta a la de la alianza burgu\u00e9s-terrateniente proimperialista. No rechazamos el ala izquierda de ANAPO; por el contrario, con esta orientaci\u00f3n estamos estimulando a sus sectores m\u00e1s progresistas a que asuman una posici\u00f3n consecuente, como en realidad lo est\u00e1n haciendo centenares de anapistas que en todo el pa\u00eds han cerrado filas con la UNO.<\/p>\n<p>La suerte est\u00e1 echada. Los viejos partidos postularon a los v\u00e1stagos de dos casas de abolengo que copan entre ambas medio siglo de oprobios. En las toldas anapistas, la candidatura de Mar\u00eda Eugenia &#8216; acaba de ser proclamada por su progenitor, el expresidente Rojas Pinilla; y familia que lanza candidato unida permanece unida. A la izquierda le incumbe, convenidos los lineamientos b\u00e1sicos de su plataforma electoral, escoger como candidato presidencial a la persona que la pueda aglutinar lo m\u00e1s ampliamente posible, que le permita desarrollar una actividad revolucionaria entre las masas, que le d\u00e9 garant\u00edas fundamentales de honestidad y lealtad con la plataforma aprobada y que sea un factor de respeto a la democracia dentro del frente electoral de izquierda. Creemos que Hernando Echeverri Mej\u00eda llena estos requisitos. El MOIR anunci\u00f3 que depositar\u00e1 su voto por \u00e9l en la pr\u00f3xima convenci\u00f3n de septiembre para candidato de la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n.<\/p>\n<p>9. LA BANCARROTA DE LAS CAMARILLAS DE UTC Y CTC ES INATAJABLE<\/p>\n<p>La pol\u00edtica reaccionaria de manipulaci\u00f3n del movimiento sindical colombiano por medio de las centrales UTC y CTC ha entrado en una crisis sin precedentes. La copa se ha rebosado. El proletariado no quiere soportar m\u00e1s los enga\u00f1os y las traiciones de una aristocracia obrera, min\u00fascula y rid\u00edcula, que recibe canonj\u00edas y ministerios traficando con los intereses sagrados para una clase productora de riqueza y condenada, al hambre. Las m\u00e1s recientes determinaciones de las directivas de UTC y CTC han provocado la tormenta. El 20 de marzo de 1972, en los despachos del antiguo Palacio de San Carlos y con la anuencia y tutor\u00eda del se\u00f1or presidente, los esquiroles de UTC y CTC informaron al pa\u00eds la decisi\u00f3n de propiciar la fusi\u00f3n de las dos centrales patronales. Fue como el anuncio de un nuevo per\u00edodo de mayores entregas, villan\u00edas y cr\u00edmenes en su largo y macabro historial de vendeobreros.<\/p>\n<p>La CTC viene respaldando el proyecto de recorte de los d\u00edas festivos, que cursa en el Congreso, presentado por el gobierno y patrocinado por la ANDI, cuyas repercusiones ser\u00e1n la mengua de la remuneraci\u00f3n y del descanso de los trabajadores en beneficio de los grandes capitales. La UTC celebr\u00f3 con aplausos el arbitrario decreto 098 creador de los Fondos Regionales con las cesant\u00edas de los asalariados. Conjuntamente la UTC y CTC intrigan ante las m\u00e1ximas autoridades para que se constituya un &#8220;Banco Obrero&#8221; con aportes de los Fondos Regionales y con las cuentas corrientes de los sindicatos. Este contrasentido es una d\u00e1diva, una recompensa, un pago que ya les prometi\u00f3 a las camarillas el Ministerio del Trabajo. El &#8220;Banco Obrero&#8221;, de tal no tendr\u00e1 sino los dineros robados a la clase obrera, busca afianzar el poder destartalado de las centrales patronales, que podr\u00edan ejercer chantaje y coacci\u00f3n mediante el uso de ese instrumento de control sobre los fondos sindicales.<\/p>\n<p>El se\u00f1or Tulio Cuevas y su peque\u00f1a corte han llegado al extremo de respaldar la candidatura de Alvaro G\u00f3mez con el c\u00ednico argumento de que en sus programas est\u00e1n contempladas las peticiones de los trabajadores. Hechos como estos, adem\u00e1s de destapar la podredumbre y degeneraci\u00f3n de la direcci\u00f3n utecista, prueban el grado de influencia, de inspecci\u00f3n, la relaci\u00f3n de dominio absoluto del gobierno sobre las centrales patronales y la forma como la coalici\u00f3n gobernante le saca el jugo pol\u00edtico. Lo mismo hicieron los dirigentes de la CTC, lopistas confesos.<\/p>\n<p>A esta cadena de fechor\u00edas se le agregan otros eslabones. Ante el naufragio inminente las directivas de la UTC y CTC han echado mano del anticomunismo y del macartismo como tabla de salvaci\u00f3n, han expulsado sindicatos enteros, han complotado con las empresas los despidos de los dirigentes obreros y con las oficinas del trabajo la ilegalizaci\u00f3n de las huelgas y de las organizaciones sindicales. Pero estas acciones no las han sacado de las dificultades. Por el contrario, desatan la ira redoblada de las masas trabajadoras. Muchas de sus federaciones han expresado el completo desacuerdo con tales procederes. Decenas de sus sindicatos se les desafiliaron en los \u00faltimos meses y pasaron a las filas del sindicalismo independiente. Brotes de divisi\u00f3n como los de UTRAN en Antioquia amenazan a sus principales federaciones regionales. La hegemon\u00eda de la UTC y CTC sobre la mayor\u00eda del movimiento sindical colombiano es cosa del pasado. Su estabilidad, su autoridad, su poder\u00edo, est\u00e1n minados por la base. Se configura una situaci\u00f3n especialmente favorable para las fuerzas independientes y revolucionarias de la clase obrera. Ha. quedado aplastada por el peso de los acontecimientos la falsa teor\u00eda de que la conciliaci\u00f3n con Cuevas y Mercado conducir\u00eda a la unidad de la clase obrera colombiana. Las condiciones est\u00e1n dadas para que los sectores independientes y revolucionarios del movimiento sindical colombiano reagrupen sus fuerzas, todas sus fuerzas, y preparen organizada, correcta y efectivamente el asalto a la fortaleza contraria, ahora que la crisis debilita los alientos y corroe la moral de sus enemigos.<\/p>\n<p>10. ARROLLADORAMENTE AVANZA LA POLITICA REVOLUCIONARIA DE UNIDAD DE LA CLASE OBRERA<\/p>\n<p>Los obreros de todo el pa\u00eds, recurriendo a las m\u00e1s variadas formas de expresi\u00f3n, burlando las prohibiciones oficiales, en sus boletines, en sus m\u00edtines, en sus manifestaciones p\u00fablicas, en sus huelgas y paros, por intermedio de las luchas internas de sus organizaciones, con sus encuentros, han manifestado su inquebrantable decisi\u00f3n de, combatir hasta conseguir un sindicalismo de clase, que responda a sus necesidades y se ponga a su servicio y al servicio de las masas populares. El sector m\u00e1s organizado del pueblo colombiano es la clase obrera y lleva desde su nacimiento m\u00e1s de 70 a\u00f1os luchando incansablemente contra el imperialismo, la gran burgues\u00eda y los grandes terratenientes. Sin embargo, sus luchas no han sido m\u00e1s efectivas porque carecen de una organizaci\u00f3n gremial nacional que las coordine, las respalde y las vincule a las luchas de todo el pueblo. De esta irregularidad han tomado conciencia no solamente los marxista-leninistas y los elementos avanzados del proletariado colombiano, sino vastos sectores de las bases obreras. Estamos frente a un nuevo despertar del proletariado colombiano que presagia extensas y m\u00e1s profundas batallas revolucionarias en Colombia. Entre sus grandes objetivos se destaca como paso previo la conquista de una central obrera que acoja a todos los sindicatos y federaciones independientes, es decir, que no sean filiales de las centrales patronales. Una central amplia y fuerte de ese tipo apresurar\u00eda la radicalizaci\u00f3n del movimiento sindical y el debilitamiento de la UTC y CTC, hasta lograr a la postre, como uno de los frutos de la lucha revolucionaria del pueblo, la creaci\u00f3n de la central \u00fanica de los trabajadores colombianos.<\/p>\n<p>El Partido Comunista interpreta justamente la situaci\u00f3n y contribuye a la pol\u00edtica de la unidad de la clase obrera colombiana cuando pide que se debata sobre &#8220;el estudio de un nuevo reagrupamiento de todas las fuerzas sindicales que no se hallan vinculadas a ninguna de las centrales sindicales que culmine en un congreso del cual nazca, si es el caso, una nueva central de trabajadores, que aglutine el mayor n\u00famero de sindicatos y federaciones&#8221;[iii]. Este debate se ha venido dando a trav\u00e9s de los encuentros sindicales organizados por la Confederaci\u00f3n Sindical de Trabajadores de Colombia (CSTC), sus federaciones regionales y dem\u00e1s agrupaciones sindicales independientes, y, dentro de estas \u00faltimas con el m\u00e1s c\u00e1lido entusiasmo, por las que reciben orientaci\u00f3n del MOIR.<\/p>\n<p>Los encuentros sindicales del Valle, Santander, Cundinamarca, Meta, Boyac\u00e1, Nari\u00f1o, Antioquia y de otros departamentos que congregaron a delegados de varios centenares de organizaciones sindicales, se han pronunciado invariablemente a favor de la pol\u00edtica revolucionaria de unidad de la clase obrera, se\u00f1alando al imperialismo yanqui y sus aliados como los principales enemigos del pueblo y la naci\u00f3n colombiana y como los responsables de la divisi\u00f3n del movimiento sindical colombiano, planificando acciones unitarias en defensa de los derechos democr\u00e1ticos de los trabajadores y del resto de las masas populares, enarbolando el principio fundamental de la alianza obrero-campesina, apoyando sin distinci\u00f3n las luchas revolucionarias y proponiendo la convocatoria de un encuentro nacional obrero que demarque los mojones de la central obrera independiente. Los encuentros obreros regionales realizados en lo que va corrido de este a\u00f1o demuestran el alto desarrollo de la conciencia y de las luchas del proletariado colombiano. La CSTC ha estimulado ese desarrollo y ha expresado acertadamente en su \u00f3rgano &#8220;Unidad Sindical&#8221;: &#8220;La actual directiva de la CSTC es la m\u00e1s interesada en la realizaci\u00f3n del Encuentro (Nacional Obrero) y en lograr la unificaci\u00f3n del movimiento obrero en torno a una central m\u00e1s amplia, m\u00e1s poderosa, m\u00e1s influyente en la vida pol\u00edtica nacional&#8221;.<\/p>\n<p>Quienes desde posiciones oportunistas de derecha, o de &#8220;izquierda&#8221; se atreven temerariamente a formular reparos al proceso unitario que vive la clase obrera colombiana, son reprendidos en\u00e9rgicamente por los trabajadores. Peque\u00f1os y grandes afluentes desembocan en el indome\u00f1able y proceloso torrente de la causa obrera. El Primero de Mayo m\u00e1s de un centenar de miles de asalariados, de compa\u00f1eras y compa\u00f1eros revolucionarios, con motivo de la fiesta universal del proletariado, salieron a las calles de la Capital, y del resto de ciudades del pa\u00eds a testimoniar su perentorio y alegre respaldo a la pol\u00edtica unitaria de la clase obrera colombiana. La unidad revolucionaria de la clase obrera. ha dejado de ser en Colombia la quimera de unos cuantos so\u00f1adores; hoy es una bandera roja victoriosa empu\u00f1ada por multitudes de combatientes de carne y hueso.<\/p>\n<p>11. LAS MASAS ADELANTAN EN SUS LUCHAS Y EN LA PROYECCION Y DEFENSA DE SUS ORGANIZACIONES<\/p>\n<p>Durante los tres a\u00f1os de gobierno de Misael Pastrana Borrero los obreros no son los \u00fanicos que registran auges en sus luchas y en su organizaci\u00f3n. En este per\u00edodo las otras clases revolucionarias tambi\u00e9n han aumentado el n\u00famero y la calidad de sus batallas contra el r\u00e9gimen y desde el punto de vista organizativo han obtenido importantes logros. El campesinado colombiano se ha rebelado contra la clase terrateniente. Las invasiones de las grandes fincas son un rechazo categ\u00f3rico a la reforma agraria imperialista, proterrateniente y la confirmaci\u00f3n de que los campesinos toman como asunto suyo la transformaci\u00f3n revolucionaria del campo. Una buena cantidad de invasiones ha salido triunfante. Aunque en la mayor\u00eda de ellas los campesinos invasores han sido desalojados por la fuerza p\u00fablica, las invasiones son de todos modos una propaganda, una. lecci\u00f3n, una escuela viva de la revoluci\u00f3n agraria, cuyo fundamento es la eliminaci\u00f3n de la explotaci\u00f3n terrateniente, mediante la confiscaci\u00f3n de la tierra de los grandes se\u00f1ores y su reparto entre los campesinos que la trabajan. La revoluci\u00f3n agraria quiebra el poder de la clase terrateniente y a la vez hiere de muerte al imperialismo y a la gran burgues\u00eda. Las luchas del campesinado hacen parte esencial por eso de la revoluci\u00f3n nacional y democr\u00e1tica del pueblo colombiano.<\/p>\n<p>Uno de los triunfos de las movilizaciones campesinas, es el estruendoso fracaso de los funcionarios del Ministerio de Agricultura y del INCORA en su empe\u00f1o de crear y mantener una organizaci\u00f3n campesina de bolsillo. Los campesinos proyectan sus propias. organizaciones independientes del tutelaje oficial y buscan el apoyo en las fuerzas revolucionarias.<\/p>\n<p>Los estudiantes sostienen el movimiento juvenil m\u00e1s importante de nuestra historia. Son pr\u00e1cticamente tres a\u00f1os de constante lucha a favor de una cultura nacional y cient\u00edfica que sirva a las masas populares, y en defensa de derechos democr\u00e1ticos sustanciales. Las luchas de los maestros de las escuelas p\u00fablicas y de los profesores de los colegios y universidades hacen causa com\u00fan con las luchas del estudiantado colombiano. La importancia hist\u00f3rica del actual movimiento estudiantil radica en su desarrollo consciente, en su elevado nivel pol\u00edtico, en su contenido nacional y democr\u00e1tico. Es un movimiento que apunta contra la dominaci\u00f3n del imperialismo norteamericano y sus testaferros colombianos, que se solidariza con todas las luchas revolucionarias y que hace eco a las fundamentales exigencias del pueblo y de la naci\u00f3n colombiana. Es un destacamento de primera fila en la revoluci\u00f3n. El terror impuesto en las universidades y dem\u00e1s planteles educativos, as\u00ed como el debilitamiento de la educaci\u00f3n p\u00fablica. en beneficio de la privada, no han acallado al estudiantado. Cuando parece que el movimiento estudiantil ha sido sometido, resurge con renovado br\u00edo, no solo en las principales ciudades, sino en la provincia colombiana.<\/p>\n<p>La Juventud Patri\u00f3tica y otras organizaciones juveniles revolucionarias vienen agitando, como una labor prioritaria del movimiento estudiantil, la consigna de la creaci\u00f3n de una organizaci\u00f3n universitaria nacional.<\/p>\n<p>A su turno, hondas repercusiones en el pa\u00eds han dejado las en\u00e9rgicas batallas de los profesionales, los paros c\u00edvicos y las protestas de las gentes de los municipios apartados y de los barrios pobres de las ciudades, las luchas y reclamos de las minor\u00edas ind\u00edgenas nacionales, las denuncias valientes y patri\u00f3ticas de los intelectuales y escritores, el movimiento art\u00edstico revolucionario. Todos, esos, combates, levantamientos, motines, \u201cdes\u00f3rdenes\u201d , qu\u00e9 tienen su ra\u00edz en la situaci\u00f3n, de explotaci\u00f3n y dominaci\u00f3n a que se halla, abocada la sociedad colombiana, aumentar\u00e1n su magnitud, ser\u00e1n m\u00e1s frecuentes, se apoyar\u00e1n estrechamente entre s\u00ed, hasta lograr las proporciones de una situaci\u00f3n revolucionaria en la cual, seg\u00fan la expresi\u00f3n de Lenin, &#8220;Los &#8216;de abajo&#8217; no quieren y los &#8216;de arriba&#8217; no pueden seguir viviendo a la antigua&#8221;. A la orden del d\u00eda est\u00e1n las tareas de la revoluci\u00f3n. El papel de los verdaderos revolucionarios no se limita a observar las turbulencias sociales ni a disertar sobre las vertiginosas mutaciones de los acontecimientos. Quienes quieran participar de verdad en la revoluci\u00f3n y especialmente los marxista-leninistas, los comunistas, deben apoyar todas las luchas revolucionarias del pueblo, alentarlas, organizarlas, encarrilarlas y cifrar sus esperanzas del gran cambio que reclama Colombia, no en los &#8220;progresos&#8221; constitucionales de la &#8220;democracia&#8221;, sino en la fuerza organizada e insurrecta de las masas.<\/p>\n<p>Jam\u00e1s debemos perder de vista que la revoluci\u00f3n depende en \u00faltima instancia de la alianza obrero-campesina. La insurgencia de los campesinos, sus luchas democr\u00e1ticas y nacionales, su contribuci\u00f3n al progreso, hacen de ellos en la Colombia actual la principal fuerza de la revoluci\u00f3n. La conciencia de los obreros, su ideolog\u00eda invencible, el marxismo-leninismo-pensamiento, Mao Tsetung, el esp\u00edritu internacionalista de sus luchas, su partido, erigen a la clase obrera en factor fundamental de direcci\u00f3n de la revoluci\u00f3n. Sobre la base de la alianza obrero-campesina se levantar\u00e1 el frente \u00fanico de todas las clases revolucionarias que, bajo la direcci\u00f3n proletaria, expulsar\u00e1 a los imperialistas del suelo, colombiano, aplastar\u00e1 a los vendepatrias y crear\u00e1 una rep\u00fablica democr\u00e1tica y soberana.<\/p>\n<p>12. LA SITUACION MUNDIAL ENTRA\u00d1A CONTRADICCIONES INSUPERABLES PARA LA REACCION Y MARCHA HACIA LA REVOLUCION<\/p>\n<p>El ascenso vertiginoso del imperialismo norteamericano, iniciado principalmente a partir de la Segunda Guerra Mundial y que se caracteriza por su extensi\u00f3n a todo el planeta, sojuzgando pueblos y pisoteando naciones, lleg\u00f3 ya a su punto culminante y empez\u00f3 su eclipse. El imperialismo norteamericano ha entrado en un per\u00edodo de retroceso y de crecientes dificultades. Los imperialismos de las superpotencias, los europeos y el japon\u00e9s, compiten entre s\u00ed en los mercados mundiales y se disputan influencias en las colonias y neocolonias. En permanente avance, el movimiento de liberaci\u00f3n nacional de los pueblos de Asia, Africa y Am\u00e9rica Latina ha obtenido resonantes triunfos y propinado golpes demoledores a la opresi\u00f3n extranjera. El proletariado mundial, dirigido por el movimiento comunista internacional, a cuya cabeza est\u00e1n el Partido Comunista de China y el camarada Mao Tsetung, reagrupa fuerzas, arrecia sus combates contra el imperialismo y el revisionismo y apoya en estrecha amistad las revoluciones liberadoras de las colonias y neocolonias. Estos son los rasgos destacados de la situaci\u00f3n mundial, las contradicciones fundamentales que la distinguen y le imprimen su rumbo. Vivimos un per\u00edodo nuevo de la \u00e9poca en que, como dice en el proyecto de nuestro programa, &#8220;el imperialismo se precipita hacia la ruina total y el socialismo avanza hacia la victoria en el mundo entero&#8221;. Es la \u00e9poca de la revoluci\u00f3n socialista mundial inaugurada por la gloriosa Revoluci\u00f3n Socialista de Rusia. Este es un per\u00edodo de especial avance de la revoluci\u00f3n, mientras la reacci\u00f3n se hunde en un pantano pestilente de problemas insolubles.<\/p>\n<p>Nuevas y brillantes victorias alcanzan los pueblos de la pen\u00ednsula indochina en su guerra de liberaci\u00f3n. El pueblo vietnamita derrot\u00f3 a los Estados Unidos, los oblig\u00f3 a tocar vergonzosamente a retirada y a firmar la paz. En Camboya las tropas revolucionarias tienen sitiada en la propia capital a la pandilla t\u00edtere de Lon Nol y los Estados Unidos no pueden hacer pr\u00e1cticamente nada para salvarla. El pueblo laosiano ha liberado la mayor parte de su territorio. Estos triunfos contundentes de Vietnam, Laos y Camboya le est\u00e1n recordando al mundo que el poder de los Estados Unidos no es invencible, qu\u00e9 un pa\u00eds, por peque\u00f1o y d\u00e9bil que sea, es capaz de derrotar un pa\u00eds grande y poderoso cuando, en defensa de su soberan\u00eda y libertad, su pueblo se decide a empu\u00f1ar las armas en una guerra justa. Crece la lucha de los pueblos africanos, de los pueblos \u00e1rabes y en especial la del pueblo palestino en defensa de sus riquezas y liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En Latinoam\u00e9rica tambi\u00e9n explota el temporal revolucionario. Desde la victoria de la Revoluci\u00f3n Cubana se ha agigantado en todo el continente el movimiento antiyanqui. Los pueblos latinoamericanos pelean por la nacionalizaci\u00f3n de los grandes monopolios y la independencia econ\u00f3mica y pol\u00edtica de sus pa\u00edses, reclaman las 200 millas de mar territorial, respaldan las batallas de los paname\u00f1os en defensa de su soberan\u00eda, sobre la zona del Canal, exigen de las grandes potencias un tratamiento equitativo para sus exportaciones. Todas estas luchas tienen un blanco principal: el imperialismo yanqui, y hermanan a los pueblos latinoamericanos. Son escaladas de la revoluci\u00f3n continental antimperialista.<\/p>\n<p>Exitosos logros conquistan los pa\u00edses socialistas en su construcci\u00f3n econ\u00f3mica y en su pol\u00edtica, entre esos se destacan los enormes adelantos de la Rep\u00fablica Popular China. La pol\u00edtica imperialista de bloquear y aislar a China ha sido agrietada por la lucha del pueblo chino y los pueblos revolucionarios del mundo. Una inmensa cantidad de pa\u00edses reconocen hoy a la China socialista como la \u00fanica y leg\u00edtima representante de los 800 millones de seres del pueblo chino, y a Taiwan como parte inalienable de su territorio, incluyendo el obligado reconocimiento que le tuvieron que otorgar los pa\u00edses imperialistas en las Naciones Unidas.<\/p>\n<p>Tanto la situaci\u00f3n mundial como la situaci\u00f3n latinoamericana en particular es ampliamente favorable para la revoluci\u00f3n colombiana. Nuestra revoluci\u00f3n en la etapa actual es una revoluci\u00f3n nacional y democr\u00e1tica, de nueva democracia, contra el imperialismo yanqui y sus aliados nacionales e internacionales y forma parte de la revoluci\u00f3n socialista mundial. Los triunfos del socialismo debilitan al enemigo com\u00fan y nos favorecen y a la vez los triunfos de la revoluci\u00f3n colombiana y de las otras revoluciones de las colonias y neocolonias favorecen la marcha luminosa del socialismo. Las dificultades del movimiento revolucionario mundial son transitorias. El imperialismo y la reacci\u00f3n, junto con sus \u00edntimos aliados, el oportunismo y el revisionismo contempor\u00e1neo, ser\u00e1n barridos de la faz de la tierra. El pueblo y el proletariado colombianos cooperan en estas grandes tareas revolucionarias internacionalistas y cooperar\u00e1n a\u00fan m\u00e1s con la victoria de su revoluci\u00f3n democr\u00e1tica y con el paso subsiguiente al socialismo.<\/p>\n<p>UNA CAMPA\u00d1A ELECTORAL UNIFICADA DE IZQUIERDA<\/p>\n<p>Ante todo, es indispensable comprender que cualquier compromiso pol\u00edtico significa que dos o m\u00e1s partidos resuelven conceder en un momento dado algunas de sus propias exigencias a favor de aquellas en las cuales coinciden. Una campa\u00f1a electoral unificada de izquierda es el compromiso pol\u00edtico de un grupo de organizaciones partidistas alrededor de una plataforma program\u00e1tica revolucionaria con el fin de participar conjuntamente en la lucha electoral. \u00bfQu\u00e9 concesi\u00f3n hacen estas organizaciones? La de limitarse a la plataforma aprobada de com\u00fan acuerdo. \u00bfQu\u00e9 ventajas obtienen? Las que se desprenden de la uni\u00f3n de fuerzas. Durante la campa\u00f1a electoral, el MOIR y las otras organizaciones del frente electoral de izquierda nos abstendremos de tocar determinados puntos de nuestros respectivos programas que nos separan y enfrentan. Agitaremos solo las reivindicaciones que nos permitan concentrar el ataque contra los enemigos principales, \u00fanica forma de llegar a aliarnos. Dejando de hacer algunas cosas podremos hacer otras. Echamos un pie atr\u00e1s para saltar hacia adelante. Cedemos pero ganamos.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1les son los enemigos principales? Los mismos del pueblo y la naci\u00f3n colombiana: el imperialismo yanqui y sus lacayos, la gran burgues\u00eda y los grandes terratenientes; o sea, la coalici\u00f3n burgu\u00e9s-terrateniente proimperialista que detenta el Poder y cuya expresi\u00f3n pol\u00edtica es la alianza liberal-conservadora. Los dos partidos olig\u00e1rquicos lanzaron sus candidatos con el programa de prolongar el Frente Nacional. Sus id\u00e9nticos prop\u00f3sitos tienden a mantener indefinidamente a Colombia como una neocolonia de los Estados Unidos y al pueblo colombiano explotado y oprimido por el imperialismo yanqui, la gran burgues\u00eda y los grandes terratenientes. El programa, de un frente electoral de izquierda tendr\u00e1 que ser diametralmente lo contrario, exigir\u00e1 la independencia integral de Colombia y la supresi\u00f3n definitiva de la explotaci\u00f3n y opresi\u00f3n del imperialismo y sus aliados sobre nuestro pueblo. No se trata de un acuerdo cualquiera. Vamos a agitar en la campa\u00f1a electoral una plataforma program\u00e1tica que contenga las reivindicaciones fundamentales y m\u00e1s urgentes del pueblo y la naci\u00f3n colombiana. No existe otra forma de concentrar los ataques contra los enemigos principales ni de dar una batalla que valga la pena en las pr\u00f3ximas elecciones contra la alianza liberal-conservadora. Esta es la t\u00e1ctica de las fuerzas revolucionarias, la que contribuir\u00e1 a nuestro avance.<\/p>\n<p>Sin embargo, aparecen desviaciones de derecha y de &#8220;izquierda,&#8221; que interfieren la aplicaci\u00f3n de una t\u00e1ctica revolucionaria correcta para, las pr\u00f3ximas elecciones. Ambas redundan en beneficios para la coalici\u00f3n olig\u00e1rquica y ahondan las divergencias entre los partidos y movimientos susceptibles de engrosar el frente electoral de izquierda. Los portadores de la desviaci\u00f3n de derecha insin\u00faan que lo importante es abarcar a todas las fuerzas de la oposici\u00f3n, as\u00ed sea al precio de aceptar un programa &#8220;amplio&#8221;, impreciso y difuso, como f\u00f3rmula expedita para llegar a acuerdo con la ANAPO o adherir sin condici\u00f3n alguna al candidato anapista. Estas personas desconf\u00edan de la capacidad de lucha de un frente electoral peque\u00f1o, aunque armado de una pol\u00edtica revolucionaria; renuncian por temor a la batalla en pro de una verdadera alternativa popular; confunden las condiciones de 1970 con las que se presentar\u00e1n en 1974; no quieren apoyarse en la experiencia de las masas ni ayudarlas a avanzar, lo juegan todo a la carta de un socialismo presidenciable y &#8220;a la colombiana&#8221;. La dimensi\u00f3n del frente electoral de izquierda depende del real desarrollo de las fuerzas revolucionarias y su crecimiento. no puede fincarse en las &#8220;arnpliaciones&#8221; a su orientaci\u00f3n y a su plataforma. No vamos a discutir si esta estratagema despu\u00e9s de muchas &#8220;ampliaciones&#8221; y diversas s\u00faplicas conduzca a que la ANAPO participe en la UNO, o a que la UNO se diluya en la ANAPO, si eso es lo que se busca. Pero estamos absolutamente convencidos de que en la actualidad ese no es el camino para ganar vastos sectores de masas, organizarlos, educarlos y movilizarlos hacia las luchas revolucionarias; es un callej\u00f3n sin salida en cuya penumbra resultar\u00e1 muy dif\u00edcil distinguir entre lo correcto y lo err\u00f3neo, entre la posici\u00f3n consecuente y la oportunista, entre la revoluci\u00f3n y la reacci\u00f3n. Una cosa es que la ANAPO no sea el blanco de nuestro ataque y otra cosa es que lo embrollemos todo de manera que. terminemos por nuestra propia cuenta amarrados e impedidos para jalonar la izquierda. El momento no est\u00e1 para lamentarnos por lo que haga o no haga el general Rojas. La ampliaci\u00f3n del frente electoral de izquierda estriba en llegar a las masas populares con una pol\u00edtica nacional y democr\u00e1tica, coherente y clara. Tres pautas definen esta pol\u00edtica: concentrar el ataque contra la alianza liberal-conservadora; criticar las vacilaciones y el manzanillismo de la ANAPO, estimulando a la vez a sus sectores de izquierda para que asuman una posici\u00f3n consecuentemente antimperialista y antiolig\u00e1rquica, y estrechar los v\u00ednculos entre los partidos y movimientos pol\u00edticos de envergadura nacional y regional que est\u00e9n resueltos a abanderar la alternativa revolucionaria, los cuales, dispersos y enfrentados, no tienen mayor iniciativa, pero que, aliados, acumulan una fuerza de consideraci\u00f3n.<\/p>\n<p>La desviaci\u00f3n de &#8220;izquierda&#8221; consiste en impugnar cualquier compromiso necesario para la conformaci\u00f3n del frente electoral. Los defensores de este criterio raciocinan m\u00e1s o menos as\u00ed: no debemos ceder uno solo de nuestros puntos program\u00e1ticos ni estamos obligados a pactar la paz con quienes nos han combatido en el pasado; si no conseguimos aliados, no interesa, nosotros solos podremos adelantar la campa\u00f1a electoral contra el Frente Nacional, contra la ANAPO, contra el Partido Comunista y dem\u00e1s fuerzas que se nos enfrenten. Ahora si esto no es posible, decretaremos de nuevo la abstenci\u00f3n, y sanseacab\u00f3 el problema. Estos compa\u00f1eros no tienen en cuenta la actual correlaci\u00f3n de fuerzas; piensan que basta con el entusiasmo y los deseos sinceros de unos cuantos miles de revolucionarios para producir de la noche a la ma\u00f1ana cambios de situaci\u00f3n que no hemos logrado en a\u00f1os de tenaz y abnegado batallar; desprecian la urgencia que tienen las fuerzas revolucionarias de romper el cerco y ganar amigos; no distinguen entre los enemigos principales, las fuerzas intermedias y los aliados; olvidan en el fondo la naturaleza neocolonial y semifeudal de la sociedad colombiana y el car\u00e1cter democr\u00e1tico de la actual etapa de nuestra revoluci\u00f3n. El retorno a la abstenci\u00f3n es la infantil invitaci\u00f3n a que volvamos a enterrar como el avestruz la cabeza en la tierra y nos desentendamos de todo cuanto acontece a nuestro alrededor. Las elecciones y su utilizaci\u00f3n est\u00e1n determinadas por las actuales contradicciones pol\u00edticas de Colombia, por la influencia que mantiene la reacci\u00f3n olig\u00e1rquica en importantes sectores populares, por el desarrollo a\u00fan incipiente de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Aprovechemos con decisi\u00f3n la campa\u00f1a electoral para combatir a la reacci\u00f3n e ir a las m\u00e1s amplias masas con una pol\u00edtica revolucionaria que eduque y oriente. Si tenemos prisa de llegar a otras batallas verdaderamente revolucionarias y en las que participen millones de hombres y mujeres, no podemos prescindir de esta lucha. Para ello procuremos las mejores condiciones, las m\u00e1s favorables, y estas son las que nos proporciona un frente electoral de izquierda, integrado por el mayor n\u00famero de organizaciones posible, sin renunciar al ataque frontal contra los enemigos principales del pueblo colombiano, con lo cual traicionar\u00edamos la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>La concreci\u00f3n de un frente electoral de la \u00edndole que hemos se\u00f1alado est\u00e1 pendiente de la victoria tanto sobre las desviaciones de derecha como de &#8220;izquierda&#8221;. A diferencia de otras tareas de las fuerzas revolucionarias, \u00e9sta es a t\u00e9rmino fijo y concluye, como es l\u00f3gico, el d\u00eda de las elecciones. Jam\u00e1s fue m\u00e1s exacto agregar que lucharemos hasta el \u00faltimo d\u00eda, de manera constante y en\u00e9rgica, para constituir este frente electoral de izquierda.<\/p>\n<p>Ya dijimos que en las elecciones de abril de 1974, adem\u00e1s de fijarse la composici\u00f3n de concejos, asambleas, C\u00e1mara y Senado, se &#8220;elegir\u00e1&#8221; el presidente de la Rep\u00fablica. Habr\u00e1 que resolver la cuesti\u00f3n del candidato presidencial de izquierda. El Movimiento Amplio Colombiano design\u00f3 a Hernando Echeverri Mej\u00eda y la pr\u00f3xima convenci\u00f3n de la UNO decidir\u00e1 sobre su nombre, seg\u00fan lo previsto por las tres organizaciones que integran la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n. La conveniencia de postular un candidato presidencial de izquierda ha sido estudiada, discutida y en general aceptada no porque tenga probabilidades as\u00ed sean remotas de salir victorioso, sino porque la alianza electoral de izquierda necesita una cabeza visible que la represente y que con el respaldo de su candidatura aglutine la lucha y la votaci\u00f3n a nivel nacional.<\/p>\n<p>La imposibilidad de victoria de un candidato presidencial de izquierda se desprende de la correlaci\u00f3n de fuerzas y de las reglas del juego electoral. Alfonso L\u00f3pez y Alvaro G\u00f3mez como candidatos del r\u00e9gimen contabilizan a su favor el aparato estatal, la autoridad del dinero, la gran prensa, la radio, la televisi\u00f3n y se apoyan en las fuerzas del atraso y de la tradici\u00f3n bipartidista del pa\u00eds. Las clases explotadoras dominantes organizan y reglamentan sus elecciones y sus instituciones en tal forma que puedan perpetuarse en el poder &#8220;democr\u00e1tica&#8221; y &#8220;pac\u00edficamente&#8221;. Desde los albores de la alianza burgu\u00e9s-terrateniente proimperialista \u00e9sta gobierna a Colombia. En 1957 con la fundaci\u00f3n del Frente Nacional, fue elevada a categor\u00eda constitucional la Gran C\u00f3alici\u00f3n por medio de la cual se excluy\u00f3 de las funciones del Estado, incluso de las de elegir y ser elegido a sus cuerpos representativos, a cualquier otro partido diferente del Liberal y Conservador. La oligarqu\u00eda, para justificar la implantaci\u00f3n de un r\u00e9gimen tan ignominioso como \u00e9ste y que ella misma calificaba de antidemocr\u00e1tico, hizo la solemne promesa de que durar\u00eda \u00fanicamente diecis\u00e9is a\u00f1os. No obstante lo ha prolongado sin el menor empacho. En la reforma constitucional de 1968 suspendi\u00f3 la paridad de las corporaciones p\u00fablicas y la alternaci\u00f3n de la presidencia de la Rep\u00fablica, pero a cambio prorrog\u00f3 hasta 1978 la paridad en la rama gubernamental, es decir, continuar\u00e1 la Gran Coalici\u00f3n por cuatro a\u00f1os m\u00e1s. Bajo el imperio de esa norma constitucional se efectuar\u00e1n las elecciones de 1974. El presidente Pastrana sintetiza la parad\u00f3jica situaci\u00f3n en las siguientes palabras: &#8220;Si en las elecciones de 1974 triunfare un partido distinto al conservador o al liberal, ese partido tendr\u00eda un presidente pero no obtendr\u00eda el gobierno&#8221;[iv].<\/p>\n<p>Esta situaci\u00f3n no puede ser velada ni desconocida por ninguna organizaci\u00f3n que se precie de ser un partido pol\u00edtico. Los dirigentes del liberalismo y del conservatismo la han explicado hasta el aburrimiento. Ser\u00eda ins\u00f3lito que cualquier partido de oposici\u00f3n encarara unas elecciones presidenciales ignorando tama\u00f1a prohibici\u00f3n que lo saca de antemano, sin importar el resultado de las urnas, no digamos del Poder, sino del ejercicio del gobierno. Y para un partido revolucionario que no est\u00e1 a la caza de los ministerios ni de las inspecciones de la dictadura olig\u00e1rquica proimperialista, resultar\u00eda una monstruosa deslealtad a sus principios no denunciar las reformas que las clases dominantes hacen para &#8220;embellecer&#8221; y compactar su Estado. \u00bfQu\u00e9 inter\u00e9s diferente al de enga\u00f1ar a las masas mueve a un partido, de avanzada o no, al silenciar o tergiversar el problema constitucional? Hay m\u00e1s: la \u00faltima reforma de la Constituci\u00f3n complementa que el &#8220;esp\u00edritu nacional en la rama Ejecutiva y en la Administraci\u00f3n P\u00fablica&#8221; ha de prescribirse con &#8220;car\u00e1cter permanente&#8221;, e instituye de 1978 en adelante los mencionados &#8220;gobiernos nacionales&#8221;, una forma refinada de Frente Nacional, ordenando dar &#8220;participaci\u00f3n adecuada y equitativa al partido mayoritario distinto al del Presidente de la Rep\u00fablica&#8221;. Para modificar estas disposiciones se han establecido los dos tercios de los votos de la C\u00e1mara y el Senado. No cabe duda de que el &#8220;esp\u00edritu&#8221; del r\u00e9gimen frentenacionalista de coalici\u00f3n liberal-conservadora ha sido prolongado indefinidamente. Esta fue la intenci\u00f3n de las oligarqu\u00edas en 1968 y esto fue lo que qued\u00f3 consignado en la Constituci\u00f3n Nacional. Lo debemos indicar para alertar y educar al pueblo sin limitarnos a la cantinela de que ahora gozamos de mayores libertades pol\u00edticas como fruto del levantamiento de la paridad en las corporaciones p\u00fablicas y de la supresi\u00f3n de la alternaci\u00f3n presidencial.<\/p>\n<p>La reforma constitucional asimismo demoli\u00f3 las prerrogativas que a\u00fan le quedaban al Congreso, y lo at\u00f3 de pies y manos al Ejecutivo, El Congreso actual de Colombia carece de iniciativa para legislar sobre ninguno de los aspectos claves econ\u00f3micos y sociales del pa\u00eds. Las leyes referentes a la banca, a los planes de desarrollo, al comercio, a la inversi\u00f3n p\u00fablica y privada, al endeudamiento externo, al reglamento del presupuesto oficial, etc., o son proferidas por el gobierno, o solo pueden ser tramitadas por el Congreso cuando aquel elabora los proyectos y se los presenta. Nada puede esperar el pueblo colombiano de una, corporaci\u00f3n de esas, corrompida, hasta el alma, subasta de politiqueros inescrupulosos y convertida en una especie de celestina del sistema, cuyo \u00fanico y verdadero sentido, raz\u00f3n por la cual se la mantiene abierta, es darle a Colombia la apariencia de una rep\u00fablica democr\u00e1tica.<\/p>\n<p>En realidad, porciones enormes de las masas populares aprendieron m\u00e1s por experiencia propia que por la propaganda de los partidos de avanzada a repudiar el Parlamento y las asambleas y concejos, igu\u00e1lmente mutilados por la reforma de 1968. Saben que esos cuerpos petrificados, tuerca y tornillo de la actual maquinaria estatal olig\u00e1rquica proimperialista, vienen funcionando bien o mal en Colombia desde hace siglo y medio y en nada han contribuido, ni ahora ni en el pasado, a remediar los sufrimientos de los despose\u00eddos. Por el contrario, son organismos f\u00e1cilmente sobornables por las clases dominantes y en los que la mayor\u00eda de electores no tiene voz ni voto. La abstenci\u00f3n en Colombia, que ha pasado del 70% y que obedece a la despreocupaci\u00f3n de las masas por los asuntos pol\u00edticos, a su vez motivada por el grado de miseria y atraso en el que se encuentran, tiene en parte su origen tambi\u00e9n en el desgano del pueblo de votar por en\u00e9sima ocasi\u00f3n para unas corporaciones y por unos candidatos tan alejados y opuestos a sus intereses.<\/p>\n<p>Una campa\u00f1a electoral de izquierda debe procurar despertar a las masas abstencionistas a la lucha pol\u00edtica revolucionaria. Ese es uno de sus objetivos. Pero inalcanzable si se oculta, imitando a los pol\u00edticos de la burgues\u00eda y de los terratenientes, la putrefacci\u00f3n de las corporaciones p\u00fablicas vigentes. Combatimos el abstencionismo, alentado por las ilusiones peque\u00f1oburguesas; sin embargo, no le dejamos exclusivamente a los abstencionistas la cr\u00edtica del Parlamento. Participaremos en las elecciones organizadas y controladas por la oligarqu\u00eda proimperialista sin perder de vista que la fuerza de \u00e9sta se basa en el aparato burocr\u00e1tico-militar de su Estado. No vamos a hacerles creer a las gentes que el imperialismo yanqui y sus lacayos se han sostenido en el Poder debido a la abstenci\u00f3n y a que tradicionalmente mantuvieron la superioridad num\u00e9rica en los organismos representativos, ni cosas por el estilo. Las clases explotadoras dominantes realizan elecciones o las suspenden, abren sus parlamentos o los cierran, imponen gobiernos civiles mediante votaciones o caudillos militares mediante &#8220;cuartelazos&#8221;, seg\u00fan, cuando y donde les convenga. Esta ha sido la historia hasta hoy de la casi totalidad de las rep\u00fablicas latinoamericanas, para no salirnos de nuestro continente, o por lo menos es la experiencia de Colombia. El Estado y sus instituciones representativas tienen su definida naturaleza de clase y son instrumentos de dominaci\u00f3n de una determinada clase. Las clases revolucionarias no pueden esperar a que el Estado de las clases reaccionarias y sus instituciones representativas se pongan a su servicio, as\u00ed aquellas consigan las mayor\u00edas en unos comicios generales. Si aspiran a emanciparse y a transformar la sociedad, las clases trabajadoras oprimidas est\u00e1n obligadas a construir, sobre los escombros del Estado opresor destru\u00eddo revolucionariamente, su propio Estado con sus instituciones diferentes a las desaparecidas.<\/p>\n<p>Entonces, \u00bfpara qu\u00e9 participamos los revolucionarios colombianos en las elecciones y en el Parlamento? Aprovechamos la campa\u00f1a electoral y vamos a las corporaciones p\u00fablicas con la finalidad de desenmascarar la pol\u00edtica antipatri\u00f3tica y antidemocr\u00e1tica del Frente Nacional y sus instituciones reaccionarias, de agitar un programa revolucionario y de apoyar las luchas de los obreros, los campesinos, los estudiantes y los dem\u00e1s sectores populares. As\u00ed acumularemos fuerzas. Para eso utilizan los partidos revolucionarios el sufragio en los reg\u00edmenes explotadores: para acumular fuerzas. Luchamos y exigimos respeto por las libertades pol\u00edticas, por los derechos de reuni\u00f3n y expresi\u00f3n de las organizaciones populares; pero a cada paso recordamos que bajo el r\u00e9gimen de explotaci\u00f3n y represi\u00f3n, en el cual los grandes potentados internacionales y sus sirvientes criollos se hartan de riquezas a cambio del sudor y la sangre de las mayor\u00edas, y contin\u00fae el imperialismo controlando los resortes vitales de la econom\u00eda y por ende se mantenga en lo fundamental intacta su influencia pol\u00edtica, bajo este r\u00e9gimen, la mejor democracia del mundo es falsa; que s\u00f3lo en un Estado de obreros, de campesinos y del resto del pueblo, independiente y soberano, con sus organismos representativos aut\u00e9nticamente democr\u00e1ticos, las masas podr\u00e1n gozar de todos sus derechos y participar plenamente en la pol\u00edtica. Educaremos a las clases revolucionarias en la idea leninista de que &#8220;la revoluci\u00f3n debe consistir no en que la clase nueva mande y gobierne con la vieja m\u00e1quina del Estado, sino que destruya esa m\u00e1quina y mande, gobierne con ayuda de otra nueva ( &#8230; ) La esencia de la cuesti\u00f3n radica en si se mantiene la vieja m\u00e1quina estatal (enlazada por miles de hilos a la burgues\u00eda y empapada hasta el tu\u00e9tano de rutina e inercia) o si se le destruye, sustituy\u00e9ndola por otra nueva&#8221;.<\/p>\n<p>LA UNIDAD OBRERA: UNA POLITICA DE PRINCIPIOS<\/p>\n<p>En sus luchas destinadas a frenar la ofensiva de patronos y gobierno y a conquistar dentro de la presente sociedad mejores condiciones de vida y de trabajo, la clase obrera necesita armarse de una central \u00fanica. Est\u00e1 comprobado que debido a la dispersi\u00f3n y divisi\u00f3n reinantes en el sindicalismo colombiano los trabajadores se hallan sin mayores defensas, a merced de los abusos del gran capital. Acorralados por ingentes privaciones y soportando la presi\u00f3n econ\u00f3mica ante la cual sucumbe buena parte de sus directivos gremiales; biso\u00f1os frente a la pericia pol\u00edtica de la minor\u00eda opresora y perseguidos cuando se deciden a sacar avante con criterio de clase sus agrupaciones sindicales, los obreros emprenden las tareas organizativas en medio de enormes contratiempos y penalidades. A la clase obrera, bajo el yugo imperialista y en la situaci\u00f3n de esclavitud asalariada, le resulta muy dif\u00edcil conseguir y consolidar una organizaci\u00f3n nacional sindical \u00fanica. Aproximadamente lleva medio siglo el proletariado colombiano tras esta meta y sus tit\u00e1nicos intentos no han sido a\u00fan recompensados.<\/p>\n<p>La ausencia de una vanguardia pol\u00edtica, fuerte y acatada por las masas trabajadoras proletarias y no proletarias, ha sido uno de los obst\u00e1culos m\u00e1s serios para que la clase obrera colombiana corone con \u00e9xito \u00e9sta y las otras tareas revolucionarias. M\u00faltiples esfuerzos han dedicado los obreros de avanzada y los marxista-leninistas para llenar el vac\u00edo en Colombia de un partido proletario vigoroso y triunfante. Sin embargo, es un hecho irrebatible el de que son 1as masas con sus victorias, con su adelanto ideol\u00f3gico y pol\u00edtico, con su respaldo, a quienes corresponde dar el fallo inapelable sobre la existencia y el vigor de un partido revolucionario. La direcci\u00f3n pol\u00edtica revolucionaria no se discute; se impone o no se impone por el peso espec\u00edfico de los aciertos o de los errores en la conducci\u00f3n de las luchas revolucionarias. Decimos esto no porque deseemos eludir la controversia sobre el partido obrero; creemos, al rev\u00e9s, saludable que el proletariado estudie y debata apropiadamente tales problemas, que al fin y al cabo son sus problemas fundamentales y a nadie m\u00e1s que a \u00e9l le competen.<\/p>\n<p>En la actualidad al movimiento obrero colombiano le interesa vivamente la cuesti\u00f3n de una organizaci\u00f3n gremial nacional que por lo menos abarque a los sectores sindicales independientes. Por otra parte, las actitudes que asuman los distintos partidos frente a esta cuesti\u00f3n contribuir\u00e1n a medir su verdadero calibre y a conocer mejor sus inclinaciones reales de clase. El MOIR est\u00e1 dispuesto a impulsar esta tarea en compa\u00f1\u00eda de todas las fuerzas pol\u00edticas, grandes y peque\u00f1as, comprometidas modesta y sinceramente en la creaci\u00f3n de la central unitaria. El fortalecimiento de la capacidad de lucha de la clase m\u00e1s revolucionaria inyectar\u00e1 poderosos alientos a las movilizaciones populares e impulsar\u00e1 el proceso revolucionario en su conjunto. Sin la unidad obrera ser\u00e1 imposible consolidar cualquier avance de izquierda. El giro de los \u00faltimos acontecimientos analizado anteriormente autoriza a proponer como objetivo inmediato y urgente la fundaci\u00f3n de la nueva central.<\/p>\n<p>El \u00e1nimo unitario de los trabajadores no ha estado inspirado exclusivamente en un sentimiento leg\u00edtimo de solidaridad alrededor de sus reivindicaciones econ\u00f3micas, sino que, adem\u00e1s, se asienta con firmeza en el desarrollo de su conciencia pol\u00edtica. Pata percatarse de esto bastar\u00eda la lectura de las ponencias aprobadas en los numerosos encuentros sindicales efectuados durante el a\u00f1o. Los encuentros han venido aclarando principios claves de la estrategia y la t\u00e1ctica de la clase obrera.<\/p>\n<p>Sin ninguna vacilaci\u00f3n consignaron todos ellos que las calamidades del pueblo y la naci\u00f3n colombiana, el hambre y la miseria, de las masas, el atraso, la represi\u00f3n fascista, la hipoteca del pa\u00eds al extranjero, tienen como causa primera y fundamental el r\u00e9gimen de explotaci\u00f3n y dominaci\u00f3n de Colombia por parte del imperialismo yanqui y sus lacayos colombianos. Que, de un lado, estos son los enemigos declarados del proletariado y el pueblo colombiano, y, del otro, que la clase obrera encuentra en los campesinos, en los estudiantes y en las otras fuerzas populares tambi\u00e9n esquilmadas y apaleadas, a sus mejores amigos y aliados en el empe\u00f1o de liberar al pa\u00eds y hacer la revoluci\u00f3n. De la misma manera, hubo unanimidad al condenar como principales responsables de la divisi\u00f3n sindical a los agentes de las clases dominantes incrustados en el seno del movimiento obrero, las camarillas de UTC y CTC. Finalmente, los encuentros sindicales promovieron una importante discusi\u00f3n sobre las normas y los m\u00e9todos de funcionamiento de la nueva confederaci\u00f3n, al t\u00e9rmino de la cual coincidieron sin distinci\u00f3n alguna en que el fundamento b\u00e1sico organizativo al que est\u00e1n obligados todos y cada uno de los miembros y sindicatos y de cuya observancia depende en \u00faltima instancia la preservaci\u00f3n de la unidad, es el estricto cumplimiento de la &#8220;democracia sindical&#8221;. Y como culminaci\u00f3n de todas estas deliberaciones y resoluciones, se procedi\u00f3 a citar para los d\u00edas 12 al 14 de octubre pr\u00f3ximo el Encuentro Nacional Sindical, encargado de adoptar las determinaciones ulteriores sobre la fundaci\u00f3n de la central unitaria independiente.<\/p>\n<p>Se ha cumplido hasta aqu\u00ed la primera fase del proceso de unificaci\u00f3n de la inmensa mayor\u00eda de los sectores sindicales independientes, la fase m\u00e1s trascendental y definitiva, la que acord\u00f3 y precis\u00f3 los puntos de principio de la unidad del movimiento obrero colombiano. La fusi\u00f3n de las diversas agremiaciones que forman el archipi\u00e9lago del sindicalismo independiente y la posterior uni\u00f3n de la totalidad del movimiento sindical solo podr\u00e1n concebirse y alcanzarse mediante una pol\u00edtica revolucionaria unitaria. Tres grandes principios comprende la pol\u00edtica unitaria de la nueva central independiente: primero, estar\u00e1 al servicio de los intereses de la clase obrera y del pueblo; segundo, combatir\u00e1 y aislar\u00e1 a las camarillas de UTC y CTC, y tercero, funcionar\u00e1 conforme a la &#8220;democracia sindical&#8217;. Estos principios compendian los acuerdos un\u00e1nimes sellados a nivel de base en el curso de los encuentros sindicales regionales y permitir\u00e1n la creaci\u00f3n y crecimiento de la confederaci\u00f3n unitaria.<\/p>\n<p>Servir a la clase obrera y al pueblo consiste en velar tanto por sus intereses inmediatos como mediatos. La nueva central deber\u00e1 encabezar, organizar y apoyar las batallas econ\u00f3micas de las masas trabajadoras y convertirse en un instrumento \u00fatil a la lucha del pueblo colombiano por la liberaci\u00f3n nacional y la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>En el campo y en las ciudades de Colombia todav\u00eda existen muchos trabajadores que no est\u00e1n organizados debido a la falta de orientaci\u00f3n o a que la persecuci\u00f3n patronal y oficial se los impide. Igualmente hay en las distintas ramas de la producci\u00f3n un sinn\u00famero de sindicatos de base desperdigados y de muy escaso poder. La nueva central dar\u00e1 orientaci\u00f3n, apoyar\u00e1 y colaborar\u00e1 con cuadros y recursos materiales a la organizaci\u00f3n de los trabajadores que carecen de ella y contribuir\u00e1 directamente a que el movimiento obrero adquiera la estructura de los sindicatos de industria. Entre las responsabilidades de primer orden estar\u00e1n, pues, las organizativas. La central independiente ser\u00e1 el factor por excelencia de la amplitud, cohesi\u00f3n, solidez, eficacia, y progresi\u00f3n del sindicalismo colombiano.<\/p>\n<p>Las masas trabajadoras se ven impelidas a una lucha permanente y cada vez m\u00e1s aguda, en defensa de sus derechos democr\u00e1ticos esenciales y por la consecuci\u00f3n de conquistas que aten\u00faen en algo las duras modalidades de trabajo y subsistencia. Esta lucha es absolutamente necesaria y provee las condiciones favorables m\u00ednimas para que la base obrera pueda meterle el hombro a las tareas de su preparaci\u00f3n ideol\u00f3gica y pol\u00edtica. Esta lucha debe ser conducida de manera efectiva y respaldada, incondicionalmente. Obligaci\u00f3n cotidiana de la central unitaria ser\u00e1 entonces la solidaridad con todas las huelgas, paros y dem\u00e1s formas consecuentes de lucha de los trabajadores, sin discriminar la filiaci\u00f3n ni la direcci\u00f3n de los sindicatos o federaciones en conflicto. Dentro de esta conducta tendr\u00e1n prelaci\u00f3n todas las acciones unitarias reivindicativas que la nueva organizaci\u00f3n ha de emprender, dirigir y coordinar en alianza con el resto de fuerzas del movimiento sindical.<\/p>\n<p>La nueva organizaci\u00f3n apoyar\u00e1 a su vez todas las movilizaciones revolucionarias de las masas populares, denunciar\u00e1 los atropellos contra las fuerzas revolucionarias, democr\u00e1ticas y patri\u00f3ticas y fortalecer\u00e1 los lazos de amistad con las organizaciones de los campesinos, de los estudiantes y de los otros sectores del pueblo colombiano. Combatir\u00e1 las contracorrientes reaccionarias y ainticomunistas y fraternizar\u00e1 con las corrientes del progreso, la democracia y la revoluci\u00f3n, en sus actividades nacionales y en sus relaciones internacionales. La confederaci\u00f3n unitaria independiente ser\u00e1 en suma un baluarte m\u00e1s, de primera l\u00ednea, al servicio de las luchas obreras en particular y del pueblo colombiano en general, contra el imperialismo yanqui y sus agentes.<\/p>\n<p>Combatir y aislar a las camarillas de UTC y CTC. He ah\u00ed uno de los deberes prioritarios de cualquier organizaci\u00f3n sindical consecuente. Esta lucha es parte integrante de la que adelanta desde siempre y naturalmente la clase obrera para limpiar su casa de esquiroles y traidores. Pura hipocres\u00eda ser\u00edan las declamaciones de unidad si las palabras y las buenas intenciones no las acompa\u00f1amos de una lucha en\u00e9rgica, perseverante y a fondo contra los agentes patronales de la UTC y CTC, financiados y consentidos por las oligarqu\u00edas colombianas y su amo imperialista.<\/p>\n<p>El combate no es en ning\u00fan momento contra los sindicatos y los trabajadores de las dos centrales. Ellos son v\u00edctimas propiciatorias de la turbia pol\u00edtica de \u00e9stas. Pero mientras las clases dominantes puedan contar con ambas centrales o aunque sea con una de las dos, echar\u00e1n mano de ella y encontrar\u00e1n formas gananciosas de urdir maquinaciones, sembrar el desconcierto e intrigar la divisi\u00f3n entre los obreros sindicalizados. Unicamente propiciando la desintegraci\u00f3n progresiva de la UTC y CTC las masas trabajadoras estar\u00e1n en posici\u00f3n ventajosa para desbaratar las maniobras de los explotadores y consolidar una confederaci\u00f3n aut\u00e9nticamente suya y ciertamente poderosa.<\/p>\n<p>Al ofrecer su solidaridad fraternal a los sindicatos y federaciones de la UTC y CTC, la que proporcionamos sin regateos y en observancia de una indeclinable norma de principios, as\u00ed como en las acciones unitarias, debemos tener cuidado hasta donde las circunstancias lo permitan, de que las camarillas no escondan su enga\u00f1osa faz tras el prestigio de la nueva central, o a costa de \u00e9sta. Al mismo tiempo debemos apresurarnos a orientar y a apoyar las rebeliones que brotan contra las camarillas vende obreras en las filas de UTC y CTC por cuenta y riesgo de sus afiliados, para que cuajen oportuna y conscientemente. En s\u00edntesis, todas las batallas de la central unitaria independiente han de redundar en su propio fortalecimiento y en el aislamiento de las camarillas, hasta cuando la clase obrera, entera se agrupe en una sola organizaci\u00f3n gremial nacional.<\/p>\n<p>Funcionar conforme a la &#8220;democracia sindical\u201d significa ce\u00f1irse al sistema del centralismo democr\u00e1tico. Este es el sistema organizativo que garantiza la direcci\u00f3n colectiva y excluye las pr\u00e1cticas burocr\u00e1ticas por las cuales una o dos personas, o un grupo de personas, toma resoluciones a espaldas de las mayor\u00edas y decide la suerte de \u00e9stas de manera arbitraria. El centralismo democr\u00e1tico es una forma organizada y disciplinada de funcionamiento que exige obediencia a la direcci\u00f3n constituida democr\u00e1ticamente. Los organismos directivos se eligen mediante votaciones en las que intervienen directa, o indirectamente todos los asociados; y en los asuntos de inter\u00e9s general. se tolera la libre discusi\u00f3n y se tiene en cuenta la opini\u00f3n de las bases. La nueva central deber\u00e1 funcionar conforme a este sistema, del centralismo democr\u00e1tico, cuyos fundamentos son: 1) la minor\u00eda se somete a la voluntad de la mayor\u00eda; 2) el socio a la organizaci\u00f3n; 3) los organismos inferiores a los superiores, y 4) toda la central a su direcci\u00f3n nacional.<\/p>\n<p>Un buen comienzo es facilitar la participaci\u00f3n democr\u00e1tica de la totalidad de fuerzas que sinceramente desean contribuir a la feliz culminaci\u00f3n de la central unitaria; y reconocer los esfuerzos y el aporte decisivo de la Confederaci\u00f3n Sindical de Trabajadores de Colombia a este proceso. La verdad sea dicha. Sin el contingente de la CSTC, espina dorsal del movimiento sindical independiente, la consigna de la construcci\u00f3n de la nueva agremiaci\u00f3n hoy ser\u00eda un poco menos que imposible. La composici\u00f3n de la direcci\u00f3n de la nueva confederaci\u00f3n de ning\u00fan modo puede ser \u201cigualitaria&#8221;; debe reflejar al contrario el desarrollo objetivo de las diferentes fuerzas que la integran, \u00fanica forma de aplicar la &#8220;democracia sindical&#8221;. Dentro de la confederaci\u00f3n no seguiremos con el m\u00e9todo de la &#8220;unanimidad\u201d, utilizado en la primera fase que ha requerido de conclusiones aprobadas por todos, a causa de la necesidad de que las diversas fuerzas, sin excepci\u00f3n, compartan voluntariamente el derrotero de principios acordado. Este m\u00e9todo de la &#8220;unanimidad&#8221; lo empleamos fundamentalmente en las alianzas, en las acciones unitarias, en los frentes, cuando no se pacta otra cosa. Pero en la central unitaria, como en cualquier sindicato, la designaci\u00f3n de la direcci\u00f3n y el resto de definiciones habr\u00e1n de adoptarse por la simple mayor\u00eda, y las fuerzas minoritarias se someter\u00e1n disciplinadamente.<\/p>\n<p>Las fuerzas integrantes de la nueva agrupaci\u00f3n deben empe\u00f1arse por instaurar un ambiente de fraternidad; buscar y promover el acercamiento a todo nivel entre los trabajadores que impida hacer carrera al sectarismo, e imbuirlos del esp\u00edritu del estudio y la discusi\u00f3n abierta y franca de los problemas concretos para prevenir el dogmatismo. La nueva central planificar\u00e1 la educaci\u00f3n de sus afiliados; estimular\u00e1 antes que entorpecer la cr\u00edtica de los errores por parte de la base, y la autocr\u00edtica, y as\u00ed crear las condiciones que aseguren corregir los desaciertos y subsanar las fallas. En fin, en la nueva central ha de prevalecer una situaci\u00f3n revolucionaria tal que los trabajadores puedan plantear y abocar todos los asuntos por dif\u00edciles, delicados y complejos que parezcan, sin que ello ponga en peligro su unidad y su cohesi\u00f3n.<\/p>\n<p>Que la central obrera independiente se rija por la &#8220;democracia sindical&#8221; y sea un aprendizaje ideol\u00f3gico y pol\u00edtico de la clase obrera colombiana en el camino de su emancipaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El MOIR, que por intermedio de las organizaciones sindicales bajo su orientaci\u00f3n e influencia sugiri\u00f3, patrocin\u00f3 y apoy\u00f3 la realizaci\u00f3n de los encuentros sindicales est\u00e1 plenamente de acuerdo con sus conclusiones y compromete su honor en la ejecuci\u00f3n de la pol\u00edtica unitaria del movimiento obrero. Esta es una tarea sin fecha fija, y en la v\u00eda de su cristalizaci\u00f3n le aguardan a\u00fan muchos inconvenientes. Sin embargo, a nuestro juicio se ha superado ya la primera etapa con los encuentros regionales, y como es sabido, el principio de las grandes empresas resulta ser lo m\u00e1s dif\u00edcil. Ahora hay que ir en pos de las dem\u00e1s etapas, sin atemorizarnos por las complicaciones y confiados en que las fuerzas revolucionarias de la clase obrera son capaces de resolverlas acertadamente.<\/p>\n<p>&#8220;Es preferible ser cola de le\u00f3n que cabeza de rat\u00f3n&#8221;. Esta es la reflexi\u00f3n que se deben hacer los compa\u00f1eros dirigentes de esa abrumadora cantidad de peque\u00f1as parcelas en que se halla disperso el sindicalismo independiente. Abandonar la pretensi\u00f3n de tener sus propias, homog\u00e9neas y hegem\u00f3nicas agrupaciones sindicales, pero reducidas, solitarias y raqu\u00edticas, renunciar a ser &#8220;cabeza de rat\u00f3n&#8221; y pasar a engrosar la confederaci\u00f3n unitaria, una organizaci\u00f3n de extensi\u00f3n y poder nacionales. Y aunque la comparaci\u00f3n no es muy exacta porque todas las fuerzas podr\u00e1n contribuir en la medida, de sus posibilidades en la direcci\u00f3n de la nueva central, en la &#8220;cabeza de le\u00f3n\u201d , s\u00ed nos sirve el antiguo proverbio para ilustrar lo que le conviene a la clase obrera y en particular a los sectores sindicales independientes.<\/p>\n<p>El MOIR surgi\u00f3 de la preocupaci\u00f3n de nuestro Partido, el Partido del Trabajo de Colombia, de coordinar aquellos sindicatos, federaciones y bloques independientes y aut\u00f3nomos que combat\u00edan la traicionera pol\u00edtica de la UTC y CTC, y que a la vez manten\u00edan divergencias, algunas de fondo, con la CSTC. El proyecto era el de crear a la larga una cuarta central en Colombia. La persecuci\u00f3n oficial y patronal y las luchas internas entre las organizaciones sindicales del MOIR fueron aplazando este prop\u00f3sito. La historia es conocida. En la actualidad la corriente sindical inspirada por nuestro Partido se halla extendida a nivel nacional y notoriamente pujante en los principales centros obreros del pa\u00eds. Pero las particular\u00edsimas condiciones de nuestro desarrollo, y el hecho de que nuestra actividad partidista se reduc\u00eda en sus comienzos casi exclusivamente a la organizaci\u00f3n y a la lucha de los sindicatos, la especial agudeza de estas luchas y los enconados debates y enfrentamientos que produjo dentro del movimiento revolucionario colombiano la presencia de la nueva fuerza, contribuyeron a que a nuestro Partido se le terminara conociendo con el nombre de Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario.<\/p>\n<p>Esto ha sido aprovechado por nuestros enemigos de un extremo y del otro para acusarnos gratuitamente de confundir la cuesti\u00f3n gremial con la pol\u00edtica, el partido con los sindicatos. Con el objeto de separarnos de las masas, se dice en los sindicatos que el MOIR es un partido pol\u00edtico y que por lo tanto nada tenemos que hacer en ellos, mientras se agrega que los &#8220;moiristas&#8221; no son m\u00e1s que unos &#8220;sindicaleros&#8221; sin visi\u00f3n pol\u00edtica. Sin embargo, aferr\u00e1ndonos a nuestra pol\u00edtica de respetar la \u00f3rbita gremial y la autonom\u00eda propia de las organizaciones sindicales, la que llevaremos a cabo, celosamente en las tareas unitarias del movimiento obrero, y con la futura realizaci\u00f3n del primer congreso de nuestro Partido, iremos desembrollando el enredo y delimitando tajantemente los dos campos, no tanto para nosotros mismos que lo hemos aclarado suficientemente, como a la vista de los obreros y de las masas populares que en definitiva es cuanto interesa a toda fuerza revolucionaria. A estas alturas de nuestro desarrollo tendremos que insistir de nuevo en las lecciones elementales del marxismo-leninismo: las diferencias y relaciones del partido pol\u00edtico con las organizaciones de masas. Despu\u00e9s de todo a una fuerza nueva que se abre paso a codazos en medio de una sociedad repleta de contradicciones, anarquizada y descompuesta, las cosas no le salen conforme a dogmas y c\u00e1nones preestablecidos. Como dice Engels, &#8220;Los nombres de los verdaderos partidos pol\u00edticos nunca son adecuados por entero; el partido se desarrolla y el nombre queda&#8221;.<\/p>\n<p>NOTAS<\/p>\n<hr \/>\n<p>[i] Editorial de Documentos Pol\u00edticos, marzo-abril de 1973, p\u00e1gs. 5 y 6.<\/p>\n<p>[ii] Voz Proletaria, 26 de julio de 1973, p\u00e1g. 3.<\/p>\n<p>[iii] Apartes del informe le\u00eddo en la &#8220;Conferencia de Dirigentes Comunistas de Bogot\u00e1&#8221;, 11 de noviembre de 1972. Voz Proletaria, suplemento Ideolog\u00eda, 23 de noviembre de 1972, p\u00e1g. 5.<\/p>\n<p>[iv] Misal Pastrana, Mensaje a los directorios Liberal y Conservador, 7 de enero de 1972. El Tiempo, 8 de enero de 1972<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CONCENTRAR LOS ATAQUES EN LOS ENEMIGOS PRINCIPALES En diciembre del a\u00f1o pasado y a trav\u00e9s de su \u00f3rgano central, Tribuna Roja, el MOIR plante\u00f3 la consigna &#8220;Unidad y Combate&#8221;. 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