{"id":19496,"date":"2022-03-09T17:20:45","date_gmt":"2022-03-09T17:20:45","guid":{"rendered":"https:\/\/moir.org.co\/web\/?p=19496"},"modified":"2022-03-09T21:16:47","modified_gmt":"2022-03-09T21:16:47","slug":"la-primera-huelga-en-colombia-tuvo-rostro-de-mujer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/la-primera-huelga-en-colombia-tuvo-rostro-de-mujer\/","title":{"rendered":"Una de las primeras huelgas en Colombia tuvo rostro de mujer"},"content":{"rendered":"<p><strong>Mar\u00eda Antonieta Cano, Bogot\u00e1, marzo 8 de 2022<\/strong><\/p>\n<p>Mi pap\u00e1 me regal\u00f3 un libro el a\u00f1o pasado en navidad. Lo hab\u00eda le\u00eddo y estaba seguro de que me iba a gustar. Lo recib\u00ed entusiasmada, con la expectativa que me despierta siempre un nuevo libro, pero adem\u00e1s porque la autora es mujer, \u00c1ngela Becerra, y tambi\u00e9n porque conf\u00edo en el gusto de mi padre. Lo empec\u00e9 a hojear y apenas leo la contraportada, \u00a1qu\u00e9 grata sorpresa!, la protagonista se llamaba Betsab\u00e9 Espinal, \u00bfah?, nada menos que Betsab\u00e9 Espinal, la mujer que dirigi\u00f3 la primera gran huelga obrera en Colombia por all\u00e1 hacia 1920.<\/p>\n<p>Y me embarqu\u00e9 en esta maravillosa lectura sobre la vida de una de las mujeres que m\u00e1s admiraci\u00f3n me han causado. Su historia y su valent\u00eda han sido faros cuando mis energ\u00edas se ven un poco diezmadas y me atrevo a confesar que es por esta raz\u00f3n por la que me nace escribir estas palabras. Como a m\u00ed, conocer la vida y lucha de mujeres como Betsab\u00e9 quiz\u00e1s les sirva a tantas mujeres que en medio de la adversidad contin\u00faan con las banderas en alto por nuestra dignidad.<\/p>\n<p>Saber que una mujer de unos veintitantos a\u00f1os fue capaz hace cien a\u00f1os de rebelarse contra sus patronos es un hecho que a m\u00ed me llena de orgullo y que me hincha el pecho de admiraci\u00f3n reconoci\u00e9ndome del mismo g\u00e9nero de esta mujer, la gran Betsab\u00e9 Espinal. Las condiciones socio-culturales en que estaba sumida Colombia hac\u00edan muy dif\u00edcil la vida de las mujeres. De ah\u00ed que sea mucho m\u00e1s meritoria su valent\u00eda al lograr que seiscientas personas que trabajaban con ella, mujeres en su gran mayor\u00eda, se embarcaran en una huelga que pasar\u00eda a la historia como uno de los acontecimientos m\u00e1s importantes de la \u00e9poca, por ser la primera gran huelga general obrera de la que se tuviera noticia en nuestro pa\u00eds.<\/p>\n<p>El desarrollo de la industria capitalista en el mundo se afianza sobre la base de la superexplotaci\u00f3n de la masa trabajadora haciendo que sobrevivir una familia con su prole s\u00f3lo sea posible uniendo los ingresos salariales de varios miembros del hogar. El cambio trajo consigo dos efectos: uno, que a las mujeres, hasta entonces confinadas a las cuatro paredes de la casa, se les abriera toda una gama de posibilidades surgiendo as\u00ed la mano de obra femenina y, dos, que con en el trabajo asalariado las mujeres encontraran oportunidades de autonom\u00eda, autorrealizaci\u00f3n e independencia.<\/p>\n<p>Este proceso, contradictorio en s\u00ed mismo, que llev\u00f3 a la vinculaci\u00f3n de millones de mujeres al trabajo agr\u00edcola e industrial en condiciones sumamente adversas, condujo a que surgieran movimientos organizativos de mujeres trabajadoras, a que poco a poco las obreras fueran conscientes de su condici\u00f3n, de sus posibilidades, de sus necesidades, de lo que ya ten\u00edan al haberse liberado de las cuatro paredes pero de lo que tambi\u00e9n significaba estar trabajando en condiciones de obreras, much\u00edsimo m\u00e1s adversas de las que ya sufr\u00edan sus propios compa\u00f1eros.<\/p>\n<p>Y esto, para ellas, tarde o temprano tendr\u00eda que cambiar. Se organizan, primera reacci\u00f3n casi instintiva del ser humano cuando se ve en condiciones de opresi\u00f3n, descubren que si no es con acciones conjuntas no lograr\u00e1n nada, y pelean porque tambi\u00e9n aprenden que s\u00f3lo mediante luchas organizadas lograr\u00e1n las conquistas. As\u00ed, en un arduo proceso que lleva a\u00f1os, van llegando las asambleas a las f\u00e1bricas, las reuniones clandestinas, las luchas individuales y grupales, No era s\u00f3lo contra el patr\u00f3n contra el que ten\u00edan que luchar. No, tambi\u00e9n deb\u00edan rebel\u00e1rsele a sus padres, esposos y hermanos que no quer\u00edan ceder en la tutela que ejerc\u00edan sobre ellas y que miraban con miedo y recelo el grito libertario y el poder que las mujeres juntas iban logrando. Muchas fueron acalladas, maltratadas, vulneradas, pero nada ni nadie impidi\u00f3 que esa fuerza que se forjaba en las entra\u00f1as de la sociedad capitalista llegara a las grandes revueltas femeninas, a las marchas y m\u00edtines y a que por all\u00e1 hacia 1857, el sindicato de trabajadoras del sector textil organizara una huelga<strong>\u00a0<\/strong>en la empresa Lower East Side de Nueva York, para escribir uno de los cap\u00edtulos m\u00e1s memorables de las luchas por los derechos laborales de las mujeres.<\/p>\n<p>En Colombia, la incipiente industrializaci\u00f3n nos lleg\u00f3 en los albores del siglo XX y fue esta emergente clase obrera la que entre 1919 y 1920 libr\u00f3 33 paros. Sobresalen el de los artesanos de Bogot\u00e1, los mineros de Segovia, los ferroviarios del Magdalena y los zapateros de Manizales, \u00a0Medell\u00edn y Bucaramanga. En ellos la direcci\u00f3n de mujeres como Mar\u00eda Cano fue absolutamente relevante.<\/p>\n<p>En medio de esta efervescencia surge el paro de las obreras textileras de Bello, Antioquia, el primero que se califica a s\u00ed mismo con el r\u00f3tulo de huelga. Para 1920, el 73% de la fuerza laboral estaba conformada por mujeres solteras pues para la Iglesia la f\u00e1brica era \u201cenemiga de la familia y de las buenas costumbres\u201d.<\/p>\n<p>La industria colombiana, principalmente textil y de zapatos, se aprovech\u00f3 de las mujeres campesinas que llegaban a ciudades como Medell\u00edn en busca de mejores oportunidades. Las\u00a0 condiciones de trabajo eran inhumanas. Laboraban doce, trece, catorce horas diarias con salarios de hambre, enormes multas por retrasos y descuentos por el da\u00f1o de las m\u00e1quinas y sometidas al acoso sexual y laboral repulsivo que ejerc\u00edan contra ellas patronos y capataces. Fue hace m\u00e1s de cien a\u00f1os pero parece que estuvi\u00e9ramos hablando de la realidad actual.<\/p>\n<p>Los gerentes de Coltejer y Fabricato no admit\u00edan mujeres con marido ni madres solteras y en otras factor\u00edas, como en la f\u00e1brica en la que trabajaba Betsab\u00e9, los directivos obligaban a las trabajadoras a asistir descalzas dizque para facilitar su desplazamiento en los barrizales que llevaban a los talleres.<\/p>\n<p>Para 1920, cuando estalla la huelga, de la que fuera dirigente indiscutible Betsab\u00e9 Espinal, en la f\u00e1brica trabajaban unas cuatrocientas mujeres y ni\u00f1as y unos 110 hombres. Mientras ellas ganaban entre 0.40 y un peso a la semana, los hombres percib\u00edan por el mismo oficio entre uno y dos pesos semanales, una diferencia salarial que a\u00fan persiste, sustentada en la idea de que el salario de las mujeres es un ingreso familiar complementario para el sustento del hogar, excusa que se cae por su propio peso pero que mantiene en pleno siglo XXI una brecha salarial entre los g\u00e9neros de entre el 13% y el 23%.<\/p>\n<p>Los puntos del pliego eran: igualdad salarial, el cese del acoso sexual, el cese de las multas, la reducci\u00f3n de una hora en la jornada laboral para el almuerzo, acabar con las ofensivas requisas \u2013\u00a1c\u00f3mo ser\u00edan las tales requisas!\u2013 y el derecho a usar zapatos. Todo se gan\u00f3 a los cuatro meses. \u00bfSe imaginan una huelga en la Colombia de 1920, librada por mujeres y dirigida por una mujer joven, que durara cuatro meses y que se coronara con la victoria? \u00bfC\u00f3mo acertaron a resistir ciento veinte d\u00edas? Pues s\u00ed, existi\u00f3, y no es s\u00f3lo poes\u00eda por lo bello del acontecimiento sino que fue real y contundente.<\/p>\n<p>En la actualidad, a veces olvidamos lo que han costado nuestros derechos. Creemos que por ir a una marcha el Primero de Mayo o participar en una jornada de protesta ya hicimos suficiente y ya cumplimos con nuestra cuota de movilizaci\u00f3n. Pues no. Si perdemos de vista que el enemigo sigue vivo, que est\u00e1 latente y nos sigue golpeando, seremos derrotadas. Ese enemigo contra el que otrora lucharon las generaciones anteriores est\u00e1 ah\u00ed queri\u00e9ndonos conculcar lo poco que tenemos.<\/p>\n<p>Mujeres, pong\u00e1monos de acuerdo en que s\u00f3lo si el pa\u00eds avanza, avanzaremos nosotras, s\u00f3lo si hay progreso nacional, conquistaremos derechos laborales dignos, s\u00f3lo si hay avance social, lograremos el reconocimiento pleno de nuestros derechos ciudadanos, pol\u00edticos, sexuales y reproductivos. De lo contrario, seguiremos siendo una naci\u00f3n atrasada y una neocolonia de Estados Unidos, con una econom\u00eda semifeudal, con todo su rezago cultural, y la herencia patriarcal, tan arraigada en nuestra sociedad, ser\u00e1 mucho m\u00e1s dif\u00edcil de erradicar.<\/p>\n<p>Miremos hacia delante, emulemos a las Mar\u00eda Cano, a las Betsab\u00e9 Espinal y a las miles de mujeres que con sus luchas nos legaron un mundo menos hostil. Impregn\u00e9monos de su temple, de su energ\u00eda, de su coraje, de su alegr\u00eda, recojamos las banderas que ellas enarbolaron y las que nos impone el momento y, sin desestimar el debate, tan necesario siempre en todos los procesos reivindicativos, cumplamos con la historia, miremos hacia delante siempre, porque esta lucha por los derechos de las mujeres es imparable y porque sabemos que nos asiste la raz\u00f3n. Protejamos el legado de las luchas pasadas, asumamos las reivindicaciones actuales y prepar\u00e9monos con sororidad para las batallas venideras, junt\u00e9monos con el conjunto de la sociedad y luchemos por un mundo en donde la dignidad se vuelva costumbre, donde la tierra ser\u00e1 el para\u00edso bello de la humanidad. La lucha contin\u00faa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mar\u00eda Antonieta Cano, Bogot\u00e1, marzo 8 de 2022 Mi pap\u00e1 me regal\u00f3 un libro el a\u00f1o pasado en navidad. Lo hab\u00eda le\u00eddo y estaba seguro de que me iba a gustar. Lo recib\u00ed entusiasmada, con la expectativa que me despierta siempre un nuevo libro, pero adem\u00e1s porque la autora es mujer, \u00c1ngela Becerra, y tambi\u00e9n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":17076,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[102,104,97,109],"tags":[],"class_list":["post-19496","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-economia","category-historia","category-imperialismo-y-neoliberalismo","category-sindical"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/moir.com.co\/web\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Betsabe%CC%81Espinal.jpeg?fit=300%2C168&ssl=1","jetpack-related-posts":[{"id":17075,"url":"https:\/\/moir.com.co\/web\/betsabe-espinal-mujer-valiente-y-luchadora-pionera-en-la-defensa-de-los-derechos-laborales-en-colombia\/","url_meta":{"origin":19496,"position":0},"title":"Betsab\u00e9 Espinal, mujer valiente y luchadora: pionera en la defensa de los derechos laborales en Colombia","author":"admin","date":"marzo 8, 2019","format":false,"excerpt":"Cindy Borrero. Historiadora de la Universidad de Antioquia. Marzo 7 de 2019 Hace 99 a\u00f1os, un 4 de Marzo de 1920, un grupo de trabajadoras triunfaron en una de las primeras huelgas textileras en Colombia. Un pa\u00eds que ha sido atravesado por la injusticia laboral y los abusos contra el\u2026","rel":"","context":"En \u00abEconom\u00eda\u00bb","block_context":{"text":"Econom\u00eda","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/category\/temas\/economia\/"},"img":{"alt_text":"","src":"","width":0,"height":0},"classes":[]},{"id":4982,"url":"https:\/\/moir.com.co\/web\/a-espinal\/","url_meta":{"origin":19496,"position":1},"title":"A Espinal","author":"admin","date":"noviembre 6, 2010","format":false,"excerpt":"Querida y en ocasiones querida, Betsab\u00e9. De usted se han dicho cosas a favor y en contra, a fin de cuentas en 1902 y en la f\u00e1brica de tejidos de Bello, se hablaba con cuidado de cualquier mujer contestona. Y usted s\u00ed que contest\u00f3 (hoy se dir\u00eda que fue una\u2026","rel":"","context":"En \u00abRevista de Prensa\u00bb","block_context":{"text":"Revista de Prensa","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/category\/prensa\/revista-de-prensa\/"},"img":{"alt_text":"","src":"","width":0,"height":0},"classes":[]},{"id":18427,"url":"https:\/\/moir.com.co\/web\/betsabe-espinal-la-paisa-detras-de-la-primera-huelga-en-colombia\/","url_meta":{"origin":19496,"position":2},"title":"Betsab\u00e9 Espinal, la paisa detr\u00e1s de la primera huelga en Colombia","author":"admin","date":"febrero 10, 2020","format":false,"excerpt":"Jos\u00e9 Guillermo Palacio, www.elcolombiano.com, Medell\u00edn, febrero 10 de 2020 Cuando el hijo de la choza, don\u00a0Marco Fidel Su\u00e1rez,\u00a0fue presidente de Colombia (1918-1921) en su natal Bello, una mujer descalza, de quien parece haberse borrado toda huella, enfrent\u00f3 y dobleg\u00f3 al capitalismo industrial naciente en el pa\u00eds y las normas de\u2026","rel":"","context":"En \u00abEconom\u00eda\u00bb","block_context":{"text":"Econom\u00eda","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/category\/temas\/economia\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/moir.com.co\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/BetsabeEspinal.Bello_.jpg?fit=580%2C365&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/moir.com.co\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/BetsabeEspinal.Bello_.jpg?fit=580%2C365&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/moir.com.co\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/BetsabeEspinal.Bello_.jpg?fit=580%2C365&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x"},"classes":[]},{"id":9097,"url":"https:\/\/moir.com.co\/web\/en-conmemoracion-a-la-primera-huelga-de-mujeres\/","url_meta":{"origin":19496,"position":3},"title":"En conmemoraci\u00f3n a la primera huelga de mujeres","author":"admin","date":"febrero 15, 2015","format":false,"excerpt":"En la ma\u00f1ana del 12 de febrero de 1920, las obreras caminaron hasta la f\u00e1brica de tejidos de Bello a irrumpir su cotidiana labor para iniciar lo que ser\u00eda la primera huelga dirigida por mujeres. Su accionar sumiso adiestrado por el patronato rompi\u00f3 su silencio para denunciar las oprobiosas condiciones\u2026","rel":"","context":"En \u00abTemas\u00bb","block_context":{"text":"Temas","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/category\/temas\/"},"img":{"alt_text":"","src":"","width":0,"height":0},"classes":[]},{"id":19385,"url":"https:\/\/moir.com.co\/web\/la-lucha-de-las-mujeres-en-la-historia-de-las-sociedades\/","url_meta":{"origin":19496,"position":4},"title":"La lucha de las mujeres en la historia de las sociedades","author":"admin","date":"diciembre 6, 2021","format":false,"excerpt":"Mar\u00eda Antonieta Cano, Bogot\u00e1, diciembre 3 de 2021 La mujer en las comunidades primitivas\u00a0 La opresi\u00f3n de la mujer es el resultado de un hecho social e hist\u00f3rico, no siempre fue as\u00ed, durante millones de a\u00f1os la humanidad vivi\u00f3 en una sociedad igualitaria donde la cooperaci\u00f3n y la solidaridad eran\u2026","rel":"","context":"En \u00abEconom\u00eda\u00bb","block_context":{"text":"Econom\u00eda","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/category\/temas\/economia\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/moir.com.co\/web\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Mujeresdiacontraviolencia.jpeg.jpeg?fit=1200%2C800&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/moir.com.co\/web\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Mujeresdiacontraviolencia.jpeg.jpeg?fit=1200%2C800&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/moir.com.co\/web\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Mujeresdiacontraviolencia.jpeg.jpeg?fit=1200%2C800&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/moir.com.co\/web\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Mujeresdiacontraviolencia.jpeg.jpeg?fit=1200%2C800&ssl=1&resize=700%2C400 2x, https:\/\/i0.wp.com\/moir.com.co\/web\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Mujeresdiacontraviolencia.jpeg.jpeg?fit=1200%2C800&ssl=1&resize=1050%2C600 3x"},"classes":[]},{"id":22494,"url":"https:\/\/moir.com.co\/web\/la-lucha-de-las-mujeres-en-la-historia-de-las-sociedades%ef%bf%bc\/","url_meta":{"origin":19496,"position":5},"title":"La lucha de las mujeres en la historia de las sociedades\ufffc","author":"admin","date":"agosto 5, 2022","format":false,"excerpt":"La lucha de las mujeres en la historia de las sociedades Compartir publicaci\u00f3n Mar\u00eda Antonieta Cano, Bogot\u00e1, noviembre de 2021La mujer en las comunidades primitivas\u00a0La opresi\u00f3n de la mujer es el resultado de un hecho social e hist\u00f3rico, no siempre fue as\u00ed, durante millones de a\u00f1os la humanidad vivi\u00f3 en\u2026","rel":"","context":"En \u00abEducaci\u00f3n\u00bb","block_context":{"text":"Educaci\u00f3n","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/category\/temas\/educacion\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/moir.com.co\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/MariaAntonietaCanoNoAlternancia.jpg?fit=960%2C960&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/moir.com.co\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/MariaAntonietaCanoNoAlternancia.jpg?fit=960%2C960&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/moir.com.co\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/MariaAntonietaCanoNoAlternancia.jpg?fit=960%2C960&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/moir.com.co\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/MariaAntonietaCanoNoAlternancia.jpg?fit=960%2C960&ssl=1&resize=700%2C400 2x"},"classes":[]}],"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19496","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19496"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19496\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19501,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19496\/revisions\/19501"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17076"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19496"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19496"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19496"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}