{"id":19074,"date":"2021-03-18T17:04:06","date_gmt":"2021-03-18T17:04:06","guid":{"rendered":"https:\/\/moir.org.co\/web\/?p=19074"},"modified":"2021-03-18T17:04:06","modified_gmt":"2021-03-18T17:04:06","slug":"cronica-de-viaje-ii-new-orleans-ciudad-de-cementerios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/cronica-de-viaje-ii-new-orleans-ciudad-de-cementerios\/","title":{"rendered":"Cr\u00f3nica de viaje II. New Orleans: ciudad de cementerios"},"content":{"rendered":"<p><strong>Libardo G\u00f3mez S\u00e1nchez, Neiva, marzo 19 de 2021<\/strong><\/p>\n<p>Valledupar es un referente inevitable del Vallenato, de igual forma New Orleans lo es del Jazz y el Blue. L\u00e1nguidos acordes que evocan el sufrimiento y revelan las creencias a que se aferraban los esclavos en las plantaciones de algod\u00f3n para sobrevivir. La trompeta y el saxo acompasados en la tersa compa\u00f1\u00eda del piano despliegan una fuerza que pareciera salir de la recia contextura del negro africano, la estridencia de los metales es un grito que clama libertad. Distante de los centros de poder, de Washington y New York, la cultura daba rienda suelta a su creatividad para luego abordarlas en sus glamorosos salones y clubs de gala.<\/p>\n<p>Las m\u00e1scaras, que se aprecian en los escaparates de las tiendas del barrio Franc\u00e9s, ocultan el rostro de los arlequines que se integran a las coloridas comparsas; estas esperan impacientes la celebraci\u00f3n del Mardi Gras, festival con desfile por las calles que avistan los curiosos espectadores desde los palcos de las edificaciones de origen galo y espa\u00f1ol que sucesivamente se instalaron en el pret\u00e9rito de la ciudad.<\/p>\n<p>El acceso a la Bourbon Street, por la Canal est\u00e1 plagada de personas atrapadas por el vicio, el comercio de psicotr\u00f3picos es muy activo y se refleja en la ajada apariencia de sus consumidores; la puerta de entrada a lo que podr\u00edamos llamar zona rosa no ofrece positivos augurios.<\/p>\n<p>El caribe tambi\u00e9n dej\u00f3 su huella, creencias y ritos tra\u00eddos desde el continente negro, tamizaron su propia expresi\u00f3n en el Hait\u00ed libertario y concurrieron por el Atl\u00e1ntico a las costas del Estado de Luisiana, amuletos y brebajes m\u00e1gicos en el comercio de bazares, dan fe de esta vor\u00e1gine.<\/p>\n<p>La miserable vida de los esclavos que dormita en el fondo de la m\u00fasica inspir\u00f3 tonalidades que a\u00fan vibran al amparo de la marginalidad y el racismo. La ciudad est\u00e1 en silencio, repentinamente una nube de cuervos que salta de un \u00e1rbol a otro lo desgarra, el cielo se torna oscuro y la profusi\u00f3n de estruendosos graznidos provoca un ambiente siniestro; parece la escenograf\u00eda de una de las tramas de Hitchcock.<\/p>\n<p>En el pasado mediante la violencia se arranc\u00f3 de sus tierras a los negros del \u00c1frica para condenarlos a la esclavitud en tierras americanas, hoy se arroja a las personas a la indigencia a trav\u00e9s de la expropiaci\u00f3n capitalista, los despidos, la ruina de los peque\u00f1os negocios y los agricultores de familia, los peque\u00f1os inversionistas despojados de sus ahorros con maniobras especulativas en bolsa y la concentraci\u00f3n del capital en el 1% m\u00e1s rico.<\/p>\n<p>Desde la altura la vista del r\u00edo Mississippi es espectacular, una ancha serpiente que arropa el costado este de la ciudad. Las melod\u00edas cargadas del sentimiento se escurrieron como polizontes en los barcos que lo navegan y esparcieron su sentida melancol\u00eda en los puertos y m\u00e1s tarde en tierra firme. La rivera tachonada de decenas de embarcaciones que transitan por su cauce evidencia el flujo de comercio que moviliza el puerto y explica las aventuras de dos atrevidos j\u00f3venes que nos narrara la pluma de Mark Twain, localizadas en un tramo del r\u00edo en el Estado de Misuri. A falta de turistas, el buque a vapor Natchez que desde 1929 deleita a los visitantes con un crucero movido por paletas, atraca inm\u00f3vil su estructura.<\/p>\n<p>En las aceras de concreto que peina una brisa g\u00e9lida de invierno, rauda sacude al transe\u00fante como inerme mu\u00f1eco de paja, no escapa a su intensidad aquellos acurrucados, envueltos en montones de trapos, que procuran ocultar sus cuerpos \u00a0en las esquinas o los rebordes que los grandes edificios en su estructura permite; tiritan de fr\u00edo o tal vez , como una secuela de la abstinencia temporal del t\u00f3xico que consumen, j\u00f3venes rubios y mulatos que rememoran las calles pobres de las urbes latinoamericanas.<\/p>\n<p>Las orquestas, los m\u00fasicos en las calles han sido sustituidos por ni\u00f1as afroamericanas que armadas de varillas de madera golpean sin descanso canecas pl\u00e1sticas que cargaron veneno, en procura de una moneda del turista caritativo.<\/p>\n<p>El recorrido en las cuatro rutas del Streetcar Route, un tranv\u00eda p\u00fablico es irremplazable, sus vagones a paso lento transitan en medio del\u00a0\u00a0 Garden District a trav\u00e9s de la St. Charles Ave., arquitectura francesa a lado y lado de la v\u00eda; hermosas edificaciones de diversos tama\u00f1os que registran el paso de otras culturas en tiempos de la colonia, es el sector de la opulencia, de mejores \u00e9pocas.<\/p>\n<p>El formidable golpe del Katrina contin\u00faa latente, la pandemia del Covid y el invierno opacan el brillo de una ciudad reconocida por la alegr\u00eda.<\/p>\n<p>Las gu\u00edas para turistas que se encuentra en los hoteles y comercios, sugieren la ruta a una zona de cementerios situados en direcci\u00f3n del moderno aeropuerto, mausoleos con relativa ostentaci\u00f3n de personajes del pasado; debemos decir con cierta desaz\u00f3n que, en el 2021, de alguna manera la ciudad que vimos se asemeja a un gran camposanto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Libardo G\u00f3mez S\u00e1nchez, Neiva, marzo 19 de 2021 Valledupar es un referente inevitable del Vallenato, de igual forma New Orleans lo es del Jazz y el Blue. 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