{"id":1860,"date":"2007-02-20T15:22:56","date_gmt":"2007-02-20T15:22:56","guid":{"rendered":"https:\/\/moir.org.co\/web\/agro-ingreso-inseguro\/"},"modified":"2007-02-20T15:22:56","modified_gmt":"2007-02-20T15:22:56","slug":"agro-ingreso-inseguro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/agro-ingreso-inseguro\/","title":{"rendered":"AGRO, INGRESO INSEGURO"},"content":{"rendered":"<p>Ponencia sobre situaci\u00f3n agropecuaria en Colombia, presentada al I Encuentro Nacional de J\u00f3venes del Polo Democr\u00e1tico Alternativo \u2013 PDA. Bogot\u00e1, 28 y 29 de noviembre de 2006.<\/p>\n<p>En medio de millones de mercanc\u00edas que invaden el mundo, suele olvidarse un hecho inmodificable de enorme trascendencia: sin importar cuantos computadores, autom\u00f3viles, televisores y dem\u00e1s objetos se disfruten, los seres humanos deben comer tres veces al d\u00eda, so pena de perecer. Y esos alimentos, incluidos los que parecen sint\u00e9ticos y saben a pl\u00e1stico, son productos agropecuarios que tienen origen en el trabajo de la tierra.<br \/>\nJorge E. Robledo. El Nuevo D\u00eda, 10 de marzo de 1997<\/p>\n<p>Actualmente asistimos al m\u00e1s execrable espect\u00e1culo de rapi\u00f1a de las reum\u00e1ticas econom\u00edas de los pa\u00edses \u201cen v\u00eda de desarrollo\u201d por parte del poderoso capital financiero. La historia reciente de la humanidad nos ha mostrado que la ruina de millones de productores urbanos y rurales en todo el mundo no es una consecuencia impensada de las orientaciones neoliberales, sino su principal prop\u00f3sito. <\/p>\n<p>La debacle de naciones enteras que por razones distintas a su voluntad  someten su soberan\u00eda a los intereses de las multinacionales, se generaliza por todo el globo; la injerencia de las superpotencias, especialmente de Estados Unidos, en la vida econ\u00f3mica, pol\u00edtica y militar de pa\u00edses de todas las latitudes, es muestra de la rigidez y tozudez ideol\u00f3gica y de las intenciones imperialistas de quienes tienen hoy la sart\u00e9n por el mango en el concierto mundial. La idea de crear y fortalecer mercados globales est\u00e1 sujeta a la consolidaci\u00f3n de capitales de car\u00e1cter monop\u00f3lico y transnacional y presupone el desaparecimiento de todas las formas econ\u00f3micas no monopolistas, bien sean empresariales y, naturalmente campesinas. <\/p>\n<p>En Colombia, el problema de la dominaci\u00f3n extranjera consiste en el saqueo de nuestros recursos naturales y materias primas, en la toma del mercado nacional por los monopolios extranjeros; en las inversiones del capital financiero internacional que asegura jugosos beneficios a costa del trabajo nacional. Manifestaci\u00f3n de este dominio y control de nuestra econom\u00eda, son las relaciones comerciales, laborales, ambientales, militares, culturales y de todo tipo que se pretenden imponer con la aprobaci\u00f3n del Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos, que sacrifica la soberan\u00eda, frena a\u00fan m\u00e1s el desarrollo industrial nacional, aumenta los despidos sin tasa ni medida en los sectores p\u00fablico y privado, promueve el end\u00e9mico y doloroso espect\u00e1culo de las bautizadas ocupaciones informales y el establecimiento de las tenebrosas maquilas, suprime las reivindicaciones laborales, subasta los bienes p\u00fablicos en franco detrimento del patrimonio nacional, permite el apoderamiento de recursos, servicios, y sectores estrat\u00e9gicos del Estado por parte de los monopolios extranjeros, quiebra la producci\u00f3n agraria e industrial perdiendo la soberan\u00eda alimentaria e incrementando el atraso en las relaciones de producci\u00f3n y las econom\u00edas agrarias.<\/p>\n<p>En las postrimer\u00edas de los noventa, con arrojo y valent\u00eda, los neoliberales criollos iniciar\u00e1n su artificio que m\u00e1s adelante desencadenar\u00e1 en la hecatombe neoliberal. Los que preparaban la celada desde el gobierno de Barco, los renovados ap\u00e1tridas comandados por un pol\u00edtico de tercera rescatado del eje cafetero que aseguraba el vasallaje al gobierno norteamericano con toda clase de falacias que soportaban la apertura, la oligarqu\u00eda nacional y el gobierno gringo, montaron lo que ser\u00e1 el nuevo modelo econ\u00f3mico neoliberal, sentando el m\u00e1s duro golpe al sector agropecuario colombiano. <\/p>\n<p>Una de las grandes falacias sobre las que se mont\u00f3 la apertura consisti\u00f3 en se\u00f1alar que el agro nacional estaba excesivamente protegido y que si no se hab\u00eda desarrollado m\u00e1s era porque los empresarios y los campesinos hab\u00edan abusado del llamado \u201cpaternalismo\u201d estatal. Pero\u2026.tambi\u00e9n era cierto que si bien el sector no funcionaba como deb\u00eda, de \u00e9l derivaban su sustento campesinos, ind\u00edgenas, jornaleros y empresarios, quienes, adem\u00e1s, le hac\u00edan aportes significativos al desarrollo del pa\u00eds. (Jorge E. Robledo. Neoliberalismo y desastre agropecuario. 30 de noviembre de 1999).<\/p>\n<p>Lo primero fue la eliminaci\u00f3n de precios internos de sustentaci\u00f3n, para todos los productos, a partir de entonces dichos precios fueron fijados por el valor de las respectivas cotizaciones internacionales. Ello influy\u00f3 tanto en los cereales y las oleaginosas como en el caf\u00e9 y el banano, entre otros. Solamente se exceptu\u00f3 el az\u00facar. Debido a eso,  entre 1990 y 1996, los ingresos de los agricultores cayeron en m\u00e1s de 20% para casi todos los sectores. El precio del kilo de ganado en pie dur\u00f3 congelado dos a\u00f1os seguidos y en arroz no se report\u00f3 incremento real alguno. (Aurelio Su\u00e1rez. \u201cEl sector agropecuario colombiano frente al TLC con Estados Unidos\u201d p. 22, agosto de 2006).<\/p>\n<p>Luego se proscribi\u00f3 cualquier tipo de protecci\u00f3n, respaldo o subsidio que sirviera como apoyo del Estado a los productores, se eliminaron los est\u00edmulos a las exportaciones, la garant\u00eda de compra de cosechas, el apoyo a la compra de fertilizantes e insumos, se sustituy\u00f3 el inicuo cr\u00e9dito de fomento agropecuario por el cr\u00e9dito comercial al liquidar la caja agraria, desaparecieron las instituciones creadas a\u00f1os atr\u00e1s para fomento y el desarrollo del sector. Los m\u00e1s perjudicados por estas decisiones fueron los campesinos.<\/p>\n<p>Una vez se hizo el ejercicio de comparar c\u00f3mo se produc\u00eda en el agro de Colombia y en el de Estados Unidos, por ejemplo, qued\u00f3 claro que la capacidad nacional de competencia de los colombianos era bastante menor, y no solo porque los subsidios de esa potencia a su sector agropecuario sumaban unos 80 mil millones de d\u00f3lares al a\u00f1o. Cuando la apertura empez\u00f3, toda la producci\u00f3n se hac\u00eda all\u00e1 con equipos de significativo poder y, con frecuencia, por aut\u00e9nticos monopolios que controlaban capitales e inversiones inmensas, porque no exist\u00eda la producci\u00f3n campesina, entendida \u00e9sta como la que hacen quienes carecen de manera absoluta de un capital o lo tienen de muy escaso monto y deben entonces laborar con sus manos y las de su familias, sin contratar mano de obra asalariada o en muy poca cantidad, y sin el empleo de maquinarias que les aumenten la productividad de su trabajo. <\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se se\u00f1al\u00f3 que los precios de sustentaci\u00f3n norteamericanos eran tan efectivos que hasta hab\u00edan permitido garantizarles el ingreso a los agricultores para que no sembraran o pagarles, por cuenta del Estado, el sacrificio de millares de vacunos y el derrame de millones de litros de leche, para impedir superproducciones consideradas indeseables. <\/p>\n<p>Eran tan notorias las diferencias en las tasas de inter\u00e9s de los cr\u00e9ditos, que no es del todo exagerado decir que all\u00e1 los productores pagaban por el dinero en un a\u00f1o lo que aqu\u00ed se les cobraba en un mes, con esos intereses menores expres\u00e1ndose tambi\u00e9n en las cartas de cr\u00e9dito utilizadas por los intermediarios de otros pa\u00edses que compraban sus exportaciones, negocios que sol\u00edan ser impuestos a los pa\u00edses atrasados con la complicidad de los organismos financieros internacionales. <\/p>\n<p>En tanto aqu\u00ed el riego apenas respaldaba una porci\u00f3n peque\u00f1a del \u00e1rea sembrada, all\u00e1 era pr\u00e1cticamente omnipresente, gracias a que desde la d\u00e9cada de 1930 el Estado hab\u00eda hecho por su cuenta grandes inversiones en represas y canales. Mientras en esas tierras los fletes se abarataban por el com\u00fan empleo de r\u00edos y ferrocarriles como sistemas de comunicaci\u00f3n, en \u00e9stas casi todo se cargaba por carretera, el sistema de transporte m\u00e1s costoso que existe despu\u00e9s del a\u00e9reo. <\/p>\n<p>En tanto all\u00e1 exist\u00eda una formidable red de universidades p\u00fablicas gratuitas y multitud de centros de investigaci\u00f3n financiados por el gobierno, que pon\u00edan a disposici\u00f3n de los productores especialistas por montones y casi que a diario semillas mejoradas y avanzados recursos para controlar las plagas, aqu\u00ed apenas hab\u00eda unas pocas facultades de agronom\u00eda y veterinaria signadas por la escasez de recursos, y los institutos de investigaci\u00f3n, mal dotados y financiados, eran la excepci\u00f3n y no la norma, a pesar de que en los pa\u00edses de las zonas templadas los g\u00e9lidos inviernos se encargan de hacer fuertes controles fitosanitarios cada a\u00f1o, mientras que en las regiones tropicales las plagas se reproducen y mutan con extraordinaria rapidez, realidad que genera diferencias naturales enormes y de grandes consecuencias a la hora de competir. <\/p>\n<p>Para completar el cuadro de las desemejanzas, all\u00e1 solo se produc\u00eda en tierras planas y aqu\u00ed buena parte de la agricultura y la ganader\u00eda se hac\u00eda en las monta\u00f1as, donde ni siquiera era posible beneficiarse de muchas de las posibilidades que ofrece el empleo de la rueda. En resumen, a cada agricultor y ganadero norteamericano lo llevaban de la mano el Estado y la capacidad nacional de competencia que los gobiernos hab\u00edan creado y manten\u00edan, cuando en Colombia ocurr\u00eda todo lo contrario. (Jorge E. Robledo. Neoliberalismo y desastre agropecuario. 30 de noviembre de 1999).<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, un balance del sector agropecuario colombiano en los \u00faltimos a\u00f1os arroja resultados similares a los que han venido caracteriz\u00e1ndolo a trav\u00e9s de la historia, y agravados de manera especial desde la imposici\u00f3n de la apertura. Con relaci\u00f3n al cr\u00e9dito, aunque el grupo de los peque\u00f1os propietarios es de 70% del total, nunca ha recibido m\u00e1s de 10% del monto colocado. Los costos principales siguen siendo los paquetes tecnol\u00f3gicos de agroqu\u00edmicos y las semillas certificadas, compensados necesariamente con una baja remuneraci\u00f3n para la mano de obra. La superficie cosechada en los \u00faltimos cinco a\u00f1os no ha crecido m\u00e1s de 10% y el empleo rural es casi el mismo desde 1990.<\/p>\n<p>En el a\u00f1o 2002 las importaciones superaron los seis millones de toneladas, llegando a valer algo m\u00e1s de 2.000 millones de d\u00f3lares. Para 2004, los bienes primarios y los procesados llegaron a 10 millones de toneladas. La poca protecci\u00f3n aduanera,\u2026vale 1.400 millones de d\u00f3lares, tan solo el 15% del valor total de la producci\u00f3n agropecuaria, mientras en Estados Unidos el apoyo estatal es casi igual a la mitad del valor de los ingresos de los productores. La tierra utilizada en pastos dobla la cantidad de la que tiene vocaci\u00f3n para ese fin y es diez veces superior a la ocupada en cultivos, la cual es, a su vez, casi la misma que se destinaba para es objetivo hace 30 a\u00f1os. <\/p>\n<p>La desigualdad en la distribuci\u00f3n de la tierra se ha agrandado y se registra que los propietarios de m\u00e1s de mil hect\u00e1reas, que son menos de uno de cada cien, tienen m\u00e1s de 60 de cada 100 hect\u00e1reas. La tendencia de especializaci\u00f3n en ganader\u00eda y productos tropicales se ha fortalecido, y la pobreza, la violencia y el desplazamiento rural hacia las ciudades no decrecen.<\/p>\n<p>Las transformaciones de los \u00faltimos veinte a\u00f1os han reforzado las condiciones de atraso hist\u00f3rico del campo colombiano y han desmontado muchos de los flacos avances que se dieron en algunas circunstancias. Es la consecuencia l\u00f3gica de adecuar el agro colombiano a los intereses de cada momento de las potencias econ\u00f3micas, principalmente de Estados Unidos, y de un inicuo r\u00e9gimen de distribuci\u00f3n de la tierra que ha predominado y que se agrava m\u00e1s con el paso del tiempo y el despojo y la ruina de peque\u00f1os y medianos productores y campesinos.<br \/>\nPara colmo de males, despu\u00e9s de casi de dos a\u00f1os, el gobierno colombiano y Estados Unidos cerraron la negociaci\u00f3n del TLC el pasado 22 de noviembre. Para la administraci\u00f3n de Uribe V\u00e9lez, el cierre significa la aceptaci\u00f3n de todas las exigencias norteamericanas. La famosa estrategia negociadora colombiana que buscaba un tratamiento especial, que pretend\u00eda hacer valer su car\u00e1cter de aliado estrat\u00e9gico de Washington y que hab\u00eda anunciado que defender\u00eda el agro y las sensibilidades productivas del pa\u00eds, fue un estruendoso fracaso. Los anuncios hechos durante todo el proceso de que no le serv\u00eda a Colombia un acuerdo como el firmado con Centroam\u00e9rica o Chile, pues el gobierno ten\u00eda el objetivo de que Colombia fuera ganadora neta, fueron desmentidos por los hechos. La verdad es que el gobierno firm\u00f3 todo lo que Estados Unidos le propuso.<br \/>\nLa afirmaci\u00f3n de que vamos a conquistar el mercado de Estados Unidos es una mentira. Todos los estudios realizados previamente, mostraban que aumentaran m\u00e1s las importaciones que las exportaciones, que Colombia quedar\u00e1 sujeta a los vaivenes de las finanzas internacionales sin mayor capacidad de control de su propia econom\u00eda, que habr\u00e1 una reducci\u00f3n en los ingresos del Estado y que el aumento en las exportaciones no tendr\u00eda mayores repercusiones, pues ni existe la oferta exportable ni los Estados Unidos eliminar\u00e1n la protecci\u00f3n de su econom\u00eda ni sus subsidios a la producci\u00f3n agr\u00edcola.<br \/>\nA pesar de eso y basado en argumentos puramente ideol\u00f3gicos que simplemente reflejan la obstinada fe en los dogmas neoliberales, el gobierno est\u00e1 embarcando al pa\u00eds en la peor subyugaci\u00f3n for\u00e1nea desde los tiempos de la Colonia.<br \/>\nEstados Unidos es el ganador del TLC y podr\u00e1 exportar sus excedentes, controlar la econom\u00eda colombiana, explotar la mano de obra barata de la poblaci\u00f3n y apoderarse de sus recursos naturales, incluyendo la biodiversidad, el agua y los conocimientos ancestrales.<br \/>\nEsta entrega del mercado nacional viola el art\u00edculo 65 de la Constituci\u00f3n que impide la desprotecci\u00f3n de la producci\u00f3n de alimentos, socava la soberan\u00eda y aumenta la dependencia alimentaria del   pa\u00eds. (Apartes del art\u00edculo \u201centrega total\u201d, publicado  esta semana en www.moircolombia.org).<\/p>\n<p>El TLC es una carga mayor para un sector que nunca supero altos grados e atraso y que ha retrocedido como consecuencia de la apertura. El TLC sumir\u00e1 al agro colombiano en el caos, los males sociales empeorar\u00e1n, la desigual distribuci\u00f3n de la tierra prevalecer\u00e1, y se fortificar\u00e1n las tendencias a la \u201cganaderizaci\u00f3n\u201d y a la siembra de productos tropicales hacia los cuales se nos quiere dedicar exclusivamente. Tienen sobradas razones quienes argumentan, y el cap\u00edtulo de comercio agr\u00edcola da evidencia suficiente al respecto, que en estas condiciones la firma del TLC es un acto de traici\u00f3n a la patria. Si a este estrago se le a\u00f1aden los que le causan los otros cap\u00edtulos a la producci\u00f3n rural nacional y a que lo pactado no solamente no cuenta con el consenso de todos de todos los pa\u00edses del mundo sino que adem\u00e1s ha sido motivo de sanciones y de rechazo general, Colombia est\u00e1 ante uno de los actos m\u00e1s deshonrosos de su historia pues el TLC reitera el control de Estados Unidos sobre la pol\u00edtica av\u00edcola colombiana. (Aurelio Su\u00e1rez. \u201cEl sector agropecuario colombiano frente al TLC con Estados Unidos\u201d p. 49, agosto de 2006).<br \/>\nLa resistencia no ha concluido; simplemente entra a una nueva etapa. Al lado de la imprescindible y obligatoria movilizaci\u00f3n popular, debemos exigir a los candidatos al Congreso y a la presidencia que expresen en forma clara su oposici\u00f3n al Tratado, presionar al Parlamento para que no lo apruebe y llevar a la Corte Constitucional la explicaci\u00f3n de sus efectos perversos sobre el pa\u00eds. Contamos con la ventaja de que la opini\u00f3n est\u00e1 mayoritariamente en contra del mismo y hay una decisi\u00f3n un\u00e1nime del movimiento popular que se acrecentar\u00e1 con el aporte de los hoy claramente damnificados en todos los rincones del pa\u00eds.<br \/>\nA los colombianos de finales del siglo XX la historia nos impuso una dura prueba: la de ser capaces de dejarle una patria mejor a nuestros descendientes, principal deber de un ser humano en su paso por la tierra, o ser inferiores a ella y, a\u00fan peor, ni siquiera intentarlo. La actividad de la inteligencia, que le otorga la raz\u00f3n a los patriotas que luchamos en defensa del cabal ejercicio de la soberan\u00eda nacional, el requisito indispensable del desarrollo del pa\u00eds, y el reconocido valor del pueblo colombiano autorizan a pensar que no todo est\u00e1 perdido y que la victoria ser\u00e1 nuestra. Hagamos votos porque con nuestros esfuerzos as\u00ed sea. (Jorge E. Robledo. Neoliberalismo y desastre agropecuario. 30 de noviembre de 1999).<\/p>\n<p>Finalmente, presentamos los siete puntos que durante m\u00e1s de una d\u00e9cada se han convertido en el eje de nuestra lucha en defensa del campo colombiano y que permitir\u00e1n el desarrollo de las fuerzas productivas y consigo el fortalecimiento de la econom\u00eda nacional:<\/p>\n<p>1.\tPor que cesen las pol\u00edticas que inducen la importaci\u00f3n de productos del agro que pueden producirse en Colombia y por que, en consecuencia con esto, se defina como m\u00e1xima prioridad garantizar la seguridad y el autoabastecimiento alimentario nacional, requisito indispensable para el desarrollo de cualquier pa\u00eds.<\/p>\n<p>2.\tPor precios de sustentaci\u00f3n remunerativos, estables y garantizados por el Estado.<\/p>\n<p>3.\tPor un efectivo control de los costos de los insumos agropecuarios, tarifas de los servicios p\u00fablicos, impuestos y dem\u00e1s costos de producci\u00f3n. Por que se suspenda inmediata e indefinidamente la estratificaci\u00f3n de los predios rurales.<\/p>\n<p>4.\tPor cr\u00e9ditos suficientes, oportunos y baratos.<\/p>\n<p>5.\tPor la condonaci\u00f3n total de las deudas del sector agropecuario, de forma que cesen los procesos judiciales, los embargos y los remates, y los productores vuelvan a ser sujetos de cr\u00e9dito.<\/p>\n<p>6.\tPor que el Estado mantenga y desarrolle su papel de protecci\u00f3n del sector agropecuario en las garant\u00edas de comercializaci\u00f3n, precios, cr\u00e9ditos investigaci\u00f3n, asistencia t\u00e9cnica, construcci\u00f3n de distritos de riego y dem\u00e1s labores que defiendan y estimulen las actividades del sector.<\/p>\n<p>7.\tPor los dem\u00e1s asuntos de inter\u00e9s particular de los sectores del agro o las regiones tendientes a impulsar el progreso del campo colombiano y la unidad entre sus productores, y en la especial exigencia de que el gobierno nacional cumpla de manera estricta los acuerdos que ha firmado, producto de la lucha, con agricultores y ganaderos.<\/p>\n<p>DECLARACI\u00d3N P\u00daBLICA SOBRE EL PROYECTO DE LEY GUBERNAMENTAL DE ESTATUTO DE DESARROLLO RURAL<br \/>\nPronunciamientos de Organizaciones Gremiales<br \/>\nBogot\u00e1, octubre 10 de 2006<br \/>\nLas organizaciones campesinas, ind\u00edgenas, afrocolombianas, agrarias, sociales, ambientales, populares, de mujeres y sindicales que suscribimos la presente declaraci\u00f3n:<br \/>\n1.\tDenunciamos los alcances regresivos y antidemocr\u00e1ticos del proyecto gubernamental de Ley de Desarrollo Rural que actualmente se debate en la Comisi\u00f3n V del Senado de la Rep\u00fablica bajo el n\u00famero 30S, por su car\u00e1cter antinacional, atentatorio de la soberan\u00eda y la seguridad alimentarias, los derechos de las comunidades campesinas, ind\u00edgenas y afrocolombianas, la producci\u00f3n nacional, la econom\u00eda campesina, las propiedades y posesiones de la poblaci\u00f3n desplazada, la biodiversidad, la diversidad cultural y \u00e9tnica, y entrega a\u00fan m\u00e1s el campo colombiano a las transnacionales.<br \/>\n2.\tRechazamos la intenci\u00f3n del gobierno nacional de impulsar y lograr la aprobaci\u00f3n de este proyecto en tiempo r\u00e9cord, sin la debida participaci\u00f3n de las comunidades rurales, directamente afectadas con su aplicaci\u00f3n; y adem\u00e1s, sin surtir el tr\u00e1mite obligatorio de Consulta previa a los pueblos ind\u00edgenas y comunidades afrocolombianas, previsto en el Convenio 169 de la OIT y en la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica<br \/>\n3.\tDenunciamos la manera antidemocr\u00e1tica e ilegal como la directiva de la Comisi\u00f3n V del Senado est\u00e1 dando curso a esta iniciativa gubernamental, sin permitir, de acuerdo con el reglamento del Congreso, la acumulaci\u00f3n del proyecto de ley 99S preparado por la Convergencia Campesina, Negra e Ind\u00edgena y otras organizaciones, presentado al Senado por el Polo Democr\u00e1tico Alternativo y que trata de la misma materia. Por tanto, exigimos a la directiva de la Comisi\u00f3n V del Senado proceder a la acumulaci\u00f3n de los dos proyectos.<br \/>\n4.\tAdvertimos que, con este Estatuto, en el marco del TLC, complementado con la Ley Forestal y la proyectada Ley de Aguas, el capital transnacional encontrar\u00e1 campo abonado para sus jugosos negocios, a costa del desplazamiento, el hambre y la miseria de cerca de doce millones de colombianos necesitados que a\u00fan pueblan el campo y del menoscabo del patrimonio ambiental y la diversidad cultural; as\u00ed, el agro colombiano quedar\u00eda definitivamente desprovisto de campesinos, ind\u00edgenas, negros y productores nacionales. Este es el verdadero \u201cinter\u00e9s estrat\u00e9gico\u201d invocado en las mencionadas propuestas gubernamentales.<br \/>\n5.\tInstamos a las organizaciones agrarias, populares, sociales y democr\u00e1ticas de todo el pa\u00eds, a manifestar su rechazo al proyecto de \u201cEstatuto de Desarrollo Rural\u201d y a preparar la movilizaci\u00f3n nacional para evitar que este esperpento se convierta en Ley de la Rep\u00fablica.<br \/>\n6.\tLlamamos a las organizaciones internacionales a solidarizarse con las comunidades rurales colombianas y a demandar del Estado, el respeto de sus derechos y dentro de ellos el de la participaci\u00f3n democr\u00e1tica, en asuntos vitales como el desarrollo rural, en cuyas discusiones no se convoca ni se escucha a sus voceros y representantes.<br \/>\n7.\tExigimos, por consiguiente, que el \u201cEstatuto de Desarrollo Rural\u201d sea archivado por ser altamente inconveniente a fundamentales intereses nacionales. A la vez seguiremos luchando por una Ley que verdaderamente sirva a la Naci\u00f3n, al Pueblo y al Agro Colombianos.<br \/>\nASOCIACI\u00d3N DE PEQUE\u00d1OS Y MEDIANOS CAFETEROS &#8211; APEMECAF\u00c9<br \/>\nASOCIACI\u00d3N NACIONAL DE USUARIOS CAMPESINOS UNIDAD Y RECONSTRUCCI\u00d3N \u2013 ANUC-UR<br \/>\nASOCIACI\u00d3N NACIONAL POR LA SALVACI\u00d3N AGROPECUARIA<br \/>\nUNIDAD CAFETERA<br \/>\nUNIDAD PANELERA<br \/>\nCENSAT-AGUA VIVA<br \/>\nCENTRO DE COOPERACI\u00d3N AL IND\u00cdGENA &#8211; CEC<br \/>\nCONFEDERACI\u00d3N EC\u00d3LOGO HUMANISTA GUERREROS DEL ARCO IRIS ECOIRIS<br \/>\nFEDERACI\u00d3N NACIONAL SINDICAL UNITARIA AGROPECUARIA \u2013 FENSUAGRO<br \/>\nFUNDACI\u00d3N HEMERA<br \/>\nFUNDACI\u00d3N ZIO A\u00b4I<br \/>\nINSTITUTO LATINOAMERICANO DE SERVICIOS LEGALES ALTERNATIVOS-ILSA<br \/>\nORGANIZACI\u00d3N NACIONAL INDIGENA DE COLOMBIA \u2013ONIC<br \/>\nORGANIZACI\u00d3N IND\u00cdGENA DE ANTIOQUIA &#8211; OIA<br \/>\nPROCESO DE COMUNIDADES NEGRAS EN COLOMBIA \u2013 PCN<br \/>\nSINDICATO NACIONAL DE TRABAJADORES DEL INCODER \u2013SINTRAINCODER\t<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ponencia sobre situaci\u00f3n agropecuaria en Colombia, presentada al I Encuentro Nacional de J\u00f3venes del Polo Democr\u00e1tico Alternativo \u2013 PDA. Bogot\u00e1, 28 y 29 de noviembre de 2006. 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