{"id":1820,"date":"2004-08-09T19:00:00","date_gmt":"2004-08-09T19:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/moir.org.co\/web\/una-posicion-consecuentemente-unitaria\/"},"modified":"2022-06-16T17:16:41","modified_gmt":"2022-06-16T17:16:41","slug":"una-posicion-consecuentemente-unitaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/una-posicion-consecuentemente-unitaria\/","title":{"rendered":"UNA POSICI\u00d3N CONSECUENTEMENTE UNITARIA"},"content":{"rendered":"<p>Tomado de TRIBUNA ROJA No. 16, septiembre 12 de 1975.<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES PRELIMINARES<\/p>\n<p>Compa\u00f1eros del Comit\u00e9 Ejecutivo Central del Partido Comunista de Colombia:<\/p>\n<p>En la \u00faltima reuni\u00f3n bilateral del MOIR y el Partido Comunista se pusieron sobre la mesa de trabajo dos problemas inquietantes: el porvenir de la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n y el porvenir de la unidad del movimiento sindical independiente. Ustedes indagaron nuestro concepto acerca de estos dos asuntos. Nosotros expresamos en dicha reuni\u00f3n la decisi\u00f3n de agotar los medios al alcance con el prop\u00f3sito de superar los escollos y salvar un proceso unitario que lleva ya tres a\u00f1os y que irrumpi\u00f3 en la escena pol\u00edtica del pa\u00eds anunci\u00e1ndose con los mejores augurios para las luchas revolucionarias del pueblo colombiano. No obstante, solicitamos entonces de ustedes un tiempo prudencial para dar una respuesta que englobara la situaci\u00f3n en su conjunto y al mismo tiempo comprendiera aquellos puntos que merecen examinarse y discutirse, teniendo en cuenta las contradicciones que a cada momento brotan entre el MOIR y el Partido Comunista, ahondando los antagonismos y debilitando la alianza.<\/p>\n<p>Hemos pensado que debido a la complejidad de las cuestiones a tratar y a la importancia que indudablemente tienen para la revoluci\u00f3n colombiana, bien val\u00eda la pena consignar por escrito nuestras opiniones. Como la direcci\u00f3n del Partido Comunista, a trav\u00e9s de sus \u00f3rganos de expresi\u00f3n, ha publicado sistem\u00e1ticamente sus particulares criterios alrededor de antiguas y recientes discrepancias con el MOIR y ha dado a conocer su propia versi\u00f3n de los acontecimientos, no nos queda m\u00e1s remedio que refrescar la memoria con un poco de historia, tocar viejos y nuevos temas, y hacerlo tambi\u00e9n p\u00fablicamente. En tal forma, con la presente carta abierta pretendemos cumplir ese cometido.<\/p>\n<p>En art\u00edculos de prensa y en documentos oficiales del Partido Comunista se ataca permanentemente al MOIR con acusaciones y comentarios de esta naturaleza \u201c&#8230;en 1973 el MOIR ingresa a la UNO despu\u00e9s de haberle dado muchas vueltas\u201d[1] \u201cCondenan todo contacto con la ANAPO por considerarla \u2018el peor obst\u00e1culo contrarrevolucionario\u2019. Pero al mismo tiempo, tienden puentes hacia ese partido\u201d[2]. \u201cLa Tercera Convenci\u00f3n de la UNO, replicando a quienes consideraban esta alianza como un mero acuerdo electoral, declar\u00f3 que \u2018ha surgido un frente de fuerzas revolucionarias y populares, con un programa de nueve puntos, cuyo objetivo final es abrirle el camino a Colombia hacia el socialismo\u2019 \u201d[3]. \u201c&#8230;en relaci\u00f3n con la unidad popular y concretamente con la UNO, el MOIR viene solicitando su \u2018radicalizaci\u00f3n\u2019. \u00bfQu\u00e9 entiende el MOIR por \u2018radicalizar a la UNO\u2019? Entiende que \u00e9sta se convierta en un \u2018basti\u00f3n inexpugnable\u2019 al cual s\u00f3lo tengan acceso \u2018los verdaderos revolucionarios\u2019 \u201d [4].<\/p>\n<p>De las citas extractadas, escogidas casi al azar de la copiosa literatura destinada por ustedes con m\u00e1s apremio que juicio a convencer a sus seguidores de que no es el MOIR sino el Partido Comunista quien posee la verdad verdadera en materia de uniones y desuniones, se desprende que lo que realmente est\u00e1 en controversia es la comprensi\u00f3n de todo el proceso unitario, desde cuando vio su luz primera hasta hoy, as\u00ed como la concepci\u00f3n misma del frente de liberaci\u00f3n nacional. Como se ve, la pol\u00e9mica se extiende al nacimiento de la UNO y a sus tropiezos iniciales, pasa por la funci\u00f3n que represent\u00f3 la ANAPO durante este periodo, o mejor, por la funci\u00f3n que no desempe\u00f1\u00f3, se detiene en las disquisiciones para definir a qu\u00e9 tipo de alianza corresponden los compromisos adquiridos y concluye en el tema de mayor actualidad: el rumbo y la din\u00e1mica que deben imprim\u00edrsele a la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n. Emprenderemos, por consiguiente, un recorrido por los m\u00e1s destacados episodios del proceso unitario, ci\u00f1\u00e9ndonos al m\u00e1ximo a su sucesi\u00f3n cronol\u00f3gica y documento en mano.<\/p>\n<p>Creemos que contribuir a esclarecer asuntos tan estrechamente vinculados a la lucha revolucionaria colombiana de los \u00faltimos a\u00f1os, podr\u00e1 contribuir a la vez a despejar los oscuros nubarrones que amenazan la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n, o al menos ayudar\u00e1 a que el debate ideol\u00f3gico y pol\u00edtico se limite fundamentalmente al an\u00e1lisis de la pr\u00e1ctica vivida y de los planteamientos esgrimidos por cada direcci\u00f3n en cada ocasi\u00f3n para justificar su conducta, y queden sin validez los intentos de empantanarlo todo en una reyerta de invenciones, intrigas y consejas. El peor servicio prestado a la unidad del pueblo es pretender ocultar los problemas o velar las diferencias cundo unas y otras se nos presentan como enormes y tentadores desaf\u00edos. El primer paso para vencer las dificultades es empezar reconoci\u00e9ndolas. Y \u201cal toro hay que cogerlo por los cachos\u201d.<\/p>\n<p>Dividiremos la jornada en dos grandes etapas: antes y despu\u00e9s de las elecciones del 21 de abril de 1974, en viejas y nuevas contradicciones. En las primeras, veremos lo referente al origen de la UNO, la explicaci\u00f3n del fen\u00f3meno anapista, el car\u00e1cter de la alianza y, para rematar, las condiciones y principios del frente \u00fanico revolucionario en Colombia. En las segundas, trataremos sobre las discrepancias motivadas a ra\u00edz del surgimiento de la tendencia conciliacionista promovida por Hernando Echeverri y sobre las encontradas interpretaciones acerca del gobierno de Alfonso L\u00f3pez Michelsen. En temas aparte nos remitiremos a la cuesti\u00f3n de la unidad del sindicalismo independiente y a la cuesti\u00f3n de las divergencias en torno del movimiento comunista internacional. En una palabra, compendiaremos en la forma m\u00e1s completa posible nuestro pensamiento, en relaci\u00f3n con aquellos puntos en los cuales ha habido discrepancias de enfoque y de principio entre el MOIR y el Partido Comunista y que han influido notoriamente en el resquebrajamiento del proceso unitario.<\/p>\n<p>PRIMERA PARTE: VIEJAS CONTRADICCIONES<\/p>\n<p>POLITICA DIAFANA, CONCRETA Y FIRME<\/p>\n<p>El Partido Comunista ha dicho que \u201cen 1973 el MOIR ingresa a la UNO despu\u00e9s de haberle dado muchas vueltas\u201d, insinuando que nosotros ten\u00edamos una actitud inconsecuente desde un comienzo. Ustedes no pueden tener tan mala memoria para olvidar as\u00ed como as\u00ed las razones por las cuales el MOIR no ingres\u00f3 a la UNO hasta 1973. Nuestro partido propicio las reuniones preliminares e intercambi\u00f3 opiniones con las otras fuerzas pol\u00edticas sobre la necesidad de conformar un frente que permitiera a las organizaciones interesadas concurrir con ciertas opciones de \u00e9xito a las elecciones de 1974. Y particip\u00f3 en la asamblea del Capitolio que pr\u00e1cticamente fund\u00f3 la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n, el 22 de septiembre de 1972. Pero hubo un obst\u00e1culo, el primer gran enfrentamiento entre ustedes y nosotros en este proceso: la obcecada posici\u00f3n del Partido Comunista a que el frente electoral en ciernes se constituyera con la Alianza Nacional Popular, proposici\u00f3n que el MOIR ve\u00eda irrealizable, a no ser que se hicieran concesiones demasiado costosas y se diluyera campa\u00f1a, frente, programa y todo en una amalgama oportunista sin ton ni son. No se trataba, desde luego, de dirimir si era deseable conformar un frente amplio o peque\u00f1o. Se trataba de comprender que no hab\u00eda condiciones para que un movimiento como ANAPO, decadente y descompuesto, corro\u00eddo por el cretinismo y que no daba se\u00f1ales de querer soltar las amarras que lo atan al sistema, pudiera ingresar de pronto a un frente que aspiraba enarbolar un programa revolucionario. S\u00f3lo cuando ustedes abandonaron esta idea carente de piso material, cosa que hicieron despu\u00e9s de agotar todos los procedimientos, desde los m\u00e1s p\u00fablicos hasta los m\u00e1s privados, y de comprobar que en realidad no exist\u00eda la m\u00e1s remota probabilidad de entendimiento con la ANAPO, se hizo viable un acuerdo del MOIR con el Partido Comunista con miras a una campa\u00f1a electoral conjunta, y s\u00f3lo entonces se puso a marchar en serio a la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n.<\/p>\n<p>Hasta d\u00f3nde los moiristas en 1972 comprend\u00edan la situaci\u00f3n y preve\u00edan los requisitos que har\u00edan factible una alianza electoral de izquierda para 1974, se demuestra en los siguientes apartes tomados de \u201cTRIBUNA ROJA\u201d.<\/p>\n<p>\u201cLa estrategia reaccionaria es clara: la promulgaci\u00f3n indefinida de la Gran Coalici\u00f3n del Frente Nacional. (&#8230;) La alternaci\u00f3n termina en 1974, pero el presidente que salga elegido entonces deber\u00e1 gobernar con los partidos tradicionales. Las camarillas dirigentes liberal y conservadora pueden lanzar para 1974 un candidato presidencial por cada partido o lanzar uno solo que los represente a ambos. En cualquiera de los dos casos la obligaci\u00f3n es la misma: gobernar coligadamente. A esto se han comprometido los varios aspirantes de los dos partidos. Hasta el doctor Alfonso L\u00f3pez (&#8230;).<\/p>\n<p>\u201cFrente a esa situaci\u00f3n se viene hablando de la necesidad de que la izquierda tambi\u00e9n se unifique y proclame un candidato \u00fanico para 1974 (&#8230;) El MOIR no rechaza ni es su intenci\u00f3n torpedear la perspectiva de un frente que, alrededor de una plataforma revolucionaria de lucha, lance un candidato \u00fanico de la izquierda para 1974 y aglutine los m\u00e1s amplios sectores de masas posibles.<\/p>\n<p>\u201cCuatro son las condiciones que creemos se deben dar para que ese frente contribuya al desarrollo de la lucha revolucionaria del pueblo colombiano en la situaci\u00f3n actual.<\/p>\n<p>\u201cPRIMERA. El frente propuesto debe aprovechar la campa\u00f1a electoral para desenmascarar la pol\u00edtica antipatri\u00f3tica y antidemocr\u00e1tica del Frente Nacional, para agitar un programa revolucionario y para apoyar las luchas de los obreros, los campesinos, los estudiantes y dem\u00e1s sectores populares (&#8230;).<\/p>\n<p>\u201cSEGUNDA. La ANAPO no podr\u00eda ser la columna vertebral del frente electoral de izquierda. (&#8230;) Para que la ANAPO pueda convertirse en la columna vertebral del posible frente electoral de la izquierda colombiana tendr\u00eda que variar radicalmente, cosa que creemos en verdad imposible. (&#8230;) A la ANAPO no se le debe hacer una sola concesi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cTERCERA: El frente electoral debe aprobar una plataforma antimperialista y democr\u00e1tica, a la que se ce\u00f1ir\u00e1n sin excepci\u00f3n para la agitaci\u00f3n y propaganda todas y cada una de las fuerzas integrantes.<\/p>\n<p>\u201cLa importancia principal de un frente de esta naturaleza en la situaci\u00f3n actual es la agitaci\u00f3n que realice y la educaci\u00f3n que imparta a la masas. Hay que profundizar la conciencia revolucionaria del pueblo colombiano; explicar que la dominaci\u00f3n extranjera y la traba semifeudal son los factores determinantes del estancamiento de la producci\u00f3n y de la ruina econ\u00f3mica de las mayor\u00edas. Exigir la nacionalizaci\u00f3n no s\u00f3lo del petr\u00f3leo, sino de todos los recursos naturales, as\u00ed como la supresi\u00f3n de la injerencia del imperialismo yanqui en todas las ramas de la econom\u00eda colombiana. La reforma agraria a propugnar no es una reforma cualquiera; ha de estar basada en la eliminaci\u00f3n de la explotaci\u00f3n terrateniente mediante la confiscaci\u00f3n de los grandes latifundios y el reparto de la tierra para los campesinos que la trabajan. (&#8230;)<\/p>\n<p>\u201cCUARTA. Debe hacerse un acuerdo previo entre todos los partidos y organizaciones del frente que garantice: a) la direcci\u00f3n colectiva de la alianza y b) el respeto al car\u00e1cter independiente de los partidos y organizaciones\u201d[5].<\/p>\n<p>Al asegurarse el cumplimiento de las cuatro condiciones enumeradas, el MOIR formaliz\u00f3 la alianza con el Movimiento Amplio Colombiano y el Partido Comunista. Lejos de tener una actitud inconsecuente, consignamos una posici\u00f3n di\u00e1fana, concreta y firme. La violaci\u00f3n o la no cristalizaci\u00f3n de alguno de los requisitos exigidos, hubiera impedido nuestra vinculaci\u00f3n a la UNO. La manzana de la discordia fue en este caso la Alianza Nacional Popular. Sin embargo, el Partido Comunista ha ocultado con insinuaciones y falsos cargos el fondo de un conflicto que ha rondado como un fantasma la casa de la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n durante toda su existencia.<\/p>\n<p>INSISTENCIA EN UNA TACTICA FALLIDA<\/p>\n<p>En la pol\u00e9mica contra el MOIR, ustedes han recurrido a menudo al c\u00f3modo artificio de atribuirse a s\u00ed mismos los \u00e9xitos y achacar a los dem\u00e1s desaciertos. La participaci\u00f3n del MOIR en la UNO se explica como acto de mezquina conveniencia y su presencia como perturbadora para el desarrollo del \u201cfrente patri\u00f3tico\u201d, mientras que al Partido Comunista se le dibuja con muchas trazas de magn\u00e1nimofico gestor visionario de la unidad. Pero este recurso ayuda muy poco y terminar\u00e1 derrumb\u00e1ndose f\u00e1cilmente tan pronto las fuerzas revolucionarias se interesen en estudiar cuidadosamente la experiencia de la UNO y comparen los pronunciamientos de los distintos partidos con el acontecer pol\u00edtico. Continuemos mirando y comparando algunos de estos pronunciamientos.<\/p>\n<p>En febrero, v\u00edspera de las elecciones de 1970, el Partido Comunista sostuvo:<\/p>\n<p>\u201cLas candidaturas de Betancur y Rojas Pinilla, aunque surgieron enfrentadas a las maquinarias de las convenciones oficialistas y se presentan como exponentes de la oposici\u00f3n, sostienen el sistema paritario antidemocr\u00e1tico e incluso no se oponen a las iniciativas ultrarreaccionarias de prolongarlo indefinidamente\u201d[6].<\/p>\n<p>En abril, inmediatamente despu\u00e9s de las elecciones afirm\u00f3:<\/p>\n<p>\u201cPor nuestra parte, debemos reconocer que no supimos medir el grado de crecimiento del rojismo en la opini\u00f3n p\u00fablica (&#8230;) En la elevada votaci\u00f3n por Rojas se manifest\u00f3 un profundo sentimiento de clase, planteado en forma de \u2018lucha de los de abajo contra los de arriba\u2019. (&#8230;) Las grandes masas de la oposici\u00f3n al sistema est\u00e1n actualmente con la ANAPO y es a ellas que debemos unirnos principalmente en la acci\u00f3n\u201d[7].<\/p>\n<p>No vamos a refutar eso de \u201cunirnos principalmente en la acci\u00f3n\u201d con las masas anapistas, tesis de una simpleza infinita y que bien podr\u00eda extenderse con la misma l\u00f3gica a las masas de todos los partidos y movimientos. Se\u00f1alemos que el Partido Comunista, que le hab\u00eda negado en febrero el apoyo a la ANAPO porque \u201clas candidaturas de Betancur y Rojas Pinilla, sostienen el sistema paritario antidemocr\u00e1tico\u201d, descubre en abril que \u201clas grandes masas de la oposici\u00f3n al sistema est\u00e1n actualmente con la ANAPO\u201d. Pero tampoco es este el hecho que deliberadamente buscamos resaltar, ya que es ajeno a nuestro animo cazar al Partido Comunista en tan flagrante contradicci\u00f3n, pues un grupo partidista corre el riesgo de equivocarse al apreciar el desenlace t\u00e1ctico de una situaci\u00f3n, sobre todo de una situaci\u00f3n tan compleja como la de esos meses, cuando para las fuerzas revolucionarias hubiera podido ser ganancioso respaldar una candidatura que aunque no se sal\u00eda de los marcos del sistema, significaba un gran aprieto moment\u00e1neo para la coalici\u00f3n liberal-conservadora, en una coyuntura en la cual la revoluci\u00f3n se hallaba completamente debilitada, sin audiencia e impedida para hacer valer su propia alternativa. Buscamos destacar que desde aquellos d\u00edas, y despu\u00e9s de cambiar intempestivamente el criterio sobre ANAPO, la estrategia principal del Partido Comunista y en particular su estrategia de la \u201cunidad popular\u201d , o de la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n, o del \u201cfrente de la oposici\u00f3n democr\u00e1tica\u201d, o del \u201cfrente patri\u00f3tico\u201d, seg\u00fan las distintas denominaciones por ustedes utilizadas, consisti\u00f3 fundamentalmente en lograr una alianza con dicho movimiento.<\/p>\n<p>Tal vez el \u00e9nfasis en esta empresa se pueda explicar por el impulso que a la \u201cunidad popular\u201d le daban a la saz\u00f3n los diversos partidos comunistas de Am\u00e9rica Latina, inspirados en el caso chileno que entre otras cosas pondr\u00eda al descubierto la inconsistencia de la \u201cv\u00eda electoral\u201d. O porque se crey\u00f3 sinceramente que con el repunte anapista de 1970 los partidos tradicionales colombianos entraban en una crisis de la cual no se recuperar\u00edan ya. Algo hubo de ambas cuestiones . De todas maneras ustedes hicieron de la aspiraci\u00f3n de aliarse con la ANAPO la consigna capital de la hora. No as\u00ed, sencilla y llanamente, por supuesto, sino mediante algunas piruetas.<\/p>\n<p>El propio congreso del Partido Comunista de 1971 dispuso:<\/p>\n<p>\u201cLa tarea del momento para los comunistas en hallar el camino que conduzca a la unidad de todas las fuerzas de oposici\u00f3n democr\u00e1tica al sistema, como fase inicial para la formaci\u00f3n del Frente Patri\u00f3tico de Liberaci\u00f3n Nacional\u201d[8].<\/p>\n<p>Pero como la situaci\u00f3n real no dar\u00eda m\u00e1s que para la conformaci\u00f3n de un frente peque\u00f1o, con un MAC reci\u00e9n aparecido y sin expansi\u00f3n nacional y un MOIR \u201cextremoizquierdista\u201d y \u201can\u00e1rquico\u201d, porque hasta la prudente y sensata Democracia Cristiana, de la que el Partido Comunista tanto habla como cofundadora de la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n, desert\u00f3 furtivamente sin pena ni gloria la noche del d\u00eda de la fundaci\u00f3n, ustedes entonces se entregaron a la ingrata labor de convencer a la \u00fanica agrupaci\u00f3n que lograr\u00eda con su contingente desvencijado salvar la estrategia trazada, la pieza que faltaba y cab\u00eda en el esquema preconcebido: la ANAPO. Hab\u00eda que vigorizar la UNO para poder negociar con la ANAPO y hab\u00eda que aliarse con la ANAPO para configurar el \u201cfrente de la oposici\u00f3n democr\u00e1tica\u201d, \u201cfase inicial\u201d del \u201cFrente Patri\u00f3tico de Liberaci\u00f3n Nacional\u201c. Verdadero acertijo con una sola soluci\u00f3n: la ANAPO.<\/p>\n<p>Y ustedes lo explicaron:<\/p>\n<p>\u201cDebemos trabajar intensamente por fortalecer la UNO con el fin de que sea una fuerza que por su importancia se convierta en elemento imprescindible para lograr la unidad con la ANAPO en la lucha com\u00fan\u201d[9].<\/p>\n<p>Para el MOIR tal insistencia adolec\u00eda de fundamento. No porque sostengamos a ultranza que a la revoluci\u00f3n le est\u00e9 prohibido, seg\u00fan las circunstancias, llegar a compromisos con una corriente como ANAPO, por m\u00e1s que su ideolog\u00eda sea retardataria, sino porque a esta t\u00e1ctica ya le hab\u00eda pasado su tiempo. Si en 1970 pudo haberse justificado, en 1974, ser\u00eda meramente una a\u00f1oranza. Aqu\u00ed la historia no se repetir\u00eda ni siquiera como farsa.<\/p>\n<p>No han sido, pues, consideraciones de tipo dogm\u00e1tico las que nos llevaron a rechazar la propuesta del Partido Comunista. Nuestra experiencia y el estudio del marxismo-leninismo nos han ense\u00f1ado que compromisos de esa \u00edndole depender\u00e1n siempre de la situaci\u00f3n concreta, de las contradicciones de las fuerzas enemigas, del desarrollo pol\u00edtico de las masas, del grado de fortaleza de los partidos revolucionarios, de las perspectivas mediatas e inmediatas. Su duraci\u00f3n, es decir, que tales alianzas sean m\u00e1s o menos temporales, depender\u00e1 tambi\u00e9n de las circunstancias anotadas y sin duda de las vacilaciones del aliado.<\/p>\n<p>Si en 1970, comprendiendo que la candidatura de Rojas Pinilla, por encima de sus flojeras y trapisondas, representaba objetivamente un complicado contratiempo para el bipartidismo tradicional, hubiese sido discutible apoyar a la ANAPO, semejante alianza en 1974, erigida s\u00f3lo en graves claudicaciones y sin contraprestaci\u00f3n mayor, habr\u00eda denotado una torpeza superlativa. En 1974 el anapismo no representar\u00eda contradicci\u00f3n de cuidado para las clases dominantes y su significaci\u00f3n pol\u00edtica quedar\u00eda casi reducida a su capacidad de vociferar proclamas altisonantes e inconexas, maldecir lo acontecido y renegar del porvenir. El 19 de abril de 1970 marc\u00f3 para la ANAPO el cl\u00edmax de su vertiginoso desarrollo, fue la fecha de la victoria acariciada, pero tambi\u00e9n el d\u00eda de la derrota inexorable. El pueblo anapista, esperanzado por dos lustros, cal\u00f3 en una cuantas horas de escaramuza comicial el alma de los jefes del \u201ctercer partido\u201d quienes, frente al fraude, las vejaciones y la violencia del estado olig\u00e1rquico, no sacaron lecci\u00f3n distinta de la de solicitar una reforma de las normas del sufragio y un asiento en la corte electoral. A la ANAPO le sucedi\u00f3 lo que tarde o temprano les sucede a los partidos que se declaran en rebeld\u00eda y s\u00f3lo est\u00e1n preparados para hacer elecciones, esto es, que, cuando vencen, lo pierden todo y sus tropas se dispersan. En el pasado a pesar de sus muchas desventajas posey\u00f3 el poder de colocar en calzas prietas a los partidos tradicionales. En el futuro no contar\u00e1 m\u00e1s que con sus desventajas.<\/p>\n<p>La concertaci\u00f3n para 1974 de un frente con la Alianza Nacional Popular requer\u00eda por los menos dos concesiones: votar por un candidato presidencial salido de sus filas, o m\u00e1s exactamente de la familia Rojas, y recortar el programa de nueve puntos de la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n. Esta consideraci\u00f3n es valedera, pues, al contrario, proponerle a la ANAPO que se sumara a Hernando Echeverri o a cualquier otro candidato del MOIR o del Partido Comunista, y que respaldara nuestro programa m\u00ednimo, en las condiciones de aquel entonces, resultar\u00eda un exabrupto y un sabotaje a la estrategia de \u201cla unidad de todas las fuerzas de oposici\u00f3n democr\u00e1tica\u201d. Luego aquel frente con candidato rojista y programa com\u00fan habr\u00eda configurado la iron\u00eda de que mientras la ANAPO, desacreditaba y derruida, iniciaba su ciclo descendente, las fuerzas revolucionarias saldr\u00edan a recorrer el pa\u00eds anunci\u00e1ndola como la nueva panacea milagrosa.<\/p>\n<p>Hasta qu\u00e9 punto ustedes eran conscientes de que para acercar a la ANAPO ser\u00eda imprescindible hacerle tales concesiones, lo veremos en esta posterior explicaci\u00f3n de finales de 1973:<\/p>\n<p>\u201cNuestra propuesta consisti\u00f3 en que se realizara un acuerdo para escoger libremente al candidato \u00fanico de la Oposici\u00f3n y que se discutiera y aprobara en forma conjunta un Programa Com\u00fan. Candidato de la Oposici\u00f3n, que podr\u00eda ser designado de las filas anapistas. Programa Com\u00fan que tambi\u00e9n recoger\u00eda los planteamientos anapistas en los cuales concordaran las dem\u00e1s fuerzas\u201d[10].<\/p>\n<p>Y hasta qu\u00e9 punto se entusiasmaban con una batalla decisiva para derrotar a la oligarqu\u00eda en 1974, por la que estaban dispuestos a conceder en materia program\u00e1tica queda comprobado con los p\u00e1rrafos que siguen, tomados del \u201cInforme al Pleno\u201d de mayo de 1972:<\/p>\n<p>\u201cLa Resoluci\u00f3n pol\u00edtica aprobada por el Und\u00e9cimo Congreso se\u00f1al\u00f3 una t\u00e1ctica correcta, cuando dijo: \u2018Todo indica que las elecciones presidenciales de 1974 pueden convertirse en una decisiva batalla popular contra la oligarqu\u00eda. Si las fuerzas de la oposici\u00f3n se unen en torno a un programa y a un candidato \u00fanico, estar\u00e1n en condiciones de derrotarla y de hacer respetar su victoria electoral, cerrando as\u00ed el paso a todas las maniobras de la oligarqu\u00eda tradicional.\u2019 \u201d<\/p>\n<p>\u201cNuestra t\u00e1ctica tiene que encaminarse a plantear a todas las fuerzas interesadas en el cambio democr\u00e1tico y popular la necesidad de escoger de com\u00fan acuerdo un candidato a la presidencia que sea capaz de unificar a la oposici\u00f3n, sobre la base de un programa m\u00ednimo . Programa que no es el nuestro, que puede ser incluso menos avanzado que los cinco puntos de nuestra Plataforma electoral. Pero en el cual se planteen y se levanten reivindicaciones m\u00ednimas, entre ellas la plenitud de los derechos y libertades democr\u00e1ticas, la reforma agraria y la nacionalizaci\u00f3n del petr\u00f3leo\u201d[11].<\/p>\n<p>El programa de cinco puntos de la plataforma electoral a que ustedes se refieren en la cita anterior y que estaban dispuestos \u201cincluso\u201d a hacer \u201cmenos avanzado\u201d, con el fin de \u201cunificar a la oposici\u00f3n\u201d, es \u00e9ste:<\/p>\n<p>\u201cNuestro partido sugiere como bases m\u00ednimas para el programa del Frente de la Oposici\u00f3n Democr\u00e1tica lo siguiente:<\/p>\n<p>\u201c1) Nacionalizaci\u00f3n de la industria del petr\u00f3leo.<\/p>\n<p>\u201c2) Reforma Agraria democr\u00e1tica que comience por la entrega de la tierra de los latifundistas a los campesinos.<\/p>\n<p>\u201c3) Alza general de sueldos y salarios.<\/p>\n<p>\u201c4) Plena vigencia de las libertades p\u00fablicas y el derecho de huelga.<\/p>\n<p>\u201c5) Reforma de car\u00e1cter democr\u00e1tico y patri\u00f3tico de la Universidad y del sistema educativo en general\u201d[12].<\/p>\n<p>PROGRAMA NACIONAL Y DEMOCR\u00c1TICO<\/p>\n<p>DE LA UNO<\/p>\n<p>Resumamos lo que tenemos expuesto hasta aqu\u00ed. La estrategia defendida por el Partido Comunista para las elecciones de 1974 consist\u00eda en crear un frente de toda la oposici\u00f3n, con un programa com\u00fan y un candidato \u00fanico. Para coronar \u00e9ste prop\u00f3sito era indispensable la participaci\u00f3n de la ANAPO que, a pesar de su desmoronamiento, a\u00fan se manten\u00eda cuantitativamente es tercer lugar despu\u00e9s del liberalismo y el conservatismo. Esta participaci\u00f3n hab\u00eda que lograrla con un programa \u201cincluso menos avanzado que los cinco puntos\u201d de su plataforma electoral y con un candidato \u201cque podr\u00eda ser designado de las filas anapistas\u201d. Y todo ello como paso inicial de la futura constituci\u00f3n del frente patri\u00f3tico. El MOIR propugnaba un frente electoral de izquierda con el programa revolucionario y un candidato \u00fanico, aclarando que no ve\u00eda posible ni conveniente la vinculaci\u00f3n de la Alianza Nacional Popular. No le parec\u00eda posible que la ANAPO diera un viraje tal que terminara suscribiendo un programa revolucionario, y no le parec\u00eda conveniente que se hicieran concesiones program\u00e1ticas con las cuales se contribuyera a la confusi\u00f3n del pueblo. Las dos propuestas se semejaban en el convencimiento de la utilidad de constituir un frente con candidato \u00fanico y programa conjunto, pero difer\u00edan en las calidades de \u00e9ste y de aquel.<\/p>\n<p>Como no se trataba de adherir a una candidatura por determinadas razones t\u00e1cticas, sino de conformar un frente de lucha con programa com\u00fan, el MOIR estimaba infranqueables los abismos program\u00e1ticos que lo separaban de la Alianza Nacional Popular. Y as\u00ed lo proclam\u00f3 reiteradas veces.<\/p>\n<p>Pasada la apoteosis del rojismo en 1970 y acogida en Villa de Leyva la plataforma que lo convirti\u00f3 en \u201ctercer partido\u201d, advertimos a mediados de 1971:<\/p>\n<p>\u201cEl an\u00e1lisis de los aspectos m\u00e1s importantes de la Plataforma de la ANAPO, lanzaba en Villa de Leyva, demuestra que el nuevo partido es un abanderado de la pol\u00edtica de las podridas clases dominantes\u201d[13].<\/p>\n<p>A finales de 1972, volvimos a insistir:<\/p>\n<p>\u201cEn los dos problemas claves de la Colombia de hoy, la dominaci\u00f3n neocolonialista y el semifeudalismo, la ANAPO toma como suyos, y como si fueran grandes reivindicaciones, los viejos postulados reformistas de la Gran Coalici\u00f3n burgu\u00e9s-terrateniente proimperialista (&#8230;).<\/p>\n<p>\u201cEl hecho de que siga siendo un partido tradicional, a pesar de que formalmente proclame lo contrario, explica el porqu\u00e9 del apoyo de la ANAPO a ciertas iniciativas del gobierno y sus contradicciones cada d\u00eda m\u00e1s crecientes con las masas trabajadoras de la ciudad y el campo\u201d[14].<\/p>\n<p>Y un a\u00f1o despu\u00e9s, conoci\u00e9ndose los doce puntos preelectorales de Mar\u00eda Eugenia y d\u00edas antes de participar en la convenci\u00f3n del 22 de septiembre de 1973, que aprob\u00f3 el programa m\u00ednimo de la UNO, proclam\u00f3 la candidatura de Hernando Echeverri y protocoliz\u00f3 el resto de acuerdos para la campa\u00f1a electoral unificada, expusimos de nuevo nuestro criterio y en particular comentamos:<\/p>\n<p>\u201cNo se trata de un acuerdo cualquiera. Vamos a agitar en la campa\u00f1a electoral una plataforma program\u00e1tica que contenga las reivindicaciones fundamentales y m\u00e1s urgentes del pueblo y la naci\u00f3n colombiana. No existe otra forma de concentrar los ataques contra los enemigos principales ni de dar una batalla que valga la pena en las pr\u00f3ximas elecciones contra la alianza liberal-conservadora. Esta es la t\u00e1ctica de las fuerzas revolucionarias, la que contribuir\u00e1 a nuestro avance. (&#8230;)<\/p>\n<p>\u201cLos portadores de la desviaci\u00f3n de derecha insin\u00faan que lo importante es abarcar a todas las fuerzas de la oposici\u00f3n, as\u00ed sea al precio de aceptar un programa \u2018amplio\u2019, impreciso y difuso como f\u00f3rmula expedida para llegar a acuerdo con la ANAPO o adherir sin condici\u00f3n alguna al candidato anapista. Estas personas desconf\u00edan de la capacidad de lucha de un frente electoral peque\u00f1o, aunque armado de una pol\u00edtica revolucionaria; renuncian por temor, a la batalla en pro de una verdadera alternativa popular, confunden las condiciones de 1970 con las que se presentar\u00e1n en 1974; no quieren apoyarse en la experiencia de las masas ni ayudarlas a avanzar; lo juegan todo a la carta de un socialismo presidenciable y \u2018a la colombiana\u2019. La dimensi\u00f3n del frente electoral de izquierda depende del real desarrollo de las fuerzas revolucionarias y su crecimiento no puede fincarse en las \u2018ampliaciones\u2019 a su orientaci\u00f3n y a su plataforma. No vamos a discutir si esta estratagema, despu\u00e9s de muchas \u2018ampliaciones\u2019 y diversas s\u00faplicas, conduzca a que la ANAPO participe en la UNO, o a que la UNO se diluya en la ANAPO, si eso es lo que se busca. Pero estamos absolutamente convencidos de que en la actualidad ese no el es camino para ganar vastos sectores de masas, organizarlos, educarlos y movilizarlos hacia las luchas revolucionarias; es un callej\u00f3n sin salida en cuya penumbra resultar\u00e1 muy dif\u00edcil distinguir entre lo correcto y lo err\u00f3neo, entre la posici\u00f3n consecuente y la oportunista, entre la revoluci\u00f3n y la reacci\u00f3n. Una cosa es que la ANAPO no sea el blanco de nuestro ataque y otra cosa es que lo embrollemos todo de manera que terminemos por nuestra propia cuenta amarrados e impedidos para jalonar la izquierda. El momento no est\u00e1 para lamentarnos por lo que haga o no haga el general Rojas. La ampliaci\u00f3n del frente electoral de izquierda estriba en llegar a las masas populares con una pol\u00edtica nacional y democr\u00e1tica, coherente y clara\u201d[15].<\/p>\n<p>Como ha quedado demostrado, siempre cre\u00edmos que las fuerzas revolucionarias estaban en la obligaci\u00f3n de hacer un esfuerzo supremo, a pesar de su relativa debilidad, para estructurar un frente que apareciera en la campa\u00f1a electoral de 1974 como una alternativa nueva y cierta. Su papel deb\u00eda consistir en combatir la estrategia de la reacci\u00f3n, confront\u00e1ndole una estrategia revolucionaria, educar a las masas en los principios de la revoluci\u00f3n nacional y democr\u00e1tica e, inclusive, explicar conscientemente el desenga\u00f1o de las masas anapistas. Y este encargo lo cumpli\u00f3 la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n. Su programa es correcto, interpreta en l\u00edneas generales las profundas y urgentes mutaciones que reclama la sociedad colombiana en la actual etapa de su desenvolvimiento hist\u00f3rico y es tierra f\u00e9rtil para las siembras del ma\u00f1ana. Desde esta \u00f3ptica, la lucha electoral librada por la UNO fue un \u00e9xito completo, por sus ense\u00f1anzas y por sus resultados, hasta donde la correlaci\u00f3n de fuerzas nos lo permiti\u00f3.<\/p>\n<p>La otra variante, la definida inicialmente por el Partido Comunista, de sacrificar el programa para engrosar los efectivos, pretend\u00eda repetir en 1974 lo que pas\u00f3 en 1970, o en otras palabras, rectificar con la hija del General el comportamiento que se tuvo con el General. Pero el proyecto desconoc\u00eda que las viejas contradicciones, al cabo de cuatro a\u00f1os, ceder\u00edan su lugar a contradicciones nuevas. De habernos aventurado por aquel atajo, hoy, despu\u00e9s de la tragedia que habr\u00eda significado la fallida intentona de contener la desbandada anapista, tendr\u00edamos como ir\u00f3nico premio de la haza\u00f1a un programa para todos los gustos, vago e inexacto, con una \u00fanica destinaci\u00f3n parecida a la de las modernas mercanc\u00edas desechables que se usan y se botan. En cambio, los nueve puntos de la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n tendr\u00e1n en sus rasgos esenciales una actualidad que perdurar\u00e1 hasta el triunfo de la presente revoluci\u00f3n democr\u00e1tica y comienzo de la revoluci\u00f3n socialista. Si alguna raz\u00f3n le asiste ahora al Partido Comunista para ufanarse de que la UNO representa la \u201csemilla del Frente Patri\u00f3tico de Liberaci\u00f3n Nacional\u201d es su programa nacional y democr\u00e1tico[16].<\/p>\n<p>La importancia del programa m\u00ednimo de la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n consiste en que no se circunscribe a blandir esta o aquella aspiraci\u00f3n sentida por las masas, sino que adem\u00e1s se aferra a las consignas centrales de la lucha por una Colombia independiente, democr\u00e1tica, popular, pr\u00f3spera y en marcha al socialismo.<\/p>\n<p>Esto no quiere decir que el programa m\u00ednimo cope todos y cada uno de nuestros anhelos al respecto, o que en su elaboraci\u00f3n colaboramos \u00fanicamente con nuestras exigencias, sin haber hecho concesiones en aras de la unidad. Claro que hicimos concesiones secundarias, y a\u00fan pensamos que el programa de la UNO es susceptible de mejoras tanto que lo profundicen como que lo simplifiquen. Sin embargo, los nueve puntos de la UNO satisfacen \u00edntegramente la observaci\u00f3n expresada por el MOIR de que un \u201cfrente de esta naturaleza\u201d habr\u00eda de \u201cexigir la nacionalizaci\u00f3n no s\u00f3lo del petr\u00f3leo, sino de todos los recursos naturales, as\u00ed como la supresi\u00f3n de la injerencia del imperialismo yanqui en todas las ramas de la econom\u00eda\u201d. Tal pedido, formulado rigurosamente en esa forma, buscaba refutar en concreto la escueta pretensi\u00f3n del partido Comunista de integrar un \u201cFrente de la Oposici\u00f3n Democr\u00e1tica\u201d cuyo programa olvidaba el principal objetivo de la revoluci\u00f3n: la plena independencia de Colombia ante el imperialismo norteamericano. Ustedes no incluyeron esta reivindicaci\u00f3n fundamental en los cinco puntos de la plataforma electoral aprobada en su Und\u00e9cimo Congreso. Y lo formulamos p\u00fablicamente, como \u00e9sta visto, desde la aparici\u00f3n del art\u00edculo \u201cLa hora es de unidad y de combate\u201d y lo puntualizamos desde la primera reuni\u00f3n de grupos pol\u00edticos del 22 de septiembre de 1972.<\/p>\n<p>Sin perjuicio de las modificaciones que se le puedan introducir m\u00e1s adelante, lo cierto es que los nueve puntos de la UNO recogen en sus rasgos esenciales las cuestiones b\u00e1sicas program\u00e1ticas de la revoluci\u00f3n colombiana en su actual etapa democr\u00e1tica, a saber:<\/p>\n<p>a) \u201cCombatir el neocolonialismo y la dominaci\u00f3n exterior de tipo econ\u00f3mico, pol\u00edtico y cultural, que los Estados Unidos de Norteam\u00e9rica ejercen sobre nuestra patria a trav\u00e9s de las clases sociales reaccionarias en las cuales se apoya internamente\u201d; b) \u201cLuchar por la realizaci\u00f3n de una reforma agraria democr\u00e1tica que en base a la confiscaci\u00f3n de la propiedad terrateniente, entregue la tierra a los campesinos que la trabajan y a las comunidades ind\u00edgenas\u201d; c) \u201cBatallar sin descanso por la constituci\u00f3n de un Estado democr\u00e1tico de los obreros, campesinos, clases medias, industriales y productores nacionales\u201d, y d) \u201dEste Estado, al desarrollar una econom\u00eda pr\u00f3spera e independiente, sentar\u00e1 las bases materiales, sociales y pol\u00edticas para la futura construcci\u00f3n de una patria socialista en Colombia\u201d[17].<\/p>\n<p>De otra parte, el programa unitario aprobado por el MOIR, el Movimiento Amplio Colombiano y el Partido Comunista, es literalmente contrapuesto a la plataforma anapista de Villa de Leyva de 1971 y a los doce puntos preelectorales de Mar\u00eda Eugenia de 1973. La Alianza Nacional Popular no se separ\u00f3 ideol\u00f3gica ni program\u00e1ticamente de los partidos tradicionales, de los que hered\u00f3 su at\u00e1vica inclinaci\u00f3n a prohijar la entrega del pa\u00eds al imperialismo norteamericano, justificar la explotaci\u00f3n de la gran oligarqu\u00eda burguesa y terrateniente y hacerle el juego al anticomunismo. En ning\u00fan per\u00edodo de su agitada vida a la ANAPO se le ocurrieron, para las necesidades ancestrales del pueblo colombiano, soluciones aparte de las f\u00f3rmulas manidas de los dirigentes de liberalismo y del conservatismo, a los cuales buscaba destronar, pero a quienes s\u00f3lo ambicionaba suplantar. A lo que m\u00e1s se atrevi\u00f3 fue, en las elecciones de 1974, a reencauchar los viejos postulados olig\u00e1rquicos en nombre de un \u201csocialismo a la colombiana\u201d. Sin poder interpretar los reclamos de las clases revolucionarias y deseando encarnar los ideales de las clases reaccionarias en contra de la antigua casta pol\u00edtica probada, termin\u00f3 por perder las simpat\u00edas de las primeras y de las segundas, iniciando lo que parece ser\u00e1 una larga y melanc\u00f3lica decadencia.<\/p>\n<p>OBJETIVOS REVOLUCIONARIOS<\/p>\n<p>DE LA LUCHA ELECTORAL<\/p>\n<p>Las rivalidades entre el MOIR y el Partido Comunista acerca de las caracter\u00edsticas de la alianza a pactar, no se redujeron a la controversia estrictamente program\u00e1tica. Hubo otro aspecto, tocado ya tangencialmente es esta carta, que a\u00fan cuando no se debati\u00f3 con igual resonancia, no es por ello menos trascendente. Nos referimos a los objetivos que deb\u00eda perseguir la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n en la campa\u00f1a electoral, o el frente que se constituyera para este fin.<\/p>\n<p>Tema tambi\u00e9n relacionado con la ANAPO. El Partido Comunista tej\u00eda demasiadas ilusiones alrededor de la perspectiva que \u00e9l mismo calific\u00f3 de \u201cdecisiva batalla popular\u201d. Para ubicarnos, volvamos a leer las palabras del Und\u00e9cimo Congreso, citadas por el pleno de mayo de 1972:<\/p>\n<p>\u201cTodo indica que las elecciones presidenciales de 1974 pueden convertirse en una decisiva batalla popular contra la oligarqu\u00eda. Si las fuerzas de la oposici\u00f3n se unen en torno a un programa y a un candidato \u00fanico, estar\u00e1n en condiciones de derrotarla y de hacer respetar su victoria electoral, cerrando as\u00ed el paso a todas las maniobras de la oligarqu\u00eda tradicional\u201d.<\/p>\n<p>Se comprende que tales apreciaciones fueron escritas a\u00fan bajo el impacto producido por el inusitado desenlace de las elecciones de 1970 y con la mirada puesta en la Alianza Nacional Popular. El proyecto no pod\u00eda ser m\u00e1s ambicioso, derrotar en las urnas a la oligarqu\u00eda y \u201chacer respetar\u201d la victoria. \u00a1Qu\u00e9 lejos caer\u00edan del blanco estos pron\u00f3sticos! Pero lo sorprendente es que le fraude, el estado de sitio, el toque de queda, el encarcelamiento masivo de los l\u00edderes populares, el terror, recursos preferidos por la coalici\u00f3n gobernante para desconocer la victoria rojista, en lugar de mover a la reflexi\u00f3n sobre lo ef\u00edmero de un triunfo puramente electoral, mientras se mantenga intacto el aparato burocr\u00e1tico-militar del Estado, terminaron estimulando las creencias y los creyentes en que s\u00ed se puede arrebatar el Poder a los depredadores con las armas de los votos. La clave del asunto, seg\u00fan ustedes, estaba en hacer un frente amplio y saber escoger el candidato presidencial, parecido al caudillo del 19 de abril, o de su misma alcurnia. Hoy no se nos puede desmentir que, cundo el congreso del Partido Comunista planeaba tama\u00f1a obra, lo hac\u00eda sobre el presupuesto de que la ANAPO hab\u00eda herido de muerte al bipartidismo colombiano y se hallaba predestinada a grandes dignidades. Porque con otro aliado y sobre otro presupuesto el plan ser\u00eda m\u00e1s disparatado y la utop\u00eda m\u00e1s ut\u00f3pica.<\/p>\n<p>Existen abundantes testimonios con relaci\u00f3n al convencimiento que ustedes ten\u00edan por ese entonces de que Colombia se encontraba a las puertas de una \u201ccrisis decisiva del sistema paritario\u201d y de que la perspectiva de llegar al Poder de brazo con la ANAPO estaba lista. Revivamos algunos de ellos. El XI Congreso del Partido Comunista remarcaba:<\/p>\n<p>\u201cEstamos en el umbral del desencadenamiento de la crisis decisiva del sistema paritario, crisis que expresar\u00e1 todo el desbarajuste de la vieja estructura econ\u00f3mico-social del pa\u00eds\u201d.[18]<\/p>\n<p>Y el propio Gilberto Vieira, secretario general del PC, a principios de 1972, aventuraba la tesis de que el anapismo \u201cpuede, si se consolida como partido independiente, precipitar la disoluci\u00f3n del antidemocr\u00e1tico monopolio bipartidista\u201d, Por la misma fecha, completaba: \u201cSi la ANAPO llegara al gobierno, ser\u00eda dentro de un vasto movimiento de frente \u00fanico con los otros sectores de la oposici\u00f3n\u201d.[19]<\/p>\n<p>Y a los o\u00eddos de la ANAPO se musitaron declaraciones tan tiernas como \u00e9sta: \u201cEn 1970, las masas anapistas recuerdan que no s\u00f3lo hicieron falta los votos comunistas, sino tambi\u00e9n la organizaci\u00f3n y la capacidad de nuestro partido para defender el triunfo que les arrebat\u00f3 con fraude y represi\u00f3n el gobierno olig\u00e1rquico\u201d.[20]<\/p>\n<p>Impugnando tan pat\u00e9ticas intenciones, el MOIR llamaba la atenci\u00f3n sobre algo que hemos repetido hasta el cansancio: la ANAPO no se encontraba ya en la edad dorada, hab\u00eda iniciado su proceso descendente, sin salvaci\u00f3n. Pero no se trataba \u00fanicamente de averiguar en qu\u00e9 estadio de su desarrollo se encontraba el movimiento del general Rojas; era indispensable comprender que una corriente que se nutr\u00eda de la charca doctrinaria del bipartidismo tradicional, nunca estar\u00eda en condiciones de desencadenar la crisis decisiva del sistema olig\u00e1rquico. En la Colombia actual hay dos formas de hacer pol\u00edtica. La una, apoyando al imperialismo norteamericano y a sus lacayos criollos; la otra, respaldando a las grandes masas populares que luchan por su liberaci\u00f3n y bienestar. La primera pol\u00edtica hace mucho tiempo que est\u00e1 en bancarrota en nuestro pa\u00eds, y si su colapso definitivo no ha llegado, es precisamente por la ausencia de un partido revolucionario capaz de organizar y unificar al pueblo, mediante una estrategia y t\u00e1ctica correctas que lo conduzca a la victoria. En entonces s\u00ed la nueva pol\u00edtica sepultar\u00e1 la vieja y Colombia cambiar\u00e1 de color. El partido que realice este milagro no puede ser otro que el partido de la clase obrera. El \u201ctercer partido\u201d en Colombia ser\u00e1 su partido proletario. Las fuerzas marxista-leninistas vienen luchando con tenacidad tras este gran empe\u00f1o, y a no dudarlo el triunfo ser\u00e1 suyo.<\/p>\n<p>Para rechazar el desprop\u00f3sito de que la Alianza Nacional Popular estuviera en condiciones de generar la crisis contundente del bipartidismo colombiano y en defensa de la tesis de que el \u201ctercer partido\u201d en nuestro pa\u00eds no podr\u00eda ser ninguna de las disidencias que de vez en cuando se precipitan en las filas del liberalismo y del conservatismo y que al final de cuentas desaparecen por inercia o regresan como el hijo pr\u00f3digo al hogar de sus mayores, redactamos oportunamente las siguientes frases:<\/p>\n<p>\u201cLa ANAPO ha retrocedido precisamente porque en el fondo no ha dejado de ser un partido tradicional\u201d (&#8230;).<\/p>\n<p>\u201cEl\u2018tercer partido\u2019 en Colombia no puede ser otro que el partido de la clase obrera. S\u00f3lo el partido proletario podr\u00e1 convertirse en el vocero aut\u00e9ntico de los oprimidos y humillados de Colombia. Ese partido y no otro podr\u00e1 apoyar e interpretar los intereses de las masas campesinas, organizar el pueblo y liberar al pa\u00eds.\u201d[21]<\/p>\n<p>Las elecciones de 1974 ratificaron con creces estas palabras. El hecho de que el descontento popular y el ascenso de la lucha de las masas a finales de la d\u00e9cada del sesenta hubieran sido capitalizados por un movimiento de las caracter\u00edsticas de ANAPO, fue en realidad un alivio para los viejos partidos, quienes resurgieron con renovados \u00edmpetus para proseguir su obra de pillaje y depredaci\u00f3n aprovechando el desconcierto general.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo insist\u00edamos en que no obstante haber desaparecido la alternaci\u00f3n presidencial y la paridad en las corporaciones p\u00fablicas, por vencimiento de los plazos, la oligarqu\u00eda hab\u00eda prolongado el paritarismo en la rama ejecutiva del poder hasta 1978, en virtud de la \u00faltima reforma constitucional. Esto concluy\u00f3 siendo denunciado por todo las fuerzas democr\u00e1ticas y la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n lo explic\u00f3 exhaustivamente en la campa\u00f1a electoral. Pero hemos advertido tambi\u00e9n que incluso de 1978 hacia adelante, los gobiernos olig\u00e1rquicos, seg\u00fan la Constituci\u00f3n, seguir\u00e1n siendo paritarios, mediante el mecanismo de que el partido vencedor deber\u00e1 darle participaci\u00f3n administrativa \u201cadecuada y equitativa\u201d al partido mayoritario distinto al del presidente de la Rep\u00fablica. En otras palabras, que el esp\u00edritu frentenacionalista del Estado continuar\u00e1 indefinidamente a trav\u00e9s de los llamados \u201cgobiernos nacionales\u201d. Este fen\u00f3meno tan peculiar de nuestra situaci\u00f3n obedece en Colombia a la ley hist\u00f3rica de que el imperialismo no puede ejercer su dominaci\u00f3n sino por intermedio de la alianza de la gran burgues\u00eda y de los grandes terratenientes, cuya expresi\u00f3n pol\u00edtica es la coalici\u00f3n liberal-conservadora.<\/p>\n<p>Las elecciones de 1974 se efectuar\u00edan bajo esas disposiciones y las fuerzas revolucionarias no pod\u00edan contentarse con hablar \u00fanicamente de los factores de la eliminaci\u00f3n de la paridad parlamentaria y de la alternaci\u00f3n. Deb\u00edan a la par esclarecer a las masas convocadas a sufragar, que \u00e9stas ir\u00edan a una contienda en la cual de antemano se hallaba establecido el resultado. Ganara cualquier candidato, de todas maneras seguir\u00edan gobernando el liberalismo y el conservatismo, mancomunadamente.<\/p>\n<p>Pero adem\u00e1s de lo anterior, nosotros no est\u00e1bamos dispuestos por ning\u00fan motivo a que quedara flotando en el ambiente la duda de que particip\u00e1bamos en la batalla electoral siquiera con la remot\u00edsima esperanza de derrotar a nuestros enemigos tradicionales, no s\u00f3lo por la desventajosa correlaci\u00f3n de fuerzas, sino principalmente por el convencimiento arraigado de que jam\u00e1s ganaremos el Poder en unas elecciones. En la historia de la lucha de clases no se ha dado a\u00fan el primer caso en que los opresores entreguen pac\u00edficamente a los oprimidos las riendas de la sociedad. E inclusive el ejemplo chileno, sobre el que tanto se teorizaba diciendo que hab\u00eda iniciado la \u00e9poca de las revoluciones incruentas, el modelo viviente de la \u201cv\u00eda electoral\u201d, \u201cun camino para explorar hacia el socialismo\u201d y dem\u00e1s estulticias, se vino al suelo hecho trizas con el cuartelazo sanguinario de Augusto Pinochet y el sacrificio de Salvador Allende. El pueblo colombiano no olvidar\u00e1 las respuestas que dieron los defensores de esa singular teor\u00eda cuando se les increpaba:<\/p>\n<p>\u201cEsto es enga\u00f1ar al proletariado y a pueblo, desarmarlos, entregarlos mansamente en manos de sus enemigos, que no permitir\u00e1n por las buenas la implantaci\u00f3n de la dictadura de las clases revolucionarias dirigidas por el proletariado\u201d.[22]<\/p>\n<p>Gilberto Vieira, por ejemplo, comentaba:<\/p>\n<p>\u201cUn factor verdaderamente decisivo en Chile es el Ej\u00e9rcito. Lo han demostrado los hechos. La reciente visita de una misi\u00f3n militar chilena a Cuba me parece un acontecimiento sensacional y significativo de todo ese proceso. O sea, no es f\u00e1cil que el imperialismo pueda movilizar el ej\u00e9rcito chileno, en su conjunto, contra el gobierno de la \u00b4Unidad Popular\u00b4, y esa es una de las ventajas m\u00e1s grandes con que cuenta el pueblo chileno\u201d.[23]<\/p>\n<p>La dictadura militar en Chile y el ahogamiento del pueblo en un mar de sangre terminaron dando dram\u00e1ticamente la raz\u00f3n a quienes en el mundo pensaban como nosotros: \u201c\u00a1L\u00e1stima grande que no sea realidad tanta belleza!\u201d Despu\u00e9s de los dolorosos sucesos del hermano pa\u00eds se nos ha querido combatir con la vil calumnia de que respaldamos a la junta militar chilena. A nosotros, que con nuestra d\u00e9bil voz trat\u00e1bamos en vano de alertar sobre los peligros que corren los revolucionarios que duermen en la misma cama con los asesinos, que no defendimos a los golpistas en potencia como lo hicieron nuestros calumniadores, se nos pretende presentar ahora partidarios de la banda de Pinochet, con el oculto prop\u00f3sito de eludir este debate de principios relativo a la v\u00eda de la revoluci\u00f3n e impedir que se resuma experiencia tan cara y tan valiosa para el marxismo-leninismo. El pueblo chileno sabr\u00e1 corregir los errores de estos a\u00f1os turbulentos y con su lucha heroica, liberadora, rasgar\u00e1 la noche oscura que ha ca\u00eddo sobre su querida patria. Y si en alguien podr\u00e1n confiar los revolucionarios chilenos en estas horas aciagas, ser\u00e1 en aquellos que en las de fugaz ventura les aconsejaron sincera y respetuosamente.<\/p>\n<p>Nos hemos separado deliberadamente del tema que ven\u00edamos analizando para dar una noci\u00f3n de la atm\u00f3sfera ideol\u00f3gica que se respiraba en los albores de los a\u00f1os setenta y de los conceptos encontrados que sobre los problemas del Poder se esgrim\u00edan con especial ardor y a\u00fan siguen copando el inter\u00e9s de los revolucionarios. Para el MOIR era, por tanto, de suma importancia la forma como se proyectara la campa\u00f1a electoral conjunta, los objetivos que se trazaran, la manera de explicar el aprovechamiento de este tipo de lucha. Sab\u00edamos que el frente de izquierda tendr\u00eda que designar un candidato presidencial si deseaba sacarle todo el jugo a su participaci\u00f3n en las elecciones de 1974. Pero nos opon\u00edamos a que aquella necesidad condujera a la conciliaci\u00f3n con quienes espont\u00e1nea o conscientemente pregonaban obtener el Poder mediante la estrategia de llegar tarde que temprano a controlar por los votos el primer cargo de la dictadura olig\u00e1rquica proimperialista: la presidencia de la Rep\u00fablica. En contra de esta entelequia de derrotar a las clases dominantes en una \u201cdecisiva batalla\u201d electoral y hacer \u201crespetar la victoria\u201d de un candidato \u00fanico de toda la oposici\u00f3n, expusimos en estos t\u00e9rminos nuestras opiniones:<\/p>\n<p>\u201cLa conveniencia de postular un candidato presidencial de izquierda ha sido estudiada, discutida y en general aceptada no porque tenga probabilidades as\u00ed sean remotas de salir victorioso, sino porque la alianza electoral de izquierda necesita una cabeza visible que la represente y que con el respaldo a su candidatura aglutine la lucha y la votaci\u00f3n a nivel nacional\u201d.<\/p>\n<p>\u201cLa imposibilidad de victoria de un candidato presidencial de izquierda se desprende de la correlaci\u00f3n de fuerzas y de las reglas de juego electoral. Alfonso L\u00f3pez y \u00c1lvaro G\u00f3mez como candidatos del r\u00e9gimen contabilizan a su favor el aparato estatal, la autoridad del dinero, la gran prensa, la radio, la televisi\u00f3n y se apoyan en las fuerzas del atraso y de la tradici\u00f3n bipartidista del pa\u00eds\u201d (&#8230;).<\/p>\n<p>\u201cLas clases explotadas dominantes realizan elecciones o las suspenden, abren sus parlamentos o los cierran, imponen gobiernos civiles, mediante votaciones o caudillos militares mediante \u00b4cuartelazos\u00b4, seg\u00fan, cu\u00e1ndo y donde les convenga. Esta ha sido la historia hasta hoy de la casi totalidad de las rep\u00fablicas latinoamericanas, para no salirnos de nuestro continente, o por lo menos es la experiencia de Colombia. El Estado y sus instituciones representativas tienen su definida naturaleza de clase y son instrumentos de dominaci\u00f3n de una determinada clase. Las clases revolucionarias no pueden esperar a que el Estado de las clases reaccionarias y sus instituciones representativas se pongan a su servicio, as\u00ed aquellas consigan las mayor\u00edas en unos comicios generales. Si aspiran a emanciparse y a transformar la sociedad, las clases trabajadoras oprimidas est\u00e1n obligadas a construir, sobre los escombros del Estado opresor destruido revolucionariamente, su propio Estado con sus instituciones diferentes a las desaparecidas\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEntonces, \u00bfpara qu\u00e9 participamos los revolucionarios colombianos en las elecciones y en el Parlamento? Aprovechamos la campa\u00f1a electoral y vamos a las corporaciones p\u00fablicas con la finalidad de desenmascarar la pol\u00edtica antipatri\u00f3tica y antidemocr\u00e1tica del Frente Nacional y sus instituciones reaccionarias, de agitar un programa revolucionario y de apoyar las luchas de los obreros, los campesinos, los estudiantes y los dem\u00e1s sectores populares. As\u00ed acumularemos fuerzas. Para eso utilizan los partidos revolucionarios el sufragio en los reg\u00edmenes explotadores: para acumular fuerzas. Luchamos y exigimos respeto por las libertades pol\u00edticas, por los derechos de reuni\u00f3n y expresi\u00f3n de las organizaciones populares, pero a cada paso recordamos que bajo el r\u00e9gimen de explotaci\u00f3n y represi\u00f3n, en el cual los grandes potentados internacionales y sus sirvientes criollos se hartan de riquezas a cambio del sudor y la sangre de las mayor\u00edas, y contin\u00fae el imperialismo controlando los resortes vitales de la econom\u00eda y por ende se mantenga en lo fundamental intacta su influencia pol\u00edtica, bajo este r\u00e9gimen, la mejor democracia del mundo es falsa; que s\u00f3lo en un Estado de obreros, de campesinos y del resto del pueblo, independiente y soberano, con sus organismos representativos aut\u00e9nticamente democr\u00e1ticos, las masas podr\u00e1n gozar de todos sus derechos y participar plenamente en la pol\u00edtica. Educaremos a las clases revolucionarias en la idea leninista de que \u00b4la revoluci\u00f3n debe consistir no en que la clase nueva mande y gobierne con la vieja m\u00e1quina del Estado, sino que destruya esa m\u00e1quina y mande, gobierne con ayuda de otra nueva\u00b4&#8230; \u201cLa esencia de la cuesti\u00f3n radica en si se mantiene la vieja m\u00e1quina estatal (enlazada por miles de hilos a la burgues\u00eda y empapada hasta el tu\u00e9tano de rutina e inercia) o si se le destruye, sustituy\u00e9ndola por otra nueva\u201d [24]<\/p>\n<p>En esa forma expres\u00e1bamos los objetivos que deb\u00eda perseguir nuestra participaci\u00f3n en la campa\u00f1a electoral. A su turno pertrech\u00e1bamos a nuestro Partido y al resto de sectores avanzados en su lucha ideol\u00f3gica contra las teor\u00edas seudo-revolucionarias del Estado. El acertado aprovechamiento de la lucha electoral servir\u00eda para facilitar el avance y consolidar los progresos de las fuerzas revolucionarias. Nos propusimos, por consiguiente, tres finalidades muy definidas: combatir y desenmascarar la pol\u00edtica y las maniobras de la Gran Coalici\u00f3n liberal-conservadora, agitar un programa nacional y democr\u00e1tico y apoyar las luchas del pueblo colombiano. Y \u00e9sta fue la \u00fanica pol\u00edtica unitaria posible, porque s\u00f3lo estableciendo y yendo en pos de tales objetivos, podr\u00eda lograrse, como se logr\u00f3, un frente combativo, revolucionario, que en la contienda electoral se distinguiera por su empuje, originalidad y consecuencia. As\u00ed actu\u00f3 la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n, y en los primeros meses de 1974 lleg\u00f3 a preocupar a la reacci\u00f3n ap\u00e1trida, por un lado, y por el otro, sorprendi\u00f3 al oportunismo de \u00b4izquierda\u00b4 que no acabar\u00e1 de especular y de demeritar el espect\u00e1culo de disciplina, de vigor y de beligerancia que vio desfilar ante sus ojos.<\/p>\n<p>Cuanto m\u00e1s nos hallemos distanciado de una situaci\u00f3n revolucionaria, tanto m\u00e1s imperioso ser\u00e1 para las fuerzas de la revoluci\u00f3n el correcto aprovechamiento de la lucha electoral. Tan peculiar condici\u00f3n resulta doblemente cierta para los pa\u00edses neocoloniales y semifeudales como Colombia. En la casi totalidad de los casos, el desbordado entusiasmo de las m\u00e1s amplias masas por este tipo de lucha denota m\u00e1s el atraso que el auge de la revoluci\u00f3n. Precisamente por eso los revolucionarios est\u00e1n obligados a ir a elecciones, retrocediendo en comparaci\u00f3n con sus m\u00e1ximos objetivos, conscientes de que a \u00e9stos no podr\u00e1n arribar jam\u00e1s, si reh\u00fasan encuadrar su t\u00e1ctica flexiblemente en las circunstancias concretas del variable desarrollo de la lucha de clases. En el futuro esta observaci\u00f3n se la seguiremos exponiendo a los compa\u00f1eros que conf\u00edan honestamente en que basta dar la orden para que las masas se alineen y apresten al combate. Las masas populares s\u00f3lo comprender\u00e1n nuestro pensamiento revolucionario cuando nosotros nos pongamos a la altura de sus necesidades y partamos del nivel en que se encuentran. Sin embargo, esto no significa que al vincularnos a la lucha electoral nos pleguemos a las corrientes en boga. Por el contrario, combatiremos fieramente por disipar las ilusiones que las gentes sencillas se hacen y los promeseros de la oligarqu\u00eda alimentan, de descubrir una camino llano y corto, sin mayores traumatismos, para sacudirse el yugo que los oprime de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n. Las fuerzas revolucionarias no deben renunciar un solo d\u00eda a su labor de educar a las masas atrasadas, ni en aquellas circunstancias en las cuales la ola reaccionaria aparece aplastante, como suele suceder en las temporadas electorales. Esta cr\u00edtica se la lanzamos a quienes prefieren acallar sus intenciones a cambio de ganar \u201camigos\u201d, pasar el chaparr\u00f3n en medio del tumulto sin dar la pelea o aguardar camuflados ocasiones m\u00e1s propicias. A veces resulta \u201cmejor estar solos que mal acompa\u00f1ado\u201d, como aconseja el aforismo popular. Y si no nos atrevemos a tocar nuestra trompeta para que la escuchen hasta los propios enemigos, as\u00ed sea una clarinada impertinente, no habr\u00e1 cu\u00e1ndo tengamos una opini\u00f3n p\u00fablica revolucionaria, ni unos bravos escuadrones que como los de Rond\u00f3n vencieron y humillaron a las huestes espa\u00f1olas en el Pantano de Vargas.<\/p>\n<p>Sin capitulaciones de ninguna especie y sin haber perdido la visi\u00f3n de los objetivos estrat\u00e9gicos, la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n combati\u00f3 infatigablemente durante la campa\u00f1a electoral la pol\u00edtica olig\u00e1rquica, agit\u00f3 su programa revolucionario y se solidariz\u00f3 y estimul\u00f3 las luchas de las clases oprimidas. La UNO educ\u00f3 a las masas en los principios de la revoluci\u00f3n nacional y democr\u00e1tica, consolid\u00f3 el avance de las fuerzas revolucionarias y sus tres partidos de importancia nacional, como los m\u00faltiples movimientos populares de provincia que la integran, se expandieron y fortalecieron.<\/p>\n<p>Exactamente as\u00ed concebimos los objetivos de la UNO en la lucha electoral, mientras el Partido Comunista patale\u00f3 hasta el final por su estratagema de conseguir el entendimiento con la ANAPO. Y tan obsesivo ser\u00eda este deseo que una vez escogida oficialmente la candidatura de Hernando Echeverri y habiendo quedado, por lo tanto, sellada la posibilidad del candidato \u00fanico de toda la oposici\u00f3n, ustedes propusieron esta \u00faltima f\u00f3rmula de acercamiento:<\/p>\n<p>\u201cPese a las diferencias presentadas, es nuestro deber continuar realizando esfuerzos por buscar acuerdos entre la ANAPO y la UNO. Dos fuerzas de Oposici\u00f3n pueden entenderse para realizar una labor de conjunto, orientada a la ayuda mutua en las tareas electorales. Planteamientos como la defensa unida contra la represi\u00f3n, por el respeto a las libertades y derechos, para evitar la ruptura de carteles, por la ayuda en los actos p\u00fablicos, tiene acogida en ambos sectores\u201d.[25]<\/p>\n<p>Pero al mismo tiempo era tal la aversi\u00f3n del estado mayor anapista por todo cuanto tuviera que ver con el comunismo y su total despreocupaci\u00f3n por una pol\u00edtica unitaria, que ni siquiera se dign\u00f3 nunca responder las propuestas afables del Partido Comunista, ni aun \u00e9sta, tan parca y tan modesta, como cosa pintoresca, de un acuerdo para \u201cevitar la ruptura de carteles\u201d.<\/p>\n<p>LA IZQUIERDA ANAPISTA<\/p>\n<p>Y LAS TRES OPCIONES DEL 21 DE ABRIL<\/p>\n<p>Hemos analizado desde los or\u00edgenes de la UNO los problemas candentes en los cuales hubo discrepancias entre ustedes y nosotros. Tanto la cuesti\u00f3n program\u00e1tica como los objetivos de la campa\u00f1a electoral tuvieron que ver con la contumacia del Partido Comunista a conformar el frente con la Alianza Nacional Popular. Quisi\u00e9ramos dar por finalizada la r\u00e9plica a las acusaciones del Partido Comunista con respecto al asunto de la ANAPO, pero como nos hemos hecho el prop\u00f3sito de aclarar todas y cada una de las dudas que ustedes han arrojado sobre nuestro comportamiento, vamos a ocuparnos de otra falsa imputaci\u00f3n, a manera de cierre de este pleito.<\/p>\n<p>Sin ning\u00fan rubor ustedes han sostenido:<\/p>\n<p>\u201cSe conoce de sobra la actitud agresiva del MOIR contra la ANAPO a la cual, ciegamente, engloba bajo la definici\u00f3n de \u201corganizaci\u00f3n populista y de derecha\u201d, negando la existencia en su seno de sectores de izquierda y de una radical base popular\u201d.[26] Y: P\u00fablicamente condenan todo contacto con la ANAPO por considerarla \u00b4el peor obst\u00e1culo contrarrevolucionario\u00b4. Pero al mismo tiempo, tienden puentes hacia ese partido\u201d.[27]<\/p>\n<p>Como ninguno de los prospectos que el Partido Comunista hizo referentes a la ANAPO se cumplieron, recurre a ese ardid antiqu\u00edsimo como el hombre mismo, de llevar al absurdo el pensamiento de sus contendores para refutarlo a su gusto. Se cuidan ustedes de reconocer que el MOIR tuvo raz\u00f3n sobre la imposibilidad de un acuerdo con la ANAPO para las elecciones de 1974, y procuran desviar la atenci\u00f3n de quienes siguen esta pol\u00e9mica con una nueva acusaci\u00f3n, producida en abril pasado: el MOIR no reconoce sectores de izquierda en la ANAPO y en su agresividad la confunde con el enemigo principal. Esto no es m\u00e1s que una burla y desesperada tergiversaci\u00f3n. Recordemos algunas de las veces que se\u00f1alamos la existencia de una izquierda anapista, a la cual, entre otras cosas, hab\u00eda que ganar.<\/p>\n<p>En 1972 dijimos:<\/p>\n<p>\u201cPara que los sectores izquierdistas de ANAPO puedan participar en un frente electoral revolucionario no les queda otra salida distinta de la insubordinaci\u00f3n y desconocimiento de la direcci\u00f3n del General, como lo hicieron los miembros del Movimiento Amplio Colombiano\u201d.[28]<\/p>\n<p>En 1973 reiteramos:<\/p>\n<p>\u201cPor un lado, la ANAPO se nutri\u00f3 de un n\u00facleo de dirigentes populares sinceros y de gente com\u00fan anhelante de un vuelco en la situaci\u00f3n, sin saber exactamente cu\u00e1l y c\u00f3mo. Estos constituyeron la izquierda de la ANAPO. Por el otro, fueron llegando c\u00edrculos de politiqueros arribistas cuyas aspiraciones personales no ten\u00edan cabida por varios motivos en los partidos tradicionales y de personas extra\u00eddas o con v\u00ednculos al gran capital y a los terratenientes, pero marginadas del control de los organismos claves del Estado. Estos c\u00edrculos constituyeron la derecha de la ANAPO, tomaron su mando y le imprimieron su pol\u00edtica de oposici\u00f3n respetuosa del sistema (&#8230;).<\/p>\n<p>\u201cLa ANAPO contin\u00faa siendo escenario de lucha entre sus dos alas, notablemente mermadas. Las fuerzas revolucionarias deben tratar de influenciar a los sectores de izquierda que a\u00fan quedan en la ANAPO y ganarlos para una posici\u00f3n realmente antiimperialista y antiolig\u00e1rquica\u201d.[29]<\/p>\n<p>Y en la \u00faltima convenci\u00f3n de la UNO, anterior a las elecciones, el compa\u00f1ero Francisco Mosquera sintetiz\u00f3 n\u00edtidamente la actitud distinta que correspond\u00eda con los enemigos principales, las fuerzas intermedias y los aliados. Dijo as\u00ed:<\/p>\n<p>\u201cNuestra t\u00e1ctica electoral es sencilla y clara. Concentramos el ataque contra los enemigos principales del pueblo colombiano: la coalici\u00f3n olig\u00e1rquica proimperialista, gobernante, cuyos candidatos oficiales significan el continuismo, la opresi\u00f3n extranjera, el atraso, la miseria, el hambre y la represi\u00f3n fascista. Criticaremos las vacilaciones y el manzanillismo de la ANAPO, estimulando a la vez a sus sectores de izquierda para que asuman una posici\u00f3n consecuentemente antiimperialista y antiolig\u00e1rquica. Y estrecharemos los v\u00ednculos entre los partidos y movimientos pol\u00edticos de envergadura nacional y regional que est\u00e1n resueltos a abanderar la alternativa revolucionaria, despejando el camino de la unidad del pueblo y preparando las condiciones para m\u00e1s profundas y extensas batallas por la liberaci\u00f3n nacional y por la revoluci\u00f3n\u201d.[30]<\/p>\n<p>Empecemos por lo \u00faltimo. Nunca pretendimos que se combatiera a la ANAPO cual si se tratara de las m\u00e1s grave desventura del pa\u00eds, atribuci\u00f3n gratuita con la que \u00fanicamente se busca desvirtuar nuestras cr\u00edticas a ese partido. Ni hemos sustituido en ning\u00fan tramo de nuestra lucha al imperialismo norteamericano y a las cabezas visibles de las clases dominantes proimperialistas colombianas como blanco principal de nuestro ataque. Conforme a esta inalterable posici\u00f3n de principios fue como propusimos la pol\u00edtica de \u201cUnidad y Combate\u201d, cuyo contenido se resume en la m\u00e1xima de: concentrar el fuego en la Gran Coalici\u00f3n liberal-conservadora. Contra esta t\u00e1ctica conspiraba la Alianza Nacional Popular, que aparec\u00eda a todo trance remisa a romper su indiferencia ante la cruel explotaci\u00f3n imperialista de que Colombia es v\u00edctima predilecta y a respaldar efectivamente las luchas de las masas populares por sus derechos a gozar de una patria libre y democr\u00e1tica. Como no perdimos el sentido de las proporciones y sab\u00edamos matem\u00e1ticamente cu\u00e1l era nuestra fuerza real, no nos trazamos la meta de aislar definitivamente en unos cuantos meses, no siquiera en unos pocos a\u00f1os, al n\u00facleo dirigente de la alianza olig\u00e1rquica. En forma voluntaria nos redujimos a trabajar por unificar en un frente revolucionario a los movimientos susceptibles de integrarlo seg\u00fan las condiciones y dimos la alarma sobre el obst\u00e1culo que simbolizaba el anapismo para la conformaci\u00f3n de dicho frente. Y objetivamente la ANAPO se convirti\u00f3 en el \u201cpeor obst\u00e1culo\u201d de la pol\u00edtica de \u201cUnidad y Combate\u201d, en la medida en que el Partido Comunista, haciendo las veces de abogado del diablo, terciaba a su favor. En fin de cuentas nuestra divisa de unir todo lo unificable para las elecciones de 1974 se abri\u00f3 paso justo a tiempo. Y en septiembre de 1973 ya estaban definidas las tres opciones m\u00e1s caracterizadas: \u201cDesde la reaccionaria y antipatri\u00f3tica, representada por los candidatos se los partidos Liberal y Conservador, Alfonso L\u00f3pez y \u00c1lvaro G\u00f3mez, pasando por la intermedia e inconsecuente de la ANAPO, con Mar\u00eda Eugenia de Moreno D\u00edaz, hasta la nacional y democr\u00e1tica de la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n\u201d[31].<\/p>\n<p>En cuanto a la izquierda anapista, la discrepancia fue diametralmente a la inversa de la versi\u00f3n ama\u00f1ada que se pretende dar, despu\u00e9s de cuatro a\u00f1os de agudas discusiones. Pero ustedes no se saldr\u00e1n del embrollo tergivers\u00e1ndonos. As\u00ed har\u00e1n menos decorosa la retirada. Nosotros insist\u00edamos no en que no hubiese una izquierda en la ANAPO, sino en que \u00e9sta, para poder contribuir efectivamente a una pol\u00edtica revolucionaria, se ve\u00eda abocada con posterioridad a 1970 a la ineludible disyuntiva de rebelarse o seguir uncida a una l\u00ednea oportunista que s\u00f3lo fracasos cosechar\u00eda. Ustedes, al contrario, cre\u00edan que la izquierda anapista podr\u00eda tomar el tim\u00f3n y enrumbar el \u201ctercer partido\u201d, hacia aguas unitarias. Aceptemos que sus deseos eran altruistas, pero la ANAPO hab\u00eda encallado y sus sectores avanzados no ten\u00edan ni la influencia en el mando ni el respaldo suficiente para enderezar la situaci\u00f3n. En la pr\u00e1ctica, la consigna de permanecer a bordo hasta el final, facilitaba la labor de la peque\u00f1a burgues\u00eda arribista que so\u00f1aba con escalar posiciones en la ANAPO y llegar al Parlamento bajo su manto protector, aprovechando la desbandada de sus m\u00e1s reputados dirigentes de derecha y de izquierda. Si algo merece calificarse de populista es precisamente este intento ulterior de arribismo peque\u00f1oburgu\u00e9s por salvar los dogmas reaccionarios de ANAPO en nombre de la revoluci\u00f3n, por cubrir el viejo santoral con el palio del \u201csocialismo a la colombiana\u201d . Este nov\u00edsimo \u201csocialismo\u201d fue a la postre el m\u00e1s ac\u00e9rrimo enemigo de la pol\u00edtica unitaria que lo amenazaba a muerte.<\/p>\n<p>La inutilidad de esta t\u00e1ctica fue reconocida por el Partido Comunista al mes de las elecciones, en mayo de 1974, cuando resolvi\u00f3 suspender su posici\u00f3n de \u201cneutralidad\u201d frente a la ANAPO.<\/p>\n<p>Le\u00e1moslo:<\/p>\n<p>\u201cAhora m\u00e1s que nunca debemos acercarnos a los sectores m\u00e1s consecuentemente revolucionarios de la ANAPO. Hay que modificar actitudes de \u00b4neutralidad\u00b4 ante las contradicciones de este movimiento a fin de pasar a una lucha activa y continua para estimular entre sus activistas y adherentes las acciones unitarias y para atraer a los m\u00e1s avanzados a la UNO y a la militancia en nuestras filas\u201d.[32]<\/p>\n<p>La postrera rectificaci\u00f3n del Partido Comunista de \u201cmodificar\u201d la \u201cneutralidad ante las contradicciones de la ANAPO\u201d, \u00bfsignifica acaso una impl\u00edcita aproximaci\u00f3n a la orientaci\u00f3n del MOIR de \u201cinfluenciar a los sectores de izquierda que a\u00fan quedan en la ANAPO y ganarlos para un posici\u00f3n realmente antiimperialista y antiolig\u00e1rquica\u201d? De ser as\u00ed no podemos menos de alabar que la experiencia, madre de la sabidur\u00eda, ayuda por igual a todos a distinguir el acierto del error. De todos modos no tenemos prisa, confiamos en que la pr\u00e1ctica de la lucha de clases proferir\u00e1 su fallo inapelable y dar\u00e1 a cada cual lo merecido. Y en verdad que nuestra paciencia ha sido premiada. Al cabo de estos tres \u00faltimos a\u00f1os podemos hacer un balance victorioso. Logramos concurrir en la pasada campa\u00f1a electoral con un frente conjunto de fuerzas que, aunque peque\u00f1o, present\u00f3 una aut\u00e9ntica alternativa revolucionaria al pueblo colombiano. Las pretensiones de diluir la UNO en una amalgama informe e indefinible fueron contundentemente derrotadas. Los resultados electorales contabilizados son altamente favorables si se tienen en cuenta las dificultades supremas en las que se libr\u00f3 la contienda, y las fuerzas revolucionarias conquistaron significativas posiciones en las corporaciones p\u00fablicas que han convertido en puestos de combate y tribunas de denuncia de las arbitrariedades y atropellos del r\u00e9gimen. Los objetivos de educar al pueblo, consolidar el avance revolucionario de nuestras fuerzas y apoyar las luchas populares se cumplieron hasta el l\u00edmite de nuestras capacidades. Pudimos librar una gran batalla ideol\u00f3gica contra las concepciones liberales y contra las que pretenden revisar el marxismo-leninismo.<\/p>\n<p>La UNO ha quedado armada de un programa revolucionario que consigna las principales reivindicaciones estrat\u00e9gicas de la actual etapa nacional y democr\u00e1tica de la revoluci\u00f3n colombiana. Se abre un nuevo per\u00edodo de la historia de Colombia en el cual, no obstante el triunfo montado y transitorio de las fuerzas reaccionarias, la crisis pol\u00edtica y econ\u00f3mica de las clases antipatri\u00f3ticas gobernantes y del imperialismo norteamericano se agudiza irreversiblemente, mientras las masas oprimidas arrecian la lucha en todos los frentes de batalla. Las tendencias unitarias de las diversas clases, capas y organizaciones revolucionarias de la sociedad colombiana se acent\u00faan por encima de los tropiezos naturales y a trav\u00e9s del combate ideol\u00f3gico necesario, imprescindible y vivificante. Y nuestro Partido, m\u00e1s fogueado, m\u00e1s disciplinado, m\u00e1s unido, m\u00e1s extendido y m\u00e1s arraigado en el coraz\u00f3n del pueblo, est\u00e1 en condiciones de desempe\u00f1ar un papel de mayor importancia en la conducci\u00f3n de las luchas revolucionarias.<\/p>\n<p>Doblemos esta doliente p\u00e1gina de la Alianza Nacional Popular con el siguiente comentario. El Partido Comunista acept\u00f3 que su \u201cconsigna del Onceavo Congreso, por un candidato \u00fanico de toda la oposici\u00f3n democr\u00e1tica en la batalla electoral de 1974, no ha podido realizarse\u201d.[33]<\/p>\n<p>Aceptaci\u00f3n apenas obvia. Pero como lo hemos explicado, la infundada insistencia del Partido Comunista por forzar la aplicaci\u00f3n de su l\u00ednea trazada, origin\u00f3 todas estas contradicciones de la alianza, la amplitud del frente, el programa de la UNO y los objetivos de la campa\u00f1a electoral. Ustedes no podr\u00e1n decir que la \u201cconsigna del Onceavo Congreso\u201d no se concret\u00f3 debido a las interferencias del MOIR. Nuestro poder decisorio no era tan determinante. Por el contrario, nos limitamos a fijar nuestros puntos de vista, a negarnos a participar en la UNO mientras no se clarificara la pol\u00edtica y a esperar. De tal manera que el Partido Comunista tuvo el campo libre hasta el 22 de septiembre de 1973 para negociar su esquema unitario. \u00a1Y c\u00f3mo lo gestion\u00f3! Por esto resulta tendencioso y ruin despachar esta pol\u00e9mica con la afirmaci\u00f3n de que \u201cel MOIR ingresa a la UNO despu\u00e9s de haberle dado muchas vueltas\u201d. Y por eso nos hemos ocupado en desmenuzar esta historia para comprobar que \u201cen definitiva\u201d nos guiamos \u201cpor el criterio\u201d de que era \u201cpreferible constituir un frente que, aunque peque\u00f1o\u201d, le pudiera \u201cpresentar al pueblo una verdadera alternativa revolucionaria\u201d. [34] Ustedes fueron los que dieron vueltas y revueltas alrededor de una quimera, desinteresada y piadosa si as\u00ed lo prefieren, pero quimera al fin y al cabo, como revolotea el cucarr\u00f3n alucinando en torno a una l\u00e1mpara encendida.<\/p>\n<p>DOS TARES PARALELAS DE \u201cUNIDAD Y COMBATE\u201d<\/p>\n<p>Conocidos los or\u00edgenes de la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n, sus dificultades y luchas del comienzo y explicadas c\u00f3mo quedaron las cuestiones del programa y de los objetivos y frutos de la campa\u00f1a electoral, pasaremos a ocuparnos del problema de su car\u00e1cter, es decir, a responder al interrogante \u00bfqu\u00e9 es la UNO?<\/p>\n<p>El Partido Comunista se apresur\u00f3 a definir a la UNO como la \u201csemilla del Frente Patri\u00f3tico la Liberaci\u00f3n Nacional\u201d. Retomamos esta definici\u00f3n porque con ella se ha pretendido, por un lado, refutar nuestra consigna inicial de la necesidad de la creaci\u00f3n de un \u201cfrente electoral de izquierda\u201d para las elecciones de 1974, y por el otro, proporcionarle alg\u00fan basamento doctrinal a la insinuaci\u00f3n de que el MOIR se muestra reacio a facilitar la unidad de las fuerzas revolucionarias. Tal infundio est\u00e1 regado en m\u00faltiples materiales del Partido Comunista, queriendo significar, a punta de repetirlo, que ustedes son partidarios del frente \u00fanico mientras nosotros tenemos de \u00e9l una miope visi\u00f3n electorera. Es como si se creyera a pie juntillas que asuntos tan fundamentales para la teor\u00eda y la lucha revolucionarias se pudieran despachar mediante golpes de mano y argucias ingeniosas. Sin embargo, quien haya escuchado con atenci\u00f3n la melod\u00eda monocorde de que la UNO es la \u201csemilla del Frente Patri\u00f3tico\u201d habr\u00e1 descubierto f\u00e1cilmente que el Partido Comunista una vez m\u00e1s s\u00f3lo aporta como argumentos suyos sus deseos y sus calumnias contra el MOIR.<\/p>\n<p>Estamos seguros de que con definiciones abstractas no habr\u00e1 cu\u00e1ndo desentra\u00f1ar el problema, ni la pol\u00e9mica la debemos reducir a la competencia de qui\u00e9n le augura a la UNO la mejor de las suertes. Ya observamos c\u00f3mo el esquema de convertirla en el \u201cFrente de la Oposici\u00f3n Democr\u00e1tica\u201d, \u201cesencia\u201d del \u201cFrente Patri\u00f3tico\u201d, desemboc\u00f3 en un fracaso. No basta con decir \u201ch\u00e1gase la luz y la luz fue hecha\u201d. Para prever el destino de la UNO es forzoso no olvidar cu\u00e1les son sus fuerzas verdaderas, conocer las distintas concepciones que chocan en su seno y entonces s\u00ed, mediante la discusi\u00f3n, inquirir si es posible o no concordar las pol\u00edticas m\u00e1s indicadas que solventen su actual crisis y la transformen en un centro eficaz de direcci\u00f3n y coordinaci\u00f3n de las luchas revolucionarias. Pero mientras la UNO no pase a cumplir una funci\u00f3n efectiva como centro orientador y cohesionador de estas luchas y no garantice el m\u00ednimo de identidad y de cooperaci\u00f3n entre sus fuerzas integrantes, ser\u00e1 la negaci\u00f3n del frente unido. Si sinceramente queremos constituirla en la \u201csemilla\u201d de la alianza que a la larga abarque y organice a todo el pueblo colombiano, tendremos que empezar por corregir \u00e9sta su falla principal. Y es m\u00e1s, no existe otra salida, remarcamos, para evitar su deceso. El deceso de la UNO como organizaci\u00f3n unitaria y democr\u00e1tica, se entiende, porque no se nos escapa el hecho de que cualquiera de sus componentes pueda prolongarle artificialmente la vida, pero ya como ap\u00e9ndice exclusivamente suyo. En esta \u00faltima eventualidad la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n perder\u00eda su car\u00e1cter de aglutinante de distintas corrientes pol\u00edticas y, por ende, la \u201csemilla\u201d se marchitar\u00eda sin haber germinado.<\/p>\n<p>Antes de intentar tan ingente labor dejemos establecidas dos premisas. En primer t\u00e9rmino que nuestro inter\u00e9s sigue siendo el de salvar y desarrollar la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n. Una alianza de esta \u00edndole, no obstante su relativa debilidad, es altamente positiva para la revoluci\u00f3n colombiana, siempre y cuando cumpla con una pol\u00edtica unitaria, democr\u00e1tica y revolucionaria. Creemos que nuestra mejor colaboraci\u00f3n en esta hora es se\u00f1alar cr\u00edticamente las rectificaciones a que haya lugar, pero somos conscientes de que solos no podremos imprimirle ni la pol\u00edtica ni la pujanza que requiere la UNO. Se precisa de un replanteamiento de los acuerdos entre las fuerzas que han venido comprometidas con el proceso unitario de los tres \u00faltimos a\u00f1os. Y como lo dijimos al principio de esta carta, estamos dispuestos a agotar pacientemente todos los medios al alcance para superar la crisis y proveer las bases del nuevo entendimiento.<\/p>\n<p>En segundo t\u00e9rmino, sea cual fuese el resultado de nuestras gestiones, el MOIR seguir\u00e1 invariablemente la l\u00ednea de luchar por la unidad de las fuerzas revolucionarias. Desde nuestro nacimiento como organizaci\u00f3n partidaria independiente hemos proclamado con claridad meridiana que la revoluci\u00f3n colombiana en su presente etapa democr\u00e1tica s\u00f3lo conquistar\u00e1 la victoria con la unidad de todas las clases, capas, partidos y personas que en una u otra forma repudien la dominaci\u00f3n del imperialismo norteamericano y de las clases antinacionales que le sirven de soporte. Bajo esta suprema directriz hemos venido combatiendo. Nuestro proyecto de programa para el Primer Congreso del Partido del Trabajo de Colombia lo destaca como uno de sus grandes postulados. Ninguna consideraci\u00f3n lograr\u00e1 separarnos de esta senda. Y tenemos una seguridad absoluta en que el pueblo colombiano, a pesar del curso zigzagueante de la revoluci\u00f3n, llegar\u00e1 a obtener su unidad y con ella la liberaci\u00f3n, la prosperidad y la grandeza del pa\u00eds. Los problemas de la conformaci\u00f3n de un frente \u00fanico antiimperialista, as\u00ed como el resto de los asuntos vitales de la revoluci\u00f3n, s\u00f3lo podr\u00e1n resolverse satisfactoriamente aplicando el m\u00e9todo de la participaci\u00f3n democr\u00e1tica de todas las fuerzas revolucionarias. Sin democracia no habr\u00e1 unidad. Precisamente la reacci\u00f3n sojuzga al pueblo dividi\u00e9ndolo y lo divide neg\u00e1ndole la libertad de organizaci\u00f3n, de expresi\u00f3n y dem\u00e1s derechos pol\u00edticos. Las amplias masas repudian los procedimientos antidemocr\u00e1ticos. Y dentro del movimiento revolucionario colombiano ning\u00fan partido aceptar\u00e1 jam\u00e1s estar bajo la f\u00e9rula de otro. Atr\u00e1s quedaron los tiempos en los cuales los litigios se absolv\u00edan conforme al respeto que reclaman los \u201cmayores en edad, dignidad y gobierno\u201d. Las fuerzas nuevas son irrespetuosas, se atreven a desmentir a las viejas autoridades, descorren velos y destruyen mitos. Es la din\u00e1mica de la lucha. Gracias a ella la revoluci\u00f3n no se estanca sino que avanza sin cesar hacia adelante, superando los per\u00edodos de desconcierto y de marasmo.<\/p>\n<p>Sentadas las dos premisas anteriores, manos a la obra. Escudri\u00f1emos en la corta existencia de la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n cu\u00e1l ha sido su labor de direcci\u00f3n y coordinaci\u00f3n. Partamos de unas frases a\u00fan calientes del pleno del Partido Comunista de abril pasado, arriba citadas:<\/p>\n<p>\u201cLa Tercera Convenci\u00f3n de la UNO, replicando a quienes consideraban esta alianza como un mero acuerdo electoral, declar\u00f3 que \u2018ha surgido un frente de fuerzas revolucionarias y populares, con un programa de nueve puntos, cuyo objetivo final es abrirle el camino a Colombia hacia el socialismo\u2019.\u201d<\/p>\n<p>Al a\u00f1o de efectuadas las elecciones, el Partido Comunista no ceja en revivir su querella contra el MOIR acerca del car\u00e1cter de la UNO. Lo que resulta doblemente ins\u00f3lito, si se comprende que los documentos aprobados por la Tercera Convenci\u00f3n lo fueron por unanimidad y con la participaci\u00f3n voluntaria nuestra, y, sobre todo, si se persiste en la turbia costumbre de refutar al MOIR haciendo caso omiso de sus posiciones p\u00fablicas. Ustedes pretenden cosechar laureles en el campo de la teor\u00eda sobre el frente \u00fanico, tiroteando la formulaci\u00f3n que hicimos, a su tiempo, de la necesidad de la construcci\u00f3n de un \u201cfrente electoral de izquierda\u201d para las elecciones de 1974. Y de carambola ubicar al MOIR en el bando contrario de la unidad de las fuerzas revolucionarias. Contraponer el MOIR a la l\u00ednea de desarrollar un \u201cfrente de fuerzas revolucionarias y populares\u201d porque defendimos y sacamos avante la consigna del \u201cfrente electoral de izquierda\u201d en 1974, es un enfoque tan formulista, como el que ser\u00eda atacar a la UNO porque seg\u00fan su nombre se limita a unificar la llamada \u201coposici\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>\u00bfA qu\u00e9 obedec\u00eda que propusi\u00e9ramos un \u201cfrente electoral de izquierda\u201d para las pasadas elecciones? Creemos que esta pregunta ha quedado suficientemente respondida en los cap\u00edtulos precedentes. Ustedes hablaban de un frente de toda la \u201coposici\u00f3n democr\u00e1tica\u201d con candidato \u00fanico y programa com\u00fan, con la ANAPO como columna vertebral. Nosotros consider\u00e1bamos que conforme a las circunstancias reinantes s\u00f3lo era viable un frente mucho m\u00e1s reducido, pero con un contenido revolucionario, con el que podr\u00edan colaborar el MOIR, el MAC, el Partido Comunista, movimientos avanzados de provincia y sectores de izquierda de otros partidos. A esa alianza la denominamos \u201cfrente electoral de izquierda\u201d para distinguirla de la proyectada por el Partido Comunista y que la pr\u00e1ctica encontr\u00f3 irrealizable. \u00bfCu\u00e1l de las propuestas era m\u00e1s consecuente, no desde el punto de vista de su viabilidad, como ha sido aceptado por ambas partes, sino del de su contenido? \u00bfBastaba simplemente la retah\u00edla de que la UNO era la \u201cesencia\u201d o la \u201csemilla\u201d del futuro frente \u00fanico para imprimirle un car\u00e1cter revolucionario? Su car\u00e1cter revolucionario \u00fanicamente podr\u00edan determinarlo el programa y los objetivos concretos que se fijaran en consonancia con el tipo de lucha inminente que ten\u00edamos delante. Y la UNO cumpli\u00f3 una gran tarea revolucionaria porque pudo concurrir a la contienda electoral con un programa nacional y democr\u00e1tico y con los objetivos de desenmascarar la estrategia de los partidos olig\u00e1rquicos proimperialistas, agitar y explicar la estrategia revolucionaria y apoyar las luchas del pueblo colombiano. La lucha inminente que ten\u00edamos delante era la participaci\u00f3n en las elecciones, una de las principales preocupaciones de ustedes y de nosotros. Para demostrarlo ser\u00eda suficiente repasar las muchas citas que llevamos recopilando del MOIR y del Partido Comunista.<\/p>\n<p>Siendo esto exactamente cierto, el MOIR, sin embargo, no confinaba las alianzas al lindero exclusivamente electoral. Cuando proclamamos nuestra pol\u00edtica de \u201cUnidad y Combate\u201d en 1972, adem\u00e1s de la tarea de crear un \u201cfrente electoral de izquierda\u201d, nos trazamos la de la unidad del movimiento sindical independiente. Las condiciones para esta segunda tarea estaban tambi\u00e9n dadas: la profunda crisis de la UTC y CTC, el anuncio de su fusi\u00f3n a comienzo de ese a\u00f1o y la desesperada decisi\u00f3n del gobierno de Pastrana de apoyarse abiertamente en sus camarillas antiobreras, desnud\u00e1ndolas por completo y contribuyendo a enmendar los equ\u00edvocos que todav\u00eda campeaban en el movimiento obrero sobre su verdadera catadura. Adem\u00e1s, el reconocimiento del Partido Comunista de la presencia de diversas fuerzas pol\u00edticas antiutecistas y anticetecistas dentro del sindicalismo independiente y su oportuna declaraci\u00f3n a favor de la perspectiva de la creaci\u00f3n de una central unitaria. Sobre los logros y tropiezos de esta empresa nos ocuparemos luego por separado. Aqu\u00ed nos interesa resaltar que cuando llamamos a trabajar por la pol\u00edtica de \u201cUnidad y Combate\u201d lo hac\u00edamos con la mente puesta tanto en la urgencia del \u201cfrente electoral de izquierda\u201d como en la necesidad de unificar el sindicalismo independiente.<\/p>\n<p>Ambas tareas supon\u00edan para nosotros una alianza con el Partido Comunista y procedimos en consecuencia a dar los pasos concernientes. As\u00ed lo entend\u00edamos y as\u00ed lo explicamos:<\/p>\n<p>\u201cLa central obrera independiente y el frente electoral de izquierda son dos tareas cuya realizaci\u00f3n exige que el MOIR trabaje en ellas conjuntamente con el Partido Comunista y otras organizaciones partidistas. Para ello, tendremos que hacer y hemos hecho, modificaciones adecuadas a nuestra pol\u00edtica\u201d [35]<\/p>\n<p>De tal manera que seguir martillando con la acusaci\u00f3n de que el MOIR ha reducido su pol\u00edtica unitaria revolucionaria a un estrecho criterio electoral es otra desfiguraci\u00f3n m\u00e1s que tenemos que abonarles a ustedes, en el af\u00e1n de echarnos el agua sucia, revuelta con su propio barro. Y en verdad es el Partido Comunista quien ahora niega a toda costa, como lo avizoraremos despu\u00e9s, que la pol\u00edtica de alianza entre ustedes y nosotros hubiese abarcado acuerdos referentes al movimiento sindical. Pero al mismo tiempo nos arroja la recriminaci\u00f3n de que el MOIR no piensa en una unidad m\u00e1s amplia ni m\u00e1s profunda como se supone sea la empresa de construir un \u201cFrente Patri\u00f3tico\u201d o una \u201csemilla de Frente Patri\u00f3tico\u201d.<\/p>\n<p>Lo que sucede es que nosotros no hemos especulado acerca del frente \u00fanico. Con la concepci\u00f3n que tenemos de \u00e9l como m\u00e1ximo aglutinante de las fuerzas revolucionarias y principal forma de direcci\u00f3n de la revoluci\u00f3n nacional y democr\u00e1tica, dilucidamos que tal objetivo a\u00fan se encuentra distante de nuestros anhelos, a pesar de los innegables progresos de la conciencia pol\u00edtica del pueblo colombiano. Sin embargo, cuando propusimos la l\u00ednea de \u201cUnidad y Combate\u201d, repar\u00e1bamos en que sus tareas del frente electoral de izquierda y de la unidad sindical, aunque no significaban de por s\u00ed que estuvi\u00e9ramos en los umbrales del frente \u00fanico, la una y la otra se acog\u00edan a su esp\u00edritu. Alrededor de estas dos tareas se podr\u00edan comprometer corrientes y sectores distintos a los del MOIR, como efectivamente sucedi\u00f3, pero jam\u00e1s cre\u00edmos que movilizaran a las inmensas masas, ni siquiera al grueso destacado de las clases explotadas y oprimidas. Con la campa\u00f1a electoral unificada y el trabajo conjunto en el movimiento sindical, aplic\u00e1bamos una l\u00ednea de frente, no obstante encontrarnos a miles de jornadas de \u00e9ste. Y no lo decimos hoy para defendernos de un ataque artero. Lo planteamos antes de pactar los acuerdos con los aliados de la UNO. Ve\u00e1moslo:<\/p>\n<p>\u201cLa pol\u00edtica de \u2018Unidad y Combate\u2019 busca el cumplimiento de las tareas mencionadas (el frente electoral y la unidad sindical) y se halla enmarcada en la estrategia de la revoluci\u00f3n nacional y democr\u00e1tica. Esta pol\u00edtica principia por reconocer la lucha que contra el imperialismo yanqui y sus lacayos adelantan las grandes mayor\u00edas nacionales. La creaci\u00f3n de una Colombia independiente y pr\u00f3spera ser\u00e1 producto de la victoria del frente \u00fanico antimperialista que integrar\u00e1n los obreros, los campesinos, la peque\u00f1a burgues\u00eda urbana y el resto de los sectores patri\u00f3ticos. En la actualidad no hay condiciones para conformar un frente de esas dimensiones. A la revoluci\u00f3n colombiana a\u00fan le falta recorrer mucho trecho para lograrlo. Sin embargo, unificar fuerzas susceptibles de aliarse en la actualidad contra el imperialismo yanqui y las oligarqu\u00edas coligadas, principales enemigos del pueblo y la naci\u00f3n colombiana, es una pol\u00edtica que interpreta el esp\u00edritu de frente \u00fanico, aunque se circunscriba a tareas particulares de la revoluci\u00f3n.[36]<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del esclarecimiento hecho sobre nuestro criterio de frente \u00fanico en relaci\u00f3n con las dos tareas de la campa\u00f1a electoral unificada y de la unidad sindical, procedamos a indagar cu\u00e1l ha sido en realidad la labor de la UNO. Cumplidos sus tres a\u00f1os, \u00bfse puede asegurar que haya desempe\u00f1ado efectivamente un papel de direcci\u00f3n? A excepci\u00f3n de la tarea electoral, en la cual su Comando nacional discuti\u00f3 y decidi\u00f3 de manera positiva y actuante, la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n se ha reducido a una que otra declaraci\u00f3n, las m\u00e1s de las veces rectificando malos entendidos. En sus organismos directivos, por ejemplo, nunca se analizaron ni mucho menos se trazaron orientaciones concernientes al proceso unitario del movimiento obrero. La unidad obrera march\u00f3 siempre paralela a la UNO. La actividad de \u00e9sta con respecto a aquella se redujo a producir espor\u00e1dicamente alg\u00fan pronunciamiento de apoyo a los logros conocidos de la zona estrictamente sindical, como lo hizo la Tercera Convenci\u00f3n hace un a\u00f1o.<\/p>\n<p>Sabemos que no se har\u00e1 esperar la r\u00e9plica de ustedes, cuando lean esta l\u00edneas, pidiendo la milim\u00e9trica demarcaci\u00f3n entre el trabajo sindical y el trabajo pol\u00edtico, de la que han sido fieles defensores. Anticipemos tambi\u00e9n nuestra respuesta, ampliamente conocida. Existe una esfera sindical, una agrupaci\u00f3n de los obreros por oficio y ramas industriales, que se da espont\u00e1neamente, sin que medie la conciencia comunista. \u00c9sta es su primera forma de organizaci\u00f3n de clase, imprescindible como escuela de lucha del proletariado y base de apoyo de sus progresos pol\u00edticos en procura de una m\u00e1s elevada expresi\u00f3n organizativa, su partido revolucionario. La organizaci\u00f3n sindical es insustituible. Ella abarca te\u00f3ricamente a toda la clase. El partido se conforma de sus elementos avanzados, y es la vanguardia esclarecida que gu\u00eda al proletariado hacia su emancipaci\u00f3n y hacia el comunismo. Pero entre una y otra forma de organizaci\u00f3n de la clase obrera no puede levantarse una Cordillera de los Andes. La burgues\u00eda predica desde todos sus p\u00falpitos que el movimiento sindical debe proscribir la pol\u00edtica de sus predios, especialmente la pol\u00edtica revolucionaria. Los moiristas, a la inversa, creemos que el partido proletario debe nacer y crecer entre los obreros de carne y hueso, que se hallan organizados en sus sindicatos, conocer al dedillo y resolver todos sus problemas y con ello ponerse al frente del resto de oprimidos de la sociedad colombiana por la liberaci\u00f3n nacional y la revoluci\u00f3n. Los sindicatos adelantan la lucha econ\u00f3mica en procura de mejores condiciones de vida y de trabajo dentro del actual sistema, pero tambi\u00e9n luchan pol\u00edticamente por la destrucci\u00f3n del mismo. En las condiciones de Colombia los problemas de la unidad sindical no gravitan privativamente en la \u00f3rbita gremial, sino que pertenecen por sobre todo a la lucha pol\u00edtica de los obreros, y su partido puede y debe discutirlos con las clases aliadas que padecen la persecuci\u00f3n del enemigo com\u00fan. La derrota de las camarillas vendeobreras y vendepatrias de la UTC y CTC y la unificaci\u00f3n del sindicalismo en una sola confederaci\u00f3n nacional, ser\u00edan una gran conquista de la revoluci\u00f3n, conquista que entusiasma primordialmente al proletariado revolucionario en su conjunto. La UNO como tal no ha examinado estos asuntos, no obstante haber en su seno fuerzas pol\u00edticas fervorosamente partidarias de la unidad sindical.<\/p>\n<p>Los acuerdos sindicales en torno a la construcci\u00f3n de una central unitaria se lograron en los encuentros obreros, realizados en 1972 y 1973. Eso estuvo bien. El MOIR, el Partido Comunista y dem\u00e1s organizaciones pol\u00edticas participantes en dichos encuentros se expresaron y comprometieron a trav\u00e9s de sus respectivos dirigentes sindicales. Nosotros preve\u00edamos el desarrollo paralelo de las dos tareas, la de la concurrencia conjunta en las elecciones y la de la unidad sindical, cuando distingu\u00edamos en la formulaci\u00f3n de nuestra pol\u00edtica de \u201cUnidad y Combate\u201d entre la lucha por el \u201cfrente electoral de izquierda\u201d y la lucha por la \u201ccentral unitaria independiente\u201d. No aspir\u00e1bamos a que la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n se ocupara de la tarea de la unidad obrera, como si la UNO fuese una alianza integral que tuviera que estudiar y resolver sobre aquellas cuestiones claves de la lucha revolucionaria colombiana, cual si se tratase de un verdadero frente \u00fanico, o de su \u201csemilla\u201d.<\/p>\n<p>Conoc\u00edamos los grandes impedimentos que se concitaban entonces contra una pretensi\u00f3n de esa categor\u00eda, y preferimos, a favor de la objetividad y para no complicarnos las cosas, hablar de un frente \u201celectoral\u201d. Y esta es ciertamente la tarea que la UNO ha atendido con mayor dedicaci\u00f3n. Coordinando, organizando, disponiendo de los medios necesarios, en s\u00edntesis, dirigiendo. Durante el debate electoral sus organismos de direcci\u00f3n resolvieron democr\u00e1ticamente sobre todos estos puntos importantes: el programa, las normas organizativas, el candidato presidencial, las giras y las listas conjuntas. A medida que transcurr\u00eda la campa\u00f1a, el Comando Nacional se iba apersonando con mayor entidad de aquellos asuntos que en un principio se creyeron exentos de direcci\u00f3n compartida, como fue el caso de la designaci\u00f3n de los candidatos para las corporaciones p\u00fablicas. Y los distintos partidos integrantes manten\u00edan celosamente su independencia ideol\u00f3gica y org\u00e1nica y hac\u00edan sentir sus demandas particulares, las cuales eran aceptadas o rechazadas, seg\u00fan coadyuvaran o no a la prosecuci\u00f3n de las metas convenidas. El mando compartido, lejos de mimetizar las direcciones de las diversas fuerzas aliadas, las resaltaba, aguzando su iniciativa y promoviendo una viva y permanente controversia que era el br\u00edo siempre renovado de la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n. Esta es, para nosotros, la experiencia m\u00e1s positiva de la UNO. Cada vez que los problemas se sustrajeron de la direcci\u00f3n compartida, \u00e9stos se agudizaron y la UNO se debilitaba y deten\u00eda.<\/p>\n<p>\u00bf\u201cPOL\u00cdTICA SUELTA\u201d O \u201cDIRECCI\u00d3N COMPARTIDA\u201d?<\/p>\n<p>El hecho de que la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n se hubiese especializado, por as\u00ed decirlo, en la labor electoral, la cual enrut\u00f3 y coordin\u00f3 a satisfacci\u00f3n, no se debe preferentemente a la estricta objetividad del MOIR para calcular los alcances de la alianza. Al contrario, en infinidad de oportunidades nosotros reclamamos que se discutiera y decidiera compartidamente no s\u00f3lo sobre la tarea de la central unitaria, sino sobre los enfoques contradictorios y declaraciones p\u00fablicas que los aliados hac\u00edan del nuevo gobierno y de ciertas medidas oficiales. Mientras tanto el Partido Comunista continuaba reserv\u00e1ndose el arbitrario derecho de combatirnos cual enemigo de la uni\u00f3n, urdiendo una mara\u00f1a de intrigas, como la supuesta divisi\u00f3n interna del MOIR, y esparciendo a los cuatro vientos toda clase de chismes y especies calumniosos. La insistencia en que la UNO se posesionara de un papel m\u00e1s actuante y positivo y se le facultara para funciones m\u00e1s ambiciosas, obedec\u00eda a una inequ\u00edvoca pol\u00edtica de nuestro Comit\u00e9 Ejecutivo Central, fijada por cierto p\u00fablicamente y con antelaci\u00f3n al 21 de abril de 1974. En las postrimer\u00edas de la campa\u00f1a el MOIR explic\u00f3 c\u00f3mo la UNO a\u00fan no hab\u00eda dado todos sus frutos y que con justicia las masas populares demandaban mucho m\u00e1s de ella, en correspondencia con las esperanzas levantadas y con las fuerzas revolucionarias que hab\u00eda puesto en pie de lucha. Con las elecciones se cerraba para la UNO un per\u00edodo y se abr\u00eda otro.<\/p>\n<p>As\u00ed lo anunciamos:<\/p>\n<p>\u201cLa consigna de unir al pueblo en un gran frente de combate contra sus opresores se ha abierto camino entre las masas y explica el respaldo de amplias capas de la poblaci\u00f3n a la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n. La UNO ya dio sus primeros resultados positivos, pero no ha cosechado a\u00fan todos los frutos que se vislumbran del completo desarrollo de las fuerzas revolucionarias que ha destacado. Por ello la UNO tiene contra\u00eddo un compromiso con el pueblo colombiano que la obliga a continuar m\u00e1s pujante, m\u00e1s unitaria y m\u00e1s combativa despu\u00e9s del 21 de abril, de seguir adelante, fiel a la l\u00ednea revolucionaria aprobada en su \u00faltima convenci\u00f3n de septiembre y aplicada con tanto \u00e9xito en los meses subsiguientes\u201d. [37]<\/p>\n<p>Y en cuanto a la necesidad de perseverar en la unidad alcanzada y proyectarla a otras tareas de la revoluci\u00f3n, manifestamos:<\/p>\n<p>\u201cEl MOIR, como lo ha venido haciendo, seguir\u00e1 luchando por afianzar la uni\u00f3n. Creemos que las fuerzas de la izquierda colombiana deben ampliar su alianza y prolongarla para las otras tareas de la revoluci\u00f3n y no solamente para las labores electorales\u201d.[38]<\/p>\n<p>En esta directiva se halla el meollo del futuro de la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n, en especial si pretendemos convertirla en una \u201csemilla\u201d del frente \u00fanico antiimperialista. De los \u00e9xitos que logremos en aplicar esta l\u00ednea depende el que podamos o no sacar a flote la UNO, restablecer la unidad y la confianza y recuperar el tiempo perdido en mutuas recriminaciones. El quid de la cuesti\u00f3n radica en que la UNO como frente ejerza una \u201cdirecci\u00f3n compartida\u201d sobre aquellos asuntos vitales de la lucha revolucionaria del pueblo colombiano, que ampl\u00ede su funci\u00f3n coordinadora y cohesionadora a todos los puntos en los cuales tales coordinaci\u00f3n y cohesi\u00f3n se hacen imperiosas para poder trabajar conjuntamente. La \u201cpol\u00edtica suelta\u201d es incompatible con la esencia misma del frente \u00fanico antiimperialista. Por lo menos \u00e9sta ha sido nuestra experiencia de la que llevamos andado en pos de una alianza de las clases y fuerzas revolucionar\u00edas.<\/p>\n<p>Sobre los peligros de una \u201cpol\u00edtica suelta\u201d hablamos por primera vez en v\u00edsperas del llamado \u201cSegundo Encuentro de las Fuerzas de Oposici\u00f3n\u201d en marzo de 1973, durante las reuniones previstas multilaterales, en las cuales no nos fue posible llegar a acuerdo. Nosotros exig\u00edamos a la saz\u00f3n que se dejara establecido sin ambages que la candidatura presidencial de izquierda recaer\u00eda en un compa\u00f1ero perteneciente a alguno de los tres partidos integrales de la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n. El Partido Comunista se neg\u00f3 a concertar entonces un compromiso tan tajante, y as\u00ed continuaba con las manos sueltas para negociar un entendimiento fuera de la UNO y concretamente con la ANAPO, tal cual lo analizamos m\u00e1s arriba. El MOIR no particip\u00f3 en dicho encuentro y efectivamente \u00e9ste aprob\u00f3 un llamamiento sutil que ser\u00eda como el \u00faltimo rayo de luz sobre la desesperanzada estrategia, de alcanzar \u201cla unidad de todas las fuerzas de oposici\u00f3n democr\u00e1tica\u201d. La \u201cpol\u00edtica suelta\u201d para que cada cual pueda como le venga en gana decidir sobre aquellos asuntos importantes que conciernen por su propia naturaleza a la responsabilidad conjunta, es antag\u00f3nica con la esencia y funcionamiento de un frente como la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n. No se puede demandar mutua solidaridad en resoluciones que se hayan tomado unilateralmente y en pugna con los criterios y prop\u00f3sitos de los aliados. Entre m\u00e1s sea el n\u00famero de cuestiones que se sustraigan a la \u201cdirecci\u00f3n compartida\u201d y mayor la trascendencia de \u00e9stas, en esa proporci\u00f3n disminuir\u00e1 la importancia del frente, su utilidad y dinamismo. Y viceversa. En la medida en que suprimamos la \u201cpol\u00edtica suelta\u201d lograremos con el tiempo que la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n, por su labor coordinadora y cohesionadora, se vaya convirtiendo, simult\u00e1nea al auge de la lucha de las masas revolucionarias, en un verdadero \u201cembri\u00f3n\u201d del frente \u00fanico antiimperialista . En las presentes circunstancias no existe otra salida ni otro m\u00e9todo para consolidar este proceso unitario de tres a\u00f1os y proyectarlo hacia nuevas tareas y m\u00e1s grandes objetivos.<\/p>\n<p>Con posterioridad al 21 de abril la UNO encaraba, como consecuencia directa de las posiciones obtenidas en la campa\u00f1a electoral unificada, la obligaci\u00f3n de atender una labor parlamentaria igualmente conjunta, ya que cada uno de sus tres partidos de envergadura nacional lograron cargos tanto en el Parlamento como en asambleas departamentales y concejos municipales. En efecto, se convino en que la lucha parlamentaria la orientar\u00eda el Comando Nacional, con la asesor\u00eda de un comit\u00e9 de trabajo parlamentario, creado para tal fin. Por otra parte y debido al cambio de gobierno dentro de la coalici\u00f3n liberal-conservadora, a partir del 7 de agosto, la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n deber\u00eda definir una pol\u00edtica ajustada a la nueva situaci\u00f3n. As\u00ed se hizo. La Tercera Convenci\u00f3n dispuso por unanimidad la batalla frontal contra el gobierno de L\u00f3pez Michelsen, albacea de la pol\u00edtica antipopular y antipatri\u00f3tica de los viejos reg\u00edmenes y cabeza visible del sistema olig\u00e1rquico proimperialista. Igualmente la convenci\u00f3n aprob\u00f3 una l\u00ednea de acci\u00f3n revolucionaria para los congresistas, diputados y concejales de la UNO.<\/p>\n<p>Contrariando lo establecido, la lucha en las corporaciones p\u00fablicas no se llev\u00f3 a cabo plenamente de com\u00fan acuerdo y conforme a las directrices consecuentes de combate. Claro que hay ciertos aciertos. Aciertos que se obtuvieron cada vez que la fracci\u00f3n minoritaria de la UNO en esas corporaciones mantuvo su independencia ante los partidos tradicionales y siempre que aplic\u00f3 las orientaciones revolucionarias de la Tercera Convenci\u00f3n con respecto al gobierno lopista de hambre, demagogia y represi\u00f3n. En algunas oportunidades incluso fue posible criticar errores y corregirlos con arreglo a las normas de la \u201cdirecci\u00f3n compartida\u201d.<\/p>\n<p>Desafortunadamente, la acci\u00f3n parlamentaria de la UNO en su conjunto no se gui\u00f3 por tales normas y en particular proliferaron las conductas re\u00f1idas en un todo no s\u00f3lo con los postulados que defendimos durante el debate electoral, sino con las orientaciones posteriores. La actitud beligerante y activa fue depuesta repetidas veces para plegarse a las promesas, los halagos o la demagogia de la coalici\u00f3n gobernante. Estos errores de conciliacionismo fueron cometidos principalmente por tres de los cuatro parlamentarios del Movimiento Amplio Colombiano, los cuales terminaron siendo expulsados de su organizaci\u00f3n por sus desviaciones oportunistas, en febrero de 1975. Entre estos \u201ctres tristes tigres\u201d se encontraba quien hab\u00eda sido el candidato presidencial de la UNO, Hernando Echeverri Mej\u00eda.[39].<\/p>\n<p>La \u201cpol\u00edtica suelta\u201d en la acci\u00f3n parlamentaria de la UNO, se reflej\u00f3 preferentemente en estos hechos:<\/p>\n<p>En la presentaci\u00f3n de proyectos de ley, de ordenanza y de acuerdo sin previa discusi\u00f3n en los organismos respectivos de direcci\u00f3n.<\/p>\n<p>En la alteraci\u00f3n posterior de textos acogidos por unanimidad, de manera arbitraria, inconsulta y violatoria de las determinaciones convenidas.<\/p>\n<p>En la falta casi absoluta de coordinaci\u00f3n y cohesi\u00f3n en el trabajo adelantado en asambleas y concejos.<\/p>\n<p>En la votaci\u00f3n a favor de candidatos del oficialismo para distintos cargos, a cambio de magras \u201cconquistas\u201d burocr\u00e1ticas y a costa de desvanecer la diferencia radical que existe entre el comportamiento de los representantes de una alianza revolucionaria y la de los personeros de la podrida coalici\u00f3n liberal-conservadora.<\/p>\n<p>En el apoyo velado a ciertas medidas del gobierno olig\u00e1rquico, que en apariencia se presentan como beneficiosas para el pueblo y para la naci\u00f3n colombiana, pero que en el fondo son todo lo contrario.<\/p>\n<p>Estas han sido las principales manifestaciones de una pol\u00edtica err\u00f3nea por parte de determinados voceros de la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n en las corporaciones p\u00fablicas, que expresan las tendencias hacia el \u201ccretinismo parlamentario\u201d y comprueban la ausencia de vigilancia de los organismos de direcci\u00f3n de la UNO y la necesidad de promover la cr\u00edtica a nivel de masas. Con este an\u00e1lisis no queremos decir que tales errores sean exclusivamente de nuestros aliados. El MOIR ha se\u00f1alado serenamente las tendencias \u201ccretinistas\u201d que se han desarrollado dentro de la UNO, inclusive ha exigido la autocr\u00edtica a sus militantes y organizaciones responsables de estas faltas, como la p\u00fablica que se hiciera el Comit\u00e9 Regional del MOIR de Risaralda.[40]<\/p>\n<p>Cuando los \u201ctres tristes tigres\u201d comenzaron a sacar las u\u00f1as y mostraron de cuerpo entero sus inclinaciones conciliacionistas y burocr\u00e1ticas, el MOIR, despu\u00e9s de agotar los medios persuasivos internos, exigi\u00f3 una condenaci\u00f3n categ\u00f3rica de su conducta contrarrevolucionaria, la cual deb\u00eda hacerse conocer primero de las bases de la UNO y luego de las m\u00e1s amplias masas. Y cuando Echeverri y sus dos sanchos reclamaron la \u201cautonom\u00eda pol\u00edtica\u201d para continuar sus triqui\u00f1uelas y componendas con el oficialismo, propusimos que el Comando Nacional produjera un comunicado anunciando que estos caballeros ya no hac\u00edan parte de la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n. El Partido Comunista se opuso a promover la cr\u00edtica a nivel de masas y a colocar fuera de la UNO a los tres parlamentarios, content\u00e1ndose con que se dijera que \u00e9stos no estaban \u201cautorizados\u201d para dar declaraciones en nombre de la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n y alegando que la \u201cexpulsi\u00f3n\u201d s\u00f3lo podr\u00eda dictaminarla el Movimiento Amplio Colombiano. Como el MAC no se atrev\u00eda a producir tal determinaci\u00f3n, dejamos la constancia de que en esos condiciones era imposible mantener una solidaridad pol\u00edtica con nuestros aliados, al precio de que las bases que lucharon con nosotros durante la campa\u00f1a electoral y las masas populares que conocieron muestro ideario revolucionario nos vieran metidos en el mismo costal con quienes hab\u00edan pisoteado la palabra empe\u00f1ada y en esa forma se burlaban de los nueve puntos program\u00e1ticos y de los compromisos.<\/p>\n<p>Ese fue uno de los mementos de mayor incertidumbre y desconcierto de la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n. Los sectores obreros, campesinos, estudiantiles e intelectuales que lucharon hombro a hombro con la UNO y quienes ve\u00edan con simpat\u00edas el desarrollo de esta experiencia aguardaban interesados el desenvolvimiento de su lucha interna. Y no era para menos. Los errores de los tres parlamentarios del MAC eran graves y de la soluci\u00f3n que se les diera depend\u00eda la credibilidad en la UNO. Hernando Echeverri, a guisa de ejemplo, hab\u00eda declarado que respaldar\u00eda las \u201cmedidas positivas\u201d de la administraci\u00f3n L\u00f3pez Michelsen y en la pr\u00e1ctica defendi\u00f3 en el Senado algunas maniobras de los manzanillos liberales y conservadores contra las clases asalariadas y vot\u00f3 proyectos oficiales demag\u00f3gicos y antipopulares. En las primeras sesiones del Congreso se deshizo en alabanzas desbocadas hacia las tesis del canciller Li\u00e9vano Aguirre, quien estrenaba su charlataner\u00eda sobre las relaciones con los pa\u00edses socialistas, pero que de hecho establec\u00eda la adhesi\u00f3n del nuevo gobierno a la l\u00ednea tradicional olig\u00e1rquica de seguir servilmente la pol\u00edtica internacional imperialista dictaminada por Washington. Estas traiciones las perpetraba Echeverri en complicidad con sus dos escuderos de aventura. Los tres resolvieron una tarde cualquiera fundar en las gradas del Capitolio el \u201cpartido socialista de Colombia\u201d. Esta era la parte grotesca de la leyenda. Su parte tr\u00e1gica consist\u00eda en que, siendo Echeverri como era uno de los m\u00e1s conocidos dirigentes de la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n y mientras no rompi\u00e9ramos cobijas con \u00e9l, el pueblo seguir\u00eda necesariamente identific\u00e1ndonos con las andanzas de estos \u201ctres tristes tigres\u201d.<\/p>\n<p>El MOIR dej\u00f3 de manera perentoria una constancia en todos los comandos de la UNO en donde fue factible hacerlo, expresando su criterio de que los oportunistas deb\u00edan ser censurados dr\u00e1sticamente y que las masas, especialmente los sectores que sufragaron por nosotros, ten\u00edan el derecho a conocer sus felon\u00edas y condenarlos por el delito de sumarse al carro vencedor, cuando en la v\u00edspera hab\u00edan solicitado los votos en su contra. Durante la campa\u00f1a electoral propagamos la teor\u00eda revolucionaria de que las corporaciones p\u00fablicas en las que algunos de nuestros candidatos tendr\u00edan asiento, eran instituciones corrompidas y desahuciadas hist\u00f3ricamente. Que el pueblo no pod\u00eda esperar nada de ellas a no ser mandobles y cargas pesadas, como lo ven\u00eda sufriendo por d\u00e9cadas. Que si participamos en dichas instituciones creadas y dominadas por las clases explotadoras vendepatrias ser\u00eda con la finalidad de convertir las curules alcanzadas en tribunas de denuncia de los cr\u00edmenes del sistema; hacer propaganda al programa por una Colombia libre de la opresi\u00f3n externa e interna, y proclamar que sobre las cenizas de los cuerpos parlamentarios de la democracia olig\u00e1rquica, el pueblo edificar\u00e1 las asambleas de obreros, campesinos, peque\u00f1os productores y comerciantes y del resto de patriotas, en las cuales se centralice todo el Poder de la nueva democracia revolucionaria.<\/p>\n<p>Diez d\u00edas antes de las elecciones y para cerrar el debate electoral, el MOIR resumi\u00f3 en la siguiente forma las obligaciones que hab\u00eda contra\u00eddo la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n ante el pueblo colombiano:<\/p>\n<p>\u201cTal como est\u00e1 la situaci\u00f3n, la UNO conquistar\u00e1 importantes posiciones en las corporaciones p\u00fablicas. Esto plantea la cuesti\u00f3n de desarrollar una acci\u00f3n parlamentaria coordinada, conforme al programa defendido durante la campa\u00f1a y seg\u00fan las determinaciones tomadas de com\u00fan acuerdo por el Comando Nacional o por un comit\u00e9 especial constituido para el efecto. En relaci\u00f3n con este trabajo la UNO har\u00e1 respetar un criterio defendido y explicado profusamente durante la campa\u00f1a y es el principio de que los candidatos nuestros que salieren electos responder\u00e1n ante el pueblo y ante la UNO de su conducta pol\u00edtica en la respectiva corporaci\u00f3n. Quienes violen los compromisos y traicionen el programa en cuyo nombre resultaron favorecidos, ser\u00e1n se\u00f1a lados ante las masas como renegados de la causa del pueblo. Esta es una diferencia fundamental entre la UNO y los partidos reaccionarios y oportunistas, ya que en estos partidos los elegidos no responden ante los electores de su acci\u00f3n y como caso com\u00fan y corriente se mofan de las promesas electorales.[41]<\/p>\n<p>Advertencias de este tenor hicimos en las plazas de los grandes centros y en los villorrios apartados, a todo lo largo y ancho del pa\u00eds. Nadie protest\u00f3. Todos asentimos que eso era los m\u00e1s justo y conveniente. Y ahora que est\u00e1bamos frente al hecho cumplido, algunos vacilaban en sancionar ejemplarmente a los bufones.<\/p>\n<p>Incluso el Partido Comunista ha llegado a reprobar p\u00fablicamente la actitud de censurar con la m\u00e1xima severidad la transgresi\u00f3n de los acuerdos contra\u00eddos y a los transgresores. No hace mucho ustedes ironizaban sobre nuestros graves reclamos diciendo que el MOIR \u201cha aplicado el culto a la personalidad, heredado de sus maestros mao\u00edstas (&#8230;). Y cuando ingres\u00f3 a la UNO \u00bfno lo hizo agotando todas sus reservas de incienso para elogiar a Hernando Echeverri? [42] Luego, cuando \u00e9ste mostr\u00f3 el cobre, salt\u00f3 del amor fren\u00e9tico a la diatriba sin l\u00edmites\u201d.<\/p>\n<p>Para combatirnos el Partido Comunista ha puesto a funcionar su artiller\u00eda pesada, desempolvando de la despensa revisionista la consabida \u201cteor\u00eda\u201d de la \u201clucha contra el culto a la personalidad\u201d con que los nuevos zares de Rusia bombardean la fortaleza proletaria de la China comunista, dirigida por el camarada Mao Tsetung. Ustedes saben que dicha \u201cteor\u00eda\u201d fue llevada a su apogeo por Nikita Kruschev, lo que ignoran es que el proletariado revolucionario del mundo la tiene relegada al cuarto de los trastos inservibles. Las masas explotadas de todos los pa\u00edses respaldan y siguen lealmente a sus jefes y maestros que las gu\u00edan por el camino luminoso de la victoria, como Carlos Marx y Vladimir Ilich Lenin, a quienes a\u00fan despu\u00e9s de muertos la clase obrera contin\u00faa con gratitud venerando y haciendo honor a sus ense\u00f1anzas revolucionarias. Esto, por una parte. Y por la otra, el proletariado internacional vapulea sin compasi\u00f3n a los renegados de todas las especies, a los dicharacheros y saltimbanquis y a los enemigos del progreso. Es una ley ineluctable de la historia. Pero no era nuestra intenci\u00f3n mezclar a nuestro h\u00e9roe de marras en tan solemnes veredictos. Simplemente traemos a cuento la cita anterior porque refleja como ninguna otra las trastocadas contradicciones entre el MOIR y el Partido Comunista en relaci\u00f3n con Hernando Echeverri Mej\u00eda. El Partido Comunista ha cre\u00eddo excesivos nuestro respaldo y nuestras cr\u00edticas al candidato presidencial de la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n, primero, cuando fue justo respaldarlo y, las segundas, cuando resultaba imperioso criticarlo. Y efectivamente, a ustedes les parec\u00eda mejor un candidato anapista para las elecciones de 1974 y ahora consideran que las condenas al \u201ccretinismo parlamentario\u201d son \u201cdiatribas sin l\u00edmites\u201d. Pero estos dos conflictos han quedado cancelados, el uno con la convenci\u00f3n del 22 de septiembre de 1973 y el otro con la resoluci\u00f3n de expulsi\u00f3n emitida por el MAC el 13 de febrero de 1975.<\/p>\n<p>La m\u00e1s valiosa experiencia de la UNO como frente, o como \u201csemilla\u201d de frente, es a nuestro entender que, cuando se aplic\u00f3 para las materias de com\u00fan inter\u00e9s una \u201cpol\u00edtica suelta\u201d, aquella pasaba ipso facto a un estado de par\u00e1lisis y aton\u00eda. Igual cosa sucedi\u00f3 cada vez que el Partido Comunista pretendi\u00f3 utilizar a la UNO a favor de sus particulares objetivos, ya en asuntos de la problem\u00e1tica nacional o internacional desconociendo ol\u00edmpicamente los puntos de vista y las reclamaciones de los aliados y en detrimento de la coordinaci\u00f3n y cohesi\u00f3n necesarias de una alianza de este tipo. Si se aspira a que haya mutua solidaridad en todos los problemas, o por lo menos en aquellos de mayor importancia, lo m\u00e1s indicado entonces es que \u00e9stos sean examinados, discutidos y resueltos democr\u00e1ticamente con la participaci\u00f3n de todas las fuerzas comprometidas. En todo caso la UNO no puede reducirse a apoyar lo que hagan sus partidos por aparte, o un partido en especial. La direcci\u00f3n debe ser compartida e incluir paulatinamente todas las luchas revolucionarias, desde las m\u00e1s simples y comunes hasta las m\u00e1s complejas y elevadas. He ah\u00ed una de las principales dificultades para calificar a la UNO de \u201csemilla\u201d de frente \u00fanico.<\/p>\n<p>Con una direcci\u00f3n \u201ccompartida\u201d para todas y cada una de las cuestiones b\u00e1sicas de la revoluci\u00f3n, sobre una l\u00ednea de unidad y democracia, no tenemos la m\u00e1s m\u00ednima duda de que la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n saldr\u00e1 adelante, y saldr\u00e1 adelante en el sentido de que se constituya realmente en el comienzo embrionario del frente \u00fanico antiimperialista del pueblo colombiano. Con una \u201cpol\u00edtica suelta\u201d para tales cuestiones, que desconozca los procedimientos democr\u00e1ticos y lesione la coordinaci\u00f3n y la cohesi\u00f3n indispensables ser\u00e1 absolutamente imposible que dentro del movimiento revolucionario de Colombia perdure ninguna alianza. A lo m\u00e1s que pudi\u00e9ramos ambicionar en aquellas condiciones ser\u00eda a mantener de vez en cuando acciones unitarias espor\u00e1dicas, las cuales, igualmente, s\u00f3lo podr\u00edan concretarse bajo el estricto cumplimiento de las normas democr\u00e1ticas. Desde luego que no rechazamos tales acciones. Por el contrario, las estimularemos y pactaremos siempre que convenga y lo exija la lucha revolucionaria del proletariado colombiano. Aun cuando las acciones unitarias favorecen la unidad del pueblo, resulta obvio que ustedes y nosotros en esta ocasi\u00f3n nos venimos ocupando es del frente \u00fanico antimperialista, y es pensando en dicho frente que criticamos la \u201cpol\u00edtica suelta\u201d y defendemos la \u201cdirecci\u00f3n compartida\u201d.<\/p>\n<p>La Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n aplic\u00f3 rigurosamente para la tarea electoral una \u201cdirecci\u00f3n compartida\u201d y cosech\u00f3 triunfos. Es innegable que sin el programa com\u00fan, el candidato \u00fanico y las listas conjuntas ninguna de las fuerzas coligadas hubiese avanzado cuantitativa y cualitativamente en las elecciones de 1974. Sin embargo, la UNO no sigui\u00f3 con esmero esta l\u00ednea en el segundo per\u00edodo, ni siquiera en la acci\u00f3n parlamentaria. Adem\u00e1s, como lo hemos se\u00f1alado, no se ocup\u00f3 de las tareas de la unidad sindical, a pesar de que sus fuerzas integrantes se hallaban comprometidas en la lucha por la central unitaria. La UNO no sirvi\u00f3 ni de veh\u00edculos para que se nos explicaran las razones del aplazamiento del congreso unitario del 6 de diciembre de 1974, convocado por el Encuentro Nacional Obrero del 12 de octubre de 1973. Para este caso el MOIR tuvo que recurrir a solicitar una reuni\u00f3n bilateral con el Partido Comunista, en la cual nosotros criticamos el aplazamiento y censuramos el procedimiento antidemocr\u00e1tico. Ustedes lo aceptaron autocr\u00edticamente, por lo menos en dicha reuni\u00f3n.<\/p>\n<p>La UNO tampoco se preocup\u00f3 por orientar los m\u00faltiples combates que \u00faltimamente han llevado a cabo los obreros, los campesinos, los estudiantes, los maestros, los bancarios, etc., no para sustituir la direcci\u00f3n concreta que tuvieron estas luchas, ni para suplantar sus formas organizativas peculiares, sino para coordinar la labor de los partidos coligados que se hallaban vinculados de una u otra manera a esas batallas y as\u00ed contribuir con una apreciaci\u00f3n global unificada a que no afloraran, a lo sumo, contradicciones innecesarias entre las corrientes integrantes de la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n. El Comando Nacional de la UNO debi\u00f3 tambi\u00e9n servir de medio para airear y resolver las diferencias del MOIR y el Partido Comunista relativas a la conducci\u00f3n del movimiento estudiantil y hacerlo con la participaci\u00f3n del resto de organizaciones aliadas. Al enumerar tales errores no pretendemos eludir la responsabilidad que por ellos nos competa. Hacemos la cr\u00edtica como muestra de nuestras intenciones de contribuir a que la UNO d\u00e9 un salto cualitativo tras la meta so\u00f1ada por los revolucionarios y que el pueblo alg\u00fan d\u00eda har\u00e1 realidad: la unidad de todas las clases, capas, partidos y personas que luchan por la liberaci\u00f3n de Colombia y por la instauraci\u00f3n en el territorio patrio de una democracia popular.<\/p>\n<p>EL FRENTE \u00daNICO: ESTRATEGIA CENTRAL DE LA REVOLUCI\u00d3N<\/p>\n<p>Colombia es una rep\u00fablica neocolonial y semifeudal bajo la dominaci\u00f3n del imperialismo norteamericano. De esta situaci\u00f3n exclusivamente sale favorecida una minor\u00eda antinacional de grandes burgueses y grandes terratenientes que se enriquecen facilitando la expoliaci\u00f3n imperialista sobre las masas trabajadoras de la ciudad y el campo, manteniendo viejos y aberrantes privilegios y usufructuando del Poder del Estado para hacer enormes negociados, concusiones e il\u00edcitos de toda laya. La inmensa mayor\u00eda de la naci\u00f3n se encuentra explotada, arruinada y privada de la libertad y dem\u00e1s derechos democr\u00e1ticos. En nuestro pa\u00eds las fuerzas productivas sufren en lo sustancial la atrofia del estancamiento y la econom\u00eda soporta las consecuencias de una crisis permanente. El pueblo colombiano no s\u00f3lo carece de pan, vivienda, salud, trabajo, vestido y del resto de medios materiales e indispensables para llevar una existencia decorosa, sino que su vida espiritual se halla al margen de la educaci\u00f3n y sumida en la ignorancia y el analfabetismo. Esta miserable condici\u00f3n de las masas populares que se transmite de padres a hijos y de hijos a nietos no tendr\u00e1 cu\u00e1ndo remediarse dentro del actual sistema de opresi\u00f3n externa e interna. Las gentes han visto pasar por la conducci\u00f3n del Estado, como en una pesadilla interminable, gobiernos militares y civiles, \u201cestadistas\u201d liberales y conservadores, economistas y abogados, herejes y camanduleros, letrados y doctores en honoris causa y han escuchado la letan\u00eda de promesas incumplidas que cada dos o cuatro a\u00f1os los dirigentes pol\u00edticos de las clases dominantes renuevan a cambio de sus votos. Sin embargo, el pueblo contempla c\u00f3mo su suerte va de mal en peor, hasta llegar a extremos intolerables. Y en efecto, las masas colombianas \u00fanicamente saldr\u00e1n de su postraci\u00f3n el d\u00eda en que liberen el pa\u00eds de la sojuzgaci\u00f3n imperialista y destruyan el Poder antinacional y desp\u00f3tico de la gran burgues\u00eda y de los grandes terratenientes. Hasta cuando esto no sea posible, cualquier \u201creforma social\u201d emprendida por los opresores ser\u00e1 un grillete que caer\u00e1 sobre los oprimidos.<\/p>\n<p>En Colombia ha habido personas que sostienen la tesis de que el pueblo no podr\u00e1 jam\u00e1s prescindir de las partidos Liberal y Conservador y que su destino es colaborar con los mandatarios de turno en los programas por desarrollar la producci\u00f3n, abrir fuentes de empleo y construir escuelas. Que Colombia no tiene la fuerza suficiente para derrotar a una potencia tan poderosa como los Estados Unidos. Esta tesis derrotista lo que persigue es que el pa\u00eds contin\u00fae aherrojado bajo el neocolonialismo y el semifeudalismo y el pueblo colombiano siga siendo eternamente un pueblo sometido e infeliz. Pero ni siquiera la producci\u00f3n capitalista nacional podr\u00e1 desarrollarse, ni aumentar\u00e1 el empleo, ni las masas populares gozar\u00e1n de una cultura propia y avanzada, mientras no desaparezcan los impedimentos que hacen que tales conquistas no sean una realidad: la dominaci\u00f3n del imperialismo norteamericano sobre nuestra patria y el r\u00e9gimen olig\u00e1rquico burgu\u00e9s-terrateniente. Dentro del actual sistema s\u00f3lo prosperar\u00e1 la econom\u00eda de los grandes monopolios extranjeros, en perjuicio de la econom\u00eda del pueblo y la naci\u00f3n colombiana.<\/p>\n<p>Ciertamente el poder\u00edo de nuestros enemigos es considerable. Pero infinitamente m\u00e1s poderosas son las fuerzas que subyacen en el seno del pueblo. Contra los opresores imperialistas y los lacayos criollos conspira y lucha m\u00e1s del 90 por ciento de la poblaci\u00f3n colombiana. En primer t\u00e9rmino, la clase obrera, motor de la industria moderna; el campesinado, responsable de la producci\u00f3n agropecuaria, base de la econom\u00eda nacional; los peque\u00f1os productores y comerciantes creadores de una inmensurable gama de bienes y servicios indispensables; los intelectuales y estudiantes, poseedores de cierto grado de conocimientos avanzados y t\u00e9cnicos insustituibles en el trabajo de la ciudad y el campo, y, en fin, hasta la burgues\u00eda media, el sector progresista de la burgues\u00eda colombiana, tiene contradicciones irreconciliables con el imperialismo, que la hacen susceptible de apoyar en determinadas condiciones la lucha por la liberaci\u00f3n nacional y la revoluci\u00f3n. Si todas estas fuerzas se levantan unificadamente en formaci\u00f3n de combate no habr\u00e1 sobre la tierra poder capaz de impedir su victoria. Si todas estas clases, capas y sectores antiimperialistas se organizan en un gigantesco frente \u00fanico revolucionario, realizar\u00e1n prodigios. Un frente de esa magnitud podr\u00e1 crear y sostener un invencible ej\u00e9rcito revolucionario que aplaste al ej\u00e9rcito t\u00edtere y con \u00e9l a todo el viejo aparato estatal neocolonial y desp\u00f3tico y, despu\u00e9s del triunfo, podr\u00e1 constituir una rep\u00fablica popular y democr\u00e1tica, soberana e independiente, pr\u00f3spera y respetable. La l\u00ednea estrat\u00e9gica central de la revoluci\u00f3n colombiana es, por consiguiente, la conformaci\u00f3n del frente antimperialista que cumplir\u00e1 tan grandiosas tares de nuestra historia como naci\u00f3n, comparables s\u00f3lo con la gesta emancipadora que nos liber\u00f3 del yugo colonial espa\u00f1ol hace siglo y medio. Con lo dura y valerosa que fue aquella lucha y con los progresos que trajo aparejados la fundaci\u00f3n de la Rep\u00fablica de Colombia, las jornadas heroicas que la \u00e9poca ha puesto al orden del d\u00eda son cien veces m\u00e1s dif\u00edciles y m\u00e1s gloriosas. La revoluci\u00f3n actual ser\u00e1 m\u00e1s ardua y prolongada y sus beneficios superiores. Como producto de la victoria en nuestro suelo sobre la dominaci\u00f3n del capital imperialista, el pueblo colombiano crear\u00e1 una rep\u00fablica no de d\u00e9spotas y tiranos como la anterior, sino de gentes sencillas y trabajadoras que abrir\u00e1n el camino para borrar de la faz de Colombia la explotaci\u00f3n del hombre por el hombre. Esta revoluci\u00f3n pertenece a la era radiante de la revoluci\u00f3n socialista mundial, inaugurada por la Revoluci\u00f3n Socialista de Octubre de 1917.<\/p>\n<p>Sin embargo, nuestra revoluci\u00f3n en su primera etapa no ser\u00e1 socialista, sino democr\u00e1tico-burguesa. Sus objetivos estrat\u00e9gicos corresponden a los de la liberaci\u00f3n nacional y la eliminaci\u00f3n del r\u00e9gimen de explotaci\u00f3n de la gran burgues\u00eda y de los grandes terratenientes. No se propondr\u00e1 inicialmente suprimir la econom\u00eda privada de los campesinos ni la producci\u00f3n capitalista provechosa para el desarrollo del pa\u00eds. Se estatizar\u00e1n los grandes monopolios que explotan y oprimen a las masas populares, los cuales ser\u00e1n arrebatados a los capitalistas internacionales y a la burgues\u00eda colombiana vendepatria. Igualmente se confiscar\u00e1n las propiedades de los grandes terratenientes y se repartir\u00e1n entre los campesinos que posean poca tierra o que no tengan tierra en absoluto para trabajar. No obstante, la revoluci\u00f3n estar\u00e1 dirigida por el proletariado, la clase m\u00e1s revolucionaria, consciente y avanzada. Aunque las capas medias y bajas de la burgues\u00eda colombiana pueden, seg\u00fan las circunstancias, apoyar la lucha revolucionaria de las grandes mayor\u00edas nacionales, no lograr\u00e1n nunca desempe\u00f1ar un papel de direcci\u00f3n debido a su enorme debilidad y sus vacilaciones. Y por \u00faltimo, la nueva dictadura que sustituir\u00e1 a la dictadura omn\u00edmoda de la alianza burgu\u00e9s-terrateniente, no ser\u00e1 exclusivamente del proletariado, sino de las clases revolucionarias coligadas en el frente \u00fanico de toda la naci\u00f3n. Esta dictadura popular constituir\u00e1 la forma de gobierno m\u00e1s democr\u00e1tica que jam\u00e1s haya prevalecido en Colombia y estar\u00e1 bajo la direcci\u00f3n de la clase obrera.<\/p>\n<p>Hemos expuesto en sus lineamientos esenciales nuestra concepci\u00f3n acerca de las transformaciones principales que requiere Colombia en la actual situaci\u00f3n: una revoluci\u00f3n nacional y democr\u00e1tica, realizada por todas las clases antiimperialistas, con la direcci\u00f3n de la clase obrera , para un pa\u00eds neocolonial y semifeudal y en la era socialista mundial. Acaso nos falte agregar que dicha revoluci\u00f3n culminar\u00e1 necesariamente, en una segunda etapa, en la revoluci\u00f3n socialista.<\/p>\n<p>Teniendo en cuenta todo lo anterior, se comprende por qu\u00e9 el MOIR le atribuye al objetivo de la construcci\u00f3n de un frente \u00fanico revolucionario en Colombia la primer\u00edsima importancia, como estrategia fundamental de la lucha de la clase obrera y de su partido, en la hora presente. El proletariado no podr\u00e1 liberar el pa\u00eds, ni desarrollar la producci\u00f3n, ni desbrozar el camino hacia el socialismo, si no alcanza la unidad nacional de todas las clases y fuerzas antiimperialistas. Contra esta concepci\u00f3n se levantan el oportunismo de derecha que le niega a la clase obrera su funci\u00f3n dirigente y el oportunismo de \u201cizquierda\u201d que sostiene que \u00e9sta no debe perder tiempo con una revoluci\u00f3n democr\u00e1tica, sino pasar directamente al socialismo. Ambas posiciones, profundamente reaccionarias, coinciden en torpedear la misi\u00f3n hist\u00f3rica del proletariado. La primera en forma directa y desembozada, la segunda de manera velada e ingenua. La clase obrera colombiana lucha por el socialismo, pero tanto m\u00e1s temprano llegar\u00e1 a \u00e9l cuanto m\u00e1s pronto corone las monta\u00f1as de la liberaci\u00f3n nacional y de la democracia.<\/p>\n<p>Es necesario que la clase obrera colombiana y su partido proclamen su papel de direcci\u00f3n pero no es suficiente. No van a dirigir la revoluci\u00f3n simplemente porque digan: \u201c\u00a1Recon\u00f3zcanos, somos el estado mayor!\u201d. Para que el resto de las clases antiimperialistas depositen su confianza en la vanguardia proletaria y la reconozcan como tal, \u00e9sta, ante todo, debe tener muy en cuenta aquellas reivindicaciones primordiales de las fuerzas aliadas que no lesionan la unificaci\u00f3n popular y por el contrario la cimientan. Mediante la defensa de un programa revolucionario com\u00fan el proletariado unifica junto a \u00e9l al campesinado, a la peque\u00f1a burgues\u00eda urbana y a las dem\u00e1s capas y sectores revolucionarios, a la vez que a\u00edsla y cerca en el territorio nacional a las fuerzas del imperialismo norteamericano y del pu\u00f1ado de vendepatrias que lo acolitan vergonzosamente. Entre las demandas y peticiones revolucionarias del programa de unificaci\u00f3n popular, el proletariado les dar\u00e1 especial preferencia a las de los campesinos, fuerza principal y determinante en la liberaci\u00f3n y construcci\u00f3n de una nueva Colombia. S\u00f3lo la clase obrera y su partido proclaman y luchan consecuentemente hasta ver realizados todos y cada uno de los puntos de dicho programa. Adem\u00e1s de los opresores tradicionales del pueblo colombiano, las tendencias pol\u00edticas del oportunismo de derecha y de \u201cizquierda\u201d combaten en forma recalcitrante el programa com\u00fan antimperialista. \u00c9ste ha sido el comportamiento de los c\u00edrculos m\u00e1s reaccionarios del liberalismo y del conservatismo, por una parte, y de los grup\u00fasculos trotskistas propugnadores del \u201csocialismo peque\u00f1o burgu\u00e9s\u201d, por la otra. Es de esperar que tales tendencias se mantengan en lo fundamental inalteradas durante todo el curso de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Para llevar a la pr\u00e1ctica la unificaci\u00f3n popular y realizar acertadamente las grandes tareas revolucionarias no basta tampoco con agitar el programa com\u00fan, sino que el proletariado debe darle una forma organizativa a la alianza de todas las fuerzas antiimperialistas, y \u00e9sta no puede ser otra que la constituci\u00f3n de un frente que aglutine a m\u00e1s del 90 por ciento de la poblaci\u00f3n colombiana. El frente \u00fanico antimperialista ser\u00e1 la forma concreta y org\u00e1nica que adoptar\u00e1 la direcci\u00f3n compartida de todas las clases y partidos revolucionarios en Colombia. A trav\u00e9s de esa direcci\u00f3n compartida es como el partido obrero ejercer\u00e1 idealmente su labor dirigente de la revoluci\u00f3n. Pero para que todas las clases y partidos revolucionarios acepten voluntariamente una direcci\u00f3n compartida y \u00fanica es condici\u00f3n indispensable garantizar en dicha direcci\u00f3n la participaci\u00f3n democr\u00e1tica de todas las fuerzas antiimperialistas. Siendo el frente \u00fanico la forma ideal de direcci\u00f3n revolucionaria en las actuales circunstancias del desarrollo hist\u00f3rico de nuestro pa\u00eds, el proletariado y su partido defienden como ninguno el estricto y escrupuloso cumplimiento de los principios democr\u00e1ticos que lo rigen. La cooperaci\u00f3n y unificaci\u00f3n del pueblo colombiano en un poderoso frente de combate que derrote al imperialismo y construya una rep\u00fablica nueva, s\u00f3lo podr\u00e1 erigirse con base en el respeto a la democracia. Los primeros divisionistas son, por lo tanto, quienes violan la democracia revolucionaria, y los m\u00e1s grandes hip\u00f3critas divisionistas son los que de palabra respaldan la unidad del pueblo y de hecho pisotean los procedimientos democr\u00e1ticos. El MOIR espera poder ponerse de acuerdo con el Partido Comunista y el resto de fuerzas aliadas no \u00fanicamente en esto, sino en las otras cuestiones b\u00e1sicas para la creaci\u00f3n del frente \u00fanico nacional y democr\u00e1tico.<\/p>\n<p>RESPETEMOS LOS COMPROMISOS Y LA DEMOCRACIA INTERNA<\/p>\n<p>\u00bfA qu\u00e9 distancia se encuentra la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n del frente \u00fanico antiimperialista? Marchando a paso firme y sostenido nos hallamos a\u00fan a miles de jornadas de la meta suprema de aglutinar y organizar bajo un centro a m\u00e1s del 90 por ciento de la poblaci\u00f3n colombiana. \u00bfCu\u00e1les son sus fuerzas? Hasta hoy la UNO ha estado integrada por el MOIR, el Partido Comunista, el Movimiento Amplio Colombiano y algunas organizaciones de provincia. Aunque tales agrupaciones lograron mediante la pol\u00edtica unitaria revolucionaria extender su influencia y consolidar sus efectivos, es evidente que ninguna por separado, o en conjunto, moviliza a las m\u00e1s amplias masas populares, ni siquiera a los sectores m\u00e1s importantes de las clases revolucionarias. Existen regiones enteras en Colombia donde nuestro poder organizativo apenas se insin\u00faa y otras donde \u00e9ste es nulo por completo. Son defectos de crecimiento que se subsanar\u00e1n s\u00f3lo en la medida en que la clase obrera y el resto de clases revolucionarias vayan progresando en la lucha y en su conciencia pol\u00edtica. Entonces, \u00bfen qu\u00e9 sentido podemos referirnos a la UNO como \u201csemilla del Frente Patri\u00f3tico de Liberaci\u00f3n Nacional\u201d? La Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n posee dos pilares s\u00f3lidos que en esencia son puntales de la unificaci\u00f3n del pueblo colombiano: su programa nacional y democr\u00e1tico, como ya lo dijimos, y su estatuto organizativo que, de acatarse rigurosamente, garantiza la direcci\u00f3n compartida sobre la base de la participaci\u00f3n democr\u00e1tica de todas sus fuerzas. Estos representan dos aportes considerables, dos experiencias positivas, dos grandes conclusiones que las fuerzas revolucionarias colombianas pueden y deben tener en cuenta en su lucha por la unidad y la liberaci\u00f3n. En ese sentido, desde el punto de vista de su programa nacional de unificaci\u00f3n popular y de sus principios de funcionamiento democr\u00e1tico, la UNO es un germen de frente \u00fanico. Sin embargo, \u00e9sta ha adolecido de una falla, tambi\u00e9n estudiada atr\u00e1s, consistente en que no efect\u00faa a cabalidad una labor de orientaci\u00f3n y coordinaci\u00f3n de las luchas populares. El renunciar a la tarea concreta de dirigir y por ende a la de facilitar la cohesi\u00f3n y cooperaci\u00f3n de los partidos comprometidos entre s\u00ed, ri\u00f1e con su esp\u00edritu de frente \u00fanico. Se comprende que esta deficiencia le merma importancia a la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n y la retrasa en su desarrollo.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 corresponde hacer si queremos sinceramente desatascar a la UNO e impulsarla hacia nuevas conquistas? Lo que la l\u00f3gica del pueblo aconseja: apoyarnos en el lado bueno y curar el lado malo. O sea, primero, defender su programa nacional y democr\u00e1tico y aplicarlo creadora y consecuentemente a las circunstancias que vive el pa\u00eds; segundo, observar al pie de la letra su estatuto organizativo y llevar a la pr\u00e1ctica los m\u00e9todos democr\u00e1ticos de funcionamiento, creando un ambiente de franco intercambio de opiniones y de cr\u00edticas y, tercero, corregir su estrechez directiva abarcando paulatinamente m\u00e1s y m\u00e1s asuntos de inter\u00e9s general y conveniencia rec\u00edproca, en tal forma que los organismos de direcci\u00f3n de la UNO puedan examinar, discutir y resolver democr\u00e1ticamente aquellos problemas revolucionarios en los cuales debe haber una pol\u00edtica compartida, si de veras estamos resueltos a mantener la cooperaci\u00f3n entre los diversos partidos coligados. Cumpliendo con estas tres normas iremos transformando los factores adversos en favorables. De insistir en esta l\u00ednea es seguro que con el tiempo se adherir\u00e1n a la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n nuevos contingentes de combate que alinearemos con los nuestros frente a las legiones del r\u00e9gimen bipartidista tradicional. Y viceversa, si descuidamos alguno de estos tres requisitos lo m\u00e1s probable es que a la UNO no se le sumar\u00e1n fuerzas de consideraci\u00f3n, y si lo hacen, ser\u00e1 entrada por salida, debido, ya a las vacilaciones en la lucha contra los enemigos principales y comunes, ya a la falta de democracia interna o por p\u00e9rdida de coordinaci\u00f3n y cooperaci\u00f3n en las pol\u00edticas de mutua incumbencia. Estas tres reglas b\u00e1sicas, producto de la experiencia de la lucha revolucionaria colombiana, seguir\u00e1n siendo v\u00e1lidas durante todo el curso de la etapa de construcci\u00f3n del frente \u00fanico antiimperialista en nuestra patria. El proletariado como principal n\u00facleo dirigente de la revoluci\u00f3n las utilizar\u00e1 como las mejores herramientas para aglutinar en torno suyo al resto de clases y organizaciones revolucionarias. Quien persevere en ellas obtendr\u00e1 triunfos y quien las menosprecie terminar\u00e1 aislado irremisiblemente. Esto es f\u00e1cil de comprender. El programa com\u00fan, la democracia interna y la direcci\u00f3n compartida son los requisitos fundamentales del frente \u00fanico y \u00e9ste es la principal estrategia revolucionaria para Colombia en la hora presente.<\/p>\n<p>El Partido Comunista le ha endilgado al MOIR la culpabilidad de la par\u00e1lisis de la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n en el periodo post-electoral. La queja se monta sobre el supuesto de que nuestro partido formula exigencias extremas de imposible cumplimiento. Ustedes, por ejemplo, nos reprochan.<\/p>\n<p>\u201cEn relaci\u00f3n con la unidad popular y concretamente con la UNO, el MOIR viene solicitando su \u00b4radicalizaci\u00f3n\u00b4. \u00bfQu\u00e9 entiende el MOIR por \u2018radicalizar a la UNO\u2019? Entiende que \u00e9sta se convierta en un \u2018basti\u00f3n inexpugnable\u2019 al cual s\u00f3lo tengan acceso \u2018los verdaderos revolucionarios\u2019\u201d.[43]<\/p>\n<p>Por supuesto que nosotros no hemos solicitado que la UNO se convierta en un \u201cbasti\u00f3n inexpugnable\u201d al que s\u00f3lo tengan acceso \u201clos verdaderos revolucionarios\u201d. Al rompe se deduce que tan curiosa reclamaci\u00f3n carece de sentido por abstracta, por absurda, por irracional. Son las libertades imaginativas que se toma con frecuencia el Partido Comunista para quitarse de encima a sus contradictores. Pero que sirva una sola consideraci\u00f3n. Si el MOIR hubiese demandado las exigencias tra\u00eddas de los cabellos y entre comillas por ustedes, o algo parecido, no habr\u00eda podido avanzar un solo mil\u00edmetro con este proceso unitario de tres a\u00f1os. En el sinuoso desarrollo de la revoluci\u00f3n tendremos muchos compa\u00f1eros de viaje.<\/p>\n<p>Esta tal vez fue una de las primeras lecciones asimiladas por todos los militantes del MOIR. Sabemos que el proletariado colombiano necesita de la cooperaci\u00f3n de otras clases y fuerzas amigas para procurarse las mejores condiciones hacia el socialismo, como son la liberaci\u00f3n nacional y la democracia. Sin embargo, la clase obrera no arrastra tras de s\u00ed al grueso de la poblaci\u00f3n colombiana en esta etapa exigi\u00e9ndole que asuma una posici\u00f3n comunista, sino una posici\u00f3n patri\u00f3tica y democr\u00e1tica en defensa de los intereses nacionales comunes y de aquellas reivindicaciones fundamentales de las distintas clases revolucionarias que las unen contra el enemigo principal: el imperialismo norteamericano y sus sirvientes lacayunos. Por eso la vanguardia proletaria defiende en la actualidad un programa que no es su programa socialista, sino el programa del frente \u00fanico.<\/p>\n<p>El MOIR no se ha hecho la ilusi\u00f3n de que sus aliados cambian de naturaleza porque se al\u00eden a \u00e9l. Ni jam\u00e1s ha formulado en abstracto ninguna demanda. Fueron muy concretas las condiciones que planteamos para contribuir a crear la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n. Entre ellas propusimos que se aprobara un programa nacional y democr\u00e1tico. Y hoy, despu\u00e9s de la rica experiencia vivida, seguimos considerando que quien ingrese a la UNO, sea revolucionario de \u201ctiempo completo\u201d o de \u201cmedio tiempo\u201d, debe comprometerse a defender y aplicar consecuentemente sus nueve puntos program\u00e1ticos. Y quien viole los compromisos contra\u00eddos merece ser severamente criticado. \u00c9stas no son formalidades engorrosas o perturbadoras de las cuales podamos desembarazarnos para incrementar el mont\u00f3n. Son imperativos de principio, claros, concretos, necesarios y de f\u00e1cil comprensi\u00f3n. Nadie conseguir\u00e1 desvirtuarlos o refundirlos con litigios acerca de la cuantificaci\u00f3n porcentual del grado de revolucionarismo de los aliados, o con alegatos sobre la necesidad de las alianzas t\u00e1cticas, fugaces y cotidianas de las acciones unitarias que el proletariado realiza en beneficio de determinados puntos reivindicativos, para capear dificultades transitorias o aprovechar contradicciones de sus enemigos declarados. Se trata de las normas perentorias que regulan la alianza estrat\u00e9gica, permanente y a largo plazo que la clase obrera y su partido mantienen con otras clases y fuerzas dentro del \u201cembri\u00f3n\u201d de frente \u00fanico, como se ha insistido en apodar a la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n. \u00bfPodr\u00eda ingresar a la UNO, preguntamos, una corriente pol\u00edtica an\u00e1loga al trotskismo tropical que rasga sus vestiduras delante del programa nacional de unificaci\u00f3n popular e invita al proletariado de un pa\u00eds neocolonial y semifeudal a enclaustrarse y a rumiar un socialismo incontaminado de las impurezas y vanidades de este mundo? Indudablemente que no podr\u00eda. Pero esto ya ha sido exhaustivamente explicado.<\/p>\n<p>La cooperaci\u00f3n entre los partidos de la UNO se encuentra pr\u00e1cticamente rota, a consecuencia de la \u201cpol\u00edtica suelta\u201d. No ha habido ni puede haber solidaridad pol\u00edtica en decisiones y luchas que no se examinan, discuten ni resuelven conjunta y democr\u00e1ticamente. Hagamos un replanteamiento general y audaz de este m\u00e9todo disgregacionista y optemos porque poco a poco los organismos de direcci\u00f3n de la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n vayan resolviendo aquellos asuntos de importancia general para la lucha del pueblo colombiano y de rec\u00edproca incumbencia, con la participaci\u00f3n democr\u00e1tica de todas sus fuerzas, aprovechando la experiencia de la campa\u00f1a electoral unificada. Apoy\u00e9monos en el programa de nueve puntos y en las decisiones de la \u00faltima convenci\u00f3n, respetemos la democracia interna, discutamos las contradicciones y resolv\u00e1moslas sin p\u00e9rdida de tiempo. Esta es nuestra propuesta. Al anunciarla no estamos creyendo con sobredosis de optimismo que la ruta est\u00e9 expedita. Al rev\u00e9s, sabemos que se interponen enormes obst\u00e1culos, que prevalecen diferencias considerables, que la pol\u00e9mica p\u00fablica ha sido inevitable y podr\u00eda seguir si\u00e9ndolo en el futuro. Sin embargo, al hacer nuestra propuesta, recurrimos para ello a las reiteradas oportunidades en que ustedes han manifestado estar dispuestos a consolidar y fortalecer la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n y a las justificadas esperanzas que \u00e9sta despert\u00f3 en no despreciables sectores de la opini\u00f3n popular.<\/p>\n<p>EL PROLETARIADO DIRIGE A TRAV\u00c9S DEL FRENTE \u00daNICO<\/p>\n<p>En las condiciones de Colombia la alianza de fuerzas pol\u00edticas en torno a un programa com\u00fan revolucionario, reclama a la vez la organizaci\u00f3n de una direcci\u00f3n compartida y democr\u00e1tica, necesidad doblemente urgente bajo las actuales circunstancias de relativo desarrollo de la revoluci\u00f3n. En nuestra situaci\u00f3n no podemos contentarnos con que combatimos a los mismos, luego para qu\u00e9 m\u00e1s acuerdos. Se hace indispensable coordinar y cohesionar las luchas de los distintos destacamentos que se enfrentan en una correlaci\u00f3n desfavorable a un enemigo superior en fuerzas y con un mando central organizado, desde la propia jefatura del Estado. La UNO debe orientar la cooperaci\u00f3n de sus partidos integrantes, si quiere sacar alguna ventaja material de su existencia.<\/p>\n<p>En la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n no ha existido claridad sobre su funci\u00f3n coordinadora y cohesionadora. Prima la tendencia de que cada partido decida por su cuenta y riesgo asuntos que por naturaleza conciernen a todas las fuerzas comprometidas. Muchas veces las decisiones unilaterales se presentan a los aliados como hechos cumplidos e irreversibles. En lugar de concentrar esfuerzos en tareas conjuntas, sus partidos integrantes se desgastan y debilitan en t\u00e1cticas dispersas y con frecuencia contrapuestas. En esa forma la UNO es s\u00f3lo una fachada de unidad, que la propaganda presenta como muestra de que tambi\u00e9n se cumple con el trabajo de construir el frente \u00fanico, pero, como ha sucedido con la realizaci\u00f3n de casi todas las grandes estrategias de la revoluci\u00f3n colombiana hasta el presente, no deja de ser eso, una fachada, una caricatura y un consuelo ef\u00edmero.<\/p>\n<p>El secretario general del Partido Comunista, quien hab\u00eda sostenido en la Segunda Convenci\u00f3n que \u201clos comunistas nos vemos a la UNO como un mero aparato electoral, sino como la semilla del Frente Patri\u00f3tico de Liberaci\u00f3n Nacional\u201d, en la \u00faltima convenci\u00f3n pronunci\u00f3 las siguientes palabras:<\/p>\n<p>\u201cLa UNO no pretende sustituir a la clase obrera. Es la clase obrera la que tiene que dirigir su propia lucha y las luchas de todo el pueblo por su emancipaci\u00f3n\u201d[44]<\/p>\n<p>No es que estemos zurciendo demasiado delgado ni buscando con lupa los errores del Partido Comunista en su variado repertorio te\u00f3rico, pero la conclusi\u00f3n es de bulto: seg\u00fan las \u00faltimas palabras citadas, la UNO no tiene nada que ver con la direcci\u00f3n de \u201clas luchas del pueblo colombiano por su emancipaci\u00f3n\u201d. Ustedes ahondar\u00e1n el alcance de dicha concepci\u00f3n y nosotros, que no estamos a la caza de triunfos f\u00e1ciles, reconoceremos sin inconvenientes, si as\u00ed se desprende de cualquier posterior aclaraci\u00f3n, el criterio genuino que el autor de estas frases y con \u00e9l el Partido Comunista tienen alrededor de la labor directiva de la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n. Pero como lo dicho dicho est\u00e1, utilic\u00e9moslas como maestro negativo para completar nuestro pensamiento, de un lado, sobre la necesidad de que la UNO desempe\u00f1e una funci\u00f3n coordinadora y cohesionadora de las luchas populares, mediante una direcci\u00f3n compartida, basada en la participaci\u00f3n democr\u00e1tica de todas sus fuerzas y, del otro, sobre la relaci\u00f3n entre la clase obrera y su partido con el frente \u00fanico o con la \u201csemilla\u201d del frente \u00fanico.<\/p>\n<p>Con el argumento de que la clase obrera es el m\u00e1ximo dirigente de la revoluci\u00f3n no podemos exonerar a la UNO, como frente de partidos aliados, de su papel muy concreto de direcci\u00f3n y coordinaci\u00f3n. Por otra parte, el car\u00e1cter de vanguardia del proletariado no tiene por qu\u00e9 contraponerse con los frentes de lucha que \u00e9ste conforma. Todo lo contrario, su capacidad directiva se facilita enormemente con dichos frentes. Para ello los crea. A trav\u00e9s de \u00e9stos el proletariado ejerce en mejores condiciones su misi\u00f3n orientadora y educadora de las amplias masas no proletarias. Y hay m\u00e1s, la clase obrera y su partido condenan los m\u00e9todos burocr\u00e1ticos y desp\u00f3ticos de direcci\u00f3n. Cuando la clase obrera y su partido llaman a las otras clases revolucionarias a integrar con ellos un frente \u00fanico, es sobre la base de la participaci\u00f3n democr\u00e1tica de todas las fuerzas amigas y a todo nivel. Y cuando llaman a constituir una dictadura popular a m\u00e1s del 90 por ciento de la poblaci\u00f3n colombiana, garantizan a todos y cada uno de sus aliados la plena democracia y la libre injerencia en los asuntos del Estado. As\u00ed y s\u00f3lo as\u00ed pueden la clase obrera y su partido dirigir y coronar exitosamente la revoluci\u00f3n colombiana en la presente etapa.<\/p>\n<p>All\u00ed donde la clase obrera y su partido para llegar al socialismo encaran primero las tareas de la liberaci\u00f3n del pa\u00eds y de las transformaciones democr\u00e1ticas, su lucha de clases adquiere la forma de la lucha nacional de liberaci\u00f3n y su programa socialista lo postergan en aras de un programa que unifique a todas las fuerzas enemigas de la opresi\u00f3n externa. Con esto el proletariado no est\u00e1 traicionando sus intereses de clase, est\u00e1 optando por el \u00fanico camino que lo conduce a su emancipaci\u00f3n. La clase obrera y su partido no pierden de vista un solo instante sus m\u00e1ximas aspiraciones socialistas y comunistas. Por eso siempre que el proletariado propugna la formaci\u00f3n del frente \u00fanico, no se diluye en \u00e9l, sino que mantiene su organizaci\u00f3n partidaria independiente y distinta del resto de organizaciones aliadas. La independencia del partido obrero dentro del frente \u00fanico garantiza dos cosas: la direcci\u00f3n proletaria de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica y el paso posterior al socialismo. Dentro del frente el partido obrero colombiano no desempe\u00f1ar\u00e1 su papel de vanguardia neg\u00e1ndoles la participaci\u00f3n democr\u00e1tica a las otras clases revolucionarias en los organismos de direcci\u00f3n, lo ejercer\u00e1 mediante una lucha ideol\u00f3gica y pol\u00edtica, constante y aguda, que no pide ni da tregua, pero sin atropellar los principios democr\u00e1ticos que, junto con el programa com\u00fan, permiten la cooperaci\u00f3n de todos los patriotas en la gloriosa empresa de derrotar en nuestro suelo al imperialismo norteamericano y a sus lacayos criollos, y de fundar una rep\u00fablica de obreros, campesinos, peque\u00f1os y medianos productores y comerciantes, intelectuales, en marcha al socialismo. El partido obrero no teme perder su supremac\u00eda en esta confrontaci\u00f3n con las otras clases y partidos aliados, porque est\u00e1 armado de una ideolog\u00eda invencible, el marxismo-leninismo, que le permite por intermedio de la pr\u00e1ctica conocer las leyes que rigen el desarrollo de la sociedad y trazar una estrategia y una t\u00e1ctica victoriosas. El partido obrero es, en fin, el m\u00e1s connotado defensor de los intereses del pueblo. El m\u00e1s insigne combatiente antiimperialista, el m\u00e1s consecuente garante de la democracia revolucionaria, por eso nadie podr\u00e1 arrebatarle su liderazgo ganado en franca lid.<\/p>\n<p>En Colombia no contamos a\u00fan con antecedentes de c\u00f3mo ha de funcionar un frente de las proporciones indicadas, en el que concurran todas las organizaciones revolucionarias pol\u00edticas y de masas, en torno a una direcci\u00f3n unificada y acatada, pero en la arena internacional existe ya una vasta experiencia al respecto. En la reciente guerra del Sudeste Asi\u00e1tico, que sirvi\u00f3 de escenario a la m\u00e1s resonante derrota del imperialismo norteamericano, tanto en el sur de Viet Nam como en Camboya y Laos, la lucha pol\u00edtica y militar de los pueblos indochinos estuvo dirigida por sus correspondientes frentes de liberaci\u00f3n nacional. En estas alianzas confluyen en pie de igualdad y sobre la base del centralismo democr\u00e1tico, al lado de los respectivos partidos proletarios, las m\u00e1s variadas organizaciones partidistas, gremiales, sociales y religiosas. La m\u00e1xima direcci\u00f3n revolucionaria concreta en cada uno de los tres pa\u00edses indochinos recae en el n\u00facleo central de su frente \u00fanico, el cual no se limita a mantener una unidad formal de las fuerzas revolucionarias, sino a coordinar, orientar, organizar y decidir realmente sobre todas las manifestaciones de lucha, hasta la lucha armada. Los distintos partidos obreros de Indochina ejecutan su labor dirigente a trav\u00e9s de dichas alianzas de unidad nacional. Y el nuevo tipo de dictadura establecido en Indochina es la dictadura democr\u00e1tico-popular de frente \u00fanico dirigida por el proletariado. La experiencia de los pueblos indochinos corresponde en general a la situaci\u00f3n de los pa\u00edses coloniales y neocoloniales atrasados sometidos a la dominaci\u00f3n imperialista que combaten por la liberaci\u00f3n nacional y las transformaciones democr\u00e1ticas, bajo la direcci\u00f3n del proletariado y en la era de la revoluci\u00f3n socialista mundial. Colombia hace parte de estas naciones oprimidas y atrasadas del Tercer Mundo y su lucha es id\u00e9ntica. No hemos copiado jam\u00e1s mec\u00e1nicamente la experiencia de otras revoluciones, empero resulta indudable que la ense\u00f1anza universal de la actual lucha de los pueblos coloniales y neocoloniales del mundo por su independencia y progreso es muy valiosa para nuestro pueblo, si la sabe aprovechar acertadamente y seg\u00fan las particularidades del pa\u00eds y las caracter\u00edsticas de la revoluci\u00f3n colombiana.<\/p>\n<p>Plantear primero el criterio de que la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n sea una \u201csemilla\u201d del futuro frente patri\u00f3tico y contraponer despu\u00e9s la UNO a la direcci\u00f3n proletaria es borrar con el codo lo que se ha escrito con la mano. La misi\u00f3n de vanguardia de la clase obrera y la direcci\u00f3n compartida de todas las clases en una gran alianza nacional, no se excluyen sino que se complementan. Si queremos enrumbar a la UNO hacia el puerto distante de la formaci\u00f3n en Colombia de un frente \u00fanico antiimperialista, comencemos por establecer en su seno la direcci\u00f3n compartida de manera progresiva, hasta que abarque todos y cada uno de los aspectos de la lucha revolucionaria. En verdad esta concepci\u00f3n de la direcci\u00f3n compartida no la improvisamos ahora con el objeto de pasar al contraataque en la controversia p\u00fablica del MOIR y el Partido Comunista. El compa\u00f1ero Francisco Mosquera ya la hab\u00eda enunciado precisamente en la Segunda Convenci\u00f3n de la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n, del modo siguiente:<\/p>\n<p>\u201cLa necesidad m\u00e1s urgente de Colombia, la reivindicaci\u00f3n m\u00e1s sentida por el pueblo y la naci\u00f3n colombiana, por la cual han combatido las fuerzas revolucionarias y los sectores avanzados de las masas desde principios del siglo, de la que depende la salvaci\u00f3n de nuestra patria, es la liberaci\u00f3n nacional y la construcci\u00f3n de una rep\u00fablica soberana, democr\u00e1tica, de obreros, de campesinos y del resto de fuerzas populares. Esta tarea determina y requiere de la unidad nacional de la unificaci\u00f3n de m\u00e1s del 90 por ciento de la poblaci\u00f3n colombiana bajo una direcci\u00f3n pol\u00edtica, organizada y correcta compartida por todas las clases revolucionarias\u201d.[45]<\/p>\n<p>Si logramos una conclusi\u00f3n un\u00e1nime alrededor de estas observaciones y coincidimos en que hay que darle nueva vida a la UNO, imprimi\u00e9ndole un car\u00e1cter activo de direcci\u00f3n y una mayor din\u00e1mica, podemos empezar anotando en la agenda de discusiones dos temas de palpitante actualidad para las fuerzas revolucionarias colombianas: 1) la lucha ante el gobierno de Alfonso L\u00f3pez Michelsen, y 2) la unidad del movimiento sindical colombiano.<\/p>\n<p>SEGUNDA PARTE: NUEVAS CONTRADICCIONES<\/p>\n<p>ENTRE LO SUPERFLUO Y ACCESORIO SACAR LO PRINCIPAL<\/p>\n<p>Durante lo que hemos dado en denominar el per\u00edodo post-electoral descuellan las contradicciones tocantes con la interpretaci\u00f3n del gobierno de Alfonso L\u00f3pez Michelsen: la campa\u00f1a de la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n se distingui\u00f3 por haber concentrado el ataque contra los candidatos presidenciales del liberalismo y el conservatismo, pero despu\u00e9s de que uno de estos dos candidatos asumi\u00f3 el poder con la estrecha colaboraci\u00f3n del otro, no fue factible mantener la identificaci\u00f3n en concebir una lucha que ser\u00eda la prolongaci\u00f3n de la pelea por la cual nos aliamos. De nuestra parte podemos afirmar que tales desavenencias las procuramos debatir en las reuniones bilaterales o en el seno de la UNO; sin embargo, ustedes madrugaron a publicar su traducci\u00f3n antimoirista de las mismas. He aqu\u00ed un compendio, a manera de abrebocas, de dichas versiones del Partido Comunista:<\/p>\n<p>\u201cArrancando algunas l\u00edneas de documentos del PCC, separ\u00e1ndolas de su texto y present\u00e1ndolas como prueba flagrante del \u2018gobiernismo\u2019 del PC, sindican a \u00e9ste de \u2018posiciones poco firmes contra L\u00f3pez\u2019. Para esto se agarran de la diferenciaci\u00f3n que hemos hecho de ciertos sectores del gobierno. \u00a1Curiosos mao\u00edsta estos del MOIR! Olvidan que el propio Mao, al que santifican, les ense\u00f1\u00f3 que hay que diferenciar los matices del gobierno enemigo\u201d.[46]<\/p>\n<p>Lo curioso no es que el MOIR, en gracia de discusi\u00f3n, llegue a cometer errores al asimilar y aplicar el pensamiento de Mao Tsetung, el m\u00e1s grande marxista-leninista, porque al fin y al cabo no somos infalibles y tenemos siempre presente una de las recomendaciones olvidadas de los jefes inmortales del proletariado: el que sirve al pueblo de todo coraz\u00f3n no teme equivocarse y le sobra valor para reconocer las deficiencias y corregirlas en bien de su justa causa. Lo curioso es que, con tal de encubrir sus desatinos, el hirsuto antimao\u00edsmo del Partido Comunista no le impida referirse a la dial\u00e9ctica materialista demoledora de Mao Tsetung, que sali\u00f3 triunfante de cuatro guerras y tres revoluciones y transform\u00f3 a la China milenaria de Confucio en la China socialista moderna, todo ello en el lapso de cincuenta a\u00f1os, es decir, en un cuarto de siglo menos de lo que llevan los revolucionarios de Colombia batallando contra el imperialismo norteamericano, desde los tiempos remotos de la separaci\u00f3n Panam\u00e1. Alg\u00fan d\u00eda, ojal\u00e1 no lejano, tengamos el privilegio de describirle a fondo a nuestro pueblo c\u00f3mo ha sido de destructora y constructora a la vez la portentosa lucha del Partido Comunista de China y de su m\u00e1ximo y m\u00e1s querido dirigente, no s\u00f3lo para labrar un porvenir venturoso de trabajo y progreso a los 800 millones de seres del pueblo chino, sino para apoyar a los pueblos hermanos que combaten como \u00e9ste contra el imperialismo y el hegemonismo y a favor de la revoluci\u00f3n y de la paz mundial. Hoy el deber nos impone la excluyente labor de examinar cu\u00e1n dial\u00e9cticos y materialistas han sido los combatientes colombianos al otro lado del globo.<\/p>\n<p>El MOIR les concede atenci\u00f3n a las interpretaciones y explicaciones que sus aliados hacen del r\u00e9gimen de L\u00f3pez Michelsen, porque \u00e9stas influyen determinantemente en la posici\u00f3n y la lucha que despliegue la UNO frente a la coalici\u00f3n olig\u00e1rquica proimperialista gobernante. Atr\u00e1s qued\u00f3 analizado el comportamiento oportunista que en tal sentido tuvieron tres de los cuatro parlamentarios del Movimiento Amplio Colombiano. Las discrepancias con los tres congresistas del MAC arrancan del momento mismo en que Hernando Echeverri acu\u00f1\u00f3 como suya y en calidad de personero destacado de la UNO, la consigna prestada a la ANAPO de que la oposici\u00f3n atacar\u00eda las medidas \u201cnegativas\u201d y aplaudir\u00eda las \u201cpositivas\u201d de la nueva administraci\u00f3n. Aunque en un principio se tild\u00f3 nuestra cr\u00edtica de rebuscada, no fue necesario esperar demasiado para observar c\u00f3mo la divisa de apoyar lo\u201dbueno\u201d y denunciar lo \u201cmalo\u201d del gobierno, y las otras consignas gemelas de que la UNO har\u00eda una \u201coposici\u00f3n cient\u00edfica\u201d, una \u201coposici\u00f3n racional\u201d, una \u201coposici\u00f3n persuasiva\u201d, no eran m\u00e1s que el preludio del ulterior deslizamiento hacia la madriguera de los vencedores de la v\u00edspera. Anot\u00e1bamos en algunas de esas discusiones internas que aceptar la hip\u00f3tesis de que al nuevo r\u00e9gimen lopista, entre la escoria de sus proyectos antipopulares y antinacionales, podr\u00eda escurr\u00edrsele uno que otro decreto en beneficio del pueblo, ser\u00eda hacerle el juego a la contracorriente derechista de moda que proclama: con el advenimiento del liberalismo al Poder \u201clos mejores d\u00edas est\u00e1n por llegar\u201d.<\/p>\n<p>Hace un a\u00f1o que L\u00f3pez Michelsen recibi\u00f3 el mando y, a pesar de que ya ensay\u00f3 cuanto \u201cexperimento\u201d se le haya ocurrido lesivo para las masas populares y el pa\u00eds, lo mismo en el campo de la soberan\u00eda, como en los terrenos econ\u00f3mico, militar y cultural, todav\u00eda resuena en el ambiente el eco de la vocingler\u00eda laudatoria con que los exponentes de los m\u00e1s variados movimientos celebraron el ascenso al trono del mes\u00edas prometido. Ni la UNO se salv\u00f3 de participar en el multitudinario cortejo de aduladores que llev\u00f3 en andas hasta el solio de Bol\u00edvar al escogido entre veinticuatro millones de colombianos. Ah\u00ed, con el tropel de manzanillos, en primera fila, estaban batiendo palmas Echeverri y sus dos escuderos. Era como si nadie recordara la historia del pa\u00eds y todos hubieran olvidado los cien discursos del presidente electo durante la reciente campa\u00f1a electoral, con los cuales, de distinto modo expuso que \u00e9l no encarnaba siquiera al compa\u00f1ero jefe del Movimiento Revolucionario Liberal, sino a uno de los delfines que la oligarqu\u00eda liberal-conservadora hab\u00eda designado para continuar la obra inconclusa del Frente Nacional. Pero, al contrario del cuento de Garc\u00eda M\u00e1rquez, ninguno le creer\u00eda este \u201cpresagio\u201d. A \u00e9l, que pasar\u00e1 a la historia cual vulgar continuador, se le presentaba, lo mismo que a su padre cuarenta a\u00f1os antes, que nada inaugur\u00f3 tampoco, como el forjador de una nueva \u00e9poca.<\/p>\n<p>Las doce familias liberales y las doce familias conservadoras m\u00e1s ricas de Colombia, de que hablara Gait\u00e1n, no cab\u00edan en s\u00ed de gozo. Si no hab\u00edan inaugurado una nueva \u00e9poca, por lo manos hab\u00edan descubierto un m\u00e9todo que aparentemente no fallaba para apacentar el reba\u00f1o: confiar sus intereses a personajes obsequiosos y con veleidades \u201cizquierdistas\u201d en el pasado, y llamar a calificar servicios a los \u201cjefes naturales\u201d reconocidos y quemados ante el pueblo a consecuencia de su t\u00e9trico historial. Desde luego que no todo sigui\u00f3 siendo exactamente igual. El lenguaje oficialista tuvo un cambio notable: en lugar de dependencia extranjera se dir\u00e1 \u201cinterdependencia\u201d de Colombia y los Estados Unidos; no habr\u00e1 desarrollismo a secas, habr\u00e1 \u201cdesarrollismo con justicia social\u201d; quedaron proscritos los delitos de opini\u00f3n, s\u00f3lo tendremos \u201cdelitos de informaci\u00f3n\u201d; se acab\u00f3 el estado de sitio para perseguir a los enemigos del gobierno, se establecer\u00e1 para sancionar \u201clos delitos comunes\u201d; los campesinos proseguir\u00e1n sin tierras no por falta de reforma agraria, sino porque est\u00e1bamos \u201cmal informados\u201d, en Colombia \u201cno existen\u201d terratenientes; a los obreros se les \u201cproteger\u00e1 su poder adquisitivo\u201d impidiendo el alza de salarios; los estudiantes no tendr\u00e1n \u201crectores polic\u00edas\u201d, \u00fanicamente ser\u00e1n reprimidos en nombre de \u201cexperimentos marxistas\u201d, y la alianza liberal-conservadora dejar\u00e1 de ser reaccionaria y de derecha, en adelante se le reconocer\u00e1 como mandato de \u201ccentro-izquierda\u201d. A ese estilo refinado, sibilino y farisaico para acicalar las pol\u00edticas m\u00e1s oscurantistas y retr\u00f3gradas de la oligarqu\u00eda proimperialista, se le atribuyen los tres millones de votos obtenidos por el Partido Liberal el 21 de abril. No nos debiera extra\u00f1ar entonces que el nuevo lenguaje oficial se propagase como la peste contagiosa. Hasta el mism\u00edsimo Ospina P\u00e9rez, dando el ejemplo, sorprendi\u00f3 a propios y extra\u00f1os autocalific\u00e1ndose conservador de \u201cizquierda\u201d.<\/p>\n<p>Contra toda esta tendencia de adornar con ret\u00f3rica barata las oscuras intenciones de las clases dominantes, llamaba el MOIR a la UNO a ponerse en guardia. Ni a las personas ni a los partidos los podemos juzgar solamente por lo que dicen. Si el arte de la pol\u00edtica reaccionaria es, entre otras cosas, embaucar al pueblo, el arte de los pol\u00edtica revolucionaria debe consistir preferencialmente en desenmascarar los verdaderos prop\u00f3sitos que se esconden tras las palabras melifluas de los adversarios de clase. As\u00ed las masas populares lograr\u00e1n prepararse, armarse y vencer en la lucha contra los enemigos m\u00e1s tramposos y m\u00e1s ladinos. En el debate electoral la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n explic\u00f3 hasta la saciedad que cualquiera de los dos candidatos de los partidos tradicionales que resultare escogido por la oligarqu\u00eda vendepatria, en \u00faltimas resultar\u00eda una tragedia semejante. Los portavoces de la UNO sol\u00edan decir en sus discursos agitacionales que L\u00f3pez y G\u00f3mez eran \u201cla misma perra con distinta guasca\u201d. A los campesinos avanzados de la Costa Atl\u00e1ntica les escuchamos tambi\u00e9n con sus propias met\u00e1foras que los dos candidatos olig\u00e1rquicos eran \u201ccucarachos del mismo calabazo\u201d, y lo celebr\u00e1bamos como la comprensi\u00f3n plena de la jugada que estaba poniendo en pr\u00e1ctica la Gran Coalici\u00f3n burgu\u00e9s-terrateniente proimperialista.<\/p>\n<p>A alg\u00fan historiador de pacotilla se le podr\u00e1 ocurrir en el futuro que tan tajante afirmaci\u00f3n dejaba por fuera del an\u00e1lisis las diferencias que median entre el hijo de Laureano G\u00f3mez Castro y el hijo de Alfonso L\u00f3pez Pumarejo. La pol\u00edtica revolucionaria, aprovechando los aspectos secundarios y la apariencia de las cosas, hace \u00e9nfasis en el aspecto principal y en la esencia de \u00e9stas. Al contrario, la reacci\u00f3n busca que el pueblo se enrede en los fen\u00f3menos externos, en la forma como se presentan los problemas, para que no pueda jam\u00e1s desentra\u00f1ar las leyes y contradicciones internas que rigen y determinan el curso de los acontecimientos. De esta manera enga\u00f1an y confunden a las masas explotadas y subyugadas. La misi\u00f3n educadora de un partido proletario revolucionario radica en sacar entre lo superfluo y accesorio, la ra\u00edz y el meollo de las contradicciones de clase, y con base en ello elabora una estrategia y una t\u00e1ctica acertadas. As\u00ed opera la dial\u00e9ctica revolucionaria.<\/p>\n<p>Por eso el MOIR alertaba en su tiempo que las candidaturas de G\u00f3mez y L\u00f3pez, no obstante sus diferencias formales, estaban en loo esencial identificadas. Afirm\u00e1bamos:<\/p>\n<p>\u201cCierto es que a pesar del entendimiento hay diferencias entre los candidatos de los partidos tradicionales. Pero \u00e9stas son secundarias. Se refieren m\u00e1s a la manera de c\u00f3mo preservar mejor, no s\u00f3lo los privilegios del imperialismo, sino de las clases explotadoras colombianas que se benefician del ignominioso sistema que mantiene esquilmado al pa\u00eds y sometido al pueblo. Las diferencias entre ellos son transitorias, mientras el entendimiento es necesario y permanente. (&#8230;) El uno dice: primero \u2018desarrollo\u2019 y luego \u2018distribuci\u00f3n\u2019; el otro refuta; \u2018desarrollo\u2019 con \u2018justicia social\u2019. \u00bfPero cu\u00e1l es el medio que proponen L\u00f3pez y G\u00f3mez para realizar sus propuestas? Es uno solo, la necesidad y urgencia del capital extranjero\u201d. [47]<\/p>\n<p>La prueba irrecusable de que los dos herederos en l\u00ednea directa del liberalismo y el conservatismo estaban predestinados a prorrogar la vieja coalici\u00f3n de sus progenitores, fue analizada cuando vimos los alcances de la reforma constitucional de 1968, que prolonga por otros medios y con otro nombre el dominio bipartidista t\u00edpico del Frente Nacional. Acuerdo que los dos candidatos oficiales hab\u00edan jurado respetar en las respectivas convenciones de sus partidos. Las elecciones de 1974 no fueron m\u00e1s que la puja de los delfines, una inmensa farsa para averiguar qui\u00e9n de los dos hac\u00eda las veces de anfitri\u00f3n de su oponente en el Palacio de San Carlos. Los visos singulares de sus programas no pod\u00edan ocultar una realidad tan gigantesca como era la de que ambos propon\u00edan el \u201cdesarrollo nacional\u201d con base en la dominaci\u00f3n del imperialismo norteamericano sobre nuestra patria. El fundamento econ\u00f3mico seguir\u00eda siendo el mismo, empu\u00f1ara el tim\u00f3n del Estado el se\u00f1or G\u00f3mez o el se\u00f1or L\u00f3pez. Los planes y proyectos continuar\u00edan dependiendo en absoluto de las \u201crecomendaciones\u201d de los monopolios imperialistas. Hasta para abrir una letrina habr\u00e1 que pedirles el visto bueno a las agencias prestamistas especializadas extranjeras. Y este fundamento econ\u00f3mico les imprime su marca de hierro candente a todas y cada una de las medidas del r\u00e9gimen, sea cual fuere el ave que trine en la casa presidencial. As\u00ed concluye el materialista revolucionario cuando enfoca la pol\u00edtica y las declaraciones de buena voluntad de los agentes del imperialismo. Por eso ten\u00edamos toda la raz\u00f3n al sostener durante la campa\u00f1a electoral que entre el \u201cdesarrollismo\u201d de \u00c1lvaro G\u00f3mez y la pol\u00edtica de \u201cingresos y salarios\u201d de Alfonso L\u00f3pez Michelsen no mediaba una diferencia sustancial. G\u00f3mez Hurtado ped\u00eda abiertamente que se permitiera la injerencia del capital extranjero como v\u00eda de \u201cdesarrollo\u201d, L\u00f3pez, como genuino liberal, matizaba esta recomendaci\u00f3n pero no se apartaba de ella. Un a\u00f1o de pr\u00e1ctica del nuevo gobierno ha clarificado plenamente todo, confirmando las tesis expuestas por nosotros. El se\u00f1or L\u00f3pez result\u00f3 un continuador ejemplar: ha aumentado los impuestos y las tarifas al pueblo para cumplir los compromisos estatales de endeudamiento; abri\u00f3 las esclusas de los precios y produjo la mayor espiral alcista de la historia del pa\u00eds; ha tolerado quintuplicada la inmoralidad administrativa; colm\u00f3 de privilegios a los grandes banqueros y a los pulpos urbanizadores; ha consolidado las aberrantes garant\u00edas de los latifundistas y de la burgues\u00eda intermediaria, e implant\u00f3 el estado de sitio, los consejos verbales de guerra y dem\u00e1s disposiciones represivas para privar de las libertades p\u00fablicas y de los derechos democr\u00e1ticos a las masas populares. Todo ello con el aplauso de su socio conservador, al margen de las cordiales discordancias. Y quienes abrigaron ciertas ilusiones sobre el mandato liberal de \u201ccentro-izquierda\u201d, ante la evidencia abrumadora de los hechos, salen clamando escandalizados: \u201cEl gobierno vir\u00f3 a la derecha!\u201d. Pero no hay tal; no es que el gobierno haya cambiado, sus obras son hijas leg\u00edtimas de su naturaleza profundamente reaccionaria y antinacional. Lo que pasa es que algunas personas no saben descubrir a tiempo \u201ctras la bondad de las palabras la impiedad para los hombres de su pueblo\u201d.<\/p>\n<p>OPINIONES SOBRE EL LOPISMO EN CUATRO TEMAS<\/p>\n<p>En el marco de esa situaci\u00f3n post-electoral afloraron las nuevas contradicciones que han sumido a la UNO en una crisis recurrente. Las expectativas ben\u00e9volas que el Partido Comunista ha propiciado sobre el gobierno de L\u00f3pez Michelsen terminaron por paralizar a la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n. La cr\u00edtica la hab\u00edamos formulado en distintas reuniones. A trav\u00e9s de esta carta la resumiremos global y p\u00fablicamente. Como ustedes nos han acusado de que arrancamos \u201calgunas l\u00edneas de documentos del PCC, separ\u00e1ndolas de su texto y present\u00e1ndolas como prueba flagrante del \u2018gobiernismo\u2019 del PC\u201d, vamos a citar p\u00e1rrafos enteros de aquellos materiales en los cuales se expresan de la forma m\u00e1s expl\u00edcita las concepciones err\u00f3neas motivo de esta controversia. Al mes siguiente de las elecciones ustedes comentaron el resultado de la campa\u00f1a y las perspectivas para el nuevo per\u00edodo como transcribimos a continuaci\u00f3n:<\/p>\n<p>\u201cLa derrota de la ultraderecha es mucho m\u00e1s significativa de las tendencias pol\u00edticas colombianas\u201d. (&#8230;).<\/p>\n<p>\u201cSe ha demostrado en este debate electoral que la tendencia predominante en el pueblo colombiano es de signo democr\u00e1tico y progresista, que presiona por el cambio de la situaci\u00f3n econ\u00f3mica, social y pol\u00edtica de la etapa del \u2018frente nacional\u2019. Esto se comprueba si se tiene en cuenta que contra el sector ultraderechista se pronunci\u00f3 la aplastante mayor\u00eda de los participantes en las elecciones: los que votaron por L\u00f3pez, Mar\u00eda Eugenia y Echeverri\u201d. (&#8230;)<\/p>\n<p>\u201cL\u00f3pez plante\u00f3 el contenido de su campa\u00f1a sobre la base de diferenciarse no s\u00f3lo en lo pol\u00edtico sino tambi\u00e9n en lo econ\u00f3mico y social, de su rival por la Presidencia de la Rep\u00fablica. L\u00f3pez prometi\u00f3 abocar la soluci\u00f3n de los problemas m\u00e1s apremiantes del pueblo sobre bases distintas a las del frente olig\u00e1rquico paritario. (&#8230;) A ello hay que agregar una raz\u00f3n que no es la menor para el triunfo de L\u00f3pez: el n\u00facleo principal de la gran burgues\u00eda puso sus cartas en favor del candidato liberal, por la continuidad sin sobresaltos del sistema actual y contra los aspectos m\u00e1s anticuados y aventureros de la ultraderecha. Adem\u00e1s, los imperialitas yanquis y sus agentes m\u00e1s caracterizados tuvieron claro, casi desde el principio de la campa\u00f1a electoral, que en la actual situaci\u00f3n colombiana y latinoamericana, la carta de L\u00f3pez era para ellos m\u00e1s segura que la de G\u00f3mez. Igualmente, los grupos m\u00e1s importantes de los grandes terratenientes, que al principio se hac\u00edan eco de la demagogia reaccionaria de G\u00f3mez, terminaron por rodear a L\u00f3pez o se mantuvieron en actitud de expectativa. Tanto el imperialismo yanqui como los latifundistas presionaron al candidato liberal para que tomara posiciones m\u00e1s definidas y L\u00f3pez les hizo cada vez m\u00e1s y m\u00e1s concesiones\u201d. (&#8230;)<\/p>\n<p>\u201cMuchos sectores democr\u00e1ticos apoyaron a L\u00f3pez con la ilusi\u00f3n de que realmente va a significar un cambio de lo actual, un avance hacia la democracia y el progreso social, una soluci\u00f3n de los grandes problemas de las masas trabajadoras\u201d. (&#8230;)<\/p>\n<p>\u201cNosotros sabemos que en lo esencial, L\u00f3pez es la continuidad del sistema. Pero centenares de miles de colombianos suponen que no es as\u00ed y han depositado en L\u00f3pez su esperanza de cambios importantes. Y seguramente, luego de un per\u00edodo de expectativa, estar\u00e1n dispuestos a presionar porque se produzcan efectivamente los cambios que anhelan. En este sentido, L\u00f3pez no es solamente el Presidente del temor a la ultraderecha sino que tambi\u00e9n es en parte el Presidente del descontento y la esperanza de grandes masas. Esto, que puede parecer una paradoja para algunos, es una realidad. As\u00ed lo considera el propio L\u00f3pez\u201d.[48]<\/p>\n<p>Y en noviembre ustedes sacaron conclusiones mucho m\u00e1s definitivas:<\/p>\n<p>\u201cEn el liberalismo se han demarcado el lopismo, el llerismo y el turbayismo. Lo m\u00e1s significativo es la oposici\u00f3n a la pol\u00edtica de L\u00f3pez, que ha asumido Lleras Restrepo, quien trata de recoger las manifestaciones de descontento de n\u00facleos de la gran burgues\u00eda (exportadores y comerciantes) y de los terratenientes, molestos porque algunos jugosos filones de sus negocios se les han reducido o modificado. La agresiva actitud del ex presidente es una posici\u00f3n de derecha que persigue dejar las cosas sin el menor cambio, mientras que L\u00f3pez y sus amigos pol\u00edticos tienen conciencia de la necesidad de que algo cambie para que todo siga igual.<\/p>\n<p>\u201cLa pugna jur\u00eddica sobre el art\u00edculo 122 de la Constituci\u00f3n, debate en el cual se han caracterizado conocidos lleristas como Augusto Espinosa Valderrama, vinculado a los grandes negocios de la tierra en Santander, es un antifaz para esconder el fondo del problema. Porque fueron los lleristas los que impulsaron la reaccionaria reforma de 1968 que establece la dictadura econ\u00f3mica presidencial.<\/p>\n<p>\u201cLa maniobra de Lleras Restrepo est\u00e1 dirigida a reorganizar la pol\u00edtica del frente nacional, a atraer a los sectores ospinistas al fortalecimiento de una coalici\u00f3n olig\u00e1rquica con vistas a futuros desarrollos de la pol\u00edtica y como alternativa a las posiciones \u2018liberales\u2019 de la administraci\u00f3n L\u00f3pez.<\/p>\n<p>\u201cEn las directivas conservadoras se manifiestan igualmente las contradicciones frente al desarrollo de la pol\u00edtica oficial. Cada vez se cristaliza m\u00e1s un sector autodenominado \u2018progresista\u2019, francamente favorable a las medidas del gobierno, mientras que el sector de G\u00f3mez Hurtado las critica, sobre todo aquellas que tienen aspectos democr\u00e1ticos (ampliaci\u00f3n del margen de libertades, tolerancia a la actividad del Partido Comunista, necesidad de las relaciones con Cuba).<\/p>\n<p>\u201cLas medidas oficiales han repercutido tambi\u00e9n en la oposici\u00f3n. Hay sectores de la UNO que no ven la necesidad de una oposici\u00f3n democr\u00e1tica adecuada en sus m\u00e9todos y persuasiva con las masas ilusionadas en L\u00f3pez\u201d. (&#8230;).<\/p>\n<p>\u201cEs posible arrancar al sistema concesiones importantes en materia de libertades y otros puntos del programa de la UNO. Y debemos reivindicar como un logro del movimiento popular cada posici\u00f3n ganada en vez de permitir que el gobierno las presente como graciosas y voluntarias concesiones de la burgues\u00eda, contribuyendo a fomentar las ilusiones de las masas\u201d. (&#8230;)<\/p>\n<p>\u201cEl contenido y el car\u00e1cter de nuestra oposici\u00f3n es radicalmente distinto de la oposici\u00f3n de derecha. Adem\u00e1s, no debe olvidarse que el grupo dirigente de la burgues\u00eda conciliadora no representa al sector m\u00e1s retr\u00f3grado de la oligarqu\u00eda colombiana y, por tanto, siempre habr\u00e1 una oposici\u00f3n de derecha que s\u00ed expresa los intereses de las capas m\u00e1s reaccionarias de los grupos diversos de los monopolios para los cuales hasta la menor concesi\u00f3n es un ataque al sacrosanto \u2018orden\u2019 burgu\u00e9s.<\/p>\n<p>\u201cPero la verdad es que le gobierno s\u00ed tiene un sector de derecha muy definido compuesto por el Ministro de Gobierno, los cuerpos policivos, el grupo de generales que han hecho la contraguerrilla (Matallana, Valencia Tovar), el Ministro de Agricultura. En nuestra acci\u00f3n unitaria y de oposici\u00f3n, tenemos que golpear principalmente a este sector, luchar por aislarlo y por desenmascararlo como responsable de los aspectos m\u00e1s negativos del Gobierno de L\u00f3pez\u201d.[49]<\/p>\n<p>Finalmente, en el pleno de abril \u00faltimo, ustedes completaron:<\/p>\n<p>\u201cEn el informe al Pleno de Mayo del a\u00f1o pasado (&#8230;) se insist\u00eda en la idea de que estamos en una situaci\u00f3n pol\u00edtica diferente del per\u00edodo de dominaci\u00f3n absoluta del \u2018Frente Nacional\u2019.<\/p>\n<p>\u201cEn dicho informe se se\u00f1ala que: \u201cEstamos en los comienzos de un proceso pol\u00edtico nuevo (&#8230;) que puede ser conducido hacia el fortalecimiento de una nueva situaci\u00f3n nacional, hacia una nueva situaci\u00f3n pol\u00edtica y hacia un nuevo poder\u201d. (&#8230;)<\/p>\n<p>\u201cEfectivamente, si se compara la situaci\u00f3n actual con la etapa anterior, lo que se destaca es el logro, por parte de las fuerzas populares, de un nuevo clima para su acci\u00f3n y organizaci\u00f3n, conquistando garant\u00edas y derechos que, a pesar de no ser a\u00fan muy decisivos, s\u00ed tienen importancia como estimulantes de la acci\u00f3n popular.<\/p>\n<p>\u201cSe trata de un terreno conquistado por la movilizaci\u00f3n popular y la larga lucha democr\u00e1tica contra el estado de sitio, contra los aspectos ultrarreaccionarios del llamado \u2018frente nacional\u2019, por las libertades y derechos democr\u00e1ticos para el pueblo\u201d. (&#8230;)<\/p>\n<p>\u201cEl cuadro general del sistema del \u2018frente nacional\u2019, ideado en el marco del entendimiento entre los grupos m\u00e1s reaccionarios de la gran burgues\u00eda de nuestro pa\u00eds, se sostiene en algunos de sus principales aspectos (repartici\u00f3n por iguales partes entre liberales y conservadores del sector administrativo y judicial, manejo omn\u00edmodo del aparato electoral, extrema limitaci\u00f3n del Congreso y de los cuerpos colegiados en general). Pero es evidente la tendencia hacia el retroceso de esa estructura antidemocr\u00e1tica, tan cuidadosamente creada por Laureano G\u00f3mez y Alberto Lleras.<\/p>\n<p>\u201cLo importante de precisar es que este aspecto de la situaci\u00f3n favorece el desarrollo de las luchas inmediatas por reivindicaciones democr\u00e1ticas m\u00e1s amplias y por la demolici\u00f3n de una serie de obst\u00e1culos que traban el desenvolvimiento de las luchas y de la organizaci\u00f3n de las masas populares\u201d. (&#8230;)<\/p>\n<p>\u201cHay que tener en cuenta que se trata de un gobierno que fue elegido por grandes masas democr\u00e1ticas y que tiene un cierto compromiso con esas masas, a las que no puede volver totalmente la espalda, para tratarlas s\u00f3lo a punta de represi\u00f3n y estado de sitio, como en gobiernos anteriores sin correr el riesgo de un r\u00e1pido y absoluto descr\u00e9dito\u201d.[50]<\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed los apartes m\u00e1s demostrativos del pensamiento del Partido Comunista alrededor del an\u00e1lisis sobre el triunfo de L\u00f3pez Michelsen del 21 de abril y el per\u00edodo que le sucedi\u00f3. Las citas son algo extensas. No se nos podr\u00e1 hacer el cargo de pescar entre l\u00edneas lunares pasajeros que obedecen m\u00e1s a una acomodaticia interpretaci\u00f3n que al contenido mismo de los textos. Todas son opiniones emitidas en documentos de organismos de direcci\u00f3n y copan casi un a\u00f1o, desde mayo de 1974 hasta abril de 1975. Ahora nos permitiremos agruparlas por temas, a fin de ordenar y facilitar nuestra cr\u00edtica a los graves y falsos criterios que originaron no pocas contradicciones en las filas de la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n. No vamos desde luego a reproducir nuevamente todas y cada una de las frases. Vaciaremos lo que interesa escudri\u00f1ar en detalle. Los lectores podr\u00e1n observar el cuidado con que adelantamos esta labor de exploraci\u00f3n y ordenamiento, buscando retratar fielmente el modo caracter\u00edstico propio del Partido Comunista de entender y aplicar la dial\u00e9ctica materialista. Y tendr\u00e1n c\u00f3mo hacerlo; para ello nos tomamos la molestia de copiar los largos p\u00e1rrafos anteriores. Ustedes, por su parte, no podr\u00e1n incomodarse porque les facilitemos un espejo en el cual se ver\u00e1n reflejados de cuerpo entero. Dividiremos las opiniones del Partido Comunista y nuestras cr\u00edticas en cuatro grandes temas:<\/p>\n<p>1. An\u00e1lisis de la victoria electoral de L\u00f3pez Michelsen y el significado de su candidatura; 2. los realineamientos producidos en los partidos tradicionales frente al actual gobierno y los sectores que componen a \u00e9ste; 3. la \u201cnueva situaci\u00f3n\u201d, el \u201cnuevo clima\u201d ocasionado por el cambio de gobierno, y c\u00f3mo influyen en las luchas por las reivindicaciones democr\u00e1ticas, y 4. sobre la forma de adelantar una \u201coposici\u00f3n adecuada\u201d y la posibilidad de arrancarle al sistema \u201cconcesiones importantes\u201d.<\/p>\n<p>1. LA VICTORIA DE L\u00d3PEZ MICHELSEN Y SU SIGNIFICADO<\/p>\n<p>Dicen ustedes acerca del primer tema:<\/p>\n<p>\u201cSe ha demostrado en este debate electoral que la tendencia predominante en el pueblo colombiano es de signo democr\u00e1tico y progresista\u201d, lo cual \u201cse comprueba\u201d con los votos depositados \u201cpor L\u00f3pez, Mar\u00eda Eugenia y Echeverri\u201d. Conclusi\u00f3n: \u201cLa derrota de la ultraderecha es mucho m\u00e1s significativa de las tendencias pol\u00edticas colombianas\u201d. Causas del triunfo de L\u00f3pez: \u201cPrometi\u00f3 abocar la soluci\u00f3n de los problemas m\u00e1s apremiantes del pueblo sobre bases distintas a las del frente olig\u00e1rquico paritario\u201d. Hay que agregar \u201cuna raz\u00f3n que no es la menor\u201d: \u201cel n\u00facleo principal de la gran burgues\u00eda puso sus cartas en favor del candidato liberal\u201d; \u201clos imperialistas yanquis y sus agentes m\u00e1s caracterizados tuvieron claro\u201d que \u201cla carta de L\u00f3pez era para ellos m\u00e1s segura que la de G\u00f3mez\u201d, y \u201clos grupos m\u00e1s importantes de los grandes terratenientes&#8230; terminaron por rodear a L\u00f3pez o se mantuvieron en actitud de expectativa&#8221;. El Partido Comunista sabe \u201cque en lo esencial L\u00f3pez es la continuidad del sistema. Pero centenares de miles de colombianos suponen que no es as\u00ed\u201d, y \u201cmuchos sectores democr\u00e1ticos apoyaron a L\u00f3pez con la ilusi\u00f3n de que realmente va a significar un cambio de lo actual, un avance hacia la democracia y el progreso social, una soluci\u00f3n de los grandes problemas de las masas trabajadoras\u201d. \u201cEn este sentido, L\u00f3pez no es solamente el Presidente del temor a la ultraderecha como que tambi\u00e9n es en parte el Presidente del descontento y la esperanza de grandes masas. Esto, que puede parecer una paradoja para algunos, es una realidad. As\u00ed lo considera el propio L\u00f3pez\u201d.<\/p>\n<p>Nuestra cr\u00edtica es la siguiente. Hacemos una observaci\u00f3n general aplicable a todos los puntos que estudiaremos: sin mayor esfuerzo de abstracci\u00f3n se capta que la tendencia marcada del Partido Comunista al analizar el desenlace de las elecciones y luego el gobierno que de ellas result\u00f3, es la de diferenciar a todo trance a L\u00f3pez Michelsen no s\u00f3lo de la posici\u00f3n de derecha o de \u201cultraderecha\u201d que enmarca el se\u00f1or G\u00f3mez Hurtado, sino presentarlo como exponente de un r\u00e9gimen menos antidemocr\u00e1tico que el del Frente Nacional. Por eso, desde un principio, el Partido Comunista comienza a hacer malabares con su dial\u00e9ctica y nos pide que lo imitemos. Nos dice que L\u00f3pez Michelsen \u201cprometi\u00f3 abocar la soluci\u00f3n de los problemas m\u00e1s apremiantes del pueblo colombiano sobre bases distintas a las del frente olig\u00e1rquico paritario\u201d y a rengl\u00f3n seguido agrega que triunf\u00f3 a causa tambi\u00e9n de que el imperialismo norteamericano y sus lacayos colocaron \u201csus cartas en favor del candidato liberal\u201d. Fundamentados en ese juego de \u201ccontrarios\u201d ustedes sacan una concluyente deducci\u00f3n: L\u00f3pez es \u201cen parte el Presidente del descontento y la esperanza de grandes masas\u201d y para que no haya la menor duda, rematan: \u201cAs\u00ed lo considera el propio L\u00f3pez\u201d. Pero esto no es dial\u00e9ctica; esto es fe, porque fe es creer lo que nos dice el enemigo.<\/p>\n<p>Las elecciones son un indicativo aproximado para calibrar la correlaci\u00f3n de fuerzas entre los distintos partidos y por consiguiente para medir el grado de desarrollo pol\u00edtico de las masas. Permiten a la vez averiguar con alguna precisi\u00f3n los alcances de nuestra influencia organizativa y descubrir aquellas regiones que por la importancia en la producci\u00f3n, la concentraci\u00f3n de enormes porciones de masas y el explosivo fermento de problemas sociales demandan un mayor cuidado de la vanguardia obrera. Los procesos electorales nos ayudan a complementar y actualizar la visi\u00f3n que tengamos de la cambiante lucha de clases, para acoplar nuestras acciones abiertas y cerradas sin ir m\u00e1s all\u00e1 de lo que las circunstancias permitan, mas sin quedarnos atr\u00e1s de las exigencias de cada momento. Estas entre otras son las ventajas que obtienen las fuerzas revolucionarias al concurrir a dichos eventos legales y al auscultarlos. Sin embargo, los marxistas-leninistas no perdemos de vista jam\u00e1s que las elecciones de los reg\u00edmenes explotadores son ama\u00f1adas y manipuladas por las clases dominantes, y que los partidos revolucionarios participan en ellas sin los recursos de movilizaci\u00f3n y propaganda con que cuentan excesivamente los partidos reaccionarios. Debido a ello casi siempre los vencedores en las urnas montan el espejismo de que las \u201cmayor\u00edas populares\u201d los respaldan. Pero a la vuelta de la esquina el pueblo encuentra otros medios para expresar sus m\u00e1s sentidas simpat\u00edas. Y esto le sucedi\u00f3 precisamente al presidente L\u00f3pez Michelsen, quien a los pocos meses de su mandato se quejaba ya de que a trav\u00e9s de los paros c\u00edvicos, de las huelgas, de las asonadas callejeras, de los invasiones a las grandes fincas, se estaba configurando un movimiento subversivo de proporciones may\u00fasculas. En tales condiciones las batallas comiciales arrojar\u00e1n siempre una imagen parcial de los movimientos y mutaciones que se suceden a veces con extraordinaria rapidez a unos cuantos metros bajo la corteza social. Saberlos descifrar, he ah\u00ed la pericia no de los encuestadores del DANE, sino de un partido l\u00facido, consciente y aprovisionado de una ideolog\u00eda cient\u00edfica, como se supone sea el partido revolucionario del proletariado.<\/p>\n<p>El imperialismo norteamericano y sus lacayos colombianos, la gran burgues\u00eda y los grandes terratenientes patrocinaron la candidatura de L\u00f3pez Michelsen y la sacaron avante principalmente porque \u00e9ste, lejos de prometer un gobierno \u201csobre bases distintas a las del frente olig\u00e1rquico paritario\u201d, se comprometi\u00f3 solemnemente a salvaguardar el fundamento mismo del Frente Nacional: la prolongaci\u00f3n de la Gran Coalici\u00f3n liberal-conservadora antipopular y antidemocr\u00e1tica. En la convenci\u00f3n liberal que lo design\u00f3 como candidato presidencial de su partido, jur\u00f3 que el entendimiento y la concordia los preconizaba conforme los conceb\u00eda el ex presidente Ospina P\u00e9rez.<\/p>\n<p>El precandidato L\u00f3pez Michelsen habl\u00f3 as\u00ed ante sus correligionarios:<\/p>\n<p>\u201cYo quisiera preguntarles a cada una de las personas a quienes tanto preocupa la concordia, si el entendimiento que buscan, lo conciben en los t\u00e9rminos que preconizamos el doctor Mariano Ospina P\u00e9rez y yo, o sea, el entendimiento de partido a partido, autorizado por sus respectivas jerarqu\u00edas y apoyado por sus mayor\u00edas, o si lo que patrocina, con el nombre de entendimiento, es la estratagema de que las mayor\u00edas liberales sirvan para desconocer las mayor\u00edas conservadoras, otorg\u00e1ndole la personer\u00eda de ese partido a sus minor\u00edas&#8221;. Y recordando un documento suyo redactado en las Islas del Rosario, puntualiz\u00f3: \u201cEstar\u00edamos dispuestos a aceptar como plataforma com\u00fan lo que ya constituye un consenso, en el que est\u00e1n de acuerdo nuestros partidos: defensa de nuestros derechos en el campo internacional, lucha contra la vida cara, control y reorganizaci\u00f3n de los institutos descentralizados. Finalmente, compromiso solemne de que el Ministro de Gobierno, el Contralor General de la Rep\u00fablica y el Procurador General de la Naci\u00f3n, sean de filiaci\u00f3n del partido distinto al del Presidente; paridad en el Poder Judicial y en los organismos electorales, con adecuada representaci\u00f3n de todos los intereses. Se podr\u00e1 configurar de esta suerte, despu\u00e9s de las elecciones, una coalici\u00f3n de gobierno, en donde, como es obvio, ser\u00e1 necesario hacer transacciones de parte y parte, bajo un presidente, elegido por un partido, que represente a toda la Naci\u00f3n en los t\u00e9rminos del art\u00edculo 120 de la Constituci\u00f3n\u201d. E increp\u00e1ndole a Lleras Restrepo, su peligroso contendor, quien era m\u00e1s sinceramente partidario de los acuerdos bipartiditas, remach\u00f3: \u201cCuanto yo he dicho coincide con la posici\u00f3n de la directiva nacional conservadora, con el ex presidente Ospina P\u00e9rez y con el se\u00f1or Presidente Pastrana. \u00bfQui\u00e9n lleva entonces, la bandera del entendimiento, el se\u00f1or ex presidente Lleras, con la apariencia de un acuerdo nacional, o yo, con una candidatura del partido, que no se disfraza de hegemon\u00eda liberal sino que se acoge a las mismas reglas del juego que la candidatura conservadora?\u201d[51]<\/p>\n<p>Nos corresponde ahora preguntar a nosotros: \u00bfNo son acaso estas terminantes palabras del candidato liberal su sagrada promesa a la convenci\u00f3n de su partido de que se someter\u00eda sin sombras a prolongar los acuerdos bipartidistas, esencia del Frente Nacional? \u00bfDe d\u00f3nde rayos saca entonces el Partido Comunista la descabellada conjetura de que L\u00f3pez Michelsen \u201cprometi\u00f3 abocar la soluci\u00f3n de los problemas m\u00e1s apremiantes del pueblo colombiano sobre distintas a las del frente olig\u00e1rquico paritario?\u201d \u00bfO caprichosamente no se le concede ninguna repercusi\u00f3n al hecho de que la reforma constitucional de 1968 prorrog\u00f3 el r\u00e9gimen paritario y a que el futuro presidente sustent\u00f3 por salones y callejones, que \u00e9l ser\u00eda en San Carlos el m\u00e1s desvelado guardi\u00e1n de la \u201cMagna Carta\u201d,como jurisperito constitucionalista que hab\u00eda sido toda su vida? \u00bfO se gui\u00f3 el Partido Comunista para llegar a tan arrevesada conclusi\u00f3n por ciertas expresiones demag\u00f3gicas del se\u00f1or L\u00f3pez Michelsen, estas s\u00ed entresacadas de su texto completo? No hubo un solo aspecto program\u00e1tica de importancia del llamado \u201cmandato claro\u201d que se apartara de la m\u00e1s pura ortodoxia frentenacionalista. Con relaci\u00f3n al dominio del capital internacional en todas las ramas de nuestra econom\u00eda, el candidato liberal, para proteger los multimillonarios intereses del imperialismo norteamericano, invent\u00f3 la procaz excusa de que en Colombia no hab\u00eda necesidad de proponer \u201cnacionalizaciones\u201d, debido a que las principales industrias y actividades productivas estaban en manos de colombianos. Con el evidente prop\u00f3sito de respaldar la famosa ley 4\u00aa de 1973, compendio del programa m\u00e1s siniestramente reaccionario en cuesti\u00f3n agraria, conocida tambi\u00e9n como el \u201cacuerdo de Chicoral\u201d de la gran burgues\u00eda y los grandes terratenientes, el ex compa\u00f1ero jefe predijo que el pr\u00f3ximo gobierno no deber\u00eda emprender nuevos ensayos para el campo, ya que los agricultores colombianos lo que requer\u00edan para desarrollar la producci\u00f3n era ante todo una atm\u00f3sfera de sosiego y tranquilidad. A los obreros les prometi\u00f3 la vieja pol\u00edtica olig\u00e1rquica de la \u201ceconom\u00eda concertada\u201d que, como sabemos, consiste en pedirles por igual \u201csacrificios a empleadores y empleados\u201d, mientras los grandes plut\u00f3cratas contabilizan fabulosas ganancias y las familias de los trabajadores recortan su presupuesto diario, en medio de indescriptibles angustias y sinsabores. Y en cuanto a la lucha contra el alto costo de la vida, vitrina de su campa\u00f1a electoral, el \u201cpollo del mandato claro\u201d cacare\u00f3 en todo momento que \u00e9sta depend\u00eda no de su voluntad generosa, sino del grado de estabilidad inflacionaria, de las fluctuaciones del mercado internacional, de la \u201ccrisis energ\u00e9tica\u201d, de las buenas cosechas, de la psicosis de la bolsa de valores y de otra serie de factores inextricables, hasta el extremo de que las promesas lopistas a este respecto no pod\u00edan conmover en serio m\u00e1s que a las damas del voluntariado liberal. Acerca de las UPAC, uno de los instrumentos especulativos favoritos del capital financiero y de los pulpos urbanizadores, ideado por la administraci\u00f3n Pastrana y que ha preocupado hondamente a las clases y capas m\u00e1s bajas de la poblaci\u00f3n, carentes de vivienda y v\u00edctimas propiciatorias de dicho instrumento, el se\u00f1or L\u00f3pez Michelsen conceptu\u00f3 estar dispuesto a perfeccionarlas y consolidarlas, comprometi\u00e9ndose a legislar sobre ellas y despejar las lagunas jur\u00eddicas que persist\u00edan en torno a estos papeles de valor constante.<\/p>\n<p>De ese cariz fueron las otras promesas electorales del actual presidente. Al referirse a los grandes problemas nacionales y a las penalidades del pueblo lo envolv\u00eda todo en un lenguaje criptogr\u00e1fico, imposible de concretar, como cuando hablaba de la necesidad del nuevo Concordato, del matrimonio civil y el divorcio civil, de los derechos de la mujer y de la juventud y de las libertades p\u00fablicas y garant\u00edas democr\u00e1ticas. Pero cuando se pronunciaba sobre el apoyo a las gigantescas compa\u00f1\u00edas imperialistas, a los consorcios del comercio internacional y a los privilegios de la gran propiedad inmobiliaria, sus postulados eran claros, directos y sin bemoles. No tuvo el menor empacho, por ejemplo, de viajar cuatro meses antes del d\u00eda de las votaciones a los Estados Unidos a explicar personalmente a los magnates de ese pa\u00eds sus planes de \u201ccentro-izquierda\u201d. A las agencias prestamistas extranjeras les asegur\u00f3 que sanear\u00eda el fisco para que el Estado pudiera en lo sucesivo cumplir religiosamente con el pago de los elevados intereses de su deuda p\u00fablica, mediante la supresi\u00f3n de determinados subsidios, el incremento de los impuestos al pueblo y el alza de las tarifas en los servicios p\u00fablicos. A los grandes potentados del caf\u00e9, al contrario, les prometi\u00f3 reducirles las cargas tributarias, lo mismo que a las grandes sociedades an\u00f3nimas y en general al capital financiero. Tal vez lo \u00fanico que se pueda alegar aqu\u00ed es que estas oscuras intenciones del candidato liberal las formulaba en procura del \u201cbien\u201d de la Rep\u00fablica y de la \u201cprosperidad\u201d de los pobres de Colombia, y a nombre de su sensibilidad social. Pero enternecerse por los ma\u00f1osos fingimientos y la repugnante sensibler\u00eda con que los ide\u00f3logos de las clases reaccionarias envuelven y aderezan sus planes de filibusteros, a fin de hacerlos presentables, es caer en la m\u00e1s abominable ingenuidad. Si el candidato L\u00f3pez Michelsen jur\u00f3 solemnemente prorrogar los acuerdos bipartidistas propios del Frente Nacional y promulg\u00f3 un programa definidamente proimperialista y olig\u00e1rquico, \u00bfde d\u00f3nde sacar que aquel \u201cprometi\u00f3 abocar la soluci\u00f3n de los problemas m\u00e1s apremiantes del pueblo sobre bases distintas a las del frente olig\u00e1rquico paritario\u201d?\u00bfO que L\u00f3pez sea no \u201csolamente el presidente del temor a la ultraderecha sino que tambi\u00e9n es en parte el Presidente del descontento y la esperanza de grandes masas\u201d? \u00bfSimplemente porque \u201cas\u00ed lo considera el propio L\u00f3pez\u201d?<\/p>\n<p>He ah\u00ed la forma como funciona la dial\u00e9ctica del Partido Comunista. El lado negativo del actual gobierno consiste en que fue designado por el imperialismo norteamericano y sus testaferros, la gran burgues\u00eda y los grandes terratenientes; pero el lado positivo radica en que \u201cmuchos sectores democr\u00e1ticos apoyaron a L\u00f3pez\u201d. Esta \u201cparadoja\u201d arroj\u00f3 tres millones de votos liberales escrutados por el general Gerardo Ayerbe Chaux. Pero los \u201coportunistas\u201d del MOIR no quieren entender la \u201ccontradicci\u00f3n\u201d de que una misma persona y un mismo partido encarnaron a la vez los intereses antag\u00f3nicos del imperialismo y el pueblo, de los explotadores y los explotados, de los ricos y los pobres, de los satisfechos y los descontentos; y \u201csindican\u201d al Partido Comunista de \u201cposiciones poco firmes contra L\u00f3pez\u201d. En lo que a nosotros corresponde, debemos admitir que esa \u201ccuriosa\u201d sapiencia de desdoblar escol\u00e1sticamente los aspectos contradictorios de una cosa se la hab\u00edamos conocido a nuestros curas de parroquia al explicar el misterio de la trinidad, y al protagonista de este drama, cuando, desde los balcones engalanados de los municipios miserables, en plena campa\u00f1a electoral, peroraba: \u201cNo faltaba m\u00e1s que los liberales de veras siguieran extraviados en otros partidos. Ni los ricos para que los defienda el Partido Conservador, ni los pobres para que los defienda la ANAPO, porque hay un partido que defiende a todos los colombianos, que es la sombrilla para ricos y pobres, que es el Partido Liberal\u201d. [52]<\/p>\n<p>El MOIR critica todos aquellos ataques almibarados con que la llamada \u201coposici\u00f3n\u201d recibi\u00f3 al gobierno de \u201ccentro-izquierda\u201d. La t\u00e1ctica rid\u00edcula de apoyar lo \u201cbueno\u201d y combatir lo \u201cmalo\u201d de la nueva administraci\u00f3n, que les escuchamos a los m\u00e1ximos dirigentes de la ANAPO, resulta en la pr\u00e1ctica una voz de aliento para los tradicionales enemigos del pueblo colombiano. La fementida \u201coposici\u00f3n racional y cient\u00edfica\u201d de Hernando Echeverri y sus dos escuderos marchan por el mismo camino de la vacilaci\u00f3n y de la entrega. El papel educador y orientador de las fuerzas revolucionarias en la hora presente es combatir todas esas ilusiones alimentadas por la propaganda oficial, a costa si es preciso de moment\u00e1neos contratiempos. Tal es la digna posici\u00f3n de lucha que reclamamos para la UNO, con la firme creencia de que las masas populares seguir\u00e1n nuestra huella, incluyendo a los hombres y mujeres honestos que inicialmente se dejaron confundir por los encantadores de serpientes que nunca faltan.<\/p>\n<p>El Partido Comunista no ha tomado con empe\u00f1o esta cruzada revolucionaria y, por el contrario, extendi\u00f3 a su manera su cheque en blanco al presidente L\u00f3pez. Ustedes montar\u00e1n en c\u00f3lera por nuestra cr\u00edtica, pero los instamos a que reflexionen sobre lo antedicho y sobre lo siguiente. Un valios\u00edsimo servicio se les presenta a los renegados del extinto MRL y con ellos a la reacci\u00f3n en su conjunto, que de labios de un integrante de la UNO salga el comentario de que \u201cSe ha demostrado en este debate electoral que la tendencia predominante en el pueblo colombiano, es de signo democr\u00e1tico y progresista\u201d; lo cual \u201cse comprueba\u201d con los votos depositados \u201cpor L\u00f3pez. Mar\u00eda Eugenia Echeverri\u201d. Desde luego que la tendencia predominante del pueblo colombiano es la democracia, y esto se desprende no de los votos sumados al se\u00f1or L\u00f3pez Michelsen, sino de las m\u00faltiples y variadas batallas que las masas sostienen dentro del gran torrente de la lucha por la liberaci\u00f3n y la revoluci\u00f3n. Equiparar la democracia revolucionaria del pueblo colombiano con la votaci\u00f3n registrada por L\u00f3pez, es honra que no enaltece a nuestro pueblo, ni a la UNO, y en cambio coloca sin apelaci\u00f3n al continuador y a su partido en las corrientes renovadoras de este siglo. Y la gravedad de tan protuberante desvar\u00edo no se disminuye con el consuelo de que \u201cla derrota de la ultraderecha es mucho m\u00e1s significativa de las tendencias pol\u00edticas colombianas\u201d; ni la desverg\u00fcenza propia podr\u00e1 ser cubierta con la hoja de parra de que nosotros s\u00ed sabemos que \u201cen lo esencial L\u00f3pez es la continuidad del sistema\u201d y \u201ccentenares de miles de colombianos suponen que no es as\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>En primer lugar, fue L\u00f3pez quien reclam\u00f3 como soporte de su mandato no solamente los tres millones de votos liberales, sino el mill\u00f3n y medio de conservadores, ya que su gobierno es por sobre todo de raigambre bipartidista. Los sufragios de 1974 sortearon la cabeza de la Gran Coalici\u00f3n entre los delfines L\u00f3pez y G\u00f3mez, pero preservaron para sus respectivos bandos el control del Estado olig\u00e1rquico, con id\u00e9nticos derechos y deberes. De todas las victorias contra la \u201cultraderecha\u201d esta ha sido la menos victoriosa. Y de todas sus derrotas la menos derrotada. Las \u00faltimas elecciones ratificaron lo que se viene evidenciado desde 1930: en Colombia el liberalismo es m\u00e1s numeroso que el conservatismo. Sin embargo, la pantomima electoral comprob\u00f3 algo a\u00fan m\u00e1s importante. Que a pesar de lo anterior, el imperialismo norteamericano y sus agentes no pueden prescindir de ninguno de los dos partidos tradicionales para proseguir su obra de extorsi\u00f3n y vandalismo. De ah\u00ed la verdadera \u201cparadoja\u201d de que el Partido Conservador, representante por excelencia de la clase terrateniente, en notorio y progresivo declive, contin\u00fae gobernando de t\u00fa a t\u00fa con su compinche liberal mayoritario, desde hace varias d\u00e9cadas. Tales acoples burocr\u00e1ticos confirman a la vez la necesidad de la revoluci\u00f3n antiimperialista y antiolig\u00e1rquica que sepulte en una fosa com\u00fan a la \u201cultraderecha\u201d y su carnal, la demagogia.<\/p>\n<p>En segundo lugar, del fen\u00f3meno de que \u201ccentenares de miles de colombianos\u201d honestos y enga\u00f1ados no intuyan siquiera, como se precian ustedes de saberlo, que el se\u00f1or L\u00f3pez personifique pol\u00edticamente \u201cen lo esencial la continuidad del sistema\u201d, no podemos inferir que los votos depositados a su favor sean de \u201csigno democr\u00e1tico y progresista\u201d. Ello significar\u00eda caer en la ilusi\u00f3n que proclamamos combatir. El car\u00e1cter represivo o democr\u00e1tico, regresivo o progresista, reaccionario o revolucionario de una fuerza pol\u00edtica lo determinan en \u00faltima instancia los intereses de clase bajo cuya influencia act\u00faa. Alfonso L\u00f3pez Michelsen es, para utilizar la expresi\u00f3n de ustedes, la \u201ccarta m\u00e1s segura\u201d del imperialismo norteamericano y sus lacayos y ello le imprime el sello imborrable reaccionario, regresivo, represivo y antinacional a sus actos de gobierno, al margen de los que sus apologistas comenten de \u00e9stos. Tampoco variar\u00eda en los m\u00e1s m\u00ednimo el contenido pol\u00edtico del r\u00e9gimen el hecho de que en las elecciones hubiese obtenido un mill\u00f3n por encima o por debajo de los votos que se le imputaron, o que \u00e9ste logre por m\u00e1s o menos tiempo conservar su aureola dem\u00f3crata, manteniendo en la mentira a considerables sectores de las masas. L\u00f3pez Michelsen ha sido la herramienta perfecta para prolongar sin traumatismos el mando de la coalici\u00f3n bipartidista en esta \u00e9poca de constantes convulsiones sociales. Ning\u00fan otro hubiese forjado con tanta idoneidad y eficiencia el monumento al enga\u00f1o de los colombianos del \u201cmandato claro\u201d. A nuestro pueblo le urge desmontar pieza por pieza esta patra\u00f1a inicua y concentrar el ataque en quienes son sus art\u00edfices principales, para destaparlos y aislarlos.<\/p>\n<p>La experiencia de los cuatro per\u00edodos del Frente Nacional nos est\u00e1 indicando inequ\u00edvocamente que es el liberalismo la palanca clave tanto para impulsar como para crearles alg\u00fan ambiente a las iniciativas antipatri\u00f3ticas y antidemocr\u00e1ticas cocinadas conjuntamente con el conservatismo. La caverna conservadora estar\u00eda bloqueada en Colombia sin los trogloditas liberales, quienes son los que hacen los mandados denigrantes bajo la ra\u00edda escarapela de la libertad, igualdad, fraternidad. No entender esta ley hist\u00f3rica de Colombia, enredarse en las diferencias dom\u00e9sticas de los partidos tradicionales sin percatarse del contubernio no divorciable que los une hasta que las muerte los separe y, especialmente, no comprender que la paternidad responsable recae en el Partido Liberal, es cargarle ladrillo consciente o inconscientemente a la alianza burgu\u00e9s-terrateniente proimperialista. Si el pueblo colombiano le ha vuelto la espalda al conservatismo pero se enreda a\u00fan en los hilos de ara\u00f1a de la seudodemocracia liberal, a las fuerzas revolucionarias les corresponde, y en primer t\u00e9rmino a los elementos avanzados del proletariado, cortar estas trabas ideol\u00f3gicas y pol\u00edticas que impiden a las inmensas mayor\u00edas alzar velas con la presteza que requiere la situaci\u00f3n actual. Si combatimos la \u201cultraderecha\u201d conservadora, tambi\u00e9n debemos, y principalmente, arrancarle la m\u00e1scara a la \u201cultraderecha\u201d liberal, para poderlas derrocar a ambas. La fuerza pol\u00edtica que no haga esto y se empe\u00f1e en encontrar los tintes democr\u00e1ticos al se\u00f1or L\u00f3pez Michelsen y al grupo de confianza que lo rodea se adentrar\u00e1n paso a paso en la manigua del oportunismo.<\/p>\n<p>Un\u00e1monos los revolucionarios en un gran frente de combate contra la caverna conservadora y contra sus moradores, los trogloditas liberales, e invitemos a los burlados y humillados de siempre a que emprendan con nosotros la prolongada lucha por la salvaci\u00f3n de Colombia.<\/p>\n<p>2. LA \u201cDERECHA\u201d Y LA \u201cIZQUIERDA\u201d DEL \u201cCENTRO-IZQUIERDA\u201d<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con los realineamientos producidos en los partidos tradicionales frente al actual gobierno y a los sectores que componen a \u00e9ste, sostienen ustedes:<\/p>\n<p>\u201cEn el liberalismo se han demarcado el lopismo, el llerismo y el turbayismo\u201d&#8230; Lleras Restrepo \u201ctrata de recoger las manifestaciones de descontento de n\u00facleos de la gran burgues\u00eda (exportadores y comerciantes) y de los terratenientes, molestos porque algunos jugosos filones de sus negocios se les han reducido o modificado. La agresiva actitud del ex presidente es una posici\u00f3n de derecha que persigue dejar las cosas sin el menor cambio\u201d. \u201cLa pugna jur\u00eddica sobre el art\u00edculo 122 de la Constituci\u00f3n&#8230; es un antifaz para esconder el fondo del problema. Porque fueron los lleristas los que impulsaron la reaccionaria reforma de 1968 que establece la dictadura econ\u00f3mica presidencial\u201d. \u201cLa maniobra de Lleras Restrepo est\u00e1 dirigida a reorganizar la pol\u00edtica del frente nacional, a atraer a los sectores ospinistas al fortalecimiento de una coalici\u00f3n olig\u00e1rquica con vistas a futuros desarrollos de la pol\u00edtica y como alternativa a las posiciones \u2018liberales\u2019 de la administraci\u00f3n L\u00f3pez\u201d. En las directivas conservadoras \u201ccada vez se cristaliza m\u00e1s un sector autodenominado \u2018progresista\u2019, francamente favorable a las medidas del gobierno, mientras el sector de G\u00f3mez Hurtado las critica, sobre todo aquellas que tienen aspectos democr\u00e1ticos (ampliaci\u00f3n del margen de libertades, tolerancia a la actividad del Partido Comunista, necesidad de las relaciones con Cuba)\u201d. Y a manera de piso te\u00f3rico de lo antedicho, el Partido Comunista precept\u00faa: \u201cNo debe olvidarse que el grupo dirigente de la burgues\u00eda conciliadora no representa al sector m\u00e1s retr\u00f3grado de la oligarqu\u00eda colombiana y, por tanto, siempre habr\u00e1 una oposici\u00f3n de derecha que s\u00ed expresa los intereses de las capas m\u00e1s reaccionarias de los grupos diversos de los monopolios, para los cuales hasta la menor concesi\u00f3n es un ataque al sacrosanto \u2018orden burgu\u00e9s\u2019. Y finalmente: \u201cEl gobierno s\u00ed tiene un sector de derecha muy definido compuesto por el Ministro de Gobierno, los cuerpos policivos, el grupo de generales que han hecho la contraguerrilla (Matallana, Valencia Tovar), el Ministro de Agricultura. En nuestra acci\u00f3n unitaria y de oposici\u00f3n, tenemos que golpear principalmente a este sector, luchar por aislarlo y por desenmascararlo como responsable de los aspectos m\u00e1s negativos del gobierno de L\u00f3pez\u201d.<\/p>\n<p>De nuevo anotamos que es palmaria la tendencia del Partido Comunista a exonerar al m\u00e1ximo dirigente de la Gran Coalici\u00f3n olig\u00e1rquica, al jefe del Estado, de los estragos de la pol\u00edtica oficial, colocando en hombros de otros la responsabilidad de llevar \u00e9sta a cabo. Muchos de los innobles ajetreos que ustedes asignan a Lleras Restrepo como cabecilla de una facci\u00f3n liberal enfrentada a la del actual presidente, pueden atribu\u00edrsele con mayor propiedad a L\u00f3pez Michelsen, en su condici\u00f3n de primer mandatario. Por ellos padeci\u00f3 tambi\u00e9n el ex presidente durante su per\u00edodo. Como saber que cada alcalde manda en su a\u00f1o, los gobernantes de Colombia son escogidos para eso, para que manden y protejan los excluyentes privilegios, y lo hagan a cabalidad y sin limitaciones. A esto obedece la interrumpida acumulaci\u00f3n de facultades extraordinarias en el Ejecutivo recort\u00e1ndoselas a otras ramas del poder p\u00fablico. No discrepamos con ustedes en que el ex presidente, aunque venido a menos desde cuando abandon\u00f3 el empleo m\u00e1s codiciado de la rep\u00fablica olig\u00e1rquica, todav\u00eda se desvela por las clases dominantes. Y a ustedes les va a quedar muy dif\u00edcil seguir discrepando con nosotros en que, a partir del 21 de abril, es a L\u00f3pez Michelsen y no a Lleras Restrepo a quien le ha correspondido el principal papel de vocero de la defensa de los intereses de la alianza burgu\u00e9s-terrateniente proimperialista. Invertir las funciones de estos dos personajes, cual lo hace la declaraci\u00f3n del Partido Comunista de noviembre pasado, es desviar la punter\u00eda e indultarle al \u201cmandato claro\u201d las deudas de sangre, sudor y l\u00e1grimas que ha venido contrayendo con el pueblo colombiano, en cumplimiento de su proditorio cometido de garantizar la violenta explotaci\u00f3n de los oprimidos por los opresores.<\/p>\n<p>Mientras Lleras Restrepo dicta conferencias a favor de los monopolistas externos e internos, bregando a rescatar parte de las simpat\u00edas perdidas que le procuren un nuevo cuatrienio, L\u00f3pez Michelsen promulga los decretos que aquellos demandan. Mientras el primero diserta sobre los alcances de la reforma constitucional de 1968, el segundo la utiliza para consolidar las ganancias del gran capital y de los grandes terratenientes, aumentando la carga a las clases trabajadoras. Mientras el transformador Lleras planifica el futuro de su vida p\u00fablica en el desarrollo del bipartidismo tradicional, el continuador L\u00f3pez apunta las bases econ\u00f3micas y pol\u00edticas para la supervivencia del mismo. Por eso, las cr\u00edticas de aquel contra \u00e9ste no van m\u00e1s all\u00e1 de ciertos asuntos accesorios, porque nadie m\u00e1s que Lleras Restrepo sabe hasta d\u00f3nde su propio porvenir depende del \u00e9xito de la gesti\u00f3n gubernamental de quien lo apabullara y apartara de las elecciones de 1974.<\/p>\n<p>Cuando el Partido Comunista dio a conocer, a finales del a\u00f1o pasado, el planteamiento de que Lleras Restrepo \u201ctrata de recoger las manifestaciones de descontento de n\u00facleos de la gran burgues\u00eda (exportadores y comerciantes) y de los terratenientes, molestos porque algunos jugosos filones de sus negocios se les han reducido o modificado\u201d, nos encontr\u00e1bamos al final de los 45 d\u00edas de la emergencia econ\u00f3mica decretada por L\u00f3pez. \u00bfQui\u00e9n o qu\u00e9 hab\u00eda \u201creducido o modificado\u201d los \u201cjugosos filones\u201d? No hay que duda de que ustedes se remiten a las disposiciones emanadas de la aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 122 de la Constituci\u00f3n, y admiten sin juicio de inventario que el gobierno ha lesionado las entradas de las clases dominantes, o por lo menos de ciertos \u201cn\u00facleos\u201d de ellas. O sea, se da un fallo, dig\u00e1moslo, benigno sobre la racha de medidas gubernamentales de aquellos d\u00edas. Sin embargo, desde un principio se visualiz\u00f3 que los decretos de emergencia estaban dirigidos, por una parte, a arrebatarles a las clases laboriosas muchos miles de millones de pesos, y por otra, a incrementar los \u201cjugosos filones de los negocios\u201d no s\u00f3lo de la gran burgues\u00eda y los grandes terratenientes, sino de su amo extranjero.<\/p>\n<p>No haremos un balance de la legislaci\u00f3n de excepci\u00f3n derivada del uso del 122, pero podemos brevemente resumir en unas cuantas palabras sus alcances principales. Extendi\u00f3 a las compa\u00f1\u00edas extranjeras encargadas de la exploraci\u00f3n y explotaci\u00f3n del gas natural no asociado, el tratamiento ventajoso que reciben los monopolios petroleros en materia de r\u00e9gimen cambiario y comercio exterior. Redujo notoriamente a los grandes comerciantes del caf\u00e9 el impuesto a las exportaciones del grano. Y elev\u00f3 desmesuradamente, como su finalidad m\u00e1s apetecida, los ingresos del Estado no a cargo de las capas m\u00e1s pudientes de la poblaci\u00f3n, cual lo pregona el gobierno, sino por cuenta de los desfalcados bolsillos del pueblo colombiano. La reforma tributaria, timbre de orgullo de la presente administraci\u00f3n, fue separada en dos paquetes: las modificaciones del denominado impuesto a las ventas y las del recaudo sobre la renta y complementarios. A las primeras, es decir, a los aumentos de los grav\u00e1menes al consumo que los pagan siempre las masas trabajadoras, corresponden los estipendios m\u00e1s cuantiosos de la reforma. \u00daltimamente los expertos del gobierno han venido admitiendo que las nuevas contribuciones por este concepto duplican y hasta triplican el estimativo inicial de 1.500 millones de pesos anuales, hecho por ellos mismos. Lo cual no significa que el impuesto a la renta y complementarios, acrecido en proporciones menores pertenezca a la cuota de \u201csacrificios\u201d de las clases dominantes que los alcabaleros del r\u00e9gimen dicen repartir por igual entre todos los colombianos. Si el impuesto a las ventas es por excelencia regresivo, los otros cambios introducidos a la tributaci\u00f3n no lo son menos. La reforma tributaria disminuy\u00f3 las obligaciones de las grandes sociedades an\u00f3nimas extranjeras y nacionales y multiplic\u00f3 los aportes de la peque\u00f1a y mediana industria, colocando a muchas de ellas al borde de la quiebra. Y para complementar, el estatuto impositivo deja, como ha sido usual en el sistema tributario colombiano, las consuetudinarias compuertas de la evasi\u00f3n abiertas, con el objeto de que la alta plutocracia pueda esconder, sin pagar mayor cosa, los \u201cjugosos filones de sus negocios\u201d.<\/p>\n<p>Apaciguados los \u00e1nimos y asentada la polvareda de cr\u00edticas contradictorias que levant\u00f3 la utilizaci\u00f3n de las facultades discrecionales del Ejecutivo en asuntos econ\u00f3micos, en virtud del art\u00edculo 122 de la Constituci\u00f3n, qued\u00f3 n\u00edtido y a simple vista que la emergencia econ\u00f3mica buscaba preferentemente esquilmarle al pueblo, durante los cuatro a\u00f1os del \u201cmandato claro\u201d m\u00e1s de 20 mil millones de pesos. Con esa suma se ir\u00e1 cancelando la enorme deuda p\u00fablica que el Estado viene contrayendo con las agencias prestamistas extranjeras. En esto consist\u00eda una de las exigencias categ\u00f3ricas del imperialismo norteamericano a sus agentes en Colombia. Tambi\u00e9n lo fueron las otras medidas colaterales de la actual administraci\u00f3n, tendientes a sanear el fisco, como la supresi\u00f3n de algunos subsidios y las alzas de las tarifas de los servicios p\u00fablicos ya sancionados y las que se anuncian para el futuro inmediato. A quien abrigue dudas al respecto le conviene leer el informe que el Ministro de Hacienda de Colombia present\u00f3 en el pasado mes de junio a la reuni\u00f3n de Par\u00eds del Grupo de Consulta, integrado por los m\u00e1s poderosos organismos internacionales de cr\u00e9dito, con el cual el gobierno de L\u00f3pez rindi\u00f3 cuentas a sus acreedores, explic\u00f3 c\u00f3mo hab\u00eda puesto orden a las finanzas y \u201cprocedi\u00f3\u201d finalmente a solicitar el consabido pr\u00e9stamo. Satisfizo tanto el informe al Grupo de Consulta que \u00e9ste dio el visto bueno para empr\u00e9stitos por 2.600 millones de d\u00f3lares, cuando los mandatarios colombianos hab\u00edan calculado que les bastar\u00eda 2.400. Parece que \u00e9se es el precio de la administraci\u00f3n L\u00f3pez Michelsen: \u00a12.600 millones de d\u00f3lares! He ah\u00ed la estrategia econ\u00f3mica del \u201cmandato claro\u201d. La cuenta la paga el pueblo a trav\u00e9s del aumento de los impuestos y de la elevaci\u00f3n progresiva del costo de la vida, por cuyas causas se ver\u00e1 impelido a trabajar m\u00e1s y a comer menos. Cabe a\u00f1adir que siguen pendientes autorizaciones como las de las alzas mensuales de la gasolina y dem\u00e1s derivados del petr\u00f3leo, que desatar\u00e1n nuevas r\u00e1fagas de carest\u00eda, con su secuela de hambre y sufrimiento para las mayor\u00edas nacionales.<\/p>\n<p>No todos est\u00e1n tristes en Macondo por esta situaci\u00f3n . Fuera del imperialismo norteamericano a quien le toca la parte del le\u00f3n, las capas m\u00e1s encumbradas de la oligarqu\u00eda burguesa y terrateniente han exteriorizado su dicha embriagadora, porque est\u00e1n seguras de que a ellas tambi\u00e9n les quedar\u00e1 su buena porci\u00f3n del ponqu\u00e9 de los 2.600 millones de empr\u00e9stitos. No creemos necesario reproducir los comunicados y declaraciones de los grandes gremios, de la banca, de los monopolios, expresando su aprobaci\u00f3n por las orientaciones econ\u00f3micas del gobierno. Nos har\u00edamos demasiado extensos, pero los tendremos cerca como pruebas irrefutables. Desde luego que en este concierto de alabanzas de los selectos y empingorotados amigos de la pol\u00edtica oficial hay voces que disuenan, no a consecuencia de que sus \u201cjugosos filones\u201d se hayan \u201creducido\u201d. Se trata de las disputas de los bandidos a la hora del reparto del bot\u00edn, del pugilato entre quienes reclaman m\u00e1s porque m\u00e1s tienen: es \u201cla codicia sin fin de los se\u00f1ores\u201d.<\/p>\n<p>Trae el Partido Comunista a colaci\u00f3n que \u201cla pugna jur\u00eddica sobre el art\u00edculo 122 de la Constituci\u00f3n\u201d esconde el fondo de la \u201cposici\u00f3n de derecha\u201d del grupo de Carlos Lleras. Y agrega: \u201cFueron los lleristas los que impulsaron la reaccionaria reforma de 1968 que establece la dictadura econ\u00f3mica presidencial\u201d. En su af\u00e1n de encontrar mojones deslizantes entre el transformador y el continuador, ustedes cometen un error injustificable. Silencian, primero, que la \u00faltima reforma constitucional no hubiera podido ser expedida en el Congreso sin la estrecha colaboraci\u00f3n de los parlamentarios del desaparecido MRL, quienes concertaron la unidad liberal en torno a la defensa del gobierno de Lleras Restrepo y a trueque de los correspondientes gajes burocr\u00e1ticos, incluyendo los nombramientos al ex compa\u00f1ero jefe, designado gobernador del Cesar y luego Ministro de Relaciones Exteriores. Y, segundo, olvidan que no fue Lleras Restrepo el autor de la emergencia econ\u00f3mica del tantas veces mencionado art\u00edculo 122 de la Constituci\u00f3n, sino el propio L\u00f3pez Michelsen.<\/p>\n<p>La reforma constitucional de 1968 se caracteriza, como es ampliamente conocido, por su catadura antidemocr\u00e1tica y antipopular. Se inspira en dos inquietudes claramente definidas de las clases dominantes: la prolongaci\u00f3n sin plazo del r\u00e9gimen bipartidista y el fortalecimiento del Ejecutivo, mediante el traslado en la figura del presidente de la Rep\u00fablica de casi todas las prerrogativas estatales. Ambos prop\u00f3sitos cumplen con los requerimientos de los imperialistas norteamericanos y de sus intermediarios de desarrollar un capitalismo de Estado que est\u00e9 a su servicio. No obstante, el gobierno de Lleras, encargado de plasmar la enmienda constitucional, no ten\u00eda en el Congreso una fuerza decisoria, debido a la mayor\u00eda calificada de los dos tercios de los votos que la misma Carta fijaba para su modificaci\u00f3n. Despu\u00e9s de muchos avatares que desembocaron en la renuncia no aceptada del primer mandatario, la nueva Constituci\u00f3n vendr\u00eda a este mundo con un privilegio muy especial: dif\u00edcilmente quedar\u00eda hu\u00e9rfana, ya que no pose\u00eda uno sino varios padres. El soplo de vida se lo dieron colectivamente los dos partidos tradicionales, los parlamentarios del disuelto MRL y la Alianza Nacional Popular.<\/p>\n<p>El senador Alfonso L\u00f3pez Michelsen present\u00f3 al Parlamento en 1966 un proyecto Legislativo, en cuyo texto se encontraban precisamente dos de las m\u00e1s relevantes normas que despu\u00e9s formar\u00edan parte de la Constituci\u00f3n vigente. En la numeraci\u00f3n definitiva pasaron a ser, la una, el art\u00edculo 32, por el cual se promulga que \u201cla direcci\u00f3n general de la econom\u00eda estar\u00e1 a cargo del Estado\u201d, y, la otra, el art\u00edculo 122, que, como ustedes dicen, \u201cestablece la dictadura econ\u00f3mica presidencial\u201d . El autor, en misiva dirigida a sus ex compa\u00f1eros del MRL, de agosto de 1967, sustent\u00f3 las razones de la unidad liberal y explic\u00f3 los acuerdos previos relativos a la reforma constitucional. As\u00ed se expres\u00f3 L\u00f3pez Michelsen: \u201cLa enmienda constitucional que est\u00e1 actualmente al estudio del Congreso es el fruto de coincidencias, compromisos o concesiones entre las dos reformas: la oficial y la nuestra.<\/p>\n<p>&#8220;Al amparo de este proceso de unificaci\u00f3n de reformas legislativas, no menos que al adoptar el gobierno puntos esenciales del programa del MRL, \u00e9ste se encontr\u00f3 s\u00fabitamente de aliado del gobierno en la lucha por la reforma constitucional, la reforma agraria, la autonom\u00eda monetaria y el control de cambios, las relaciones comerciales con los pa\u00edses socialistas y otros aspectos de la orientaci\u00f3n de la actual administraci\u00f3n. (&#8230;) De esta suerte, y sin que fuera voluntad m\u00eda impuesta al movimiento, \u00e9ste se vio colocado en un limbo pol\u00edtico. No era gobierno ni era oposici\u00f3n. Compart\u00eda los programas renovadores del Gobierno&#8230;, pero sin dejar de criticar la pol\u00edtica represiva del Gobierno, como lo hac\u00edan, por lo dem\u00e1s, algunos miembros del oficialismo, y como debemos hacerlo, en calidad de hombres libres, cuando quiera que nuestra interpretaci\u00f3n de las garant\u00edas individuales est\u00e9 en conflicto con la de los gobernantes\u201d.[53]<\/p>\n<p>El senador L\u00f3pez era tambi\u00e9n ferviente devoto de la t\u00e1ctica de apoyar lo \u201cbueno\u201d y combatir lo \u201cmalo\u201d del gobierno de Lleras Restrepo, tal cual \u00e9ste se la aplica ahora al \u201cmandato claro\u201d. Con decir que esa es la \u201coposici\u00f3n racional\u201d de obligado recibo entre las corrientes y jefes pol\u00edticos del sistema cuando se turnaba unas veces en el gobierno y otras como aspirantes al mismo. Pero lo que vale la pena subrayar aqu\u00ed es que desde la \u00e9poca de la reforma constitucional del 68, obra conjunta de los partidos tradicionales, como el resto de la superestructura jur\u00eddica del pa\u00eds, el actual presidente era ya pe\u00f3n de brega del sistema bipartidista. Inventar, por lo tanto, que Lleras Restrepo se le enfrenta a L\u00f3pez Michelsen desde una \u201cposici\u00f3n de derecha\u201d, como lo arguye el Partido Comunista, apoy\u00e1ndose, de un lado, en que fue el llerismo quien impuls\u00f3 \u201cla reaccionaria reforma de 1968 que establece la dictadura econ\u00f3mica presidencial\u201d, mas callando deliberadamente la participaci\u00f3n que en ella tuvo el lopismo; y bas\u00e1ndose, del otro, en que el gobierno de \u201ccentro-izquierda\u201d ha \u201creducido o modificado\u201d algunos jugosos negocios de \u201cn\u00facleos de la gran burgues\u00eda y de los terratenientes\u201d, no s\u00f3lo es un velado servicio al r\u00e9gimen imperante, sino una abierta trasgresi\u00f3n hist\u00f3rica. No estamos exagerando un \u00e1pice al hacer esta cr\u00edtica descarnadamente. La interpretaci\u00f3n pol\u00edtica que el Partido Comunista pretende realizar del gobierno de L\u00f3pez Michelsen, baila toda sobre el supuesto de que la actual administraci\u00f3n es diferente a la vieja coalici\u00f3n olig\u00e1rquica, la del Frente Nacional, la misma que el pueblo colombiano ha presenciado y sufrido durante d\u00e9cadas. Y no se nos puede desmentir. Para la muestra un bot\u00f3n. Narran ustedes en la declaraci\u00f3n de noviembre pasado que \u201cla maniobra de Lleras Restrepo est\u00e1 dirigida a reorganizar la pol\u00edtica del Frente Nacional, a traer a los sectores ospinistas al fortalecimiento de una coalici\u00f3n olig\u00e1rquica con vistas a futuros desarrollos de la pol\u00edtica y como alternativa a las posiciones \u2018liberales\u2019 de la administraci\u00f3n L\u00f3pez\u201d. \u00bfNo es volver a insinuar con otras palabras que el gobierno del \u201cmandato claro\u201d est\u00e1 a la vera de la gran coalici\u00f3n olig\u00e1rquica? Si Lleras Restrepo busca reorganizar dicha coalici\u00f3n, \u00bfa qu\u00e9 poderes de clase obedece el jefe del Estado? \u00bfNo est\u00e1n acaso los sectores ospinistas y alvaristas y dem\u00e1s estamentos del alto mando conservador cerrando filas con su presidente? \u00bfNo tienen estos sectores la mitad de los ministerios, de las gobernaciones, de las alcald\u00edas, de las inspecciones, de las gerencias de los establecimientos p\u00fablicos, de los cargos en la rama judicial y no influyen determinantemente en las fuerzas armadas y dem\u00e1s organismos estatales a todo nivel, en los cuales nada se resuelve sin la aquiescencia del conservatismo? Es cierto que el ex presidente Lleras Restrepo cifra sus esperanzas de reelecci\u00f3n en la supervivencia de la concordia liberal-conservadora, pero sus pretensiones en este sentido no se contraponen a la l\u00ednea oficial del gobierno de \u201ccentro-izquierda\u201d, cabeza visible del bipartidismo tradicional. Ya vimos los fundamentos econ\u00f3micos y pol\u00edticos de esta administraci\u00f3n. Ni sus medidas gubernamentales, ni sus declaraciones p\u00fablicas, ni su trayectoria de los \u00faltimos diez a\u00f1os, indican que Alfonso L\u00f3pez Michelsen haya tenido aspiraci\u00f3n distinta de la de ser continuador del Frente Nacional. Y lo ha sido con lujo de competencia. Desde cuando clausur\u00f3 el MRL, con el cual afil\u00f3 sus primeras armas y firm\u00f3 la paz con las vacas sagradas de su partido, hizo votos de perpetua lealtad a la santa alianza burgu\u00e9s-terrateniente proimperialista. Y en verdad que ha cumplido. De este personaje de la oligarqu\u00eda colombiana lo m\u00e1s que se podr\u00e1 decir es que venci\u00f3 a los denominados \u201cjefes naturales\u201d del liberalismo, a quienes lanz\u00f3 al destierro pol\u00edtico o tendi\u00f3 en el campo; y los venci\u00f3 a todos no con banderas propias, sino con las mismas que supo arrebatarles. Una vez adue\u00f1ado del poder entero, no contento con dictarle pautas a la derecha que le rinde pleites\u00eda, ha pretendido dividir las fuerzas de izquierda, metiendo cu\u00f1as entre ellas, halagando a los arribistas, promoviendo la vacilaci\u00f3n, disfraz\u00e1ndose de tolerante y utilizando un lenguaje demag\u00f3gico.<\/p>\n<p>En un mensaje suyo a la direcci\u00f3n liberal, cuando todav\u00eda desempe\u00f1aba el cargo de Ministro de Relaciones Exteriores de Carlos Lleras Restrepo, L\u00f3pez compendia con inigualable claridad y desfachatez las coincidencias fundamentales que atan indisolublemente a los dos partidos tradicionales. No hemos resistido a la tentaci\u00f3n de reproducir el pasaje m\u00e1s elocuente y que ilustra con lente de aumento los criterios que ha venido sosteniendo el MOIR. As\u00ed recapacita este pr\u00f3cer de las altas finanzas y de la gran propiedad inmobiliaria:<\/p>\n<p>\u201cSe viene repitiendo, desde hace casi un cuarto de siglo que se borraron las fronteras entre los partidos. Yo creo que as\u00ed es pero que en la pr\u00e1ctica no se ha derivado ninguna consecuencia de este diagn\u00f3stico. Ambos partidos, como se vio en la reciente reforma constitucional, comparten la concepci\u00f3n del Estado en los pol\u00edtico, en lo econ\u00f3mico y en los social. Uno y otro son agrupaciones policlasistas que no amenazan en modo alguno la estructura actual de la sociedad colombiana. Y en materias internacionales, con excepci\u00f3n de la cuesti\u00f3n concordataria, existe una coincidencia bipartidista. De esta suerte, nuestras dos colectividades hist\u00f3ricas se confunden en el empleo de un mismo vocabulario desarrollista y casi marxista, invocando los unos las enc\u00edclicas pontificias y los otros el pensamiento de Uribe Uribe sobre liberalismo y socialismo\u201d.[54]<\/p>\n<p>La excepci\u00f3n a que se refiere el par\u00e1grafo trascrito qued\u00f3 transada con la reciente aprobaci\u00f3n del nuevo Concordato. Cuanto importa aprender a las fuerzas revolucionarias colombianas en la presente coyuntura, y en especial a los partidos que conforman la UNO, es que tienen entre s\u00ed a un enemigo consciente de su misi\u00f3n, leal como tal vez ninguno al bipartidismo tradicional y sin el menor reato para aparecer seg\u00fan convenga como defensor de las enc\u00edclicas papales o del \u201cmarxismo\u201d. Arrancarle la careta demag\u00f3gica mediante una lucha ideol\u00f3gica y pol\u00edtica jam\u00e1s conocida en la historia del pa\u00eds: he ah\u00ed nuestra tares principal. S\u00f3lo en esa forma lograremos cosechar triunfos actualmente en la aspiraci\u00f3n de unir y organizar a todos los revolucionarios en un frente com\u00fan.<\/p>\n<p>Es innegable que los an\u00e1lisis ata\u00f1ederos a los acontecimientos pol\u00edticos, efectuados despu\u00e9s de transcurrido un largo tiempo y conocidos todos y cada uno de los aspectos de la realidad econ\u00f3mica y social, hasta sus \u00faltimas consecuencias, cuentan con mejores posibilidades de acierto de los que intentamos formular cuando todav\u00eda somos actores y espectadores de los mismos. El Partido Comunista ha sido particularmente desventurado en esta esquiva labor. En las p\u00e1ginas iniciales de esta carta se\u00f1al\u00e1bamos cu\u00e1n manfifio result\u00f3, por ejemplo, el vaticinio de la \u201ccrisis decisiva\u201d del bipartidismo tradicional, a ra\u00edz de la victoria electoral de la ANAPO en 1970. A los cuatro a\u00f1os los partidos Liberal y Conservador mancornados seguir\u00edan controlando el panorama pol\u00edtico de la naci\u00f3n quiz\u00e1 con mayor atrevimiento que en los albores del Frente Nacional. Atr\u00e1s dijimos que el desenfoque del Partido Comunista en sus pron\u00f3sticos de comienzos del decenio radic\u00f3 en no comprender que el movimiento del general Rojas Pinilla, no obstante su auge espor\u00e1dico, no podr\u00eda dar al traste con el bipartidismo colombiano. Que el sepulturero de \u00e9ste ser\u00eda s\u00f3lo un partido aut\u00e9nticamente revolucionario, el partido de la clase obrera. Los desaciertos acerca del an\u00e1lisis pol\u00edtico del vencedor de 1974 consisten en pasar por alto que L\u00f3pez Michelsen, con todo y sus tres millones de votos, no ha dejado de ser m\u00e1s que el mandadero oficioso de las clases dominantes desde la c\u00faspide del poder, y, por lo consiguiente, no tiene a su derecha enemigos que merezcan el calificativo de tales. All\u00ed est\u00e1, por ejemplo, Lleras Restrepo girando cada vez m\u00e1s hacia el \u201ccentro-izquierda\u201d en auxilio del gobierno, ante la ola de protestas populares desencadenada por las medidas oficiales.<\/p>\n<p>Ustedes dir\u00e1n que los moiristas enredan la pita y tratan de confundirnos, porque no fue el ex presidente quien virara hacia el \u201ccentro-izquierda\u201d, sino el presidente quien torci\u00f3 hacia las \u201cposiciones de derecha\u201d. Que entre el diablo y escoja. Nosotros hemos aclarado y seguiremos sosteniendo que el r\u00e9gimen de L\u00f3pez Michelsen encarna, en su calidad de principal baluarte de la oligarqu\u00eda proimperialista, la posici\u00f3n reaccionaria, antinacional, antipopular y antidemocr\u00e1tica, de derecha. La denominaci\u00f3n de \u201ccentro-izquierda\u201d que el mismo gobierno reclama para s\u00ed, no es m\u00e1s que el taparrabos que lo viste. Ustedes son los culpables de este nudo. Nosotros simplemente procuramos desatarlo.<\/p>\n<p>Un ment\u00eds parecido le han dado a la declaraci\u00f3n del Partido Comunista los recientes acontecimientos suscitados en las toldas del apellido \u201cprogresismo\u201d conservador. pero a la inversa. El apoyo que tal sector le brindaba al gobierno, seg\u00fan ustedes, contrarrestando las cr\u00edticas de los parciales de \u00c1lvaro G\u00f3mez a las medidas oficiales, \u201csobre todo aquellas que tienen aspectos democr\u00e1ticos (ampliaci\u00f3n del margen de libertades, tolerancia a la actividad del Partido Comunista, necesidad de las relaciones con Cuba)\u201d, se convirti\u00f3 en la m\u00e1s ac\u00e9rrima diatriba. En efecto, los \u201cprogresistas\u201d conservadores en su \u00faltima asamblea general, realizada mucho antes de la instauraci\u00f3n del estado de sitio, lanzaron su queja vehemente contra el lopismo y sus decretos. A pesar de todo, tales episodios no dejan de ser circunstanciales en el examen que estamos adelantando. La m\u00e9dula del asunto se ubica en saber si los llamados \u201caspectos democr\u00e1ticos\u201d que ustedes enumeran lo son en realidad y si obedecen a un fundamento econ\u00f3mico y pol\u00edtico verdadero, o son, como tantos otros axiomas del Partido Comunista, fervientes deseos y juicios subjetivos.<\/p>\n<p>Por ejemplo, la \u201campliaci\u00f3n del margen de libertades\u201d, \u00bfcuenta bajo el r\u00e9gimen vigente con una base econ\u00f3mica y pol\u00edtica que la haga posible? De ninguna manera. A un poder que se yergue sobre la explotaci\u00f3n y extorsi\u00f3n del 90 por ciento y m\u00e1s de la poblaci\u00f3n colombiana, no le queda otro remedio que acudir a la represi\u00f3n violenta. Siempre que los intereses econ\u00f3micos de las masas populares han chocado con los del pu\u00f1ado de imperialistas y sus agentes criollos, la minor\u00eda dominante recurre sin excepci\u00f3n a acallar a los despose\u00eddos, echando mano de sus instrumentos de coerci\u00f3n: los fusiles y las c\u00e1rceles. Por eso Colombia ha vivido en el decurso de este siglo sometida casi interrumpidamente al estado de sitio. Los mandatarios lo levantan s\u00f3lo cuando amaina la tormenta de la lucha de clases y a veces en los per\u00edodos anteriores o subsiguiente a las elecciones, con el objeto de preservar las apariencias seudo democr\u00e1ticas. Debido a ello los escas\u00edsimos derechos democr\u00e1ticos y las libertades p\u00fablicas muy recortadas, de los cuales han alcanzado a gozar las masas populares en Colombia, son fruto de sus luchas valerosas, por lo general abonadas con su sangre. Aquellos nunca fueron regalos bondadosos de los t\u00edteres de turno. Posteriormente hablaremos de esto. Aqu\u00ed \u00fanicamente buscamos precisar la ausencia de un piso econ\u00f3mico y pol\u00edtico que haga tender hacia la democracia y la libertad a los reg\u00edmenes conocidos en nuestra patria. Hasta L\u00f3pez Michelsen, quien llegara a la presidencia con cerca de cinco millones de votos liberales y conservadores de respaldo, la votaci\u00f3n m\u00e1s caudalosa de la historia republicana colombiana, antes de cumplido el primer a\u00f1o de su mandato y contrariando sus fingidas declaraciones de amor por las libertades p\u00fablicas, se refiri\u00f3 como cualquiera de sus antecesores en el estado de sitio.<\/p>\n<p>Ustedes replicar\u00e1n: \u00a1bonita manera de predecir el porvenir, lloviendo sobre mojado! Ese documento del Partido Comunista fue escrito mucho antes del estado de sitio lopista y el MOIR nos refuta ahora, despu\u00e9s de que \u00e9ste ha sido instaurado. Ciertamente no se necesitaba ser adivino ni esperar a la consumaci\u00f3n de los cr\u00edmenes para desentra\u00f1ar la naturaleza antidemocr\u00e1tica y represiva del nuevo gobierno. Con antelaci\u00f3n a la posesi\u00f3n de L\u00f3pez, en la Tercera Convenci\u00f3n de la UNO de julio de a\u00f1o pasado, el secretario general del MOIR, camarada Francisco Mosquera, hizo esta advertencia.<\/p>\n<p>\u201cY en cuanto a la falsa creencia de que Alfonso L\u00f3pez ser\u00e1 menos represivo y sanguinario que sus antecesores, vale la pena hacer la siguiente consideraci\u00f3n. \u00a1Qu\u00e9 va a pasar cuando los obreros acosados por el hambre exijan aumentos de sus salarios y hagan uso de leg\u00edtimo derecho de la huelga, o cuando los campesinos invadan las grandes latifundios en procura de un pedazo de tierra para trabajarlo, o cuando los estudiantes se subleven en defensa de sus derechos y de una cultura nacional y cient\u00edfica al servicio de las masas populares, o cuando el pueblo se levante contra el saqueo imperialista, contra el alza continua del costo de la vida, contra la inseguridad social, qu\u00e9 va a pasar, preguntamos, \u00bfcu\u00e1l ser\u00e1 la orden del presidente liberal a los aparatos represivos del r\u00e9gimen?, \u00bfqu\u00e9 intereses se van a proteger?, \u00bfa qui\u00e9n se va a encarcelar y a reprimir, a los explotadores o a los explotados, a los opresores o a los oprimidos? Por experiencia sabemos que estos conflictos de clase, de los cuales en \u00faltima instancia depende el desarrollo de la sociedad colombiana, no se podr\u00e1n congelar, y que, latentes como se hallan en toda la actividad pol\u00edtica del pa\u00eds, a cada paso estallar\u00e1n con mayor furia y m\u00e1s definidos perfiles. Y tambi\u00e9n por experiencia sabemos que el Estado olig\u00e1rquico golpear\u00e1 cada vez m\u00e1s violentamente los justos reclamos de las masas, para eso fue creado y esa ser\u00e1 su funci\u00f3n hasta que lo destruya el pueblo. La lucha de clases en pleno auge har\u00e1 saltar en pedazos todas las ilusiones sobre el nuevo gobierno, colocar\u00e1 a cada cual en su sitio y demostrar\u00e1 que el resultado electoral no fue m\u00e1s que uno de los tantos aspectos contradictorios de la multifac\u00e9tica sociedad colombiana\u201d.[55]<\/p>\n<p>Sobre la tolerancia del Partido Comunista por parte del mandato de \u201ccentro-izquierda\u201d, nadie mejor que los miembros de ese partido para juzgarla justicieramente. Y acerca de un \u00faltimo \u201caspecto democr\u00e1tico\u201d de las medidas oficiales: la \u201cnecesidad de las relaciones con Cuba\u201d, queremos hacer un comentario muy sucinto. El rompimiento del bloqueo econ\u00f3mico levantado por los Estados Unidos contra la gloriosa isla de Mart\u00ed y de Fidel, como lo hemos dicho en otras oportunidades, es una victoria de la revoluci\u00f3n cubana y una aplastante derrota del imperialismo norteamericano que d\u00eda a d\u00eda pierde terreno en sus afanes hegem\u00f3nicos de dominaci\u00f3n mundial. Y saludamos alborozadamente que Colombia reinicie sus intercambios comerciales y diplom\u00e1ticos con la hermana rep\u00fablica de Cuba, dentro de nuestra pol\u00edtica de propugnar las relaciones del pa\u00eds con el resto de Estados del planeta, en particular con los pueblos del Tercer Mundo y las naciones socialistas, seg\u00fan los principios revolucionarios de la coexistencia pac\u00edfica. No obstante, el hecho que nos ocupa no significa que el r\u00e9gimen lopista haya variado su pol\u00edtica exterior, dictada en los fundamental por el gobierno de los Estados unidos. Es m\u00e1s, la reapertura de las relaciones con Cuba la gestionaron los portavoces del \u201ccentro-izquierda\u201d procurando no transgredir ni una coma del humillante Tratado Internacional de Asistencia Rec\u00edproca, impuesto por el imperialismo norteamericano a sus neocolonias del Continente. Por parte de Colombia el proceso del restablecimiento de relaciones fue llevado con suma cautela. Es de p\u00fablico conocimiento que los mandatarios colombianos mantuvieron un estrecho y constante contacto con la embajada estadinense, cuid\u00e1ndose vergonzosamente de que el paso que daban no fuese malinterpretado en Washington. En suma, de dientes afuera el \u201cmandato claro\u201d habla de entablar conexiones con todos los pa\u00edses, incluyendo las rep\u00fablicas socialistas, pero en la pr\u00e1ctica su pol\u00edtica externa se orienta, bajo la influencia de los Estados Unidos, contra las naciones sojuzgadas y contra los pueblos que han conquistado el socialismo.<\/p>\n<p>Conforme a nuestros previos proseguimos el peregrinaje por todos los parajes y vericuetos de la escabrosa pol\u00edtica oficial, siguiendo el rastro que ha ido dejando nuestro aliado en la UNO en sus surtidos materiales. Cuando pens\u00e1bamos que ya hab\u00edamos descubierto lo m\u00e1s interesante, trompicamos de pronto con la veta principal: el basamento \u201cte\u00f3rico\u201d del Partido Comunista de todas sus interpretaciones del gobierno de L\u00f3pez Michelsen. Helo aqu\u00ed: \u201cNo debe olvidarse que el grupo dirigente de la burgues\u00eda conciliadora no representa al sector m\u00e1s retr\u00f3grado de la oligarqu\u00eda colombiana y, por tanto, siempre habr\u00e1 una oposici\u00f3n de derecha que s\u00ed expresa los intereses de las capas m\u00e1s reaccionarias de los grupos diversos de los monopolios para los cuales hasta la menor concesi\u00f3n es un ataque al sacrosanto \u2018orden\u2019 burgu\u00e9s\u201d. De tal manera que \u201cel grupo dirigente de la burgues\u00eda conciliadora no representa al sector m\u00e1s retr\u00f3grado de la oligarqu\u00eda colombiana\u201d y por fuera del gobierno \u201csiempre habr\u00e1 una oposici\u00f3n de derecha que s\u00ed expresa los intereses de las capas m\u00e1s reaccionarias de los grupos diversos de los monopolios\u201d. Sustentar todo lo que se ha venido sosteniendo sobre la nueva administraci\u00f3n con tan improvisado e incoherente an\u00e1lisis busca, para decirlo claramente, liberar al r\u00e9gimen lopista, por lo menos en \u201cteor\u00eda\u201d, del bald\u00f3n de ser el instrumento de las fuerzas m\u00e1s negras y retardatarias. El imperialismo norteamericano es la base de toda la pol\u00edtica reaccionaria y fascista del pa\u00eds. Y el imperialismo, causa principal del atraso y la miseria de las colonias y neocolonias, se apoya invariablemente en las corrientes m\u00e1s retr\u00f3gradas y antipatri\u00f3ticas de las pa\u00edses sometidos. El imperialismo norteamericano en Colombia se une \u00edntimamente con los c\u00edrculos m\u00e1s poderosos y reaccionarios de la gran burgues\u00eda y los grandes terratenientes y la alianza de estas tres fuerzas, enemigas por naturaleza del progreso y la libertad, controla el Estado. \u00bfO qui\u00e9n controla el Estado en Colombia? \u00bfQu\u00e9 clases? \u00bfSer\u00e1 el \u201csector MENOS retr\u00f3grado de la oligarqu\u00eda colombiana?\u201d O \u201clas capas MENOS reaccionarias de los diversos grupos de los monopolios\u201d? No, se\u00f1ores. Los grupos m\u00e1s privilegiados, m\u00e1s poderosos, m\u00e1s influyentes de la burgues\u00eda y de los terratenientes, es decir, una minor\u00eda selecta, es la que manda y se favorece directamente de las medidas oficiales. Basta examinar los efectos de los decretos para saber qu\u00e9 poderes econ\u00f3micos se esconden detr\u00e1s del trono y de su majestad. Los primeros beneficiados son los grandes monopolios imperialistas, luego sus intermediarios, los magnates de la banca y de la bolsa y los caballeros de la gran propiedad territorial. El resto del pa\u00eds paga con su ruina y con su fam\u00e9lica existencia el fest\u00edn de esa minor\u00eda de elegidos de la fortuna. Y los intereses econ\u00f3micos del Estado determinan sus intereses pol\u00edticos, el car\u00e1cter de su orientaci\u00f3n superantinacional y archirreaccionaria. Las capas directivas de la burgues\u00eda conciliadora representan, junto a las de los grandes terratenientes, la piedra angular de la sojuzgaci\u00f3n imperialista. Los aliados naturales del imperialismo en la Colombia de hoy son, por lo tanto, dichas capas dirigentes, portaestandartes de la pol\u00edtica m\u00e1s reaccionaria y antinacional del gobierno. Entre estos enemigos del progreso afloran de cuando en cuando cierto tipo de contradicciones ocasionales que nunca llegan a amenazar la supervivencia de su alianza. Ninguno de ellos por separado puede sostener la explotaci\u00f3n y el dominio sobre el pueblo y la naci\u00f3n colombiana. En nuestro pa\u00eds la alianza burgu\u00e9s-terrateniente proimperialista se expresa pol\u00edticamente en la coalici\u00f3n liberal-conservadora, cuya principal fortaleza es en la actualidad el gobierno que dirige Alfonso L\u00f3pez Michelsen. Esta es la concepci\u00f3n materialista, marxista-leninista, del problema del Poder de la sociedad colombiana en su presente etapa.<\/p>\n<p>S\u00f3lo as\u00ed podremos comprender la justeza de la l\u00ednea de la unificaci\u00f3n popular, ya que las clases y estamentos avanzados y progresistas, por encima de cualquier consideraci\u00f3n subalterna, deben bloquear a los n\u00facleos dirigentes de la reacci\u00f3n, como responsables que son de mantener a Colombia en el atraso y en la dependencia externa. Y la lucha principal del pueblo unido es contra el Estado olig\u00e1rquico proimperialista, porque por intermedio de \u00e9ste el imperialismo y sus aliados aprisionan el pa\u00eds en dicho atraso y dicha dependencia. Y, por otra parte, s\u00f3lo as\u00ed podremos explicar coherentemente un fen\u00f3meno tan peculiar en la pol\u00edtica de las clases dominantes en Colombia: el de que los liberales siempre terminan accediendo a las peticiones m\u00e1s ultrarreaccionarias de sus socios conservadores. Fue, precisamente, por ejemplo, un Parlamento de abrumadora mayor\u00eda liberal el que reimplant\u00f3 no hace mucho la ley de aparcer\u00eda, una de las instituciones feudales por antonomasia, adob\u00e1ndola, desde luego, con la forma de contrato capitalista. Por eso, fraccionar en la \u201cteor\u00eda\u201d a las clases enemigas de la revoluci\u00f3n, desconociendo el hecho principal de que en la pr\u00e1ctica est\u00e1n indefectiblemente unidas, es caer en la trampa del maniobrerismo de los partidos tradicionales que, a pesar de sus \u00edntimas avenencias, preservan con astucia las apariencias de agrupaciones con destinos diferentes y contrapuestos.<\/p>\n<p>Como una derivaci\u00f3n apenas l\u00f3gica de su breviario te\u00f3rico, el Partido Comunista se impone la tarea de \u201cgolpear principalmente\u201d a \u201cun sector de derecha muy definido\u201d del mandato de \u201ccentro-izquierda\u201d, al cual hay que \u201caislar y desenmascarar\u201d como \u201cresponsable de los aspectos m\u00e1s negativos del gobierno de L\u00f3pez\u201d. E insin\u00faa a sus aliados en la \u201cacci\u00f3n unitaria y de oposici\u00f3n\u201d a hacerse copart\u00edcipes de esta t\u00e1ctica tan privativamente suya. \u00bfCu\u00e1l es ese \u201csector de derecha muy definido\u201d?. Ustedes lo se\u00f1alaron sin p\u00e9rdida de tiempo: \u201cEl Ministro de Gobierno, los cuerpos policivos, el grupo de generales que han hecho la contraguerrilla (Matallana, Valencia Tovar), el Ministro de Agricultura\u201d. Sin embargo, esta l\u00ednea conlleva unas lagunas inmensas que los lectores m\u00e1s atentos ya habr\u00e1n notado. \u00bfQu\u00e9 haremos con el jefe del Estado? \u00bfY con su equipo liberal? Porque no hay que olvidar que el presidente, como \u00e9l lo ha dicho, \u201cno es un hombre sino un equipo\u201d. \u00bfD\u00f3nde los archivamos: en la derecha, en la izquierda, en el \u201ccentro-izquierda\u201d? La propuesta presenta otros inconvenientes peores. Vamos a aislar la derecha, \u00bfdel Estado? \u00bfC\u00f3mo hacerlo, si la Constituci\u00f3n olig\u00e1rquica garantiza su permanencia dentro de la rama ejecutiva, con amplias y determinantes prerrogativas? Para hacerlo tendremos que derrocar al gobierno y cambiar la Constituci\u00f3n. \u00bfO vamos a aislarla por fuera del Estado, ante las gentes? Pero si la \u201cultraderecha\u201d fue \u201cderrotada\u201d el 21 de abril, seg\u00fan lo atestiguaron ustedes.<\/p>\n<p>La l\u00ednea oposicionista del Partido Comunista naufraga en un oc\u00e9ano de interminables inconsecuencias. La confusi\u00f3n proviene de ignorar la ley por la cual la pol\u00edtica reaccionaria y antipatri\u00f3tica de la alianza burgu\u00e9s-terrateniente proimperialista, propia del bipartidismo tradicional, defendida y aplicada principalmente por el Estado olig\u00e1rquico, cuenta actualmente en la figura de L\u00f3pez Michelsen, en su calidad de presidente de la Rep\u00fablica, a su jefe y mentor indiscutido. El Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario propone su l\u00ednea de concentrar el ataque en la cabeza visible de la Gran Coalici\u00f3n gobernante. Arranquemos la careta de \u201ccentro-izquierda\u201d al reaccionario y antipatri\u00f3tico gobierno lopista y se\u00f1alemos al primer mandatario como principal instigador y gestor de todas las medidas oficiales, que invariablemente lesionan los intereses y derechos del pueblo colombiano. Mostremos sin tapujos a las masas populares la doble faz del \u201cmandato claro\u201d: su rostro liberal reaccionario y su rostro conservador reaccionario. Esta es una posici\u00f3n revolucionaria, consecuentemente unitaria, porque es la que mejor interpreta los intereses econ\u00f3micos y pol\u00edticos del 90 por ciento y m\u00e1s de la poblaci\u00f3n colombiana.<\/p>\n<p>Los ministros liberales han descollado por su labor persecutoria contra las masas o por su obsequiosidad con los altos poderes econ\u00f3micos. Tenemos el caso de la se\u00f1ora de Crovo, Ministra del Trabajo, especializada en romper huelgas, ilegalizar sindicatos y autorizar los despidos masivos de las grandes empresas. O el del canciller Li\u00e9vano Aguirre, quien colecciona m\u00e9ritos cantando loas a los imperialistas norteamericanos en el campo de la pol\u00edtica internacional. O el del recientemente nombrado Ministro de Minas y Energ\u00eda, ex dirigente del MRL como los dos anteriores, encargado de llevar a cabo el alza de los combustibles demandada por los monopolios extranjeros del petr\u00f3leo. Todas estas demostraciones de repugnante lacayismo con los amos imperialistas y sus intermediarios deben ser prioritariamente combatidas. Inclusive, maniobras de tan elemental comprensi\u00f3n como la de las designaciones de los llamados \u201crectores marxistas\u201d, aparejadas con la falsa propaganda oficial de democratizaci\u00f3n y popularizaci\u00f3n de la educaci\u00f3n universitaria, media e inferior, merecen una intensa contraofensiva pol\u00edtica por partes de las fuerzas revolucionarias que neutralice los intentos del gobierno de adormecer la conciencia y apagar la lucha de uno de los estamentos m\u00e1s rebeldes del pueblo colombiano, cual ha sido la juventud universitaria. Por carencia de esa pol\u00edtica revolucionaria de esclarecimiento y orientaci\u00f3n, vimos el deprimente espect\u00e1culo en los \u00faltimos meses de que, mientras el gobierno escamoteaba los derechos democr\u00e1ticos de las masas estudiantiles, por medios refinados y sutiles, \u00e9stas quedaban atrapadas en la red invisible de las expectativas y promesas tejida desde las cumbres gubernamentales. S\u00f3lo cuando la lucha del estudiantado, volviendo por sus fueros, destap\u00f3 la olla hedionda de la demagogia oficial, el gobierno mostr\u00f3 su juego y los pont\u00edfices de la gran prensa vocearon: \u201cFracas\u00f3 el experimento marxista\u201d. De improviso quedaron destacadas y claramente definidas las siluetas de los actores principales de esta comedia, cual si una descarga el\u00e9ctrica hubiese ca\u00eddo en medio de la escena. El gobierno, sin escapatoria, se sincer\u00f3 diciendo que sus rectores \u201cdemocr\u00e1ticos y aut\u00f3nomos\u201d nada ten\u00edan que ver con la democracia y la autonom\u00eda universitarias. Que hab\u00edan sido nombrados ante todo para velar por las leyes, la autoridad y el orden y quien no entendiera esto por la buenas lo entender\u00eda por las malas. Como ep\u00edlogo se inculp\u00f3 al marxismo y a la izquierda de incapaces para regentar los destinos de la universidad y de pasada los del pa\u00eds. Entonces s\u00ed llovieron las rectificaciones y contraaclaraciones de aquellos que hab\u00edan abierto un comp\u00e1s de espera a la pol\u00edtica de los \u201crectores democr\u00e1ticos\u201d. Y entre ellos el Partido Comunista, que ten\u00eda por qu\u00e9 sentirse directamente aludido, a manera de comentario sobre la fulminante destituci\u00f3n del rector de la Universidad Nacional, se apresur\u00f3 a corregir: \u201cEl doctor P\u00e9rez ejecutaba en la Universidad la pol\u00edtica del gobierno y de ninguna manera la ideolog\u00eda marxista\u201d.[56]<\/p>\n<p>En cierta forma estas postreras palabras del Partido Comunista compendian muy a pesar suyo lo que el MOIR ven\u00eda tratando de explicar en el terreno de la lucha estudiantil. Que los rectores de las universidades estatales escogidos por el r\u00e9gimen no pueden ser m\u00e1s que EJECUTORES en dichos centros docentes de \u201cla pol\u00edtica del gobierno\u201d. Y, \u00bfcu\u00e1l es la pol\u00edtica del gobierno en materia educativa? Creemos que sobra afirmar que consiste en una pol\u00edtica antinacional y antidemocr\u00e1tica, al servicio de la cultura extranjerizante y atrasada del imperialismo norteamericano y sus agentes criollos, y en detrimento de la cultura nacional, democr\u00e1tica y avanzada de las masas populares.<\/p>\n<p>No en vano han sucedido la demagogia oficial y su descalabro posterior. Ni las indicaciones y contraindicaciones de quienes fueron los voluntarios o involuntarios propiciadores de aquella entre el profesorado y el estudiantado. El experimento de pasar gato por liebre en la Universidad Nacional fue detectado a tiempo por las masas estudiantiles. Aprovechemos la experiencia para promover con mayor conciencia y decisi\u00f3n una lucha ideol\u00f3gica y pol\u00edtica que cumpla con estos tres objetivos: 1) desenmascarar la demagogia oficial; 2) paralizar las ilusiones de los sectores arribistas y vacilantes, y 3) armar las peleas del estudiantado en particular y del pueblo en general con el principio revolucionaria de que las conquistas democr\u00e1ticas no ser\u00e1n fruto de d\u00e1divas bondadosas de funcionarios ocasionales del engranaje burocr\u00e1tico del Estado, sino de la acci\u00f3n beligerante, altiva y unificada de las mayor\u00edas perseguidas.<\/p>\n<p>3. SOBRE LA \u201cNUEVA SITUACI\u00d3N Y EL NUEVO CLIMA\u201d<\/p>\n<p>Con respecto al tema de que hay una \u201cnueva situaci\u00f3n\u201d, un \u201cnuevo clima\u201d ocasionado por el cambio de gobierno, y c\u00f3mo influye en la lucha por las reivindicaciones democr\u00e1ticas, el Partido Comunista ha manifestado:<\/p>\n<p>\u201cEstamos en los comienzos de un proceso pol\u00edtico nuevo (&#8230;) que puede ser conducido hacia el forjamiento de una nueva situaci\u00f3n nacional, hacia una nueva situaci\u00f3n pol\u00edtica y hacia un nuevo poder\u201d. Esto lo deducen ustedes de dos premisas: a) de que el \u201ccuadro general del sistema del \u2018frente nacional\u2019, ideado en el marco del entendimiento entre los grupos m\u00e1s reaccionarios de la gran burgues\u00eda de nuestro pa\u00eds, se sostiene en algunos de sus principales aspectos (repartici\u00f3n por iguales partes entre liberales y conservadores del sector administrativo y judicial, manejo omn\u00edmodo del aparato electoral, extrema limitaci\u00f3n del Congreso y de los cuerpos colegiados en general). Pero es evidente la tendencia hacia el retroceso de esa estructura antidemocr\u00e1tica, tan cuidadosamente creada por Laureano G\u00f3mez y Alberto Lleras\u201d; y b) de que \u201ceste aspecto de la situaci\u00f3n favorece el desarrollo de las luchas inmediatas por las reivindicaciones democr\u00e1ticas m\u00e1s amplias y por la demolici\u00f3n de una serie de obst\u00e1culos que traban el desenvolvimiento de las luchas y de la organizaci\u00f3n de las masas populares\u201d, y \u201csi se compara la situaci\u00f3n actual con la etapa anterior, lo que se destaca es el logro, por parte de las fuerzas populares, de un nuevo clima para su acci\u00f3n y organizaci\u00f3n, conquistando garant\u00edas y derechos que, a pesar de no ser muy decisivos, s\u00ed tienen importancia como estimulantes de la acci\u00f3n popular\u201d. En auxilio de la segunda premisa, el Partido Comunista sienta la tesis de que el actual \u201cse trata de un gobierno que fue elegido por grandes masas democr\u00e1ticas y que tiene un cierto compromiso con esas masas, a las que no puede volver totalmente la espalda, para tratarlas s\u00f3lo a punta de represi\u00f3n y estado de sitio, como en gobiernos anteriores, sin correr el riesgo de un r\u00e1pido y absoluto descr\u00e9dito\u201d.<\/p>\n<p>La cr\u00edtica m\u00e1s implacable a las ideas de los hombres es la pr\u00e1ctica. Ante ella los m\u00e1s eminentes pensadores se han quitado el sombrero, en gesto de humildad y adem\u00e1n de someterse a su imperio irrecusable. Los sabihondos y mandamases, por el contrario, prefieren en su soberbia ser aplastados bajo el alud de acontecimientos que los desmienten. La diferencia entre un sabio y un necio radica exactamente en la actitud que se mantenga frente a los hechos. El uno los acepta tal como son, escuetamente, y no teme aceptar sus equivocaciones, si las tuvo; el otro, se aferra a sus falsos criterios contra toda evidencia. Los revolucionarios no podemos pertenecer a la categor\u00eda de los necios. Quien quiera contribuir a la emancipaci\u00f3n del pueblo ha de obrar seg\u00fan esta norma de principios. Los moiristas estamos siempre dispuestos a reconocer los errores, como lo hicimos cuando modificamos la concepci\u00f3n abstencionista heredada de nuestra ascendencia no proletaria. Con esa misma convicci\u00f3n y decididos a facilitar un acuerdo sobre bases revolucionarias, en beneficio de la unidad y la lucha de las masas populares, adelantamos esta pol\u00e9mica con el Partido Comunista. Para lo cual resulta definitivamente necesario identificar las contradicciones, preferentemente las nuevas contradicciones, las que brotaron con posterioridad al 21 de abril. Transcurrido ya un a\u00f1o del gobierno de L\u00f3pez, las actuaciones de \u00e9ste constituyen la m\u00e1s viva y radical refutaci\u00f3n a las tesis que ustedes han venido sosteniendo al respecto. El criterio de que la actual administraci\u00f3n, a causa de haber sido elegida \u201cpor grandes masas democr\u00e1ticas\u201d de una parte, \u201ctiene un cierto compromiso con esas masas, a las que no puede volver totalmente la espalda\u201d, y de la otra, no tratar\u00eda a \u00e9stas \u201csolo a punta de represi\u00f3n y estado de sitio, como en gobiernos anteriores\u201d, jam\u00e1s cont\u00f3 con asidero en la realidad. El mandato lopista ha degradado sin misericordia la paup\u00e9rrima econom\u00eda de las grandes mayor\u00edas y ha calcado los procedimientos t\u00edpicamente fascistoides de los reg\u00edmenes precedentes. El estado de sitio que acaba de instaurar y los decretos nugatorios de las libertades p\u00fablicas y de los derechos de reuni\u00f3n, movilizaci\u00f3n y expresi\u00f3n de los partidos revolucionarios, son el mismo estado de sitio y los mismos decretos de Pastrana, Valencia y los Lleras. Las c\u00e1balas de que L\u00f3pez Michelsen no pod\u00eda \u201cvolver totalmente la espalda\u201d a las masas, deducidas del c\u00e1lculo de que al nuevo gobierno le preocupaba el \u201criesgo de un r\u00e1pido y absoluto descr\u00e9dito\u201d, tampoco poseer\u00edan ni pies ni cabeza. Fueron ustedes y sus suposiciones quienes quedaron de espaldas a los hechos. La relaci\u00f3n entre el respaldo obtenido por el candidato liberal y la consideraci\u00f3n de \u00e9ste por el pueblo, ser\u00eda inversamente proporcional: a m\u00e1s respaldo menor consideraci\u00f3n. Con el desenlace electoral el imperialismo norteamericano y las oligarqu\u00edas dominantes se sentir\u00edan m\u00e1s seguros y envalentonados, con mayor holgura para rellenar sus arcas y apretarle la clavija al pueblo. Adem\u00e1s, contaba con la \u201cpalabra de oro\u201d del presidente, quien les hab\u00eda prometido un \u201cgobierno fuerte\u201d, dispuesto a mandar a contrapelo de su \u201cpopularidad\u201d. Durante la campa\u00f1a L\u00f3pez redund\u00f3 sobre este tema. A continuaci\u00f3n unas cuantas palabras suyas acerca del \u201cgobierno fuerte\u201d, en prevenci\u00f3n a los \u201cparos c\u00edvicos y laborales\u201d:<\/p>\n<p>\u201cEl gobierno fuerte es el que tiene fortaleza, no el que se ve obligado por su debilidad a hacer alarde de su fuerza. La dictadura generalmente encubre una gran debilidad. El gobierno fuerte que propicio es aquel que no cede a las presiones de las minor\u00edas. Se trata de que la prensa, con todo el poder de su libertad, no sea m\u00e1s fuerte que el Estado; que las fuerzas econ\u00f3micas no est\u00e9n en condiciones de imponer al gobierno sus puntos de vista; que los paros c\u00edvicos y laborales no determinen decisiones que correspondan al que rige la comunidad. En suma, que dentro del Estado no haya nada ni nadie m\u00e1s fuerte que \u00e9l, pues esta falta de fuerza desmerita absolutamente la esencia misma de la autoridad\u201d.[57]<\/p>\n<p>Y para que no quedara la menor duda:<\/p>\n<p>\u201cNo ser\u00e9 inferior a Carlos Lleras Restrepo, quien oblig\u00f3 \u2013reloj en mano\u2014 a esconderse en su casa a quienes pretend\u00edan montar un mot\u00edn s\u00fabitamente, porque si somos el partido de las ideas libres, tambi\u00e9n somos, cuando es necesario, el partido de la mano fuerte y de la disciplina\u201d.[58]<\/p>\n<p>Dicho y hecho. Una vez culminada la primera runfla de medidas econ\u00f3micas a favor de los intereses predominantes y cuando el pueblo, cuyo instinto de defensa y de lucha es superior a la cretina adhesi\u00f3n al &#8220;mandato claro&#8221; que los ar\u00faspices del sistema le atribuyen, pas\u00f3 indignado a manifestar su repudio a la enga\u00f1ifa olig\u00e1rquica, entonces el continuador y su equipo de asesores procedieron a sentar c\u00e1tedra sobre el respeto a la autoridad leg\u00edtima y sobre la necesidad de la disciplina social. Pero no lo hicieron como suelen efectuarlo los jurisconsultos a sueldo de las facultades de derecho de nuestras universidades, mediante lecciones doctrinales, sino a la manera cuartelaria, por los medios persuasivos del sable y de la p\u00f3lvora. Obreros, campesinos, ind\u00edgenas y estudiantes han ca\u00eddo en las operaciones intimidatorias de la fuerza p\u00fablica. Los pan\u00f3pticos se atestan de presos pol\u00edticos en espera de los sumar\u00edsimos consejos verbales de guerra. Una mara\u00f1a de disposiciones compulsivas impide la actividad normal de las organizaciones partidarias contrarias al r\u00e9gimen. Evidentemente nada tiene que envidiar el \u201ccentro-izquierda\u201d a la \u201cultraderecha\u201d frentenacionalista en materia de terror y cacer\u00eda de brujas.<\/p>\n<p>Totalmente infundadas eran, por tanto, las premoniciones de que con \u201cel retroceso de esa estructura antidemocr\u00e1tica\u201d del Frente Nacional, se favorecer\u00eda \u201cel desarrollo de las luchas inmediatas por las reivindicaciones democr\u00e1ticas m\u00e1s amplias y por la demolici\u00f3n de una serie de obst\u00e1culos que traban el desenvolvimiento de las luchas y de la organizaci\u00f3n de las masas populares\u201d. O, en otras palabras: \u201cSi se compara la situaci\u00f3n actual con la etapa anterior, lo que se destaca es el logro, por parte de las fuerzas populares de un nuevo clima para su acci\u00f3n y organizaci\u00f3n\u201d. La pr\u00e1ctica demostr\u00f3 que quienes aguardaron del nuevo gobierno un trato y un estilo diferentes, acariciaban s\u00f3lo una ilusi\u00f3n que necesariamente se evaporar\u00eda con los primeros zarpazos del monstruo. Tales predicciones caer\u00edan como un castillo de naipes porque se fundamentaban en la presunci\u00f3n de que como el gobierno \u201cfue elegido por grandes masas democr\u00e1ticas\u201d, aquel estar\u00eda obligado con \u00e9stas. El pueblo colombiano en sus a\u00f1os de lucha ha progresado y ha hecho m\u00e9ritos por su emancipaci\u00f3n. Pero la triste gracia de votar por L\u00f3pez ser\u00eda la que menos lo acredita para reclamar \u201cun nuevo clima para su acci\u00f3n y organizaci\u00f3n\u201d. Las gentes ignoradas que depositaron sus votos por el \u201ccandidato de la esperanza\u201d, confundidas por la propaganda liberal, no hicieron m\u00e1s que colaborar inconscientemente al endiosamiento de sus desalmados enemigos. La labor educadora de los sectores avanzados y revolucionarios, y en especial de la vanguardia proletaria, es quitarles la venda de los ojos a los compatriotas que honestamente se dejaron embaucar por el canto de sirena de los explotadores. Se\u00f1alarles su error sin miramientos y alertados a que se preparen para lo peor. Pero el Partido Comunista, al contrario, les repite: Ustedes han conquistado \u201cun nuevo clima\u201d porque el gobierno contrajo \u201cun cierto compromiso\u201d con las masas, \u201ca las que no puede volver totalmente la espalda\u201d. \u00bfNo es esto acaso rendirle pleites\u00eda al mito ante el cual a veces posamos de eruditos y doctos?<\/p>\n<p>Esta manera de raciocinar del Partido Comunista la conocimos cuando analiz\u00f3 el fen\u00f3meno anapista, hace s\u00f3lo unos cuantos a\u00f1os. En aquella ocasi\u00f3n tambi\u00e9n se consideraba que el respaldo popular obtenido por el general Rojas en las elecciones de 1970, influenciaba a la ANAPO a radicalizar su programa hacia puntos \u201cdefinitivamente antiolig\u00e1rquicos y democr\u00e1ticos\u201d. En efecto, as\u00ed discern\u00eda el secretario general del Partido Comunista:<\/p>\n<p>\u201cLa ANAPO ha tenido que elaborar una plataforma ideol\u00f3gica que contiene una serie de puntos muy importantes, antiimperialistas, sobre todo, definitivamente antiolig\u00e1rquicos y democr\u00e1ticos. Por la presi\u00f3n de los grandes sectores populares, cada vez m\u00e1s radicalizados, la plataforma ideol\u00f3gica es el producto de esta influencia\u201d.[59]<\/p>\n<p>No obstante \u201cla presi\u00f3n de los grandes sectores populares\u201d y de las fraternales y pr\u00f3digas reconvenciones del Partido Comunista, el anapismo se neg\u00f3 sistem\u00e1ticamente a introducir en su ideario program\u00e1tico el \u00fanico y verdadero postulado antiolig\u00e1rquico y democr\u00e1tico de la hora actual: la liberaci\u00f3n nacional de Colombia de las garras del imperialismo norteamericano. Esta m\u00ednima y m\u00e1xima falla coloc\u00f3 objetivamente a la casa Rojas y a su movimiento en la corriente de la reacci\u00f3n antipatri\u00f3tica. \u201cLos grandes sectores populares\u201d abandonaron a la ANAPO y ahora, de acuerdo con la tesis de ustedes, encontraron asilo en la tienda lopista, convertidos en \u201cgrandes masas democr\u00e1ticas\u201d, desde donde presionan el \u201cnuevo clima\u201d.<\/p>\n<p>Por supuesto que con el ascenso de L\u00f3pez Michelsen a la Presidencia hay una situaci\u00f3n nueva que se distingue no por el \u201cretroceso de esa estructura antidemocr\u00e1tica\u201d del Frente Nacional, sino por su prolongaci\u00f3n por otros cauces. Y desde luego que la situaci\u00f3n actual favorece el desarrollo de las tendencias democr\u00e1ticas del pueblo colombiano, pero no en el sentido del \u201cnuevo clima\u201d, sino por las condiciones que se han creado para que las masas entiendan que dicho \u201cnuevo clima\u201d no existe ni ha existido, que el cambio de inquilino en el Palacio de San Carlos es un aspecto formal, porque tras las bambalinas del Poder est\u00e1n \u201clos mismos con las mismas\u201d, como dec\u00eda Gait\u00e1n. Nuestro deber principal de dirigentes revolucionarios es hacerle comprender al pueblo colombiano que la alianza burgu\u00e9s-terrateniente proimperialista es una ley hist\u00f3rica de la actual sociedad colombiana, y que la coalici\u00f3n liberal-conservadora gobernante como expresi\u00f3n pol\u00edtica de aqu\u00e9lla, se las ingenia para prolongar su reinado con formas legales diferentes mas con id\u00e9nticos prop\u00f3sitos e instrumentos.<\/p>\n<p>\u00a1C\u00f3mo hablar de \u201cretroceso\u201d del Frente Nacional! \u201cEsa estructura antidemocr\u00e1tica, tan cuidadosamente creada por Laureano G\u00f3mez y Alberto Lleras\u201d, fue propuesta al pueblo colombiano dentro de un plazo muy concreto. Dicho plazo se ha cumplido no una sino dos veces y todav\u00eda Colombia padece el mismo r\u00e9gimen de responsabilidad bipartidista, y la perspectiva inmediata es la de su prolongaci\u00f3n sin l\u00edmite. Ciertamente, la oligarqu\u00eda colombiana, quien admit\u00eda con buen grado de cinismo que el Frente Nacional por ella ideado no se basaba en principios democr\u00e1ticos, lo justific\u00f3 en un comienzo como una terapia excepcional para la violencia desatada por sus propios gobiernos y que le hab\u00eda costado al pueblo 500.000 muertos. Cuando se convoc\u00f3 el plebiscito del primero de diciembre de 1957 que institucionalizar\u00eda el Frente Nacional, los partidos tradicionales adquirieron el compromiso voluntario de que \u00e9ste no durar\u00eda m\u00e1s de doce a\u00f1os. En 1959, mediante enmienda constitucional promovida en el Parlamento, el cipayo Alberto Lleras llev\u00f3 a cabo la primera pr\u00f3rroga por cuatro a\u00f1os, birlando la opini\u00f3n p\u00fablica. O sea, que el remedio no concluir\u00eda ya en 1970 sino en 1974. Si embargo, con el Acto Legislativo de 1968, arriba comentado, los mismos personajes, s\u00f3lo que un poco m\u00e1s viejos, extendieron la paridad administrativa hasta 1978. Ah\u00ed no para la cosa. La actual Constituci\u00f3n prev\u00e9 en su art\u00edculo 120 que de 1978 hacia adelante continuar\u00e1n los denominados &#8220;gobiernos nacionales&#8221; de aut\u00e9ntico esp\u00edritu frentenacionalista. Luego lo que se propuso por doce a\u00f1os, se ampli\u00f3 a diecis\u00e9is, m\u00e1s tarde a veinte, y despu\u00e9s de los veinte, indefinidamente. La excepci\u00f3n se trastoc\u00f3 tramposamente en la regla. \u00bfSe le puede llamar a esto &#8220;retroceso&#8221; de la pol\u00edtica de los gobiernos bipartidistas, cual si las clases dominantes se hubieran visto coaccionadas a tocar a retirada? A la inversa. Como el tiempo vuela y todo plazo se cumple, al Frente Nacional le lleg\u00f3 como a todo su hora final. Sin embargo, las fuerzas gobernantes encontraron la forma de proseguir desafiantemente con su r\u00e9gimen favorito, el m\u00e1s antinacional, antipopular y antidemocr\u00e1tico, el que mejor se acomoda a sus intereses econ\u00f3micos, el creado a la imagen y semejanza del bipartidismo tradicional, el r\u00e9gimen de responsabilidad conjunta liberal-conservadora. Para guardar las apariencias seudo democr\u00e1ticas las oligarqu\u00edas proimperialistas pagaron un exiguo precio: descongelaron la paridad en la rama legislativa, pero antes se aseguraron bien de sustraerles a las corporaciones p\u00fablicas todo su poder de decisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Por consiguiente, hablar en 1975 de que \u201cestamos en los comienzos de un proceso pol\u00edtico que puede ser conducido hacia un nuevo poder\u201d, aparece tan desproporcionado e iluso como lo fue en 1971 hablar de que \u201cestamos en el umbral del desencadenamiento de la crisis decisiva del sistema paritario\u201d. Colombia marcha hacia la crisis del sistema y hacia un nuevo poder pero como una meta a largo t\u00e9rmino, producto de una constante hist\u00f3rica. La revoluci\u00f3n colombiana ser\u00e1 prolongada y su camino sinuoso, mas nos encontramos a\u00fan en sus per\u00edodos embrionarios. El gobierno de L\u00f3pez Michelsen representa \u00fanicamente una reedici\u00f3n del viejo poder bipartidista proimperialista. Los m\u00faltiples acontecimientos de los \u00faltimos doce meses lo confirman y a ellos nos atenemos. Esperamos con fervor que quienes desde una posici\u00f3n equivocada pero honesta hayan guardado por una u otra raz\u00f3n esperanzas en el actual gobierno, aprovechando la experiencia del primer a\u00f1o de \u00e9ste, modifiquen sus puntos de vista err\u00f3neos y pasen en la pr\u00e1ctica a combatirlo consecuentemente. Lo cual ser\u00e1 de una importancia determinante para el desarrollo de la revoluci\u00f3n en las presentes condiciones.<\/p>\n<p>El Partido Comunista, en lugar de apoyarse en los hechos antinacionales y antipopulares producidos sistem\u00e1ticamente por el gobierno lopista, tanto en el campo econ\u00f3mico como en el de la represi\u00f3n pol\u00edtica, para deducir las correspondientes ense\u00f1anzas y rectificar sus criterios primarios, se vale de algunas recientes determinaciones oficiales para denunciar con gran desparpajo, desde Voz Proletaria del 5 de junio pasado, \u201cEL VIRAJE HACIA LA DERECHA DEL GOBIERNO\u201d.[60]<\/p>\n<p>Admitir el viraje a la derecha del gobierno, es aceptar que \u00e9ste cambi\u00f3 de una posici\u00f3n a otra. Es decir, insistir en que el gobierno arranc\u00f3 con un rumbo positivo y luego torci\u00f3 en medio de la traves\u00eda. No hay tal. Todos los actos del r\u00e9gimen vigente, desde los demag\u00f3gicos hasta los abiertamente represivos, se producen merced a su naturaleza falsaria y derechista. Pero lo m\u00e1s grave es que los sucesos que movieron al Partido Comunista a se\u00f1alar que la nueva administraci\u00f3n se ubic\u00f3 en la \u201cderecha\u201d o \u201cm\u00e1s a la derecha\u201d, como lo afirma en el aludido n\u00famero de su \u00f3rgano period\u00edstico, fueron la destituci\u00f3n del rector de la Universidad Nacional y la remoci\u00f3n de algunos mandos militares. Al primer caso ya nos referimos. Quiz\u00e1 falte a\u00f1adir que el gobierno tuvo al respecto otro viraje, y esta vez hacia el \u201ccentro-izquierda\u201d, porque el reemplazo que consigui\u00f3 para dirigir dicho establecimiento educativo ha sido considerado tambi\u00e9n como un \u201crector democr\u00e1tico\u201d. En relaci\u00f3n con las bajas en el cuerpo armado, ustedes las juzgaron como un triunfo de las fuerzas derechistas. Literalmente dijeron que \u00e9stas \u201clograron sus objetivos con las fulminantes destituciones del coronel Valent\u00edn Jim\u00e9nez, del general Puyana y del comandante del ej\u00e9rcito Valencia Tovar\u201d.[61] \u00a1Pero esto ya es el colmo! Ustedes hab\u00edan jurado y perjurado en un pasaje de una declaraci\u00f3n de su Comit\u00e9 Ejecutivo Central, arriba citado, que \u201cel gobierno s\u00ed tiene un sector de derecha muy definido compuesto por el Ministro de Gobierno, los cuerpos policivos, el grupo de generales que han hecho la contraguerrilla (Mantallana, Valencia Tovar), el Ministro de Agricultura\u201d. En esta forma se mofa la direcci\u00f3n del Partido Comunista del pueblo, de los aliados y de su propia militancia. En su desorbitada ofuscaci\u00f3n por eximir el jefe del Estado de su calidad de principal responsable de las determinaciones de la coalici\u00f3n que saquea el pa\u00eds y sojuzga a las masas, ustedes no tienen el menor inconveniente de presentar primero al general Valencia Tovar como exponente del sector derechista del gobierno, y luego, su remoci\u00f3n como prueba fehaciente del \u201cviraje a la derecha\u201d del mismo.<\/p>\n<p>No queremos concluir el cap\u00edtulo sin referirnos, as\u00ed sea tangencialmente, a las especulaciones en torno a la \u201caver\u00eda\u201d del \u201cviejo concepto de disciplina castrense\u201d y a la \u201cprofunda modificaci\u00f3n en la concepci\u00f3n del \u201cgolpe de Estad\u2019 \u201d, con que ustedes se santiguaron ante los imprevistos acontecimientos precipitados en las Fuerzas Armadas. Leamos la nov\u00edsima invenci\u00f3n:<\/p>\n<p>\u201cNo desconocemos que el viejo concepto de disciplina castrense est\u00e1 profundamente averiado en todos los pa\u00edses, y que el militar de hoy ya no es un aut\u00f3mata inmune a la influencia de las poderosas corrientes ideol\u00f3gicas que se disputan el predominio universal, una de las cuales, el socialismo, cosecha decisivos triunfos que est\u00e1n definiendo el curso de la historia. La disciplina militar era inseparable del concepto de legalidad, que no siembre anda en armon\u00eda con la noci\u00f3n de justicia social y con el anhelo reivindicativo de las masas populares. Esto ha determinado una profunda modificaci\u00f3n en la concepci\u00f3n del \u2018golpe de Estado\u2019, pues en casi todos los ej\u00e9rcitos se encuentran elementos permeables al socialismo, y otros profundamente reaccionarios\u201d.[62]<\/p>\n<p>Esta concepci\u00f3n de la disciplina castrense que la direcci\u00f3n del Partido Comunista desea hacer pasar de contrabando como producto de los tiempos modernos y como aporte innovador brillante no es m\u00e1s que la antiqu\u00edsima teor\u00eda burguesa sobre el Estado y el ej\u00e9rcito, acomodada vulgarmente a las conveniencias del momento. Semejantes innovaciones no s\u00f3lo no tienen nada que ver con el marxismo-leninismo, sino que \u00e9ste, cuando las ha pillado medrando en las filas de la revoluci\u00f3n, les ha dado palo con el m\u00e1ximo rigor. \u00danicamente a los liberales y a los revisionistas les hemos escuchado que el \u201cconcepto de la legalidad no siempre anda en armon\u00eda con la justicia social y con el anhelo reivindicativo de las masas populares\u201d o que \u201cla disciplina militar era inseparable del concepto de legalidad\u201d. De suerte que: \u00bfExisten momentos en los cuales la legalidad se compagina con los anhelos de las masas populares y hubo \u00e9pocas pret\u00e9ritas en las cuales la disciplina militar no atentaba contra aquella? \u00a1Qu\u00e9 desconocimiento de la historia y en particular de la historia de Colombia! La legalidad en todos los tiempos en que ha imperado no ha sido m\u00e1s que instrumento de dominaci\u00f3n de unas clases sobre otras, como el Estado, el ej\u00e9rcito, la democracia, la libertad, el derecho y la superestructura entera de la sociedad. La legalidad de la organizaci\u00f3n social neocolonial y semifeudal vigente en Colombia es un elemento de la dictadura del imperialismo norteamericano y de sus agentes colombianos. Nunca esta legalidad se ha visto en armon\u00eda con los intereses de la naci\u00f3n y del pueblo. No obstante, la experiencia hist\u00f3rica indica que las clases explotadoras dominantes no tienen el menor estorbo para violar su propia ley, siempre cuando lo requieran sus mezquinos prop\u00f3sitos. Merced a ello la legalidad como su violaci\u00f3n son medios de sojuzgaci\u00f3n de clase. Ahora bien, el quebramiento de las leyes por parte de la disciplina militar no es un atributo caracter\u00edstico de los tiempos modernos. Sin ausentarnos de los linderos patrios, encontraremos que el ej\u00e9rcito colombiano se ha distinguido desde su nacimiento por infringir constantemente las preceptores legales, a los cuales viene prestando juramento de lealtad todas las ma\u00f1anas, a la hora de izar el tricolor, durante siglo y medio. Levantamientos, cuartelazos, guerras civiles, golpes de Estado, vejaciones sin cuento: he ah\u00ed la tradici\u00f3n de la disciplina militar de nuestro pa\u00eds. Su car\u00e1cter no ha variado por el desarrollo de la lucha ideol\u00f3gica y pol\u00edtica del proletariado. Precisamente lo que ense\u00f1a el auge de la ideolog\u00eda marxista-leninista es que la naturaleza del imperialismo y de sus aparatos de poder permanece inalterable hasta que la revoluci\u00f3n en cada pa\u00eds y a nivel mundial los elimine por s\u00e9cula secul\u00f3rum, am\u00e9n.<\/p>\n<p>Las clases revolucionarias y con ellas la clase obrera al frente, fincan sus esperanzas de redenci\u00f3n \u00fanica y exclusivamente en el fortalecimiento de sus propios poderes pol\u00edticos y militares. La revoluci\u00f3n no juega al golpismo ni est\u00e1 dispuesta a tolerar el experimento castrense de los autocalificados \u201cgobiernos anticapitalistas y anticomunistas\u201d y que en la pr\u00e1ctica les niegan a las masas sus m\u00e1s elementales derechos democr\u00e1ticos. El proletariado revolucionario de Colombia sabe que s\u00f3lo con la fundaci\u00f3n de un Estado socialista podr\u00e1 hacer valer sus orientaciones revolucionarias a nivel de toda la sociedad y establecer un gobierno que funcione seg\u00fan los principios del centralismo democr\u00e1tico y se ponga realmente al servicio del porvenir y el bienestar de las inmensas mayor\u00edas de la naci\u00f3n. El sost\u00e9n de un Estado revolucionario es un ej\u00e9rcito revolucionario. Sin \u00e9stos, ni la clase obrera ni el pueblo tendr\u00e1n nada. Las revoluciones victoriosas partieron de cero. Nuestra revoluci\u00f3n comenz\u00f3 ya y su Poder es casi nulo. Sin embargo, por ella han sacrificado la vida miles de hombres y mujeres que creyeron en el triunfo de sus nobles ideales. Quienes est\u00e9n dispuestos a honrar su memoria combatiendo y a persistir en una l\u00ednea correcta, lograr\u00e1n la victoria definitiva y alg\u00fan d\u00eda tendr\u00e1n ej\u00e9rcito y Poder aunque hoy no posean una aguja. Y viceversa, quienquiera que controle todo el Poder y mande a un ej\u00e9rcito poderoso, si se le enfrenta al pueblo e insiste en una l\u00ednea reaccionaria, antidemocr\u00e1tica, antipopular y oportunista lo perder\u00e1 todo irremisiblemente.<\/p>\n<p>A medida que la revoluci\u00f3n colombiana vaya cimentando sus bases de apoyo pol\u00edtico y militar, a manera de territorios liberados en los cuales comience a germinar el nuevo Estado, y a medida que las fuerzas armadas del pueblo vayan contabilizando batallas a su favor, es seguro que unidades militares patri\u00f3ticas y hasta batallones enteros de las tropas enemigas pasen a engrosar y a vigorizar la lucha revolucionaria. \u00c9ste ha sido el proceso de las revoluciones de los pa\u00edses coloniales y neocoloniales de Asia, \u00c1frica y Am\u00e9rica Latina en la \u00e9poca contempor\u00e1nea. Los c\u00e1ndidos y los ingenuos, o los falsos ap\u00f3stoles, le insin\u00faan al pueblo colombiano que fundamente su emancipaci\u00f3n en las desmembraciones y revueltas del ej\u00e9rcito tradicional, o en los golpes de Estado tan tristemente c\u00e9lebres en Latinoam\u00e9rica. Mas el mensaje de los nuevos tiempos lo traen los movimientos de liberaci\u00f3n nacional que como en Indochina, acaban de proferirle la m\u00e1s humillante derrota al imperialismo y a sus aliados. A Colombia ya le lleg\u00f3 este mensaje. Esperamos confiados que nuestro pueblo obrar\u00e1 en consecuencia.<\/p>\n<p>4. CRITIQUEMOS LAS CAVILACIONES Y COMBATAMOS AL R\u00c9GIMEN<\/p>\n<p>Sobre la forma de adelantar una oposici\u00f3n \u201cadecuada\u201d y la posibilidad de arrancarle al sistema \u201cconcesiones importantes\u201d, concluyen ustedes:<\/p>\n<p>\u201cLas medidas oficiales han repercutido tambi\u00e9n en la oposici\u00f3n. Hay sectores de la UNO que no ven la necesidad de una oposici\u00f3n democr\u00e1tica adecuada en sus m\u00e9todos y persuasiva con las masas ilusionadas en L\u00f3pez\u201d. (&#8230;) \u201cEs posible arrancarle al sistema concesiones importantes en materia de libertades y otros puntos del programa de la UNO. Y debemos reivindicar como un logro del movimiento popular cada posici\u00f3n ganada en vez de permitir que el gobierno las presente como graciosas y voluntarias concesiones de la burgues\u00eda, contribuyendo a fomentar las ilusiones de las masas\u201d. (&#8230;) \u201cEl contenido y el car\u00e1cter de nuestra oposici\u00f3n es radicalmente distinto de la oposici\u00f3n de derecha\u201d.<\/p>\n<p>Hemos arrimado por fin a la cuesti\u00f3n esperada con vivo entusiasmo. \u00bfQu\u00e9 hacer? \u00bfC\u00f3mo actuar ante el gobierno lopista de hambre, demagogia y represi\u00f3n? Una vez desmenuzados los aspectos m\u00e1s sobresalientes del \u201cmandato claro\u201d, de reconocer su \u00edndole y estirpe definidamente frentenacionalista propia de los reg\u00edmenes anteriores y de haber examinado las interpretaciones contrapuestas que sobre aquel y sobre sus medidas han esbozado tanto el Partido Comunista como el MOIR, se descarta de antemano que haya existido entre los dos partidos integrantes de la UNO identidad en cuanto a la pol\u00edtica de combate contra el lopismo. Ustedes dicen que \u201clas medidas oficiales han repercutido tambi\u00e9n en la oposici\u00f3n\u201d y que \u201chay sectores de la UNO que no ven la necesidad de una oposici\u00f3n democr\u00e1tica adecuada en sus m\u00e9todos y persuasiva con las masas ilusionadas en L\u00f3pez\u201d y nosotros les respondemos: tienen toda la raz\u00f3n. En la denominada oposici\u00f3n, como era de esperarse, las disposiciones del gobierno han creado un ambiente de ben\u00e9vola expectativa y de oportunismo, que se expresa en objetar ciertos decretos del Ejecutivo y al mismo tiempo encontrarles a \u00e9stos algunos art\u00edculos e incisos acertados. La oposici\u00f3n se las arregla para hallar en la prol\u00edfera legislaci\u00f3n del \u00faltimo a\u00f1o los aspectos favorables, y en consonancia con tales descubrimientos procede a apoyar, por ejemplo, lo \u201cavanzado\u201d del estatuto tributario, lo \u201cdemocr\u00e1tico\u201d de la pol\u00edtica educativa, lo \u201cprogresista\u201d de la reforma al c\u00f3digo civil, lo \u201crevolucionario\u201d de la l\u00ednea internacional, lo \u201cjusto\u201d de la justicia social, lo \u201cafirmativo\u201d de los derechos y libertades ciudadanos, lo \u201cizquierdista\u201d de la derecha. \u00c9sa es la dial\u00e9ctica oposicionista de la ANAPO y de los ex dirigentes del MAC. Los grandes burgueses, los grandes terratenientes y los monopolios imperialistas aplauden a su modo las medidas gubernamentales, pero todos los d\u00edas se lamentan y piden m\u00e1s y m\u00e1s privilegios. As\u00ed ha funcionado siempre la democracia olig\u00e1rquica neocolonial y semifeudal de Colombia. Con una oposici\u00f3n de \u201cizquierda\u201d y una oposici\u00f3n de derecha. Casi todos los mandatarios de esta falsa democracia no s\u00f3lo han prohijado la oposici\u00f3n a sus respectivos gobiernos sino que la han reclamado, porque con ella se evitan los desperfectos y se embellece el sistema. Pero eso s\u00ed, a quien no se someta a las reglas del juego de la minor\u00eda, \u201cen todo problema serio, profundo y fundamental le tocan en suerte estados de guerra\u201d, como dice Lenin. A los trabajadores les conceden la personer\u00eda jur\u00eddica, mas si realizan sus huelgas o sus paros, los ilegalizan, los despiden y reprimen violentamente, o les imponen los arbitrarios tribunales de arbitramento obligatorio, cual sucedi\u00f3 en el pasado movimiento de los obreros cementeros. A los campesinos les ofrecen la coyunda de las \u201cempresas comunitarias\u201d, y cuando \u00e9stos las rechazan los sentencian a muerte por hambre o por otros medios. A los pobladores de Ceret\u00e9, Riohacha, Condoto, Ovejas, Barbosa, La Florida, Codazzi, Puerto As\u00eds, La Dorada, Marinilla, Barrancabermeja, Tumaco, Facatativa, C\u00facuta, El Carmen de Bol\u00edvar se les conmina a plomo a silenciar sus reclamos centenarios. Los estudiantes que se \u201canarquicen\u201d y no act\u00faen con sensatez y cordura frente a los \u201cexperimentos democr\u00e1ticos\u201d, van a parar con sus profesores a los calabozos, si corrieron con fortuna. Y a los partidos revolucionarios se les proh\u00edbe reunirse, manifestar y sus militantes son perseguidos como rufianes. De esta especie es la \u201coposici\u00f3n\u201d que les corresponde a las clases y fuerzas revolucionarias.<\/p>\n<p>En la UNO, el sector de Hernando Echeverri y sus escuderos se desliz\u00f3 hacia la \u201coposici\u00f3n cient\u00edfica y racional\u201d y a causa de ello fue ejemplarmente expulsado por el Movimiento Amplio Colombiano y mereci\u00f3 el repudio generalizado de las bases y simpatizantes de la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n. Y el otro sector, el MOIR, francamente no est\u00e1 de acuerdo con la calificada \u201coposici\u00f3n democr\u00e1tica adecuada en los m\u00e9todos y persuasiva con las masas ilusionadas en L\u00f3pez\u201d que pregona el Partido Comunista. \u00bfQu\u00e9 es eso de \u201coposici\u00f3n democr\u00e1tica adecuada en sus m\u00e9todos y persuasiva con las masas\u201d? Cuando el MOIR se levant\u00f3 en la \u00faltima convenci\u00f3n de la UNO de julio de 1974 y denunci\u00f3 como \u201crid\u00edcula la t\u00e1ctica inventada por la ANAPO de apoyar las medidas \u2018positivas\u2019 y combatir las \u2018negativas\u2019 del t\u00edtere de turno\u201d, el Partido Comunista, por boca de su secretario general, replic\u00f3:<\/p>\n<p>\u201cNosotros no vamos a apoyar lo bueno y a combatir lo malo que haga ese gobierno, sino que vamos a luchar contra el sistema olig\u00e1rquico y dependiente del imperialismo que representa ese gobierno que ser\u00e1 la continuaci\u00f3n del actual porque va a seguir con la misma composici\u00f3n pol\u00edtica paritaria y defendiendo los mismos privilegios de clase y los mismos intereses antinacionales de los monopolios norteamericanos. Pero si por casualidad o por una contradicci\u00f3n de la vida pol\u00edtica, el pr\u00f3ximo gobierno se propusiera realizar alg\u00fan aspecto del programa de la UNO, nosotros apoyar\u00edamos nuestro programa, pero no al gobierno\u201d. [63]<\/p>\n<p>Manifestar que el gobierno de L\u00f3pez ser\u00eda la \u201ccontinuaci\u00f3n\u201d del anterior, pero en la frase siguiente enfatizar que si \u201cpor casualidad\u201d o \u201cpor una contradicci\u00f3n de la vida pol\u00edtica\u201d el nuevo r\u00e9gimen \u201cse propusiera realizar\u201d alguna parte de nuestro programa, apoyar\u00edamos a \u00e9ste y no a aqu\u00e9l, no es, preguntamos, \u00bfhablar de una cosa y estar pensando en la contraria? \u00bfEs posible que un gobierno continuador del Frente Nacional y representante directo de los monopolios norteamericanos y sus lacayos criollos, pueda proponerse por \u201ccasualidad\u201d o \u201cpor una contradicci\u00f3n de la vida pol\u00edtica\u201d llevar a la pr\u00e1ctica, as\u00ed sea una m\u00ednima parte, de las reivindicaciones de la revoluci\u00f3n? Estamos tan absolutamente convencidos de que no es posible, que nos atrevemos a afirmar: una de dos, o tenemos una concepci\u00f3n eminentemente liberal de la plataforma nacional y democr\u00e1tica de la UNO, o estamos abocados a buscar otro programa que no nos lo puedan \u201crealizar\u201d los opresores del pueblo colombiano. En lo que concierne al MOIR, continuaremos respaldando los principios program\u00e1ticos de la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n, en la acendrada creencia de que el mandato lopista de hambre, demagogia y represi\u00f3n ser\u00e1 el m\u00e1s encarnizado enemigo de todos y cada uno de sus nueve puntos.<\/p>\n<p>Desde la convenci\u00f3n de julio de 1974 vimos c\u00f3mo el Partido Comunista conceb\u00eda la \u201coposici\u00f3n adecuada y persuasiva\u201d, la cual ha venido profundizando en los sucesivos materiales de sus organismos de direcci\u00f3n y que han sido objeto de nuestra cr\u00edtica en esta carta p\u00fablica. Hasta tal extremo alimentaron ustedes el conocimiento de que era \u201cposible arrancarle al sistema concesiones importantes en materia de libertades y otros puntos de la UNO\u201d, aprovechando la administraci\u00f3n lopista, que alertaban a sus efectivos sobre que el problema consist\u00eda en madrugar a \u201creivindicar como un logro del movimiento popular cada posici\u00f3n ganada en vez de permitir que el gobierno las presente como graciosas y voluntarias concesiones de la burgues\u00eda, contribuyendo a fomentar las ilusiones de las masas\u201d. Sin embargo, nada igual a las ejecutorias del r\u00e9gimen para contribuir a sacar a flor de tierra su naturaleza demag\u00f3gica, antinacional y reaccionaria. No hay entre sus pol\u00edticas ninguna que podamos reclamar como nuestra, o que se nos haya hurtado de la plataforma de cambios hist\u00f3ricos y revolucionarios que promovemos para la sociedad colombiana. En menos tiempo de lo que algunos se imaginaban el pueblo colombiano comprendi\u00f3 la inmensa patra\u00f1a del presidente liberal. Lejos de fomentar la ilusi\u00f3n, los decretos oficiales en un santiam\u00e9n pusieron cara a cara con la dura realidad a las grandes masas expoliadas. El hambre, el desempleo, la miseria, al abandono de los desprotegidos, multiplicados a la en\u00e9sima potencia durante un a\u00f1o, han hecho m\u00e1s claridad pol\u00edtica que el trabajo paciente de miles de revolucionarios en varios a\u00f1os. Ning\u00fan m\u00e9todo m\u00e1s persuasivo que el desenfreno de los aparatos militares, tratando in\u00fatilmente de aplacar la protesta p\u00fablica. La situaci\u00f3n es excelente para cuajar un poderoso movimiento revolucionario, consciente, unificado y combativo. Las masas no esperaron la orden de los jefes y se han aprestado a demostrar en los hechos el desprecio al sistema, como \u00e9ste ha exteriorizado tambi\u00e9n en sus actos de cada d\u00eda el odio al pueblo. La debilidad oblig\u00f3 al gobierno a declarar perturbado el orden p\u00fablico e imponer el estado de sitio, al verse sitiado por los brotes de descontento en los grandes centros, en las ciudades intermedias y en los villorrios apartados. Ponerse al frente de todos los combates populares, sin conciliar por ning\u00fan motivo con quienes en la penumbra mantienen vivo el rescoldo de las ilusiones sobre las posibilidades \u201cpositivas\u201d del \u201ccentro-izquierda\u201d, es la consigna de las fuerzas revolucionarias en la hora actual.<\/p>\n<p>Los nueve puntos de la UNO no son un programa de reformas, compendian s\u00ed las peticiones m\u00e1s sentidas y urgentes de las masas y la naci\u00f3n colombiana; mas \u00e9stas s\u00f3lo podr\u00e1n cristalizarse mediante el triunfo del Poder revolucionario. En cuanto a la lucha por los derechos democr\u00e1ticos y las libertades p\u00fablicas, cuyas conquistas no significan la emancipaci\u00f3n del pueblo sino la creaci\u00f3n de condiciones para que \u00e9ste combata por la aut\u00e9ntica democracia de los obreros, campesinos y dem\u00e1s clases y capas revolucionarias, aquella lucha resultar\u00e1 tan ardua, tendremos que disputarle al sistema con tal fiereza cada palmo de terreno, que para nadie habr\u00e1 confusi\u00f3n con respecto a que cualquier avance, por insignificante que sea, ser\u00e1 el resultado de las derrotas del gobierno. Las masas populares de la ciudad y el campo lo saben por experiencia propia, pues viven un proceso progresivo de p\u00e9rdida de sus derechos y libertades. A mayor explotaci\u00f3n mayor represi\u00f3n. A medida que el gobierno concede m\u00e1s y m\u00e1s privilegios al imperialismo norteamericano y a sus intermediarios y aumenta las cargas sobre el pueblo, se obliga a redoblar la represi\u00f3n violenta y por ende a descararse como el verdugo n\u00famero uno. Y a mayor represi\u00f3n mayor resistencia. Las masas, en su inagotable capacidad de rebeld\u00eda, no hacen esperar su respuesta. Por doquier explotan las huelgas, los paros c\u00edvicos, las invasiones campesinas. Y quienes se decidan a combatir a favor del pueblo, en cualquier circunstancia y por cualquier medio, saben que cuentan con el apoyo caluroso y definitivo de \u00e9ste. Por eso el r\u00e9gimen ya no habla sino de subversi\u00f3n, de alteraci\u00f3n de la normalidad, de desorden. Ve fantasmas por todas partes y algunos de ellos muy reales.<\/p>\n<p>Ustedes dicen que \u201cel contenido y el car\u00e1cter de nuestra oposici\u00f3n es radicalmente distinto de la oposici\u00f3n de derecha\u201d. Nosotros agregamos que nuestra lucha no s\u00f3lo es diametralmente diferente de la \u201coposici\u00f3n de derecha\u201d, sino de la oposici\u00f3n tradicional, ap\u00f3dese como sea, de esa oposici\u00f3n que hace reparos a las \u201cinjusticias\u201d y \u201cfallas\u201d del sistema, pero que no va m\u00e1s all\u00e1 de ciertos mentirosos paliativos. Nosotros no luchamos por esta o aquella reforma, batallamos por el derrocamiento del Poder de los ap\u00e1tridas y por la construcci\u00f3n de una nueva Colombia. En eso y s\u00f3lo en eso nos diferenciamos de la oposici\u00f3n institucionalizada.<\/p>\n<p>Hagamos realidad y cumplamos fielmente la resoluci\u00f3n pol\u00edtica de la \u00faltima convenci\u00f3n de la UNO, cuando proclama:<\/p>\n<p>\u201cCon L\u00f3pez Michelsen contin\u00faa desde el gobierno la dominaci\u00f3n de los mismos monopolios extranjeros, las mismas grandes compa\u00f1\u00edas norteamericanas que saquean nuestras riquezas, los mismos terratenientes que oprimen al campesino, la misma gran burgues\u00eda due\u00f1a de los monopolios. (&#8230;)<\/p>\n<p>\u201cHay una nueva situaci\u00f3n porque ha surgido una verdadera oposici\u00f3n, revolucionaria y decidida, que est\u00e1 dispuesta a desenmascarar la demagogia de L\u00f3pez y a llevar a las masas a la lucha por sus m\u00e1s aut\u00e9nticas reivindicaciones. Ha surgido un frente de las fuerzas revolucionarias y populares, con un programa de nueve puntos, cuyo objeto final es abrir el camino de Colombia hacia el socialismo. Ese factor pol\u00edtico act\u00faa sobre una situaci\u00f3n social tormentosa, en que ascienden las luchas de clase contra la explotaci\u00f3n olig\u00e1rquica.<\/p>\n<p>\u201cAfirmamos que somos la oposici\u00f3n vertical al gobierno, que encabezamos la alternativa popular, que se opone al enga\u00f1o y a la mentira. Mediante nuestra lucha tesonera estamos llamados a convertirnos en el centro de atracci\u00f3n de los sectores que est\u00e1n dispuestos a combatir por un cambio revolucionario\u201d.[64]<\/p>\n<p>Luchemos consecuentemente contra el sistema neocolonial y semifeudal que oprime al pueblo colombiano y contra el gobierno de la coalici\u00f3n liberal-conservadora, cuya cabeza visible es el continuador Alfonso L\u00f3pez Michelsen. Critiquemos severamente todas las cavilaciones, las manifestaciones conciliacionistas, cortemos los hilos invisibles, derrumbemos los puentes levadizos, taponemos los subterr\u00e1neos secretos que nos vinculen al sistema y estrechemos la unidad en torno al programa revolucionario de la UNO y al apoyo ferviente de las luchas del pueblo colombiano por sus reivindicaciones econ\u00f3micas y pol\u00edticas, mediatas e inmediatas. Demostremos en la pr\u00e1ctica el abismo que media entre la revoluci\u00f3n y la oposici\u00f3n tradicional. Sobre estas bases llamemos a cerrar filas con nosotros a todas las corrientes y movimientos democr\u00e1ticos y revolucionarios, a las personalidades patri\u00f3ticas, a la izquierda anapista e inclusive a los liberales y conservadores ajenos al arribismo burocr\u00e1tico y que est\u00e9n con sinceridad interesados en combatir realmente a la Gran Coalici\u00f3n bipartidista gobernante.<\/p>\n<p>A pesar de nuestra relativa debilidad, de la escasez de recursos, de lo reducido de nuestros medios de agitaci\u00f3n y propaganda, contamos con tres ventajas definitivas frente al enemigo: a) un programa correcto e imbatible, los nueve puntos de la UNO; b) un pueblo entero decidido a pelear en todos los campos, con una larga experiencia de luchas y frustraciones que lo radicalizan cada d\u00eda m\u00e1s ante sus tramposos opresores y c) unos militantes probados, pertenecientes a nuestros respectivos partidos, de elevada conciencia y esp\u00edritu de lucha, quienes est\u00e1n resueltos a cualquier sacrificio en bien de la unidad y del triunfo de la revoluci\u00f3n. Aprovechemos al m\u00e1ximo estas ventajas, aplicando una l\u00ednea consecuentemente unitaria y transformemos a la UNO en la verdadera \u201csemilla del Frente Patri\u00f3tico de Liberaci\u00f3n Nacional\u201d.<\/p>\n<p>LOGROS Y TROPIEZOS DE LA POL\u00cdTICA DE UNIDAD SINDICAL<\/p>\n<p>I<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n de la unidad del sindicalismo independiente constituye otro de los puntos neur\u00e1lgicos de las crecientes diferencias entre el MOIR y el Partido Comunista. A este aspecto ya nos hab\u00edamos referido con ocasi\u00f3n de los incidentes que circundaron el Segundo Congreso de la CSTC del pasado 4 de marzo. De entonces para ac\u00e1 hay un hecho nuevo relacionado directamente con el funcionamiento de la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n. Ustedes han llamado p\u00fablicamente al MOIR para que suspenda la desafiliaci\u00f3n de sindicatos de aquella central, con la advertencia de que de no hacerlo, el Partido Comunista se propondr\u00e1 \u201ctrabajar en la UNO con los compa\u00f1eros del MAC\u201d.[65] Es decir, el Partido Comunista condiciona la alianza con el MOIR en la UNO al desarrollo de los problemas en el campo sindical. La chispa prendida en el per\u00edmetro de la CSTC obviamente se extendi\u00f3 y ha envuelto con sus llamas a los predios vecinos. Nosotros ya hab\u00edamos previsto c\u00f3mo una cooperaci\u00f3n duradera entre distintas fuerzas pol\u00edticas, caracter\u00edstica del frente unido antiimperialista, no puede mantenerse sino a consecuencia de una l\u00ednea compartida, elaborada conjuntamente, para todos aquellos t\u00f3picos importantes de la lucha revolucionaria. Aunque no parezca, tal declaraci\u00f3n representar\u00eda un progreso si conduce a discutir y a resolver dentro de la UNO las orientaciones que superen la actual crisis que mantiene interrumpido el proceso unitario del movimiento sindical independiente. El Partido Comunista ha impedido sistem\u00e1ticamente que la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n examine y decida sobre las fases y aristas m\u00e1s importantes de la pol\u00edtica de unidad sindical y \u00e9sta ha corrido paralela, por otros cauces, no obstante ser ampliamente conocido que los partidos integrantes de aquella, en una u otra forma, han estado comprometidos e interesados en la feliz culminaci\u00f3n de dicha pol\u00edtica. Por nuestra parte, propiciaremos el replanteamiento tambi\u00e9n con respecto a estos asuntos particulares del movimiento obrero colombiano. Desde luego el conflicto no podr\u00e1 extinguirse, si en el juicio de responsabilidades se le endosa al MOIR el papel de \u201cdivisionista\u201d y \u201csaboteador\u201d y a la direcci\u00f3n de la CSTC se le indulta de sus atentados contra la democracia y los acuerdos unitarios. Es menester por lo tanto recordar el desenvolvimiento que tuvo la pol\u00edtica de unidad sindical desde 1972 hasta el congreso del 4 de marzo.<\/p>\n<p>Cuando Misael Pastrana, a comienzos de aquel a\u00f1o, dio a conocer el proyecto de la fusi\u00f3n de las dos centrales patronales UTC y CTC, lo hizo movido por la necesidad de proporcionar alg\u00fan respaldo de determinados sectores sindicales a su gesti\u00f3n de gobierno, en los pre\u00e1mbulos de las primeras elecciones que \u00e9ste organizaba. En lugar de alcanzar su objetivo, el anuncio presidencial desat\u00f3 una borrasca de protestas de la clase obrera. Al proletariado, que, a trav\u00e9s de recios y prolongados combates contra todos los intentos divisionistas de las clases explotadoras dominantes y contra las medidas policivas y representativas de las oficinas del Trabajo, hab\u00eda podido sostener y vigorizar un sindicalismo independiente de la politiquer\u00eda oficial, le indignaba profundamente esta nueva patra\u00f1a y por sobre manera la impudicia del r\u00e9gimen a utilizar a las camarillas amarillas de UTC y CTC en pro de sus fines electoreros. Como contrapropuesta a los planes de la reacci\u00f3n, el movimiento obrero empez\u00f3 a agitar la idea de la necesidad de superar al estado de dispersi\u00f3n en que se encontraba el sindicalismo independiente y a desbrozar la pol\u00edtica de unidad sindical, la cual enrutar\u00eda hacia la construcci\u00f3n de una central unitaria y democr\u00e1tica. Las condiciones favorables para llevar a la pr\u00e1ctica tan importante tarea eran producto del avance de la conciencia y de la lucha de los trabajadores colombianos. Las directivas utecistas y cetecistas hab\u00edan entrado en barrena, debido a la serie escalonada de descalabros que se reflejaban en el asedio permanente de ataques por parte de las bases obreras y en la desafiliaci\u00f3n masiva de sus sindicatos y federaciones. Este proceso de debilitamiento y cerco a la vez que padec\u00edan las dos centrales vendeobreras se ha mantenido y ahondado hasta hoy. As\u00ed fue como en las postrimer\u00edas de 1972 retumb\u00f3 en todo el \u00e1mbito sindical la orden de desenmascarar y aislar a las centrales de bolsillo del sistema y de congregar las organizaciones sindicales independientes en una nueva confederaci\u00f3n, inspirada y guiada por una l\u00ednea combativa y revolucionaria.<\/p>\n<p>Por su cuenta, el Partido Comunista tom\u00f3 la iniciativa de sugerir la conveniencia de procurar un acercamiento entre el atomizado sindicalismo independiente, cuyas agrupaciones recib\u00edan influencias de diversas corrientes partidistas, con miras a configurar un solo bloque que, si la situaci\u00f3n lo permit\u00eda, terminara convirti\u00e9ndose en una nueva central en Colombia. La conferencia de dirigentes obreros del Partido Comunista de Bogot\u00e1 se expres\u00f3 en ese sentido, en t\u00e9rminos que no requieren traductor:<\/p>\n<p>\u201cResulta claro que dentro de las nuevas circunstancias pol\u00edticas, analizadas atr\u00e1s, aparece como una posibilidad real que los comunistas mejoren sus relaciones con muchas de las organizaciones sindicales denominadas aut\u00f3nomas e \u2018independientes\u2019, sobre la base de la lucha contra cualquier forma de expresi\u00f3n del anticomunismo, de derecha o de \u2018izquierda\u2019. Es tambi\u00e9n claro, que un avance significativo del proceso unitario del movimiento sindical no podr\u00e1 lograrse, si no empezamos por admitir como una realidad la existencia de muy diversos matices y tendencias pol\u00edticas dentro de cada sindicato en particular y dentro del conjunto del movimiento a escala regional y nacional. Partiendo de estas premisas el \u00faltimo pleno de la CSTC lanz\u00f3 la iniciativa de organizar un gran encuentro nacional sindical que sirva de foro para la discusi\u00f3n y an\u00e1lisis de los problemas fundamentales que tiene el movimiento sindical en la actualidad y particularmente las cuestiones relativas a la unidad de acci\u00f3n y a su unidad org\u00e1nica. Este debate tiene, entre otros objetivos, el estudio de un nuevo reagrupamiento de todas las fuerzas sindicales que no hallan vinculadas a ninguna de las centrales sindicales que culmine en un congreso del cual nazca, si es el caso, una nueva central de trabajadores, que aglutine el mayor n\u00famero de sindicatos y federaciones\u201d.[66]<\/p>\n<p>De la oferta que ustedes precisaron en 1972 se destacan, como se puede apreciar inequ\u00edvocamente de los trozos reproducidos, dos m\u00e1ximas por dem\u00e1s objetivas y concretas. De un lado, hab\u00eda que empezar por \u201cadmitir como una realidad la existencia de muy diversos matices y tendencias pol\u00edticas dentro de cada sindicato en particular y dentro del conjunto del movimiento a escala regional y nacional\u201d. Del otro lado, la CSTC se adelantaba a proponer un estrado para el debate amplio y minucioso de los problemas que aquejan al movimiento sindical colombiano, entre los cuales se contaba, en primer\u00edsimo puesto, el de la creaci\u00f3n, \u201csi es el caso, de una nueva central de trabajadores, que aglutine el mayor n\u00famero de sindicatos y federaciones\u201d. Dicho estrado ser\u00eda un \u201cgran encuentro nacional sindical\u201d. El Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario aplaudi\u00f3 c\u00e1lidamente la propuesta de la conferencia de obreros del Partido Comunista y del pleno de la CSTC. Para nosotros el pronunciamiento del Partido Comunista constitu\u00eda en cierta forma una rectificaci\u00f3n ostensible de su t\u00e1ctica tradicional de impulsar la llamada \u201cunidad de acci\u00f3n\u201d de preferencia con las direcciones de UTC y CTC o con sus organizaciones filiales, con el consiguiente menosprecio de los denominados bloques sindicales independientes o aut\u00f3nomos. Indudablemente que el retroceso de las dos grandes centrales patronales, as\u00ed como el auge de los aludidos bloques y la presencia cada vez m\u00e1s numerosa de sindicatos de envergadura nacional que no estaban matriculados en ninguna de las confederaciones existentes, eran motivos m\u00e1s que suficientes para las modificaciones del caso. Cabe se\u00f1alar tambi\u00e9n que el Partido Comunista no se refer\u00eda \u00fanicamente a la \u201cunidad de acci\u00f3n\u201d sino a la unidad org\u00e1nica con el resto del sindicalismo independiente. Los cambios eran notables: la UTC y CTC renqueaban heridas bajo el ala por la acci\u00f3n de las bases tantas veces traicionadas; el sindicalismo independiente aunque disperso crec\u00eda sin cesar, y el MOIR y el Partido Comunista depon\u00edan las hostilidades entre s\u00ed para atender con mayor eficiencia un frente en el cual coincid\u00edan. No hab\u00eda duda, nos hall\u00e1bamos en el preludio de un per\u00edodo completamente nuevo del movimiento sindical colombiano. Quedaba abierto un gran \u201cforo\u201d de \u201cdiscusi\u00f3n y an\u00e1lisis de los problemas fundamentales\u201d del sindicalismo, en el cual concurrir\u00edan por intermedio de sus representantes sindicales distintas tendencias pol\u00edticas identificadas en la urgencia de coordinar la lucha contra el esquirolaje de UTC y CTC y planificar la organizaci\u00f3n nacional de las muchas y disgregadas entidades gremiales de los trabajadores, a fin de darles m\u00e1s capacidad de defensa y de ataque.<\/p>\n<p>El MOIR resumi\u00f3 con la siguiente directriz de finales de 1972 las nuevas obligaciones que despuntaban por los contornos del sindicalismo colombiano:<\/p>\n<p>\u201cEl movimiento sindical debe ponerles toda la atenci\u00f3n a las actuales condiciones favorables para su unidad y no escatimar esfuerzo para lograrla y consolidarla. A nivel nacional, se deben adelantar las conversaciones entre todas las fuerzas pol\u00edticas que est\u00e9n de acuerdo con la propuesta hecha por el Partido Comunista y que el MOIR respalda, sobre el reagrupamiento del movimiento sindical para aislar a las camarillas de la UTC y CTC y echar los cimientos de una central obrera. A nivel regional, continuar adelantando la formaci\u00f3n de los comit\u00e9s de unidad sindical como los del Valle del Cauca y otros departamentos\u201d.[67]<\/p>\n<p>Como paso previo se procedi\u00f3 a la convocatoria de los famosos encuentros regionales de unidad sindical y a la constituci\u00f3n de los respectivos comit\u00e9s conjuntos. A estos encuentros se les encomend\u00f3 la misi\u00f3n de discutir y aprobar los principios y pol\u00edticas concernientes a las nuevas tareas unitarias. Los comit\u00e9s eran organismos de direcci\u00f3n y coordinaci\u00f3n de las varias organizaciones sindicales que a\u00fan no estaban asociadas bajo una sola federaci\u00f3n. Durante 1972 y 1973, en casi todas las capitales departamentales y ciudades intermedias de importancia, se reunieron aproximadamente un centenar de dichos foros, a los cuales asistieron no menos de cinco mil dirigentes sindicales que refrendaron con su presencia, sus exposiciones y resoluciones p\u00fablicas la voluntad del proletariado colombiano de condenar el esquirolaje de la UTC y CTC, como principal exponente de la pol\u00edtica antiobrera y divisionista del imperialismo norteamericano y sus agentes criollos en el seno del sindicalismo colombiano, y de luchar por la construcci\u00f3n de una confederaci\u00f3n unitaria y democr\u00e1tica que culminara con el tiempo en la central \u00fanica de los trabajadores del pa\u00eds. Anotemos que todas las determinaciones de aquellos eventos se adoptaron invariablemente por unanimidad, o sea que fueron siempre el fruto de claros y perentorios acuerdos de las fuerzas afluyentes. El MOIR y el Partido Comunista estuvieron siempre representados por dirigentes de las organizaciones gremiales que a la vez lo son de sus correspondientes colectividades pol\u00edticas; y tanto el uno como el otro iban exteriorizando su complacencia por los logros obtenidos y jam\u00e1s desautorizaron uno solo de los documentos aprobados. Los acuerdos sindicales contaban con la aquiescencia y el respaldo de los partidos comprometidos, de lo contrario, como es natural, aquellos no hubieran podido llevarse a la pr\u00e1ctica ni con la prontitud ni con la resonancia de que gozaron.<\/p>\n<p>Las reuniones obreras ratificaron en t\u00e9rminos y formas diferentes la pol\u00edtica de clase al mando por la creaci\u00f3n de una organizaci\u00f3n nacional gremial de los trabajadores colombianos unitaria, democr\u00e1tica, amplia y poderosa. La cual estar\u00eda sustentada por una l\u00ednea revolucionaria que el MOIR ha sistematizado en tres grandes principios gu\u00edas, a saber: la nueva central, 1) estar\u00e1 al servicio del proletariado y del pueblo colombiano, 2) combatir\u00e1 y aislar\u00e1 a las camarillas dirigentes de la UTC y CTC y 3) se regir\u00e1 por la \u201cdemocracia sindical\u201d. En TRIBUNA ROJA del 18 de marzo \u00faltimo hicimos una peque\u00f1a recopilaci\u00f3n de algunos de los materiales de los encuentros regionales a manera de constancia de que este proceso unitario cop\u00f3 tres a\u00f1os y brot\u00f3 no espont\u00e1neamente sino del compromiso consciente de las fuerzas m\u00e1s avanzadas y representativas del movimiento sindical colombiano.<\/p>\n<p>Todas esas asambleas locales sirvieron de antesala al Gran Encuentro Nacional Obrero del 12 de octubre de 1973, el cual lacr\u00f3 lo que ya era un consenso general y cit\u00f3 para el 6 de diciembre de 1974 el congreso encargado de fundar la nueva central unitaria y democr\u00e1tica. Para la realizaci\u00f3n de tan trascendental certamen se destin\u00f3 un comit\u00e9 preparatorio escogido cuidadosamente con el criterio de que en \u00e9l se encontraran representadas las principales fuerzas copart\u00edcipes de la pol\u00edtica de unidad sindical. Por razones de car\u00e1cter legal se convino promover la afiliaci\u00f3n a la CSTC de aquellos sindicatos y federaciones que a\u00fan no hac\u00edan parte de \u00e9sta. El MOIR anunci\u00f3 trabajar en esa direcci\u00f3n, aclarando que el nombre de la nueva central le parec\u00eda problema completamente formal, que lo importante radicaba en que por su contenido de clase, su pr\u00e1ctica y m\u00e9todo de funcionamiento, \u00e9sta fuera una aut\u00e9ntica confederaci\u00f3n unitaria y democr\u00e1tica. No obstante, todo lo concerniente a la organizaci\u00f3n y reglamentaci\u00f3n del congreso del 6 de diciembre correr\u00eda a cargo del comit\u00e9 preparatorio mencionado. En esa forma la tarea de la construcci\u00f3n de una vigorosa y amplia agremiaci\u00f3n nacional independiente de los trabajadores colombianos entraba en su fase final y contar\u00eda con un a\u00f1o largo para ultimar los detalles correspondientes. A partir de entonces el MOIR, el Partido Comunista y otras fuerzas pol\u00edticas que luego contribuyeron con su importante aporte, procedieron a vincular a la CSTC el mayor n\u00famero de entidades sindicales. Y en dicho lapso \u00e9sta vio aumentados sus efectivos con \u201c60 organizaciones que agrupan m\u00e1s de 150 mil trabajadores de diferentes ramas de la econom\u00eda\u201d, seg\u00fan dato suministrado por su propio Comit\u00e9 Ejecutivo en mensaje de fin de a\u00f1o de 1974.[68]<\/p>\n<p>II<\/p>\n<p>Cuando todo marchaba viento en popa, el gobierno resolvi\u00f3 entregarle la personer\u00eda jur\u00eddica a la CSTC, cuatro meses antes del congreso unitario, convocado para el 6 de diciembre pasado. El 7 de noviembre Voz Proletaria nos sorprende con la peque\u00f1a nota anunciando la noticia de que el congreso fue postergado, pretext\u00e1ndose que muchas organizaciones filiales no alcanzaron a llenar los tr\u00e1mites correspondientes. La direcci\u00f3n de la CSTC hab\u00eda tomado unilateralmente la determinaci\u00f3n de aplazamiento, sin reunir, ni escuchar, ni consultar, ni informar al comit\u00e9 preparatorio, alter\u00e1ndose la principal directiva del Encuentro Nacional del 12 de octubre de 1973. El hecho de haber recibido la personer\u00eda jur\u00eddica prematuramente, no en cuanto a que la Confederaci\u00f3n no tuviera derecho a ella desde hac\u00eda diez a\u00f1os, sino con relaci\u00f3n al congreso unitario, no autorizaba a su m\u00e1xima direcci\u00f3n a disponer arbitrariamente de \u00e9ste. Tampoco por el antecedente de que las fuerzas aliadas hab\u00edan acordado asociar a la CSTC sus destacamentos sindicales, cesaban los compromisos del Comit\u00e9 Ejecutivo con quienes hab\u00edan pasado voluntariamente a ser su base. Por eso se hab\u00eda previsto un comit\u00e9 preparatorio. El frustrado congreso del 6 de diciembre atender\u00eda lo relativo al papeleo para la legalizaci\u00f3n de la nueva central, pero este objetivo no era con todo y su importancia el aspecto de mayor preocupaci\u00f3n de los obreros, ni mucho menos el que le diera aliento a la realizaci\u00f3n de la pol\u00edtica de unidad sindical. El congreso no era la tumba sino la cuna del proceso unitario gestado durante tres a\u00f1os. Cuanto interesaba a la nueva agremiaci\u00f3n, ll\u00e1mese como se le bautizare, era que la inmensa masa de asalariados encontrara personificada en ella, por la claridad del pensamiento revolucionario, la pureza del estilo democr\u00e1tico y el contagio del ejemplo constructivo, el remedio para sus dolencia de dispersi\u00f3n, debilidad y desorganizaci\u00f3n. M\u00e1s a\u00fan, si se comprend\u00eda cabalmente que no obstante los 150.000 nuevos afiliados, producto de los acuerdos de unidad sindical, por fuera de la CSTC se hallaban, y todav\u00eda se hallan, el grueso de los trabajadores del petr\u00f3leo y sus derivados, del az\u00facar, de las ramas de textiles y confecciones, de la industria automotriz y metalmec\u00e1nica, de los puertos, de los ferrocarriles, de las carreteras y del resto de servicios p\u00fablicos, as\u00ed como centenares de miles de obreros de la producci\u00f3n agropecuaria avanzada. De tal manera que con los encuentros y el congreso se daba comienzo apenas a lo que ser\u00e1 una vast\u00edsima labor de unificaci\u00f3n y organizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El MOIR solicit\u00f3 una reuni\u00f3n con el Partido Comunista para discutir el aplazamiento unilateral del congreso. Fustigamos tajantemente la violaci\u00f3n de los procedimientos preestablecidos y demandamos se pusiese a funcionar el comit\u00e9 preparatorio. Ustedes aceptaron nuestras cr\u00edticas y ante la imposibilidad material de una contramodificaci\u00f3n, procedimos a trabajar hacia el congreso del 4 de marzo. Y en enero, a ra\u00edz del paro nacional bancario, surgieron nuevas y m\u00e1s agudas contradicciones. Dicho movimiento despu\u00e9s de varios d\u00edas de resistencia valerosa contra la persecuci\u00f3n de los magnates de la banca y de la represi\u00f3n oficial que corr\u00eda en defensa de los grandes intereses financieros, se vio abocado a censurar a un a un grupo de rompehuelgas que, pisoteando los organismos de direcci\u00f3n y a espaldas de las mayor\u00edas, resolvi\u00f3 por arbitrio caprichoso levantar el paro. Lo cual, como era de esperarse, fue aprovechado al rompe por el Ministerio de Trabajo para disponer la arremetida final contra los bancarios. El movimiento afrontaba enormes dificultades pero la socorrida divisi\u00f3n de \u00faltima hora constituy\u00f3 el golpe de gracia. Los despidos masivos no se hicieron esperar y a los dos sindicatos nacionales de los trabajadores de los bancos se les suspendi\u00f3 la personer\u00eda y se les congelaron los fondos. En medio de la pelea el Comit\u00e9 Ejecutivo de la CSTC, recurriendo a su peso y autoridad, salt\u00f3 a la palestra para darle lamentablemente protecci\u00f3n al grupo rompehuelga en un comunicado que reprodujo Voz Proletaria de enero 30.[69] \u00bfCon qu\u00e9 razones? Dos argumentos peregrinos se bland\u00edan. El uno, la \u201crabiosa campa\u00f1a anticomunista\u201d del MOIR, y el otro, que la posici\u00f3n del \u201cparo indefinido no fue aceptada por la mayor\u00eda de los dirigentes de las organizaciones que conforman el comit\u00e9 intersindical bancario\u201d. Atacar al MOIR por \u201canticomunista\u201d es acusaci\u00f3n que no convence a nadie en este pa\u00eds. Los que pasa es que ustedes acostumbran escudarse en la lucha contra el anticomunismo para aplastar las cr\u00edticas que las fuerzas revolucionarias hacen a los errores del Partido Comunista. Al respecto ya hemos fijado p\u00fablicamente nuestra posici\u00f3n. Sobre el pretexto de que \u201cel paro indefinido no fue aceptado por la mayor\u00eda de los dirigentes\u201d bancarios, el MOIR present\u00f3 tambi\u00e9n las pruebas con las cuales demostramos c\u00f3mo hasta los mismos esquiroles lo hab\u00edan agitado en un principio.<\/p>\n<p>Han transcurrido m\u00e1s de seis meses y ustedes no han podido desbaratar esta prueba. Es m\u00e1s, no han querido siquiera aludir a ella. Todo se redujo a denuestos contra el MOIR y a confusos alegatos acerca de que no fueron reunidas las asambleas estatutarias de los sindicatos para la conducci\u00f3n del movimiento, dando a significar en esa forma que las decisiones carec\u00edan de validez. Esta infamia no tiene nombre. S\u00f3lo coloca en entredicho el comportamiento de quienes originariamente aceptaron las asambleas bancarias y dem\u00e1s formas de organizaci\u00f3n y direcci\u00f3n que adoptaron los trabajadores para un conflicto nacional de las implicaciones de aquel, y despu\u00e9s las reprobaron cuando sus determinaciones no les fueron favorables.<\/p>\n<p>Dejemos que sean las bases por sus conductos regulares y \u201cestatutariamente\u201d, si se quiere, las que fallen sobre las distintas conductas y sobre las vicisitudes de la pol\u00edtica unitaria en ese sector sindical. Atendamos la parte que nos corresponde como organizaci\u00f3n pol\u00edtica. Como ven\u00edamos diciendo, los ejecutivos de la Confederaci\u00f3n se precipitaron a tomar causa en el conflicto interno, movidos por sentimientos sectarios de grupo, sin adelantar las averiguaciones suficientes, ni consultar ni conocer la opini\u00f3n de los organismos y niveles inferiores de los trabajadores bancarios. As\u00ed hubiese obrado una direcci\u00f3n central respetuosa de los procedimientos democr\u00e1ticos, m\u00e1xime cuando se trataba de una direcci\u00f3n garante de la unidad sindical. El Comit\u00e9 Ejecutivo de la CSTC no aguard\u00f3 un mes, ni quince, ni ocho d\u00edas. En menos de 24 horas ya hab\u00eda proferido su sanci\u00f3n inapelable de juez supremo. Y eso no es todo. Su federaci\u00f3n regional de Cundinamarca, dos semanas antes del congreso unitario, amenaz\u00f3 con ultim\u00e1tum p\u00fablico al compa\u00f1ero Carlos Rodr\u00edguez, dirigente de los trabajadores bancarios, para que cambiara su criterio acerca de los rompehuelgas , bas\u00e1ndose para ello en el baculazo de la CSTC del 24 de enero. Al compa\u00f1ero se le daban ocho d\u00edas para que se retractara, de lo contrario se proceder\u00eda sin contemplaci\u00f3n. O sea, que a las puertas del congreso del 4 de marzo, los ejecutivos de la CSTC, refugi\u00e1ndose burocr\u00e1ticamente en el control de los organismos centrales de la Confederaci\u00f3n, vetaban a un dirigente que hab\u00eda trabajado con tes\u00f3n y lealtad a favor de la unidad sindical y de la afiliaci\u00f3n de ACEB a la nueva central, por un problema acontecido en desarrollo de las jornadas de enero de los trabajadores bancarios y que en el peor de los casos estaba pendiente del fallo de la organizaci\u00f3n de base. Mientras que al grupo esquirol se le abrumaba en exceso con inocuas prerrogativas en las comisiones encargadas de rematar la organizaci\u00f3n del congreso. En todas \u00e9stas el Comit\u00e9 Ejecutivo de la CSTC se hac\u00eda el de la vista gorda en el comit\u00e9 preparatorio, al cual no cit\u00f3 ni traslad\u00f3 a su jurisdicci\u00f3n, como su nombre lo indicaba, la preparaci\u00f3n del evento de marzo.<\/p>\n<p>En tales circunstancias las fuerzas nuevas de la CSTC, que hab\u00edan aplicado consecuentemente las resoluciones del Encuentro Nacional Obrero del 12 octubre, y por tanto, hab\u00edan engrosado y fortalecido a la Confederaci\u00f3n, consideraron con todo derecho que estaba quebrado el ambiente democr\u00e1tico y fraternal indispensable para que el congreso de marzo fuera la culminaci\u00f3n exitosa del proceso unitario de tres a\u00f1os. Y con todo derecho tomaron la determinaci\u00f3n de no cohonestar con su presencia en el congreso ni en la CSTC los procedimientos arbitrarios y ventajistas.<\/p>\n<p>Este ha sido el proceso de la pol\u00edtica unitaria, desde la realizaci\u00f3n del primer encuentro obrero regional hasta hoy. Las desafiliaciones que se han presentado en la CSTC y las que se presentar\u00e1n no implican un saboteo contra la Confederaci\u00f3n, como ustedes lo han propalado. Ni significan que la lucha contra la pol\u00edtica antinacional y reaccionaria de las clases dominantes dentro del movimiento obrero, acaudillada por las camarillas patronales de UTC y CTC, se merme o se trueque debido a las posteriores contradicciones del sindicalismo independiente. Ni que por nuestra parte llamemos al combate contra la CSTC. Nada de eso. Simplemente, las fuerzas nuevas del sindicalismo independiente, ante los procedimientos antidemocr\u00e1ticos tiene todo el derecho a rescatar su autonom\u00eda organizativa, precisamente para seguir combatiendo consecuentemente por la pol\u00edtica unitaria del movimiento sindical. Hay quienes piensan que el proceso unitario de tres a\u00f1os termin\u00f3 en un rotundo fracaso. Desde luego las cosas podr\u00edan haber culminado en mejor forma. Empero, la pol\u00edtica de unidad sindical aprobada un\u00e1nimemente por miles de dirigentes obreros, a trav\u00e9s del centenar de encuentros de 1972 y 1973, es un gran conquista del proletariado colombiano y sigue vigente en todos y cada uno de los puntos fundamentales. Como el programa nacional y democr\u00e1tico de la UNO, las conclusiones de los encuentros obreros son patrimonio inajenable de las fuerzas revolucionarias colombianas. Para el MOIR ambos logros ser\u00e1n gu\u00eda permanente de su trajinar pol\u00edtico.<\/p>\n<p>III<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de que nosotros tomamos la determinaci\u00f3n de no concurrir al congreso de marzo y propugnar la desafiliaci\u00f3n de aquellas organizaciones sindicales que contribuimos a vincular a la CSTC, el Partido Comunista en su alocada desesperaci\u00f3n ha respondido con toda clase de ataques soeces, mezquinos y vacuos. De entre el lodo que ustedes han trabajado con rara maestr\u00eda pero que no nos salpica, queremos rescatar tan s\u00f3lo una argumentaci\u00f3n que quiz\u00e1 valga la pena repeler, no obstante ser un planteamiento toscamente acomodaticio. En su historia sobre el congreso unitario ustedes ponen en labios del MOIR una exigencia que jam\u00e1s hicimos: la de que dentro de la nueva central \u201cla minor\u00eda mantendr\u00eda su independencia\u201d. Y proceden a refutar: \u201cTampoco puede ning\u00fan grupo reservarse un privilegio tal que al ser discutido un problema y tomar acuerdos por mayor\u00eda, la minor\u00eda pueda continuar desarrollando su actividad pol\u00e9mica o de enfrentamiento, manteniendo la divisi\u00f3n constante y el debate inacabable que llevar\u00eda a cualquier organizaci\u00f3n a disolverse\u201d.[70]<\/p>\n<p>Ahora apreciamos c\u00f3mo aseveramos nuestro criterio sobre la relaci\u00f3n de las mayor\u00edas y minor\u00edas. Uno de los tres principios gu\u00edas que el MOIR sistematizaba para la nueva central era casualmente el de la \u201cdemocracia sindical\u201d. Los siguientes p\u00e1rrafos fueron publicados antes del encuentro Nacional Obrero del 12 de octubre de 1973.<\/p>\n<p>\u201cFuncionar conforme a la \u2018democracia sindical\u2019` significa ce\u00f1irse al sistema del centralismo democr\u00e1tico. \u00c9ste es el sistema organizativo que garantiza la direcci\u00f3n colectiva y excluye las pr\u00e1cticas burocr\u00e1ticas por las cuales una o dos personas, o un grupo de personas, toma resoluciones a espaldas de las mayor\u00edas y decide la suerte de \u00e9stas de manera arbitraria. El centralismo democr\u00e1tico es una forma organizada y disciplinada de funcionamiento que exige obediencia a la direcci\u00f3n constituida democr\u00e1ticamente. Los organismos directivos se eligen mediante votaciones en las que intervienen directa o indirectamente todos los asociados; y en los asuntos de inter\u00e9s general se tolera la libre discusi\u00f3n y se tiene en cuenta la opini\u00f3n de las bases. La nueva central deber\u00e1 funcionar conforme a este sistema del centralismo democr\u00e1tico, cuyos fundamentos son: 1) la minor\u00eda se somete a la voluntad de la mayor\u00eda; 2) el socio a la organizaci\u00f3n; 3) los organismos inferiores a los superiores, y 4) toda la central a su direcci\u00f3n nacional.<\/p>\n<p>\u201cUn buen comienzo es facilitar la participaci\u00f3n democr\u00e1tica de la totalidad de fuerzas que sinceramente desean contribuir a la feliz culminaci\u00f3n de la central unitaria; y reconocer los esfuerzos y el aporte decisivo de la Confederaci\u00f3n Sindical de Trabajadores de Colombia a este proceso. La verdad sea dicha. Sin el contingente de la CSTC, espina dorsal del movimiento sindical independiente, la consigna de la construcci\u00f3n de la nueva agremiaci\u00f3n hoy ser\u00eda un poco menos que imposible. La composici\u00f3n de la direcci\u00f3n de la nieva confederaci\u00f3n de ning\u00fan modo puede ser igualitaria, debe reflejar al contrario el desarrollo objetivo de las diferentes fuerzas que la integran, \u00fanica forma de aplicar la \u2018democracia sindical\u2019. Dentro de la confederaci\u00f3n no seguiremos con el m\u00e9todo de la \u2018unanimidad\u2019, utilizado en la primera fase que ha requerido de conclusiones aprobadas por todos, a causa de la necesidad de que las diversas fuerzas, sin excepci\u00f3n, compartan voluntariamente el derrotero de principios acordado. Este m\u00e9todo de la \u2018unanimidad\u2019 lo empleamos fundamentalmente en las alianzas, en las acciones unitarias, en los frentes, cuando no se pacta otra cosa. Pero en la central unitaria, como en cualquier sindicato, la designaci\u00f3n de la direcci\u00f3n y el resto de definiciones habr\u00e1n de adaptarse por la simple mayor\u00eda, y las fuerzas minor\u00edas se someter\u00e1n disciplinariamente.<\/p>\n<p>\u201cLas fuerzas integrantes de la nueva agrupaci\u00f3n deben empe\u00f1arse por instaurar un ambiente de fraternidad, buscar y promover el acercamiento a todo nivel entre los trabajadores que impidan hacer carrera al sectarismo, e imbuirlos del esp\u00edritu del estudio y la discusi\u00f3n abierta y franca de los problemas concretos para prevenir el dogmatismo. La nueva central planificar\u00e1 la educaci\u00f3n de sus afiliados; estimular\u00e1 antes que entorpecer la cr\u00edtica de los errores por parte de la base, y la autocr\u00edtica, y as\u00ed crear\u00e1 las condiciones que aseguren corregir los desaciertos y subsanar las falla. En fin, en la nueva central ha de prevalecer una situaci\u00f3n revolucionaria tal que los trabajadores puedan plantear y abocar los asuntos por dif\u00edciles, delicados y complejos que parezcan, sin que ello ponga en peligro su unidad y su cohesi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cQue la central obrera independiente se rija por la \u2018democracia sindical\u2019 y ser un aprendizaje ideol\u00f3gico y pol\u00edtico de la clase obrera colombiana en el cambio de su emancipaci\u00f3n\u201d.[71]<\/p>\n<p>El MOIR no pretendi\u00f3 jam\u00e1s que en la central unitaria las minor\u00edas mantuvieran \u201csu independencia\u201d. Sin cortapisas de ninguna especie se\u00f1alamos que \u00e9stas deb\u00edan someterse disciplinadamente a las mayor\u00edas. Que sus relaciones se regulaban por los principios del centralismo democr\u00e1tico. Distingu\u00edamos eso s\u00ed entre los dos per\u00edodos anterior y posterior al congreso unitario. Para el primero demand\u00e1bamos que la pol\u00edtica de unidad sindical fuese aceptada sin excepci\u00f3n por todas las fuerzas comprometidas, como en realidad sucedi\u00f3. En los encuentros obreros regionales y en el Gran Encuentro Nacional se aprobaron por unanimidad los principios rectores que gobernar\u00edan la vida de la nueva agremiaci\u00f3n. Ya que se trataba de una unidad de fuerzas distintas y no de la simple adhesi\u00f3n incondicionada a la CSTC, como ustedes torcidamente lo procuraron sostener una vez cumplido el proceso de la afiliaci\u00f3n masiva de m\u00e1s de 150.000 trabajadores a la Confederaci\u00f3n. Debido a ello y envanecidos porque el gobierno hab\u00eda concedido la personer\u00eda jur\u00eddica a la CSTC, se ech\u00f3 por la calle del medio, posterg\u00e1ndose el congreso del 6 de diciembre, desconoci\u00e9ndose el comit\u00e9 preparatorio, entorpeci\u00e9ndose la concurrencia de compa\u00f1eros dirigentes sindicales y mont\u00e1ndose una campa\u00f1a de descr\u00e9dito del MOIR, todo lo cual con la utilizaci\u00f3n burocr\u00e1tica del control de los organismos centrales de la Confederaci\u00f3n. Hab\u00eda quedado roto el clima m\u00ednimo de democracia y fraternidad que garantizara que el congreso de marzo s\u00ed fuera realmente un congreso de unidad. La iracundia del Partido Comunista por las desafiliaciones posteriores no se justifica. Ustedes no pueden disfrutar de lo mejor de dos mundos antag\u00f3nicos. Gozar de los frutos de la unidad sindical y al mismo tiempo pisotear los acuerdos y los procedimientos democr\u00e1ticos.<\/p>\n<p>Tan absolutamente veraz ser\u00e1 la acusaci\u00f3n del quebrantamiento de los compromisos contra\u00eddos por parte del Partido Comunista, que cuando nosotros exigimos la aplicaci\u00f3n de los acuerdos de unidad sindical, ustedes exclamaron: \u00bfCu\u00e1les acuerdos? Textualmente dijeron: \u201cLos supuestos \u2018compromisos\u2019 a que habr\u00edan llegado los comunistas con ellos en relaci\u00f3n con el Congreso de la CSTC. (&#8230;) Para excusar su fuga del Congreso de la CSTC el MOIR habla de presuntos \u2018acuerdos\u2019 entre \u00e9l y el PC. Esos acuerdos no existen sino en su calenturienta imaginaci\u00f3n. (&#8230;) No hubo ni pod\u00eda haber \u2018convenio previo\u2019. El PC no confunde los t\u00e9rminos del movimiento sindical con el movimiento pol\u00edtico\u201d.[72]<\/p>\n<p>De una plumada el Partido Comunista se desembaraza de su responsabilidad en el proceso sindical unitario de tres a\u00f1os, que \u00e9l mismo ech\u00f3 a andar al proponer en 1972 \u201cel estudio de un nuevo reagrupamiento de todas las fuerzas sindicales que no se hallan vinculadas a ninguna de las centrales sindicales que culmine en un congreso del cual nazca, si es el caso, una nueva central de trabajadores, que aglutine el mayor n\u00famero de sindicatos y federaciones\u201d.<\/p>\n<p>\u00bfNada tuvo que ver el Partido Comunista con el centenar de encuentros sindicales de 1972 y 1973, ni con sus conclusiones? \u00bfNo fueron el Encuentro Nacional Obrero del 12 de octubre y la citaci\u00f3n del frustrado congreso unitario del 6 de diciembre producto de claros y perentorios acuerdos? Cuando por interferencias ajenas a la voluntad del MOIR se demoraba la afiliaci\u00f3n a la CSTC de determinados sectores sindicales, \u00bfustedes no nos hac\u00edan en reuniones bilaterales los correspondientes reclamos en nombre de los acuerdos unitarios? \u00bfQu\u00e9 objeto tiene entonces parapetarse en la expresi\u00f3n de que \u201cel PC no confunde los t\u00e9rminos del movimiento sindical con el movimiento pol\u00edtico\u201d? \u00bfEludir las obligaciones pol\u00edticas que sus aparatos sindicales adquieren a la vista de todos? Pero como el pez muere por si boca, perm\u00edtasenos que sea el Partido Comunista quien se desmienta a s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>En el informe al pleno del Comit\u00e9 Central de la primera mitad de 1973, ustedes reconocen:<\/p>\n<p>\u201cEl reagrupamiento de importantes sectores sindicales es cualitativamente mejor a las etapas anteriores de la unidad de acci\u00f3n. Se trata de un proceso con un definido contenido pol\u00edtico y de clase. Ahora la unidad de acci\u00f3n, sin rebajar ni menospreciar los aspectos econ\u00f3micos y reivindicativos, tiene lugar sobre la identidad de una plataforma m\u00ednima, de contenido antiimperialista y antiolig\u00e1rquico. En el nuevo proceso, por otra parte, se fija como objetivo el reagrupamiento org\u00e1nico de los distintos sectores que participan en \u00e9l\u201d.[73]<\/p>\n<p>Y en el informe al pleno de la segunda mitad de dicho a\u00f1o:<\/p>\n<p>\u201cLa reciente realizaci\u00f3n del Encuentro Nacional Sindical, que es el resultado de la tenacidad y el esfuerzo de miles de militantes comunistas, independientes, del MOIR y de otras corrientes pol\u00edticas puede considerarse el \u00e9xito m\u00e1s importante de la pol\u00edtica de unidad sindical que venimos preconizando y practicando desde hace a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u201cEste encuentro, que convoc\u00f3 a un Congreso Nacional Obrero para fines del a\u00f1o entrante, con vistas a integrar una central sindical de mayores proporciones que la actual CSTC, demostr\u00f3 plenamente que a pesar de ciertas dificultades, de diferencias de enfoque sobre una serie de cuestiones del movimiento sindical, es posible acordarse para avanzar seria y audazmente en la unificaci\u00f3n de los sectores independientes y de clase del movimiento obrero. (&#8230;)<\/p>\n<p>\u201cTodo lo que sea avance en la unidad del movimiento obrero tiene profundas resonancias en las tendencias unitarias del pueblo. A su vez los acuerdos pol\u00edticos facilitan los sindicales\u201d.[74]<\/p>\n<p>Estas dos citas de los plenos que ustedes efectuaron en 1973 despejan cualquier duda en cuento a la existencia de los acuerdos en torno a la pol\u00edtica de unidad sindical que tanto el Partido Comunista como el MOIR prometieron respetar y aplicar. No s\u00f3lo queda claro que s\u00ed se realizaron tales compromisos, sino que: 1) \u201cson cualitativamente mejores a las etapas anteriores de la unidad de acci\u00f3n\u201d, 2) tienen un \u201cdefinido contenido pol\u00edtico y de clase\u201d. 3) se dan sobre \u201cla identidad en una plataforma m\u00ednima, de contenido antiimperialista y antiolig\u00e1rquico\u201d; 4) buscan \u201cel reagrupamiento org\u00e1nico de los distintos sectores que participan en \u00e9l\u201d; 5) concluyeron en el \u201cEncuentro Nacional Sindical, que es el resultado de la tenacidad y el esfuerzo de miles de militantes comunistas, independientes, del MOIR y de otras corrientes pol\u00edticas\u201d; 6) satisficieron la necesidad de convocar un \u201cCongreso Nacional Obrero para finales del a\u00f1o entrante (el congreso del 6 de diciembre que ustedes postergaron unilateralmente), con vistas a integrar un central sindical de mayores proporciones que la actual CSTC\u201d; 7) demostraron que \u201ca pesar de ciertas dificultades, de diferencias de enfoque sobre una serie de cuestiones del movimiento sindical, es posible ACORDARSE para avanzar seria audazmente en la unificaci\u00f3n de los sectores independientes y de clase del movimiento obrero\u201d, y 8) ayudaron a comprender que \u201clos acuerdos pol\u00edticos facilitan los sindicales\u201d.<\/p>\n<p>Cualquier otro comentario ser\u00eda redundancia. Nos resta \u00fanicamente decirles a ustedes que, si a pesar de todo, queremos recuperar el terreno perdido en la lucha por la unidad sindical, no queda m\u00e1s disyuntiva que la de retrotraernos a las conclusiones de los encuentros regionales de 1972 y 1973 y del Encuentro Nacional Obrero del 12 de octubre de 1973. Una experiencia de favorable repercusi\u00f3n deja el \u00faltimo tramo del proceso de unidad sindical para los aut\u00e9nticos revolucionarios; la de que, una vez acordadas las cuestiones program\u00e1ticas y de contenido, la forma de llevarlas a la pr\u00e1ctica, es decir, el escrupulosos acatamiento de los m\u00e9todos democr\u00e1ticos, es lo principal.<\/p>\n<p>Los procedimientos burocr\u00e1ticos y antidemocr\u00e1ticos son los m\u00e1s solapados adversarios de la unidad revolucionaria. \u00c9ste es un principio universal. El proletariado colombiano sabr\u00e1 acoger \u00edntegramente esta ense\u00f1anza y la har\u00e1 valer, como rescatara la pol\u00edtica general de los encuentros obreros de 1972 y 1973. Las masas asalariadas proseguir\u00e1n en la senda abierta por el proceso unitario de tres a\u00f1os. Sus conclusiones ya forman parte sustancial del arsenal ideol\u00f3gico y pol\u00edtico de nuestra revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>DIFERENCIAS DE L\u00cdNEA, DE ESTILO Y DE RUMBO<\/p>\n<p>No queremos ignorar por el contenido y fin de esta misiva la m\u00e1s honda y determinante de las contradicciones entre el MOIR y el Partido Comunista, la que siempre ha enfrentado a estas dos agrupaciones cual corrientes pol\u00edticas claramente definidas y diametralmente opuestas, cuya soluci\u00f3n final no podr\u00e1 dirimirse sino como efecto de un prolongado combate en los campos ideol\u00f3gico, pol\u00edtico y organizativo: la controversia en torno a la lucha que a nivel internacional libra el movimiento comunista con la orientaci\u00f3n y el apoyo del Partido Comunista de China y su m\u00e1ximo dirigente, el camarada Mao Tsetung, contra el revisionismo contempor\u00e1neo acaudillado por el Partido Comunista de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Desde cuando las fuerzas marxistas-leninistas en el mundo empezaron, a finales de la d\u00e9cada del cincuenta y comienzos del sesenta, a formular las cr\u00edticas por las graves desviaciones de principio de la tendencia revisionista kruschevista al mando del Partido Comunista de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, el Partido Comunista de Colombia abraz\u00f3 con singular fervor la causa del revisionismo moderno. Han transcurrido quince a\u00f1os de esta lucha plet\u00f3rica de acontecimientos y lecciones. Nikita Kruschev fue depuesto de su alto cargo debido a sus enormes fracasos, pero sus sucesores continuaron por el atajo revisionista hasta renegar por completo del legado ideol\u00f3gico del padre y fundador del primer pa\u00eds socialista, y hasta convertir a la patria de Vladimir Ilich Lenin en un Estado socialimperialista, que en la actualidad exprime y oprime a su propio pueblo, a los pueblos de las naciones que se muevan en su \u00f3rbita, y pugna y se colude con el imperialismo norteamericano por el control y reparto del mundo. Los cambios producidos en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica influyen preponderadamente en la nueva situaci\u00f3n mundial, en el movimiento obrero internacional y en los movimientos revolucionarios de cada pa\u00eds en particular. Una enconada batalla tiene lugar entre la l\u00ednea marxista-leninista y la l\u00ednea revisionista. De su desenlace depende el destino del mundo en los pr\u00f3ximos decenios. El marxismo-leninismo ha salido victorioso siempre que para el encauzamiento de la revoluci\u00f3n a nivel internacional se trab\u00f3 en fiera contienda contra las tendencias oportunistas de derecha, o las corrientes burguesas que pretendieron ponerlo a su servicio, revis\u00e1ndolo. As\u00ed fue en la \u00e9poca de Marx, as\u00ed fue en la \u00e9poca de Lenin y as\u00ed ser\u00e1 en la \u00e9poca de Mao Tsetung.<\/p>\n<p>La primera incidencia para Colombia de esa lucha consisti\u00f3 en que las incipientes fuerzas marxistas-leninistas se han visto abocadas a la necesidad de crear un partido revolucionario que una con soldadura aut\u00f3gena al movimiento obrero y al socialismo cient\u00edfico. Las experiencias, los avances y en especial los principios que ha sacado a flote el movimiento comunista internacional en su portentoso y persistente combate contra el revisionismo contempor\u00e1neo han sido la m\u00e1s apreciada ayuda para los marxistas-leninistas colombianos. Conforme a las condiciones espec\u00edficas de nuestro pa\u00eds y de acuerdo con el desarrollo fluctuante de la lucha de clases, el MOIR ha ido paciente pero seguramente cumpliendo su tarea de la construcci\u00f3n de dicho partido revolucionario, extendido ya a todo el territorio nacional y vinculado cada vez m\u00e1s estrechamente a las amplias masas de obreros, campesinos y del resto del pueblo, y a sus luchas. En esta labor el MOIR ha seguido invariablemente la pol\u00edtica de apoyarse s\u00f3lo en sus propios medios y en el esfuerzo de las masas populares colombianas. Defendemos fervorosamente nuestra independencia. Jam\u00e1s hemos recibido \u00f3rdenes ni estamos ni estaremos bajo la tutela de ning\u00fan partido, a nivel nacional o internacional, por poderoso e importante que \u00e9ste sea. No corresponde esta conducta a una superflua o altanera actitud de engreimiento, ya que nadie m\u00e1s que nosotros para comprender nuestras propias deficientes y la necesidad que tenemos de aprender a\u00fan muchas cosas. Ella obedece a una profunda concepci\u00f3n de que las relaciones con el resto de partidos revolucionarios las haremos \u00fanicamente en pie de igualdad, mutuo respeto y solidaridad rec\u00edproca, y la convicci\u00f3n de que el pueblo colombiano es para nosotros la principal cantera de recursos materiales y pol\u00edticos para coronar las dos revoluciones que tenemos por delante: la revoluci\u00f3n nacional y democr\u00e1tica y la revoluci\u00f3n socialista. Sobre esta base estamos dispuestos a intercambiar opiniones y apoyo con los revolucionarios de dentro y fuera del pa\u00eds y con el resto de sinceros amigos de Colombia y del pueblo colombiano. Somos conscientes de que las victorias de los movimientos de liberaci\u00f3n nacional de los pa\u00edses coloniales y neocoloniales, del movimiento obrero y comunista internacional y de los pa\u00edses socialistas son una ayuda insustituible para la revoluci\u00f3n colombiana. Y viceversa, los logros de nuestra revoluci\u00f3n representan en la pr\u00e1ctica el mejor apoyo que podamos brindarles a los movimientos de liberaci\u00f3n nacional, al movimiento obrero y comunista internacional y a los pa\u00edses socialistas en la lucha contra el enemigo com\u00fan.<\/p>\n<p>Esta posici\u00f3n de principios no nos separa del Partido Comunista de China ni de su pueblo. Todo lo contrario, son precisamente el Partido Comunista de China y el pueblo chino quienes han defendido, en su lucha contra las fuerzas imperialistas y el revisionismo contempor\u00e1neo, tales principios de igualdad, mutuo respeto y solidaridad rec\u00edproca en las relaciones entre los partidos revolucionarios. La China socialista apoya incondicionalmente a los movimientos de liberaci\u00f3n nacional de los pa\u00edses coloniales y neocoloniales, al movimiento obrero internacional y a los revolucionarios del mundo entero en su lucha contra el imperialismo, el hegemonismo y la opresi\u00f3n y a favor de la autodeterminaci\u00f3n de los pueblos, la revoluci\u00f3n, el socialismo y la paz mundial. Por eso la Rep\u00fablica Popular China y su Partido Comunista son los m\u00e1s sinceros amigos del pueblo colombiano y de su emancipaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las diferencias en torno de la lucha que el movimiento comunista internacional libra contra el revisionismo contempor\u00e1neo no han sido a\u00fan explicadas a fondo en Colombia, debido a la debilidad inicial de las fuerzas marxistas-leninistas y al estado embrionario de nuestra revoluci\u00f3n. Sin embargo, estas divergencias tienen que ver directamente con el desarrollo del proletariado colombiano y su partido, en particular, y con el curso de la revoluci\u00f3n colombiana, en general. Hasta ahora, a nivel de masas, se vienen desbrozando dos l\u00edneas, dos estilos, dos rumbos: el del MOIR y el del Partido Comunista. La lucha ideol\u00f3gica y pol\u00edtica entre el marxismo-leninismo y el revisionismo en Colombia ha tenido que ver no s\u00f3lo con las cuestiones internacionales sino con la estrategia y la t\u00e1ctica de nuestra revoluci\u00f3n. Desde luego esta lucha no se definir\u00e1 de la noche a la ma\u00f1ana. Ser\u00e1 prolongada y tendremos que esperar a que sea la pr\u00e1ctica tanto de la revoluci\u00f3n mundial como de la revoluci\u00f3n colombiana la que cancele irrecusablemente el conflicto m\u00e1s apasionante de nuestra \u00e9poca, e inaugure una era completamente nueva: la era de la cabal consolidaci\u00f3n del socialismo en todo el planeta.<\/p>\n<p>Ustedes han venido aupando en Colombia la andanada antichina que los revisionistas sovi\u00e9ticos esparcen por doquier sin verg\u00fcenza ni principios. La caracter\u00edstica principal de esta campa\u00f1a es la calumnia y la falsificaci\u00f3n descarada de los hechos. Y la han arreciado sin importarles el que con ella se atente contra el entendimiento en la UNO y contra la unidad de las fuerzas populares, no obstante predicar de palabra a cada rato que ustedes est\u00e1n por dichos entendimiento y unidad. Nosotros no hemos respondido a\u00fan, pero tomamos atenta nota del sartal de sandeces y dislates. Aguardamos en parte a clarificar primero los problemas de la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n, de la unidad del movimiento sindical, del frente \u00fanico en Colombia y de la pol\u00edtica revolucionaria consecuente a seguir ante el gobierno lopista de hambre, demagogia y represi\u00f3n. Y en parte, a desbaratar el infundio de que el MOIR se mueve dogm\u00e1ticamente, accionado a control remoto. Hemos demostrado hasta la saciedad nuestro \u00e1nimo unitario, nuestro celoso respeto por los compromisos contra\u00eddos, y si entramos en contradicci\u00f3n con nuestros aliados es porque nos asisten razones de principio que no podemos menos de plantear p\u00fablicamente, en bien exclusivo de la unidad del pueblo colombiano y de su revoluci\u00f3n. La pol\u00e9mica la estamos adelantando con firmeza pero con altura y as\u00ed continuar\u00e1 siendo en el futuro, contra el estilo de \u201ca piedra y lodo\u201d, como parece ser la consigna de ustedes. Esta carta es una prenda de ello. Hemos procurado que todas nuestras cr\u00edticas est\u00e9n respaldadas por documentos cuya existencia es incontrovertible.<\/p>\n<p>Reconocemos los aportes que el Partido Comunista y su militancia han dado al proceso unitario de los \u00faltimos tres a\u00f1os. \u00bfC\u00f3mo fue posible que el MOIR haya concertado una alianza tan larga con una fuerza pol\u00edtica que se ubica en la corriente revisionista contempor\u00e1nea? Ha obedecido a circunstancias muy particulares de la revoluci\u00f3n colombiana. Pero, por sobre todo, a que logramos acordar un programa conjunto que interpret\u00f3 cabalmente los rasgos esenciales de la revoluci\u00f3n nacional y democr\u00e1tica de la presente etapa hist\u00f3rica de nuestro pa\u00eds. Un programa que proclama como principal objetivo la lucha por la liberaci\u00f3n nacional y por la construcci\u00f3n de una patria soberana, popular y democr\u00e1tica, en marcha hacia el socialismo. Y la lucha por la plena soberan\u00eda independencia y autonom\u00eda de las naciones es una declaratoria de guerra no s\u00f3lo contra las fuerzas imperialistas sino contra el revisionismo contempor\u00e1neo. La consecuencia con que se participe en esta lucha en Colombia por la plena soberan\u00eda, la independencia y autonom\u00eda de las naciones ser\u00e1 la frontera divisoria por excelencia entre el marxismo-leninismo y el revisionismo. Desde luego que existen otras divergencias que iremos dilucidando con el tiempo. Han quedado tocadas algunas de ellas como la concepci\u00f3n acerca del Estado del ej\u00e9rcito, de la construcci\u00f3n del partido y del papel de primer\u00edsima magnitud que le ha correspondido desempe\u00f1ar en la actualidad al Partido Comunista de China y a su m\u00e1ximo dirigente, el camarada Mao Tsetung.<\/p>\n<p>La lucha ideol\u00f3gica que se vislumbra est\u00e1 llamada a imprimirle un impulso cualitativamente nuevo a la resoluci\u00f3n colombiana. Y el terreno se halla abonado para que se desarrolle con altura y objetividad. Esta es otra de las conquistas de la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n, porque ya no ser\u00e1 posible impedir la discusi\u00f3n de los grandes problemas de la evoluci\u00f3n colombiana con la inveterada costumbre de descalificar a los contradictores con acusaciones macartistas de derecha o de \u201cizquierda\u201d. El MOIR ha ganado en campo abierto el derecho a que sus concepciones sean escuchadas y tenidas en cuanta por las fuerzas revolucionarias. De nuestra parte estaremos siempre prestos a atender las cr\u00edticas que nos hagan los revolucionarios.<\/p>\n<p>CONCLUSIONES<\/p>\n<p>La supervivencia de la Uni\u00f3n de Oposici\u00f3n es una necesidad para las fuerzas revolucionarias de Colombia. Sin embargo, atraviesa por un momento de profunda crisis y enormes dificultades, las cuales no podr\u00e1n ser solventadas m\u00e1s que como producto de un gran replanteamiento. Replanteamiento que resuelva sus actuales contradicciones internas y le permita avanzar tanto cuantitativa como cualitativamente, es decir, que logre vincular a sus filas nuevos contingentes de lucha y vaya colocando bajo su direcci\u00f3n poco a poco todos y cada uno de los problemas importantes de la lucha revolucionaria colombiana. El MOIR est\u00e1 dispuesto a propiciar este replanteamiento mediante la discusi\u00f3n fraternal con el Partido Comunista, el Movimiento Amplio Colombiano y dem\u00e1s organizaciones de la UNO.<\/p>\n<p>Proponemos que se ventilen estos cinco puntos:<\/p>\n<p>1) Los problemas de la \u201cdirecci\u00f3n compartida\u201d en la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n;<\/p>\n<p>2) La pol\u00edtica frente al r\u00e9gimen de Alfonso L\u00f3pez Michelsen;<\/p>\n<p>3) La acci\u00f3n parlamentaria unificada, con base en el principio de la vigilancia de los electores sobre los elegidos;<\/p>\n<p>4) La soluci\u00f3n a las contradicciones del proceso de unidad sindical, y<\/p>\n<p>5) La ampliaci\u00f3n de la UNO con nuevas fuerzas pertenecientes o provenientes de cualquier corriente pol\u00edtica, con base en el acatamiento del programa y dem\u00e1s resoluciones compartidas.<\/p>\n<p>Igualmente discutiremos los asuntos que consideren convenientes los aliados. Estos cinco puntos son las m\u00ednimas cuestiones que a nuestro entender requieren urgente atenci\u00f3n. Sobre cada uno de ellos hemos fijado en esta carta el criterio de la direcci\u00f3n del Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario, la cual engloba para las circunstancias actuales nuestra posici\u00f3n consecuentemente unitaria. Ustedes tienen la palabra.<\/p>\n<p>Fraternalmente,<\/p>\n<p>MOVIMIENTO OBRERO INDEPENDIENTE Y REVOLUCIONARIO<\/p>\n<p>Septiembre de 1975.<\/p>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>[1] \u201cLas posiciones oportunistas del MOIR (I)\u201d. \u201cVoz Proletaria\u201d, 3 de abril de 1975, p\u00e1g 5.<br \/>\n[2] \u201cLas posiciones&#8230;.(II). \u201cVoz Proletaria\u201d, 10 de abril de 1975, p\u00e1g 5.<br \/>\n[3] \u201cInforme pol\u00edtico al Pleno del Comit\u00e9 Central del Partido Comunista de Colombia,\u201d 11 y 12 de abril de 1975. \u201cVoz Proletaria\u201d, suplemento, 17 de abril de 1975, p\u00e1g.<br \/>\n[4]\u201cLas posiciones &#8230;(I), Citado.<br \/>\n[5] \u201cLa hora es de unidad y de combate\u201d. TRIBUNA ROJA,diciembre de 1972, p\u00e1gs 2 y 4.<br \/>\n[6] \u201cDeclaraci\u00f3n del Comit\u00e9 Ejecutivo Central Comunista\u201d. \u201cDocumentos Pol\u00edticos , enero \u2013 febrero de 1970, p\u00e1g 94.<br \/>\n[7] \u201cInforme Pol\u00edtico al Pleno Comunista\u201d. \u201cDocumentos Pol\u00edticos\u201d, mayo-junio de 1970, p\u00e1gs 40 y 57.<br \/>\n[8] Resoluci\u00f3n pol\u00edtica del XI Congreso del Partido Comunista de Colombia\u201d, 6 al 10 de diciembre de 1971. \u201cDocumentos del XI Congreso\u201d, Editorial Colombia Nueva, 1972 p\u00e1g 55.<br \/>\n[9] \u201cInforme al Pleno del Comit\u00e9 Central \u201c. \u201cDocumentos Pol\u00edticos\u201d, noviembre-diciembre de 1972, p\u00e1g 52.<br \/>\n[10] Editorial de \u201cDocumentos Pol\u00edticos\u201d,septiembre-octubre de 1973, p\u00e1g 5.<br \/>\n[11] Informe al pleno del Comit\u00e9 Central del Partido Comunista\u201d. \u201cDocumentos pol\u00edticos\u201d, mayo-junio de 1972, p\u00e1g. 31.<br \/>\n[12] \u201cResoluci\u00f3n pol\u00edtica del XI Congreso\u201d. Citado, p\u00e1g 56.<br \/>\n[13] \u201cLuchemos por una pol\u00edtica proletaria\u201d. \u201cTRIBUNA ROJA\u201d, julio de 1971, p\u00e1g 2.<br \/>\n[14] \u201cLa hora es&#8230;\u201d. Citado p\u00e1g 3.<br \/>\n[15] \u201cAlgo m\u00e1s sobre la pol\u00edtica de \u201cUnidad y Combate\u201d. TRIBUNA ROJA, julio de 1971, p\u00e1g 2.<br \/>\n[16] Gilberto Vieira dijo en la convenci\u00f3n de la UNO de septiembre de 1973 que \u201clos comunistas no veremos a la UNO como un mero aparato electoral, sino como la semilla del Frente Patri\u00f3tico de Liberaci\u00f3n Nacional\u201d. \u201cVoz Proletaria\u201d, 27 de septiembre de 1973, p\u00e1g 5.<br \/>\n[17] \u201cPrograma de la UNO\u201d. TRIBUNA ROJA, octubre de 1973, p\u00e1g 1.<br \/>\n[18] \u201cInforme pol\u00edtico\u201dal XI Congreso. Ob cit, pag 42.<br \/>\n[19] La primera cita es del reportaje a Gilberto Vieira, \u201cExperiencias, de los diputados y concejales comunistas\u201d. \u201cDocumentos pol\u00edticos\u201d, marzo-abril de 1972 p\u00e1g. 88. La segunda cita corresponde al reportaje que le hicieron H. Valverde y O. Collazos a principios de 1972 y publicado en 1973 en el libro \u201cColombia tres v\u00edas a la revoluci\u00f3n\u201d. C\u00edrculo Rojo Editores, p\u00e1g 69.<br \/>\n[20] Documentos pol\u00edticos cit. P\u00e1g 4<br \/>\n[21] \u201cLa hora es. Citado pag 3.<br \/>\n[22] \u201cVamos a la lucha electoral\u201d TRIBUNA ROJA , enero de 1972, P\u00e1g. 2.<br \/>\n[23] Gilberto Vieira. Reportaje \u201cColombia tres v\u00edas&#8230;\u201d Citado, p\u00e1gs 76 y 77.<br \/>\n[24] \u201cAlgo m\u00e1s\u201d citado de p\u00e1gs 9 y 10.<br \/>\n[25] Editorial de \u201cDocumentos Pol\u00edticos\u201d. Citado p\u00e1g 5.<br \/>\n[26] \u201cLas oposiciones &#8230;citado p\u00e1g 4<br \/>\n[27] \u201cLas oposiciones &#8230;citado p\u00e1g 5<br \/>\n[28] \u201cLa Hora es&#8230;\u201d citado p\u00e1g 4<br \/>\n[29] \u201cAlgo m\u00e1s&#8230;\u201d citado p\u00e1g 5.<br \/>\n[30] Francisco Mosquera. Discurso en la convenci\u00f3n de la UNO, del 23 de septiembre de 1973 , TRIBUNA ROJA, octubre de 1973 p\u00e1g 10<br \/>\n[31] Idem, p\u00e1g. 10.<br \/>\n[32] Informe aprobado por el pleno del Comit\u00e9 Central del Partido Comunista de Colombia, mayo17-19 de 1974. \u201cDocumentos Pol\u00edticos\u201d, No. 110, p\u00e1g. 84.<br \/>\n[33] \u201cInforme al pleno de Comit\u00e9 Central del Partido Comunista de Colombia,\u201d 8 y 9 de diciembre de 1973, \u201cDocumentos Pol\u00edticos\u201d, noviembre-diciembre de 1973, p\u00e1gs. 10 y 11.<br \/>\n[34] Discurso Mosquera. Ciatado, p\u00e1g 10.<br \/>\nEl p\u00e1rrafo del discurso del camarada Mosquera al que pertenecen las palabras transcritas, es el siguiente:<br \/>\n\u201cLa amplitud del frente electoral que hemos conformado est\u00e1 condicionada por el real desarrollo de las fuerzas revolucionarias de Colombia. Se estudiaron todas las perspectivas. Se discutieron varias soluciones. La posici\u00f3n oportunista y vacilante de la direcci\u00f3n de la Alianza Nacional Popular, su altaner\u00eda, su desprecio hacia las fuerzas de la izquierda impidieron llegar desde su comienzo a acuerdo con ella para la campa\u00f1a electoral. En definitiva, nos hemos guiado por el criterio de que es preferible constituir un frente que, aunque peque\u00f1o, le pueda presentar al pueblo una verdadera alternativa revolucionaria\u201d.<br \/>\n[35] \u201cAlgo m\u00e1s&#8230;\u201dCitado p\u00e1g. 2.<br \/>\n[36] Idem, p\u00e1g. 2.<br \/>\n[37]\u201c La UNO ha cumplido y seguir\u00e1 cumpliendo\u201d, TRIBUNA ROJA, 11 de abril de 1974, p\u00e1g 2<br \/>\n[38] \u201c\u00a1Que en esta campa\u00f1a avance la lucha popular1\u201d. TRIBUNA ROJA, 28 de febrero de 1974, p\u00e1g 2.<br \/>\n[39] El 13 de febrero de 1975, eL Consejo ejecutivo del Movimiento Amplio Colombiano anunci\u00f3 la expulsi\u00f3n de Hernando Echeverri Mej\u00eda, Iv\u00e1n L\u00f3pez Botero y Ciro R\u00edos Nieto.<br \/>\nLos dos primeros senadores y e \u00faltimo representante a la C\u00e1mara. El compa\u00f1ero Gilberto Zapata Isaza, tambi\u00e9n representante a la C\u00e1mara por el MAC, es el \u00fanico parlamentario de ese partido que han tenido una posici\u00f3n revolucionaria acorde con los principios pregonados en la campa\u00f1a electoral y con las directrices de los organismos superiores de la UNO.<br \/>\n[40] Mediante la declaraci\u00f3n p\u00fablica de enero de 1975, el Comit\u00e9 Regional del MOIR de Risaralda hizo conocer su posici\u00f3n autocr\u00edtica por las orientaciones y actuaciones de su acci\u00f3n en el Consejo de Pereira. Los errores consist\u00edan en no diferenciar radicalmente la l\u00ednea revolucionaria de la politiquer\u00eda tradicional de todas las fracciones en que, por apetitos burocr\u00e1ticos, se hallan divididos los partidos tradicionales en dicho departamento, con lo que se desfigur\u00f3 la lucha del MOIR y la Uno y se perjudic\u00f3 al pueblo. Tales desviaciones fueron ejemplarmente corregidas<br \/>\n[41] \u201cLa UNO ha cumplido&#8230;\u201d. Citado, p\u00e1g. 2.<br \/>\n[42] Las posiciones &#8230;(IV)\u201d. \u201cVoz Proletaria\u201d, 24 de abril de 1975, p\u00e1g 4.<br \/>\n[43] \u201cLas posiciones &#8230;(I). Citado<br \/>\n[44] Gilberto Vieira. Discurso de la UNO, julio 14 de 1974. \u201cVoz Proletaria\u201d, suplemento, 18 de julio de 1974. p\u00e1g. 2.<br \/>\n[45] Discurso Mosquera. Citado, p\u00e1g. 9.<br \/>\n[46] \u201cLas posiciones &#8230;(I)\u201d. Citado<br \/>\n[47] \u201cQue en esta campa\u00f1a&#8230;.\u201d.Citado, p\u00e1g. 2.<br \/>\n[48] \u201cInforme al pleno del Comit\u00e9 Central del PC, mayo 17-19 de 1974. Citado. \u201cDocumento Pol\u00edticos\u201dNo. 110, p\u00e1gs. 76,77,78 y 79.<br \/>\n[49] \u201cDeclaraci\u00f3n del Partido Comunista de Colombia sobre la pol\u00edtica del gobierno\u201d del Comit\u00e9 Ejecutivo Central, noviembre de 1974. \u201cCuadernos Pol\u00edticos\u201d No. 3. Editorial Colombia Nueva, p\u00e1gs. 15-16<br \/>\n[50] \u201cInforme pol\u00edtico al Pleno del Comit\u00e9 Central del Partido Comunista de Colombia\u201d, 11 y 12 de abril de 1975, p\u00e1gs. 2 y 4.<br \/>\n[51] Alfonso L\u00f3pez Michelsen. Discurso en la convenci\u00f3n liberal, \u201cEl Tiempo\u201d, 1\u00b0 de julio de 1973.<br \/>\n[52] \u201cAlfonso L\u00f3pez Michelsen. Discurso de San Antero, \u201cEl Tiempo\u201d, 6 de diciembre de 1973.<br \/>\n[53] Anales del Congreso, No. 120 del 7 de septiembre de 1967. Tomado de la obra de Jaime Vidal Perdomo: \u201cHistoria de la reforma constitucional de 1968 y sus alcances jur\u00eddicos\u201d. Publicaciones de la Universidad Externado de Colombia. Bogot\u00e1, 1970, p\u00e1gs. 72 y 73.<br \/>\n[54] Alfonso L\u00f3pez Michelsen. \u201cPosdata a la alternaci\u00f3n\u201d. Populibro. Editorial Revista Colombiana. Bogot\u00e1, 1970, p\u00e1g. 339.<br \/>\n[55] El discurso del camarada Francisco Mosquera no ha sido publicado en TRIBUNA ROJA, pero una copia de \u00e9l fue entregada a la direcci\u00f3n de \u201cVoz Proletaria\u201d, que produjo apartes. En una pr\u00f3xima edici\u00f3n de nuestro peri\u00f3dico imprimiremos su texto completo, junto a otros documentos relacionados con la Uni\u00f3n Nacional de Oposici\u00f3n.<br \/>\n[56] Editorial de \u201cVoz Proletaria\u201d, 5 de junio de 1975, p\u00e1g. 3.<br \/>\n[57] Alfonso L\u00f3pez Michelsen. Reportaje a Revista Arco, septiembre de 1972. Tomado del folleto \u201cUn mandato claro\u201d. Canal Ram\u00edrez Antares, julio de 1973, p\u00e1g. 35.<br \/>\n[58] Alfonso L\u00f3pez Michelsen. Discurso en Armenia, \u201cEl Tiempo\u201d, 4 de marzo de 1974.<br \/>\n[59] Gilberto eira. Reportaje citado, \u201cColombia tres v\u00edas&#8230;\u201d, p\u00e1g. 69.<br \/>\n[60] Editorial de \u201cVoz Proletaria\u201d, 5 de junio de 1975, p\u00e1g. 3.<br \/>\n[61] Editorial, \u201cVoz Proletaria\u201d, 12 de junio de 1975, p\u00e1g. 3<br \/>\n[62] \u201cPC y MAC analizan situaci\u00f3n. \u201cVoz Proletaria\u201d, 12 de junio de 1975, p\u00e1g 5. Esta declaraci\u00f3n fue posteriormente rectificada por el Movimiento Amplio Colombiano en un comunicado de su Consejo Ejecutivo Nacional.<br \/>\n[63] La primera cita, del MOIR, hace del discurso de F. Mosquera y la del PC; corresponde al discurso de G. Vieira, pronunciados el 14 de julio de 1974, en la convenci\u00f3n del a UNO. Ambos discursos ya han sido citados.<br \/>\n[64] \u201cResoluci\u00f3n de la Convenci\u00f3n Nacional de la UNO\u201d, julio 13 y 14 de 1974.<br \/>\n[65] \u201cIncompatible ser de la UNO y sabotear a la CSTC\u201d. \u201cDeclaraci\u00f3n del PCC\u201d: \u201cVoz Proletaria\u201d, 19 de julio de 1975, p\u00e1g. 5.<br \/>\n[66] Apartes de informe le\u00eddo en la \u201cConferencia de Dirigentes Sindicales Comunistas de Bogot\u00e0\u201d, 11 de noviembre de 1972. \u201cVoz Proletaria\u201d, suplemento \u201cIdeolog\u00eda\u201d, 23 de noviembre de 1972, p\u00e1g., 5.<br \/>\n[67] \u201cLa hora es&#8230;\u201d. Citado, p\u00e0g. 5.<br \/>\n[68] \u201cMensaje de A\u00f1o Nuevo del a CSTC\u201d. \u201cVoz Proletaria\u201d, 9 de enero de 1975, p\u00e1g. 5.<br \/>\n[69] \u201cdeclaraci\u00f3n de la CSTC\u201d del 24 de enero de 1975. \u201cVoz Proletaria\u201d, 30 de enero de 1975, p\u00e1g. 5.<br \/>\n[70] \u201cPosiciones ideol\u00f3gicas en torno al congreso sindical\u201d (Luis Hern\u00e1n Sabogal). \u201cDocumentos Pol\u00edticos\u201d, marzo-abril de 1975, p\u00e1g 10.<br \/>\n[71] \u201cAlgo m\u00e1s &#8230;\u201d. Citado, p\u00e1g. 5.<br \/>\n[72] \u201cLas posiciones&#8230;.( I )\u201d Citado, p\u00e1g. 5.<br \/>\n[73] \u201cinforme al plano del Comit\u00e9 Central del Partido Comunista\u201d, 29 y 30 de junio y 1 de julio de 1973. \u201cDocumentos Pol\u00edticos\u201d, mayo-junio de 1973, p\u00e1g. 23.<br \/>\n[74] \u201cInforme al pleno del Comit\u00e9 Central del Partido Comunista 8 y 9 de diciembre de 1973. \u201cDocumentos Pol\u00edticos\u201d, noviembre-diciembre de 1973, p\u00e1gs. 18 y 19.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tomado de TRIBUNA ROJA No. 16, septiembre 12 de 1975. 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