{"id":18056,"date":"2019-09-17T14:21:01","date_gmt":"2019-09-17T14:21:01","guid":{"rendered":"https:\/\/moir.org.co\/web\/?p=18056"},"modified":"2019-09-17T14:21:01","modified_gmt":"2019-09-17T14:21:01","slug":"la-entrada-al-infierno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/la-entrada-al-infierno\/","title":{"rendered":"La entrada al infierno"},"content":{"rendered":"<p><strong>Montero Glez, El Pa\u00eds (Espa\u00f1a), 5 de septiembre de 2019<\/strong><\/p>\n<p><em>Las im\u00e1genes de la erupci\u00f3n del Stromboli, en estos d\u00edas de atr\u00e1s, nos han devuelto a la memoria la novela &#8216;Viaje al centro de la Tierra&#8217;, escrita por Julio Verne.<\/em><\/p>\n<p>En cada una de sus novelas, Julio Verne consegu\u00eda combinar ciencia y literatura a partes iguales. Sin ir m\u00e1s lejos, en la titulada\u00a0<em>Viaje al centro de la Tierra<\/em>, sus protagonistas recorren medio mundo despu\u00e9s de hundirse bajo la superficie terrestre y visitar las entra\u00f1as de nuestro planeta. Las peripecias del profesor de mineralog\u00eda Otto Lidenbrock y de su sobrino Axel arrancan cuando descubren el criptograma contenido en un pergamino.<\/p>\n<p>Una vez descifrada la clave secreta, t\u00edo y sobrino se dan cuenta de la importancia del hallazgo. Porque en el pergamino se indica la ruta que hay que seguir para alcanzar el vientre de la Tierra a partir de su ombligo. Dispuestos a ello, t\u00edo y sobrino descienden al cr\u00e1ter del\u00a0<em>Sn\u00e6fell<\/em>, en el oeste de Islandia. Se ayudan de cuerdas y de un gu\u00eda de nombre Hans que los acompa\u00f1ar\u00e1 a lo largo de su aventura. De esta manera, logran llegar a las entra\u00f1as de la Tierra. Al final, despu\u00e9s de un sinf\u00edn de infortunios, ser\u00e1n arrojados hasta la boca del Stromboli, volc\u00e1n que los escupir\u00e1 de nuevo a la superficie de la Tierra.<\/p>\n<p>En estos d\u00edas de atr\u00e1s, las im\u00e1genes de la erupci\u00f3n del Stromboli nos han devuelto a la memoria la novela que escribi\u00f3 Julio Verne. Cuando la nube negra de ceniza que cubr\u00eda los cielos se desat\u00f3 con violencia sobre las aguas y las gentes empezaron a gritar, la novela de Julio Verne se hizo memoria del tiempo presente, sobre todo en su \u00faltima parte cuando, en medio de una lluvia de cenizas, los protagonistas son arrojados por la boca del cr\u00e1ter. Es en ese momento cuando otro volc\u00e1n, coronado de humos, se divisa a lo lejos. Se trata del Etna, situado en la costa siciliana.<\/p>\n<p>Es posible que Julio Verne, siguiendo el m\u00e9todo cient\u00edfico a la hora de documentar su novela, estudiase la coincidencia de erupciones que se daban a la vez en el Etna y en el Hekla, volc\u00e1n situado al suroeste de Islandia. Es muy posible que Verne hubiese curioseado en la relaci\u00f3n existente entre ambas explosiones volc\u00e1nicas y, de esta manera, adapt\u00f3 el conocimiento cient\u00edfico a su territorio ficticio, tom\u00e1ndose la licencia literaria de hacer comunicar el\u00a0<em>Sn\u00e6fell<\/em>\u00a0con el Stromboli.<\/p>\n<p>No hay que olvidar que la ciencia contempla el mundo como respuesta. De tal respuesta surge el interrogante que nos lleva a plantear de qu\u00e9 preguntas es respuesta el mundo. Por el contrario, la literatura contempla el mundo como si este fuese una gran pregunta. Con arreglo a lo dicho, la mitolog\u00eda cl\u00e1sica responde a los fen\u00f3menos naturales culpabilizando a los dioses.<\/p>\n<p>Sirva el ejemplo de la explosi\u00f3n volc\u00e1nica del monte Etna, donde hab\u00eda sido confinado Tif\u00f3n, hijo m\u00e1s peque\u00f1o de la Tierra y de T\u00e1rtaro, deidad que habita el inframundo y que desencadena los huracanes. Cuenta la leyenda que Tif\u00f3n combati\u00f3 a Zeus, arrancando sus tendones. Pero estos fueron recobrados con la ayuda de Hermes y su due\u00f1o se volvi\u00f3 a colocar los tendones como si de unos tirantes se tratara. Tras ello, Zeus venci\u00f3 a Tif\u00f3n, al que castig\u00f3 con la condena bajo el Etna.<\/p>\n<p>En los tiempos en los que Julio Verne escribi\u00f3 sus novelas, el mundo empezaba a ser contemplado como respuesta y el autor franc\u00e9s se sirvi\u00f3 de tal respuesta para armar sus tramas. Pero lo hizo sin olvidar que las puertas de la imaginaci\u00f3n s\u00f3lo se abren cuando el mundo, adem\u00e1s de ser respuesta, tambi\u00e9n es pregunta, aunque esta no se mantenga en el vac\u00edo y necesite apoyarse en la ciencia para resolver peripecias noveladas. Con esto, tras haber visto las im\u00e1genes de la erupci\u00f3n del Stromboli, s\u00f3lo queda rendirse pac\u00edficamente a la violencia de los volcanes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Montero Glez, El Pa\u00eds (Espa\u00f1a), 5 de septiembre de 2019 Las im\u00e1genes de la erupci\u00f3n del Stromboli, en estos d\u00edas de atr\u00e1s, nos han devuelto a la memoria la novela &#8216;Viaje al centro de la Tierra&#8217;, escrita por Julio Verne. 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