{"id":17127,"date":"2019-03-26T22:37:15","date_gmt":"2019-03-26T22:37:15","guid":{"rendered":"https:\/\/moir.org.co\/web\/?p=17127"},"modified":"2019-03-26T22:37:15","modified_gmt":"2019-03-26T22:37:15","slug":"el-dios-loro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/el-dios-loro\/","title":{"rendered":"El Dios-loro"},"content":{"rendered":"<p><strong>Javier Sampedro, El Pa\u00eds (Espa\u00f1a), 23 de marzo de 2019<\/strong><\/p>\n<p>La idea de una divinidad que vigila nuestra moral es una construcci\u00f3n cultural<\/p>\n<p>Mientras escribo esto, una noticia cient\u00edfica ha alcanzado los 923 comentarios.\u00a0L\u00e9ela en Materia, se titula &#8220;C\u00f3mo los hombres llegaron a Dios&#8221;, y explica una investigaci\u00f3n de Oxford que atribuye la deidad a la complejidad social, o al abandono de la tribu en pos de un estilo de vida moderno, basado en la cultura, la agricultura y la divisi\u00f3n del trabajo: funcionarios, militares, pensadores&#8230; y curas. La idea es interesante, porque describe a Dios como una construcci\u00f3n cultural humana, a la altura del alfabeto o el teorema de Pit\u00e1goras. La investigaci\u00f3n viene a confirmar la ecuaci\u00f3n de Voltaire: si Dios no existiera, habr\u00eda que inventarlo. Y eso es lo que hicimos los humanos.<\/p>\n<p>Los neandertales ya enterraban a sus muertos, y eso suele considerarse una evidencia de que ten\u00edan alguna forma de religiosidad, como creer en una vida despu\u00e9s de la muerte. Pero el Dios del que habla el estudio de Oxford es mucho, mucho m\u00e1s que todo eso: es el vig\u00eda de nuestro comportamiento, el guardi\u00e1n de nuestra moral que, subido a nuestro hombro como un loro, nos recuerda en cada momento lo que debemos hacer y lo que no. Ese Dios personal es el que, seg\u00fan los de Oxford, es un producto de la cultura y la civilizaci\u00f3n. Y tambi\u00e9n es el Dios al que descartaba Einstein, que en cambio s\u00ed se divert\u00eda jugando con la idea del &#8220;Dios de Spinoza&#8221;, que se revela en la armon\u00eda de todo lo que existe. Este Dios de Spinoza y Einstein es, en el fondo, la motivaci\u00f3n de todo cient\u00edfico, cuya \u00fanica fe es que el mundo es comprensible mediante la ciencia y las matem\u00e1ticas. Si el universo fuera un caos no habr\u00eda ciencia. Ni cient\u00edficos. Ni curas.<\/p>\n<p>Pero el Dios que vigila nuestra moral, ese Dios-loro que llevamos en el hombro, hunde sus ra\u00edces en lo m\u00e1s profundo de la fisiolog\u00eda de nuestro cerebro. Los cient\u00edficos cognitivos han hallado evidencias convincentes de que el Dios-loro es nuestra forma autom\u00e1tica e innata de pensar. Si un reloj revela la existencia de un relojero, un ser vivo revela la de un creador, o un Creador, siguiendo la par\u00e1bola decimon\u00f3nica del reverendo Paley. El joven Darwin, que se licenci\u00f3 en teolog\u00eda en Cambridge, se sab\u00eda casi de memoria el libro de Paley,\u00a0<em>Teolog\u00eda Natural<\/em>, y se lo llev\u00f3 en su traves\u00eda del\u00a0<em>H. M. S. Beagle<\/em>. La obra de referencia de Darwin,\u00a0<em>El origen de las especies<\/em>, se puede considerar una refutaci\u00f3n punto por punto del libro de Paley y la met\u00e1fora del relojero.<\/p>\n<p>Los seres vivos somos en verdad obras de ingenier\u00eda, pero el Ingeniero no es m\u00e1s que la evoluci\u00f3n, un mecanismo natural poderoso y dedicado a la adaptaci\u00f3n al ambiente local. La ciencia no puede demostrar que no hay Dios. Pero s\u00ed que no hay un Dios loro. Eso es una construcci\u00f3n cultural, y no est\u00e1 resultando de mucha ayuda en nuestro tiempo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Javier Sampedro, El Pa\u00eds (Espa\u00f1a), 23 de marzo de 2019 La idea de una divinidad que vigila nuestra moral es una construcci\u00f3n cultural Mientras escribo esto, una noticia cient\u00edfica ha alcanzado los 923 comentarios.\u00a0L\u00e9ela en Materia, se titula &#8220;C\u00f3mo los hombres llegaron a Dios&#8221;, y explica una investigaci\u00f3n de Oxford que atribuye la deidad a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":17128,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[76],"tags":[],"class_list":["post-17127","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17127","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17127"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17127\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17129,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17127\/revisions\/17129"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17128"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17127"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17127"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17127"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}