{"id":1664,"date":"2004-08-12T19:00:00","date_gmt":"2004-08-12T19:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/moir.org.co\/web\/editorial-lavando-cerebros\/"},"modified":"2004-08-12T19:00:00","modified_gmt":"2004-08-12T19:00:00","slug":"editorial-lavando-cerebros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/editorial-lavando-cerebros\/","title":{"rendered":"EDITORIAL: LAVANDO CEREBROS"},"content":{"rendered":"<p>Es f\u00e1cil entender que quienes han logrado integrar sus negocios con los del capital extranjero o han conseguido altos cargos en las transnacionales o pertenecen a la alta burocracia estatal que ejecuta sus pol\u00edticas, no tengan inter\u00e9s en modificar lo que ocurre e insistan en ocultar las verdaderas causas de la hambruna nacional<br \/>\nLo llamativo s\u00ed es, en cambio, que tantos colombianos a\u00fan no entiendan las causas del desastre y, peor a\u00fan, sigan so\u00f1ando con que al pa\u00eds lo van a salvar los monopolistas gringos, los mismos dise\u00f1adores y benefiaciarios de la celada.<\/p>\n<p>Ya es un lugar com\u00fan se\u00f1alar que el desastre de la econom\u00eda colombiana es el peor de su historia y que, de seguir las cosas como van, todav\u00eda falta lo peor. Algunos hechos ilustran la coincidencia. En el aparato econ\u00f3mico nacional hay dos situaciones: su sector no monopolista est\u00e1 desapareciendo arruinado por la competencia externa y la crisis de la econom\u00eda, en tanto los monopolios, bien sean p\u00fablicos o privados, est\u00e1n siendo adquiridos a menos precio por el capital extranjero. La deuda del Estado es tanta que, seg\u00fan no se cansa de repetir el ministro de Hacienda, ya en el exterior nadie le presta, salvo los m\u00e1s puros especuladores financieros, quienes se cobran su audacia con tasas de inter\u00e9s confiscatorias. La inversi\u00f3n estatal se convirti\u00f3 en una especie en v\u00edas de extinci\u00f3n porque por m\u00e1s que se reduzca la n\u00f3mina hasta sus m\u00e1s extremos l\u00edmites y se esquilme a la naci\u00f3n con m\u00e1s impuestos, el pago de la deuda p\u00fablica externa e interna no permite reducir el d\u00e9ficit fiscal. La tasa de ahorro nacional, incluida la privada, el principal indicador para saber si un pa\u00eds se desarrolla o no, se halla al nivel de los m\u00e1s inviables pa\u00edses africanos. La salud y la educaci\u00f3n son cada vez m\u00e1s art\u00edculos de lujo, solo al alcance de los que puedan pagarlos, quienes son cada vez menos porque en las estad\u00edsticas oficiales el desempleo abierto hace rato pas\u00f3 del 20 por ciento y el empleo informal super\u00f3 el 60 por ciento y porque los colombianos clasificados como pobres llegan a 23 millones, con 13 millones de paup\u00e9rrimos entre ellos.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, los compromisos de la administraci\u00f3n Pastrana con el Fondo Monetario Internacional y en el Plan Colombia se\u00f1alan que, pase lo que pase, no se le modificar\u00e1 una coma a las orientaciones neoliberales. Y este hecho, aparentemente absurdo, no debiera sorprender a nadie porque, bien vistas las cosas, la apertura y la privatizaci\u00f3n no son una equivocaci\u00f3n sino una conspiraci\u00f3n, destinadas a favorecer al capital extranjero y, especialmente, al norteamericano. Basta mirar lo que ocurre, en contraste, con la econom\u00eda de Estados Unidos, que disfruta del per\u00edodo de expansi\u00f3n m\u00e1s largo de su historia. Lo llamativo s\u00ed es, en cambio, que tantos colombianos a\u00fan no entiendan las causas del desastre y, peor a\u00fan, sigan so\u00f1ando con que al pa\u00eds lo van a salvar los monopolistas gringos, los mismos dise\u00f1adores y benefiaciarios de la celada.<\/p>\n<p>Pero la confusi\u00f3n de tantos tambi\u00e9n puede explicarse. La rapacidad neocolonial es camuflada, a diferencia de la del colonialismo de los viejos imperios que por definici\u00f3n exclu\u00eda de los frutos de la dominaci\u00f3n a todos los nativos, que ejerc\u00eda su poder mediante la ocupaci\u00f3n militar y que tomaba disposiciones tan irritantes como la de los espa\u00f1oles en Am\u00e9rica de prohibir que los criollos ejercieran cargos directivos en la administraci\u00f3n p\u00fablica. De ah\u00ed que el neocolonialismo tenga entre sus principales caracter\u00edsticas, primero, ejercerse a trav\u00e9s de clases o sectores de la naci\u00f3n dominada que se lucran de esa dominaci\u00f3n o que, por lo menos, puedan aislarse as\u00ed sea en parte de sus peores efectos y, segundo, trabajar muy duro en lo ideol\u00f3gico, con el obvio prop\u00f3sito de controlar las mentes de las mayor\u00edas expoliadas. Es f\u00e1cil entender que quienes han logrado integrar sus negocios con los del capital extranjero o han conseguido altos cargos en las transnacionales o pertenecen a la alta burocracia estatal que ejecuta sus pol\u00edticas, no tengan inter\u00e9s en modificar lo que ocurre e insistan en ocultar las verdaderas causas de la hambruna nacional. \u00c9stos no solo han logrado colocarse en una situaci\u00f3n en la que les va bien aunque a la naci\u00f3n le vaya mal, sino que, incluso, les va mejor si al pa\u00eds le va peor. Y entre ellos tambi\u00e9n se hallan hasta algunos que han sido cooptados por la orientaci\u00f3n de Clinton de \u201cconvertir en socios constructivos a los que protestan\u201d contra el neoliberalismo.<\/p>\n<p>Al resto de la naci\u00f3n, el imperialismo se esfuerza por controlarle su consciencia, lavado cerebral que ejecutan, principalmente, los criollos asociados en la dominaci\u00f3n. Por ello, la minor\u00eda dominante ha explicado el atraso nacional con todo tipo de teor\u00edas, desde las m\u00e1s \u201cilustradas\u201d hasta las m\u00e1s est\u00fapidas, pero, siempre, negando cualquier relaci\u00f3n con las medidas neocoloniales impuestas por los Estados Unidos. A tanto ha llegado lo que pareciera un desprop\u00f3sito, que no es sorprendente encontrar textos de centenares de p\u00e1ginas sobre la historia econ\u00f3mica de Colombia que ni siquiera mencionan las pol\u00edticas norteamericanas y, mucho menos, explican c\u00f3mo es que esas pol\u00edticas, que se padecen desde hace casi un siglo, benefician, al mismo tiempo, a los imperialistas y a la naci\u00f3n colombiana. Inclusive, ay de aqu\u00e9l que se atreva a responsabilizar al Imperio de la cat\u00e1strofe: a punta de vulgar macartismo, se lo somete a una especie de extorsi\u00f3n ideol\u00f3gica en la que se le notifica que si persiste en sus puntos de vista ser\u00e1 excluido de las mieles que disfrutan los que se lucran de sus relaciones con el capital extranjero y de las migajas que les tocan a los que guardar timorato silencio sobre las verdaderas causas del desastre nacional.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, y como parte del trabajo de dominaci\u00f3n ideol\u00f3gica, se ha inducido entre los colombianos una explicaci\u00f3n f\u00e1cil y falsa de la crisis nacional: que todo se debe a La Corrupci\u00f3n, con lo que se los exime de tener que estudiar la econom\u00eda y la historia del pa\u00eds y, mejor a\u00fan, se los excluye tambi\u00e9n de entrar en contradicci\u00f3n con las orientaciones imperiales, porque, adem\u00e1s y obviamente, entre las corruptelas nunca aparecen las incontables que tienen que aceitar las relaciones con el capital extranjero, las cuales se presentan como aportes de estadistas que el vulgo no alcanza a comprender. Y esto se hace a la par con una campa\u00f1a publicitaria que de manera sistem\u00e1tica presenta las medidas del capital financiero norteamericano como \u201cayudas\u201d destinadas a salvar a Colombia y a las m\u00e1s groseras agresiones contra la soberan\u00eda nacional como hechos naturales que no merecen ni comentarse o que deben aceptarse con cinismo, al tiempo que propalan la idea, colonialista en extremo, de que cualquier oposici\u00f3n a las medidas del Imperio puede llevar al pa\u00eds a situaciones peores que las que vive. Como en los tiempos de la Colonia espa\u00f1ola, lo mejor es someterse al \u201csuave yugo de su majestad\u201d y bregar a sacarle provecho personal a la situaci\u00f3n, plantean.<\/p>\n<p>Hoy, al igual que antes, el progreso econ\u00f3mico, social y cultural solo estar\u00e1 al alcance de las naciones que sean capaces de ganar y preservar el derecho de definir de manera soberana lo que m\u00e1s les conviene en sus relaciones econ\u00f3micas internacionales. Para lograrlo, lo primero es ganar la batalla ideol\u00f3gica en contra del lavado de cerebro en que se fundamenta la dominaci\u00f3n norteamericana, de forma tal que \u2014desde los obreros y campesinos m\u00e1s pobres, hasta los empresarios m\u00e1s encopetados que tengan sentimientos patri\u00f3ticos\u2014 seamos capaces de generar la resistencia civil que se requiere para enfrentar las pol\u00edticas de los imperialistas y sus testaferros.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es f\u00e1cil entender que quienes han logrado integrar sus negocios con los del capital extranjero o han conseguido altos cargos en las transnacionales o pertenecen a la alta burocracia estatal que ejecuta sus pol\u00edticas, no tengan inter\u00e9s en modificar lo que ocurre e insistan en ocultar las verdaderas causas de la hambruna nacional Lo llamativo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[22],"tags":[],"class_list":["post-1664","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-el-usuario-no4-diciembre-de-2000"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1664","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1664"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1664\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1664"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1664"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1664"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}