{"id":16580,"date":"2018-12-10T16:40:19","date_gmt":"2018-12-10T16:40:19","guid":{"rendered":"https:\/\/moir.org.co\/web\/?p=16580"},"modified":"2018-12-10T16:40:19","modified_gmt":"2018-12-10T16:40:19","slug":"cientificas-colombianas-piden-inclusion-y-equidad-en-su-labor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/cientificas-colombianas-piden-inclusion-y-equidad-en-su-labor\/","title":{"rendered":"Cient\u00edficas colombianas piden inclusi\u00f3n y equidad en su labor"},"content":{"rendered":"<p><strong>El Tiempo, Bogot\u00e1 D.C., 5 de diciembre de 2018<\/strong><\/p>\n<p>Esta semana se celebr\u00f3 el I Simposio Colombiano de Mujeres en la Ciencia, en Bogot\u00e1.<\/p>\n<p>El camino para las mujeres en la ciencia ha estado lleno de piedras. Varias investigaciones sobre el tema dejan ver que sus trabajos son subvalorados, no les es f\u00e1cil acceder a cargos importantes de liderazgo, la brecha salarial es significativa en comparaci\u00f3n con los hombres, tienen baja representatividad en los cuerpos editoriales de revistas cient\u00edficas o son v\u00edctimas de acoso sexual, matoneo y discriminaci\u00f3n por parte de sus mismos colegas.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la Unesco,\u00a0tan solo el 28 por ciento de los investigadores en el mundo son mujeres. En Colombia la realidad es igual de preocupante: cifras de organismos como el Observatorio Colombiano de Ciencia y Tecnolog\u00eda (OCyT), y de Colciencias, aseguran que en el pa\u00eds hay 13.001 investigadores reconocidos, de los cuales 8.143 (62 %) son hombres y solo 4.858 (38 %) son mujeres. Los estereotipos de g\u00e9nero acrecientan esa brecha.<\/p>\n<p>En uno de los apartados del libro<em>\u00a0De animales a dioses, breve historia de la humanidad<\/em>, del historiador israel\u00ed Yuval Noah Harari, se explica mejor la situaci\u00f3n: \u201cParir ha sido siempre cosa de mujeres, porque los hombres carecen de \u00fatero. Pero alrededor de esta cuesti\u00f3n dura y universal, cada sociedad ha acumulado capa sobre capa de ideas y normas culturales que tienen poco que ver con la biolog\u00eda. Las sociedades asocian una serie de atributos a la masculinidad y a la feminidad que, en su mayor parte, carecen de una base biol\u00f3gica firme\u201d.<\/p>\n<p>Siendo conscientes de estas realidades, que no son exclusivas de Colombia, cinco bi\u00f3logas (Mar\u00eda Isabel Herrera, Adriana Herrera, Mar\u00eda Alejandra Pinto, \u00c1ngela Medonza y Andrea C\u00e1ceres) decidieron darle vida al\u00a0I Simposio Colombiano de Mujeres en la Ciencia, que se realiz\u00f3 ayer. El objetivo era visibilizar las voces de las mujeres alrededor de los retos que hay detr\u00e1s de una participaci\u00f3n equitativa en esta esfera.<\/p>\n<p>Durante meses recopilaron experiencias por las que han tenido que pasar cient\u00edficas colombianas en la academia. Frases como\u00a0\u201c\u00bfNo es muy peligroso que una ni\u00f1a como t\u00fa vaya a campo?\u201d, \u201cLa investigaci\u00f3n cient\u00edfica es muy dif\u00edcil. Mejor ded\u00edquese a ser feliz y a tener hijos\u201d, \u201cSer\u00eda importante que pusieran un autor hombre, para darles m\u00e1s validez a sus resultados\u201d o \u201cUsted es tan inteligente que parece hombre\u201d, son los reprochables mensajes con los que se topan durante su profesi\u00f3n.<\/p>\n<p>EL TIEMPO habl\u00f3 con una de las ponentes del Simposio;\u00a0Bibiana Rojas, experta en biolog\u00eda evolutiva, quien estudia el papel de la coloraci\u00f3n en las estrategias que usan los animales para defenderse de sus depredadores. La doctora de la Universidad Deakin (Australia) abord\u00f3 el tema de\u00a0la equidad desde una mirada intercultural.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1les son los obst\u00e1culos para las mujeres en la ciencia?<\/strong><br \/>\nEstudios demuestran que las mujeres tienden a tener menor reconocimiento por las cosas que hacen, no est\u00e1n representadas en posiciones de liderazgo como corresponde, sus propuestas de investigaci\u00f3n pueden ser subvaloradas, se les apropian de sus ideas, o en casos son tratadas como ayudantes. Tambi\u00e9n est\u00e1 el hecho de que cuando env\u00edan solicitudes para hacer un doctorado la mayor\u00eda de quienes reciben las solicitudes responden m\u00e1s a los hombres blancos que a las mujeres, negros, hispanos, indios y chinos, a las minor\u00edas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLa baja participaci\u00f3n est\u00e1 asociada con estereotipos de g\u00e9nero?<\/strong><br \/>\nS\u00ed, tambi\u00e9n ocurre por m\u00faltiples razones. La academia es piramidal, la base es amplia pero la cabeza es estrecha, y a eso s\u00famele que existen sesgos inconscientes en los que las mujeres tienden a ser subvaloradas por patrones culturales. En Am\u00e9rica Latina los l\u00edmites de la cultura machista son grises, y solo cuando sal\u00ed del pa\u00eds me di cuenta de que lo que cre\u00eda que era normal, estaba lejos de serlo. Incluso, esos estereotipos est\u00e1n desde la ni\u00f1ez, cuando te dan las mu\u00f1ecas y la cocinita en vez de legos, \u00e1bacos y robots.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1les ser\u00edan los retos?<br \/>\n<\/strong>Lo primero es ser conscientes de que hay un problema. Aceptar que hay cosas que no deben permitirse. Parar y reflexionar sobre nuestros sesgos es un excelente comienzo. Aprender a escucharnos entre nosotras y no desvirtuar las experiencias de otras.<\/p>\n<p>Hay que garantizarles a que no tengan desventajas en la academia inherentes a su condici\u00f3n de madres. Hay pa\u00edses en los que los congresos tienen guarder\u00edas para que las mujeres se sientan tranquilas llevando a sus hijos o las becas de estudio incluyen dinero adicional para que la madre pueda llevar un acompa\u00f1ante, que puede ser su esposo que la apoya o una ni\u00f1era. Se necesita que la ciencia les abra paso a las mujeres, con cuotas de igualdad.<\/p>\n<p><strong>\u00bfDe qu\u00e9 se siente orgullosa como mujer cient\u00edfica, latina?<\/strong><br \/>\nDe haber conseguido de la Academia de Finlandia el apoyo para empezar un grupo de investigaci\u00f3n en ecolog\u00eda evolutiva y comportamental.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Algunas de las frases que enviaron cient\u00edficas colombianas para el Simposio:<\/p>\n<ul>\n<li>&#8220;Lo que m\u00e1s me gust\u00f3 de tu ponencia es que eres muy bonita&#8221;<\/li>\n<li>&#8220;Yo no contrato mujeres para el doctorado porque si uno las grita se ponen a llorar&#8221;<\/li>\n<li>&#8220;Habr\u00edas sido una gran cient\u00edfica, l\u00e1stima que tuviste hijos&#8221;<\/li>\n<li>&#8220;Me gusta tu argumento. Siento que estoy hablando con un hombre&#8221;<\/li>\n<li>&#8220;La investigaci\u00f3n cient\u00edfica es muy dif\u00edcil. Mejor ded\u00edquese a ser feliz y a tener hijos&#8221;<\/li>\n<li>&#8220;Cabellos largos, ideas cortas&#8221;<\/li>\n<li>&#8220;Ser\u00eda importante que pusieran un autor hombre, para darle m\u00e1s validez a sus resultados&#8221;<\/li>\n<\/ul>\n<p>&#8220;Menos mal ahora hay m\u00e1s f\u00edsicas y as\u00ed podemos recrear el ojo en los congresos&#8221;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Tiempo, Bogot\u00e1 D.C., 5 de diciembre de 2018 Esta semana se celebr\u00f3 el I Simposio Colombiano de Mujeres en la Ciencia, en Bogot\u00e1. El camino para las mujeres en la ciencia ha estado lleno de piedras. 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