{"id":16334,"date":"2018-11-05T21:49:35","date_gmt":"2018-11-05T21:49:35","guid":{"rendered":"https:\/\/moir.org.co\/web\/?p=16334"},"modified":"2018-11-05T21:49:35","modified_gmt":"2018-11-05T21:49:35","slug":"un-comensal-mas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/un-comensal-mas\/","title":{"rendered":"Un comensal m\u00e1s"},"content":{"rendered":"<p><strong>Mario\u00a0 Alejandro Valencia, Bogot\u00e1, noviembre 5 de 2018<\/strong><\/p>\n<p><em>Un d\u00eda Iv\u00e1n, el jefe, anuncia que ir\u00e1 a cenar a la casa. Lo har\u00e1 con cada uno de sus s\u00fabditos por tiempo indefinido. 3 de cada 10 trabajadores de la empresa la pasan realmente mal, y no es que el resto este mucho mejor. El jefe es exigente y voraz.<\/em><\/p>\n<p>En el hogar de cuatro personas se come limitadamente. El trabajo es escaso, intermitente y mal pago. Todos los d\u00edas la familia se enfrenta a decisiones cruciales: alimentarse bien con prote\u00ednas -aunque pocas- o calmar el hambre con carbohidratos; transportarse decentemente o dar largas caminatas para tener la posibilidad de disfrutar la energ\u00eda el\u00e9ctrica; cambiar de ropa o atender la salud. Los momentos de sosiego son tan extra\u00f1os como la carne en el plato. La tensi\u00f3n, esa s\u00ed, aumenta cada d\u00eda.<\/p>\n<p>Un d\u00eda Iv\u00e1n, el jefe, anuncia que ir\u00e1 a cenar a la casa. Lo har\u00e1 con cada uno de sus s\u00fabditos por tiempo indefinido. 3 de cada 10 trabajadores de la empresa la pasan realmente mal y no es que el resto este mucho mejor. El jefe es exigente y voraz.<\/p>\n<p>La familia se preocupa y los hijos reprochan a sus padres:<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfun comensal m\u00e1s?<\/p>\n<p>&#8211; Tenemos que hacerlo, la empresa est\u00e1 mal y para salvarla debemos compartir con \u00e9l parte de la comida, para ahorrar gastos; es una especie de impuesto, que seguro se retribuir\u00e1 &#8211; dicen para tranquilizar a los hijos.<\/p>\n<p>\u2013 Pero ya es poca comida para nosotros, no es suficiente, ya bastantes sacrificios hemos hecho. Adem\u00e1s, recibimos muy poco de la empresa, casi nada, y el nuevo jefe hab\u00eda prometido otras condiciones.<\/p>\n<p>&#8211; Si hacemos este sacrificio, obtendremos compensaciones, reafirman los padres optimistas.<\/p>\n<p>Iv\u00e1n llega al humilde hogar, no sin antes asegurar que comer\u00e1 solo un 18% del total. Advierte -eso s\u00ed- que ir\u00e1 todos los d\u00edas, al desayuno, al almuerzo y a la cena: tendr\u00e1n que acostumbrarse a compartir su alimento con una persona m\u00e1s, dice; hay que hacer sacrificios por el bienestar general, apretarnos el cintur\u00f3n, y si quieren salud y educaci\u00f3n, como me exigen, todos deben aportar.<\/p>\n<p>La familia sabe que no es del todo cierto que todos aportan y en el pasado les han ofrecido las mismas soluciones. En muchas ocasiones, Iv\u00e1n y sus compinches les han jurado que si la empresa gana m\u00e1s, habr\u00e1 m\u00e1s trabajo, pero lo \u00fanico que se ha dado es que sus bolsillos se llenan hasta romperse, mientras los de las familias no aguantan m\u00e1s de tantos remiendos.<\/p>\n<p>Los due\u00f1os de la empresa se han acostumbrado a saquearla, a refugiar sus ganancias en guaridas financieras, a crear negocios ficticios que saben que arruinar\u00e1n a otras empresas m\u00e1s peque\u00f1as, a feriar lo que da ganancias, asociarse con otras empresas que los esquilman, mentir e inventarse cortinas de humo. Los due\u00f1os saben que alg\u00fan d\u00eda las familias se cansar\u00e1n, pero, mientras el enga\u00f1o funcione, no cesar\u00e1n.<\/p>\n<p>Al otro d\u00eda Colombia despert\u00f3 y se alegr\u00f3 de que todo hubiera sido un mal sue\u00f1o. Fin.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mario\u00a0 Alejandro Valencia, Bogot\u00e1, noviembre 5 de 2018 Un d\u00eda Iv\u00e1n, el jefe, anuncia que ir\u00e1 a cenar a la casa. Lo har\u00e1 con cada uno de sus s\u00fabditos por tiempo indefinido. 3 de cada 10 trabajadores de la empresa la pasan realmente mal, y no es que el resto este mucho mejor. 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