{"id":15882,"date":"2018-09-11T14:20:34","date_gmt":"2018-09-11T14:20:34","guid":{"rendered":"https:\/\/moir.org.co\/web\/?p=15882"},"modified":"2018-09-11T14:20:34","modified_gmt":"2018-09-11T14:20:34","slug":"la-ciencia-perdida-en-el-incendio-del-museo-nacional-de-brasil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/la-ciencia-perdida-en-el-incendio-del-museo-nacional-de-brasil\/","title":{"rendered":"La ciencia perdida en el incendio del Museo Nacional de Brasil"},"content":{"rendered":"<p><strong>Gil Alessi, El Pa\u00eds (Espa\u00f1a), 6 de septiembre de 2018<\/strong><\/p>\n<p>El fuego ha afectado a la primera instituci\u00f3n cient\u00edfica de Brasil, que albergaba el f\u00f3sil m\u00e1s antiguo de Am\u00e9rica y registros no digitalizados de lenguas nativas que ya no existen<\/p>\n<p>Entre las cenizas d<a href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2018\/09\/03\/america\/1535935296_562657.html\">el Museo Nacional, en R\u00edo de Janeiro, consumido por las llamas<\/a>\u00a0el pasado domingo por la noche, hay m\u00e1s que restos de f\u00f3siles, cer\u00e1micas y especies raras. El museo albergaba, entre sus m\u00e1s de 20 millones de piezas, los esqueletos que conten\u00edan las respuestas de preguntas que los investigadores brasile\u00f1os todav\u00eda no hab\u00edan respondido, o ni siquiera formulado. Y el incendio puede haber callado para siempre palabras y cantos ind\u00edgenas ancestrales, de lenguas que ya no existen en el mundo.<\/p>\n<p>Tres d\u00edas despu\u00e9s del incendio que quem\u00f3 el edificio de 200 a\u00f1os que albergaba la primera instituci\u00f3n cient\u00edfica de Brasil, todav\u00eda no se sabe exactamente\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2018\/09\/04\/album\/1536062351_671641.html\">qu\u00e9 se ha perdido<\/a>\u00a0y qu\u00e9 se ha salvado. Pero el ambiente entre profesores y alumnos es de pesimismo: conviven con la posibilidad de que su objeto de estudio se haya convertido en polvo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Una de las mayores preocupaciones es el material recogido en el yacimiento arqueol\u00f3gico de Lagoa Santa, en el estado de Minas Gerais, considerado de fundamental importancia para entender el origen de los pueblos americanos prehist\u00f3ricos. El museo ten\u00eda el mayor acervo del mundo recogido en ese estado: unos 200 individuos fosilizados que integraban lo que los investigadores denominan \u201cel grupo de Luzia\u201d, en referencia al nombre dado al m\u00e1s antiguo esqueleto jam\u00e1s encontrado en Am\u00e9rica, descubierto en 1974 y con una edad aproximada de 11.500 a\u00f1os.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Luzia era\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2018\/09\/03\/actualidad\/1535965024_303095.html\">la joya de la corona del museo<\/a>. Su descubrimiento abri\u00f3 las puertas a una serie de hip\u00f3tesis sobre la colonizaci\u00f3n del continente. Estudios realizados con su cr\u00e1neo en los 80 por el profesor Walter Neves indicaron que los primeros nativos de Am\u00e9rica posiblemente ten\u00edan origen africano. Los rasgos de Luzia se parec\u00edan poco a los de los ind\u00edgenas brasile\u00f1os de la \u00e9poca del descubrimiento. A partir de ah\u00ed, se formul\u00f3 la hip\u00f3tesis de que hubo una primera corriente migratoria hacia Brasil con estas caracter\u00edsticas morfol\u00f3gicas africanas, que habr\u00eda cruzado de Asia a Am\u00e9rica por el estrecho de Bering hace 14.000 a\u00f1os, seguida de otra ola de migrantes con rasgos asi\u00e1ticos, como los de los amerindios, hace unos 12.000 a\u00f1os. Su delicado cr\u00e1neo estaba guardado dentro de una caja de acero en los archivos del museo incendiado. Hasta el momento, no se sabe cu\u00e1l es su estado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cHay peque\u00f1as colecciones del material excavado en Lagoa Santa en la Universidad de S\u00e3o Paulo, en la Universidad Federal de Minas Gerais y algo en Copenhague, pero no llega a la mitad de lo que hab\u00eda en el Museo Nacional\u201d, lamenta Mercedes Okumura, coordinadora del Laboratorio de Estudios Evolutivos Humanos de la Universidad de S\u00e3o Paulo, que trabaj\u00f3 en el acervo del museo durante cuatro a\u00f1os. Seg\u00fan ella, una serie de an\u00e1lisis modernos en los esqueletos, que todav\u00eda se estaban realizando o estaban a la espera de financiaci\u00f3n, como el an\u00e1lisis de is\u00f3topos y la secuenciaci\u00f3n del genoma, podr\u00edan confirmar (o refutar) la teor\u00eda de la migraci\u00f3n africana a Am\u00e9rica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En los pasillos y armarios del Museo Nacional tambi\u00e9n se encontraban f\u00f3siles que sugieren que los amerindios eran descendientes directos de los pueblos polinesios. Eran unos 40 esqueletos de ind\u00edgenas bocotudos, un grupo ya extinto, del per\u00edodo del contacto con los portugueses. \u201cEs un material que no existe en ning\u00fan otro museo del mundo\u201d, afirma Okumura.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El incendio tambi\u00e9n puede haber acabado con las\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2018\/09\/04\/opinion\/1536086612_654125.html\">investigaciones relacionadas<\/a> con una de los pueblos m\u00e1s peculiares de Brasil: los sambaquianos. Eran ind\u00edgenas que habitaban la regi\u00f3n costera del pa\u00eds y viv\u00edan en lo alto de mont\u00edculos de conchas y espinas de pescado, denominados\u00a0<em>sambaqui<\/em>, que pod\u00edan alcanzar varios metros de altura y tambi\u00e9n serv\u00edan de sepultura. Era un pueblo que habitaba el litoral brasile\u00f1o, y la mayor\u00eda de los\u00a0<em>sambaquis<\/em>\u00a0ya no existen, en su lugar se alzaron edificios y otros tipos de construcciones. El museo albergaba la mayor\u00eda del material de estos pueblos, entre utensilios, esqueletos y partes del propio\u00a0<em>sambaqui<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Las voces que callan<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El acervo del museo tambi\u00e9n conten\u00eda grabaciones de conversaciones, cantos y rituales de decenas de sociedades ind\u00edgenas, muchas realizadas durante los a\u00f1os 60 en antiguas grabadoras de rollo y que todav\u00eda no se hab\u00edan digitalizado. Algunas registraban lenguas ya extintas, que no tienen hablantes originarios todav\u00eda vivos. \u201cLa esperanza es que otras instituciones tengan registros de estas lenguas\u201d, dice la ling\u00fcista Marilia Fac\u00f3 Soares. La investigadora, que trabaja con los ind\u00edgenas tikuna, el mayor grupo de la Amazonia brasile\u00f1a, cree que ha perdido parte de su material. \u201cTendr\u00e9 que hacer nuevas investigaciones de campo para recomponer mis archivos. Pero, obviamente, no se pueden recuperar las conversaciones de los nativos que ya han fallecido, generalmente los m\u00e1s viejos\u201d, lamenta.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n estaban los archivos considerados cl\u00e1sicos para el estudio de la cultura ind\u00edgena. Como los del profesor Roquette Pinto, que durante una expedici\u00f3n en 1912 realiz\u00f3 con un fon\u00f3grafo las primeras grabaciones de m\u00fasica ind\u00edgena de que se tiene conocimiento. O el material del etn\u00f3logo alem\u00e1n Curt Nimuendaj\u00fa, que en la primera mitad del siglo XX recorri\u00f3 centenas de aldeas de gran parte de los pueblos nativos del pa\u00eds, y es considerado el padre de la etnolog\u00eda brasile\u00f1a. El museo conten\u00eda sus negativos originales, los cuadernos de campo y otros manuscritos de valor inestimable.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el campo de la biolog\u00eda, las p\u00e9rdidas del museo son incalculables, especialmente en el \u00e1rea de invertebrados. \u201cTen\u00edamos una colecci\u00f3n centenaria de varios millones de insectos, entre ellos miles de espec\u00edmenes tipo, que son ejemplares en los que se basa la descripci\u00f3n de toda la especie y se convierten en modelo, no se los puede sustituir\u201d, explica Ronaldo Fernandes, profesor asociado del departamento de vertebrados del museo. \u201cTodo eso se ha perdido. El sector de aracnolog\u00eda, que estudia ara\u00f1as, escorpiones y garrapatas,\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2018\/09\/03\/actualidad\/1535989751_418912.html\">se ha quemado completamente<\/a>\u201d, afirma. Seg\u00fan Fernandes, la colecci\u00f3n de malacolog\u00eda (estudio de los moluscos) se ha salvado gracias a un profesor y un trabajador que consiguieron rescatar, con el edificio en llamas, el 80% de los espec\u00edmenes tipo del acervo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Algunos investigadores vieron en directo por la televisi\u00f3n como el fuego consum\u00eda todo su trabajo. \u201cLas bibliotecas de los profesores han desaparecido todas. Mis archivos, los cuadernos de campo, registros, cintas grabadas a lo largo de 40 a\u00f1os de investigaci\u00f3n en Brasil, investigaciones todav\u00eda en curso, todo se ha perdido\u201d, cuenta Luiz Fernando Dias Duarte, antrop\u00f3logo y director adjunto del museo. \u201cTen\u00edamos la mejor biblioteca de antropolog\u00eda social del pa\u00eds. Todo se ha convertido en cenizas\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gil Alessi, El Pa\u00eds (Espa\u00f1a), 6 de septiembre de 2018 El fuego ha afectado a la primera instituci\u00f3n cient\u00edfica de Brasil, que albergaba el f\u00f3sil m\u00e1s antiguo de Am\u00e9rica y registros no digitalizados de lenguas nativas que ya no existen Entre las cenizas del Museo Nacional, en R\u00edo de Janeiro, consumido por las llamas\u00a0el pasado [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":15883,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[76,104],"tags":[],"class_list":["post-15882","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia","category-historia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15882","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15882"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15882\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15884,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15882\/revisions\/15884"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/15883"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15882"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15882"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15882"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}