{"id":15745,"date":"2018-08-27T15:47:14","date_gmt":"2018-08-27T15:47:14","guid":{"rendered":"https:\/\/moir.org.co\/web\/?p=15745"},"modified":"2018-08-27T15:47:14","modified_gmt":"2018-08-27T15:47:14","slug":"garufa-vos-sos-un-caso-perdido-cronica-tanguera-con-bar-de-esquina-y-tropa-de-carnaval","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/garufa-vos-sos-un-caso-perdido-cronica-tanguera-con-bar-de-esquina-y-tropa-de-carnaval\/","title":{"rendered":"Garufa, vos sos un caso perdido. (Cr\u00f3nica tanguera con bar de esquina y tropa de carnaval)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Reinaldo Spitaletta, agosto de 2018<\/strong><\/p>\n<p>No solo en el barrio montevideano que el tango menciona hab\u00eda de esas figuras notorias, tipos ranas, o sea, con astucia para moverse entre galladas y malevos, sino que en el nuestro tambi\u00e9n clareaba uno que otro de esa \u00edndole. Eran tiempos de acumulaci\u00f3n de conversa en las esquinas, muchachada sentada en la acera, en los umbrales de las puertas. Y mirando hacia adentro, hacia el bar, donde estaban los mayores, los que ya se hab\u00edan graduado de hombres, como se dec\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En aquel bar, s\u00ed, en una esquina, qu\u00e9 cosa rara, sonaban tangos. Era un caf\u00e9 de \u201cmala muerte\u201d, o al menos as\u00ed era la cara que pon\u00edan las se\u00f1oras cuando pasaban por un lado, mirando de reojo los chorizos colgantes, el mostrador curtido, las sillas met\u00e1licas de tijeras, las mesas redondas y ve\u00edan al Bizco, su due\u00f1o, entre filas de cajas de cervezas y baldosas deste\u00f1idas. Y fue en El Florida donde, creo, escuch\u00e9 por primera vez a <em>Garufa<\/em>, tango de V\u00edctor Soli\u00f1o y Roberto Fontaina (letra compartida) con la m\u00fasica de Juan Antonio Collazo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Era (y es) un tango pegajoso, de f\u00e1cil escucha, con una historia simp\u00e1tica, entre humor\u00edstica y picaresca, sin dramas. Claro. Es que correspond\u00eda al esp\u00edritu de los a\u00f1os veinte, cuando en Montevideo se crearon agrupaciones carnavaleras, con estudiantes y bohemios, como fue, por ejemplo, la famosa <em>Troupe Ateniense<\/em>, de la que fueron parte Gerardo Matos Rodr\u00edguez, Adolfo Mondino, Alberto Vila (que va a estrenar el tango en cuesti\u00f3n), Ram\u00f3n Collazo y los que crearon a <em>Garufa<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>S\u00ed, digo que es un tango de simpat\u00eda. Historia sin pretensiones, con tonalidad y ambiente urbano, de barrio, pero, a su vez, con momentos en que el protagonista debe ir al centro de la ciudad, donde est\u00e1n los ambientes de goce y diversiones muy distintas a las de la periferia. De m\u00e1s sensaciones y timbres diferentes. \u201cDel barrio La Mondiola sos el m\u00e1s rana \/ y te llaman Garufa por lo bac\u00e1n \/ ten\u00e9s m\u00e1s pretensiones que bataclana \/ que hubiera hecho suceso con un got\u00e1n\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y aunque entonces, en los d\u00edas en que por primera vez escuch\u00e9 a Garufa, no se requer\u00edan traducciones ni mediadores. Se o\u00eda y listo. Sin preguntas. Pero ya desde el mismo t\u00edtulo hay una comunicaci\u00f3n, una caracterizaci\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 es garufa? Es a aquel a quien le encanta la diversi\u00f3n, la juerga, la nocturnidad callejera. La Mondiola es un barrio montevideano, costero, con presencia de jaranas y guachafitas. Y en la estrofa inicial se menciona la bataclana, que llegar\u00e1 a ser un sin\u00f3nimo de mujer de vida liviana.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En 1922 lleg\u00f3 a Buenos Aires una compa\u00f1\u00eda teatral francesa, la Bataclan. En el espect\u00e1culo, las coristas actuaban con poca ropa, insinuantes, coquetas. Y as\u00ed, conectadas con mujeres de la noche, deriv\u00f3 la <em>bataclana<\/em>. Y as\u00ed se enriqueci\u00f3 la lengua. La siguiente estrofa da cuenta de qui\u00e9n se trata el protagonista, un laburante que al fin de semana se torna doctor (como cualquier pol\u00edtico): Durante la semana, meta laburo, \/ y el s\u00e1bado a la noche sos un doctor: \/ te encaj\u00e1s las polainas y el cuello duro \/ y te ven\u00eds p&#8217;al centro de rompedor\u201d.<\/p>\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\" \" src=\"http:\/\/www.acciontv.com.ar\/soca\/bsas\/japones\/6.jpg\" alt=\"Resultado de imagen para garufa tango\" border=\"0\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Parque Japon\u00e9s de Buenos Aires.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Y entonces el tango comienza a discurrir por aguas de turbulencia, en las que, sin embargo, se puede navegar sin temores: \u201cGarufa, \u00a1pucha que sos divertido! \/ Garufa, ya sos un caso perdido\u201d. Y tal vez estas consideraciones eran las que m\u00e1s nos sonaban, el dibujarse en el aire un sujeto risue\u00f1o (como los hab\u00eda tantos en el barrio) al que los ojos de la madre siempre ten\u00edan en la mira, porque se estaban perdiendo en la fiesta. \u201cTu vieja dice que sos un bandido, porque supo que te vieron, la otra noche, en el Parque Japon\u00e9s\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El original no menciona al Parque Japon\u00e9s, que es en Buenos Aires, lugar de diversiones y otras algazaras, sino la montevideana \u201ccalle San Jos\u00e9\u201d, de alboroto permanente. En la versi\u00f3n que se hace al otro lado del R\u00edo de la Plata, en la voz de Rosita Quiroga, la calle san Jos\u00e9 se muta en el parque ya dicho. La del mismo nombre en Buenos Aires era una callecita casi muerta.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La caracterizaci\u00f3n clave llega al final del tema. Con los datos incorporados, el oyente se imagina de qui\u00e9n se trata el tal Garufa. Es un milonguero de tiempo completo, un \u201cvareador\u201d, es decir, aquel que saca a pasear muchachas, coquet\u00f3n, contento y que, en el lenguaje de la h\u00edpica, es quien entrena caballos de carreras. Es un \u201ctirapaso\u201d endemoniado, que puede bailarse el himno de Francia (<em>La Marsellesa<\/em>) o la \u00f3pera <em>El trovador<\/em>, de Giuseppe Verdi, incluida la Marcha a Garibaldi.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Con un caf\u00e9 con leche y una ensaimada<\/em><br \/>\n<em>remat\u00e1s esa noche de bacanal,<\/em><br \/>\n<em>y al volver a tu casa, de madrugada,<\/em><br \/>\n<em>dec\u00eds: &#8220;Yo soy un rana fenomenal&#8221;.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Recuerdo que en las interpretaciones que entonces se escuchaban en los bares con tragan\u00edqueles de barriada, uno no entend\u00eda ensaimada, que es un pancito dulce espolvoreado con az\u00facar, sino \u201censalada\u201d. Este tango, que representa a un personaje urbano, trabajador, pero que no perdona fin de semana para echarse una cana al aire, pinta a un tipo que a\u00fan no pasa de moda. Pese a los cambios de \u00e9pocas (este tango se grab\u00f3 por primera vez en 1928), <em>Garufa<\/em> est\u00e1 ah\u00ed, con sus sencilleces y su historia sin rebuscamientos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 la mejor versi\u00f3n es la de Tita Merello con la orquesta de Carlos Figari. La grabaron, entre otros, Elba Ber\u00f3n, Nina Miranda, Edmundo Rivero, Agust\u00edn Irusta, Enrique Dumas, Carlos Dante y Alberto Castillo. Garufa sigue sonando. Y en ciertas noches, evoca la esquina de un perdido barrio en la que hab\u00eda un encantador bar de \u201cmala muerte\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure class=\"alignright\"><img decoding=\"async\" class=\" \" src=\"https:\/\/spitaletta.files.wordpress.com\/2018\/08\/ad7b6-tango002.jpg?w=560\" alt=\"Resultado de imagen para pintura baile tango\" border=\"0\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Tango III, pintura de Cecilia Campi<\/figcaption><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reinaldo Spitaletta, agosto de 2018 No solo en el barrio montevideano que el tango menciona hab\u00eda de esas figuras notorias, tipos ranas, o sea, con astucia para moverse entre galladas y malevos, sino que en el nuestro tambi\u00e9n clareaba uno que otro de esa \u00edndole. Eran tiempos de acumulaci\u00f3n de conversa en las esquinas, muchachada [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":15746,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[77],"tags":[],"class_list":["post-15745","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-artes"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15745","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15745"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15745\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15747,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15745\/revisions\/15747"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/15746"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15745"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15745"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15745"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}