{"id":15688,"date":"2018-08-21T14:12:26","date_gmt":"2018-08-21T14:12:26","guid":{"rendered":"https:\/\/moir.org.co\/web\/?p=15688"},"modified":"2018-08-21T14:12:26","modified_gmt":"2018-08-21T14:12:26","slug":"un-extrano-cuento-de-thomas-mann-resena-de-el-armario-una-creacion-de-juventud-del-autor-de-la-montana-magica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/un-extrano-cuento-de-thomas-mann-resena-de-el-armario-una-creacion-de-juventud-del-autor-de-la-montana-magica\/","title":{"rendered":"Un extra\u00f1o cuento de Thomas Mann: (Rese\u00f1a de El Armario, una creaci\u00f3n de juventud del autor de La monta\u00f1a m\u00e1gica)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Reinaldo Spitaletta, agosto de 2018<\/strong><\/p>\n<p>El joven Thomas Mann, antes de irrumpir con una explosi\u00f3n novel\u00edstica en las primeras luces del siglo XX, era un escritor de cuentos que comenz\u00f3 a saber que, en efecto, su vida, en la que muy r\u00e1pido descubri\u00f3 que trabajar para otros no era negocio, estar\u00eda dedicada a la literatura. Sus comienzos con <em>La ca\u00edda<\/em> (1894) lo marcaron con un estigma indeleble en su entonces todav\u00eda vida bohemia entre Italia y M\u00fanich. Escribi\u00f3 otros cuentos, como <em>La voluntad de ser feliz<\/em> y <em>El peque\u00f1o se\u00f1or Friedemman <\/em>(obra maestra, tr\u00e1gica, con m\u00fasica de Wagner), este \u00faltimo publicado en una revista berlinesa de la editorial Fischer.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ya estaba escribiendo <em>Los Buddenbrook<\/em>, obra en la que, seg\u00fan \u00e9l, tard\u00f3 dos a\u00f1os, cuando concibi\u00f3 y public\u00f3 un extra\u00f1o cuento, <em>El armario<\/em> (1899), que puede ser una especie de retorno a lo g\u00f3tico, o, de otra manera, una recordaci\u00f3n a guisa de homenaje al polifac\u00e9tico escritor prusiano Hoffmann, un estandarte del romanticismo alem\u00e1n. Hay que decir que, mucho tiempo despu\u00e9s, el consagrado autor de <em>Muerte en Venecia<\/em>, <em>La monta\u00f1a m\u00e1gica<\/em>, <em>Jos\u00e9 y sus hermanos<\/em> y de las <em>Confesiones del estafador F\u00e9lix Krull<\/em>, entre otras obras de formidable calidad literaria, escribir\u00eda en sus diarios lo siguiente: \u201cEl romanticismo es un mundo sucio. No quiero saber m\u00e1s nada de \u00e9l\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mann, que tendr\u00e1 en varias de sus creaciones la enfermedad (o la peste) como un tema fundamental, introduce en este relato de juventud la suerte de un hombre que ha sido diagnosticado con una enfermedad terminal y al que, seg\u00fan los m\u00e9dicos, le queda muy poco tiempo de vida. Es un tipo que representa una edad entre los veinticinco y los treinta a\u00f1os y al cual, de acuerdo con las evidencias que se transmiten en el cuento, el tiempo le importa muy poco. Aqu\u00ed, en esta breve narraci\u00f3n, ya se advierte el inter\u00e9s del autor por el tratamiento del tiempo, como lo va a hacer, en otra dimensi\u00f3n y con otras caracter\u00edsticas, Marcel Proust.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Digo que <em>El armario<\/em> es un cuento extra\u00f1o porque, adem\u00e1s del asunto del tiempo sin calendarios ni relojes, como lo ve y siente el protagonista Albrecht van der Qualen, tiene la presencia inaudita, o quiz\u00e1 ins\u00f3lita, de una mujer sorpresiva, que aparece de s\u00fabito una noche, cuando el viajero que ha detenido sus pasos llega a descansar en la habitaci\u00f3n del tercer piso de un inquilinato. El co\u00f1ac que porta puede darle una dimensi\u00f3n de conquista y tranquilidad al hombre que se topa en el armario de la habitaci\u00f3n a una mujer desnuda, de \u201calargados ojos negros\u201d y con expresi\u00f3n de dulzura en sus labios. Insinuante.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Albrecht es un viajero de tren que se aparta de su itinerario (parece ir a Florencia) en el expreso Berl\u00edn-Roma. En el cuento aparecen tres mujeres. La primera, que \u00e9l ve por la ventanilla, es una dama gorda y alta, embutida en \u201cuna larga gabardina\u201d, con una bolsa de viajes que a \u00e9l le da la impresi\u00f3n de que pesa toneladas. Es una visi\u00f3n fugaz, en la que la imagen que prevalece es la del labio superior de la se\u00f1ora perlado por diminutas gotas de sudor.<\/p>\n<figure class=\"aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" \" src=\"https:\/\/encrypted-tbn0.gstatic.com\/images?q=tbn:ANd9GcSLNRUUIEyMSltZmUVaEcPwo1Ul7yDVlrOqRRYCIo0qS5d2_5pV\" alt=\"Resultado de imagen para thomas mann\" width=\"258\" height=\"195\" border=\"0\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Thomas Mann<\/figcaption><\/figure>\n<p>La otra, es la casera, alta y flaca, vieja y larga (as\u00ed la describe), que lo atiende despu\u00e9s de que Albrecht, en un arrebato sin explicaci\u00f3n, decidi\u00f3 bajarse del tren en una estaci\u00f3n de una ciudad desconocida y camina y camina hasta llegar a un extramuro donde encuentra un inquilinato. Y, claro, la tercera, es la aparici\u00f3n al final de una mujer inexplicable que cuenta historias tristes y que hace del relato tambi\u00e9n una especie de evocaci\u00f3n de Scheerezada y sus noches infinitas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En <em>El armario<\/em>, con velocidad de tren de pasajeros, hay una visi\u00f3n de la muerte, del sue\u00f1o y del tiempo que al final de cuentas poco debe interesar a uno que est\u00e1 condenado a durar poco. O s\u00ed: el enfermo est\u00e1 en un tiempo regresivo que lo hace, adem\u00e1s de olvidar los medidores de minutos y horas y d\u00edas, aprovechar el presente. Albrecht, que no se nota angustiado por su situaci\u00f3n de muerte inminente, es un ser poco o nada piadoso, que est\u00e1 solo por recoger la flor del d\u00eda. Le parece que la se\u00f1ora del inquilinato es \u201ccomo un espectro, como un personaje de Hoffmann\u201d, quiz\u00e1 vista de ese modo por la luz (y las sombras) de la l\u00e1mpara de petr\u00f3leo. Lo conduce hasta una habitaci\u00f3n \u201clastimosamente fr\u00eda, con paredes desnudas y blancas\u201d, con tres sillas rojas, un lavabo con espejo y un armario ropero. Ah, claro, y una cama de apariencia pesada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Van der Qualen ha llegado a un arrabal. Esto puede ser un s\u00edmbolo. Una met\u00e1fora de lo \u00faltimo que queda en una trayectoria. El suburbio como alegor\u00eda de lo que se est\u00e1 yendo, de lo que est\u00e1 alejado del centro, que puede ser la vida, con las din\u00e1micas m\u00e1s atractivas de una ciudad. El protagonista entra a un restaurante y sigue una dieta de enfermos, o esa es la impresi\u00f3n que da con la sopa juliana con pan tostado, la mitad de una pera, un bistec con huevo, queso cremoso italiano, compota y vino. La frugalidad de alguien que parece no estar ya interesado en los placeres de la mesa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La aparici\u00f3n de una mujer inesperada (\u00bfC\u00f3mo se meti\u00f3 al cuarto? \u00bfQui\u00e9n la llam\u00f3? \u00bfQu\u00e9 hace desnuda en un armario?) le proporciona al cuento, aparte de un aumento final en la tensi\u00f3n, un ingrediente carnal, er\u00f3tico, con una exposici\u00f3n de piel y deseos a la vista. Es una mujer que cuenta historias y que el hu\u00e9sped acepta que se las cuente. Y es entonces cuando uno como lector puede pensar que se trata, en rigor, de una hetaira, una especie de rara cortesana que quiere hacer menos sola la soledad del visitante.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>S\u00ed, por qu\u00e9 no. Puede ser una dama que, como las que se preparan con historia y geograf\u00edas diversas, con libros de viaje, con filosof\u00eda, con las artes de mostrar con gracia su cuerpo, pero ante todo con un extraordinario talento para la narraci\u00f3n, la conversaci\u00f3n, est\u00e1 ah\u00ed para hacer menos dram\u00e1tica la situaci\u00f3n de un hombre que puede estar inmerso en una enso\u00f1aci\u00f3n ante la noticia, ya vieja, de que le quedan pocos meses de existencia. No hay indicios de que la mujer del armario cobre por sus servicios. Ni si el viajero paga.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El narrador termina con una serie de interrogantes al lector, para que las dudas \u2014o, si se quiere, la imaginaci\u00f3n\u2014 se esparzan, sin necesidad de cifras, de desenlaces precisos, ni siquiera sugeridos. Es un cuento sobre la incertidumbre. Lo que le confiere una rauda din\u00e1mica como la que se siente y se advierte al ver los paisajes que pasan cuando se mira por la ventanilla de un tren r\u00e1pido. Un tren de ausencias y despedidas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure class=\"wp-caption alignnone\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/escritoresnoveles.files.wordpress.com\/2015\/09\/expreso-berlc3adn.jpg?w=800\" alt=\"Resultado de imagen para cuentos thomas mann el armario\" border=\"0\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Van der Qualen va en el expreso hacia ninguna parte.<\/figcaption><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reinaldo Spitaletta, agosto de 2018 El joven Thomas Mann, antes de irrumpir con una explosi\u00f3n novel\u00edstica en las primeras luces del siglo XX, era un escritor de cuentos que comenz\u00f3 a saber que, en efecto, su vida, en la que muy r\u00e1pido descubri\u00f3 que trabajar para otros no era negocio, estar\u00eda dedicada a la literatura. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":15689,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[77],"tags":[],"class_list":["post-15688","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-artes"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/moir.com.co\/web\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/armarioelthomasMann.jpg?fit=1400%2C1400&ssl=1","jetpack-related-posts":[{"id":16331,"url":"https:\/\/moir.com.co\/web\/los-adioses-o-el-fracaso-de-vivir-reflexion-sobre-una-de-las-mas-perturbadoras-novelas-de-juan-carlos-onetti\/","url_meta":{"origin":15688,"position":0},"title":"Los adioses o el fracaso de vivir. (Reflexi\u00f3n sobre una de las m\u00e1s perturbadoras novelas de Juan Carlos Onetti)","author":"admin","date":"noviembre 5, 2018","format":false,"excerpt":"Reinaldo Spitaletta, noviembre de 2018 En una ya cl\u00e1sica entrevista que The Paris Review la hizo a William Faulkner en 1956, la periodista Jean Stein le indaga acerca del descontento de los lectores de sus novelas, que no las entienden y las deben leer dos y hasta tres veces y\u2026","rel":"","context":"En \u00abArtes\u00bb","block_context":{"text":"Artes","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/category\/temas\/artes\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/moir.com.co\/web\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/Onettilosadioses.jpg?fit=862%2C1200&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/moir.com.co\/web\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/Onettilosadioses.jpg?fit=862%2C1200&ssl=1&resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/moir.com.co\/web\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/Onettilosadioses.jpg?fit=862%2C1200&ssl=1&resize=525%2C300 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/moir.com.co\/web\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/Onettilosadioses.jpg?fit=862%2C1200&ssl=1&resize=700%2C400 2x"},"classes":[]},{"id":5050,"url":"https:\/\/moir.com.co\/web\/el-profesor-guevara-rompe-una-lanza\/","url_meta":{"origin":15688,"position":1},"title":"El profesor Guevara rompe una lanza","author":"admin","date":"noviembre 24, 2010","format":false,"excerpt":"Samuel Johnson, al escuchar decir de un amigo Que el idealismo de Berkeley era irrefutable, Pate\u00f3 una piedra exclamando: \u201c\u00a1as\u00ed es como lo refuto!\u201d. En uno de sus hermosos y m\u00e1s profundos libros Thomas Mann nos pone en guardia contra la \u201cvenenosa flor del quietismo\u201d, el manifiesto influjo del neoplatonismo\u2026","rel":"","context":"En \u00abTemas\u00bb","block_context":{"text":"Temas","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/category\/temas\/"},"img":{"alt_text":"","src":"","width":0,"height":0},"classes":[]},{"id":9963,"url":"https:\/\/moir.com.co\/web\/urbanizar-la-reserva-thomas-van-der-hammen-violaria-la-constitucion\/","url_meta":{"origin":15688,"position":2},"title":"Urbanizar la Reserva Thomas van der Hammen violar\u00eda la Constituci\u00f3n","author":"admin","date":"febrero 22, 2016","format":false,"excerpt":"La ciudadan\u00eda debe saber que la propuesta de Enrique Pe\u00f1alosa de urbanizar la Reserva Thomas van der Hammen es inconstitucional. En su primer gobierno, el Alcalde intent\u00f3 hacer lo mismo que est\u00e1 planteando ahora, en su segundo mandato, pero fue derrotado por la ciencia y los tribunales. Reducir la Reserva\u2026","rel":"","context":"En \u00abTemas\u00bb","block_context":{"text":"Temas","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/category\/temas\/"},"img":{"alt_text":"","src":"","width":0,"height":0},"classes":[]},{"id":19702,"url":"https:\/\/moir.com.co\/web\/distincion-literaria-en-cuba-para-luis-fernando-lucena\/","url_meta":{"origin":15688,"position":3},"title":"DISTINCI\u00d3N LITERARIA EN CUBA PARA LUIS FERNANDO LUCENA","author":"admin","date":"agosto 5, 2004","format":false,"excerpt":"El compa\u00f1ero Luis Fernando Lucena acaba de recibir, por su obra, Mono y otros relatos, recomendaci\u00f3n para publicaci\u00f3n en el Premio Casa de las Am\u00e9ricas 1974. Este certamen literario, que se celebra anualmente y cumple en este a\u00f1o su d\u00e9cimo quinto aniversario, es uno de los m\u00e1s importantes del continente.\u2026","rel":"","context":"En \u00abTribuna Roja N\u00ba 11, febrero 28 de 1974\u00bb","block_context":{"text":"Tribuna Roja N\u00ba 11, febrero 28 de 1974","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/category\/tribuna-roja\/ediciones-1971-1974\/tribuna-roja-no-11-febrero-28-de-1974\/"},"img":{"alt_text":"","src":"","width":0,"height":0},"classes":[]},{"id":16752,"url":"https:\/\/moir.com.co\/web\/musica-y-crimen\/","url_meta":{"origin":15688,"position":4},"title":"M\u00fasica y Crimen","author":"admin","date":"enero 14, 2019","format":false,"excerpt":"Libardo G\u00f3mez S\u00e1nchez, Neiva, enero 14 de 2019 Termino la XIII versi\u00f3n del festival internacional de m\u00fasica de Cartagena, un homenaje a la armon\u00eda alrededor de los n\u00fameros y las estrellas; su realizaci\u00f3n es una prueba adicional de la capacidad que tiene la humanidad de construir. La composici\u00f3n de melod\u00edas\u2026","rel":"","context":"En \u00abArtes\u00bb","block_context":{"text":"Artes","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/category\/temas\/artes\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/moir.com.co\/web\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/grancolombiagold.png?fit=249%2C303&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":9138,"url":"https:\/\/moir.com.co\/web\/el-capital-contra-el-capital-thomas-piketty-enfrenta-a-marx-i\/","url_meta":{"origin":15688,"position":5},"title":"\u201cEl Capital\u201d contra \u201cEl Capital\u201d:  Thomas Piketty enfrenta a Marx (I)","author":"admin","date":"febrero 25, 2015","format":false,"excerpt":"Thomas Piketty publica un libro de 663 p\u00e1ginas con el mismo t\u00edtulo del famoso libro de Karl Marx en tres tomos, El capital. Para distinguirlo del de Marx, Piketty le a\u00f1ade el subt\u00edtulo \u201cen el siglo XXI\u201d. La obra de Marx fue publicada entre 1860 y 1894. Marx escribi\u00f3 en\u2026","rel":"","context":"En \u00abJos\u00e9 Fernando Ocampo\u00bb","block_context":{"text":"Jos\u00e9 Fernando Ocampo","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/category\/bitacoras\/jose-fernando-ocampo\/"},"img":{"alt_text":"","src":"","width":0,"height":0},"classes":[]}],"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15688","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15688"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15688\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15690,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15688\/revisions\/15690"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/15689"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15688"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15688"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15688"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}