{"id":15575,"date":"2018-08-09T13:50:03","date_gmt":"2018-08-09T13:50:03","guid":{"rendered":"https:\/\/moir.org.co\/web\/?p=15575"},"modified":"2018-08-09T13:50:03","modified_gmt":"2018-08-09T13:50:03","slug":"dos-viejos-bien-iluminados-resena-de-dos-cuentos-de-hemingway-con-guerra-civil-y-bar-limpio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/dos-viejos-bien-iluminados-resena-de-dos-cuentos-de-hemingway-con-guerra-civil-y-bar-limpio\/","title":{"rendered":"Dos viejos bien iluminados (Rese\u00f1a de dos cuentos de Hemingway con guerra civil y bar limpio)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Reinaldo Spitaletta, agosto de 2018<\/strong><\/p>\n<p>Un gran narrador de historias cortas, de cuentos y una <em>nouvelle<\/em> como <em>El viejo y el mar<\/em>, siempre puede ser un motivo \u2014o una incitaci\u00f3n\u2014 de lectura permanente y, adem\u00e1s, de comentarios reiterados al respecto. Pap\u00e1 Hemingway, como le dec\u00edan desde muy joven, es un escritor de aquellos que se puede llevar en el bolsillo, encontr\u00e1rselo uno en un caf\u00e9, presentirlo en un riachuelo, en el viento, en las hojas secas\u2026, en una guerra. Nos acompa\u00f1a a muchos quiz\u00e1 desde la adolescencia, cuando sus relatos, como <em>Campamento indio<\/em> o <em>El vino de Wyoming<\/em>, nos procuraban im\u00e1genes perdurables, como las que nos quedaron grabadas por la encerrada acci\u00f3n cinematogr\u00e1fica de <em>Los asesinos<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es posible que el mejor Hemingway se halle m\u00e1s en sus cuentos que en las novelas. Como sea, en el \u201cshort story\u201d hay una habilidad de caracterizaciones con econom\u00eda de lenguaje, usando apenas sugerencias, pocos datos, lo esencial. Una octava parte del t\u00e9mpano, como \u00e9l mismo dec\u00eda. Como pasa, por ejemplo, en <em>El viejo en el puente<\/em> y en <em>Un lugar limpio y bien iluminado<\/em>, ambos en Espa\u00f1a, que era, como se sabe, la \u201csegunda patria\u201d del escritor estadounidense. Las dos narraciones tienen, como com\u00fan denominador, viejos en su trama.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El m\u00e1s breve de los dos, con un trasfondo de guerra civil, con la inminencia de la llegada de los fascistas al puente donde hay un viejo de 76 a\u00f1os que espera, que sufre por lo que ha dejado atr\u00e1s, un gato, dos cabras y cuatro pares de palomos, tiene una reconcentrada tensi\u00f3n. Es una historia que puede hacer brotar l\u00e1grimas en el lector, conmovedora. El otro, en el que se insin\u00faa una especie de estado de excepci\u00f3n, o de toque de queda (con una patrulla, un soldado y una muchacha), sucede en un caf\u00e9 y en \u00e9l hay un habitu\u00e9 de all\u00ed, un viejo que toma co\u00f1ac y se emborracha. Lo caracterizar\u00e1n, es decir, lo narrar\u00e1n y pondr\u00e1n en escena, los dos camareros, uno casado y con m\u00e1s edad que el otro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En ambos mundos (hablando de Hemingway, no es gratuita esta designaci\u00f3n) no se nombran ni al viejo ni a los otros personajes que aparecen. Se dise\u00f1an sus personalidades con una capacidad de s\u00edntesis admirable, s\u00ed, como si estuviera aplicando las normas de aquel viejo manual de estilo y redacci\u00f3n del <em>Star, <\/em>peri\u00f3dico donde Hemingway dijo que aprendi\u00f3 a escribir, a usar solo verbos y sustantivos, y nada, o muy poco, de adjetivos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" class=\" \" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/arablogs.catedu.es\/arablogs\/repositorio\/882\/el_viejo_del_puente.jpg?w=800\" alt=\"Resultado de imagen para cuentos hemingway\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Con menos de 700 palabras, Hemingway crea un clima dram\u00e1tico, con visos sentimentales, en <em>El viejo en el puente<\/em>. El narrador, un miembro de la resistencia antifalangista entra en conversaci\u00f3n con el viejo cansado, al que los fascistas han expulsado de su pueblo natal, San Carlos, en el que se han quedado sus amores, los antedichos animales. En el corto di\u00e1logo, el viejo, ante lo irremediable, expresa su optimismo por la suerte del gato (\u201cun gato sabe cuidarse\u201d), pero su desaz\u00f3n por los otros que son parte de su existencia. Tras doce kil\u00f3metros de caminata, el viejo est\u00e1 en el puente, descansando. Algo, la sutil naturaleza del relato, con su guerra como tel\u00f3n de fondo, advierte que ese puente, ese lugar hasta el que ha llegado, ser\u00e1 la \u00faltima etapa de ese hombre que parece no tener a nadie m\u00e1s en el mundo que sus animales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Un lugar limpio y bien iluminado<\/em> tiene como centro de gravedad la presencia de un viejo solitario que hab\u00eda intentado suicidarse una semana antes. Est\u00e1 construido el cuento con las voces de los camareros y muy poco con la del viejo, al que uno de los dos mozos \u2014el de menos edad y soltero\u2014 comienza a detestar. Tanto que formula una afirmaci\u00f3n categ\u00f3rica, terrible: \u201cun viejo es algo asqueroso\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En uno como en otro, Hemingway vuelve a dar cuenta de su proverbial capacidad para el di\u00e1logo (que llega al s\u00fammum con <em>Los asesinos<\/em>). El cuento se inicia con una referencia al tiempo, \u201cera tarde\u201d, una sombra, una luz y un \u00fanico cliente, el viejo, que era, seg\u00fan los camareros, un buen cliente, pero ya estaba a punto de emborracharse (con la aprensi\u00f3n de ellos de que se pod\u00eda ir sin pagar).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y despu\u00e9s sabemos que el viejo intent\u00f3 colgarse de una soga, pero lo salv\u00f3 una sobrina, y m\u00e1s tarde nos damos cuenta de las diferencias existenciales de los dos camareros, uno casado, otro soltero; uno, el m\u00e1s viejo, que siente afecto y solidaridad por aquellos seres solitarios que necesitan un bar, un caf\u00e9 bien iluminado y limpio; el otro, somnoliento y cansado, desea solo irse a dormir m\u00e1s temprano, sin importarle si el viejo requiere de aquel \u00e1mbito para mitigar sus penas, sus ausencias, quiz\u00e1 sus soledades. Y tomarse otro co\u00f1ac.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El viejo, un poco sordo, no sabe que uno de los camareros desea con toda su alma, o tal vez su rencor, que \u00e9l, el viejo de ochenta o m\u00e1s a\u00f1os, se hubiera matado la semana pasada. Uno de los camareros, el m\u00e1s joven, tiene prisa por salir m\u00e1s pronto del caf\u00e9; el otro aspira a quedarse hasta m\u00e1s tarde y destaca con convicci\u00f3n que un caf\u00e9 deber estar bien iluminado y gozando de limpieza.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El camarero mayor, tras cerrar el bar, se queda monologando sobre la nada, \u201cla nada nuestra que est\u00e1s en la nada, nada sea tu nombre, nada a nosotros tu reino\u2026\u201d y de pronto aparece en una barra de un bar que tiene buena luz, pero su barra no est\u00e1 lustrosa, pide un trago y se va a dormir, siempre con la obsesi\u00f3n, o la idea fija de que un caf\u00e9 limpio y bien iluminado es otra cosa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En ambos cuentos, con dos viejos distintos y una vejez verdadera, se notan el cansancio, el tedio, el vac\u00edo que va dejando en el hombre la instancia \u00faltima, el paso previo a la muerte. La diferencia est\u00e1 en que uno de los viejos, tan solo como el otro, todav\u00eda sale a tomar co\u00f1ac a un bar limpio y con buena luz. El otro es un expulsado que lo ha perdido todo: su gato, sus dos cabras y sus palomos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure class=\"wp-caption alignnone\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/s4.eestatic.com\/2018\/02\/13\/reportajes\/Ernest_Hemingway-Aragon-Guerra_civil_espanola-Literatura-Reportajes_284737521_65026589_1024x576.jpg?w=800&#038;ssl=1\" alt=\"Resultado de imagen para hemingway guerra civil espa\u00c3\u00b1ola\" border=\"0\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Ernest Hemingway estuvo muy cerca de la guerra. Varias de sus obras lo atestiguan.<\/figcaption><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reinaldo Spitaletta, agosto de 2018 Un gran narrador de historias cortas, de cuentos y una nouvelle como El viejo y el mar, siempre puede ser un motivo \u2014o una incitaci\u00f3n\u2014 de lectura permanente y, adem\u00e1s, de comentarios reiterados al respecto. 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