{"id":14922,"date":"2018-04-17T16:55:22","date_gmt":"2018-04-17T16:55:22","guid":{"rendered":"https:\/\/moir.org.co\/web\/?p=14922"},"modified":"2018-04-17T16:55:22","modified_gmt":"2018-04-17T16:55:22","slug":"el-cuerpo-humano-una-maquina-llena-de-errores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/el-cuerpo-humano-una-maquina-llena-de-errores\/","title":{"rendered":"El cuerpo humano: una m\u00e1quina llena de errores"},"content":{"rendered":"<p><strong>Revista Semana, Bogot\u00e1 D.C., 7 de abril de 2018<\/strong><\/p>\n<p>Malas rodillas, huesos inservibles y una tendencia a adquirir alergias son algunos defectos de f\u00e1brica del cuerpo. Un nuevo libro explica c\u00f3mo el hombre sobrevive a diario bajo el peso de una interminable cadena de errores fisiol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>El cuerpo humano parece una m\u00e1quina perfecta. A simple vista, cada una de sus partes encaja tan bien que, si sus piezas hicieran m\u00fasica, a lo mejor sonar\u00edan mejor que la Orquesta Filarm\u00f3nica de Viena. Sin embargo, como dice el refr\u00e1n, no todo lo que brilla es oro. Gracias a la ciencia moderna, cientos de bi\u00f3logos y genetistas han descubierto que el cuerpo humano no es una obra maestra. Por el contrario, alberga una gran letan\u00eda de errores, extra\u00f1os para otras especies, que los hombres han tenido que sortear a punta de ingenio y tecnolog\u00eda.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de ellos no aparecen a la vista. Como describe el bi\u00f3logo e investigador Nathan Lents en su nuevo libro <em>Human Errors<\/em>, algunas capacidades del cuerpo pueden ser tan maravillosas que opacan los cientos de errores que hay detr\u00e1s. \u201cUn humano puede sentarse y tocar \u2018Piano Man\u2019 sin tener que pensar en las c\u00e9lulas y los m\u00fasculos de sus manos\u201d, mientras que al mismo tiempo otro puede \u201csentarse y escuchar esa misma canci\u00f3n sin pensar en las vibraciones de su o\u00eddo\u201d, explica Lents.<\/p>\n<p>Sin embargo, en cuanto a defectos hay una larga lista. La retina del ojo humano, por ejemplo, mira hacia atr\u00e1s y deja un punto ciego en la visi\u00f3n; el esqueleto tiene huesos inservibles y el ADN, genes que no funcionan. El cerebro de vez en cuando enga\u00f1a a su due\u00f1o y es famosa su incapacidad de reproducirse con \u00e9xito sin ayuda de la ciencia moderna. En 1951, el bi\u00f3logo Wilton Krogman defini\u00f3 esta serie de errores como \u201clas cicatrices de la evoluci\u00f3n humana\u201d.<\/p>\n<p>En efecto, cuando se habla de naturaleza, \u201cel concepto de perfecci\u00f3n no existe, as\u00ed muchos libros y cient\u00edficos digan lo contrario\u201d, explic\u00f3 Lents a SEMANA. A lo largo de la historia evolutiva cada c\u00e9lula, prote\u00edna y c\u00f3digo de ADN han sido sometidos con dureza a la selecci\u00f3n natural. \u201cEso ha resultado en una forma corporal robusta y suficiente para vivir, pero no precisamente en el mejor de los dise\u00f1os\u201d, agrega.<\/p>\n<p>Lents divide los defectos humanos en tres categor\u00edas. Los primeros aspectos evolucionaron en un mundo diferente al de hoy, como el inevitable hecho de que el hombre gane peso con facilidad y lo pierda dif\u00edcilmente. \u201cEsto ten\u00eda sentido en la prehistoria, cuando hab\u00eda hambrunas, pero no en la abundancia de los pa\u00edses desarrollados del siglo XXI\u201d, explica el experto.<\/p>\n<p>La segunda tiene que ver con las adaptaciones, y el caso m\u00e1s ejemplar es la rodilla. Aunque la mayor parte de la estructura \u00f3sea se adapt\u00f3 muy bien al hecho de caminar parados (la bipedestaci\u00f3n), a\u00fan hoy la fisiolog\u00eda del hombre no se ha ajustado a esa facultad. Por esa raz\u00f3n, los meniscos se desgastan f\u00e1cilmente y son un problema en la vejez.<\/p>\n<p>La tercera recoge todos aquellos errores a los que el hombre est\u00e1 condenado a lidiar, por ejemplo, la faringe, una estructura que nunca ha cambiado y que recuerda que \u201ctodas las especies est\u00e1n atrapadas en los cuerpos que tienen\u201d, dice Lents. Por lo que reparar cualquiera de esos dise\u00f1os requerir\u00eda mucho m\u00e1s que una mutaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de estos defectos tienen un principal culpable: la abrupta transici\u00f3n de caminar en cuatro a dos patas, para lo cual el hombre tuvo que adaptarse en muy poco tiempo evolutivo. La pelvis de la mujer se estrech\u00f3 tanto que provoc\u00f3 que el proceso de parto fuera muy riesgoso y doloroso. Por eso, hasta comienzos del siglo XX era casi com\u00fan que al dar a luz murieran la madre o el ni\u00f1o, o ambos.<\/p>\n<p>Esta estrechez tambi\u00e9n ocasion\u00f3 que los fetos empezaran a nacer prematuros, ya que hizo imposible desarrollar completamente el cerebro en el vientre. Por esta raz\u00f3n, los humanos nacen tan indefensos y necesitan el cuidado de su madre durante a\u00f1os. Eso no sucede, por ejemplo, cuando una vaca da a luz. Pese a los avances de la ciencia, el tema hoy sigue siendo un problema. Seg\u00fan la Unicef, 7.000 ni\u00f1os en el mundo entero mueren a diario en sus primeras horas de vida, y 80 por ciento de estas muertes radican en factores como complicaciones surgidas durante el parto o derivadas de un nacimiento prematuro.<\/p>\n<p>Producto de esta posici\u00f3n vertical, los huesos de la columna tambi\u00e9n \u201ctuvieron que apilarse como una vajilla de platos, uno encima del otro\u201d, dijo hace a\u00f1os el paleont\u00f3logo Bruce Latimer. Y, adicionalmente, soportar la presi\u00f3n del tama\u00f1o de la cabeza hizo que el ser humano tuviera problemas de columna. Alrededor de 80 por ciento de las personas llegan a sufrir por esta causa a lo largo de su vida.<\/p>\n<p>Para Lents sobrevivir con estos defectos demuestra la grandiosidad de los seres humanos. A pesar de que son los m\u00e1s improbables sobrevivientes del conflicto evolutivo, muestran 4.000 millones de a\u00f1os de tenaz perseverancia. \u201cHemos superado esas limitaciones f\u00edsicas mediante el cerebro, pero como digo en mi libro, esto es gratificante por un tiempo; ahora nuestra propia inteligencia nos da problemas\u201d, afirma, refiri\u00e9ndose a las p\u00e9simas decisiones sociales tomadas por el ser humano. \u201cEst\u00e1 claro que triunfamos por la habilidad de manipular el entorno a nuestro favor\u201d. El problema es que \u201cpoco pensamos en las consecuencias a largo plazo y ese, quiz\u00e1, sea el m\u00e1s fat\u00eddico defecto\u201d.<\/p>\n<p>Para Lents todas las sociedades han colapsado. Y se pregunta si el hombre sobrevivir\u00e1 lo suficiente para ver c\u00f3mo la tecnolog\u00eda soluciona los problemas o si esta terminar\u00e1 por destruirlo. Concluye que las probabilidades de sobrevivir para verlo son de 50\/50. \u201cHay suficiente tiempo para que la ciencia llegue a un equilibrio, pero puede que en los pr\u00f3ximos 100 a\u00f1os sufra un gran desastre natural y todos los avances desaparezcan\u201d, concluye.<\/p>\n<p><strong>Los seis defectos<\/strong><\/p>\n<p><em>Estos seis problemas de dise\u00f1o hacen m\u00e1s compleja la vida humana.<\/em><\/p>\n<p><strong>1 Faringe compartida:<\/strong>\u00a0los humanos deben usar la misma cavidad para respirar y comer. Es imposible, por ejemplo, re\u00edr y tragar al mismo tiempo. Esto ha causado innumerables muertes a lo largo de la historia debido a que el flujo de aire se bloquea y provoca asfixia.<\/p>\n<p><strong>2 Alimentaci\u00f3n dif\u00edcil:<\/strong>\u00a0mientras animales como el koala se alimentan de una planta espec\u00edfica, los humanos necesitan una dieta variada. Esta condici\u00f3n tambi\u00e9n ha obligado al hombre a manipular dram\u00e1ticamente su medioambiente. Adem\u00e1s, el organismo no est\u00e1 preparado para muchos alimentos.<\/p>\n<p><strong>3 Resfriados comunes:<\/strong>\u00a0el drenaje de la cavidad nasal es uno de los peores dise\u00f1os del cuerpo humano, seg\u00fan Lents. Al estar ubicado en la parte superior de la cabeza, provoca que los seres humanos adquieran, en promedio, 200 veces m\u00e1s resfriados y otro tipo de infecciones que otros animales.<\/p>\n<p><strong>4 El ADN como enemigo:<\/strong>\u00a0otra caracter\u00edstica de los humanos es que padecen enfermedades autoinmunes en las que las propias c\u00e9lulas atacan al organismo, como en el c\u00e1ncer. \u201cLa divisi\u00f3n celular es un juego peligroso e innumerables mutaciones pueden desencadenar tumores incontrolables\u201d, explica Lents.<\/p>\n<p><strong>5 Huesos inservibles:<\/strong>\u00a0los pies y las mu\u00f1ecas tienen muchos huesos porque los ancestros necesitaban pies y manos flexibles para agarrar las ramas y subir a los \u00e1rboles. Cuando esto cambi\u00f3, estas partes se hicieron m\u00e1s r\u00edgidas, pero no desaparecieron. Esta herencia hace al hombre m\u00e1s propenso a fracturas, esguinces y lesiones.<\/p>\n<p><strong>6 Un solo juego de dientes:<\/strong>\u00a0la evoluci\u00f3n se qued\u00f3 corta en este aspecto, pues solo proporciona un conjunto de piezas dentales para la vida adulta. Una se\u00f1al de que solo los prepara para la reproducci\u00f3n, un periodo de crianza de hijos, y no mucho m\u00e1s. A tiburones y cocodrilos les crecen m\u00faltiples toda su vida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Revista Semana, Bogot\u00e1 D.C., 7 de abril de 2018 Malas rodillas, huesos inservibles y una tendencia a adquirir alergias son algunos defectos de f\u00e1brica del cuerpo. Un nuevo libro explica c\u00f3mo el hombre sobrevive a diario bajo el peso de una interminable cadena de errores fisiol\u00f3gicos. El cuerpo humano parece una m\u00e1quina perfecta. 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