{"id":149,"date":"2004-08-06T07:00:00","date_gmt":"2004-08-06T07:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/moir.org.co\/web\/sobre-la-crisis-de-la-salud-y-el-cierre-del-hospital-de-caldas\/"},"modified":"2004-08-06T07:00:00","modified_gmt":"2004-08-06T07:00:00","slug":"sobre-la-crisis-de-la-salud-y-el-cierre-del-hospital-de-caldas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/sobre-la-crisis-de-la-salud-y-el-cierre-del-hospital-de-caldas\/","title":{"rendered":"SOBRE LA CRISIS DE LA SALUD Y EL CIERRE DEL HOSPITAL DE CALDAS"},"content":{"rendered":"<p>INTRODUCCI\u00d3N<br \/>\nCuando la presente declaraci\u00f3n se encontraba lista para entrar a la imprenta, el alcalde de Manizales y el gobernador de Caldas, al igual que la mayor\u00eda de los dirigentes pol\u00edticos, acogieron la decisi\u00f3n del gobierno de Uribe V\u00e9lez, aplicada a trav\u00e9s del Ministerio de &#8220;Protecci\u00f3n Social&#8221; de proceder al cierre del Hospital de Caldas. Con mucho &#8220;pesar&#8221; y bastantes &#8220;l\u00e1grimas de cocodrilo&#8221; anunciaron que desarrollar\u00e1n un plan de contingencia para atender a los enfermos, mientras encuentran una f\u00f3rmula que, sobre la base de la inclusi\u00f3n del capital privado, &#8220;reabra el Hospital&#8221;. Se completa as\u00ed el ciclo de aplicaci\u00f3n de la Ley 100 de 1993, que, desde la Alcald\u00eda de Germ\u00e1n Cardona y hasta la gobernaci\u00f3n de Emilio Echeverri Mej\u00eda, ha acolitado a los gobiernos nacionales, para que se le arrebate a manizalitas y caldenses, el principal activo para la prestaci\u00f3n de los servicios de salud. <\/p>\n<p>En lo que a nosotros respecta, procederemos a convocar la resistencia civil y popular contra este nuevo atropello de quienes rigen los destinos de Caldas y contra las decisiones del gobierno autoritario de Uribe V\u00e9lez, creador y gestor de la Ley 100 que destruy\u00f3 la salud p\u00fablica de los colombianos.<\/p>\n<p>LA CRISIS DE LA SALUD <\/p>\n<p>Para nadie es un secreto la crisis que vive la salud p\u00fablica en Colombia y, aunque \u00e9sta nunca ha estado bien, la verdad es que en los \u00faltimos diez a\u00f1os el proceso de deterioro se profundiz\u00f3 de manera alarmante, conduci\u00e9ndola al peor estado de toda la historia.<\/p>\n<p>Llegar a la situaci\u00f3n en que nos encontramos tiene m\u00faltiples causas, pero la principal, sin lugar a dudas, es el proceso de privatizaci\u00f3n que se inici\u00f3 con la Ley 10 de 1990, se afirm\u00f3 en la Constituci\u00f3n de 1991 y tom\u00f3 cuerpo con la Ley 100 de 1993 y con decenas de decretos reglamentarios.<\/p>\n<p>La concepci\u00f3n de la salud cambi\u00f3 dr\u00e1sticamente. De ser un servicio al que debe tener derecho toda la poblaci\u00f3n, pas\u00f3 a convertirse en un negocio. Tal es la esencia del dogma neoliberal impuesto por los organismos de cr\u00e9dito del gran capital nacional y extranjero, principalmente norteamericano, de someter la red p\u00fablica hospitalaria, de un lado, a la &#8220;competencia por los clientes&#8221;, y del otro, a la obligaci\u00f3n de dar servicio a los m\u00e1s pobres sin que el Estado pague el valor del servicio prestado, o haciendo este pago de manera insuficiente.<\/p>\n<p>Los negociantes se est\u00e1n saliendo con la suya. El objetivo de destruir, disminuir, o, simplemente, retirar el respaldo del Estado a la red nacional hospitalaria, convertir los hospitales p\u00fablicos en empresas obligadas a generar utilidades, cambiar los directores por gerentes y los pacientes por clientes, se est\u00e1 cumpliendo. Es esta pol\u00edtica la que condujo a la crisis financiera que hoy acosa al Hospital ante la imposibilidad de &#8220;competir&#8221; y dar utilidades.<\/p>\n<p>Durante la discusi\u00f3n de la Ley 100, al pa\u00eds se le dijo que el objetivo era la cobertura de toda la poblaci\u00f3n en el nuevo sistema de salud; que el nuevo sistema mejorar\u00eda la calidad y que habr\u00eda menores precios para los pacientes porque se destinar\u00edan mayores recursos. Ninguno de los tres supuestos se cumpli\u00f3. Y aunque por toda la naci\u00f3n aparecieron las famosas EPS y ARS y el gobierno oblig\u00f3 a la &#8220;transformaci\u00f3n&#8221; de instituciones como el Seguro Social y al cierre de cientos de cajas de previsi\u00f3n social que prestaban el servicio a millones de afiliados, el resultado es hoy peor que lo que ten\u00edamos en 1993, que ya era malo. Y las cifras no mienten.<\/p>\n<p>A causa del desempleo provocado por la apertura econ\u00f3mica, el n\u00famero de afiliados se redujo en el r\u00e9gimen contributivo. Y en el llamado r\u00e9gimen subsidiado, en el que se aspiraba a tener para el a\u00f1o 2000 al 90% de los pobres, sucedi\u00f3 que, diez a\u00f1os despu\u00e9s de expedida la ley, cubre escasamente al 52% de personas con necesidades b\u00e1sicas insatisfechas. Entre ambos reg\u00edmenes no cubren sino el 54% de la poblaci\u00f3n, meta bastante lejana de lo se\u00f1alado demag\u00f3gicamente cuando se impuso la Ley 100.<\/p>\n<p>En cuanto a la calidad en la prestaci\u00f3n de los servicios, el an\u00e1lisis de las cifras prueba la disminuci\u00f3n de camas y la reducci\u00f3n de consultas y operaciones. La crisis es tan grave, que s\u00f3lo en el Seguro Social se encuentran represadas m\u00e1s de 22 mil cirug\u00edas, hay escasez de droga y poco o casi nulo trabajo en prevenci\u00f3n.<\/p>\n<p>La conversi\u00f3n del paciente en cliente implica que las decisiones m\u00e9dicas se orienten, no por el beneficio de los enfermos, sino por el costo de las tarifas, los honorarios, el listado de medicamentos, los procedimientos de estudio, los tiempos de hospitalizaci\u00f3n y dem\u00e1s aspectos que dicha pol\u00edtica contempla. Cabe resaltar las restricciones impuestas en los planes obligatorios de salud de las ARS y EPS, que, por su naturaleza, se ven obligadas a privilegiar su car\u00e1cter de empresas y a buscar a toda costa rentabilidad y ganancias para sus accionistas. Ello las lleva tambi\u00e9n a eludir sus responsabilidades frente a las enfermedades de alto costo, llamadas enfermedades catastr\u00f3ficas, o a inducir a los pacientes a que se trasladen al Seguro Social, agravando la crisis del Instituto.<\/p>\n<p>La otra meta, la rebaja en los costos de atenci\u00f3n para los pacientes por el aumento de los recursos para la salud, tampoco se cumpli\u00f3. En realidad lo que hay es un recorte, no s\u00f3lo por el deterioro de la producci\u00f3n industrial y agr\u00edcola que no permite aportar a miles de desempleados, sino porque el Estado no ha entregado el dinero a las instituciones prestadoras de salud oficiales ESES, sino a los intermediarios financieros EPS y ARS.<\/p>\n<p>Sin embargo, se acusa a los trabajadores de ser los causantes del desastre. Mientras que en 1998 los trabajadores afiliados al r\u00e9gimen contributivo le aportaron al r\u00e9gimen subsidiado 310.107 millones de pesos, o sea, m\u00e1s de la mitad del llamado Fondo de Solidaridad, el gobierno aport\u00f3 tan solo irrisorios 70.239 millones de pesos, no obstante haberse comprometido a entregar 184.485 millones. El gobierno ofreci\u00f3 aportar el 23.4 % de los recursos para el r\u00e9gimen subsidiado, pero tan solo cumpli\u00f3 con el 12%. Como si fuera poco, el gobierno le deb\u00eda en 1997 al Fondo de Solidaridad en Salud 531.315 millones de pesos, deuda que en algo ha amortizado, gracias a una sentencia de la Corte Constitucional que oblig\u00f3 al Ministerio de Hacienda a pagar.<\/p>\n<p>A pesar de que los hospitales aumentaron sus ingresos en un 108% entre 1994 y 2000, el total de gastos de los mismos creci\u00f3 155%. La facturaci\u00f3n por venta de servicios pas\u00f3 de 300 mil millones de pesos en 1994, a m\u00e1s de $1.1 billones en 1998, siendo estos ingresos casi el 50% de los recursos que manejan; sin embargo la crisis no ha cesado. Por el contrario, se profundiza. Todos los d\u00edas hay titulares en los peri\u00f3dicos que se\u00f1alan el cierre de hospitales, el paro de trabajadores, las deudas del sistema con m\u00e9dicos, laboratorios, especialistas y proveedores. <\/p>\n<p>A lo anterior se agregan las erogaciones causadas a los hospitales por la atenci\u00f3n a los llamados vinculados, que constituyen el grueso de la poblaci\u00f3n no afiliada al sistema y que son m\u00e1s de 20 millones de colombianos. Son las cuentas imposibles de cobrar, por las cuales no responden ni los municipios, ni el ISS, ni las EPS, ni los departamentos ni la naci\u00f3n. Son pacientes atendidos por los hospitales y por los cuales nadie responde. Pero deben ser atendidos y est\u00e1 bien que as\u00ed sea. Tambi\u00e9n hay que se\u00f1alar que las empresas eluden afiliar a miles de trabajadores a la seguridad social. La evasi\u00f3n crece y nadie la controla. <\/p>\n<p>Si a todo lo que se ha mencionado a\u00f1adimos la corrupci\u00f3n, la politiquer\u00eda, el desv\u00edo de dineros de la salud, la falsedad en las encuestas del Sisben y la afiliaci\u00f3n de papel que hacen las ARS &#8220;a las cuales el gobierno les pag\u00f3 para que atendieran 7&#8217;500.000 personas y solamente prestaron los servicios a 3&#8217;500.000&#8221;, el cuadro que vemos es el de un enfermo terminal. De hecho, en 1996, las ARS se hab\u00edan embolsillado el 56.58% de los recursos de la salud como gastos de administraci\u00f3n. Para 1998, la cifra alcanz\u00f3 al 40%. Es tanta la aberraci\u00f3n, que el CNSSS defini\u00f3 que las ARS deben gastar como m\u00ednimo, del presupuesto que les entreguen los entes territoriales, el 75% en la atenci\u00f3n de salud de sus afiliados. Cosa que tampoco se cumple porque no tienen quien los vigile de manera eficiente.<\/p>\n<p>Son conocidas tambi\u00e9n las denuncias de muchos hospitales, porque ARS y EPS les niegan el pago de las cuentas, las glosan, se demoran en pagarles varios meses, incluso a\u00f1os, y alimentan la corrupci\u00f3n y el tr\u00e1fico de influencias en los hospitales. <\/p>\n<p>Esto es lo que ocurre en el \u00e1mbito nacional y repercute en nuestro departamento y municipio. La situaci\u00f3n que sufre el Hospital de Caldas y otros m\u00e1s del departamento, es un fiel reflejo de la crisis de la salud p\u00fablica.<\/p>\n<p>LAS CIFRAS DE LA CRISIS DEL HOSPITAL DE CALDAS<\/p>\n<p>Las cifras del Hospital de Caldas, muestran con claridad, la situaci\u00f3n que padece:<\/p>\n<p>La cartera del hospital a junio de 2003 era de $19.212.265.568 pesos. De la misma, ten\u00eda en disputa o en glosas de las EPS y ARS y de otras instituciones tanto p\u00fablicas como privadas $13.579.198.817 pesos, la glosada por el sector privado era de $5.136.145.613, de la cual a los usuarios comunes y corrientes que no tienen con que pagar correspond\u00eda a $2.213.042.035 y el sector p\u00fablico ten\u00eda glosados $8.442.999.434.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de lo anterior, la cartera glosada que estaba vencida a 180 d\u00edas o m\u00e1s era, del sector privado de $4.150.501.817 y la del sector p\u00fablico de $5.739.022.453. La deuda p\u00fablica con el hospital vencida entre noventa y ciento ochenta d\u00edas era de $2.123.179.799 pesos y la privada de $675.320.190 pesos. En esas condiciones no es posible para el Hospital de Caldas atender su funcionamiento.<\/p>\n<p>Pero m\u00e1s grave aun es que, as\u00ed todos los deudores le pagaran sus obligaciones, y las EPS y ARS y dem\u00e1s instituciones p\u00fablicas y privadas cumplieran con su obligaci\u00f3n, el Hospital tampoco podr\u00eda funcionar correctamente porque tiene una crisis que es coyuntural por lo que le adeudan y le glosan, pero adem\u00e1s es estructural, porque lo que recibe por la atenci\u00f3n de los llamados vinculados y lo que le ingresa por la venta de servicios, no alcanza para pagar los gastos que debe realizar, para la prestaci\u00f3n de los servicios a los que est\u00e1 obligado por Ley.<\/p>\n<p>Seg\u00fan estudios de la Direcci\u00f3n Territorial de Salud de Caldas y tomando como base los datos suministrados por el Hospital, la deuda del mismo ha evolucionado de manera negativa as\u00ed: A diciembre de 2001 deb\u00eda $22.432.326.000, a diciembre 31 del 2003 deb\u00eda $26.924.778.978, lo que quiere decir que as\u00ed le cancelaran la deuda y le reconocieran las glosas, por simples costos de operaci\u00f3n, tendr\u00eda un d\u00e9ficit acumulado de m\u00e1s de ocho mil millones de pesos.<\/p>\n<p>Es bueno se\u00f1alar que este d\u00e9ficit no incluye las obligaciones del Hospital por el pasivo pensional, ni otras que se derivan de gastos distintos a sus costos de operaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Desde 1999, cuando se aprob\u00f3 el ingreso del Hospital a la Ley 550, \u00e9ste ha sufrido cuatro reestructuraciones, ha despedido m\u00e1s de 750 trabajadores, modific\u00f3 su planta f\u00edsica, entreg\u00f3 \u00e1reas enteras de prestaci\u00f3n de servicios al capital privado, desmejor\u00f3 la calidad en la atenci\u00f3n y, sin embargo, con cuatro largos a\u00f1os de aplicaci\u00f3n de la pol\u00edtica de &#8220;salvamento&#8221; que se impuso, el resultado es peor: su cierre y liquidaci\u00f3n.<\/p>\n<p>LO QUE SIGUE <\/p>\n<p>Se trata de algo que ser\u00e1, sin lugar a dudas, m\u00e1s grave para caldenses y manizalitas: eliminar servicios, reducir la atenci\u00f3n, cerrar camas hospitalarias, reducir operaciones quir\u00fargicas y conducir a las distintas instituciones que prestan servicios en Manizales a la quiebra. Con el argumento, ya o\u00eddo al Ministro de Protecci\u00f3n Social, de que para Manizales y Caldas se requiere un solo Hospital de tercer nivel y que los dem\u00e1s sobran, se planea la fusi\u00f3n de los hospitales. Pero de continuar con este modelo, a lo que se llegar\u00e1 es a la quiebra de todas las instituciones p\u00fablicas.  <\/p>\n<p>En la l\u00f3gica de los neoliberales, a nuestro pueblo no le falta atenci\u00f3n en salud, el sistema est\u00e1 saturado, no hay pacientes para atender, ni operaciones represadas, ni nacen, cada vez m\u00e1s, ni\u00f1os en las casas, ni tenemos miles de enfermos terminales o que padecen enfermedades catastr\u00f3ficas. Tampoco hacen falta medicamentos farmac\u00e9uticos, ni material m\u00e9dico quir\u00fargico, de osteos\u00edntesis, ni gasas medicinales, ni material para laboratorios, ni ox\u00edgeno, sangre y dem\u00e1s elementos para la prestaci\u00f3n de un servicio adecuado.<\/p>\n<p>Pero la realidad es que las gentes que pueden ir a los hospitales no encuentran la atenci\u00f3n requerida y miles que no lo pueden hacer se mueren en sus casas sin la menor atenci\u00f3n. <\/p>\n<p>Es cierto que el Hospital de Caldas tiene problemas en su facturaci\u00f3n, en el cobro de sus servicios, en la gesti\u00f3n desarrollada por su administraci\u00f3n, pero ante todo el Hospital tiene el problema que tiene la salud en Colombia: Los intermediarios financieros se quedan con buena parte de los recursos de la salud, sin prestar el servicio, sin atender a los pacientes, dedicados a recibir dineros del Estado y de los usuarios y a hacer jugosas utilidades.<\/p>\n<p>Mientras los recursos no sean girados directamente a la red p\u00fablica y sobre la base de subsidios a la oferta y no a la demanda, como ocurre hoy, la red p\u00fablica seguir\u00e1 en esta crisis y los colombianos continuar\u00e1n sin la atenci\u00f3n adecuada, oportuna y de calidad que requieren para su bienestar. Para lo inmediato en el Hospital de Caldas debemos exigir, por un lado, el pago de lo adeudado por parte de todas las EPS, ARS y dem\u00e1s instituciones del nivel que sean, incluidos el Municipio de Manizales y la Gobernaci\u00f3n de Caldas, y por el otro, constituir un Frente Com\u00fan que exija al gobierno nacional, los recursos suficientes para la prestaci\u00f3n del servicio, en condiciones de oportunidad, calidad y cobertura, a todos los que lo necesiten.<\/p>\n<p>Finalmente, debemos se\u00f1alar que en el escenario de un acuerdo como el Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos o en el ALCA, la situaci\u00f3n ser\u00e1 peor porque en dichos tratados se contempla la privatizaci\u00f3n total de la salud y la entrega de la misma a los operadores privados internacionales, para que la conviertan en todos sus niveles en negocios privados, donde sea el capital financiero el que imponga las condiciones en la prestaci\u00f3n del servicio e integre de manera vertical el negocio, poniendo en riesgo incluso a los prestadores privados de las peque\u00f1as y medianas IPS que hoy con muchas dificultades operan en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>LO QUE PROPONEMOS <\/p>\n<p>Ante esta realidad debemos unir todos los sectores afectados: m\u00e9dicos, enfermeras, param\u00e9dicos, trabajadores y estudiantes de la salud, autoridades hospitalarias, usuarios, dirigentes pol\u00edticos, sindicales y gremiales que quieran adelantar una lucha civilizada y democr\u00e1tica para exigir al gobierno, la reapertura inmediata del Hospital de Caldas, mediante la destinaci\u00f3n de los recursos necesarios y suficientes para saldar sus deudas. De igual manera, debemos unirnos para luchar por una soluci\u00f3n estructural a la crisis de la salud p\u00fablica, que parta de la derogatoria de la Ley 100, elimine la norma constitucional que permite la presencia del capital financiero en la salud y enfrente la amenaza del TLC y el ALCA, sin lo cual no ser\u00e1 posible solucionar la crisis de la salud y mantener abierto y en \u00f3ptimas condiciones de funcionamiento el Hospital de Caldas.<\/p>\n<p>Comit\u00e9 Regional del MOIR de Caldas<\/p>\n<p>Oscar Guti\u00e9rrez Reyes<\/p>\n<p>Diputado Asamblea Departamental. <\/p>\n<p>Manizales, junio  de 2004 <\/p>\n<p>POSDATA: SIGLAS USADAS EN ESTE TEXTO.<br \/>\nEPS: Empresa promotora de salud.<br \/>\nARS: Administradoras de r\u00e9gimen subsidiado.<br \/>\nESES: Empresas sociales del Estado.<br \/>\nISS: Instituto de los seguros sociales.<br \/>\nCNSSS: Consejo nacional de salud y seguridad social.<br \/>\nALCA: \u00c1rea de libre comercio de las am\u00e9ricas.<br \/>\nIPS: Instituciones prestadoras de salud.<br \/>\nTLC: Tratado de libre comercio.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>INTRODUCCI\u00d3N Cuando la presente declaraci\u00f3n se encontraba lista para entrar a la imprenta, el alcalde de Manizales y el gobernador de Caldas, al igual que la mayor\u00eda de los dirigentes pol\u00edticos, acogieron la decisi\u00f3n del gobierno de Uribe V\u00e9lez, aplicada a trav\u00e9s del Ministerio de &#8220;Protecci\u00f3n Social&#8221; de proceder al cierre del Hospital de Caldas. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-149","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-escritos-del-moir"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/149","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=149"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/149\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=149"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=149"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=149"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}