{"id":14028,"date":"2017-12-05T17:03:31","date_gmt":"2017-12-05T17:03:31","guid":{"rendered":"https:\/\/moir.org.co\/web\/?p=14028"},"modified":"2017-12-05T17:03:31","modified_gmt":"2017-12-05T17:03:31","slug":"la-masacre-de-las-bananeras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/la-masacre-de-las-bananeras\/","title":{"rendered":"La masacre de las bananeras"},"content":{"rendered":"<p><strong>Reinaldo Spitaletta, El Espectador, Medell\u00edn, diciembre 5 de 2017<\/strong><\/p>\n<p>El general Carlos Cort\u00e9s Vargas, jefe militar y civil de la provincia de Santa Marta, frente a una multitud de no menos de 7.000 trabajadores de las bananeras de la United Fruit, conmina a los huelguistas, tras escucharse el \u00faltimo toque de una corneta: \u201cSe va a hacer fuego en un minuto\u201d. Una voz surge, corajuda, dentro de la muchedumbre: \u201cDisparen ya, cabrones. Les regalamos el minuto que falta\u201d.<\/p>\n<p>Era el 6 de diciembre de 1928. Las tropas del Regimiento Nari\u00f1o, en su mayor\u00eda soldados antioque\u00f1os, con fusiles reformados y munici\u00f3n austriaca, con dos ametralladoras de gran calibre y otras seis m\u00e1s peque\u00f1as, de b\u00edpode, abren fuego contra los trabajadores, a los que el Estado colombiano declarar\u00e1 despu\u00e9s como \u201ccuadrilla de malhechores\u201d.<\/p>\n<p>El 12 de noviembre, los \u201c30.000 obreros de la Zona Bananera, desatendidos por la United Fruit en sus reclamaciones, hechas a base de las leyes que los amparan, ordenaron el paro general en toda la zona\u201d, informaba un despacho del corresponsal de\u00a0<strong>El Espectador<\/strong>\u00a0hecho desde Sevilla. Los trabajadores presentaron un pliego petitorio de nueve puntos, entre los que estaban la supresi\u00f3n de los comisariatos, pago semanal, habitaciones higi\u00e9nicas y descanso dominical remunerado.<\/p>\n<p>La compa\u00f1\u00eda gringa, con un enclave colonial en el departamento del Magdalena, con el uso de m\u00e9todos esclavistas y condiciones infrahumanas de trabajo para los obreros, cont\u00f3 con la obsequiosidad de varios gobiernos colombianos, pero, m\u00e1s a\u00fan, con el de Miguel Abad\u00eda M\u00e9ndez. Este, ante las exigencias de reivindicaciones proletarias, militariz\u00f3 la zona.<\/p>\n<p>La empresa extranjera monopoliz\u00f3, por muchos a\u00f1os, los ferrocarriles, las tierras, la navegaci\u00f3n por los ca\u00f1os de Ci\u00e9naga, el transporte, las autoridades, las comunicaciones, el negocio de carnes y bastimentos, la electricidad, las exportaciones y, por supuesto, la producci\u00f3n bananera. Los gobiernos le rend\u00edan pleites\u00eda a \u201cMamita Yunai\u201d. Era la due\u00f1a de todo, hasta cuando los obreros se rebelaron.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la pavorosa represi\u00f3n contra los huelguistas, \u00bfcu\u00e1ntos fueron los muertos? Lo real y cruel es que hubo una masacre. Una de las peores en Am\u00e9rica Latina (donde antes de la de Ci\u00e9naga, se present\u00f3 la de la Escuela Santa Mar\u00eda, en Iquique, Chile, de los trabajadores del salitre, en 1907).<\/p>\n<p>En el libro\u00a0<em>Bananeras, testimonio vivo de una epopeya<\/em>, del historiador y periodista Gabriel Fonnegra, se leen testimonios acerca de c\u00f3mo hicieron desaparecer las decenas de cad\u00e1veres. \u201cComenzamos entonces a recoger los muertos. Hicimos el primer viaje hasta una playa denominada Callej\u00f3n Ancho, donde hab\u00eda unos botes. Parece que se oblig\u00f3 a unos pescadores de Puebloviejo a llevar los cad\u00e1veres, unos 200, hasta el buque Pichincha, de la Armada, anclado como a una milla de la costa\u2026\u201d, cuenta Horacio Hern\u00e1ndez, asignado al servicio del coronel \u00d3scar P\u00e9rez.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, relata que, en otros viajes, \u201ctransportamos como 300 v\u00edctimas hasta los playones de Aguacoca\u201d y, seg\u00fan la misma versi\u00f3n, \u201csolo dejaron nueve muertos. El coronel \u00d3scar P\u00e9rez Villa, borracho, los se\u00f1alaba a todo el que pasaba y dec\u00eda: \u2018Ah\u00ed tienen los nueve puntos del pliego\u201d.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1ntos fueron los muertos? Para la \u201cverdad\u201d oficial, solo nueve. El mismo Cort\u00e9s Vargas reconoce a 47. El embajador de Estados Unidos en Colombia, Jefferson Caffery, en un reporte al Departamento de Estado sobre lo ocurrido el 5 y 6 de diciembre de 1928, dice que, seg\u00fan la United Fruit Company, el n\u00famero de huelguistas muertos supera los mil.<\/p>\n<p>La masacre se perpetr\u00f3, con la complacencia y autor\u00eda del Estado colombiano que, como lo recalcar\u00eda Gait\u00e1n en sus alegatos sobre la masacre, \u201cel Gobierno colombiano tiene la metralla homicida para el pueblo y la rodilla puesta en tierra ante el oro americano\u201d. Para una polit\u00f3loga y representante uribista la masacre de las bananeras es \u201cun mito hist\u00f3rico de la narrativa comunista\u201d.<\/p>\n<p>En la literatura colombiana, adem\u00e1s de\u00a0<em>Cien a\u00f1os de soledad<\/em>, en la que un personaje afirma que hubo m\u00e1s de 3.000 muertos (otros, como los militares, dicen \u201cen Macondo no ha pasado nada, ni est\u00e1 pasando, ni pasar\u00e1 nunca. Este es un pueblo feliz\u201d), la masacre de las bananeras est\u00e1 presente en la extraordinaria novela\u00a0<em>La casa grande<\/em>, de \u00c1lvaro Cepeda Samudio, y en el cuento\u00a0<em>Si no fuera por la zona Caramba<\/em>, de Ram\u00f3n Ill\u00e1n Bacca, entre otras obras.<\/p>\n<p>Esta semana se cumple otro aniversario de la masacre de las bananeras, ocurrida en Ci\u00e9naga entre el 5 y 6 de diciembre de 1928. Una posibilidad para seguir luchando contra el olvido, contra las mentiras y manipulaciones oficiales y homenajear la memoria de las v\u00edctimas. Los muertos en aquella masacre, nueve o 3.000, siguen clamando y reclamando justicia. Y son ejemplo imperecedero de las luchas por la dignidad y la transformaci\u00f3n del mundo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reinaldo Spitaletta, El Espectador, Medell\u00edn, diciembre 5 de 2017 El general Carlos Cort\u00e9s Vargas, jefe militar y civil de la provincia de Santa Marta, frente a una multitud de no menos de 7.000 trabajadores de las bananeras de la United Fruit, conmina a los huelguistas, tras escucharse el \u00faltimo toque de una corneta: \u201cSe va [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":14029,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[114,104,97,98],"tags":[],"class_list":["post-14028","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-agro","category-historia","category-imperialismo-y-neoliberalismo","category-politica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14028","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14028"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14028\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14030,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14028\/revisions\/14030"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14029"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14028"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14028"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14028"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}