{"id":13745,"date":"2017-11-07T18:53:25","date_gmt":"2017-11-07T18:53:25","guid":{"rendered":"https:\/\/moir.org.co\/web\/?p=13745"},"modified":"2017-11-07T18:53:25","modified_gmt":"2017-11-07T18:53:25","slug":"el-primer-homo-sapiens","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/el-primer-homo-sapiens\/","title":{"rendered":"El primer Homo sapiens"},"content":{"rendered":"<p><em><\/em><strong>Kate Wong, Investigaci\u00f3n y Ciencia, septiembre de 2017, N<sup>o<\/sup> 492<\/strong><\/p>\n<p><em>Nuevos f\u00f3siles hallados en Marruecos obligan a replantear la historia de los humanos anat\u00f3micamente modernos.<\/em><\/p>\n<p>En 1961, durante unos trabajos de miner\u00eda para extraer barita en las monta\u00f1as de Jebel Irhoud, a unos 100 kil\u00f3metros al oeste de Marrakech, se hall\u00f3 un cr\u00e1neo humano f\u00f3sil. En una excavaci\u00f3n posterior se descubrieron m\u00e1s huesos de otros individuos, adem\u00e1s de restos de animales y herramientas de piedra. En un principio se pens\u00f3 que correspond\u00edan a neandertales de hace 40.000 a\u00f1os, pero m\u00e1s tarde se determin\u00f3 que en realidad pertenec\u00edan a <em>Homo sapiens<\/em> de unos 160.000 a\u00f1os de antig\u00fcedad. Sin embargo, los f\u00f3siles resultaban enigm\u00e1ticos porque en algunos aspectos parec\u00edan m\u00e1s primitivos que los m\u00e1s antiguos conocidos de <em>H. sapiens<\/em>.<\/p>\n<p>Ahora, nuevos hallazgos ayudan a reinterpretar los restos de Jebel Irhoud. Un equipo liderado por Jean-Jacques Hublin, del Instituto Max Planck de Antropolog\u00eda Evolutiva en Leipzig, ha recuperado m\u00e1s f\u00f3siles humanos y herramientas l\u00edticas, y ha obtenido otros datos que indican que el yacimiento es mucho m\u00e1s antiguo que la fecha que se le atribuy\u00f3. El equipo public\u00f3 los resultados en <em>Nature <\/em>en junio. Si los f\u00f3siles pertenecen a <em>H. sapiens<\/em>, tal y como concluyen los investigadores, el origen de nuestra especie ser\u00eda 100.000 a\u00f1os m\u00e1s antiguo y cambiar\u00eda algunas de las hip\u00f3tesis sobre d\u00f3nde y c\u00f3mo evolucion\u00f3 nuestro linaje. No obstante, otros cient\u00edficos no est\u00e1n de acuerdo sobre el significado de los nuevos hallazgos. Lejos de solucionar el rompecabezas de nuestros or\u00edgenes, los descubrimientos de Jebel Irhoud son una prueba m\u00e1s de que la evoluci\u00f3n de nuestra especie fue un proceso muy complejo.<\/p>\n<p>Durante mucho tiempo los expertos han convenido en que el origen de <em>H. sapiens<\/em> se sit\u00faa en \u00c1frica. Hasta la fecha, los restos m\u00e1s antiguos aceptados como representantes de nuestra especie corresponden a los f\u00f3siles del yacimiento de Omo Kibish, con 195.000 a\u00f1os de antig\u00fcedad, y los de Herto, de 160.000 a\u00f1os, ambos en Etiop\u00eda. Sin embargo, los estudios de ADN y algunos f\u00f3siles enigm\u00e1ticos suger\u00edan que nuestra especie podr\u00eda tener ra\u00edces m\u00e1s profundas.<\/p>\n<p>En las excavaciones recientes, Hublin y su equipo descubrieron restos de otros individuos en una parte del yacimiento de Jebel Irhoud que los mineros hab\u00edan dejado intacta. Los hallazgos incluyen fragmentos de cr\u00e1neo y una mand\u00edbula, as\u00ed como numerosas herramientas de piedra y los restos de los animales cazados por los humanos. Adem\u00e1s, mediante diferentes m\u00e9todos de dataci\u00f3n determinaron que la capa que conten\u00eda los f\u00f3siles y artefactos tiene entre 350.000 y 280.000 a\u00f1os de antig\u00fcedad.<\/p>\n<p>Los investigadores descubrieron que el tama\u00f1o y la forma de la cara, de la mand\u00edbula y de los dientes de Jebel Irhoud eran m\u00e1s pr\u00f3ximos a los de <em>H. sapiens<\/em> y m\u00e1s alejados de los neandertales y otros humanos arcaicos. Sin embargo, la forma del cr\u00e1neo es alargada como en los humanos arcaicos, y no redondeada como en los actuales. Estas variaciones se asocian a diferencias en la organizaci\u00f3n de nuestro cerebro. En una rueda de prensa, Hublin afirm\u00f3 que su equipo hab\u00eda llegado a la conclusi\u00f3n de que los f\u00f3siles de Jebel Irhoud representan \u00abel origen de nuestra especie, los <em>H. sapiens <\/em>m\u00e1s antiguos hallados en \u00c1frica o en cualquier otro lugar\u00bb. En su art\u00edculo, \u00e9l y sus colaboradores se\u00f1alan que los restos revelan que esta poblaci\u00f3n carec\u00eda de algunas de nuestras caracter\u00edsticas distintivas, pero que su anatom\u00eda podr\u00eda haber evolucionado gradualmente hasta convertirse en la nuestra.<\/p>\n<p>Hublin destac\u00f3 que de sus hallazgos no se desprende que Marruecos sea el lugar de origen de los humanos modernos, sino que indican, junto con otros descubrimientos, que la aparici\u00f3n de <em>H. sapiens<\/em> fue un hecho panafricano. Hace 300.000 a\u00f1os, los primeros <em>H. sapiens<\/em> se hab\u00edan extendido por todo el continente. A esta dispersi\u00f3n contribuy\u00f3 el hecho de que \u00c1frica era muy diferente por entonces, puesto que el S\u00e1hara estaba cubierto de vegetaci\u00f3n y no era la barrera des\u00e9rtica de hoy en d\u00eda.<\/p>\n<p>Pero no todos los cient\u00edficos aceptan la premisa de que los f\u00f3siles de Jebel Irhoud pertenecen a <em>H. sapiens<\/em>. El paleoantrop\u00f3logo John Hawks, de la Universidad de Wisconsin-Madison, apunta que Hublin y su equipo no los han comparado con los hallados en Espa\u00f1a, de 800.000 a\u00f1os de antig\u00fcedad, atribuidos a la especie <em>Homo antecessor<\/em>: \u00abQuiz\u00e1 la poblaci\u00f3n de Jebel Irhoud estaba evolucionando hacia los humanos modernos, pero cabe la posibilidad de que hubiera retenido la morfolog\u00eda de la cara de una poblaci\u00f3n de <em>H. antecessor<\/em>, que pudo haber sido el \u00faltimo antepasado com\u00fan entre los neandertales y los humanos arcaicos en \u00c1frica\u00bb.<\/p>\n<p>Para la paleoantrop\u00f3loga Marta Miraz\u00f3n Lahr, de la Universidad de Cambridge, los nuevos f\u00f3siles plantean preguntas importantes sobre las caracter\u00edsticas que definen nuestra especie. \u00ab\u00bfEs la forma globular del cr\u00e1neo, con la implicaciones que tiene en la reorganizaci\u00f3n del cerebro, lo que permite asignar un f\u00f3sil a <em>H. sapiens<\/em>? Si es as\u00ed, la poblaci\u00f3n de Irhoud ser\u00edan primos cercanos nuestros\u00bb, pero no pertenecer\u00edan a nuestra especie. Por el contrario, si una cara peque\u00f1a y la forma de la mand\u00edbula constituyen rasgos clave, entonces los individuos de Jebel Irhoud pueden ser considerados nuestros antepasados directos, lo que, seg\u00fan Miraz\u00f3n Lahr, hace cambiar el foco de atenci\u00f3n de los que estudian los or\u00edgenes humanos desde el \u00c1frica subsahariana hasta el Mediterr\u00e1neo.<\/p>\n<p>En cualquier caso, estos descubrimientos tambi\u00e9n alimentan el debate sobre qui\u00e9n realiz\u00f3 los utensilios de un periodo cultural de \u00c1frica denominado Paleol\u00edtico medio, hace entre unos 300.000 y 40.000 a\u00f1os. Si hace 300.000 a\u00f1os <em>H. sapiens<\/em> ya estaba presente, \u00e9l mismo pudo haber sido su autor. Pero existen otros candidatos, ya que en aquella \u00e9poca viv\u00edan otras especies humanas, como <em>Homo heidelbergensis <\/em>y <em>Homo naledi<\/em>.<\/p>\n<p>Para el arque\u00f3logo Christian Tryon, de la Universidad Harvard, Jebel Irhoud hace que la imagen se vuelva mucho m\u00e1s compleja. El nuevo indicio significa que a los cient\u00edficos que estudian los or\u00edgenes de nuestra propia especie todav\u00eda les queda trabajo por hacer. A veces las cosas m\u00e1s cercanas son tambi\u00e9n las m\u00e1s enigm\u00e1ticas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Kate Wong, Investigaci\u00f3n y Ciencia, septiembre de 2017, No 492 Nuevos f\u00f3siles hallados en Marruecos obligan a replantear la historia de los humanos anat\u00f3micamente modernos. En 1961, durante unos trabajos de miner\u00eda para extraer barita en las monta\u00f1as de Jebel Irhoud, a unos 100 kil\u00f3metros al oeste de Marrakech, se hall\u00f3 un cr\u00e1neo humano f\u00f3sil. 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