{"id":12055,"date":"2017-04-07T16:32:30","date_gmt":"2017-04-07T16:32:30","guid":{"rendered":"https:\/\/moir.org.co\/web\/?p=12055"},"modified":"2017-04-07T16:32:30","modified_gmt":"2017-04-07T16:32:30","slug":"la-importancia-de-darwin-en-la-historia-intelectual-de-occidente-darwins-import-in-western-intellectual-history","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/la-importancia-de-darwin-en-la-historia-intelectual-de-occidente-darwins-import-in-western-intellectual-history\/","title":{"rendered":"La importancia de Darwin en la historia intelectual de occidente (Darwin\u2019s Import in Western Intellectual History)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Francisco J. Ayala,\u00a0Versi\u00f3n: Guillermo Guevara Pardo, abril de 2017<\/strong><\/p>\n<p><strong>Resumen<\/strong><\/p>\n<p>La contribuci\u00f3n intelectual m\u00e1s significativa de Darwin fue llevar el problema del origen y diversidad de los organismos vivos al campo de la ciencia. La revoluci\u00f3n copernicana se comprometi\u00f3 con el postulado de que el universo est\u00e1 gobernado por leyes que explican los fen\u00f3menos que ocurren en la naturaleza. Darwin complet\u00f3 esa revoluci\u00f3n extendiendo tal compromiso al mundo de los seres vivos.<\/p>\n<p>Antes de Darwin, el origen de los organismos y sus maravillosas adaptaciones se atribu\u00edan al dise\u00f1o de un Creador omnisciente. Su mayor logro fue demostrar que la compleja organizaci\u00f3n y funcionalidad de los seres vivos puede explicarse como resultado de un proceso natural, la selecci\u00f3n natural, sin necesidad de acudir a un Creador u otro agente externo<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. De esta manera, el origen y adaptaci\u00f3n de los organismos, en su profusi\u00f3n y maravillosas variaciones, fue llevado al campo cient\u00edfico.<\/p>\n<p>La selecci\u00f3n natural es un proceso creativo que explica el surgimiento de novedad genuina. La fuerza creadora de la selecci\u00f3n natural surge de la particular interacci\u00f3n entre azar y necesidad, entre procesos aleatorios y determin\u00edsticos.<\/p>\n<p><strong>Cop\u00e9rnico y Darwin<\/strong><\/p>\n<p>Hay una versi\u00f3n pedante de la historia de las ideas que ve un paralelismo entre Cop\u00e9rnico y la monumental contribuci\u00f3n intelectual de Darwin que supone terminaron en dos revoluciones. De acuerdo con esta versi\u00f3n, la revoluci\u00f3n copernicana consisti\u00f3 en el desplazamiento de la Tierra desde su anteriormente aceptada ubicaci\u00f3n como centro del universo movi\u00e9ndola a un lugar subordinado como un planeta m\u00e1s, orbitando alrededor del Sol. De manera congruente, esta versi\u00f3n afirma que la revoluci\u00f3n darwiniana desplaz\u00f3 a los seres humanos desde su posici\u00f3n como centro de la vida en la Tierra, con todas las otras especies creadas a los fines de la humanidad, poniendo a los humanos como una especie m\u00e1s entre las muchas otras del mundo vivo, de tal manera que ellos, por compartir ancestros comunes, est\u00e1n relacionados con los chimpanc\u00e9s, gorilas y otras especies. Cop\u00e9rnico alcanz\u00f3 su revoluci\u00f3n con la teor\u00eda helioc\u00e9ntrica del sistema solar. La de Darwin emergi\u00f3 de su teor\u00eda de la evoluci\u00f3n org\u00e1nica.<\/p>\n<p>Creo que esta versi\u00f3n es inadecuada: lo que dice es cierto, pero desconoce lo que es m\u00e1s importante sobre esas dos revoluciones intelectuales, concretamente, que ellas abrieron paso al inicio de la ciencia en el sentido moderno de la palabra. Las dos revoluciones pueden ser vistas a la vez como una Revoluci\u00f3n Cient\u00edfica con dos etapas, la copernicana y la darwiniana.<\/p>\n<p>Darwin le dio credibilidad a la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n biol\u00f3gica al acumular evidencia que demostr\u00f3 que los organismos vivos evolucionan y descubri\u00f3 un proceso, la selecci\u00f3n natural, por medio del cual cambian sus organizaciones funcionales. Lo importante del libro de Darwin, <em>El origen de las especies<\/em>, publicado en 1859, es que con \u00e9l complet\u00f3 la revoluci\u00f3n copernicana iniciada tres siglos atr\u00e1s, cambiando radicalmente nuestra concepci\u00f3n del universo y del lugar que el ser humano ocupa en \u00e9l.<\/p>\n<p>La revoluci\u00f3n copernicana se inicia con la publicaci\u00f3n en 1543, a\u00f1o en que muere Nicol\u00e1s Cop\u00e9rnico, de su <em>De revolutionibus orbium celestium <\/em>(Sobre las revoluciones de las esferas celestes) y florece cuando aparece, en 1687, <em>Philosophiae naturalis principia mathematica<\/em> (Principios matem\u00e1ticos de la filosof\u00eda natural), de Isaac Newton. Los descubrimientos de Cop\u00e9rnico, Kepler, Galileo, Newton y otros, en los siglos XVI y XVII gradualmente dieron lugar a una concepci\u00f3n de universo como materia en movimiento gobernada por leyes naturales. Se demostr\u00f3 que la Tierra no era el centro del universo sino un peque\u00f1o planeta girando alrededor de una estrella com\u00fan y corriente; que el universo es inmenso en espacio y tiempo; que los movimientos de los planetas alrededor del Sol pod\u00edan ser explicados por las mismas y sencillas leyes que dan cuenta del movimiento de los objetos f\u00edsicos en nuestro planeta. (Leyes tales como <em>f = m x a<\/em>, <em>fuerza = masa x aceleraci\u00f3n<\/em>, o la ley de la atracci\u00f3n del inverso del cuadrado de la distancia, <em>f = g(m<sub>1<\/sub>m<sub>2<\/sub>)\/r<sup>2<\/sup><\/em>). Estos y otros descubrimientos expandieron enormemente el conocimiento humano, pero la revoluci\u00f3n conceptual a la que dieron lugar fue todav\u00eda m\u00e1s fundamental: un compromiso con el postulado de que el universo obedece a leyes inmanentes que explican los fen\u00f3menos naturales. El funcionamiento del universo era llevado al reino de la ciencia, explicado a trav\u00e9s de leyes naturales. Los fen\u00f3menos f\u00edsicos se pod\u00edan explicar adecuadamente siempre que las causas fueran conocidas.<\/p>\n<p>Darwin complet\u00f3 la revoluci\u00f3n copernicana incorporando a la biolog\u00eda la noci\u00f3n de naturaleza como un sistema legal de materia en movimiento. Las adaptaciones y diversidad de los organismos, el origen de la novedad y de las formas altamente organizadas, el origen de la humanidad misma, pod\u00eda ahora ser explicado por un proceso ordenado de cambio gobernado por leyes naturales.<\/p>\n<p>Antes de Darwin el origen de los seres org\u00e1nicos y sus maravillosas adaptaciones eran atribuidos al dise\u00f1o de un Creador omnisciente. Dios hab\u00eda creado los p\u00e1jaros y las abejas, los peces y corales, los \u00e1rboles en el bosque, y lo mejor de todo, al hombre. Dios le dio al hombre ojos para que pudiera ver y dot\u00f3 a los peces con agallas para respirar dentro del agua. William Paley, en su <em>Teolog\u00eda natural<\/em>, de 1802, argumentaba que el dise\u00f1o funcional de los organismos manifestaba la existencia de un Creador totalmente sabio<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>. Si hay dise\u00f1o, hay un dise\u00f1ador; la presencia de un reloj evidencia la existencia de un relojero. El \u201cargumento del dise\u00f1o\u201d para demostrar la existencia de Dios fue posteriormente elaborado en los ocho <em>Tratados Bridgewater<\/em>, publicados en Inglaterra entre 1833 y 1840, para describir \u201cel Poder, Sabidur\u00eda y Bondad de Dios como se manifiesta en la creaci\u00f3n\u201d. Otros fil\u00f3sofos y te\u00f3logos avanzaron argumentos similares en varias partes del mundo.<\/p>\n<p>Los avances de la ciencia f\u00edsica llevaron la concepci\u00f3n de la humanidad en los asuntos del universo a un estado de \u2018personalidad dividida\u2019, que persisti\u00f3 hasta mediados del siglo XIX. Las explicaciones cient\u00edficas derivadas de leyes naturales dominaron el mundo de la materia no viva en la Tierra, como tambi\u00e9n en los cielos. Pero las explicaciones sobrenaturales, dependientes de las insondables acciones del Creador, segu\u00edan dando raz\u00f3n sobre el origen y configuraci\u00f3n de las criaturas vivientes \u2013las realidades m\u00e1s diversificadas, complejas y atractivas del mundo.<\/p>\n<p>Fue el genio de Darwin el que resolvi\u00f3 esta esquizofrenia conceptual. \u00c9l complet\u00f3 la revoluci\u00f3n copernicana trayendo a la biolog\u00eda la noci\u00f3n de naturaleza como un sistema legal de materia en movimiento que la raz\u00f3n humana puede explicar, sin recurrir a entidades extra-naturales.<\/p>\n<p><strong>El descubrimiento m\u00e1s grande de Darwin<\/strong><\/p>\n<p>El problema enfrentado por Darwin dif\u00edcilmente puede ser sobreestimado. La fuerza del argumento del dise\u00f1o para demostrar el papel del Creador se expone con facilidad. Donde haya funci\u00f3n o dise\u00f1o, vemos un autor. Paley hab\u00eda trabajado este argumento con gran habilidad y profusi\u00f3n de detalle. El logro m\u00e1s grande de Darwin fue demostrar que la complejidad organizacional y funcional de los seres vivos pod\u00eda explicarse como resultado de un proceso material, la selecci\u00f3n natural, sin necesidad de apoyarse en un Creador o cualquier otro agente externo. De esta manera el origen y adaptaci\u00f3n de los organismos en su abundancia y asombrosas variaciones, se ubicaron en la esfera de la ciencia.<\/p>\n<p>Darwin admite que los organismos est\u00e1n \u201cdise\u00f1ados\u201d para algunos prop\u00f3sitos, por ejemplo, est\u00e1n funcionalmente organizados. Los seres vivos se adaptan a ciertos estilos de vida y sus partes \u201cdise\u00f1adas\u201d para ejecutar determinadas funciones. Los peces para vivir en el agua; los ri\u00f1ones dise\u00f1ados para regular la composici\u00f3n de la sangre; la mano humana est\u00e1 hecha para agarrar. Darwin condujo a una explicaci\u00f3n natural del dise\u00f1o. Ahora era posible dar raz\u00f3n de los aspectos aparentemente finalistas de los seres vivos, igual que los fen\u00f3menos del mundo inanimado, a trav\u00e9s de los m\u00e9todos de la ciencia, como resultado de la manifestaci\u00f3n de leyes en los procesos naturales.<\/p>\n<p>El argumento central de la teor\u00eda de la selecci\u00f3n natural est\u00e1 resumido por Darwin en <em>El origen de las especies<\/em> de la siguiente manera: <em>\u201cComo m\u00e1s individuos son producidos de los que posiblemente pueden sobrevivir, debe haber en cada caso una lucha por la existencia, ya sea de un individuo contra otro de la misma especie, o con individuos de distintas especies, o con las condiciones f\u00edsicas de la vida\u2026 \u00bfPuede pues, creerse improbable que las variaciones \u00fatiles al hombre han sin duda ocurrido, que otras variaciones \u00fatiles de alguna manera para cada organismo algunas veces han sucedido en la gran y compleja batalla de la vida, durante el curso de miles de generaciones? Si esto ocurre, \u00bfpodemos dudar (recordando que nacen m\u00e1s individuos de los que posiblemente sobrevivan) que aquellos que tengan cualquier ventaja, aunque peque\u00f1a, sobre otros, tendr\u00e1n mejor oportunidad para sobrevivir y procrear su especie? Por otra parte, podemos estar seguros que cualquier variaci\u00f3n en el menor grado perjudicial tiene que ser inflexiblemente destruida. A esta conservaci\u00f3n de las variaciones favorables y el rechazo de las perjudiciales, yo la llamo Selecci\u00f3n Natural\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>El argumento de Darwin aborda los mismos problemas que los de Paley: c\u00f3mo explicar la configuraci\u00f3n adaptativa de los organismos, el \u201cdise\u00f1o\u201d obvio de sus partes para realizar ciertas funciones. Darwin sostiene que las variaciones adaptativas hereditarias (<em>\u201cvariaciones \u00fatiles de alguna manera para cada organismo\u201d<\/em>) aparecen ocasionalmente y que estas probablemente incrementan las oportunidades reproductivas de sus portadores. El \u00e9xito de los criadores de palomas y otros animales, demuestra claramente el surgimiento de variaciones hereditarias \u00fatiles.<\/p>\n<p>A lo largo de generaciones las variaciones favorables ser\u00e1n preservadas, multiplicadas y conjuntadas; las da\u00f1inas, eliminadas. En otra parte Darwin a\u00f1ade: <em>\u201cNo puedo ver ning\u00fan l\u00edmite a este poder <\/em>[de la selecci\u00f3n natural] <em>para adaptar lenta y bellamente cada forma a las relaciones m\u00e1s complejas de la vida\u201d<\/em>. Darwin propuso la selecci\u00f3n natural primordialmente para explicar la organizaci\u00f3n adaptativa o \u201cdise\u00f1o\u201d de los seres vivos: es un proceso que preserva y promueve la adaptaci\u00f3n. El cambio y la diversificaci\u00f3n (la multiplicaci\u00f3n de las especies) evolutivas, no son promovidas directamente por la selecci\u00f3n natural (de aqu\u00ed la as\u00ed llamada \u201cestasis evolutiva\u201d enfatizada por la teor\u00eda del equilibrio puntuado) sino que a menudo resultan como subproductos de la selecci\u00f3n natural que fomenta la adaptaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hay una lectura posible de <em>El origen de las especies<\/em> que lo ve, antes que nada, como un esfuerzo prolongado para solucionar el problema de Paley en un marco explicativo cient\u00edfico. Es, ciertamente, como interpreto la obra maestra de Darwin. La Introducci\u00f3n y los Cap\u00edtulos I al VIII explican c\u00f3mo la selecci\u00f3n natural da cuenta de las adaptaciones y comportamientos de los organismos, de su \u201cdise\u00f1o\u201d. El argumento empieza en el cap\u00edtulo I, donde Darwin describe con considerable detalle, la exitosa selecci\u00f3n de plantas y animales dom\u00e9sticos, el \u00e9xito de los aficionados a las palomas que buscan \u201cdeportes\u201d ex\u00f3ticos. Esta evidencia muestra que la selecci\u00f3n puede lograrse usando variaciones espont\u00e1neas beneficiosas para el hombre.<\/p>\n<p>Los cap\u00edtulos subsiguientes extienden el argumento a las variaciones propagadas por selecci\u00f3n natural (esto es, el \u00e9xito reproductivo) para beneficio de los organismos, m\u00e1s que mediante la selecci\u00f3n artificial de rasgos deseables para los seres humanos. Los organismos exhiben dise\u00f1o, pero no es \u201cdise\u00f1o inteligente\u201d impuesto por Dios como Ingeniero Supremo, sino el resultado de la selecci\u00f3n natural promoviendo la adaptaci\u00f3n de los individuos a sus ambientes. Los seres vivos exhiben complejidad, pero no \u201ccomplejidad irreducible\u201d emergida de repente en su elaboraci\u00f3n actual, sino que ha surgido gradual y acumulativamente, paso a paso, promovida por el \u00e9xito adaptativo de individuos con elaboraciones cada vez m\u00e1s complejas.<\/p>\n<p>Si la explicaci\u00f3n de Darwin sobre la organizaci\u00f3n adaptativa de los seres vivos es correcta, la evoluci\u00f3n sigue necesariamente a medida que los organismos se adaptan a diferentes entornos y a las condiciones cambiantes de todos los ambientes, y c\u00f3mo las variaciones hereditarias est\u00e1n disponibles para mejorar, en un momento y lugar particulares, las posibilidades de los seres vivos para sobrevivir y reproducirse. La evidencia de la evoluci\u00f3n biol\u00f3gica que aporta el <em>Origen <\/em>es central para la concepci\u00f3n darwiniana del \u201cdise\u00f1o\u201d, pues su explicaci\u00f3n postula el hecho de la evoluci\u00f3n, que trata de demostrar en la mayor parte del resto del libro (cap\u00edtulos IX \u2013 XI), volviendo al tema original en el cap\u00edtulo final, el XIV.<\/p>\n<p>En el \u00faltimo par\u00e1grafo del <em>Origen<\/em> Darwin retorna con elocuencia al tema dominante de la adaptaci\u00f3n o dise\u00f1o: <em>\u201cEs interesante contemplar una enmara\u00f1ada ladera cubierta por plantas de muchas clases, con p\u00e1jaros cantando en los arbustos, con distintos insectos revoloteando y con gusanos que se arrastran por la tierra h\u00fameda, y reflexionar que estas formas <strong>minuciosamente construidas<\/strong>, <strong>tan diferentes<\/strong> y dependientes cada una de las otras <strong>de una manera tan compleja<\/strong>, todas han sido producidas por leyes que act\u00faan a nuestro alrededor. <\/em>[\u2026] <em>As\u00ed, el objeto m\u00e1s elevado que somos capaces de concebir, principalmente, la formaci\u00f3n de los animales superiores, resulta directamente de la guerra de la naturaleza, del hambre y de la muerte. Hay grandeza en esta visi\u00f3n de la vida, con sus diferentes fuerzas, habiendo sido originalmente infundida en unas cuantas formas o en una; y que, mientras este planeta ha ido girando de acuerdo con la inalterable ley de la gravedad, han evolucionado y est\u00e1n evolucionando, desde inicios tan sencillos, <strong>infinidad de las m\u00e1s bellas y maravillosas formas<\/strong>\u201d<\/em>. [\u00c9nfasis de F.J.A.]<\/p>\n<p><strong>La selecci\u00f3n natural y el \u201cdise\u00f1o\u201d de los organismos<\/strong><\/p>\n<p>La visi\u00f3n moderna del principio de selecci\u00f3n natural est\u00e1 formulada como reproducci\u00f3n diferencial en t\u00e9rminos gen\u00e9ticos y estad\u00edsticos. La selecci\u00f3n natural implica que algunos genes y combinaciones gen\u00e9ticas se transmiten a las siguientes generaciones, con una probabilidad m\u00e1s alta que sus formas alternas. Tales unidades gen\u00e9ticas se har\u00e1n m\u00e1s comunes en las generaciones subsiguientes, mientras que las alternas lo ser\u00e1n menos. La selecci\u00f3n natural es una tendencia estad\u00edstica en la tasa relativa de reproducci\u00f3n de unidades gen\u00e9ticas alternativas.<\/p>\n<p>La selecci\u00f3n natural no opera como un cedazo que retiene genes \u00fatiles que raramente aparecen y deja pasar los mutantes da\u00f1inos que surgen m\u00e1s frecuentemente. Act\u00faa en el filtrado pero es mucho m\u00e1s que un proceso estrictamente negativo, pues es capaz de generar novedad incrementando la probabilidad de combinaciones gen\u00e9ticas que de otra manera ser\u00edan extremadamente improbables. De esta manera la selecci\u00f3n natural es un proceso creativo. Ella no \u201ccrea\u201d las entidades sobre las cuales opera, sino que produce combinaciones gen\u00e9ticas adaptativas (funcionales) que de otra forma no podr\u00edan haber existido.<\/p>\n<p>El papel creativo de la selecci\u00f3n natural no debe entenderse en el sentido de la creaci\u00f3n \u201cabsoluta\u201d que predica la teolog\u00eda cristiana, como el acto divino por el cual el universo fue creado <em>ex nihilo<\/em>; o a la manera de Paley, que asume que Dios, el Ingeniero Supremo, hab\u00eda creado las adaptaciones de los organismos. La selecci\u00f3n natural puede ser comparada m\u00e1s bien con un pintor que crea un cuadro mezclando y distribuyendo pigmentos en formas variadas sobre el lienzo. El artista no crea ni el lienzo ni los pigmentos, sino la obra. Es inconcebible que una combinaci\u00f3n al azar de pigmentos pueda resultar en el trabajo final completamente ordenado de un cuadro, como por ejemplo, <em>Las Meninas <\/em>de Vel\u00e1squez. De la misma manera, la combinaci\u00f3n de unidades gen\u00e9ticas que llevan la informaci\u00f3n hereditaria para la formaci\u00f3n del ojo de los vertebrados, nunca podr\u00eda haberse producido por un proceso aleatorio como la mutaci\u00f3n. Ni siquiera si dejamos transcurrir tres mil millones de a\u00f1os, que es el tiempo de existencia de la vida sobre la Tierra. La complicada anatom\u00eda del ojo, as\u00ed como el funcionamiento exacto del ri\u00f1\u00f3n, son el resultado de un proceso no aleatorio, la selecci\u00f3n natural.<\/p>\n<p>La manera en que la selecci\u00f3n natural, un fen\u00f3meno puramente material, generara novedad en forma de informaci\u00f3n hereditaria acumulada, se puede ilustrar mediante el siguiente ejemplo. Algunas cepas de la bacteria del colon, <em>Escherichia coli<\/em>, para poder reproducirse en un medio de cultivo requieren que cierta sustancia, el amino\u00e1cido histidina, sea aportado a dicho medio. Cuando algunas de tales bacterias se a\u00f1aden a diez cent\u00edmetros c\u00fabicos de medio de cultivo l\u00edquido, se multiplican r\u00e1pidamente y producen entre veinte y treinta mil millones de bacterias en unas pocas horas. Mutaciones espont\u00e1neas de resistencia a la estreptomicina ocurren en bacterias normales (esto es, sensibles) a ratas del orden de una en mil millones (1&#215;10<sup>-8<\/sup>) de c\u00e9lulas. En el cultivo bacteriano esperamos encontrar entre 200 a 300 bacterias resistentes a la estreptomicina, debido a una mutaci\u00f3n espont\u00e1nea. Si el antibi\u00f3tico es a\u00f1adido al cultivo en una concentraci\u00f3n apropiada, \u00fanicamente sobreviven las c\u00e9lulas que sean resistentes. Las 200 o 300 bacterias empezar\u00e1n a reproducirse y en uno o dos d\u00edas, tras el n\u00famero necesario de divisiones celulares, se producen m\u00e1s o menos unas veinte mil millones de bacterias todas resistentes a la estreptomicina. Entre las c\u00e9lulas que requieren histidina como un factor de crecimiento surgen mutantes espont\u00e1neos capaces de multiplicarse sin la presencia de esa sustancia, a ratas de alrededor de cuatro en mil millones de bacterias (4&#215;10<sup>-8<\/sup>). Las c\u00e9lulas resistentes a la estreptomicina ahora se transfieren a un cultivo con estreptomicina, pero sin histidina. Muchas de ellas no ser\u00e1n capaces de reproducirse, pero lo har\u00e1n alrededor de unas mil que empezar\u00e1n a multiplicarse hasta que el medio disponible est\u00e9 saturado.<\/p>\n<p>En dos pasos la selecci\u00f3n natural ha producido c\u00e9lulas bacterianas resistentes a la estreptomicina y que no requieren histidina para crecer. La probabilidad de que ocurran dos mutaciones en la misma bacteria es de alrededor de cuatro en diez mil millones de c\u00e9lulas (1&#215;10<sup>-8<\/sup>x4x10<sup>-8<\/sup> = 4&#215;10<sup>-16<\/sup>). Un evento de tan baja probabilidad es improbable que ocurra a\u00fan en el m\u00e1s grande cultivo de laboratorio de c\u00e9lulas bacterianas. Con la selecci\u00f3n natural, es com\u00fan el resultado de c\u00e9lulas que tengan ambas propiedades.<\/p>\n<p>Algunas veces los cr\u00edticos han alegado como evidencia contra la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n de Darwin ejemplos que muestran que los procesos aleatorios no pueden producir resultados con sentido, organizados. Han se\u00f1alado que una serie de monos golpeando azarosamente las letras sobre una m\u00e1quina de escribir nunca podr\u00edan escribir <em>El origen de las especies<\/em>, a\u00fan si los dejamos por millones de a\u00f1os y muchas generaciones de monos aporreando tales artefactos.<\/p>\n<p>Esta cr\u00edtica podr\u00eda ser v\u00e1lida si la selecci\u00f3n natural dependiera solamente del azar. Pero ella es un proceso no aleatorio que promueve la adaptaci\u00f3n privilegiando las combinaciones que \u201cdan sentido\u201d, es decir, que son \u00fatiles para los organismos. La analog\u00eda de los monos podr\u00eda ser m\u00e1s apropiada si existiera un proceso por el cual, primero, palabras con significado fueran elegidas cada vez que aparecieran en la m\u00e1quina de escribir, y entonces tambi\u00e9n tendr\u00edamos m\u00e1quinas de escribir con palabras previamente seleccionadas en lugar de solo letras en las teclas, y de nuevo habr\u00eda un proceso para seleccionar frases con sentido cada vez que aparecieran en esta segunda m\u00e1quina de escribir. Si cada vez palabras tales como \u201cel\u201d, \u201corigen\u201d, \u201cespecies\u201d y as\u00ed sucesivamente aparecen en el primer tipo de m\u00e1quina de escribir, cada una de ellas se convierte en una clave en el segundo tipo de m\u00e1quina de escribir, ocasionalmente se pueden producir frases con sentido en esta segunda clase de m\u00e1quina de escribir. Si tales frases se incorporan a las claves de un tercer tipo de m\u00e1quina de escribir, en la cual p\u00e1rrafos con significado fueran seleccionados cada vez que ellos aparecieran, es claro que p\u00e1ginas y a\u00fan cap\u00edtulos que \u201cden sentido\u201d podr\u00edan ser producidos eventualmente.<\/p>\n<p>La evoluci\u00f3n no es el resultado de procesos estrictamente aleatorios, es m\u00e1s bien un proceso \u201cselectivo\u201d por el cual se escogen combinaciones adaptativas que se reproducen con mayor efectividad y de esta manera terminan estableci\u00e9ndose en las poblaciones. Dichas combinaciones forman, a su vez, nuevos niveles de organizaci\u00f3n sobre los cuales vuelven a operar la mutaci\u00f3n (azar), m\u00e1s la selecci\u00f3n (no aleatoria, direccional).<\/p>\n<p><strong>La selecci\u00f3n natural como un proceso gradual<\/strong><\/p>\n<p>El punto cr\u00edtico es que la evoluci\u00f3n por selecci\u00f3n natural es un proceso gradual que opera durante eones de tiempo y da lugar a organismos mucho mejor adaptados que otros, capaces de sobrevivir y reproducirse, que difieren t\u00edpicamente de cualquier otro en peque\u00f1os aspectos en cualquier tiempo, por ejemplo, la diferencia entre tener o carecer de una enzima capaz de catalizar la s\u00edntesis del amino\u00e1cido histidina<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>.<\/p>\n<p>Obs\u00e9rvese tambi\u00e9n que el aumento de la complejidad no resulta necesariamente de la selecci\u00f3n natural, aunque tales incrementos ocurren de tiempo en tiempo, tal que, aunque raros, son muy evidentes por los eones de tiempo. La mayor complejidad necesariamente no es una consecuencia de la evoluci\u00f3n por selecci\u00f3n natural, sino m\u00e1s bien emerge como un asunto de tendencia estad\u00edstica. Los organismos que m\u00e1s han vivido en la Tierra son las microsc\u00f3picas bacterias que han existido continuamente en el planeta por 3.500 millones de a\u00f1os y a\u00fan no exhiben una complejidad mayor que la de sus m\u00e1s antiguos ancestros. Los organismos m\u00e1s complejos llegaron mucho m\u00e1s tarde, sin la eliminaci\u00f3n de sus parientes m\u00e1s simples. Por ejemplo, los primates aparecieron en la Tierra hace unos cincuenta millones de a\u00f1os y nuestra especie, <em>Homo sapiens<\/em>, surgi\u00f3 hace alrededor de 200.000 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Como se ilustr\u00f3 con el ejemplo de las bacterias, la selecci\u00f3n natural procede de manera gradual produciendo combinaciones de genes que de otra manera ser\u00edan altamente improbables. El ojo vertebrado no apareci\u00f3 espont\u00e1neamente con toda su perfecci\u00f3n actual. Su formaci\u00f3n requiri\u00f3 de la integraci\u00f3n apropiada de muchas unidades gen\u00e9ticas y, por lo tanto, no podr\u00eda haber resultado solamente de procesos aleatorios ni se produjo de repente o en unos pocos pasos. Los ancestros de los vertebrados de hoy tuvieron por m\u00e1s de 500 millones de a\u00f1os alguna forma de \u00f3rgano sensible a la luz. La percepci\u00f3n lum\u00ednica, y m\u00e1s tarde la visi\u00f3n, fueron importantes para la supervivencia y el \u00e9xito reproductivo de tales organismos. En consecuencia, la selecci\u00f3n natural favoreci\u00f3 genes y combinaciones de genes que incrementaran la eficiencia funcional del ojo. Dichas unidades gen\u00e9ticas se fueron acumulando gradualmente y con el tiempo condujeron al eficiente y altamente complejo ojo vertebrado. La selecci\u00f3n natural da cuenta del aumento y propagaci\u00f3n de constituciones gen\u00e9ticas y de clases de organismos que bajo la acci\u00f3n sin control de la mutaci\u00f3n fortuita, nunca podr\u00edan haber existido. En este sentido la selecci\u00f3n natural es un proceso creativo, aunque no da origen a la materia prima \u2013los genes\u2212 sobre la que act\u00faa.<\/p>\n<p><strong>Azar y necesidad<\/strong><\/p>\n<p>En la selecci\u00f3n natural no hay intencionalidad, ni funciona de acuerdo con alg\u00fan plan preconcebido. Es un proceso estrictamente natural que resulta de la interacci\u00f3n de las propiedades de entidades fisicoqu\u00edmicas y biol\u00f3gicas. Como se se\u00f1al\u00f3, la selecci\u00f3n natural es consecuencia de la multiplicaci\u00f3n diferencial de los seres vivos. Tiene apariencia de prop\u00f3sito pues est\u00e1 condicionada por el ambiente: que unos organismos se reproduzcan m\u00e1s efectivamente, depende de que las variaciones que posean sean de utilidad en el lugar y tiempo donde ellos vivan.<\/p>\n<p>La selecci\u00f3n natural no anticipa los medios ambientes del futuro; cambios ambientales dr\u00e1sticos puede que no sean superados por organismos que anteriormente eran pr\u00f3speros<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>. La extinci\u00f3n de las especies es el resultado com\u00fan del proceso evolutivo. Las especies existentes hoy representan el equilibrio entre el origen de las nuevas y su extinci\u00f3n eventual. M\u00e1s del 99 por ciento de todas las especies que han vivido en la Tierra se han extinguido sin dejar descendencia. Estas pueden haber sido algo as\u00ed como m\u00e1s de mil millones de especies; el inventario disponible de especies vivas ha identificado y descrito menos de dos millones de los diez que se estima existen actualmente.<\/p>\n<p>La selecci\u00f3n natural no produce formas predeterminadas de organismos, sino \u00fanicamente aquellos que se adaptan a sus ambientes. Las caracter\u00edsticas que se seleccionar\u00e1n depender\u00e1 de qu\u00e9 variaciones ocurran en un momento y lugar determinados. Esto, a su vez, resulta del proceso aleatorio de la mutaci\u00f3n, tambi\u00e9n como de la prehistoria de los organismos (la carga gen\u00e9tica que tienen como consecuencia de su evoluci\u00f3n anterior). La selecci\u00f3n natural es un proceso \u201coportunista\u201d. Las variables que determinan en qu\u00e9 direcci\u00f3n ir\u00e1 son el medio ambiente, la constituci\u00f3n preexistente de los organismos y el surgimiento espont\u00e1neo de mutaciones.<\/p>\n<p>Por consiguiente, la adaptaci\u00f3n a un determinado medio ambiente puede ocurrir en una variedad de formas diferentes. Se puede tomar como ejemplo las adaptaciones de las plantas a la vida del clima des\u00e9rtico. La adaptaci\u00f3n fundamental es a las condiciones de aridez, que involucran el peligro de desecaci\u00f3n. En los desiertos no hay lluvia durante una gran parte del a\u00f1o y algunas veces durante a\u00f1os sucesivos. Las plantas han conseguido solucionar de diferente manera la urgente necesidad de ahorrar agua. Los cactus han transformado las hojas en espinas y convertido los tallos en barriles de almacenamiento de agua; la fotos\u00edntesis se realiza en la superficie del tallo en lugar de en las hojas. Otras plantas carecen de hojas durante la estaci\u00f3n seca, pero despu\u00e9s de las lluvias estallan en hojas, flores y producen semillas. Las plantas ef\u00edmeras germinan desde las semillas, crecen, florecen y vuelven a producir semillas \u2014todo en el espacio de una pocas semanas mientras est\u00e1 disponible el agua de lluvia; durante el resto del a\u00f1o las semillas est\u00e1n quiescentes en el suelo.<\/p>\n<p>El car\u00e1cter oportunista de la selecci\u00f3n natural tambi\u00e9n est\u00e1 bien evidenciado por el fen\u00f3meno de la radiaci\u00f3n adaptativa. La evoluci\u00f3n de la mosca dros\u00f3fila en Haw\u00e1i es una radiaci\u00f3n adaptativa relativamente reciente. En el mundo hay alrededor de unas 1.500 especies de dros\u00f3fila. Aproximadamente 500 de ellas han evolucionado en la peque\u00f1a extensi\u00f3n de la superficie del archipi\u00e9lago hawaiano. Adem\u00e1s, la diversidad morfol\u00f3gica, ecol\u00f3gica y conductual de las dros\u00f3filas hawaianas supera a las del resto del mundo. En Haw\u00e1i hay m\u00e1s de mil especies de caracoles de tierra que evolucionaron todos en el archipi\u00e9lago. Se encuentran 72 especies de aves todas las cuales, excepto una, existen \u00fanicamente all\u00ed.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 tuvo lugar en Haw\u00e1i tal evoluci\u00f3n \u201cexplosiva\u201d? All\u00ed la gran abundancia de moscas dros\u00f3filas contrasta con la ausencia de cualesquiera otros insectos. Los ancestros de la dros\u00f3fila hawaiana alcanzaron el archipi\u00e9lago antes que otros grupos de insectos lo hicieran y encontraron, para vivir, multitud de oportunidades no explotadas. Ellos respondieron con una radiaci\u00f3n adaptativa r\u00e1pida; aunque todas las dros\u00f3filas provienen de una \u00fanica especie colonizadora, se adaptaron a la diversidad de oportunidades disponibles en lugares diversos o en tiempos distintos desarrollando las adaptaciones apropiadas que oscilan ampliamente de una a otra especie. El aislamiento geogr\u00e1fico del archipi\u00e9lago hawaiano parece, en todo caso, una explicaci\u00f3n m\u00e1s razonable para esas explosiones de nuevas formas de organismos, que asumir una preferencia desorbitada por parte del Creador para dotar al archipi\u00e9lago con numerosas dros\u00f3filas pero no con otros insectos, o un desagrado peculiar para crear en Haw\u00e1i mam\u00edferos terrestres que no exist\u00edan all\u00ed hasta que fueron introducidos por los humanos.<\/p>\n<p>El proceso de selecci\u00f3n natural explica la organizaci\u00f3n adaptativa de los organismos, tambi\u00e9n como su diversidad y evoluci\u00f3n, como consecuencia de su adaptaci\u00f3n a las m\u00faltiples y siempre cambiantes condiciones de vida. El registro f\u00f3sil muestra que la vida ha evolucionado de una manera ca\u00f3tica. Las radiaciones, las expansiones, los relevos de una especie por otra, las tendencias ocasionales pero irregulares y las extinciones siempre presentes, son explicados mejor por selecci\u00f3n natural de organismos sometidos a los caprichos de la mutaci\u00f3n gen\u00e9tica y los retos medioambientales.<\/p>\n<p>La explicaci\u00f3n cient\u00edfica de estos eventos no necesita recurrir a un plan preconcebido, ya sea impreso desde fuera por un dise\u00f1ador omnisciente y todopoderoso o como resultado de alguna fuerza inmanente que dirige el proceso hacia resultados determinados. La evoluci\u00f3n biol\u00f3gica difiere de una pintura o un artefacto, en que ella no es el resultado de un dise\u00f1o preconcebido.<\/p>\n<p><strong>Observaciones finales<\/strong><\/p>\n<p>La selecci\u00f3n natural da raz\u00f3n del \u201cdise\u00f1o\u201d de los organismos, porque las variaciones adaptativas tienden a incrementar la probabilidad de supervivencia y reproducci\u00f3n de sus portadores a expensas de las variaciones mal adaptadas o menos adaptadas. Ni William Paley ni ning\u00fan otro autor antes de Darwin, fueron capaces de percibir que hab\u00eda un proceso natural (espec\u00edficamente, la selecci\u00f3n natural) que no es aleatorio, sino que m\u00e1s bien es orientado y capaz de generar orden o \u201ccrear\u201d. Las caracter\u00edsticas que los organismos adquieren en su historia evolutiva no son fortuitas sino determinadas por su utilidad funcional, \u201cdise\u00f1adas\u201d para servir a sus necesidades de vida.<\/p>\n<p>Bien que mal el azar es parte integral del proceso de evoluci\u00f3n. Las mutaciones, que producen la variaci\u00f3n hereditaria disponible para la selecci\u00f3n natural, surgen al azar independientemente de si son beneficiosas o da\u00f1inas para sus portadores. Pero este proceso aleatorio (as\u00ed como otros que participan en el gran teatro de la vida) es contrarrestado por la selecci\u00f3n natural que preserva las que son beneficiosas y elimina las da\u00f1inas. La evoluci\u00f3n no podr\u00eda ocurrir sin mutaci\u00f3n hereditaria, pues no habr\u00eda variaciones que pudieran ser transmitidas diferencialmente de una a otra generaci\u00f3n. Sin selecci\u00f3n natural el proceso de mutaci\u00f3n dar\u00eda lugar a desorganizaci\u00f3n y extinci\u00f3n, pues muchas de ellas son desventajosas. En conjunto, mutaci\u00f3n y selecci\u00f3n han dirigido el maravilloso proceso que empez\u00f3 desde organismos microsc\u00f3picos hasta producir orqu\u00eddeas, aves y humanos.<\/p>\n<p>La teor\u00eda de la evoluci\u00f3n transmite conjuntamente azar y necesidad en la intricada substancia de la vida; aleatoriedad y determinismo se entretejen en un proceso natural del que han brotado las entidades m\u00e1s complejas, diversas y bellas: los organismos que viven en la Tierra, incluyendo humanos que reflexionan y aman, dotados de libre albedr\u00edo y poderes creativos, capaces de analizar el proceso de evoluci\u00f3n que los llev\u00f3 a la existencia. Este es el descubrimiento fundamental de Darwin: que hay un proceso que es creativo aunque no intencional. Y esta es la revoluci\u00f3n conceptual que Darwin complet\u00f3: que todo en la naturaleza, incluyendo el \u201cdise\u00f1o\u201d de los organismos vivos, puede ser explicado como el resultado de procesos naturales gobernados por leyes naturales. Esto, nada m\u00e1s y nada menos, es la visi\u00f3n fundamental que ha cambiado para siempre el lugar que ocupa la humanidad en el universo y c\u00f3mo ella se percibe.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>NOTA: El presente art\u00edculo corresponde al cap\u00edtulo IX del texto LA CIENCIA EN SU HISTORIA. CUESTIONES CARDINALES (2006), editor Jos\u00e9 Luis Gonz\u00e1lez Recio y publicado por la Universidad Complutense de Madrid.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> En la enc\u00edclica <em>Humani generis <\/em>(Sobre el g\u00e9nero humano), de 1950, el papa P\u00edo XII aceptaba a rega\u00f1adientes el hecho de la evoluci\u00f3n: los cat\u00f3licos pueden creer en el origen evolutivo del cuerpo humano, siempre y cuando sigan creyendo que Dios insufl\u00f3 el alma en esa criatura. A pesar de su declaraci\u00f3n P\u00edo XII sosten\u00eda que la evoluci\u00f3n era una hip\u00f3tesis no demostrada suficientemente y, puede suponerse, guardaba la esperanza de que resultara falsa. P\u00edo tambi\u00e9n atacaba la idea del origen del hombre a partir de progenitores m\u00faltiples, pues esa idea entra en contradicci\u00f3n con la creencia en el pecado original: <em>\u201cun pecado realmente cometido por un Ad\u00e1n individual\u201d<\/em>. Con esta posici\u00f3n el Papa pretend\u00eda imponerle a la ciencia una conclusi\u00f3n de car\u00e1cter religioso. Por su parte, en 1996, Juan Pablo II en el documento titulado <em>La verdad no puede contradecir a la verdad<\/em>, escribi\u00f3:<em> \u201cHoy en d\u00eda, casi medio siglo despu\u00e9s de la publicaci\u00f3n de la enc\u00edclica <\/em>[<em>Humani generis<\/em>]<em>, nuevos conocimientos han llevado al reconocimiento de la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n como m\u00e1s que una hip\u00f3tesis\u201d<\/em>. Pero para que no quedara ninguna duda de la preeminencia del esp\u00edritu sobre la materia (tesis fundamental del pensamiento religioso) el segundo Juan Pablo puntualizaba: <em>\u201cEn vez de decir <strong>la<\/strong> teor\u00eda de la evoluci\u00f3n, deber\u00edamos hablar de <strong>varias<\/strong> teor\u00edas de la evoluci\u00f3n\u2026 la teor\u00eda materialista, la reduccionista y la espiritualista. Las teor\u00edas de la evoluci\u00f3n que, de acuerdo con las filosof\u00edas que las inspiran, consideran que la mente emerge de las fuerzas de la materia viva, o es un mero epifen\u00f3meno de dicha materia, son incompatibles con la verdad sobre el hombre\u201d<\/em>. (N. del t.)<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Con el libro de Paley culmina en Inglaterra una tradici\u00f3n que inicia Robert Boyle (1627 \u2013 1691) que en 1688 public\u00f3 <em>A Disquisition About the Final Causes of Natural Things<\/em> con el cual pretend\u00eda demostrar que las causas finales (en el sentido de prop\u00f3sito) en la naturaleza, eran la prueba de la existencia de Dios as\u00ed como de su inmenso poder y benevolencia. Tal tradici\u00f3n culmina cuando Darwin, aceptando la excelencia del dise\u00f1o en los seres vivos, pone cabeza abajo a Boyle y Paley proponiendo un mecanismo material como explicaci\u00f3n: la selecci\u00f3n natural. (N. del t)<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Existe una teor\u00eda diferente sobre el <em>ritmo<\/em> al que evolucionan las especies que ha recibido el nombre de <strong>teor\u00eda del equilibrio puntuado<\/strong>, propuesta en 1972 por Niles Eldredge y Stephen Jay Gould. Para los autores, las especies pasan por una larga etapa de tiempo de estabilidad durante la cual se van acumulando peque\u00f1os cambios en el material gen\u00e9tico de los individuos de una especie (periodo de estasis), interrumpida por una fase de saltos bruscos y cambios r\u00e1pidos de especiaci\u00f3n (puntuaci\u00f3n), que se despliega durante un corto periodo de tiempo (en t\u00e9rminos geol\u00f3gicos). Este hecho ser\u00eda lo que muestra el registro f\u00f3sil.<em> \u201cComo proposici\u00f3n central, el equilibrio puntuado sostiene que la gran mayor\u00eda de especies, como evidencian sus historias anat\u00f3micas y geogr\u00e1ficas en el registro f\u00f3sil, surgen en momentos geol\u00f3gicos (puntuaciones) y luego persisten en estasis durante toda su vida geol\u00f3gica\u201d<\/em>, ha escrito Gould en su monumental obra (no solo por el n\u00famero de p\u00e1ginas sino por la profundidad argumentativa), <em>La estructura de la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n<\/em>. En esa misma obra Gould ha aclarado que \u00e9l y Eldredge nunca han <em>\u201cpuesto en duda que pueden encontrarse ejemplos de gradualismo y de puntuaci\u00f3n en la historia de casi todos los grupos\u201d<\/em>. La propuesta del equilibrio puntuado va a contrav\u00eda de la vieja interpretaci\u00f3n gradualista del darwinismo decimon\u00f3nico, donde no hay saltos ni rupturas: <em>\u201cComo la selecci\u00f3n natural act\u00faa solamente por acumulaci\u00f3n de variaciones favorables, peque\u00f1as y sucesivas, no puede producir modificaciones grandes o s\u00fabitas: puede obrar solamente a pasos cortos y lentos. De aqu\u00ed que la ley de <strong>Natura non facit saltum<\/strong>\u2026resulte comprensible dentro de esta teor\u00eda\u201d<\/em>, conclu\u00eda Darwin en el cap\u00edtulo final de su famoso libro <em>El origen de las especies<\/em>. La confianza de Darwin en el gradualismo se basa en la idea expresada por Leibniz: <em>\u201cNada ocurre de repente, y tengo por una de mis m\u00e1ximas m\u00e1s importantes y mejor verificadas que la naturaleza no da saltos\u201d<\/em>. En <em>Captando genomas. Una teor\u00eda sobre el origen de las especies <\/em>(2003) Lynn Margulis, escribi\u00f3 al respecto: <em>\u201c<\/em><em>Niles Eldredge, [\u2026] estudi\u00f3 con ah\u00ednco colecciones enteras de trilobites c\u00e1mbricos primorosamente conservados, en busca de transiciones graduales de una especie a sus especies descendientes. Tanto en Marruecos como en el estado de Nueva York, pein\u00f3 cuidadosamente los sedimentos en secuencias estratigr\u00e1ficas. Hall\u00f3, de capa en capa, algunas variaciones en el tama\u00f1o y en la forma del caparaz\u00f3n, pero en ning\u00fan caso encontr\u00f3 alguna tendencia clara que indicara una lenta transici\u00f3n entre una especie y otra. M\u00e1s bien parec\u00eda que la presencia de la misma especie prosegu\u00eda, con peque\u00f1as variaciones aleatorias, a lo largo de 800.000 a\u00f1os. De repente aparec\u00eda otra, que superaba a la anterior en 1,3 millones de a\u00f1os. La b\u00fasqueda de formas intermedias y de cambio evolutivo gradual entre ambas demostr\u00f3 ser siempre f\u00fatil. Las rocas sedimentarias en las que duermen los gloriosos registros f\u00f3siles no mienten ni enga\u00f1an. El registro era puntuado, las diferencias entre especies de animales extintos atrapadas en el tiempo eran claras y perfectamente distinguibles. Las peque\u00f1as variaciones dentro de una misma especie, indicativas de cambios en la frecuencia de sus genes, oscilaban arriba y abajo sin direcci\u00f3n aparente (\u00abequilibrio\u00bb dentro del \u00abequilibrio puntuado\u00bb). La aparici\u00f3n de especies y g\u00e9neros nuevos, as\u00ed como la p\u00e9rdida de otros por extinci\u00f3n demostraban ser siempre discontinuas (ah\u00ed reside la \u00abpuntuaci\u00f3n\u00bb)\u201d. <\/em>(N. del t.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Como sucedi\u00f3 con los dinosaurios y otros reptiles que no fueron capaces de adaptarse a los cambios ambientales radicales que produjo el choque de un meteorito contra el planeta, hace unos 65 millones de a\u00f1os. La cat\u00e1strofe que lleg\u00f3 desde el cielo fue la oportunidad para que los mam\u00edferos florecieran y se convirtieran en los animales dominantes de hoy. (N. del t)<\/p>\n<p>Notas:<\/p>\n<p>[1] En la enc\u00edclica <em>Humani generis <\/em>(Sobre el g\u00e9nero humano), de 1950, el papa P\u00edo XII aceptaba a rega\u00f1adientes el hecho de la evoluci\u00f3n: los cat\u00f3licos pueden creer en el origen evolutivo del cuerpo humano, siempre y cuando sigan creyendo que Dios insufl\u00f3 el alma en esa criatura. A pesar de su declaraci\u00f3n P\u00edo XII sosten\u00eda que la evoluci\u00f3n era una hip\u00f3tesis no demostrada suficientemente y, puede suponerse, guardaba la esperanza de que resultara falsa. P\u00edo tambi\u00e9n atacaba la idea del origen del hombre a partir de progenitores m\u00faltiples, pues esa idea entra en contradicci\u00f3n con la creencia en el pecado original: <em>\u201cun pecado realmente cometido por un Ad\u00e1n individual\u201d<\/em>. Con esta posici\u00f3n el Papa pretend\u00eda imponerle a la ciencia una conclusi\u00f3n de car\u00e1cter religioso. Por su parte, en 1996, Juan Pablo II en el documento titulado <em>La verdad no puede contradecir a la verdad<\/em>, escribi\u00f3:<em> \u201cHoy en d\u00eda, casi medio siglo despu\u00e9s de la publicaci\u00f3n de la enc\u00edclica <\/em>[<em>Humani generis<\/em>]<em>, nuevos conocimientos han llevado al reconocimiento de la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n como m\u00e1s que una hip\u00f3tesis\u201d<\/em>. Pero para que no quedara ninguna duda de la preeminencia del esp\u00edritu sobre la materia (tesis fundamental del pensamiento religioso) el segundo Juan Pablo puntualizaba: <em>\u201cEn vez de decir <strong>la<\/strong> teor\u00eda de la evoluci\u00f3n, deber\u00edamos hablar de <strong>varias<\/strong> teor\u00edas de la evoluci\u00f3n\u2026 la teor\u00eda materialista, la reduccionista y la espiritualista. Las teor\u00edas de la evoluci\u00f3n que, de acuerdo con las filosof\u00edas que las inspiran, consideran que la mente emerge de las fuerzas de la materia viva, o es un mero epifen\u00f3meno de dicha materia, son incompatibles con la verdad sobre el hombre\u201d<\/em>. (N. del t.)<\/p>\n<p>[2] Con el libro de Paley culmina en Inglaterra una tradici\u00f3n que inicia Robert Boyle (1627 \u2013 1691) que en 1688 public\u00f3 <em>A Disquisition About the Final Causes of Natural Things<\/em> con el cual pretend\u00eda demostrar que las causas finales (en el sentido de prop\u00f3sito) en la naturaleza, eran la prueba de la existencia de Dios as\u00ed como de su inmenso poder y benevolencia. Tal tradici\u00f3n culmina cuando Darwin, aceptando la excelencia del dise\u00f1o en los seres vivos, pone cabeza abajo a Boyle y Paley proponiendo un mecanismo material como explicaci\u00f3n: la selecci\u00f3n natural. (N. del t)<\/p>\n<p>[3] Existe una teor\u00eda diferente sobre el <em>ritmo<\/em> al que evolucionan las especies que ha recibido el nombre de <strong>teor\u00eda del equilibrio puntuado<\/strong>, propuesta en 1972 por Niles Eldredge y Stephen Jay Gould. Para los autores, las especies pasan por una larga etapa de tiempo de estabilidad durante la cual se van acumulando peque\u00f1os cambios en el material gen\u00e9tico de los individuos de una especie (periodo de estasis), interrumpida por una fase de saltos bruscos y cambios r\u00e1pidos de especiaci\u00f3n (puntuaci\u00f3n), que se despliega durante un corto periodo de tiempo (en t\u00e9rminos geol\u00f3gicos). Este hecho ser\u00eda lo que muestra el registro f\u00f3sil.<em> \u201cComo proposici\u00f3n central, el equilibrio puntuado sostiene que la gran mayor\u00eda de especies, como evidencian sus historias anat\u00f3micas y geogr\u00e1ficas en el registro f\u00f3sil, surgen en momentos geol\u00f3gicos (puntuaciones) y luego persisten en estasis durante toda su vida geol\u00f3gica\u201d<\/em>, ha escrito Gould en su monumental obra (no solo por el n\u00famero de p\u00e1ginas sino por la profundidad argumentativa), <em>La estructura de la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n<\/em>. En esa misma obra Gould ha aclarado que \u00e9l y Eldredge nunca han <em>\u201cpuesto en duda que pueden encontrarse ejemplos de gradualismo y de puntuaci\u00f3n en la historia de casi todos los grupos\u201d<\/em>. La propuesta del equilibrio puntuado va a contrav\u00eda de la vieja interpretaci\u00f3n gradualista del darwinismo decimon\u00f3nico, donde no hay saltos ni rupturas: <em>\u201cComo la selecci\u00f3n natural act\u00faa solamente por acumulaci\u00f3n de variaciones favorables, peque\u00f1as y sucesivas, no puede producir modificaciones grandes o s\u00fabitas: puede obrar solamente a pasos cortos y lentos. De aqu\u00ed que la ley de <strong>Natura non facit saltum<\/strong>\u2026resulte comprensible dentro de esta teor\u00eda\u201d<\/em>, conclu\u00eda Darwin en el cap\u00edtulo final de su famoso libro <em>El origen de las especies<\/em>. La confianza de Darwin en el gradualismo se basa en la idea expresada por Leibniz: <em>\u201cNada ocurre de repente, y tengo por una de mis m\u00e1ximas m\u00e1s importantes y mejor verificadas que la naturaleza no da saltos\u201d<\/em>. En <em>Captando genomas. Una teor\u00eda sobre el origen de las especies <\/em>(2003) Lynn Margulis, escribi\u00f3 al respecto: <em>\u201c<\/em><em>Niles Eldredge, [\u2026] estudi\u00f3 con ah\u00ednco colecciones enteras de trilobites c\u00e1mbricos primorosamente conservados, en busca de transiciones graduales de una especie a sus especies descendientes. Tanto en Marruecos como en el estado de Nueva York, pein\u00f3 cuidadosamente los sedimentos en secuencias estratigr\u00e1ficas. Hall\u00f3, de capa en capa, algunas variaciones en el tama\u00f1o y en la forma del caparaz\u00f3n, pero en ning\u00fan caso encontr\u00f3 alguna tendencia clara que indicara una lenta transici\u00f3n entre una especie y otra. M\u00e1s bien parec\u00eda que la presencia de la misma especie prosegu\u00eda, con peque\u00f1as variaciones aleatorias, a lo largo de 800.000 a\u00f1os. De repente aparec\u00eda otra, que superaba a la anterior en 1,3 millones de a\u00f1os. La b\u00fasqueda de formas intermedias y de cambio evolutivo gradual entre ambas demostr\u00f3 ser siempre f\u00fatil. Las rocas sedimentarias en las que duermen los gloriosos registros f\u00f3siles no mienten ni enga\u00f1an. El registro era puntuado, las diferencias entre especies de animales extintos atrapadas en el tiempo eran claras y perfectamente distinguibles. Las peque\u00f1as variaciones dentro de una misma especie, indicativas de cambios en la frecuencia de sus genes, oscilaban arriba y abajo sin direcci\u00f3n aparente (\u00abequilibrio\u00bb dentro del \u00abequilibrio puntuado\u00bb). La aparici\u00f3n de especies y g\u00e9neros nuevos, as\u00ed como la p\u00e9rdida de otros por extinci\u00f3n demostraban ser siempre discontinuas (ah\u00ed reside la \u00abpuntuaci\u00f3n\u00bb)\u201d. <\/em>(N. del t.)<\/p>\n<p>[4] Como sucedi\u00f3 con los dinosaurios y otros reptiles que no fueron capaces de adaptarse a los cambios ambientales radicales que produjo el choque de un meteorito contra el planeta, hace unos 65 millones de a\u00f1os. La cat\u00e1strofe que lleg\u00f3 desde el cielo fue la oportunidad para que los mam\u00edferos florecieran y se convirtieran en los animales dominantes de hoy. (N. del t)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Francisco J. Ayala,\u00a0Versi\u00f3n: Guillermo Guevara Pardo, abril de 2017 Resumen La contribuci\u00f3n intelectual m\u00e1s significativa de Darwin fue llevar el problema del origen y diversidad de los organismos vivos al campo de la ciencia. La revoluci\u00f3n copernicana se comprometi\u00f3 con el postulado de que el universo est\u00e1 gobernado por leyes que explican los fen\u00f3menos que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":12056,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[76],"tags":[],"class_list":["post-12055","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12055","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12055"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12055\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12056"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12055"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12055"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/moir.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12055"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}