{"id":11097,"date":"2016-11-20T17:18:22","date_gmt":"2016-11-20T17:18:22","guid":{"rendered":"https:\/\/moir.org.co\/web\/?p=11097"},"modified":"2016-11-20T17:18:22","modified_gmt":"2016-11-20T17:18:22","slug":"a-las-puertas-del-infiernoel-imperio-del-caos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/a-las-puertas-del-infiernoel-imperio-del-caos\/","title":{"rendered":"A las puertas del infierno:El imperio del caos"},"content":{"rendered":"<p class=\"p1\"><span class=\"s1\"><b>Tom Engelhardt, TomDispatch, Rebeli\u00f3n, noviembre 19 de 2016<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\"><b>Con Trump de presidente, \u00bfse acaba el experimento estadounidense?<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Lo \u00fanico que se puede decir de los imperios es que, en su culminaci\u00f3n \u2013o en las cercan\u00edas de ella\u2013 siempre representaron tanto un principio de orden como de dominaci\u00f3n. Por lo tanto, he aqu\u00ed lo desconcertante de la versi\u00f3n estadounidense de un imperio en los tiempos en que se dec\u00eda que este pa\u00eds era \u201cla \u00fanica superpotencia\u201d, cuando estaba destinando m\u00e1s dinero a sus fuerzas armadas que el conjunto de las 10 naciones que le segu\u00edan en el mundo en relaci\u00f3n con los gastos militares: ha sido un imperio del caos.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">En septiembre de 2002, Amr Moussa, por entonces secretario general de la Liga \u00c1rabe, hizo una advertencia que nunca he olvidado. La intenci\u00f3n de la administraci\u00f3n Bush de invadir Irak y derrocar a su gobernante, Saddam Hussein, ya era del todo evidente. De dar ese paso, insist\u00eda Moussa, se \u201cabrir\u00e1n las puertas del infierno\u201d. Su presagio pas\u00f3 a ser cualquier cosa menos una hip\u00e9rbole, y las puertas no volvieron a cerrarse nunca.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\"><b>Las guerras en casa<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">De hecho, desde el comienzo de la invasi\u00f3n de Afganist\u00e1n, en octubre de 2001, todo lo que tocaron las fuerzas armadas de Estados Unidos en estos a\u00f1os se ha convertido en polvo. Varios pa\u00edses del Gran Oriente Medio y \u00c1frica se han venido abajo agobiados por el peso de la intervenci\u00f3n estadounidense o la de sus aliados, y los movimientos terroristas \u2013unos m\u00e1s nefastos que otros\u2013 se diseminaron notable e incontroladamente. En estos momentos, Afganist\u00e1n es una zona de desastre; un Yemen, atormentado por la guerra civil, una brutal campa\u00f1a de bombardeo a\u00e9reo de la fuerza a\u00e9rea Saud\u00ed \u2013respaldada por Estados Unidos\u2013 y las acciones de grupos terroristas cada vez m\u00e1s activos, pr\u00e1cticamente ha dejado de existir; de Irak lo menos que se puede decir es que ahora es un pa\u00eds desgarrado por las luchas sectarias; Siria, casi no existe; en estos d\u00edas, Libia ya no es una naci\u00f3n; y Somalia es un agrupamiento de feudos y movimientos terroristas. En conjunto, para la m\u00e1s poderosa potencia del planeta, que en una actuaci\u00f3n muy poco imperial, haya sido incapaz de imponer su superioridad militar o alg\u00fan tipo de orden a cualquier pa\u00eds o grupo \u2013est\u00e9 donde est\u00e9 el sitio que haya elegido para actuar\u2013 en todo este tiempo, se trata de todo un r\u00e9cord. Resulta dif\u00edcil recordar un antecedente hist\u00f3rico de esto.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Mientras tanto, desde los destrozados territorios del imperio del caos, fluyen las oleadas de millones de refugiados, algo que no se ve\u00eda desde el final de la Segunda Guerra Mundial en vastas porciones de la Tierra que hab\u00edan sido convertidas en cascotes. Una sorprendente proporci\u00f3n de la poblaci\u00f3n \u2013incluyendo much\u00edsimos ni\u00f1os\u2013 de varios pa\u00edses fracasados o a punto de serlo se ha visto obligada al exilio interno o ha sido forzada a cruzar fronteras para huir y, desde Afganistan hasta el norte de \u00c1frica o Europa, est\u00e1 sacudiendo el planeta y provocando desasosiego (mientras, aqu\u00ed, fantasiosas versiones de fabricaci\u00f3n local agitan las elecciones estadounidenses).<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Es una especie de t\u00f3pico el decir que, m\u00e1s temprano que tarde, las guerras fronterizas de los imperios llagan a casa para amenazar al centro del imperio en formas curiosas. Ciertamente, este ha sido el caso en relaci\u00f3n con nuestras guerras en la periferia. En variadas formas \u2013desde la militarizaci\u00f3n de las polic\u00edas hasta la utilizaci\u00f3n de drones de espionaje en nuestros propios cielos y de tecnolog\u00eda de vigilancia ensayada en remotos campos de batalla \u2013es obvio que en el Estados Unidos posterior al 11-S, los conflictos han regresado a \u2018la patria\u2019, aunque prest\u00e1ramos casi siempre muy poca atenci\u00f3n a este fen\u00f3meno.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Esto, sospecho, es la forma menos importante en que nuestras guerras han sido repatriadas. Lo que ha quedado claro tras las lecciones de 2016 es que el imperio del caos ya no es un suceso que tiene lugar en zonas remotas del planeta. Est\u00e1 con nosotros, en Estados Unidos, aqu\u00ed mismo y ahora mismo. Y ha llegado a casa de una manera que nadie ha intentado todav\u00eda encontrarle su verdadero sentido. \u00bfPuede usted sentir la profunda y extendida sensaci\u00f3n de desorden que est\u00e1 en el coraz\u00f3n mismo de la estrafalaria campa\u00f1a electoral que trastorn\u00f3 a este pa\u00eds y reintrodujo en el pensamiento dominante las m\u00e1s extremas formas de racismo y xenofobia que, con la elecci\u00f3n de Donald Trump para la presidencia, podr\u00edan en realidad no acabar nunca? Acudamos a la expresi\u00f3n que Chalmers Johnson tom\u00f3 prestada de la CIA para popularizarla y pensemos en esto: en cierto modo es el colmo de la secuela imperial.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Estamos ante una historia que debe ser escrita: c\u00f3mo semejante desorden lleg\u00f3 a casa; c\u00f3mo trastoc\u00f3 el sistema [pol\u00edtico] y la forma democr\u00e1tica de gobernar en Estados Unidos; c\u00f3mo un proceso comenzado hace varias d\u00e9cadas, no en la consternaci\u00f3n de la derrota o el desastre, sino en un tiempo de triunfo imperial sin precedentes, nos ha debilitado tanto. Si tuviera que elegir una fecha para el inicio de esta historia, pienso en 1979, en Afganist\u00e1n, un pa\u00eds que, si usted fuera un estadounidense normal \u2013no un mochilero hippie\u2013 le costar\u00eda mucho encontrar en un mapa. Si en ese momento alguien le hubiese dicho que, despu\u00e9s de casi cuatro d\u00e9cadas, su pa\u00eds se encontrar\u00eda implicado en una serie de guerras durante por lo menos 25 a\u00f1os, no hay dudas de que usted le hubiera considerado loco.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Sin embargo, en cierto modo, el imperio del caos comenz\u00f3 con una victoria tan sorprendente, tan completa, tan imperial que, en esencia, ayud\u00f3 a la implosi\u00f3n de la otra superpotencia: el \u201cImperio del Mal\u201d, la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. De hecho, empez\u00f3 con el deseo de Zbigniew Brzezinski, el asesor en cuestiones de seguridad nacional de Jimmy Carter, de darles una gran paliza a los rusos o, para ser m\u00e1s preciso, hacer que degustaran algo parecido a lo vivido por Estados Unidos en Vietnam, es decir, meter al Ej\u00e9rcito Rojo en un atolladero. En esta visi\u00f3n, durante una d\u00e9cada, la CIA conducir\u00eda un vasto programa de guerra encubierta financiando, armando y adiestrando a fundamentalistas que se opon\u00edan tanto al ala izquierdista del gobierno de Kabul como al Ej\u00e9rcito Rojo de ocupaci\u00f3n. Para hacerlo, se compincharon con dos funestos aliados: los saud\u00edes, que estaban dispuestos a derramar all\u00ed su dinero proveniente del petr\u00f3leo para apoyar a los combatientes muyahidines m\u00e1s extremistas y el servicio de inteligencia pakistan\u00ed, el ISI, que estaba tratando de controlar los acontecimientos en ese territorio, sin que le importara el elenco de personajes dispuestos a participar en la empresa.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Tal como les pas\u00f3 a los estadounidenses en Vietnam, para los rusos Afganist\u00e1n termin\u00f3 siendo lo que el l\u00edder sovi\u00e9tico Mikhail Gorbachev llam\u00f3 \u201cla herida sangrante\u201d. Una d\u00e9cada m\u00e1s tarde, el vencido Ej\u00e9rcito Rojo regresar\u00eda cojeando a casa y, en los dos a\u00f1os siguientes, una vaciada Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica \u2013que nunca hab\u00eda sido todo lo poderosa que Washington imaginaba\u2013 se derrumbar\u00eda; este triunfo fue tan sorprendente que a las elites pol\u00edticas estadounidenses al principio les cost\u00f3 asimilarla. Despu\u00e9s de casi medio siglo, acabada la Guerra Fr\u00eda, una de las dos \u201csuperpotencias\u201d a\u00fan existentes hab\u00eda abandonado el escenario mundial en derrota, y por primera vez desde que los europeos se arriesgaron a cruzar los oc\u00e9anos con sus barcos de madera para conquistar tierras lejanas, una \u00fanica gran potencia hab\u00eda quedado en pie sobre el planeta.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Si se observa la historia de los \u00faltimos siglos, el sue\u00f1o de Bush, Cheney y C\u00eda. que imaginaban que Estados Unidos dominar\u00eda el mundo como ninguna otra potencia del pasado, ni siquiera los romanos o lo brit\u00e1nicos, pareci\u00f3 siempre tener cierto sentido. Pero en aquel triunfo de 1989 tambi\u00e9n estaban las semillas del caos futuro. Para derrotar a los sovi\u00e9ticos, la CIA, junto con los saud\u00edes y pakistan\u00edes hab\u00edan creado y armado grupos de extremistas isl\u00e1micos que \u2013despu\u00e9s se vio\u2013 no ten\u00edan intenci\u00f3n de marcharse una vez que los rusos fueran expulsados de Afganist\u00e1n. No sorprender\u00e9, precisamente, al lector si adem\u00e1s le digo que en esas decisiones, en ese momento de triunfo, est\u00e1 la g\u00e9nesis de los futuros ataque del 11-S y, muy curiosamente, tal vez incluso el futuro surgimiento de un candidato presidencial, y hoy presidente electo, tan extravagante que a pesar de los billones de palabras que se han dicho sobre \u00e9l, sigue siendo un fen\u00f3meno que desaf\u00eda cualquier intento de comprensi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Como nuestro primer candidato de la \u2018decadencia\u2019, Donald J. Trump expresa al menos algo nuevo y verdadero sobre la naturaleza de nuestro pa\u00eds. En la frase que \u00e9l trat\u00f3 de convertir en su marca registrada en 2012 y con la que lanz\u00f3 su campa\u00f1a presidencial en 2015 \u2013\u201cVolver a hacer una Am\u00e9rica grande\u201d\u2013, Trump captur\u00f3 un sentimiento profundo presente en millones de estadounidenses: que el imperio del caos de verdad hab\u00eda llegado a nuestras costas y que, al igual que la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica de 25 a\u00f1os atr\u00e1s, Estados Unidos pod\u00eda, aunque lentamente, estar entrando en una \u00e9poca en la que (salvo \u00e9l, naturalmente) la \u2018grandeza\u2019 era algo que estaba moribundo.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\"><b>Desmedidas ambiciones imperiales, y el crecimiento del estado de la seguridad nacional<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Finalmente, aquellas semillas, sembradas al principio, en 1979, en suelo afgano y pakistan\u00ed, condujeron a los ataques del 11 de septiembre de 2001. Ese d\u00eda fue la confirmaci\u00f3n misma del caos atravesando el centro del imperio; unas acciones que alentaron el surgimiento de una novedosa y post-Constitucional estructura de gobierno apoyada en la expansi\u00f3n \u2013hasta alcanzar proporciones colosales\u2013 del estado de la seguridad nacional: una asombrosa versi\u00f3n de las desmedidas ambiciones imperiales. Sobre la base de la supuesta necesidad de mantener a Estados Unidos a salvo del terrorismo (en realidad, de solo eso), el estado de la seguridad nacional crecer\u00eda para implantar un conjunto de instituciones dominantes \u2013y rumbosamente financiadas\u2013 en el coraz\u00f3n mismo de la vida pol\u00edtica estadounidense (un estado sin el cual, las intervenciones p\u00fablicas del director de la FBI James Comey en las elecciones estadounidenses habr\u00edan sido inconcebibles). En estos a\u00f1os, ese Estado-dentro-del-Estado se ha convertido en el cuarto poder gubernamental, coincidiendo con la actitud titubeante de dos de los otros tres poderes \u2013el legislativo y el judicial, o al menos el Tribunal Supremo\u2013.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Los atentados del 11-S tambi\u00e9n quitaron todo freno a la extraordinariamente ambiciosa y, en \u00faltima instancia, desastrosa guerra global contra el terror de la administraci\u00f3n Bush, as\u00ed como sus rid\u00edculas fantas\u00edas sobre el establecimiento de una Pax Americana basada en el poder militar, primero en Oriente Medio y despu\u00e9s \u2013\u00bfpor qu\u00e9 no?\u2013 en todo el planeta. Tambi\u00e9n desencadenaron las guerras de esa administraci\u00f3n en Afganist\u00e1n e Irak, el programa de asesinatos selectivos mediante drones en importantes zonas del planata Tierra, el montaje de un sistema de vigilancia global sin precedentes, la extensi\u00f3n de una especie de secretismo tan desarrollado que la mayor parte de la actividad estatal ha sido apartada del conocimiento \u201cdel Pueblo\u201d, y un tipo de desmesura imperial que destina literalmente millones de millones de d\u00f3lares (frecuentemente v\u00eda empresas privadas de \u2018servicios b\u00e9licos\u2019) derramados al fondo del abismo. Todo esto contribuye a la creaci\u00f3n del caos.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Al mismo tiempo, las necesidades b\u00e1sicas de muchos estadounidenses han ido quedando cada vez m\u00e1s desatendidas; al menos las de quienes no formaban parte del 1 por ciento de la Era Dorada, que succionaba la riqueza de Estados Unidos de una manera extraordinaria. Despu\u00e9s, los pertenecientes a esa privilegiada minor\u00eda destinaban una peque\u00f1a parte de sus ingresos a la compraventa de pol\u00edticos, una vez m\u00e1s en un entorno de notable secretismo (a menudo era imposible saber qui\u00e9n hab\u00eda dado dinero a qui\u00e9n ni para qu\u00e9). A su vez, ese flujo de fondos autorizados por el Tribunal Supremo mutaba la naturaleza \u2013incluso tal vez su mism\u00edsima noci\u00f3n\u2013 de lo que alguna vez hab\u00edan sido unas elecciones.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Mientras tanto, algunas zonas del interior de Estados Unidos eran vaciadas y \u00adlas infraestructuras del pa\u00eds \u2013inadecuadamente financiadas\u2013 empezaban a hacerse pedazos de un modo que en otros tiempos habr\u00eda sido impensable; aun as\u00ed, los militares segu\u00edan despilfarrando millones de millones de d\u00f3lares en sistemas de armas. Asimismo, la parte del Estado que no estaba implicada en la seguridad nacional \u2013sobre todo el Congreso\u2013 empezaba a tambalearse y marchitarse. En el \u00ednterin, uno de los dos grandes partidos pol\u00edticos lanzaba una campa\u00f1a \u2013estilo \u2018tierra arrasada\u2019\u2013 contra los representantes del otro y contra la mera idea de gobernar de una forma razonablemente democr\u00e1tica o conseguir que se hiciese siquiera algo. Al mismo tiempo, ese partido se hac\u00eda a\u00f1icos en medio del desorden, la competencia entre facciones que eran cada vez m\u00e1s extremas y produc\u00eda lo que probablemente se convierta en la \u00fanica famosa presidencia del caos.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Por supuesto, Estados Unidos, con todo lo rico y poderoso que es, muy lejos est\u00e1 de ser un Afganist\u00e1n o una Libia o un Yemen o una Somalia. Todav\u00eda sigue siendo una aut\u00e9ntica gran potencia y un pa\u00eds con importantes recursos para utilizar y a los cuales echar mano. No obstante, las \u00faltimas elecciones presentaron la chocante evidencia de que, en efecto, el imperio del caos ha emprendido el camino de vuelta a casa. Ahora est\u00e1 con nosotros, todo el tiempo. Habitu\u00e9monos a la nueva situaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Contemos con que esto sea una parte sustancial de la presidencia Trump. En el plano nacional, por ejemplo, si usted pensaba que la raz\u00f3n de la disfunci\u00f3n pol\u00edtica estadounidense era un Congreso que en esencia no aprobaba nada, solo espere hasta que un poder legislativo completamente controlado por el Partido Republicano empiece de verdad a aprobar leyes el a\u00f1o pr\u00f3ximo. En el extranjero, el inesperado \u00e9xito de Trump no har\u00e1 otra cosa que alentar el crecimiento de movimientos nacionalistas de extrema derecha y aumentar la fragmentaci\u00f3n de un mundo cada d\u00eda m\u00e1s desquiciado. Mientras tanto, las fuerzas armadas de Estados Unidos (a las que Donald Trump, durante su campa\u00f1a electoral, prometi\u00f3 que inyectar\u00eda m\u00e1s financiaci\u00f3n) est\u00e1 intentando imponer su propia visi\u00f3n del orden en las tierras lejanas: ya sabe usted perfectamente qu\u00e9 significar\u00e1 eso dentro de unos cuantos a\u00f1os. Todo esto no deber\u00eda horrorizar a nadie es este nuestro nuevo mundo inaugurado el 8 de noviembre.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Sin embargo, en este punto debemos hacernos una terrible pregunta: a partir de la elecci\u00f3n de Donald Trump, \u00bfseguir\u00e1 su curso el \u2018experimento\u2019 estadounidense?<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Tom Engelhardt es cofundador del American Empire Project, autor de The United States of Fear y de una historia de la Guerra Fr\u00eda, The End of Victory Culture. Forma parte del cuerpo docente del Nation Institute y es administrador de TomDispatch.com. Su libro m\u00e1s reciente es Shadow Government: Surveillance, Secret Wars, and a Global Security State in a Single-Superpower World.<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><span class=\"s2\">Fuente: <a href=\"http:\/\/www.tomdispatch.com\/post\/176210\/tomgram%3A_engelhardt%2C_through_the_gates_of_hell\/#more\"><span class=\"s3\">http:\/\/www.tomdispatch.com\/post\/176&#8230;<\/span><\/a><\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Traducci\u00f3n del ingl\u00e9s para Rebeli\u00f3n de Carlos Riba Garc\u00eda<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tom Engelhardt, TomDispatch, Rebeli\u00f3n, noviembre 19 de 2016 Con Trump de presidente, \u00bfse acaba el experimento estadounidense? Lo \u00fanico que se puede decir de los imperios es que, en su culminaci\u00f3n \u2013o en las cercan\u00edas de ella\u2013 siempre representaron tanto un principio de orden como de dominaci\u00f3n. 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