{"id":10820,"date":"2016-10-31T15:28:11","date_gmt":"2016-10-31T15:28:11","guid":{"rendered":"https:\/\/moir.org.co\/web\/?p=10820"},"modified":"2016-10-31T15:28:11","modified_gmt":"2016-10-31T15:28:11","slug":"antoni-van-leeuwenhoek-de-vendedor-de-telas-sin-estudios-a-padre-de-la-microbiologia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/antoni-van-leeuwenhoek-de-vendedor-de-telas-sin-estudios-a-padre-de-la-microbiologia\/","title":{"rendered":"Antoni van Leeuwenhoek, de vendedor de telas sin estudios a \u00abpadre\u00bb de la microbiolog\u00eda"},"content":{"rendered":"<p class=\"p1\"><span class=\"s1\"><b>ABC, Madrid, octubre 24 de 2016<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">El joven comerciante holand\u00e9s revolucion\u00f3 la ciencia y mejor\u00f3 los microscopios.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">En pleno siglo XVII, hace 384 a\u00f1os, naci\u00f3 un hombre en Holanda que compaginar\u00eda su vida de comerciante de telas con el estudio y la mejora de los microscopios. Antoni Van Leeuwenhoek fue despreciado por su origen humilde y por no tener estudios. Sin embargo, siglos despu\u00e9s, es considerado el precursor de la biolog\u00eda experimental, la celular y la microbiolog\u00eda. Hoy, 24 de octubre, se conmemora el aniversario de su nacimiento.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">A diferencia de los grandes nombres de la ciencia, los recursos econ\u00f3micos le impidieron dedicar su infancia al estudio. Su padre era un artesano que muri\u00f3 cuando Antoni Van Leeuwenhoek ten\u00eda cinco a\u00f1os. Su madre volvi\u00f3 a contraer matrimonio, lo que hizo que se mudara a casa de su t\u00edo. Con tan solo diecis\u00e9is, cuando su padrastro muri\u00f3, sigui\u00f3 el camino de su padre y, tras instalarse en \u00c1msterdam, encontr\u00f3 un trabajo en una peque\u00f1a tienda de telas y tejidos.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Entre telas y medidas fue donde Antoni Van Leeuwenhoek desarroll\u00f3 su carrera profesional, que lleg\u00f3 a su punto \u00e1lgido cuando abri\u00f3 su propia tienda en su ciudad natal, Delft, en el a\u00f1o 1654. Obsesionado con las peque\u00f1as cosas, y con la mejora de los tejidos, comenz\u00f3 a experimentar con lupas para ofrecer la mejor calidad a sus clientes. As\u00ed, y tras numerosos estudios y vidrios pulidos, desarroll\u00f3 un sistema de fijaci\u00f3n para lentes biconvexas, que se convirti\u00f3 en el mayor avance de los microscopios hasta la \u00e9poca, que todav\u00eda se considera fundamental.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Las mejoras<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Van Leeuwenhoek, que no invent\u00f3 el microscopio, s\u00ed mont\u00f3 una lente sobre una placa de lat\u00f3n con la que consigui\u00f3 aumentar el tama\u00f1o de las cosas con mayor eficacia que una lupa. Muchas de ellas llegaron a superar las 200 ampliaciones. En total, fabric\u00f3 500 lentes a lo largo de su vida.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Pero sus avances con el vidrio no solo le sirvieron para trabajar con las telas y los hilos. Con sus investigaciones, Van Leeuwenhoek fue con, casi toda seguridad, la primera persona en observar bacterias, incluso sin ser consciente de ello. En una carta del 7 de septiembre de 1674 explicaba c\u00f3mo hab\u00eda visto \u00abmin\u00fasculas formas de vida\u00bb en las aguas de un lago cerca de su ciudad. De ellas volvi\u00f3 a hablar hasta en dos ocasiones, en otras dos misivas de diciembre de 1675 y enero de 1676. En esta \u00faltima carta, fechada en octubre de 1676, Van Leeuwenhoek describe lo que hoy se conoce como los organismos protozoarios.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Convertido en cient\u00edfico casi por casualidad, sus descubrimientos llegaban por otros a la Royal Society, que vio c\u00f3mo un especialista en telas fue el primero en hablar de los espermatozoides; a ellos se refer\u00eda como \u00abanim\u00e1lculos muy numerosos en el esperma\u00bb en una carta con destino a la Royal Society que Van Leeuwenhoek firm\u00f3 sabiendo que llevaba la contraria a las teor\u00edas de su \u00e9poca. La propia academia brit\u00e1nica no quiso reconocer p\u00fablicamente sus logros hasta 1677. Tres a\u00f1os despu\u00e9s fue nominado para formar parte de la instituci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Tras a\u00f1os de observaci\u00f3n, el cient\u00edfico holand\u00e9s, que no quiso compartir ninguno de sus m\u00e9todos con quien fuera a visitarle a su taller, dej\u00f3 por escrito la descripci\u00f3n de la enfermedad que caus\u00f3 su muerte. De ella hablaba como un extra\u00f1o malestar que le causaba contracciones en el diafragma de forma involuntaria. As\u00ed, despu\u00e9s de a\u00f1os dedicados a la ciencia, la ciencia le devolvi\u00f3 su reconocimiento nombrando a su dolencia como enfermedad de Leeuwenhoek.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ABC, Madrid, octubre 24 de 2016 El joven comerciante holand\u00e9s revolucion\u00f3 la ciencia y mejor\u00f3 los microscopios. 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