{"id":10338,"date":"2016-08-29T12:08:24","date_gmt":"2016-08-29T12:08:24","guid":{"rendered":"https:\/\/moir.org.co\/web\/la-tierra-vecina\/"},"modified":"2016-08-29T12:08:24","modified_gmt":"2016-08-29T12:08:24","slug":"la-tierra-vecina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moir.com.co\/web\/la-tierra-vecina\/","title":{"rendered":"La &#8216;Tierra&#8217; vecina"},"content":{"rendered":"<p><strong>Astr\u00f3nomos han hallado un exoplaneta que podr\u00eda ser habitable \u2013y se encuentra lo m\u00e1s cerca a nosotros posible\u2013.<\/strong><\/p>\n<p>Fue hace poco m\u00e1s de 20 a\u00f1os \u2013tan solo un parpadeo de ojos en el tiempo c\u00f3smico\u2013 que astr\u00f3nomos encontraron los primeros planetas que orbitan a estrellas que no son nuestro Sol. Todos estos nuevos mundos eran gigantes de gas, como J\u00fapiter o Saturno, y completamente inh\u00f3spitos para la vida tal como la conocemos, pero desde hace a\u00f1os cada descubrimiento fue reportado diligentemente como noticia de primera plana, mientras que los cient\u00edficos y el p\u00fablico so\u00f1aban con el d\u00eda en que encontr\u00e1ramos un mundo habitable. Un lugar similar a la Tierra, con abundante agua superficial, que no estuviera congelada ni en forma de vapor, pero s\u00ed en estado l\u00edquido, que es tan esencial para la vida. En aquel entonces la apuesta segura era que el descubrimiento de tal planeta solo vendr\u00eda despu\u00e9s de muchas d\u00e9cadas, y que cuando las costas brumosas de ese nuevo mundo se materializaron del otro lado de nuestros telescopios, estar\u00eda demasiado lejano y borroso como para poder estudiarlo en detalle.<\/p>\n<p>Evidentemente, la apuesta segura era absolutamente incorrecta. Este mi\u00e9rcoles astr\u00f3nomos hicieron el tipo de anuncio que solo puede aparecer una vez en la historia humana: el descubrimiento del mundo potencialmente habitable m\u00e1s cercano fuera de nuestro sistema solar. Este mundo puede que sea rocoso como el nuestro y gira en una \u00f3rbita clim\u00e1ticamente templada alrededor del vecino estelar m\u00e1s cercano del Sol, la estrella enana roja Pr\u00f3xima Centauri, ubicada a poco m\u00e1s de cuatro a\u00f1os luz de distancia. Sus resultados se publican en un estudio en la revista Nature.<\/p>\n<p>Aunque t\u00e9cnicamente sigue siendo considerado un planeta &#8220;candidato&#8221; a la espera de la verificaci\u00f3n, la mayor\u00eda de los astr\u00f3nomos consultados para este reportaje creen que el mundo est\u00e1 all\u00ed. Apenas se conocen el periodo orbital y la masa aproximada del planeta, pero es suficiente para hacerles sentir escalofr\u00edos. Pr\u00f3xima Centauri ofrece un brillo que es solo una mil\u00e9sima parte de la luminosidad de nuestro Sol, es decir, cualquier planeta amigable para la vida debe estar muy cerca de ella. El mundo reci\u00e9n descubierto, bautizado como \u201cPr\u00f3xima b\u201d por los cient\u00edficos, reside en una \u00f3rbita de 11,2 d\u00edas donde el agua \u2013y por tanto el tipo de vida que conocemos\u2013 podr\u00eda posiblemente existir. Y es probable que sea poco m\u00e1s de un tercio m\u00e1s pesado que la Tierra, lo que sugiere que ofrece una superficie s\u00f3lida sobre la cual los mares y oc\u00e9anos podr\u00edan existir. En una proeza de descubrimiento que podr\u00eda cambiar la forma de la historia de la ciencia y los sue\u00f1os humanos de futuros viajes interestelares, nuestra especie ha descubierto un planeta potencialmente habitable que se encuentra justo al lado.<\/p>\n<p> \u201cTriunfar en la b\u00fasqueda del planeta terrestre m\u00e1s cercano m\u00e1s all\u00e1 del sistema solar ha sido la experiencia de toda una vida, y se ha basado en la dedicaci\u00f3n y la pasi\u00f3n de una serie de investigadores internacionales\u201d, dice el autor principal del estudio Guillem Anglada-Escud\u00e9, astr\u00f3nomo la Universidad Queen Mary de Londres, quien dirigi\u00f3 las observaciones. \u201cEsperamos que estos resultados inspiren a futuras generaciones a mirar m\u00e1s all\u00e1 de las estrellas. La b\u00fasqueda de vida en Pr\u00f3xima b es lo que sigue\u201d.<\/p>\n<p>Para algunos, Pr\u00f3xima b es una piedra angular que se ajusta dentro de la revoluci\u00f3n astron\u00f3mica que comenz\u00f3 cuando se descubrieron los primeros exoplanetas. \u201cDurante m\u00e1s de 20 a\u00f1os la historia de exoplanetas ha sido definida por el estudio de estrellas a decenas o cientos de a\u00f1os luz de distancia, cuando el Santo Grial \u2013un peque\u00f1o, rocoso y potencialmente habitable planeta\u2013 esperaba a ser descubierto en torno de nuestro vecino m\u00e1s cercano\u201d, dice la astr\u00f3noma Debra Fischer, una veterana cazadora de planetas de la Universidad de Yale que ha conducido estudios independientes del sistema de Alfa Centauri. \u201cCuando lancemos nuestros primeros exploradores rob\u00f3ticos de estrellas m\u00e1s all\u00e1 del sistema solar, \u00a1sabemos a d\u00f3nde deber\u00edamos enviarlos!\u201d<\/p>\n<p>Caleb Scharf, director de investigaciones de astrobiolog\u00eda de la Universidad de Columbia, dice que el descubrimiento es \u201cun momento psicol\u00f3gico tremendamente importante para el campo, as\u00ed como para nuestra especie. Descubrir qui\u00e9n vive en la casa de al lado puede cambiar perspectivas y prioridades, y eso es lo que Pr\u00f3xima b har\u00e1\u201d.<\/p>\n<p>Aunque est\u00e1 a apenas algo m\u00e1s de cuatro a\u00f1os luz de distancia, Pr\u00f3xima Centauri es demasiado d\u00e9bil para ser vista a simple vista. Se desplaza en las afueras de las estrellas gemelas, similares al Sol, Alfa Centauri A y B, formando un tr\u00edo estelar que aparece como un \u00fanico punto brillando en la constelaci\u00f3n austral de Centaurus. La peque\u00f1a estrella est\u00e1 destinada a deslizarse lentamente m\u00e1s lejos de nosotros en las corrientes celestiales de la V\u00eda L\u00e1ctea, pero continuar\u00e1 siendo la m\u00e1s cercana a nosotros que lleva un planeta tal vez por los pr\u00f3ximos 40.000 a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u201cPor primera vez, tenemos un exoplaneta a nuestro alcance que podr\u00eda ser un anfitri\u00f3n para los organismos biol\u00f3gicos\u201d, dice el coautor del estudio Mikko Tuomi, un astr\u00f3nomo de la Universidad de Hertfordshire. \u201cY eso hace que Pr\u00f3xima b sea no solo uno de los descubrimientos m\u00e1s fascinantes que han hecho los astr\u00f3nomos, sino tambi\u00e9n uno de los m\u00e1s importantes que se pueden hacerse\u201d.<\/p>\n<p>A\u00fan as\u00ed, es un descubrimiento que por poco no ocurre. \u201cLa gente parece pensar que acabamos de encontrar el planeta. Pero no, hemos cre\u00eddo que estaba all\u00ed durante a\u00f1os\u201d, dice Anglada-Escud\u00e9. \u201cSolo tuvimos que construir un argumento para convencer a los dem\u00e1s de que existe\u201d.<\/p>\n<p>El p\u00e1lido punto rojo<\/p>\n<p>Tuomi fue el primero en ver pistas del mundo en 2013, mientras cazaba planetas con Anglada-Escud\u00e9. Como investigadores relativamente principiantes, los dos astr\u00f3nomos se enfrentaron con dificultades para asegurar el tiempo preciado de los telescopios para buscar planetas, y en su lugar buscaban mundos pasados por alto analizando cuidadosamente de nuevo los datos p\u00fablicos liberados por otros equipos. La d\u00e9bil se\u00f1al de Pr\u00f3xima b apareci\u00f3 por primera vez en los datos combinados de varios a\u00f1os de observaciones de dos espectr\u00f3grafos de b\u00fasqueda de planetas, HARPS y UVES, que operan en los telescopios en Chile del Observatorio Europeo Austral (ESO). Tanto HARPS y UVES hab\u00edan monitoreado a Pr\u00f3xima Centauri durante a\u00f1os, en busca de ver si la estrella se tambaleaba al vaiv\u00e9n de los planetas invisibles en torno a ella, pero los equipos que dirig\u00edan las observaciones hab\u00edan afirmado que no hab\u00edan detectado planeta alguno. Un mundo que orbita en torno a una estrella impone una oscilaci\u00f3n peri\u00f3dica distintiva sobre ella, a veces tan suave que mueven a sus soles de forma m\u00e1s lenta que la velocidad a la que gatea de un beb\u00e9. La oscilaci\u00f3n de 11 d\u00edas que Tuomi crey\u00f3 ver en los datos combinados de HARPS y UVES sobre Pr\u00f3xima Centauri fue ligeramente m\u00e1s fuerte \u20131,4 metros por segundo, la velocidad a la que camina un adulto promedio\u2013. Junto con varios colegas, Tuomi y Anglada-Escud\u00e9 escribieron de forma r\u00e1pida y sometieron a publicaci\u00f3n su estudio reportando las potenciales se\u00f1ales planetarias.<\/p>\n<p>Sin embargo, muchas cosas pueden hacer que se mueva una estrella. Por ejemplo, las olas agitadas y v\u00f3rtices de plasma magnetizado que fluye en su superficie puede imitar o enmascarar la oscilaci\u00f3n causada por un peque\u00f1o planeta. E incluso los mejores espectr\u00f3grafos de b\u00fasqueda de planetas est\u00e1n sujetos a errores de calibraci\u00f3n que pueden causar m\u00e1s confusi\u00f3n. En 2012, el equipo de HARPS hab\u00eda anunciado un bamboleo causado posiblemente por un peque\u00f1o mundo rocoso alrededor de Alfa Centauri B, pero en \u00faltima instancia el planeta result\u00f3 ilusorio, un fantasma producido por manchas estelares, rotaci\u00f3n estelar y an\u00e1lisis estad\u00edstico cuestionable. Era una advertencia: si el equipo de HARPS hab\u00eda sido enga\u00f1ado por Alpha Centauri B, una de las estrellas m\u00e1s tranquilas en el cielo, la esperanza de encontrar planetas alrededor de la vecina Proxima, que entra en erupci\u00f3n constantemente con \u201cs\u00faper-estallidos\u201d que pueden sabotear f\u00e1cilmente las cuidadosas observaciones, parec\u00eda escasa.<\/p>\n<p>La reputaci\u00f3n de Pr\u00f3xima Centauri como una estrella fulgurante y cascarrabias la hab\u00eda mantenido lejos de las prioridades del equipo de HARPS\u2013 y tambi\u00e9n hab\u00eda puesto en duda las afirmaciones de Tuomi y Anglada-Escud\u00e9\u2013. Su estudio fue rechazado; revisores encontraron su evidencia poco convincente. Anglada-Escud\u00e9 respondi\u00f3 invirtiendo los siguientes dos a\u00f1os en el desarrollo de la campa\u00f1a de observaci\u00f3n del \u201cP\u00e1lido Punto Rojo\u201d, bautizada en honor a la imagen de la Tierra desde el espacio profundo captada por el Voyager 1 y popularizada por el fallecido astr\u00f3nomo Carl Sagan como el \u201cP\u00e1lido Punto Azul\u201d. Ser\u00eda un cambio audaz de otras cazas planetarias anteriores, que tend\u00edan a favorecer a rozar un gran n\u00famero de estrellas en busca de planetas m\u00e1s evidentes, en lugar de machacar sobre un objetivo \u00fanico.<\/p>\n<p>Anglada-Escud\u00e9 y el resto del equipo del P\u00e1lido Punto Rojo persuadieron a ESO para obtener 20 minutos de tiempo de observaci\u00f3n HARPS centrado en Proxima durante 60 noches consecutivas en la primavera de este a\u00f1o. El equipo reforz\u00f3 su trabajo con HARPS con observaciones simult\u00e1neas de otros dos telescopios para monitorear las llamaradas y manchas estelares que podr\u00edan hacerse pasar por los planetas. Mientras se iniciaba la campa\u00f1a de observaci\u00f3n, Anglada-Escud\u00e9 tambi\u00e9n trabaj\u00f3 con el coautor del estudio y astr\u00f3nomo del Carnegie Institution, Paul Butler \u2013un cazador de planetas canoso que ayud\u00f3 a fundar el campo hace 20 a\u00f1os\u2013 para extraer con \u00e9xito el bamboleo de 11 d\u00edas a partir \u00fanicamente de los datos de UVES. Al emparejar los datos antiguos con los nuevos, la se\u00f1al se elev\u00f3 significativamente, llegando a valores estad\u00edsticamente incuestionables. En los primeros 10 d\u00edas de la campa\u00f1a de observaci\u00f3n, el equipo del P\u00e1lido Punto Rojo sab\u00eda que hab\u00eda encontrado a Pr\u00f3xima b.<\/p>\n<p>\u201cEstoy totalmente convencido\u201d, dice Butler. \u201cLa Naturaleza es maliciosa y trata de ocultar las cosas, pero usted no encuentra accidentalmente dos se\u00f1ales perfectamente congruentes a partir de dos instrumentos separados\u201d.<\/p>\n<p>Los miembros del equipo de HARPS, cuyos datos mostraron ser cruciales para el descubrimiento, est\u00e1n convencidos tambi\u00e9n. \u201cLa se\u00f1al es significativa y se debe a un planeta\u201d, dice Christophe Lovis, astr\u00f3nomo del Observatorio de Ginebra, que desarroll\u00f3 el software de an\u00e1lisis de datos del equipo de HARPS. \u201cSe trata de los \u00faltimos conjuntos de datos, de alta cadencia que marcan la diferencia&#8230; simplemente probaron suerte y funcion\u00f3\u201d.<\/p>\n<p>Sue\u00f1os y pesadillas de Risitos de Oro<\/p>\n<p>Tal vez el dato m\u00e1s sorprendente de Pr\u00f3xima b es que su existencia no es realmente sorprendente en absoluto.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, en gran parte gracias a la labor del equipo de HARPS, as\u00ed como los resultados del telescopio espacial caza-planetas Kepler de la NASA, los astr\u00f3nomos han convergido en una estimaci\u00f3n estad\u00edstica del n\u00famero de mundos potencialmente amigables para la vida en nuestra galaxia. Entre el 15 al 30 por ciento de las estrellas de la V\u00eda L\u00e1ctea, al parecer, deben albergar \u201cmundos Goldilocks\u201d (Risitos de Oro), planetas ni demasiado grandes para ser sofocados por atm\u00f3sferas gruesas ni demasiado peque\u00f1os para dejar ir su precioso aire al espacio, en una \u00f3rbita no muy caliente  y no muy fr\u00eda,  donde podr\u00eda existir agua l\u00edquida sobre sus superficies rocosas.<\/p>\n<p>De forma similar a como los gr\u00e1nulos de arena son m\u00e1s numerosos que las enormes rocas en una playa, estrellas peque\u00f1as como Pr\u00f3xima Centauri son mucho m\u00e1s abundantes que las m\u00e1s grandes, como nuestro Sol. Las estrellas peque\u00f1as son m\u00e1s eficientes con su combustible nuclear, por lo que brillan cientos de millones de a\u00f1os m\u00e1s \u2013algunas hasta billones de a\u00f1os m\u00e1s\u2013que estrellas como el Sol. As\u00ed que habr\u00e1 que esperar que la mayor\u00eda de los mundos Goldilocks  existan alrededor de enanas rojas como Pr\u00f3xima Centauri. \u00bfPero debemos esperar que sean realmente habitables? De esto, ni siquiera los expertos est\u00e1n seguros.<\/p>\n<p>A pesar de que se asemeja Tierra en masa y la exposici\u00f3n a la luz de su estrella, Pr\u00f3xima b &#8220;no es un gemelo de la Tierra&#8221;, dice Franck Selsis, un experto en atm\u00f3sferas de exoplanetas de la Universidad de Burdeos. La misma \u00f3rbita de 11,2 d\u00edas que coloca a Pr\u00f3xima b en la zona habitable de su estrella tambi\u00e9n la somete a una galer\u00eda de p\u00edcaros efectos nocivos que podr\u00edan erradicar una biosfera \u2013o prevenir la formaci\u00f3n de una en el primer lugar\u2013.<\/p>\n<p>Para Rory Barnes, un astrobi\u00f3logo de la Universidad de Washington, cuyo sombr\u00edo panorama sobre la habitabilidad de planetas le ha ganado una reputaci\u00f3n de \u201cdestructor de mundos\u201d,  todos esos obst\u00e1culos potenciales sugieren que  Pr\u00f3xima b puede no ser el planeta con vida agradable que estamos buscando. \u201cEn general, cualquier planeta debe considerarse poco probable de sustentar la vida\u201d, argumenta Barnes. \u201cEste tiene requisitos diferentes a los nuestros, y probablemente tiene m\u00e1s obst\u00e1culos que superar que los que la Tierra hizo\u201d.<\/p>\n<p>El principal de ellos, Barnes dice, es el hecho de que las enanas rojas tienden a tener juventudes inestables y violentas \u2013como un ser humano que podr\u00eda vivir durante miles de a\u00f1os, pero, en consecuencia, sufrir\u00eda siglos de adolescencia turbulenta\u2013. Debido a que son tan peque\u00f1as, se considera que tales estrellas se forman muy lentamente, pasando muchos millones de a\u00f1os incrementando su masa y brillando mucho m\u00e1s de lo que lo hacen el resto de sus vidas. Si Proxima b se form\u00f3 en el lugar en que lo vemos hoy en d\u00eda, para ser habitable \u201ctendr\u00eda que haber evitado de alguna manera de ser horneado a un estado de invernadero desbocado, como Venus, por cientos de millones de a\u00f1os\u201d, dice Barnes. Sin embargo, Barnes tambi\u00e9n ofrece un remedio posible utilizando otro poco de razonamiento creativo \u201cRicitos de Oro\u201d: una manta no muy gruesa, ni muy delgada de hidr\u00f3geno podr\u00eda  haber actuado como protector solar para el joven planeta, que gradualmente se evapor\u00f3 bajo la cruda luz de las estrellas y que se disip\u00f3 solo despu\u00e9s de que Pr\u00f3xima Centauri se instalara en la edad adulta.<\/p>\n<p>Las mareas extremas producidas por la atracci\u00f3n de Pr\u00f3xima Centauri sobre su compa\u00f1ero diminuto podr\u00edan ser otro asesino. Esos efectos de las mareas podr\u00edan hacer que Pr\u00f3xima b  girara solo una vez por \u00f3rbita, manteniendo un lado del mundo en la oscuridad mientras que el otro se enfrenta siempre a la estrella, aunque muchos investigadores ahora creen posible que la atm\u00f3sfera podr\u00eda hacer circular el calor entre las dos partes para mantener viva la esperanza de una biosfera. M\u00e1s preocupante es un fen\u00f3meno llamado \u201ccalentamiento de marea\u201d, la fricci\u00f3n producida en el interior de un planeta por la flexi\u00f3n del tir\u00f3n de las mareas de su estrella. Si la \u00f3rbita de Proxima b es (o alguna vez lo fue) significativamente alargada, planeando cerca de la estrella en un extremo y lejos, en el otro, el calentamiento de marea resultante podr\u00eda hervir cualquier oc\u00e9ano por su propia cuenta sin ninguna ayuda de la luz estelar.<\/p>\n<p>Jim Davenport, estudiante postdoctoral en la Universidad de Western Washington, cree que el mayor obst\u00e1culo de Pr\u00f3xima b para condiciones similares a las de la Tierra son las erupciones continuas de Pr\u00f3xima Centauri, que pueden ser 10 veces m\u00e1s en\u00e9rgicas que las observadas en nuestro Sol. Los crueles rayos X y la radiaci\u00f3n ultravioleta de las llamaradas podr\u00edan despojar a Pr\u00f3xima b de su atm\u00f3sfera, dej\u00e1ndola est\u00e9ril y sin aire. Pero la esperanza sigue existiendo en este caso tambi\u00e9n \u2013 un campo magn\u00e9tico protector similar al de la Tierra o una atm\u00f3sfera densa y humeante posiblemente podr\u00eda defenderlo de los peores estallidos\u2013. \u201cPara jugar a Hamlet, hay m\u00e1s cosas en el cielo y en los exoplanetas que las que so\u00f1amos en nuestros libros de texto\u201d, dice Davenport. \u201cPero en este momento, simplemente no sabemos\u201d.<\/p>\n<p>Tarde o temprano, eso va a cambiar. Ya el descubrimiento est\u00e1 impulsando un nuevo inter\u00e9s en las b\u00fasquedas de mensajes de radio o basados en l\u00e1ser enviados hacia la Tierra por cualquier extraterrestre tecnol\u00f3gicamente hablant\u00edn en el planeta, as\u00ed como las propuestas futuristas para enviar sondas rob\u00f3ticas a nuestro sistema estelar m\u00e1s cercano \u2013incluso si estos esfuerzos tienen pocas posibilidades de ofrecer resultados en un futuro pr\u00f3ximo\u2013. A m\u00e1s corto plazo, mientras las noticias de Proxima b se propagan a trav\u00e9s de la comunidad cient\u00edfica, los astr\u00f3nomos est\u00e1n preparando la cancha para observar y estudiar.<\/p>\n<p>Conozca a sus vecinos<\/p>\n<p>Debido al corto periodo orbital de Pr\u00f3xima b, espectr\u00f3grafos de b\u00fasqueda de planetas adem\u00e1s de HARPS y UVES podr\u00edan confirmar la existencia del planeta en cuesti\u00f3n de semanas, dice Anglada-Escud\u00e9. Estudios m\u00e1s amplios de los bamboleos de Pr\u00f3xima Centauri podr\u00edan entonces limitar mejor la masa y la \u00f3rbita del planeta, poniendo l\u00edmites m\u00e1s estrictos sobre las posibilidades de la vida all\u00ed y, potencialmente, revelando la presencia de m\u00e1s planetas.<\/p>\n<p>Pero la mayor esperanza entre los cazadores de planetas es que visto desde la Tierra,  por casualidad Pr\u00f3xima b transite en frente de la cara de su estrella y   proyecte una sombra min\u00fascula pero medible por nuestros instrumentos en espera. David Kipping, un astr\u00f3nomo de la Universidad de Columbia, es ahora l\u00edder de un equipo en busca de signos de posible tr\u00e1nsito de Pr\u00f3xima b en observaciones recientes de Pr\u00f3xima Centauri tomadas por el telescopio espacial MOST de la Agencia Espacial Canadiense.<\/p>\n<p>\u201cSomos optimistas de que realizar\u00e1 un tr\u00e1nsito\u201d, dice Kipping. Tomando en cuenta el brillo fluctuante de la estrella debido a sus erupciones, los resultados concluyentes no estar\u00e1n hasta en alg\u00fan momento de septiembre. Si los signos convincentes de un tr\u00e1nsito aparecen en los datos de MOST, los astr\u00f3nomos probablemente busquen obtener una confirmaci\u00f3n m\u00e1s segura usando hardware m\u00e1s grande: el telescopio espacial infrarrojo Spitzer de la NASA.<\/p>\n<p>Un tr\u00e1nsito ser\u00eda un tesoro para los astr\u00f3nomos. La silueta planetaria les permitir\u00eda medir directamente el tama\u00f1o de Pr\u00f3xima b, precisar su masa e incluso calcular su densidad y composici\u00f3n estimada. Por otra parte, la luz estelar destellando en los bordes de un tr\u00e1nsito de Pr\u00f3xima b podr\u00eda permitir a los astr\u00f3nomos determinar la presencia y la composici\u00f3n global de la atm\u00f3sfera del mundo, si tiene una. Tales observaciones probablemente requerir\u00edan de la precisi\u00f3n de observaci\u00f3n del telescopio espacial James Webb de la NASA, que se lanzar\u00e1 en octubre de 2018.<\/p>\n<p>Incluso si no se observa un tr\u00e1nsito de Pr\u00f3xima b, todav\u00eda ofrece una oportunidad \u00fanica para una pr\u00f3xima generaci\u00f3n de telescopios extremadamente grandes con base en tierra actualmente en construcci\u00f3n en todo el mundo. Programados para inaugurarse en la d\u00e9cada del 2020 y armados con espejos de captaci\u00f3n de luz que se extienden 30 metros o m\u00e1s de ancho, este tipo de telescopios podr\u00edan posiblemente obtener im\u00e1genes directas \u2013fotos reales\u2013 de Pr\u00f3xima b, revelando informaci\u00f3n de otra forma inalcanzable de su composici\u00f3n e historia. El mayor de estos gigantes telescopios de pr\u00f3xima generaci\u00f3n ser\u00e1 el Extremely Large Telescope (E-ELT) de ESO, que podr\u00eda comenzar a operar en Chile en 2024.<\/p>\n<p>\u201cPr\u00f3xima b podr\u00eda ser el \u00fanico (o al menos uno de pocos) planeta en una zona habitable que podr\u00eda ser fotografiado con el E-ELT\u201d, dice Selsis. \u201cIncluso sin hablar de la vida, esto podr\u00eda representar una revoluci\u00f3n en la ciencia planetaria\u201d. Las observaciones del planeta en tr\u00e1nsito \u2013o im\u00e1genes directas de un gigantesco telescopio basado en tierra\u2013 podr\u00eda revelar si el planeta tiene una atm\u00f3sfera densa y acuosa. Si lo hace, \u201centonces sabr\u00edamos que los planetas de enanas rojas pueden mantener su agua, a pesar de la actividad estelar, y ser habitables. Eso ser\u00eda fant\u00e1stico\u201d, dice Selsis.<\/p>\n<p>Mirando m\u00e1s all\u00e1 de la d\u00e9cada de 2030 y m\u00e1s all\u00e1 del James Webb, el pr\u00f3ximo gran observatorio espacial de la NASA ser\u00e1 WFIRST, una versi\u00f3n mejorada del exitoso telescopio Hubble de la agencia con un campo de observaci\u00f3n m\u00e1s amplio, optimizado en el infrarrojo. Los planes actuales hacen un llamado para que el WFIRST vaya acompa\u00f1ado de un coron\u00f3grafo de alto rendimiento, un instrumento capaz de bloquear la luz de una estrella y as\u00ed hacer visibles a los tenues planetas que las acompa\u00f1an. Por desgracia, el coron\u00f3grafo de WFIRST est\u00e1 optimizado para las estrellas como nuestro Sol, no para las enanas rojas como Pr\u00f3xima Centauri. Seg\u00fan Jeremy Kasdin, el astr\u00f3nomo de la Universidad de Princeton que conduce el desarrollo de coron\u00f3grafo del proyecto, WFIRST  \u201cno va a ser capaz de ver a Pr\u00f3xima b debido a su cercan\u00eda a su estrella y la baja intensidad del planeta en longitudes de onda del telescopio\u201d.<\/p>\n<p>Por ahora, esto significa que el objetivo de sondear a fondo Pr\u00f3xima b y otros mundos cercanos en busca de signos convincentes de la vida \u2013las llamadas \u201cfirmas biol\u00f3gicas\u201d\u2013 puede mantenerse fuera del alcance por d\u00e9cadas. \u201cEl objetivo a largo plazo de obtenci\u00f3n de im\u00e1genes directamente de estos planetas es ver si sus atm\u00f3sferas son propicias para, o incluso son influenciadas por, una biosfera, buscando gases como el ox\u00edgeno que est\u00e1n muy lejos del equilibrio termodin\u00e1mico, gases que en la Tierra son producidos por los seres vivos\u201d, dice Butler, el veterano en la b\u00fasqueda de planetas que ha estado persiguiendo este sue\u00f1o durante la mayor parte de su vida. \u201cLa gente me pregunta, \u2018\u00bfc\u00f3mo vamos a probar un planeta tiene vida?\u2019 Si se toma un espectro de un planeta potencialmente habitable y observa agua y un poco de gas fuera de equilibrio, le da la vuelta a esa pregunta de \u2018demuestre que hay vida\u2019 a  \u2018pruebe que no lo hay\u2019. \u201cMi gran esperanza es que esto ocurrir\u00e1 en una generaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>A medida que pasan las generaciones, muchos astr\u00f3nomos m\u00e1s j\u00f3venes son menos pacientes. En lugar de esperar a que otro gran telescopio espacial a\u00fan m\u00e1s all\u00e1 en el futuro despu\u00e9s de WFIRST, algunos ahora dicen Pr\u00f3xima b ha cambiado las reglas. Al igual a como su descubrimiento requiri\u00f3 de una campa\u00f1a de observaci\u00f3n dedicada e intensamente concentrada, la b\u00fasqueda de signos de vida all\u00ed quiz\u00e1s resulte mejor impulsando el uso de  telescopios espaciales de una sola funci\u00f3n, que son m\u00e1s peque\u00f1os, m\u00e1s baratos y m\u00e1s r\u00e1pidos que las inmensas misiones de usos m\u00faltiples de la NASA. Ya, algunos investigadores disidentes de la NASA  han sugerido dicho enfoque para las vecinas de Pr\u00f3xima Centauri, las estrellas m\u00e1s similares al Sol: Alfa Centauri A y B.<\/p>\n<p>\u201cPuede que estemos en una nueva carrera ahora\u201d, dice Anglada-Escud\u00e9. \u201cConstruir un observatorio masivo para tomar im\u00e1genes de planetas alrededor de un centenar de estrellas es muy caro. Pero la gente ahora sabe exactamente lo que debe buscar, as\u00ed que uno puede dise\u00f1ar su telescopio e instrumentos para buscar solo a este planeta, y optimizarlos para esa \u00fanica tarea\u201d.<\/p>\n<p>Sara Seager, astrof\u00edsica del MIT que ha ayudado a planificar WFIRST y otras misiones de pr\u00f3xima generaci\u00f3n, ve el resultado como una nueva oportunidad para la ciencia exoplanetaria. \u201cEsto nos da permiso a los que estamos en este campo a poner todos los huevos en una canasta, en lugar de tirar los dardos al azar hacia el cielo\u201d, dice Seager. \u201cAntes de Pr\u00f3xima b, usted con costos podr\u00eda imaginar el env\u00edo de un telescopio espacial hacia una \u00fanica estrella, pero ahora es imaginable. Hay desventajas. Si todos escogemos la cosa equivocada, \u00bfqu\u00e9 pasa entonces? \u00bfPodr\u00eda haber menos trabajo por hacer, porque nos vamos a centrar en un menor n\u00famero de objetos? Podr\u00edamos terminar como los f\u00edsicos de part\u00edculas, con miles de autores para un estudio. Pero este es el camino para encontrar los planetas m\u00e1s prometedores en torno a las estrellas m\u00e1s cercanas\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Astr\u00f3nomos han hallado un exoplaneta que podr\u00eda ser habitable \u2013y se encuentra lo m\u00e1s cerca a nosotros posible\u2013. Fue hace poco m\u00e1s de 20 a\u00f1os \u2013tan solo un parpadeo de ojos en el tiempo c\u00f3smico\u2013 que astr\u00f3nomos encontraron los primeros planetas que orbitan a estrellas que no son nuestro Sol. 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