Obligados por la negativa del gobierno nacional y la administración de la empresa, de negociar un pliego de peticiones, que contempla la defensa y el fortalecimiento de Ecopetrol, la Unión Sindical Obrera de la Industria del petróleo, declaró el día de ayer una huelga nacional.
Después de 17 meses, en los cuales los trabajadores buscaron por todos los medios lícitos y democráticos, una negociación de su convención colectiva, el gobierno de Uribe Vélez, se opuso a cualquier posibilidad de acuerdo con la representación sindical. No valió la mediación de la Iglesia y de importantes sectores del Parlamento. Impuso un contrapliego y un tribunal de arbitramento por encima de las decisiones democráticas de los trabajadores.
La negativa del gobierno nacional responde al interés del gobierno norteamericano. El presidente Uribe Vélez permite la entrega de nuestro principal recurso natural. Los monopolios gringos quieren la exploración, explotación, refinación, transporte y distribución del petróleo y sus derivados. Está política hace parte del objetivo trazado por el gobierno de Bush de controlar el recurso petrolero mundial para garantizar su abastecimiento. Y por ello hace uso de cualquier método, desde la guerra desatada en Irak y Afganistán, hasta la exigencia de liquidar y privatizar las empresas petroleras de otras naciones, como sucede en México y Colombia.
Ecopetrol es la más grande e importante empresa nacional. Aporta sumas inmensas de utilidades todos los años. En el anterior transfirió más de cinco billones de pesos al fisco central y más de las regalías que entrega a los municipios y departamentos.
Los trabajadores asumieron la defensa de la empresa, ante las decisiones tomadas por este gobierno de modificar los contratos de concesión para darle más ventajas al capital extranjero, sacar a la venta la refinería de Cartagena, negarse a hacerle mantenimiento a la de Barrancabermeja, permitir la continuación de los contratos de explotación del gas de la Guajira que deberían revertir a la nación; y ora serie de políticas en desmedro del interés de Colombia.
En medio de la persecución, trabajadores y dirigentes sindicales, decidieron salir en defensa del patrimonio nacional y continuar la lucha que durante muchos años han adelantado, para que el petróleo de los colombianos sea para los colombianos.
Ante esta situación llamo a los patriotas de Caldas, a respaldar la justa lucha de la USO, a exigir al gobierno nacional el respeto a los legítimos intereses de la nación y a rechazar la violación de los derechos democráticos de los trabajadores.
Oscar Gutiérrez Reyes
Diputado de Caldas- Unidad Cívica y Agraria-MOIR.
Manizales, abril 22 de 2004