Comando Departamental Unitario del Atlántico, Barranquilla, abril 26 de 2018
La conmemoración del Primero de Mayo cada año tiene una connotación internacional por su origen en la histórica huelga de los obreros de Chicago, EEUU, en procura de las ocho horas de trabajo en 1886, la cual iluminó el camino de los trabajadores del mundo entero. Este derecho de jornada laboral se abrió pasó en el mundo, como los de asociación, huelga y contratación colectiva, pero las políticas de la globalización neoliberal en los últimos años los han venido cercenando, al punto que la tercerización y la informalidad laboral campean por doquier.
La situación mundial está tirante por las contradicciones de las pueblos y naciones del mundo que enfrentan la ofensiva, en primer lugar de Trump, personaje que representa el complejo militar industrial estadounidense que impone el contenido de la política imperial, sea cual fuere el primer mandatario, y que ha mostrado sin ambages su política proteccionista, antes enmascarada por los tratados de libre comercio. Al imponer mayores aranceles a la importación de acero y aluminio y a otros bienes, agudiza contradicciones con otras potencias como Rusia y China, e incluso con sus aliados estratégicos de Europa y otros continentes. Algunos líderes de la industria colombiana pusieron el grito en el cielo al verse afectados por esas medidas. Asimismo debe resaltarse los avances de naciones como Siria, Irán e Iraq en la defensa de su soberanía nacional y las dificultades que padece el pueblo palestino producto de la ocupación y represión israelí, respaldada por los gringos.
En el plano nacional llega a su final el gobierno neoliberal de Santos que deja tras de sí un país sometido a la férula norteamericana que se entromete en nuestros asuntos internos, como la marcha de la economía con el libre comercio, y en todas las políticas medulares del país, llegando al culmen de la abyección al declararse en la revista Semana como “un pronorteamericano”, lo cual en un país serio habría sido destituido por traición a la patria. En el sector agrario se ha llegado a la importación en 2017 de más de trece millones de toneladas de alimentos que antes se producían por nuestros campesinos, indígenas y empresarios nacionales. Continúa el debilitamiento industrial con su secuela de desempleo. La deuda externa alcanza los 150.000 millones de dólares, ya impagables. Colombia está considerado como uno de los países más corruptos del mundo, mencionando solo los casos de Odebrecht, Reficar, Saludcoop, Triple A y Electricaribe. El movimiento estudiantil rechaza la política privatizadora de la Universidad Pública y exige el financiamiento estatal.Frente a esta situación y las elecciones presidenciales, las centrales obreras se han declarado a favor de los candidatos alternativos y en contra de quienes representan el continuismo como son Iván Duque y Germán Vargas, ambos entrampados con dineros turbios de Odebrecht.
En lo local los conflictos sociales se presentan por doquier, lo mismo que la resistencia civil de la población. Casos como el exagerado aumento del predial en Barranquilla en promedio del 48%, los atropellos contra comerciantes de Barranquillita y habitantes de barrios aledaños en peligro de ser desalojados por un alcalde con intereses comerciales de su familia que se debía declarar impedido en estos casos para que se designe un alcalde ad hoc, los despojos y desfalcos en la Triple A del patrimonio accionario del Distrito, el pésimo servicio de Electricaribe a través de Gas Natural Fenosa y el detrimento cometido en contra del erario y los usuarios más necesitados, el proyecto de vías en La Cordialidad que afecta a miles de ciudadanos y comerciantes sin haber sido concertado, la falta de solución a los miles de afectados de Campo Alegre con sus casas destruidas que fueron construidas por una empresa del alcalde Char y otras firmas, la persecución a los comerciantes informales sin soluciones a la vista. Se cierne una amenaza de reforma pensional regresiva impulsada por Fedesarrollo, Anif y otros sectores con el cuento de ampliar cobertura, para aumentar la edad a los 67 años, gravar las pensiones, acabar la sustitución pensional, acabar Colpensiones y que la inmensa mayoría se pensione con el salario mínimo. Las recomendaciones de Santos y su comisión del gasto son: recortes en salud, ICBF, Sena; racionalizar los regímenes del magisterio, lo que es una ofensiva contra el mundo del trabajo y los derechos sociales en Colombia que muestra la catadura reaccionaria del gobierno de turno.
El Comando Departamental Unitario del Atlántico de nuevo encabeza la conmemoración de este día histórico del 1° de Mayo en las calles, ratifica la oposición al gobierno de Santos, respalda el proceso de paz alcanzado en La Habana y el proceso que se realiza con otros sectores insurgentes en la búsqueda de una salida negociada al conflicto interno, apoya las múltiples luchas que adelantan diferentes sectores sociales en el departamento, la Costa y el país que deben ser articuladas para que confluyan en un gran torrente que más temprano que tarde dará al traste con tanta inequidad.
Comando Departamental Unitario Atlántico, CUT, UTRAL-CGT, CTC, Frente Amplio Cívico por Barranquilla, Polo Democrático Alternativo, Frente Unido del Atlántico, Comité de Impulso a la lucha pensional (Cilpa), Movimientos Estudiantiles del Atlántico.