José Arlex Arias, Cartagena, octubre 28 de 2019

Las intenciones son protervas pero disfrazadas de que son “para generar más y mejores empleos”. Sus gestores son los principales especuladores: La Asociación Nacional de Instituciones Financieras ­­–ANIF–, encabezada por Luis Carlos Sarmiento Angulo, quien podría tener cerca del 40% del sistema financiero colombiano, y el Consejo Gremial que agrupa a los empresarios, quienes lanzaron una nueva ofensiva en contra de la clase trabajadora y la población en general. Es otra ola neoliberal para imponer una nueva fase de la flexibilización laboral con la cual recomponen aún más su Tasa Interna de Retorno, cuyas ganancias concentrarán la riqueza, corroborando el porqué Colombia es uno de los países más desiguales e inequitativos del mundo. Con el cuento de que van a crear más empleo propusieron: Que los jóvenes menores de 25 años devenguen solo el 75 % del salario mínimo legal, que se les autorice a contratar por horas, y que el aumento del salario mínimo para el 2020 no sea superior al 4,5%, cuando la inflación de 2019 con corte a septiembre ya está ubicada en 3,26%.

 

El gobierno “UriDuque”, fiel representante de estos “empresarios” y poderosos, a través de Alicia Arango, ministra de Trabajo, presentó las bases de la que sería la reforma, que el presidente Iván Duque trata de esconder: “Flexibilización laboral, trabajo por horas con cotización, formación para el trabajo con pertinencia, iniciativas de equidad de género, Estado Joven, Estado Emplea, inclusión laboral, economía naranja y emprendimiento, entre otros”, agregando que se busca que “se pueda contratar por horas… La gente tiene que trabajar menos y producir más… Rebajar las 48 horas semanales … Con el Ministerio de Salud vamos a hacer mayor control a los médicos y EPS, pues no pueden seguir autorizando incapacidades de 1 o 2 días”.

 

La maniobra entre “UriDuque” y los empresarios está acompasada, así el primero diga que no le suena lo del 75% del salario para los jóvenes; lo cierto es que podemos tener como referencia que mientras en Colombia la hora de trabajo mínima se cobra a $3.450 –esto es menos de un dólar con el precio actual–, en EEUU es entre 7,25 y 12 dólares por hora, lo que marca las hondas diferencias en la distribución de la riqueza. Las propuestas van encaminadas a pauperizar aún más la mano de obra y, en la práctica, a hacer desaparecer el Código Sustantivo del Trabajo, el cual regula la actividad humana libre que esté al servicio de otra persona, con el sofisma de que es obsoleto con más de 50 años, según Arango. Stéfano Farné, experto de la Universidad Externado, dijo: “Del salario por hora no hay rastro en América Latina. Ecuador lo tenía pero hace unos años lo abolió”. Mario Alejandro Valencia, director de Cedetrabajo, expresó: “El problema de mercado laboral colombiano no es de oferta, es de demanda y no crece porque no se produce. Las ganancias de ANIF no dependen de la producción sino de la especulación”. Diógenes Orjuela, presidente nacional de la CUT: “Resulta indignante y digno de todo rechazo la propuesta del salario menor (75%) para los jóvenes y peor si proviene de los banqueros, sector que más ganancias obtiene a costa de la ruina del país. Movilizaciones y Paro Nacional el 21 de noviembre”. Llegará el momento en el que los pueblos se cansen de que los exploten y humillen; cerca tenemos los ejemplos de Argentina, Ecuador y Chile. ¡El paro del 21 de noviembre es un buen comienzo en Colombia!

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